Notas

En el valle de Culiacán se ha detectado la presencia de un organismo en los canales de irrigación o reservorios de agua que produce marchitez en distintos cultivos, principalmente en el chile.

 

Raúl Allende Molar, científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), en Culiacán, Sinaloa, explicó que están trabajando en un proyecto que tiene como objetivo monitorear un grupo de organismos que usualmente están en los canales de riego.

 

Phytophthora capsicies el nombre científico del microorganismo y tiene un amplio rango de hospederos, es decir, afecta al tomate, chile, berenjena, calabaza, pepino, entre otros.

 

“En otras áreas geográficas es común el monitoreo de algunas especies de patógenos llamados Oomicetos, y uno de los más conocidos en su género se llama phytophthora”, dijo.

 

Como parte del proyecto se está analizando qué tanta es la presencia de este género de microorganismos en los canales de irrigación en la ciudad de Culiacán.

 

“Se está haciendo un muestreo intenso en la red del módulo 010 de los canales de irrigación en diferentes puntos, son alrededor de 25 puntos distribuidos en el valle de Culiacán, estamos colocando trampas para detectar estos organismos”, agregó el investigador.

 

Uno de los objetivos al confirmarse la presencia de este patógeno en los canales, es darle seguimiento para saber cuáles son los periodos críticos en donde hay más población del microorganismo.

 

Este es un estudio preliminar comentó Allende Molar, ya que se encuentran en busca de financiamiento y están realizando estudios previos en donde se ha encontrado presencia de este organismo.

 

“Estamos en la fase de identificar exactamente qué especies son, y queremos saber el potencial de daños, y si causa alguna enfermedad. Las respuestas que estamos encontrando en esta investigación van a ser de relevancia para el área hortícola”, comentó.

 

Sobre el financiamiento el titular del proyecto comentó que el Centro de Investigación ya no cuenta con recursos para financiamiento interno. “Este proyecto es de nivel nacional, esperamos encontrar en Sagarpa, Conacyt, o buscar financiamiento internacional en algunas fundaciones o agencias que financian investigaciones de este tipo. A veces para las agencias de investigación es más útil mostrarles un preliminar y este proyecto es seguro y factible”, afirmó.

 

Finalmente precisó que se han detectado algunos cultivos enfermos y los agricultores afectados han logrado controlar con algunos agroquímicos el organismo.

 

Con la finalidad de introducir una nueva especie frutícola en la región de Sinaloa, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD) y Fundación Produce Sinaloa, realizaron un proyecto con pitahaya (Hylocereus undatus), que ha sido de interés para el mercado americano.

El Dr. Tomás Osuna Enciso, investigador del CIAD en Culiacán, explicó que los esquejes (fragmentos separados con finalidad reproductiva) para la obtención de las plantas se introdujeron de Puebla, de los cuales se sembraron aproximadamente una hectárea en el valle de Culiacán, “validamos desde que la planta tenía dos años de ser plantada y la evaluamos el tercer, cuarto y quinto año de reproducción”, dijo.

El científico comentó que para el tercer y cuarto año se obtuvo una producción de diez y catorce toneladas, respectivamente, detectándose que la pitahaya tolera condiciones de suelo pobre y requiere poca agua para su crecimiento y desarrollo.

Como característica precisó, que la pitahaya necesita cultivarse como la vid, en espaldera, ya que en su crecimiento silvestre se sujeta a los troncos de los árboles mediante sus raíces adventicias.

El investigador expresó que este fruto representa una opción rentable ya que se cotiza a muy buen precio, tanto en el mercado nacional como en el internacional. Además, es un cultivo de importancia social ya que genera mucha mano de obra; por ser una planta perenne, se trabaja casi todo el año.

“Tiene la particularidad de florecer a la mitad del año y lo hace por etapas, inicia a mediado de junio y termina en el mes de octubre y las cosechas son desde agosto hasta diciembre, explicó.

Destacó que el cultivo de pitahaya es importante en Yucatán, Campeche, Oaxaca y Puebla y es un producto que se consume en EE.UU, China, Taiwán y en la parte sur de Europa.

Entre las observaciones que hizo Osuna Enciso es que esta especie presenta enfermedades, como cualquier vegetal, los insectos que ocasionan más daños son las chinches y es una planta vulnerable al frío.

 

Los alimentos listos para su consumo son alimentos procesados, cocidos y por lo regular congelados para que el consumidor los caliente ya sea en horno de microondas, convencional o en la sartén. Este tipo de alimentos son una respuesta de la industria alimenticia a los cambios de vida y sobre todo a la falta de tiempo para preparar los alimentos en casa. No son procesos novedosos, de hecho tienen su inicio en los Estados Unidos en la década de los 50’s.

 

En México estos productos no han tenido auge, sin embargo la industria cárnica ha empezado a desarrollar productos con valor agregado listos para su consumo. Se ha iniciado con productos tradicionales los cuales se ha puesto énfasis en evitar altos contenidos de grasa o carbohidratos. Además se trabaja en mejorar su calidad, diseñar empaques adecuados y en incorporar ingredientes que mejoren el producto nutricionalmente, manifestó el Dr. Juan Pedro Camou.

 

El científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), explicó que parte de su trabajo en el Laboratorio de Carnes ha sido desarrollar productos para empresas de carne de res y puerco, específicamente en otros estados donde existe mercado para consumidores más abiertos a probar alimentos ya listos para su consumo, procesándose diferentes tipos de productos tradicionales: chiles en nogada, barbacoa estilo sinaloense o sonorense, entre otros.

 

“Lo bueno es que se pueden ofertar en diferentes presentaciones y eso tiene sus ventajas porque la porción puede ser para una persona, dos personas o una familia además esto ayuda al consumidor a tomar decisiones rápidas al buscar alimentos preparados disponibles en el supermercado que satisfagan su necesidad inmediata, ya que cada día hay menos tiempo para prepararlos por las actividades diarias y las distancias de traslado”, dijo.

 

Mencionó que hay estudios donde se han reportado que en los años 60´s el tiempo que invertía el ama de casa en la cocina para preparar los alimentos era de dos horas y en la actualidad es de tan sólo 20 minutos. Es por esto que se trabaja en el desarrollo de productos cárnicos listos para su consumo los cuales también se pueden combinar con vegetales, u otros productos que no sean de índole cárnico para balancear el platillo.

 

Además de carne de res o cerdo, los productos también pueden ser de pollo o pavo, comentó el investigador. Incluso el CIAD, en una ocasión presentó un proyecto donde se proponía utilizar cortes de bajo costo provenientes de vaca y toro, que es carne magra, es decir baja en grasa, donde la idea era utilizarla en alimentos listos para su consumo, donde se les daría un valor agregado a esos cortes y se aprovecharían para que llegara un alimento de bajo costo a la población.

 

El también coordinador de vinculación, agregó que en el caso de Sonora ya han trabajado en la elaboración de productos procesados tradicionales, tal es el caso de la carne con chile, cerdo en salsa verde, carnitas de cerdo, entre otros, comidas para las que hay mercado pero no existe una oferta en el rubro de platillos listos para su consumo por parte de las instituciones productoras de productos cárnicos.

 

En lo que si se trabaja de la mano con los rastros dijo, es en el buen manejo del ganado en vida con el fin de mejorar las características de calidad y estabilidad del producto que llega a la mesa.

 

Camou Arriola precisó que gran parte del trabajo realizado por el equipo de investigación en el Laboratorio de Carnes es estudiar la calidad de los diferentes tipos de carnes: bovino, ovino, porcino, avícola, así como también el mejoramiento de la calidad de productos cárnicos tradicionales y el desarrollo de productos cárnicos novedosos como son los cárnicos funcionales o productos listos para su consumo.

 

Para celebrar el “Día del Árbol”, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), a través de la Veta Verde y el programa de Estudios Ambientales, organizó un programa académico en el que participaron expertos en temas ambientales.

 

En México, el “Día del árbol” se conmemora todos los años el segundo jueves de Julio. Es una fecha para concienciar a la gente sobre la necesidad de proteger las superficies arboladas. Esta jornada es utilizada para plantar árboles en diferentes lugares, para frenar los efectos del cambio climático y la tala indiscriminada y para contribuir a ello, el CIAD regaló más de 60 árboles nativos y plántulas de agave, además de hacer una exposición de composta y materiales reciclados.

 

Esta conmemoración se viene celebrando en México desde el año de 1959, por un decreto del entonces presidente Adolfo López Mateos y en esta ocasión en el Centro de Investigación se abordaron temas como: Qué se ha hecho y hacia dónde va la Veta Verde en el CIAD y Las sorpresas: aves que han llegado con el aumento de árboles en CIAD, fueron expuestos por la Dra. Jaqueline García Ramírez de Guaymas.

 

El ecólogo Moisés Rivera Apodaca habló de “CIAD antes y después de la reforestación”; Árboles nativos adultos en CIAD: Alternativa para evitar su tala al dar paso a la construcción y Mitos y realidades en el desarrollo urbano: la oportunidad del paisajismo del desierto (Xeriscape), se desarrollaron por el Ing. Miguel Cruz Puebla de Árbol 2000.

 

Por su parte la MC Noemí Bañuelos Flores participó con “Una mariposa, una plantay los yoreme mayo: vidas con propósito”; y para concluir la ingeniera bioquímica, Margarita Peralta Quiñonez, abordó “El suelo como recurso indispensable para el mercado verde.

 

En el evento se dejó claro que los árboles son los mejores aliados, pues captan y recargan las fuentes de agua, liberan el oxígeno y capturan el dióxido de carbono, razón por la cualhay que fomentar una conciencia de protección, conservación y restauración de los bosques, haciendo un buen uso de los recursos naturales.  

 

Es importante hacer mención que también se colocó un stand en el que se expusopinole de maíz tostado y molido “neikame”, cien por ciento criollo, elaborado por mujeres nayaritas huicholas de El Roble, municipio del Nayar en Nayarit, México.

 

Con la idea de que los investigadores puedan transmitir a los jóvenes, no nada más el conocimiento, sino el interés por resolver problemáticas a través de la ciencia, es que el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), recibe estudiantes universitarios de todo México y el Mundo.

 

Es así como Santiago Solís Hernández que está por iniciar el noveno semestre de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, División Académica de Ciencias Agropecuarias llega a este Centro de Investigación en busca de una aventura científica.

 

“Han sido nuevas experiencias y estoy muy satisfecho por haber tomado esta decisión porque he conocido otras ideas, otras personas, técnicas científicas que me han gustado mucho, cada día me voy relacionando más con los materiales porque a diario es conocer un método y practicarlo y eso me está dando experiencia”, dijo el futuro ingeniero.

 

Además recomienda ampliamente a otros jóvenes que se animen a hacer una estancia científica de verano “porque es una gran experiencia de la que no se van a arrepentir, así que si tienen la oportunidad de tomarla que lo hagan”, exclamó con entusiasmo.

 

Por su parte la Dra. Irasema Vargas Arispuro, responsable del Laboratorio Ecología Química de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos que tendrá durante dos meses bajo su responsabilidad al joven, comentó que un estudiante que se interesa por tener nuevas experiencias a través del contacto con la ciencia debe tener ciertas cualidades.

 

“Santiago tiene muchas características positivas, en el aspecto académico es disciplinado, tiene capacidades y habilidades adecuadas para la investigación, está aprendiendo muy rápido y bien, razón por la que ya se le ha dejado hacer trabajo solo.

 

Comentó que en este caso al universitario le van a enseñar técnicas y herramientas que le sirvan para resolver objetivos muy específicos en relación al área en la que se trabaja en este laboratorio, específicamente para encontrar formas de reducir las plagas que se hacen presentes en los cultivos.

 

En este tiempo dijo, el estudiante aprenderá como buscar una alternativa de origen natural contra las plagas que se presentan en la agricultura: hongos, bacterias, etc., precisó la Dra. Vargas Arispuro.

 

Es importante hacer mención que el joven inició su práctica el día 20 de junio y termina su estancia el 24 de agosto, pero a pocos días de estar activo en el laboratorio ya considera hacer una maestría y está viendo al CIAD como una excelente opción.

Los doctores Humberto Astiazarán García, Cristóbal Chaidez Quiroz y Jesús Hernández López, recibieron el reconocimiento oficial por parte de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC),  al ser aceptados como miembros regulares en base a su destacada trayectoria académica.

 

Es importante mencionar que la Academia Mexicana de Ciencias es una asociación civil independiente y sin fines de lucro, agrupa a 2499 miembros de destacadas trayectorias académicas y que laboran en diversas instituciones del país y del extranjero entre los que se incluyen premios Nobel. Enlaza a científicos de muy diversas áreas del conocimiento bajo el principio de que la ciencia, la tecnología y la educación son herramientas fundamentales para construir una cultura que permita el desarrollo de las naciones, pero también el pensamiento independiente y crítico a partir del cual se define y defiende la soberanía de México.

 

Con base en lo anterior, la Academia tiene como objetivos: Promover el diálogo entre la comunidad científica nacional e internacional; orientar al Estado Mexicano y a la sociedad civil en los ámbitos de la ciencia y la tecnología; la producción de conocimiento y su orientación hacia la solución de los problemas que atañen al país; fomentar el desarrollo de la investigación científica en diferentes sectores de la población; buscar el reconocimiento nacional e internacional de los científicos mexicanos y contribuir a la construcción de una sociedad moderna, equitativa y justa.

 

Al ser miembros de esta importante asociación,  los investigadores del CIAD de la Coordinación de Nutrición en Hermosillo, Sonora y de la Coordinación de Tecnología de Productos Agrícolas para Zonas Tropicales y Subtropicales en Culiacán, Sinaloa, adquieren el compromiso de participar como interlocutores válidos para auxiliar en la planeación de las políticas de ciencia y tecnología a través de la AMC y la par con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República (CCC) y otras organizaciones académicas importantes del país.

 

Los tres doctores fueron reconocidos y aceptados por sus logros y trayectoria en la Sección Académica de Ciencias Naturales: el  Dr. Humberto Astiazarán García en la disciplina de Medicina, el Dr. Jesús Hernández López en Agrociencias y el Dr. Cristóbal Chaidez Quiroz en Biología.

 

Con estos nuevos nombramientos el CIAD se consolida como institución de vanguardia y eleva su prestigio institucional, a la vez que se compromete a continuar participando activamente en intercambios de conocimiento científico, redes internacionales de investigación, todo lo anterior en beneficio de la sociedad.

 

 Este año la Academia Mexicana de Ciencias recibió la solicitud de 130 Científicos de todo el país, siendo aceptados con base en sus méritos académicos 84 investigadores.

 

Proporcionar los conocimientos y la tecnología adecuada para mejorar las condiciones de los alimentos y la alimentación en todas sus etapas, seleccionar aquellos proyectos que tengan una mayor relación beneficio-costo, particularmente para los grupos marginados y contribuir al aseguramiento de la calidad e inocuidad alimentaria, son parte de los grandes objetivos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), es por ello que busca alianzas con empresas comprometidas que quieran participar con sus investigadores para alcanzarlos.

 

Recientemente se firmó un convenio con el Corporativo Camaglo S.A. de C.V, ubicada en el Estado de Nayarit, para brindar capacitación en técnicas enzimáticas para establecer indicadores de calidad en el manejo del producto, la aplicación de las mismas con diferentes tratamientos, evaluación de color y textura a las muestras y técnicas para realizar el análisis mensual de actividad enzimática en producto congelado.

 

El compromiso es que por espacio de ocho meses el CIAD preste servicios de investigación científica y tecnológica a esta empresa para la realización del proyecto: “Diseño de indicadores enzimáticos para el control de calidad de floretes de brócoli y coliflor congelados por IQF”.

 

El Corporativo Camaglo actualmente se dedica a la producción mediante técnicas acuaculturales, así como la compra y venta de postlarvas, semillas, renacuajos, crías, alevines y demás organismos acuáticos, así como engorda, industrialización y comercialización en los mercados nacionales e internacionales; comercio al por mayor de pescados y mariscos frescos, secos, salados y congelados y dentro de sus capacidades, se amplía al mercado de los productos congelados de origen vegetal, en lo que se aplicará la tecnología motivo de la vinculación academia-empresa.

 

Recomendado por la Oficina de Gestión Tecnológica del CIAD en Nayarit, el Dr. Miguel Ángel Martínez Téllez, investigador titular de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y responsable técnico del proyecto de servicio, explicó que se elaboró un plan de trabajo que se seguirá de acuerdo a su programación.

 

En una primera etapa dijo, la actividad a realizarse consiste en estandarización de técnicas para la determinación de actividad enzimática de la cual se elaborará un informe que incluirá las técnicas utilizadas.

 

En una segunda etapa de acción se contempla la aplicación de técnicas de actividad enzimática con diferentes tratamientos (tiempo y temperatura) sobre floretes de brócoli y coliflor, evaluando la inactivación de las enzimas indicadoras de deterioro del producto, el color y la textura a las muestras de los distintos tratamientos, del cual se presentará el informe de resultados con gráficos y discusión.

 

La tercera actividad consiste en brindar capacitación al personal de Camaglo en el uso de las técnicas enzimáticas como indicadores de calidad, para que todo esté listo para el arranque de operaciones de la planta congeladora de brócoli y coliflor en el Corporativo.

 

Como acompañamiento a la capacitación brindada al personal, se realizará el análisis mensual de actividad enzimática en producto congelado rápido individual (IQF por sus siglas en inglés), durante cuatro meses, además de la evaluación de color y textura a las muestras de los distintos tratamientos, del cual se presentará un informe de resultados.

 

Y por último se elaborará un informe final en el que se incluya la metodología, acentúo el investigador.

 

 

La contaminación microbiana de alimentos es un problema serio para la industria alimentaria por las grandes pérdidas económicas que trae consigo, es por ello que en Sonora se creó el Laboratorio de Aseguramiento de la Calidad Microbiológica de Alimentos (LACMA). Y  por décimo año consecutivo, este laboratorio recibió recientemente  la resolución aprobatoria que lo acredita por parte de la Entidad Mexicana de Acreditación (ema), como un laboratorio que trabaja  con apego a las normas nacionales e internacionales, reconociendo la competencia técnica y confiabilidad de los resultados de los análisis que emite.

 

Como cada año, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A. C. (CIAD), recibió la visita de vigilancia que tuvo como objetivo verificar la implantación del sistema de gestión de calidad del LACMA. Para mantener esta acreditación, los laboratorios son vigilados cada 12 meses y re-evaluados cada 4 años por ema, para garantizar que las condiciones por las que se otorgó la acreditación se mantengan. 

 

Fundado en las instalaciones del CIAD en el año 1995, el LACMA surge debido a la necesidad de brindar apoyo a la industria de alimentos y bebidas con los análisis que se realizan para asegurar la calidad microbiológica de los comestibles  y para que se pudiera  detectar científicamente  la existencia y cantidad de microrganismos presentes en dichos comestibles (Determinación de mesófilos aerobios); también para saber si lo que se analiza contiene algún tipo de  bacterias indicadoras de contaminación (Coliformes totales); asimismo para ubicar bacterias que pudieran ser transmitidas por medio de materia fecal (Coliformes fecales); y/o para obtener la cuenta de hongos y levaduras que pudieran encontrarse distribuidos en el ambiente y afectar principalmente a los alimentos de forma deteriorativa.

 

La Q.B. Alejandra Zamora, Coordinadora de Gestión de Calidad de este laboratorio, precisó que la resolución permite al LACMA mantener desde 2004 la acreditación por décimo año consecutivo, desde que fue emitida por la única organización con capacidad de acreditar en México, ema, en la rama de Alimentos.

 

Las pruebas que LACMA realiza son del área microbiológica y como laboratorio de tercera parte, que es aquel que lleva a cabo los análisis de conformidad y que es independiente de la organización o cliente  que provee un producto o servicio,  utiliza métodos normalizados, tanto nacionales como internacionales y para ello cuenta con instalaciones, equipos y personal con la competencia necesaria para asegurar la calidad de los resultados que emite.

 

Entre las pruebas que se realizan en apoyo a la industria de alimentos y bebidas, está el análisis de bacterias que se ubica generalmente  en el intestino animal (Esceherichia coli); Salmonella spp que provoca infección intestinal si el producto está contaminado. Staphylococcus aureus, que es una bacteria causante de enfermedades que van desde infecciones cutáneas hasta enfermedades de riesgo vital; Listeria monocytogenes, bacteria que se encuentra en la tierra, en el agua, y en una gran variedad de alimentos crudos, procesados y elaborados con leche no pasteurizada. Si se ingiere puede causar síntomas que van desde fiebre hasta malestar estomacal y vómitos.

 

El Laboratorio de Aseguramiento de la Calidad Microbiológica de Alimentos se encuentra  bajo el liderazgo de la Dra. Evelia Acedo Félix, formando parte también Q.B. Alejandra Zamora, Q.B. Isabel Quintana, I. Bioq. Arlet Cruz, T.A. Germán Jacquez y Dra. Claudia Iñiguez. Dicho personal también realiza pruebas de la  bacteria que provoca el cólera en humanos; la bacteria que ser causa de síndrome urémico hemolítico, bacilos productores de toxinas; Enterotoxina estafilocóccica, causante de vómitos y diarreas agudas; identificación de hongos; sensibilidad a antibióticos; bacterias lácticas que participan en la fermentación de alimentos; caracterización de bacterias por campo pulsado y vida de anaquel que determina la fecha de caducidad o la vida útil de un alimento.

 

Una asistencia cercana a las 450 personas fue la que se consiguió con la organización del “1er. Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos”, cuyo objetivo fue dar a conocer las tendencias de mercado de estos alimentos y efectos benéficos en la salud.


Realizado en la ciudad de Monterrey, Nuevo León y especialmente dirigido a químicos y tecnólogos de alimentos, nutriólogos, ingenieros en alimentos, médicos, biólogos moleculares, bioquímicos, profesionales de la industria de alimentos y autoridades gubernamentales involucrados en el desarrollo de programas orientados a la alimentación saludable, se realizó en el Campus Monterrey del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

 

Con el antecedente de dos Jornadas Científicas anteriores, la primera en Hermosillo, Sonora en 2012 y la segunda en Culiacán, Sinaloa en 2013, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), por iniciativa de los doctores Gustavo González Aguilar, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV), Aarón González Córdova y Belinda Valejo Galland de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), del CIAD y de los doctores Janet Gutiérrez Uribe y Sergio Serna Saldivar del Tecnológico de Monterrey, se organizó e impulsó la divulgación de las herramientas existentes para el diseño y desarrollo de nuevos alimentos saludables a partir de las diferentes fuentes vegetales y animales, además de dar a conocer la legislación de los alimentos funcionales, aspectos de seguridad y comercialización.

 

Entre los tópicos abordados destacan: Preferencias de consumidor; aprovechamiento de subproductos; caracterización de ingredientes; aseguramiento de calidad; tecnologías emergentes; nanotecnología; sistemas de liberación; lácteos fermentados; cárnicos y bebidas funcionales; pre y probióticos; lípidos, péptidos y carbohidratos funcionales; farmacocinética, nutrigenómica, proteómica y metabolómica; alimentos de diseño y legislación.

 

Los conferencistas invitados fueron el Dr. Fereidoon Shaidi de Canadá, los doctores Bruce R. Hamaker, Luis Cisneros, Oliver Chen, y Elvira González de Mejía de Estados Unidos; el Dr. Jean Christophe Piard de Francia; la Dra. Shela Gorinstein de Israel y por México los doctores Sergio Serna, Hugo Sergio García y el Dr. Luis A. Bello.

 

Con la intención de recibir a jóvenes con talento y vocación por la ciencia y la tecnología, para fomentar su formación intelectual, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), abre sus puertas nuevamente este verano para recibir estudiantes de licenciatura de diferentes universidades del país y el mundo.

 

Como cada año, el objetivo fundamental es fomentar la formación de capital intelectual de alto nivel académico, que en el futuro inmediato contribuyan en el desarrollo regional, nacional e internacional, es por ello que los alumnos se integran a proyectos vigentes de investigación, como es el caso de Cinthya Ana Luz Chávez Mendoza Chagolla y Brenda Verenice Juárez Soria, quienes cursan el octavo semestre de la Ingeniería en Alimentos.

 

Alumnas de la Universidad de Guanajuato, Campus Irapuato-Salamanca de la División Ciencias de la Vida, ambas universitarias estarán por espacio de 50 días en CIAD, específicamente en el Laboratorio de Envases a cargo de la Dra. Herlinda Soto Valdez, quien ya las ha involucrado en prácticas de laboratorio.

 

“A mí me ha gustado mucho porque es un campo en el que no hemos trabajado en la universidad, lo veo como un plus a nuestra carrera, un complemento para nuestro desarrollo y además me ayudó a tomar la decisión de hacer una tesis como opción para mi titulación de la licenciatura”, dijo Brenda Verenice Juárez Soria.

 

“Cuando llegas al CIAD no sabes si te gusta la investigación o no, y cuando estas en esta experiencia te ayuda a decidir, en mi caso por ejemplo si me gustaría hacer una maestría porque no había explorado esta área y me ha gustado mucho”, precisó emocionada Cinthya Ana Luz Chávez Mendoza Chagolla.

 

Ambas estudiantes recomiendan a otros jóvenes que aprovechen cuando se les presente la oportunidad de asistir a una “Estancia de verano científico”, que no dejen pasar el tiempo y exploren esta excelente experiencia. Comentaron que es importante hacer contacto con científicos cuando visitan sus universidades porque son ellos quienes pueden brindarles un espacio en sus laboratorios.

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