Notas

El contenido de los desayunos escolares aporta alrededor del 25 por ciento de la energía diaria que requiere un menor de 10 años, señaló la MC Isabel Grijalva Haro, investigadora titular de la Coordinación de Nutrición del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD).

 

La cantidad de un desayuno escolar dijo, se determinó a través de un estudio realizado por el Centro de Investigación, y es suficiente para que cada niño que lo recibe tenga la capacidad de retención, memorización y desarrollo cognitivo durante el tiempo que permanece en la escuela por las mañanas, abundó.

 

Precisó que actualmente el desayuno se presenta en dos modalidades: caliente y frío y en ambos casos proporciona las calorías recomendadas según los parámetros nutricionales.

 

“Esas calorías que se les da están distribuidas en la forma en que debe de ser una porción saludable: Un aporte de grasa de menos del 30%, un aporte de energía de alrededor del 15% y entre 55 y 60% de carbohidratos”, expresó.

 

Agregó que la leche semidescremada que se les brinda está fortificada con vitamina A, pensando también en ayudar a resolver un problema de deficiencia nutricional de los niños sonorenses, aportándoles un 35 por ciento del requerimiento diario.

 

Grijalva Haro destacó que del ocho al once por ciento de los infantes presentan anemia al inicio del ciclo escolar, pero ésta disminuye al seis por ciento en los menores que reciben el desayuno escolar al término de las clases. Cabe mencionar que actualmente el DIF, Sonora proporciona los alimentos en más de 2 mil 266 escuelas en el Estado de Sonora.

 

La investigadora comentó que cerca del 30 por ciento de los estudiantes de primero a tercer año de primaria son obesos o tienen sobrepeso, según la información que obtuvieron en un estudio realizado por el CIAD en 18 escuelas de Hermosillo, en donde la muestra fue de 350 alumnos, mencionó.

 

Precisó que el desayuno escolar no es un factor de riesgo en el aumento de sobrepeso y obesidad en los menores pero “los padres de familia no deben olvidar que todos los niños deben de ir desayunados a la escuela. La omisión del desayuno está relacionado con un mayor incremento en el sobrepeso y obesidad”, concluyó.

Durante dos días, el Sistema de Inscripciones de  Posgrados del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), estuvo recibiendo solitudes de inscripción de los estudiantes de nuevo ingreso y de reinscripción de alumnos activos en los programas de posgrado: Maestría y Doctorado en Ciencias.

 

El portal de inscripciones estuvo activo los días 19 y 20 de agosto, en donde los estudiantes realizaron el trámite obligatorio, previo al inicio de sus clases  el próximo 26 de agosto en donde los cursos son impartidos por una  planta docente integrada  por cerca de 100 Profesores-Investigadores con Doctorado, además de 76 Maestros en Ciencias y más de 130 técnicos de alto nivel.

 

Durante el semestre que terminará en el mes de enero de 2014, como parte del programa académico, los estudiantes tendrán oportunidad de interactuar con reconocidos profesores que son invitados a las aulas con el objetivo de  fortalecer los cursos y el desarrollo de las tesis de grado.

 

Cabe destacar que todos los  programas de posgrado del CIAD están registrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) CONACYT, en la categoría de “Programas consolidados”, destacándolo como un centro de excelencia académica,  lo cual garantiza el apoyo con  becas a sus estudiantes.

 

Entre las opciones terminales de los Programas de Posgrado, CIAD cuenta con las siguientes: Acuacultura, Agricultura protegida,  Biopolímeros, Biotecnología, Bioquímica, Manejo ambiental, Microbiología, Nutrición, Tecnología de alimentos, Toxicología y Desarrollo Regional (Doctorado en Ciencias).

 

Durante su estancia en CIAD, los alumnos que cursan una maestría deben acumular al menos 80 créditos, mientras  que el compromiso de los estudiantes del programa de Doctorado es alcanzar hasta 220 créditos.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), realizó un proyecto de investigación con diferentes grupos indígenas de Sonora, en donde se evidencia que a pesar de estar en lugares muy distintos y de tener culturas diferentes, manifiestan sentirse afligidos por los mismos problemas socio-ambientales.

Como parte del estudio titulado “Pueblos indígenas de Sonora: territorios y recursos naturales”, durante los años 2010 y 2011, se levantó información sobre la situación en la que viven estas comunidades, cómo se alimentan, cómo se encuentran sus territorios, su biodiversidad, , entre otras cosas, investigación que se llevó a cabo con los Cucapá, los Pápagos, los Pima, los Seris, los Yaquis, los Mayos y los Guarijíos, realizado por el grupo de investigación de la Coordinación de Desarrollo Regional, encabezado por la Dra. Diana Luque Agraz, quien enlistó las principales preocupaciones de las comunidades Cucapá, Yaqui y Mayo, habitantes milenarios de los deltas de los ríos Colorado, Yaqui y Mayo, respectivamente:

• ¡El río está muerto!

• Ya casi no lleva agua pues se queda en la presa y luego pasa a los canales de riego pero sale de nuestro territorio. Se llevan toda el agua de nuestro río a regar los campos de otros agricultores.

• La poca agua que nos llega está contaminada por los plaguicidas, no podemos bañarnos ni mucho menos tomar el agua para beber. Nos estamos enfermando, sobretodo nuestros niños.

• Tenemos que comprar el agua. En las casas sale a cuentagotas.

• Ahora llueve mucho menos, en parte, desde que se hicieron las presas pues como dicen los abuelos, “El agua llama al agua”.

• Tenemos más calor.

• Muchas plantas y animales que comíamos o plantas medicinales ya desaparecieron. Crecían a un lado del río pero ya no lleva agua. Ahora tenemos que comprar todo.

• Antes teníamos muchas cosas de comer, cosas sanas, nadie se enfermaba. Todo era de aquí, no teníamos que comprar nada. Teníamos soberanía alimentaria.

• Cuando se van las plantas y los animales también desaparecen las palabras, cada vez somos menos los que hablamos la lengua materna. Con esto, nuestra identidad comunitaria se debilita.

• También nuestra ciencia, los conocimientos de los abuelos, están desapareciendo. Son los conocimientos para utilizar y cuidar las plantas, los animales, el río y todo el territorio.

• La gente tiene que ganar dinero ahora, y aquí no hay trabajo. Los jóvenes se están yendo a trabajar a las ciudades y ya no regresan.

• No podemos trabajar nuestras propias tierras pues ahora tenemos que pagar por la luz y el agua y las semillas y no nos alcanza, tenemos que pedir dinero a los bancos, pero ya no nos ayudan.

• Dentro de nuestro territorio, las pocas tierras que tienen riego, las rentamos y ahí algunos de nosotros trabajamos como jornaleros y nos pagan muy poco. Ahora los patrones están trayendo jornaleros de fuera, les pagan menos. Así, llega un momento que tenemos muchas deudas pues todo lo tenemos que comprar, y terminamos vendiendo nuestras parcelas.

Por un período de 15 años, la Dra. Diana Luque ha realizado estudios socio-ambientales para ayudar a las comunidades a lograr una mejor calidad de vida, cuidando al mismo tiempo de su territorio como herencia de sus antepasados “he tenido la oportunidad de escuchar a muchos pueblos, especialmente a los de Sonora, también de México y de otros países”, dijo.

“También sabemos por otras investigaciones que el clima de todo nuestro planeta está cambiando, y en Sonora, vamos a tener más calor y menos lluvia. Es decir, tendremos menos agua y comida de la manera en que estábamos acostumbrados, como ya lo están viviendo etas comunidades. En un clima como el de Sonora, una presa va alimentando las condiciones de sequía, que con el paso de los años esto se va agravando, pues se va perdiendo la vegetación y las condiciones que atraen la lluvia, el tipo de lluvia que se requieren” reiteró.

Los puntos anteriores son la síntesis de un mensaje que envió a la Comunidad Guarijío, a habitantes de la cuenca alta del río Mayo, señalando que el proyecto de la Presa de los Pilares tenderá a profundizar la problemática socio-ambiental, no sólo de los Guarijíos, sino también de los Mayos.

El estudio concluye que las comunidades indígenas cuentan con lo más valioso que se pueda tener en esta vida, su COMUNIDAD, su lengua materna, su territorio, sus plantas medicinales, sus alimentos del territorio, los conocimientos sobre su biodiversidad, pero se está viendo que todo esto está desapareciendo lentamente. Es decir, el tipo de agricultura de riego a través de canales de presas, ha beneficiado a otros sectores sociales, no a las comunidades indígenas que llevan miles de años en esos lugares.

Para consultas sobre el tema, la investigadora refiere la siguiente biografía: Luque, D. et, al. (2012) Política Ambiental y Territorios Indígenas de Sonora. En prensa. Revista de Estudios Sociales. Hermosillo, Son y Luque, et al (2012) “Pueblos indígenas de Sonora: el agua ¿es de todos? En Revista Región y Sociedad, Número Especial 3, 2012, Colson, Hermosillo, Son. Pp 53-89.

Interesados en conocer los servicios que ofrece el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), Coordinación Regional Culiacán, estuvieron recientemente funcionarios del Grupo ALTEX, una de las empresas agroindustriales más importantes en México.

 

El grupo comisionado para la visita, estuvieron en los laboratorios de Nutrición, Microbiología, Plaguicidas, y Calidad poscosecha, donde mostraron gran interés por la información que se les brindó. La Planta Piloto de Procesos Biotecnológicos fue el área que despertó la mayor curiosidad de los visitantes.

 

Como parte de su Modelo de Vinculación, CIAD Culiacán busca estrechar lazos con empresas interesadas en sus capacidades, es por ello que gestiona actualmente iniciar alguna colaboración con este grupo agroindustrial, ya sea con servicios de capacitación o analíticos para sus productos.

 

Durante la visita se expusieron los objetivos de CIAD Culiacán: contribuir a la generación y difusión del conocimiento científico y tecnológico, a través de proyectos de investigación; formar recurso humano especializado en las competencias nacionales e internacionales a través de Programas Académicos de Iniciación Científica y Posgrado; apoyar a los sectores público, social y privado mediante la gestión y desarrollo de proyectos, sistemas de producción, procesos, productos, servicios y asesorías orientadas a la seguridad alimentaria; e impulsar la innovación y competitividad a través de alianzas científico-empresariales.

 

Entre las fortalezas del Centro de Investigación destacan la competitividad de los investigadores, técnicos y administrativos; el dinamismo y la entrega del equipo de trabajo y el reconocimiento institucional como modelo de vinculación con el sector productivo, particularmente con el sector agroalimentario. CIAD cuenta con infraestructura de vanguardia que le permite generar investigación, desarrollo e innovación en alimentos; así mismo, ofrece  programas de Maestría y Doctorado con una eficiencia terminal y de inserción laboral que garantiza recursos humanos preparados y competitivos para el crecimiento de México.

 

Cabe mencionar que Grupo ALTEX fue fundado hace casi 30 años. Se ha enfocado en garantizar la más alta calidad de sus productos y servicios, posicionándose como líder en la producción y procesamiento de trigo, frutas y vegetales.

 

La eficacia, la calidad, el respeto y la comunicación son valores que han permitido al Grupo, posicionarse como una empresa de vanguardia a nivel internacional.

Utilizando las herramientas que hay en biología molecular, investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A. C. (CIAD), trabajarán por doce meses un proyecto para identificar y establecer las variedades y clones de Olivo que actualmente se siembran en Caborca, Sonora y empezar a dar seguimiento a su huella genética.

 

El MC Alberto Sánchez Estrada, colaborador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV), explicó que actualmente la variedad Manzanilla se encuentra en un 90 por ciento de la producción, pero ésta ha evolucionado y por esa razón es necesario determinar si la variedad de Olivo traída de España en los años 50´s, tiene diferencias con la variedad Manzanilla que se siembra actualmente en Caborca.

 

 

Al tener esa información el grupo de investigadores conformado por Rosalba Troncoso Rojas, Martin E. Tiznado Hernández, Ángel Javier Ojeda Contreras de la CTAOV y María Elena Báez Flores de la Universidad Autónoma de Sinaloa, podrán saber si verdaderamente hay un clon mexicano.

 

“Lo que estamos buscando es saber que las variedades sean las que dicen ser y no las estén confundiendo con otras, ya teniendo la información daremos seguimiento a su huella genética”, dijo el investigador.

 

Si durante el proyecto de investigación se detecta la variedad de Olivo Manzanilla con ciertas características mexicanas, se realizará un estudio comparativo con la variedad Manzanilla original (de España) para determinar cuál es mejor para propagarla, re-injertarla y aplicarle diferentes manejos para obtener mejores frutos.

 

La polinización es una etapa muy importante manifestó el investigador y actualmente la variedad que más se utiliza para ello es la Sevillano, pero se busca conocer cuál de las variedades es la que daría los mejores rendimientos.

Sánchez Estrada precisó que los polinizadores de la variedad Manzanilla más utilizados son: Baroni, Sevillano, Frantoio, Misión, Sierra nevada o Nevadillo, todas traídas de Europa, pero este proyecto también arrojará información para conocer si alguna de ellas pudiera comercializarse como producto de mesa o aceite, lo que pudiera abrir un nuevo nicho de mercado.

 

Agregó que el proyecto denominado “Identificación de la vocación productiva de las variedades y clones de olivo en la región de Caborca, Sonora”, pretende determinar el proceso de adaptabilidad de la planta, cambios que pudieran ser en su beneficio o del productor.

 

El proyecto contempla la elaboración de un catálogo con las seis variedades de olivo que incluya las características de cada una: el árbol, las hojas y el fruto, documento que servirá de consulta para los productores porque podrán relacionar su huella genética e identificar cuál de las variedades pueden estar en el mercado como producto de mesa o en aceite comestible.

 

“Del fruto se evaluará su calidad tanto para mesa como para aceite, a lo mejor no produce tanta aceite pero la que produce es de muy buena calidad y podría haber una oportunidad de negocio”, dijo.

 

Destacó que la producción actual de olivo en esa región es para mesa. Es un cultivo alternante pero en buenas temporadas se cosechan entre cuatro y cinco toneladas. Actualmente en Caborca se siembran 1, 500 hectáreas anualmente.

Reducir a un diez por ciento la germinación prematura de la nueces pecanera, es el objetivo de un equipo de investigadores que trabaja en la aplicación de una tecnología que inducirá a la cosecha temprana del producto, para reducir el problema que está causando grandes pérdidas a los productores de nuez pecanera en la Costa de Hermosillo.

 

El Dr. Miguel Ángel Martínez Téllez, científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), explicó que la falta de efectividad de la aplicación de productos hormonales para acabar con la viviparidad o germinación prematura de la nuez, es decir, que el fruto germina cuando todavía está adherido al árbol, ocasionando a la fecha graves problemas, porque se está perdiendo hasta el 40 por ciento de la cosecha de la variedad Wichita y el 25 por ciento de la Western.

 

El proyecto que lleva por título “Alternativas para el Control de la Germinación (Viviparidad) en la nuez en la Región Costera del Estado”, fue aprobado para su apoyo por Fundación Produce Sonora, A.C.y abordará la necesidad de conocer los niveles de giberelinas y ácido abscísico en plantas de nogal en producción, para definir el mejor momento de aplicación de la mezcla de liberador de etileno y ác. naftalenacético, tecnología propuesta por CIAD, que inducirán la cosecha temprana y en consecuencia la reducción de la viviparidad.

 

Es importante resaltar que con esta tecnología, el equipo de científicos pretende reducir a un diez por ciento la germinación prematura de las nueces en la Costa de Hermosillo “queremos validar la tecnología que generamos aquí en CIAD, orientada a homogenizar la cosecha, logrando un mejor color y una mejor calidad del producto”, dijo el Dr. Martínez Téllez.

 

Lo que los productores venden es nuez de calidad y que venga germinada representa un problema, porque el producto debe estar sin ninguna mancha, precisó.

 

Explicó que el problema de la viviparidad se presentan generalmente en regiones donde el verano es muy caliente, pero atribuir el problema a la temperatura es la primer relación que se tiene por el clima y en CIAD se está trabajando analizando los contenidos de hormonas vegetales involucradas en el proceso dela germinación, y que están presentes en las nueces durante todo el desarrollo para poder encontrar un balance que demuestre cuando ocurre o cuándo hay mayor probabilidad de que se presente el problema.

 

“Nosotros tenemos que conocer el origen el problema, no nada más el efecto como una condición de estrés que puede ser el calor, al tener una condición de estrés la respuesta normal de las plantas es asegurar su sobrevivencia. Lo que hacen los embriones, es madurar antes y generar nuevas plantas, ellos están respondiendo a una situación de estrés, nosotros tenemos que buscar la manera de regular internamente los niveles hormonales de la planta para reducir este desorden fisiológico” señaló.

 

Este proyecto de investigación y validación de tecnología se enfoca a buscar una tecnología que ayude a definir el momento adecuado para la aplicación de hormonas vegetales para controlar o reducir la viviparidad, ya que hay estudios que señalan que debe reducirse el problema en un diez por ciento aproximadamente para que no desestabilizar económicamente al sistema producto nuez, finalizó.

Con la impartición de talleres participativos, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales,  por conducto de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), arrancaron la “Elaboración de un plan detallado de acciones de gestión integral para la restauración hidrológica del Río Sonora”.

 

El Dr. Alfonso Gardea Béjar, investigar titular del CIAD y responsable del proyecto, precisó que el objetivo de este plan de estudio es crear un “ambiente propicio de negociación” entre la población que vive en la parte alta de la cuenca del Río Sonora, con los usuarios demandantes que habitan en la parte baja.

 

Los talleres se llevaron a cabo en Hermosillo, Banámichi y Cananea, con acciones de dos tipos: obras estructurales enfocadas a recuperar los flujos de agua a través de prácticas de ingeniería, combinadas con prácticas vegetativas en secciones críticas; y obras no estructurales, que involucran la participación, involucramiento y toma de acciones por todos los usuarios del agua para asegurar el éxito de las obras a implementarse.

 

Por su parte el Dr. Héctor Manuel Arias Rojo, del Instituto para la Gestión Integral de Cuencas Hidrográficas , A.C. (IGICH), ofreció a quienes participaron en el taller realizado en Hermosillo, una breve descripción de la situación actual de la cuenca del Río Sonora, donde se muestran las alteraciones al sistema que han cambiado el régimen hidrológico.

 

Citó que la pérdida de la cubierta superficial y la desaparición de la interface acuíferos-ríos, así como mayores demandas de agua, son algunos de los procesos más evidentes en la parte alta de la cuenca, donde proviene el mayor caudal del río.

 

Cabe mencionar que quienes estarán participando en los talleres son especialistas, ingenieros, estudiosos y actores interesados en la problemática de agua en Sonora.

 

Para inaugurar el proyecto, del cual se espera que la propuesta quede lista en el mes de noviembre, estuvo presente el Ing. Lucas Antonio Oroz Ramos, director técnico de la CONAGUA, quien hizo referencia a que la cuenca del Río Sonora está sufriendo transformaciones que amenazan la estabilidad del sistema hidrológico que se reflejan en la falta de agua o que solo lleva agua cuando llueve.

 

Hizo referencia a las consecuencias dramáticas en la reducción del agua en las presas y los riesgos de inundación de las localidades rivereñas debido a su azolvamiento, cuyo resultado es una crisis del agua, especialmente en Hermosillo. Los impactos –dijo- también se reflejan en el sector productivo al abatirse los acuíferos.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), implementó en Sonora y Oaxaca un modelo educativo sobre higiene y salud con el que probó que es posible reducir enfermedades infecciosas provocadas por parásitos intestinales en los niños.

 

El Dr. Luis Quihui Cota, explicó que el estudio llevado a cabo, abarca cuatro módulos: Higiene donde se capacita al escolar sobre el conocimiento de los alimentos más saludables en la contribución de nutrientes, haciendo hincapié en que consumiéndolos y realizando buenas prácticas de higiene, estos pueden ayudar a combatir ese tipo de infecciones.

 

Otro módulo es el del cuidado del Medio Ambiente, en donde se les explica del impacto que puede tener un ambiente sano relacionado con nuestro entorno. Un tercer módulo es la autoestima en donde el escolar aprende a valorar y a cuidar su cuerpo y finalmente se aborda el tema sobre el problema de las enfermedades infecciosas y los tipo de microorganismos que pueden estar causando ese tipo de enfermedades, así como como su trasmisión y tratamiento.

 

“Creemos que si este modelo es adaptado y llevado a cabo apropiadamente en el ámbito escolar, puede ayudar a la obtención de beneficios en las poblaciones intervenidas. Lo que tenemos que hacer es difundir los resultados generados a partir de nuestro estudio y promoverlo a través de las autoridades que tengan decisiones de peso”.

 

Como una buena alternativa, el proyecto propone aprovechar los esquemas de la Campaña de Vacunación e incorporar el modelo educativo diseñado a las escuelas para ayudar a combatir las infecciones causadas por parásitos intestinales, con el propósito final de que la Secretaría de Educación y Cultura (SEC), integre el modelo al programa educativo normal del ciclo escolar” propuso el investigador del CIAD.

 

En Sonora dijo la prevalencia de parasitosis intestinales es aún un serio problema de salud, particularmente en la población infantil. En un niño en riesgo de desnutrición, las frecuentes reinfecciones a los que está expuesto, pueden causar efectos negativos permanentes en su salud.

 

Quihui Cota, expresó que este modelo educativo diseñado por el grupo de investigación de CIAD, puede tener impacto a nivel nacional si se adapta apropiadamente a las condiciones del lugar en el cual se realizó. La recomendación es aplicarlo de manera inicial es las zonas en las que se realizó el estudio piloto y en base a los resultados que se observen, se diseñe una estrategia de su aplicación para optimizar costos. Esto nos permitirá conocer sobre la posibilidad de extender este proyecto hacia otras áreas vulnerables de nuestro país.

 

El modelo ya fue probado en escolares de Oaxaca y de Sonora. En Sonora se observó el impacto positivo derivado de la intervención, mientras que en Oaxaca no se observaron los resultados esperados, debido, probablemente a la presencia de diversos: problemas sociales y políticos prevalentes en ese estado durante el curso del estudio., Sin embargo, para Sonora la aplicación de este modelo puede ser una buena alternativa de combate a estas infecciones, que junto con la Campaña de desparasitación, la cual es aplicada por la Semana Nacional de Salud, seguramente reducirá de manera significativa la presencia de este tipo de infecciones.

 

“El medicamento por sí solo no va a ser suficiente para reducir la prevalencia de infecciones intestinales, y por ello la administración del mismo debe implementarse con otras alternativas a través del apoyo de las autoridades de salud y educación. Finalmente, la sinergia de estrategias es lo que generará beneficios a la población en general en un periodo más corto de tiempo”, concluyó.

Analizarán estudiantes de verano temas de Bullying, el Programa Estatal de Lectoescritura, Seguridad y Discriminación al migrante indígena, durante su estancia de verano en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD).

 

Tres jóvenes provenientes de Nuevo León, Tabasco y Sinaloa, que atendieron la convocatoria abierta para participar en el Verano de la Investigación Científica de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), estarán trabajando con investigadores de la Coordinación de Desarrollo Regional.

 

El Dr. Jesús Laborín Álvarez, estará guiando a Ilda Nayeli Lara Lugo, estudiante de la carrera Psicología Social Comunitaria en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), que colaborará en dos proyectos, uno de “Inseguridad en Hermosillo” y otro titulado “Estereotipo y discriminación hacia el migrante indígena”.

 

El Dr. José Ángel Vera Noriega, recibió a los jóvenes Emmanuel Carmona Díaz y Néstor Leonel Ibarra Padilla, el primero estudia la carrera de Ciencias de la Educación en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y trabajará el tema de Violencia escolar: Bullying y ciberbullying.

 

Ibarra Padilla cursa la carrera de Psicología Conductual en la Universidad Autónoma de Monterrey y estará analizando resultados del Programa Estatal de Lectoescritura, implementado en la población primaria.

 

Es importante destacar que en este programa los becarios tienen la oportunidad de desarrollar un proyecto de investigación en compañía de investigadores de prestigio a nivel nacional e internacional.

Con el objetivo de capacitar a químicos, médicos, biólogos, investigadores, técnicos y MVZ para que conozcan los métodos cuantitativos y cualitativos, empleados para la detección de la actividad antimicrobiana de diferentes sustancias, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), inició el curso teórico-práctico “Métodos para la detección de la sensibilidad a antimicrobianos”.

 

Impartido por la Dra. Evelia Acedo Félix y la QB Rosalva Pérez Morales, la capacitación tiene como finalidad que los asistentes aprendan la técnica utilizada en los laboratorios para detectar la capacidad antimicrobiana de los nuevos compuestos utilizados para el control de microorganismos que deterioran el alimento, ocasionan enfermedades, o son   utilizados para limpieza de superficies, control de infecciones en plantas o incluso como antibióticos.

 

Es importante definir que un compuesto antimicrobiano es una sustancia que mata o inhibe el crecimiento de microbios, tales como bacterias, hongos, parásitos o virus.

 

Como parte de las prácticas, los participantes en el curso determinarán primero si los compuestos que analizan, tienen actividad antimicrobiana contra microorganismos específicos: Patógenos, Fitopatógenos, etc., enseguida tendrán que determinar las concentraciones inhibitorias mínimas que se necesitarían para controlar o destruir cada microorganismo específico.

 

La Dra. Evelia Acedo, instructora del taller precisó que la idea surge ya que en los últimos años se ha detectado una necesidad cada vez mayor, de contar con sustancias antimicrobianas de diferentes fuentes (vegetal, animal y a partir de algunos microorganismos), ya que se buscan alternativas que apoyen al control de microorganismos patógenos y deteriorativos de alimentos y para control de contaminación durante el proceso. Esto con el fin de tratar de sustituir a los antibióticos y antisépticos que causan resistencia, fenómeno que ocasiona grandes pérdidas y costos para la industria, los sistemas productivos y de la salud.

 

Es importante destacar que cada uno de los asistentes al curso saldrá con la habilidad de saber cómo se determina la concentración inhibitoria mínima de un antibiótico o de un antimicrobiano y podrán determinar si los compuestos analizados tienen actividad antimicrobiana para saber qué cantidad se necesita para el control de micro organismos.

 

Los temas que se abordarán en tres días de trabajo son: Concentración inhibitoria mínima (CM); Concentración bactericida mínima (CBM); Concentración bacteriostática o concentración letal mínima: a) Antibióticos sintéticos, a) Antimicrobianos naturales; Difusión en Agar o difusión por disco (método Kirby-Bauer); Dilución en agar; Método Epsilon-test (o con gradiente de concentración); Métodos automatizados; y Métodos moleculares.

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