El sarampión causa pérdida de memoria … ¡Sí, pero inmunológica!
Desde el año pasado las noticias sobre el brote de sarampión que afecta a nuestro país han ocupado los titulares de los medios de comunicación. Durante 2025 y 2026 se han confirmado 15,613 casos en todo México. Sonora ocupa el octavo lugar nacional, con un total de 369 casos acumulados, de los cuales casi el 70% (256) se han presentado en lo que va de 2026.1
Una enfermedad erradicada ha regresado porque, a nivel mundial, bajamos la guardia en la importancia de la prevención del sarampión mediante la vacunación, debido a los efectos de la pandemia de covid-19, a la movilidad y a los impactos en los sistemas de salud, entre otros factores.
Los síntomas típicos del sarampión incluyen fiebre, tos, flujo nasal, ojos rojos, manchas blancas en el interior de las mejillas y erupción rojiza en todo el cuerpo, que van apareciendo conforme avanza la enfermedad. Además, en casos graves puede ocasionar encefalitis, y entre 2 y 3 de cada 1,000 casos pueden resultar en daño cerebral o muerte.2
Las cifras parecieran no ser tan alarmantes, lo que podría dar lugar a la falsa idea de que el virus del sarampión no es tan peligroso. ¡Pero no! Aparte de lo ya mencionado, este virus ocasiona un daño invisible en nuestro organismo que nos deja vulnerables a prácticamente cualquier enfermedad. Esto es la amnesia inmunológica.

Evolución de los síntomas del sarampión
El sistema inmune defiende nuestro organismo contra las enfermedades infecciosas. Está formado, entre otros elementos, por células que erradican los microorganismos patógenos que ingresan en nuestro cuerpo. Tras defendernos de una infección, algunas células permanecen en nuestro organismo como células de memoria. Estas son células “preentrenadas” que, como su nombre lo dice, guardan memoria de los microorganismos contra los que nos han defendido y, al volver a encontrárselos, los reconocen y eliminan más fácilmente. Por esto, por ejemplo, si ya nos enfermamos de varicela, ya no nos vuelve a dar.
Las más importantes son las células B de memoria, que se encargan de producir anticuerpos. Guardan el repertorio de anticuerpos contra todas las infecciones que hemos sufrido a lo largo de nuestra vida y contra las enfermedades para las que nos hemos vacunado. Entonces, ¿qué pasaría si de repente nos borran la memoria inmunológica? ¡Estaríamos expuestos y vulnerables a muchísimas enfermedades! Casi como recién nacidos.
Durante la infección por el virus del sarampión se eliminan hasta el 73% de las células de memoria preexistentes en el organismo y se reemplazan por células de memoria contra el propio virus. Entonces, una vez superada la enfermedad, se deberán tomar cuidados especiales durante algún tiempo, para evitar complicaciones. Ya que se requieren entre 2 y 3 años para que la memoria inmunológica se restablezca.3
¿Cómo ocurre esto? ¿Cómo puede el virus del sarampión ponerle un “reset” a la memoria inmunológica? Cuando el morbilivirus del sarampión ingresa en el tracto respiratorio y llega a los pulmones, se encuentra con unas células del sistema inmune llamadas macrófagos alveolares. Estas se “comen” partículas del polvo, bacterias y virus y, una vez en su interior, los digieren para eliminarlos. Sin embargo, el virus del sarampión puede reconocer una molécula en la superficie de los macrófagos, anclarse a su membrana, ingresar en ellos e infectarlos. Así, los macrófagos infectados viajan por la supercarretera del sistema linfático hasta los ganglios o nódulos, donde se alojan las células de memoria.4
El virus del sarampión, al igual que a los macrófagos, también infecta a las células de memoria. Al estar infectadas por el virus, estas células deben eliminarse para resolver la infección. Por ello, durante el proceso de defensa contra el virus del sarampión, se eliminan las células de memoria y se produce amnesia inmunológica.

Los macrófagos alveolares son susceptibles a la infección por el virus del sarampión y transportan el virus a los ganglios linfáticos, donde las células de memoria también pueden infectarse.
Las complicaciones derivadas del sarampión son más comunes en niños y niñas menores de 5 años, en personas embarazadas y en personas mayores de 30 años. Ante esto, la mejor estrategia es la prevención mediante la vacunación. Las vacunas promueven la formación de células de memoria sin exponernos a las enfermedades que, en algunos casos, podrían ser mortales. Al estar vacunados contra el sarampión, tendremos células “preentrenadas” que impedirán que la enfermedad se establezca.
Se estima que 9 de cada 10 personas no vacunadas (90%) desarrollarán la enfermedad al estar en contacto con el virus del sarampión. En cambio, el 93% de las infancias y de las personas vacunadas logran inmunidad contra el virus con la primera dosis, y este porcentaje aumenta al 97% con la segunda.
Desafortunadamente, en las últimas décadas las tasas de vacunación han disminuido. Para 2023, en México se contaba con una cobertura de vacunación del 76% para la primera dosis y del 74% para la segunda, siendo que, para prevenir brotes, se requiere una cobertura de vacunación igual o superior al 95% de la población.5
Además, el sarampión es una enfermedad de transmisión respiratoria y de las más contagiosas, por lo que debemos recordar lo aprendido con el covid-19 sobre el uso de la etiqueta respiratoria (cubrebocas, estornudar en el antebrazo, lavado de manos), así como la importancia de la ventilación en espacios cerrados.
Debemos sumarnos a los esfuerzos actuales de los sistemas de salud y atender el llamado a la población de cuidar nuestra salud y acudir a aplicarnos la vacuna (en caso de que aún no lo hayan hecho).
¡Más vale el dolor momentáneo del piquete de la aguja que arriesgarnos a sufrir la enfermedad y sus graves consecuencias!
Referencias
1 Secretaría de Salud (2026,). Informe diario del brote de sarampión en México. Gobierno de México. 10 de abril de 2026. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1070616/Informe_diario_10_04_2026_.pdf.
2 Organización Mundial de la Salud (2025). Sarampión. 28 de noviembre de 2025. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/measles.
3 Mina, M. J., Kula, T., Leng, Y., Li, M., de Vries, R. D., Knip, M., Siljander, H., Rewers, M., Choy, D. F., Wilson, M. S., Larman, H. B., Nelson, A. N., Griffin, D. E., de Swart, R. L. y Elledge, S. J. (2019). Measles virus infection diminishes preexisting antibodies that offer protection from other pathogens. Science, 366(6465): 599–606. https://doi.org/10.1126/science.aay6485
4 Hagen, A. (2024,). Measles and Immune Amnesia. American Society for Microbiology. 7 de febrero de 2024. https://asm.org/articles/2019/may/measles-and-immune-amnesia.
5 Pan American Health Organization (2025, March 14). Public Health Risk Assessment related to measles: implications for the Americas Region. 14 de marzo de 2025. https://www.paho.org/sites/default/files/2025-03/2025-mar-24-phe-risk-assessment-measles-final.pdf.
Autoras: Sandra V. Aguayo Patrón y Maricela Montalvo Corral, investigadoras de la Coordinación de Nutrición del CIAD.
CITACIÓN SUGERIDA
Aguayo Patrón S. V. y Montalvo Corral M. (2026, 17 de abril). El sarampión causa pérdida de memoria … ¡Sí, pero inmunológica!. Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) https://www.ciad.mx/el-sarampion-no-es-cosa-del-pasado-informate-y-vacunate/↗







