Notas

Como cada año, la coordinación de Programas Académicos organizó una reunión para dar la bienvenida a los estudiantes de nuevo ingreso a los posgrados, en donde se les motivó para concluir sus estudios, se les habló del reglamento y de las medidas generales de seguridad que deberán seguir durante su estancia en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD).

 

El Dr. Pablo Wong González, Director General, en su mensaje alentó a los nuevos alumnos a trabajar con ánimo porque a partir de este momento “el CIAD será su casa, ya que en algunos momentos  tendrán que quedarse a dormir, pero también queremos que se sientan en libertad de trabajar, de investigar e innovar siguiendo las reglas”.

 

Precisó que el CIAD es una institución madura que pertenece al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, en donde como sistema DE CENTROS PÚBLICOS DEL CONACYT, esta RED ocupa el segundo puesto en número de investigadores, después de la UNAM, pero el primero en producción  de artículos per cápita y alumnos graduados, lo que indica que hay eficiencia y calidad en estas instituciones.

 

Por su parte  la Dra. Gloria Yepiz Plascencia,  Coordinadora de Programas Académicos (CPA), recomendó a los jóvenes de nuevo ingreso leer el Reglamento de los Programas de Posgrado para que conozcan sus derechos y obligaciones como estudiantes.

 

Es importante también,  que los nuevos alumnos se acerquen a solicitar su correo electrónico “porque ese será el medio de comunicación interna entre ustedes y nosotros, por ahí les haremos llegar la información importante que deberán atender con responsabilidad”.

 

Como parte de la reunión de  bienvenida, se hizo la presentación formal de los "Lineamientos y medidas  generales de Seguridad en CIAD" por parte del personal académico y de la Comisión Mixta de Seguridad e Higiene del  Centro de Investigación.

 

Es importante resaltar que CIAD sólo acepta a los estudiantes que cumplen con los requisitos y en esta ocasión ingresaron jóvenes al Programa de Maestría en Ciencias, Maestría en Desarrollo Regional y  Doctorado en Ciencias en todas sus unidades: Hermosillo y Guaymas en  Sonora; Cuauhtémoc en Chihuahua; y Culiacán y Mazatlán en Sinaloa.

 

El camarón de cultivo, bahía y altamar que se produce en Sonora, cumple con los requisitos sanitarios para el consumo humano, al detectarse bacterias (Vibrios parahaemolyticus) por debajo de lo establecido en la Norma Oficial Mexicana (NOM).

 

La Dra. Lorena Olivia Noriega Orozco, investigadora titular del laboratorio de Inocuidad Alimentaria del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), informó que en los estudios realizados al crustáceo demuestran que el producto es apto para el consumo humano.

 

Admitió que en años anteriores, en Guaymas, las diarreas se habían disparado al inicio de que se levanta la temporada de veda del camarón, dado al mal manejo de la especie tras su captura y no porque esté contaminado.

 

“Se realizaron cambios en normas internacionales, en las cuales se incluyen nuevos patógenos, pero no había estudios, y el CIAD Guaymas en conjunto con las unidades de Hermosillo y Mazatlán, empezó uno de la industria del camarón sobre Vibrios parahaemolyticus”.

 

En los crustáceos de las granjas de cultivo y altamar, dijo, se localizó esta bacteria en cantidades muy bajas, mientras que en los de bahía la presencia fue mayor, aunque no sobrepasó los límites permitidos.

 

La Dra. Noriega Orozco explicó que el Vibrio parahaemolyticus se duplica en un tiempo de doce a veinte minutos si se cuenta con la temperatura adecuada, de ahí la importancia de manejar correctamente el camarón una vez que se pesca.

 

“En el estudio vimos que esta bacteria no siempre se detecta cuando el camarón se enfría con suficiente hielo, pero cuando no es así se disparan los niveles”, señaló.

 

Noriega Orozco agregó que estas bacterias pueden ser causantes de infecciones gastrointestinales en el humano, cuando se rebasan los límites permitidos en la NOM, que son 10,000 organismos/gramo.                                                                                                          

El Dr. Raúl Allende Molar, investigador titular de CIAD Culiacán, fue uno de los cuatro investigadores internacionales que en este 2014 recibió el premio denominado “Books for the World Fund” otorgado por la Fundación de la Sociedad Americana de Fitopatología.  

 

El Dr. Allende así como investigadores de Laos, Ecuador y Zimbabwe han sido reconocidos durante la ceremonia de premiación del congreso de la Sociedad Americana de Fitopatología (APS por sus siglas en inglés), que se llevó a cabo en Minneapolis, Minnesota, USA. La distinción consistió en un financiamiento para la adquisición de libros relacionados al área de Fitopatología.

 

Cabe destacar que la Sociedad Americana de Fitopatología (APS), se dedica a la innovación e investigación en fitopatología y durante más de un siglo, los miembros de APS han estado haciendo y compartiendo avances significativos, tanto para la ciencia y la sociedad a través de su comunidad de científicos, cuyo compromiso es garantizar el avance global de esta especialidad.

 

El premio, creado en 2013, consiste en la obtención de materiales educativos de la APS con el fin de promover la distribución internacional de los libros, CDs y otros materiales. Los ganadores son seleccionados por un comité de revisión que evalúa las aplicaciones y el uso de los materiales y es así com se da preferencia a las personas de los países en desarrollo que demuestren el buen uso que darán al premio.

 

Los miembros de la APS representan una amplia gama de especialidades para la comprensión de la patología de las plantas a través de la investigación de laboratorio. Cada uno de sus integrantes forman parte de la academia, el gobierno, la industria y la práctica privada. Esta diversidad hace que se abarquen diversas áreas de investigación, mientras que la participación internacional asegura que las últimas innovaciones de todo el mundo están disponibles para todos.

 

El pasado 18 de agosto, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), inició las clases para los estudiantes de nuevo ingreso de Maestría en Ciencias, Maestría en Desarrollo Regional y Doctorado en Ciencias, y también dando continuidad a los estudios de los que ya cursan un posgrado. 

 

La Dra. Gloria Yepiz Plascencia, coordinadora de Programas Académicos precisó que durante dos días, el Sistema de Inscripciones de  Posgrados estuvo recibiendo solicitudes de inscripción de los estudiantes de nuevo ingreso y de reinscripción de quienes son estudiantes vigentes. 

 

El portal de inscripciones estuvo activo los días 11 y 12 de agosto, en donde los estudiantes realizaron el trámite obligatorio, previo al inicio de sus clases del semestre 2014-II;  en donde los cursos son impartidos por una  planta docente integrada  por cerca de 100 Profesores-Investigadores con Doctorado, además de 76 Maestros en Ciencias y más de 130 técnicos de alto nivel.  

 

Durante el semestre que terminará en el mes de diciembre de 2015, como parte del programa académico, los estudiantes tendrán oportunidad de interactuar con reconocidos profesores que son invitados a las aulas con el objetivo de  fortalecer los cursos y el desarrollo de las tesis de grado. 

 

Cabe destacar que tres de los programas de posgrado del CIAD están registrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) CONACYT, en la categoría de “Programas consolidados” y uno como de reciente creación,  destacándolo como un centro de excelencia académica,  lo cual garantiza el apoyo con becas a sus estudiantes.  

 

Entre las opciones terminales de los Programas de Posgrado, CIAD cuenta con las siguientes: Acuacultura, Agricultura protegida,  Biopolímeros, Biotecnología, Bioquímica, Manejo ambiental, Microbiología, Nutrición, Tecnología de alimentos, Toxicología y Desarrollo Regional (Doctorado en Ciencias).  

 

La doctora Yepiz destacó que durante su estancia en CIAD, los estudiantes que cursan una maestría deben acumular al menos 80 créditos, mientras  que el compromiso de los estudiantes de los programas de Doctorado es alcanzar hasta 220 créditos.

 

En el valle de Culiacán se ha detectado la presencia de un organismo en los canales de irrigación o reservorios de agua que produce marchitez en distintos cultivos, principalmente en el chile.

 

Raúl Allende Molar, científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), en Culiacán, Sinaloa, explicó que están trabajando en un proyecto que tiene como objetivo monitorear un grupo de organismos que usualmente están en los canales de riego.

 

Phytophthora capsicies el nombre científico del microorganismo y tiene un amplio rango de hospederos, es decir, afecta al tomate, chile, berenjena, calabaza, pepino, entre otros.

 

“En otras áreas geográficas es común el monitoreo de algunas especies de patógenos llamados Oomicetos, y uno de los más conocidos en su género se llama phytophthora”, dijo.

 

Como parte del proyecto se está analizando qué tanta es la presencia de este género de microorganismos en los canales de irrigación en la ciudad de Culiacán.

 

“Se está haciendo un muestreo intenso en la red del módulo 010 de los canales de irrigación en diferentes puntos, son alrededor de 25 puntos distribuidos en el valle de Culiacán, estamos colocando trampas para detectar estos organismos”, agregó el investigador.

 

Uno de los objetivos al confirmarse la presencia de este patógeno en los canales, es darle seguimiento para saber cuáles son los periodos críticos en donde hay más población del microorganismo.

 

Este es un estudio preliminar comentó Allende Molar, ya que se encuentran en busca de financiamiento y están realizando estudios previos en donde se ha encontrado presencia de este organismo.

 

“Estamos en la fase de identificar exactamente qué especies son, y queremos saber el potencial de daños, y si causa alguna enfermedad. Las respuestas que estamos encontrando en esta investigación van a ser de relevancia para el área hortícola”, comentó.

 

Sobre el financiamiento el titular del proyecto comentó que el Centro de Investigación ya no cuenta con recursos para financiamiento interno. “Este proyecto es de nivel nacional, esperamos encontrar en Sagarpa, Conacyt, o buscar financiamiento internacional en algunas fundaciones o agencias que financian investigaciones de este tipo. A veces para las agencias de investigación es más útil mostrarles un preliminar y este proyecto es seguro y factible”, afirmó.

 

Finalmente precisó que se han detectado algunos cultivos enfermos y los agricultores afectados han logrado controlar con algunos agroquímicos el organismo.

 

Con la finalidad de introducir una nueva especie frutícola en la región de Sinaloa, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD) y Fundación Produce Sinaloa, realizaron un proyecto con pitahaya (Hylocereus undatus), que ha sido de interés para el mercado americano.

El Dr. Tomás Osuna Enciso, investigador del CIAD en Culiacán, explicó que los esquejes (fragmentos separados con finalidad reproductiva) para la obtención de las plantas se introdujeron de Puebla, de los cuales se sembraron aproximadamente una hectárea en el valle de Culiacán, “validamos desde que la planta tenía dos años de ser plantada y la evaluamos el tercer, cuarto y quinto año de reproducción”, dijo.

El científico comentó que para el tercer y cuarto año se obtuvo una producción de diez y catorce toneladas, respectivamente, detectándose que la pitahaya tolera condiciones de suelo pobre y requiere poca agua para su crecimiento y desarrollo.

Como característica precisó, que la pitahaya necesita cultivarse como la vid, en espaldera, ya que en su crecimiento silvestre se sujeta a los troncos de los árboles mediante sus raíces adventicias.

El investigador expresó que este fruto representa una opción rentable ya que se cotiza a muy buen precio, tanto en el mercado nacional como en el internacional. Además, es un cultivo de importancia social ya que genera mucha mano de obra; por ser una planta perenne, se trabaja casi todo el año.

“Tiene la particularidad de florecer a la mitad del año y lo hace por etapas, inicia a mediado de junio y termina en el mes de octubre y las cosechas son desde agosto hasta diciembre, explicó.

Destacó que el cultivo de pitahaya es importante en Yucatán, Campeche, Oaxaca y Puebla y es un producto que se consume en EE.UU, China, Taiwán y en la parte sur de Europa.

Entre las observaciones que hizo Osuna Enciso es que esta especie presenta enfermedades, como cualquier vegetal, los insectos que ocasionan más daños son las chinches y es una planta vulnerable al frío.

 

Los alimentos listos para su consumo son alimentos procesados, cocidos y por lo regular congelados para que el consumidor los caliente ya sea en horno de microondas, convencional o en la sartén. Este tipo de alimentos son una respuesta de la industria alimenticia a los cambios de vida y sobre todo a la falta de tiempo para preparar los alimentos en casa. No son procesos novedosos, de hecho tienen su inicio en los Estados Unidos en la década de los 50’s.

 

En México estos productos no han tenido auge, sin embargo la industria cárnica ha empezado a desarrollar productos con valor agregado listos para su consumo. Se ha iniciado con productos tradicionales los cuales se ha puesto énfasis en evitar altos contenidos de grasa o carbohidratos. Además se trabaja en mejorar su calidad, diseñar empaques adecuados y en incorporar ingredientes que mejoren el producto nutricionalmente, manifestó el Dr. Juan Pedro Camou.

 

El científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), explicó que parte de su trabajo en el Laboratorio de Carnes ha sido desarrollar productos para empresas de carne de res y puerco, específicamente en otros estados donde existe mercado para consumidores más abiertos a probar alimentos ya listos para su consumo, procesándose diferentes tipos de productos tradicionales: chiles en nogada, barbacoa estilo sinaloense o sonorense, entre otros.

 

“Lo bueno es que se pueden ofertar en diferentes presentaciones y eso tiene sus ventajas porque la porción puede ser para una persona, dos personas o una familia además esto ayuda al consumidor a tomar decisiones rápidas al buscar alimentos preparados disponibles en el supermercado que satisfagan su necesidad inmediata, ya que cada día hay menos tiempo para prepararlos por las actividades diarias y las distancias de traslado”, dijo.

 

Mencionó que hay estudios donde se han reportado que en los años 60´s el tiempo que invertía el ama de casa en la cocina para preparar los alimentos era de dos horas y en la actualidad es de tan sólo 20 minutos. Es por esto que se trabaja en el desarrollo de productos cárnicos listos para su consumo los cuales también se pueden combinar con vegetales, u otros productos que no sean de índole cárnico para balancear el platillo.

 

Además de carne de res o cerdo, los productos también pueden ser de pollo o pavo, comentó el investigador. Incluso el CIAD, en una ocasión presentó un proyecto donde se proponía utilizar cortes de bajo costo provenientes de vaca y toro, que es carne magra, es decir baja en grasa, donde la idea era utilizarla en alimentos listos para su consumo, donde se les daría un valor agregado a esos cortes y se aprovecharían para que llegara un alimento de bajo costo a la población.

 

El también coordinador de vinculación, agregó que en el caso de Sonora ya han trabajado en la elaboración de productos procesados tradicionales, tal es el caso de la carne con chile, cerdo en salsa verde, carnitas de cerdo, entre otros, comidas para las que hay mercado pero no existe una oferta en el rubro de platillos listos para su consumo por parte de las instituciones productoras de productos cárnicos.

 

En lo que si se trabaja de la mano con los rastros dijo, es en el buen manejo del ganado en vida con el fin de mejorar las características de calidad y estabilidad del producto que llega a la mesa.

 

Camou Arriola precisó que gran parte del trabajo realizado por el equipo de investigación en el Laboratorio de Carnes es estudiar la calidad de los diferentes tipos de carnes: bovino, ovino, porcino, avícola, así como también el mejoramiento de la calidad de productos cárnicos tradicionales y el desarrollo de productos cárnicos novedosos como son los cárnicos funcionales o productos listos para su consumo.

 

Para celebrar el “Día del Árbol”, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), a través de la Veta Verde y el programa de Estudios Ambientales, organizó un programa académico en el que participaron expertos en temas ambientales.

 

En México, el “Día del árbol” se conmemora todos los años el segundo jueves de Julio. Es una fecha para concienciar a la gente sobre la necesidad de proteger las superficies arboladas. Esta jornada es utilizada para plantar árboles en diferentes lugares, para frenar los efectos del cambio climático y la tala indiscriminada y para contribuir a ello, el CIAD regaló más de 60 árboles nativos y plántulas de agave, además de hacer una exposición de composta y materiales reciclados.

 

Esta conmemoración se viene celebrando en México desde el año de 1959, por un decreto del entonces presidente Adolfo López Mateos y en esta ocasión en el Centro de Investigación se abordaron temas como: Qué se ha hecho y hacia dónde va la Veta Verde en el CIAD y Las sorpresas: aves que han llegado con el aumento de árboles en CIAD, fueron expuestos por la Dra. Jaqueline García Ramírez de Guaymas.

 

El ecólogo Moisés Rivera Apodaca habló de “CIAD antes y después de la reforestación”; Árboles nativos adultos en CIAD: Alternativa para evitar su tala al dar paso a la construcción y Mitos y realidades en el desarrollo urbano: la oportunidad del paisajismo del desierto (Xeriscape), se desarrollaron por el Ing. Miguel Cruz Puebla de Árbol 2000.

 

Por su parte la MC Noemí Bañuelos Flores participó con “Una mariposa, una plantay los yoreme mayo: vidas con propósito”; y para concluir la ingeniera bioquímica, Margarita Peralta Quiñonez, abordó “El suelo como recurso indispensable para el mercado verde.

 

En el evento se dejó claro que los árboles son los mejores aliados, pues captan y recargan las fuentes de agua, liberan el oxígeno y capturan el dióxido de carbono, razón por la cualhay que fomentar una conciencia de protección, conservación y restauración de los bosques, haciendo un buen uso de los recursos naturales.  

 

Es importante hacer mención que también se colocó un stand en el que se expusopinole de maíz tostado y molido “neikame”, cien por ciento criollo, elaborado por mujeres nayaritas huicholas de El Roble, municipio del Nayar en Nayarit, México.

 

Con la idea de que los investigadores puedan transmitir a los jóvenes, no nada más el conocimiento, sino el interés por resolver problemáticas a través de la ciencia, es que el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A.C. (CIAD), recibe estudiantes universitarios de todo México y el Mundo.

 

Es así como Santiago Solís Hernández que está por iniciar el noveno semestre de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, División Académica de Ciencias Agropecuarias llega a este Centro de Investigación en busca de una aventura científica.

 

“Han sido nuevas experiencias y estoy muy satisfecho por haber tomado esta decisión porque he conocido otras ideas, otras personas, técnicas científicas que me han gustado mucho, cada día me voy relacionando más con los materiales porque a diario es conocer un método y practicarlo y eso me está dando experiencia”, dijo el futuro ingeniero.

 

Además recomienda ampliamente a otros jóvenes que se animen a hacer una estancia científica de verano “porque es una gran experiencia de la que no se van a arrepentir, así que si tienen la oportunidad de tomarla que lo hagan”, exclamó con entusiasmo.

 

Por su parte la Dra. Irasema Vargas Arispuro, responsable del Laboratorio Ecología Química de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos que tendrá durante dos meses bajo su responsabilidad al joven, comentó que un estudiante que se interesa por tener nuevas experiencias a través del contacto con la ciencia debe tener ciertas cualidades.

 

“Santiago tiene muchas características positivas, en el aspecto académico es disciplinado, tiene capacidades y habilidades adecuadas para la investigación, está aprendiendo muy rápido y bien, razón por la que ya se le ha dejado hacer trabajo solo.

 

Comentó que en este caso al universitario le van a enseñar técnicas y herramientas que le sirvan para resolver objetivos muy específicos en relación al área en la que se trabaja en este laboratorio, específicamente para encontrar formas de reducir las plagas que se hacen presentes en los cultivos.

 

En este tiempo dijo, el estudiante aprenderá como buscar una alternativa de origen natural contra las plagas que se presentan en la agricultura: hongos, bacterias, etc., precisó la Dra. Vargas Arispuro.

 

Es importante hacer mención que el joven inició su práctica el día 20 de junio y termina su estancia el 24 de agosto, pero a pocos días de estar activo en el laboratorio ya considera hacer una maestría y está viendo al CIAD como una excelente opción.

Los doctores Humberto Astiazarán García, Cristóbal Chaidez Quiroz y Jesús Hernández López, recibieron el reconocimiento oficial por parte de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC),  al ser aceptados como miembros regulares en base a su destacada trayectoria académica.

 

Es importante mencionar que la Academia Mexicana de Ciencias es una asociación civil independiente y sin fines de lucro, agrupa a 2499 miembros de destacadas trayectorias académicas y que laboran en diversas instituciones del país y del extranjero entre los que se incluyen premios Nobel. Enlaza a científicos de muy diversas áreas del conocimiento bajo el principio de que la ciencia, la tecnología y la educación son herramientas fundamentales para construir una cultura que permita el desarrollo de las naciones, pero también el pensamiento independiente y crítico a partir del cual se define y defiende la soberanía de México.

 

Con base en lo anterior, la Academia tiene como objetivos: Promover el diálogo entre la comunidad científica nacional e internacional; orientar al Estado Mexicano y a la sociedad civil en los ámbitos de la ciencia y la tecnología; la producción de conocimiento y su orientación hacia la solución de los problemas que atañen al país; fomentar el desarrollo de la investigación científica en diferentes sectores de la población; buscar el reconocimiento nacional e internacional de los científicos mexicanos y contribuir a la construcción de una sociedad moderna, equitativa y justa.

 

Al ser miembros de esta importante asociación,  los investigadores del CIAD de la Coordinación de Nutrición en Hermosillo, Sonora y de la Coordinación de Tecnología de Productos Agrícolas para Zonas Tropicales y Subtropicales en Culiacán, Sinaloa, adquieren el compromiso de participar como interlocutores válidos para auxiliar en la planeación de las políticas de ciencia y tecnología a través de la AMC y la par con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República (CCC) y otras organizaciones académicas importantes del país.

 

Los tres doctores fueron reconocidos y aceptados por sus logros y trayectoria en la Sección Académica de Ciencias Naturales: el  Dr. Humberto Astiazarán García en la disciplina de Medicina, el Dr. Jesús Hernández López en Agrociencias y el Dr. Cristóbal Chaidez Quiroz en Biología.

 

Con estos nuevos nombramientos el CIAD se consolida como institución de vanguardia y eleva su prestigio institucional, a la vez que se compromete a continuar participando activamente en intercambios de conocimiento científico, redes internacionales de investigación, todo lo anterior en beneficio de la sociedad.

 

 Este año la Academia Mexicana de Ciencias recibió la solicitud de 130 Científicos de todo el país, siendo aceptados con base en sus méritos académicos 84 investigadores.

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