Notas

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A. C., obtuvo resultados positivos en  pruebas científicos realizadas para utilizar enzimas provenientes de las vísceras de sardina “Monterey”, como herramienta biotecnológica para tratar el agua residual producida por la industria alimentaria pesquera.

 

El Dr. Ramón Pacheco Aguilar, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), del CIAD, indicó que la inquietud surge a raíz de que actualmente la tercera parte de la captura pesquera mundial se consideran desechos o subproductos de proceso, que generalmente son dejados de manera libre en el ambiente de forma indebida ocasionando serios problemas de contaminación. 

 

“Para obtener un beneficio a partir de estos desechos de la pesca, es que se planteó el proyecto de investigación que  consistió en la extracción de compuestos valiosos a partir del camarón y vísceras de sardina de la especie denominada “Monterey”, con la finalidad de hacer una caracterización química (cabeza y cáscara de camarón), bioquímica y cinética de enzimas del tracto digestivo (sardina “Monterey”), tendientes a integrarlas como herramientas biotecnológicas”, explicó. 

 

Abundo en que las enzimas del tracto digestivo de la sardina es un subproducto, un desecho que no tiene valor en México; sin embargo,  en la industria sardinera local se utilizan concentrados enzimáticos comerciales para tratar los residuos que se generan al prensar la sardina ” denominado “agua de cola”  y que por su efecto negativo tiene que ser tratado para evitar la contaminación del mar. 

 

Para que el proceso del tratado de estos residuos sea eficiente manifestó, actualmente se utilizan tecnologías comerciales probadas que elevan los gastos de producción, Sin embargo, con los resultados de esta investigación científica, ya será posible utilizar las enzimas propias de las vísceras de sardinas, pues según las pruebas realizadas por los científicos del CIAD resultaron ser más eficientes que las comerciales.

 

Pacheco Aguilar detalló que lo que se hizo fue utilizar la técnica de la inmovilización de las enzimas en soportes físicos de otros subproductos de la industria pesquera derivados de las cabezas del camarón (quitina y quitosano). Esta capacidad de unir la enzima a un soporte, permite reusarla nuevamente. 

 

Se ha generado muy buena información, porque el concentrado de enzimas inmovilizadas  puede resistir hasta tres recambios, incrementa su temperatura óptima de actividad y su estabilidad. Se tendrá que evaluar el costo beneficio del desarrollo, lo que abre nuevos escenarios de la investigación, objetivo del quehacer  científico”, reiteró.

 

El investigador de CIAD comentó que hay que seguir trabajando porque esta investigación aplicada se convierta en un desarrollo tecnológico que deberá competir con los que actualmente existen en el mercado, por lo que tiene que ser un desarrollo innovador para la industria, señaló. 

 

Cabe mencionar que en el proyecto que lleva por nombre “Inmovilización de proteasas ácidas provenientes de estómagos de ardina Monterey (Sardinops sagax caerulea) en soportes a base de quitina y quitosano”, se desarrolló la tesis doctoral del estudiante Jesús  Aarón  Salazar Leyva, actual investigador de la Universidad de Occidente (Sinaloa). Con esta tesis, se obtuvo un reconocimiento internacional dentro del Pacific Fisheries Technologist Annual Meeting, derivando además cuatro artículos científicos, dos ya publicados y dos más en proceso.

 

 

EL Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), entregó reconocimientos al personal por 15, 20, 25 y 30 años de servicio, esfuerzo y dedicación, en el marco del 32 aniversario de su fundación.

 

El Dr. Pablo Wong González, director general de la Institución presidió la ceremonia acompañado del director administrativo, C.P. Ricardo Valdez Espinoza y la titular del Departamento de Recursos Humanos, Mtra. Luz María Castro Duarte, quienes hicieron entrega de los documentos.

 

Por 15 años de labor en el Centro de Investigación, recibieron su documento 33 personas, mientras que 23 fueron reconocidos por 20 años de estar laborando en CIAD. Diez compañeros más fueron felicitados por 25 años y a una persona por 30 años de servicio, esfuerzo y dedicación, quienes de manos del presídium recibieron su reconocimiento, además de los aplausos de los asistentes.

 

Se entregó reconocimiento también a quienes destacaron como colaborador administrativo en 2013, en base a los indicadores de calidad en el servicio, efectividad en el servicio, responsabilidad, trabajo en equipo, iniciativa y relaciones interpersonales.

 

En la evaluación para otorgar el “Estímulo al desempeño”, que busca el reconocimiento a los esfuerzos del personal que contribuye al logro de las metas institucionales, se reconoció a técnicos, investigadores asociados y titulares.

 

Por otra parte el Dr. Juan Pedro Camou Arriola, coordinador de Vinculación, hizo entrega de los premios a los ganadores de la convocatorias para la elaboración de la “Bandera y Lema” del CIAD.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD),   realizó la ceremonia de graduación de 83 estudiantes de Maestría en Ciencias, Maestría en Desarrollo Regional y el Doctorado en Ciencias.

 


El Dr.  Pablo Wong González, Director General, al dirigirse a los estudiantes dijo “formar recursos humanos también implica formar capital social y capital institucional, en CIAD no sólo intentamos formar profesionistas o científicos sólidamente preparados, sino que conlleve una importante dosis de responsabilidad social”.

 

En 2013 en México egresaron 72, 800 personas de los diferentes programas de posgrados, el 70 por ciento corresponde a programas de maestrías, el 24 por ciento a programas de especialización y sólo el seis por ciento a los programas de doctorado y es ahí donde el CIAD tiene que atender el reto de elevar la cifra.

 

Al tomar la palabra la Dra. Gloria Yepiz Plascencia, Coordinadora de Programas Académicos del CIAD, felicitó a los 67 estudiantes egresados del Programa de Maestría en Ciencias, dos de la Maestría en Desarrollo Regional y 14 del Doctorado en Ciencias, a quienes invitó a empezar a sembrar sus semillas.

 

“Mis queridos graduandos reciban mi gran reconocimiento y afecto, pero sobre todo tengan la certeza que el CIAD es y seguirá siendo su casa”, concluyó.

 

Posteriormente los jóvenes Citlali Colín Chávez, egresada del Doctorado en Ciencias y Oscar Eduardo Hernández Navarro, graduado de Maestría en Ciencias, tomaron la palabra en representación de sus compañeros para externar su experiencia durante el tiempo que cursaron su posgrado en CIAD.

 

Es importante mencionar que recibieron mención honorífica los egresados Julia María Torres Velarde, Patsy Gómez Picos, Jesús Martín Moreno Hernández, Jimena García Davila, Oscar Eduardo Hernández Navarro y Cindy Chimeo Nuñez.

 

Una exposición de posters diseñados por ellos mismos como parte de su preparación académica, presentaron estudiantes del Programa de Posgrados del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD).

 

Como parte del ejercicio, los jóvenes cursantes de la Maestría en Ciencias y Maestría en Desarrollo Regional, explicaban a los asistentes la información contenida en el cartel.

 

En este ejercicio tienen que aplicar su capacidad de síntesis, extracción e identificar que es importante para plasmarlo de forma clara y entendible en el cartel, dejando claro de qué habla su proyecto.

 

En otra actividad estudiantes de Doctorado en Ciencias y Doctorado en Desarrollo Regional expusieron su visión al participar en la Mesa Redonda “El futuro de la investigación científica en temas agroalimentarios”.

 

La mesa estuvo integrada por Ana Luisa Martínez López, estudiante de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal que abordó “Biopolímeros: Oportunidades y desafíos en el sector agroalimentario”. José Belisario Leyva Morales de la Coordinación Regional en Mazatlán, Sinaloa expuso “Evaluación de riesgo ambiental por plaguicidas”.

 

Diana Urias Lugo, alumna de la Coordinación Regional de Culiacán, Sinaloa habló sobre “Potencial industrial de maíz híbrido azul y actividad anti-proliferativa de extractos fenólicos en células de cáncer”. Sergio Otero Flores, estudiante de la Coordinación de Desarrollo Regional abordó “Procesos de toma de decisiones en la competitividad de las empresas familiares”.

 

El estudiante Marcelino Montiel Herrera de la Coordinación Regional de Guaymas explicó “Materiales inteligentes en el futuro, mientras que María Esther Mejía León, alumna de la Coordinación de Nutrición habló de “La investigación encaminada a favorecer la producción de alimentos suficientes y de buena calidad nutricia.

 

El joven Francisco Javier Bacame Valenzuela de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos, abordó “La investigación científica en la industria de las enzimas” y José Alfredo Martínez Quintana de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, participó con “La importancia de la investigación científica en el sector alimentario: biología molecular del camarón”.

 

Como responsable de moderar cada una de las intervenciones estuvo Cristina Garza Lagler de la Coordinación de Desarrollo Regional.

Es indispensable que se trabaje de manera interdisciplinaria para influir efectivamente en el sector social, económico y ambiental, coinciden investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), al participar en la mesa redonda del Coloquio del 32 aniversario “Saldos de la Biotecnología y la Revolución Verde”.

 

La Dra. Mayra de la Torre Martínez, investigadora de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos y con amplia experiencia en biotecnologías para apoyo a la producción agrícola, abordó “Saldos de la   Biotecnología y la Revolución verde: 10 lustros después”, donde hizo referencia a la importancia de recuperar los saberes ancestrales de la comunidades indígenas y llevar a la práctica el diálogo de saberes y la ciencia y tecnología.

 

“Impacto de la Revolución verde y la biotecnología sobre la seguridad alimentaria” fue el tema que la Dra. Josefina León Félix, doctorada en Patología Experimental por el CINVESTAV e investigadora de la Coordinación Regional de Culiacán en Sinaloa, destacó la aplicación de la agricultura sostenible basada en bajos insumos y citó algunas de las biotecnologías que podrían emplearse según Bruno Sobral: Caracterización y censo de genomas, bioindicadores, mejores técnicas de diagnóstico de enfermedades y plantas de cultivo perennes de alto rendimiento, por citar algunas.

 

La Dra. Luz Vázquez Moreno doctorada en Bioquímica y posdoctorada en Biología Molecular de Plantas e investigadora de Coordinación de Ciencia de los Alimentos del CIAD, expuso “Los saldos de la Biotecnología y la Revolución verde, desde la perspectiva de la Mariposa monarca”, especie que se ha visto afectada en su hábitat y alimento, por lo que propone la implementación urgente de un nuevo modelo de agricultura sustentable con la misma cantidad de tierra cultivable, usando limitadas cantidades de: fertilizante, agua, pesticidas. Lo anterior en un contexto de clima rápidamente cambiante, sin daño a la salud y al medio ambiente, con equidad social y económica y rentabilidad razonable.

 

En su participación el Dr. Rogerio Sotelo Mundo, especialista en la producción de proteínas recombinantes y su caracterización bioquímica y estructural e investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), habló de “Proteínas recombinantes como fuente de innovación en sanidad acuícola”, donde hizo referencia a la producción animal moderna que presupone una alta o moderada densidad poblacional, favoreciendo a las enfermedades que normalmente no ocurren en condiciones de vida libre y cuando se realiza la selección genética basada en mayor talla, conversión de alimento y productividad, generalmente ocurre una mayor sensibilidad a enfermedades, por lo que se inclina por la búsqueda de nuevas alternativas biotecnológicas sin dañar la producción animal.

 

En su intervención, la Dra. Ana M. Calderón de la Barca, doctorada en Ciencias de la Salud e investigadora de la Coordinación Nutrición, contribuyó con “Evaluación de riesgos de los transgénicos para la nutrición y salud”, haciendo referencia a que los genes se transfieren de un organismo a otro y se crean bacterias, vegetales y animales, que se utilizan o son alimentos, por lo que cuestiona si ¿Son los alimentos Genéticamente Modificados seguros y está protegida la salud?, concluyendo en que continua trabajando en estudios sobre los efectos a largo plazo y evaluándolos uno por uno.

 

La Dra. Maricarmen Hernández, socióloga rural, doctorada en Ciencias Sociales e investigadora de la Coordinación de Desarrollo Regional, abundó en “Perspectivas sociales de las biotecnologías en el ámbito alimentario”, haciendo alusión a la necesidad de una reestructuración de los mercados alimentarios, trabajar en las relaciones de poder: asimetrías y legitimación, la importancia de un cambio tecnológico y/o apropiación de innovaciones, tomar en cuenta los riesgos ambientales y en la salud de seres vivos, tener presentes las controversias éticas, enfocarse en la ciudadanización del consumo y la democratización de la ciencia.

 

Coinciden investigadores de la Coordinación de Nutrición en que existe una deficiencia en el consumo de Zinc en niños y adolescentes, que les está provocando un retraso en su crecimiento físico, intelectual e incluso la maduración sexual.

 

Al participar en la ponencia “Estado nutricional de Zinc en niños y adolescentes sonorenses”, como parte de las actividades del 32 aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), la candidata a doctora Rosa Olivia Méndez Estrada, expuso que hay datos que indican que la deficiencia moderada de zinc está presente en la tercera parte de la población a nivel mundial por lo que es necesario atender este problema de salud pública, sobre todo en los niños y adolescentes de los países pobres.

 

“La prevalencia de deficiencia de Zinc, evaluada en base a los niveles séricos, presenta un rango desde el 19 al 34 por ciento entre niños y mujeres en edad fértil, valores bastante elevados que colocan a la población en un alto riesgo de salud”, mencionó.

 

Por su parte el Dr. Luis Quihui Cota, abordó un estudio que se hizo en Guaymas y Hermosillo que llevó por título “Deficiencia de Zinc y Giardiosis en escolares sonorenses”, en donde hace referencia a que la información obtenida con este proyecto de investigación, puede ser útil para el rediseño de programas de suplementación que ya se implementan por parte del Sector Salud.

 

La Giardiosis es una infección intestinal explicó, y lo que se encontró en estos dos municipios fue una prevalencia elevada de esta enfermedad que puede ser un factor de riesgo de deficiencia de zinc en los niños de entre cinco y doce años de edad.

 

En Sonora dijo, el CIAD ha realizado varios estudios, en diferentes etapas, que han evidenciado con frecuencia la presencia del parásito que ocasiona esta infección intestinal en varias regiones de Sonora, particularmente en la población escolar y se estudia la relación que existe entre esta enfermedad con la reducción de la presencia de zinc en el organismo, sobre todo de la población infantil.

 

“Unos de los resultados obtenidos en este estudio es que hay una relación entre la Giardiosis y los bajos niveles de zinc, pero falta reafirmar la información con más investigación”, señaló.

 

Cabe mencionar que participaron en el estudio 114 niños, de los cuales el 30 por ciento está en alto riesgo de presentar deficiencia de zinc, al no consumir la cantidad apropiada en su dieta.

 

Finalmente dijo que la deficiencia de zinc afecta al desarrollo normal de las capacidades físicas, mentales y sus capacidades cognitivas.

 

Durante la ceremonia de bienvenida a los festejos del 32 aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), el Dr. Pablo Wong González resaltó la contribución de conocimiento e investigación aplicada que el cuerpo de investigadores y técnicos ha hecho en beneficio del desarrollo regional y sustentable.

 

El director general de la institución expuso que son más de tres décadas de generar investigación de frontera, de formar recurso humano de alto nivel, de propiciar la vinculación con los sectores productivo, social y gubernamental, así como de transferir tecnología y apoyar la apropiación social del conocimiento de las áreas de nutrición, salud, ciencia y tecnología de alimentos, recursos naturales, manejo ambiental y desarrollo regional.

 

Desde sus inicios el CIAD tuvo como misión no sólo generar conocimiento científico, sino realizar investigación aplicada tendiente a aprovechar potencialidades o resolver problemas de alta pertinencia a nivel regional y nacional, surgiendo con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), las unidades de Culiacán y Mazatlán en Sinaloa, Cuauhtémoc y Delicias en Chihuahua, Guaymas en Sonora y recientemente la Unidad de Gestión Tecnológica en Tepic, Nayarit, que nacieron por demanda expresa de los sectores productivos, sociales y gubernamentales, dijo.

 

En el evento recordó los inicios de la institución, la cual fue impulsada por el Dr. Carlos Enrique Peña Limón, presente en las instalaciones del CIAD en ese momento.

 

Al tomar la palabra el director adjunto de los Centros Públicos de Investigación del Conacyt y ex director de CIAD, Dr. Inocencio Higuera Ciapara, mencionó que sin duda CIAD está consolidado como una de las instituciones de mayor reconocimiento en nuestro país por sus grandes logros académicos en temas de alta relevancia.

 

“Sus programas de posgrado tienen una excelente record de eficiencia y calidad y sus más recientes logros en materia de innovación y vinculación, se han reflejado en un creciente número de proyectos aprobados en el Programa de Estímulos a la Innovación, un creciente número de solicitudes de patentes y la conformación de diversos elementos para tener cada vez una función más relevante y de mayor impacto social, económico y ambiental”, manifestó.

Por su parte el MC Jorge Luis Ibarra Mendivil, Secretario de Educación y Cultura, destacó que CIAD desde su fundación ha sido una institución sólida, avalada por el esfuerzo de sus investigadores porque “desde su origen CIAD tuvo muy claros sus objetivos estratégicos, sabía muy bien que buscaba y hacia donde quería llegar”.

La identidad del género masculino de la Región del Río de Sonora ha sido plasmada por el Dr. Guillermo Núñez Noriega en el libro “Hombres sonorenses. Un estudio de género de tres generaciones”.

 

Presentado por el candidato a doctor José Eduardo Calvario Parra, académico de la Universidad de Sonora, el texto enfatiza de manera especial qué significa ser hombre y cómo estas formulaciones acerca del género están condicionadas por factores como la sexualidad y la reproducción.

 

El resultado de este cruce de elementos es alentador y permite descubrir no sólo cómo han aparecido o desaparecido concepciones, valores, actitudes y prácticas a lo largo de tres generaciones, sino cómo se entrelazan de manera compleja y duradera con aspectos como el trabajo, la organización de la vida familiar, las dinámicas emocionales o el desarrollo regional.

 

La investigación se basó en el análisis de tres generaciones, una nacida en los años posteriores a la Revolución 1917 al 1927, otra generación de 1945 al a 1956 y una última del 1976 a 1979, donde se ven claramente los cambios de una generación a otra.

 

En las tres generaciones, dijo el Dr. Guillermo Núñez, hay cambios importantes como la iniciación sexual, su participación en el cuidado de los hijos, la vida de pareja, la reproducción, la paternidad, entre otros.

 

Este esfuerzo es una investigación cualitativa que permite profundizar en los significados de algunos conceptos y se realizó durante tres años, viviendo en comunidades del Río Sonora, que involucró entrevistas en profundidad, conversaciones informales y la observación de los participantes de manera directa e indirecta en la conformación del libro, explicó.

 

“El libro nos sirve para saber cómo somos, para entendernos mejor como somos como sociedad, en qué hemos cambiado en aspectos fundamentales que tienen que ver con nuestra felicidad y entender cuáles son los retos que tenemos enfrente y generar política pública que permita enfrentarlos”, concluyó.

Mujeres y niñas se han visto afectadas directamente ante la exposición de los plaguicidas utilizados en la agricultura en todo el mundo, arrojando consecuencias sociales e impactando sus vidas, señaló la PhD Donna Mergler, durante su participación en el Panel “El futuro de la investigación en el sector Agroalimentario”.

 

Como parte de las actividades del 32 aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), la profesora emérita del Centro de Biología, Salud, Sociedad y Medio Ambiente de la Universidad de Québec en Montreal, Canadá dijo que los plaguicidas afectan a las mujeres y la salud de sus hijos, al estar expuestos a los plaguicidas durante el embarazo y afectar el desarrollo del niño “tenemos estudios que dejan claro los efectos del plaguicida en las capacidades intelectuales de los niños y el impacto en su vida por no poder desarrollar las actividades como ellos desean”.

 

Como parte de los proyectos de investigación en los que ha participado, en países como Canadá, Brasil y Costa Rica, dijo que los plaguicidas afectan las hormonas de las niñas de todo el mundo adelantando su pubertad y sus cambios fisiológicos, dejando consecuencias sociales e impactando en la vida de la gente.

 

Por su parte la Dra. Michelle E. Chauvet, jefa del área Impactos Sociales de la Biotecnología del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana, abordó “Los desafíos de la investigación interdisciplinaria frente al problema alimentario”, destacó que se necesita la conjugación de varias disciplinas para poder dar respuesta a todos los problemas alimentarios, porque si cada quien estudia un mismo problema desde su punto de vista, podemos llegar rápido a las soluciones, precisó.

 

“Sin embargo hay que pasar de la interdisciplina a la transdisciplina, que quiere decir tomar en cuenta a los beneficiarios de los proyectos para que se involucren desde el inicio en la formulación del mismo, participen, haya ese intercambio de conocimientos y saberes.

 

En su intervención la Dra. Natalia Plalacios, integrante del programa global de Maíz-Calidad nutricional del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo CIMMYT, abordó de los retos ambientales, políticos y económicos que existen y las alternativas que ofrecen las tecnologías para tratar de resolverlos.

 

Además comentó que es necesario tomar conciencia de los problemas que se tienen actualmente para que no pasen desapercibidos porque “México actualmente es autosuficiente en la producción de maíz blanco, pero hay deficiencia en la producción de maíz amarillo y por su posición especial en el globo terráqueo es más propenso a un efecto muy dramático del cambio climático en la producción, lo que invita a los productores a invertir en tecnología y nuevas prácticas agrícolas para estar preparados”, manifestó.

 

Como parte de su participación, la Dra. Palacios citó ejemplos del desarrollo de maíces con alto contenido de provitamina A que pueden servir para disminuir la deficiencia de Vitamina A, problema a nivel mundial, trabajo que se realiza en el CIMMYT.

Los nutrientes de los alimentos intervienen en la expresión de los genes que heredamos de los padres para el buen funcionamiento del organismo, cuando la alimentación no es adecuada sobrevienen una serie de problemas fisiológicos que llevan al ser humano a padecer diabetes mellitus, obesidad, problemas cardiovasculares e hipertensión.

 

En la Conferencia Magistral titulada “La Nutrigenómica y el Síndrome Metabólico”, el Dr. Armando Roberto Tovar Palacio, planteó la aplicación de la Nutrigenómica, Nutrigénetica y la Epigenómica para desarrollar estrategias del uso de alimentos de manera específica para reducir efectos que ocurren en el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas como la obesidad o alteraciones metabólicas.

 

Expresó que el Síndrome Metabólico se presenta cuando dejamos de hacer la combinación ideal de nutrientes, pero si la dieta se readecúa no pasarían a mayores, sin embargo si se insiste en una dieta mal balanceada llevará al individuo a padecer serios problemas de salud.

 

El Jefe del Departamento de Fisiología de la Nutrición, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” de México D.F., explicó la relación que existe entre la genética, la dieta y la aparición de algunas alteraciones metabólicas relacionadas con la obesidad, la hipertensión, problemas cardiovasculares y la diabetes, por citar algunas.

 

“La Nutrigenómica identifica los mecanismos de acción a través de los cuales los nutrimentos regulan la expresión de genes y la Nutrigenética es cómo las variantes genéticas de nuestro genoma hacen que respondamos de manera diferencial a los nutrimentos “, dijo.

 

Los nutrimentos juegan un papel importante en la regulación de la expresión de genes del metabolismo de carbohidratos, proteínas y lípidos; pueden actuar directamente sobre factores de transcripción o indirectamente a través de cambios hormonales para regular la expresión de un gen; pueden regular la expresión de uno o más genes al mismo tiempo; y pueden actuar de manera diferente sobre la expresión de un gen, expuso durante su participación.

 

A manera de conclusión señaló que el uso de alimentos funcionales en forma de portafolios dietarios genera beneficios a la salud y en personas con problemas asociados a la obesidad, como ocurre en el Síndrome Metabólico, y además la respuesta a un nutrimento está influenciada por la variabilidad genética de un individuo.

 

Con un auditorio lleno iniciaron las actividades del 32 aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), donde el Dr. Tovar Palacio destacó que esta área de estudio se ha vuelto sofisticada por la tecnología que se usa actualmente e invitó a los estudiantes presentes a formar parte de proyectos de investigación relacionados con estos temas.

 

Los esfuerzos de investigación deben dirigirse a estudiar los alimentos típicos de la región y su incidencia en las enfermedades crónico degenerativas como lo está haciendo ya el CIAD, sin embargo es necesario que más investigadores se interesen en el tema, acertó.

 

Agregó que en esta área tiene más de una década trabajando “pero ojalá que en México estos estudios se extendieran porque a nivel internacional, Estados Unidos, Europa y Japón el tema está en gran boga y a nosotros nos ha costado iniciar, somos pocos los que actualmente estamos trabajando en esto”, concluyó.

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