Notas

En nuestra nota anterior comentamos que existen estrategias para prevenir el cáncer, mayormente enfocadas en el cambio del estilo de vida y la alimentación. En México, en 2019 se reportaron alrededor de 190,667 casos de personas con cáncer y cerca de 83,476 fallecimientos derivados de esta enfermedad. El cáncer de mama es el de más incidencia en nuestro país, con alrededor de 14.3% y una mortalidad de 8.2%.

 

Las cifras de 2018 reportaron 27,283 casos de cáncer de mama, que es el más común en mujeres; se estima que en 2040 este grupo se incremente a 46,315. Sin embargo, debido a los avances en los tratamientos, la probabilidad de muerte prematura por cáncer ha disminuido cada año en nuestro país. De un 5.19% en 2000, se redujo a 4.42% en 2015 y se estima que disminuya a 3.56% en 2025.

 

Los estudios demuestran que existen diferentes clasificaciones morfológicas y moleculares de tumores de cáncer de mama y para cada tipo hay diversos estudios que asocian el consumo de ciertos antioxidantes con la prevención de su crecimiento y diseminación.

 

Como se comentó anteriormente, los cambios en el estilo de vida y la alimentación son estrategias efectivas en la prevención de los diferentes tipos de cáncer. En el caso del cáncer de mama se ha reportado que existen alimentos y compuestos bioactivos que pueden consumirse y que tienen actividad antiproliferativa y anticancerígena contra células de cáncer de mama.

 

Los diferentes tipos de tumores de cáncer de mama están asociados con receptores de estrógeno, receptores de progesterona y Her2, ante los cuales existen compuestos bioactivos como los polifenoles, sobre los que se ha reportado que tienen un impacto favorable contra estos tipos de tumores.

 

Los polifenoles son un grupo de compuestos que las plantas producen para su defensa que, cuando son consumidos de manera prolongada por humanos, se ha asociado con un impacto favorable en diferentes enfermedades crónico-degenerativas como diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer, como el de mama.

 

Algunos compuestos bioactivos con efectividad contra el cáncer de mama se reportan en la tabla de abajo.

Estudios in vivo realizados con compuestos polifenólicos con potencial bioactivo contra cáncer de mama

Por otro lado, también es importante mencionar que es necesario tener precaución en el consumo de estos compuestos antioxidantes. Si bien se ha asociado que su consumo frecuente puede prevenir el cáncer de seno, también pueden presentarse los siguientes efectos adversos:

 

  • Presentan baja biodisponibilidad, por lo cual las concentraciones que se absorben en el cuerpo son muy bajas
  • Los estudios in vivo son escasos
  • Los estudios generalmente se hacen utilizando el compuesto antioxidante purificado, y aún se estudia su efecto en combinación con otros antioxidantes presentes naturalmente en los alimentos de origen

 

El consumo de polifenoles presenta las siguientes ventajas con relación al cáncer de mama:

 

  • Protege el DNA contra agentes carcinogénicos
  • Disminuye el consumo de glucosa de las células cancerígenas
  • Puede causar muerte celular en células cancerígenas
  • Puede modular diferentes mecanismos celulares y moleculares que están relacionados con el crecimiento de los tumores cancerígenos y la invasión y metástasis de estos
  • Reduce el riesgo de padecer cáncer de mama

 

A través de esta información exhortamos a la población a fortalecer la cultura de la prevención, realizarse chequeos frecuentes, ejercitarse al menos treinta minutos diariamente, consumir frutas y verduras, reducir el consumo de alcohol y evitar el uso de tabaco; todo esto le abonará a tener un estilo de vida saludable.

 

 

Referencias

 

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Masuelli, L., Benvenuto, M., Fantini, M., Marzocchella, L., Sacchetti, P., Di Stefano, E., … Bei, R. (2013). Curcumin induces apoptosis in breast cancer cell lines and delays the growth of mammary tumors in neu transgenic mice. J Biol Regul Homeost Agents 27(1), 105-119.

Mocanu, M.-M., Nagy, P. y Szöllősi, J. (2015). Chemoprevention of breast cancer by dietary polyphenols. Molecules 20(12), 22578-22620.

Singh, B., Mense, S. M., Bhat, N. K., Putty, S., Guthiel, W. A., Remotti, F. y Bhat, H. K. (2010). Dietary quercetin exacerbates the development of estrogen-induced breast tumors in female ACI rats. Toxicology and Applied Pharmacology 247(2), 83-90. doi:https://doi.org/10.1016/j.taap.2010.06.011.

Singh, B., Shoulson, R., Chatterjee, A., Ronghe, A., Bhat, N. K., Dim, D. C. y Bhat, H. K. (2014). Resveratrol inhibits estrogen-induced breast carcinogenesis through induction of NRF2-mediated protective pathways. Carcinogenesis 35(8), 1872-1880. doi:10.1093/carcin/bgu120.

Verma, A. K., Johnson, J. A., Gould, M. N. y Tanner, M. A. (1988). Inhibition of 7,12-dimethylbenz(a)anthracene and N-nitrosomethylurea-induced rat mammary cancer by dietary flavonol quercetin. Cancer Res 48(20), 5754-5758.

Whitsett, T., Carpenter, M. y Lamartiniere, C. (2006). Resveratrol, but not EGCG, in the diet suppresses DMBA-induced mammary cancer in rats. Journal of Carcinogenesis 5(1), 15-15. doi:10.1186/1477-3163-5-15.

 

Colaboración de Erick Paul Gutiérrez-Grijalva, investigador de Cátedras Conacyt comisionado al CIAD, y José Basilio Heredia, investigador titular, ambos de la Coordinación Regional del CIAD en Culiacán.

 

El cambio climático (CC) es una de las mayores amenazas que el mundo enfrenta en la actualidad. Durante décadas se han hecho esfuerzos para su mitigación, y es necesario continuarlos, ya que los resultados no han sido suficientes; tan es así que pareciera que no hay otra alternativa más que la adaptación de la humanidad a esta condición.

Hoy más que nunca, cuando se vive la interrelación del ambiente y lo social, es necesaria una nueva visión para tomar conciencia de que la vulnerabilidad se vive de manera diferenciada, variando constantemente, debido a los cambios en las circunstancias económicas, sociales, demográficas, culturales, institucionales y de gobernanza.

El CC afecta los medios de vida y, debido a la interconexión con la seguridad humana, afecta la sobrevivencia, la dignidad y el bienestar. Existen muchas preguntas importantes al respecto: ¿Cómo se relaciona el CC con el bienestar humano? ¿Quién es vulnerable al CC? ¿Qué se puede hacer desde la educación ambiental para la adaptación?, entre otras.

Para responder estas y otras preguntas más se ha organizado el curso “Fortalecimiento de capacidades frente al cambio climático: educación ambiental e innovación”, de la plataforma México X, el cual está dirigido a educadores, estudiantes y sociedad en general.

Esta capacitación es organizada con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y seis instituciones de educación superior más, entre las que se encuentra el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en cuya representación, como parte del equipo responsable de su creación y desarrollo, participa María Carolina Ceballos Bernal, educadora ambiental de la Coordinación Regional Mazatlán.

Ceballos Bernal invitó a la comunidad en general a inscribirse al curso, pues, dijo, representa una oportunidad para reconocer que en las ciudades y comunidades la vulnerabilidad ante el CC se ha construido a lo largo del tiempo a través de la toma de decisiones de sus representantes o de la misma población, misma que se ha basado en las representaciones que se tenían sobre el ambiente en ese momento, llevando a procesos sociales y ecológicos transformativos.

“Estas transformaciones sociales y ecológicas son condiciones que se tornan preexistentes y que exacerban los impactos al CC, por lo que el análisis e identificación de las problemáticas generadas y la visión sobre la cual se relacionan son sumamente importantes a la hora de establecer medidas de adaptación para disminuir la vulnerabilidad”, añadió.

El curso inicia el 30 de junio del presente y es gratuito. Todos los detalles sobre su contenido, así como el proceso de registro, se encuentran en el siguiente enlace electrónico: https://www.mexicox.gob.mx/courses/course-v1:UACh+FDC21051X+2021_05/about

Hoy día una parte significativa de la investigación científica y tecnológica está dirigida a encontrar procesos que cumplan con los preceptos del desarrollo sustentable. Con frecuencia, los subproductos generados en la agroindustria son desechados al ambiente a través de diferentes rutas, generando problemas de contaminación en suelos, lagos, ríos, océanos, mantos acuíferos o aire. No obstante, estos subproductos contienen una variedad de valiosos compuestos orgánicos e inorgánicos que pueden extraerse mediante procesos alternos para su subsecuente aprovechamiento. Así, no solo se agrega valor al producto primario, sino también un eslabón a la cadena de un proceso sustentable.

Investigadores e investigadoras del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) han puesto énfasis en el aprovechamiento de subproductos derivados del procesamiento de cereales y de la industria láctea. Tales son los casos del salvado de trigo y de sorgo, ambos subproductos de la molienda de los respectivos granos, así como del lactosuero, el cual es un subproducto de elaboración de quesos.

El salvado de los cereales es una excelente fuente de fibra dietaria y de proteínas de buena calidad. Sin embargo, su consumo está limitado debido al alto contenido de fósforo en forma de fitatos, que son factores antinutricionales que interfieren con la absorción de minerales esenciales como el zinc. La mayor parte del salvado se destina a la alimentación animal, pero esto genera problemas ambientales, ya que los animales no tienen la capacidad de asimilar los fitatos, por lo que se excretan junto con las heces y terminan en los cuerpos de agua, lo que causa eutroficación y una alta demanda de oxígeno que perturba el equilibrio de los ecosistemas. Las proteínas tienen el mismo destino, ya que no son del todo digeribles porque la mayor parte se encuentra dentro de las células muertas que conforman al salvado; estas últimas rodeadas por celulosa.

En la búsqueda de procesos sustentables, una de las líneas de investigación consiste en la exploración del potencial de extractos acuosos de salvado de trigo para la producción de nanopartículas y biominerales, para lo cual se aprovecha el contenido de proteínas y de fósforo presentes de manera natural en el salvado. Tanto las nanopartículas proteicas como los biominerales encuentran aplicaciones en amplios sectores de la industria, incluyendo la de alimentos, la farmacéutica y la de materiales novedosos. En el CIAD esta línea es liderada por René Renato Balandrán Quintana (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.), profesor investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal.   

El salvado de sorgo es muy interesante debido a su alto contenido de compuestos fenólicos. Entre estos compuestos destacan las procianidinas, moléculas que consisten en varias unidades de los polifenoles catequina y/o epicatequina, unidas entre sí a través de enlaces químicos. Por medio de mecanismos aún no conocidos del todo, se sabe que las procianidinas pueden prevenir el desarrollo de una variedad de enfermedades de origen oxidativo, incluyendo las cardiovasculares. En el CIAD se estudian los mecanismos de acción de las procianidinas de sorgo por medio de métodos experimentales y de modelado molecular, con la finalidad de explotar el potencial de estos compuestos mediante el establecimiento de procesos sustentables, así como promover el consumo de sorgo. La responsable de esta línea de investigación es Ana María Mendoza Wilson (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.), profesora investigadora de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal.

Por otro lado, el lactosuero es un subproducto generado principalmente de la elaboración de quesos. Es un subproducto muy rico en nutrientes, principalmente en lactosa, grasa y proteínas. Las proteínas del lactosuero poseen un alto valor biológico y son muy apreciadas como ingredientes funcionales en la formulación de alimentos. No obstante, un gran volumen del lactosuero aún se desecha, generando problemas ambientales.

La recuperación de componentes del lactosuero o su procesamiento en productos de alto valor económico, nutricional y funcional, además de traer beneficios económicos, ayuda a reducir el impacto ambiental que genera su desperdicio. No obstante, su aprovechamiento sigue siendo una problemática de la industria quesera nacional, especialmente la artesanal, ya que esta carece de infraestructura tecnológica adecuada para su procesamiento.

Si bien la elaboración de requesón es el proceso más adecuado para aprovechar el lactosuero, el ofrecer nuevas opciones tecnológicas o biotecnológicas viables con la realidad de la quesería artesanal representa uno de los retos más importantes para su valoración. El desarrollo de bebidas nutritivas y funcionales mediante procesos fermentativos o enzimáticos, la producción de concentrados proteicos, helados, dulces y barras de proteína, entre otros, forman parte de las investigaciones que realiza Miguel Ángel Mazorra Manzano (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.), investigador del área de Biotecnología de Lácteos, Química y Autenticidad de Alimentos, adscrito a la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal.

Cabe mencionar que el desarrollo de la investigación va acompañado de la formación de capital humano, por lo que permanentemente se encuentra abierta la invitación a estudiantes de licenciatura y posgrado para que se unan a estas iniciativas, contactando directamente a los responsables de cada línea de investigación.

Colaboración de René Renato Balandrán Quintana, Ana María Mendoza Wilson y Miguel Ángel Mazorra Manzano, investigadores(as) del CIAD

Bibliografía

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Balandrán-Quintana, R.R., Mendoza-Wilson, A.M., Ramos-Clamont Montfort, G., Huerta-Ocampo, J.A., Mazorra-Manzano, M.A. (2021). Peptides and proteins. En Food bioactives and health. C.M. Galanakis (ed.). pp. 79-117. Springer Nature, Switzerland. https://doi.org/10.1007/978-3-030-57469-7_3.

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Mazorra-Manzano, M.A., Moreno-Hernández J.M. (2019). Propiedades y opciones para valorizar el lactosuero de la quesería artesanal. CienciaUAT. 14(1): 133-144. https://doi.org/10.29059/cienciauat.v14i1.1134.

Mazorra-Manzano, M.A., Robles-Porchas, G. R., González-Velázquez, D.A., Torres-Llanez, M.J., Martínez-Porchas, M., García-Sifuentes, C.O., González-Córdova, A.F., Vallejo-Córdoba, B. (2020). Cheese whey fermentation by its native microbiota: proteolysis and bioactive peptides release with ACE-inhibitory activity. Fermentation. 6(1): 19. https://doi.org/10.3390/fermentation6010019.

Mendoza-Wilson, A.M., Balandrán-Quintana, R.R., Cabellos, J.L. (2020). Thermochemical behavior of sorghum procyanidin trimers with C4-C8 and C4-C6 interflavan bonds in the reaction with superoxide anion radical and H2O2-forming NADH-oxidase flavoenzyme. Computational and Theoretical Chemistry. 1186: 112912. https://doi.org/10.1016/j.comptc.2020.112912.

Zavala-Corrales, J.L., Balandrán-Quintana, R.R., Azamar-Barrios, J.A., Mendoza-Wilson, A.M., Hurtado-Solórzano, P.G., Pompa-Redondo, J.S. (2020). Wheat bran extracts as biomineralization scaffolds: An exploratory study leading to aqueous solution synthesis of spheroidal brushite particles. Food and Bioproducts Processing. 121: 238-249. https://doi.org/10.1016/j.fbp.2020.03.003.

 

 

 

Como parte de su formación académica en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Karen Guadalupe Duarte Tánori realiza una investigación en la que estudia el apego a los padres y a los pares, la depresión y la adicción a internet en relación con conductas de autolesión en estudiantes de secundaria de Hermosillo, Sonora.

La alumna, quien cursa el doctorado en Desarrollo Regional bajo la tutoría académica del profesor José Ángel Vera Noriega, explicó que la autolesión no suicida (ANS) es un tipo de comportamiento autodirigido, sin fines suicidas y que causa la destrucción de la superficie corporal. Precisó que en esta conducta se excluyen aquellos comportamientos que suponen autolesiones accidentales, indirectas o aquellas que son socialmente aceptadas, como los tatuajes o el autolesionarse en el contexto de un ritual religioso. 

 

La investigación de Duarte Tánori se propuso detectar qué factores aumentan o disminuyen la probabilidad de realizar ANS y cuál es su orden de relevancia.

En ese sentido, encontró que el factor de riesgo más relevante es la adicción al internet, ya que los análisis muestran que esta aumenta en 1,137% la probabilidad de que un adolescente se autolesione. El apego a los padres disminuye en 69% la probabilidad de autolesión en adolescentes, seguido del padecimiento de depresión que aumenta en 407% la tendencia a la autolesión. El apego a los pares no entró en el modelo. Sin embargo, se necesitan más estudios de corte causal y longitudinal para poder confirmar estos hallazgos, indicó.

 

La adicción al internet

 

El desarrollo de la adicción al internet puede fomentar deficiencias en relación a las habilidades sociales de los jóvenes, así como estilos de vida poco saludables, ansiedad social y depresión, potenciando los sentimientos de tristeza que pueden desembocar en ANS, explicó la joven investigadora.

 

Por otro lado, añadió, el internet se ha convertido en un recurso importante para la comunicación entre los adolescentes, que permite un contacto anónimo atractivo para personas que experimentan dificultades emocionales y de comunicación con las personas que conocen. Esta adicción afecta la comunicación con los padres y crea una brecha digital que representa una situación de riesgo para que los adolescentes desarrollen ANS, ya que perciben desinterés por parte de sus progenitores con relación a las actividades que realizan en línea, lo cual afecta la relación mutua.

 

Hallazgos preocupantes

En el estudio se entrevistó a 433 estudiantes de secundaria y se detectó a un 15% que comete autolesión leve y severa. Duarte Tánori comentó que la literatura científica indica que, a nivel global, el porcentaje de adolescentes que se autolesiona es de entre 13 a 35 %.

En la población estudiantil analizada se observó que las mujeres inician con este tipo de comportamientos entre los 11 y 14 años, mientras que los hombres lo hacen entre los 10 y 12 años. En relación con el cutting, de quienes reportaron que se han cortado para lastimarse y sangrar la piel diez veces o más, 75% son alumnas y 25% son alumnos.

En todos los casos referentes a la frecuencia de cortarse, los porcentajes de las alumnas son más altos, contrario a lo correspondiente a quemarse, en donde los porcentajes más altos se encuentran en los alumnos.

 

Una contribución social

 

La alumna del CIAD compartió que se debe considerar que las emociones son distintas entre hombres y mujeres, además de prestar mucha atención a emociones que están asociadas al antes y después de la ANS para poder entender el fenómeno y saber de qué manera enfrentarlo.

Los datos apuntan a que mejorar la relación interpersonal de los adolescentes, al incrementar su conciencia y entendimiento emocional, enseñándoles comunicación y habilidades de resolución de problemas mediante técnicas didácticas y de apoyo, puede mitigar esta amenaza que enfrentan los jóvenes”, señaló Karen.

 

Agregó que el conocimiento de las variables identificadas en su investigación establece condiciones para adaptar el sistema de socialización en las escuelas a las necesidades de alumnas(os) que presentan ANS, con el fin tratar de garantizar su adecuado desarrollo y aprendizaje mediante intervención psicológica, así como a emprender estrategias en su núcleo familiar

 

Por último, compartió que poder contribuir a la explicación de los factores de riesgo y protección, así como formar parte de la creación de conocimiento a nivel local en relación con el tema de autolesión en jóvenes, fenómeno que va en aumento, le satisface como joven investigadora, ya que esto podría favorecer el desarrollo de trabajos de prevención, promoción e intervención en adolescentes.

 

 

 

 

Yubia Berenice de Anda Flores, estudiante del Doctorado en Ciencias del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), obtuvo el reconocimiento al mejor trabajo en la cuarta edición de la Conferencia en Ciencias y Tecnologías Químicas (CTS’21), que se celebró en el marco del VII Congreso Internacional de Investigación Tijuana, llevado a cabo del 12 al 13 de mayo de 2021 en Baja California, México.

Tras la distinción recibida por el trabajo titulado “Arabinoxilanos altamente ferulados extraídos de un subproducto de la producción de bioetanol para la fabricación de nanopartículas reticuladas covalentemente formadas por electroaspersión coaxial”, Yubia compartió que, haber participado en este congreso en línea, fue una experiencia enriquecedora, ya que al ser una modalidad de exposición corta, fue necesario explicar los resultados de su trabajo de forma muy concisa, pero sin dejar de lado los puntos más relevantes de la investigación.

Además, consideró que el dar a conocer su trabajo a personas de distintas disciplinas científicas, le ha permitido abrir las puertas a la colaboración entre diversos grupos de investigación en instituciones tanto nacionales como internacionales. 

La investigación

El objetivo de su investigación fue extraer un polisacárido (arabinoxilano) capaz de formar nanopartículas encapsulantes de insulina, utilizando como fuente un subproducto de la industria del bioetanol de maíz.

La estudiante del CIAD, que se encuentra bajo la tutoría académica de la profesora Elizabeth Carvajal Millán, explicó que se espera que estas nanopartículas funcionen como un vehículo que proteja la insulina de la degradación al ingerirse vía oral.

“La insulina contenida en estas nanopartículas podría llegar al colon, ser liberada y pasar al torrente sanguíneo para controlar el nivel de glucosa en sangre de personas con diabetes tipo 1”, indicó De Anda Flores.

Como parte de su trabajo experimental, en la investigación fue posible extraer arabinoxilanos con alto contenido de ácido ferúlico (AF) capaces de formar nanopartículas altamente entrecruzadas a baja concentración de polisacárido (1% p/v) mediante electroaspersión. Las nanopartículas presentaron formas esféricas y tamaños de 30 a 300 nm.

Se logró, además, disminuir enzimáticamente el contenido de AF en la molécula para formar nanopartículas más fermentables y eficientes para la administración de insulina por vía oral dirigida a colon como tratamiento complementario de la diabetes tipo 1, explicó la estudiante.

 

Una contribución social

La alumna del CIAD puntualizó que la diabetes es un problema de salud pública en México. En ese sentido, indicó, el tratamiento para la diabetes tipo 1 y algunos casos de diabetes tipo 2 es la administración de insulina vía subcutánea, la cual suele ser dolorosa e invasiva para los pacientes. Por tal razón, desarrollar nanopartículas de arabinoxilanos como sistema de entrega de insulina en colon permitirá generar un tratamiento complementario para la administración de insulina por vía oral. Esta alternativa haría posible un mejor apego al suministro de insulina en personas con diabetes.

Por último, Yubia compartió que, dentro de sus mayores satisfacciones profesionales como joven investigadora en el área de biopolímeros, se encuentra el poder aprovechar los residuos agroindustriales para extraer macromoléculas. “El estudiar estos polisacáridos me ha permitido conocer sus características fisicoquímicas y evaluar su uso en el desarrollo de nuevos materiales que puedan utilizarse en diversos sectores de la industria tanto alimentaria como farmacéutica y biomédica”, concluyó la alumna.

 

 

El cáncer se define como un grupo de enfermedades que puede empezar en casi cualquier órgano o tejido del cuerpo cuando las células crecen de una manera anormal e incontrolable, para después migrar más allá de sus límites y esparcirse a otros órganos, lo cual se conoce normalmente como metástasis, la principal causa de muerte por cáncer.

 

Este padecimiento es la segunda enfermedad que más muertes causa a nivel mundial, con un estimado de 9.6 millones de fallecimientos en 2018. Entre los tipos de cáncer más comunes en hombres se encuentran el de pulmón, próstata, colorectal, estómago e hígado, mientras que en mujeres son el de seno, colorectal, pulmón, cervical y tiroideo.

 

Además del sufrimiento físico que causa esta enfermedad en el individuo, también conlleva un pesar emocional y financiero sobre los pacientes, sus familiares y los sistemas de salud (Globocan, 2014; World Health Organization, 2018).

 

Existen diversas estrategias que podemos seguir para disminuir la incidencia de cáncer. La mayoría tienen que ver con nuestro estilo de vida y alimentación. Entre los factores para prevenir el cáncer se encuentran:

 

  • Evitar el uso de tabaco
  • Mantener un peso saludable
  • Ejercitarse regularmente
  • Limitar el uso de alcohol
  • Consumir una dieta rica en frutas y vegetales

 

 

En este último punto, el consumo diario de frutas y vegetales se ha asociado, en diversos estudios, con la disminución de la incidencia de diferentes tipos de cáncer. Entre los compuestos con potencial anticancerígeno en frutas y vegetales se encuentran los polifenoles, los carotenoides y la fibra dietética. Cada uno de estos compuestos ejerce su efecto protector en diferentes formas, ya sea mediante su acción antioxidante o interactuando con moléculas señalizadoras relacionadas con el desarrollo de células cancerígenas (Godic, Poljsak, Adamic y Dahmane, 2014; Goodman, Bostick, Kucuk y Jones, 2011; Gupta et al., 2014; Lambert y Elias, 2010; Marengo et al., 2016; Saeidnia y Abdollahi, 2013).

 

Por ejemplo, diversos estudios demuestran que el consumo de resveratrol, el cual se encuentra en uvas (pero no en vino), y de epigalocatequina galato, que se encuentra en infusiones como el té verde y el té oolong, pueden prevenir el cáncer de seno (Mocanu, Nagy y Szollosi, 2015).

 

Asimismo, la quercetina, un flavonoide con potente capacidad antioxidante, se ha relacionado con la prevención de diferentes tipos de cáncer como el colorectal, induciendo a la muerte de las células malignas a través de diversos y complejos mecanismos.

 

Otros compuestos que se han relacionado con la prevención de cáncer son las antocianinas, el ácido gálico, el ácido rosmarínico y la curcumina, entre otros.

 

La asociación entre el consumo de ciertos alimentos ricos en los compuestos anteriormente mencionados y la prevención de algunos tipos de cáncer se describirá en las siguientes secciones de esta serie de notas que acabamos de iniciar. Asimismo, es importante mencionar que adquirir un estilo de vida saludable, ejercitarse al menos treinta minutos cada día, consumir frutas y verduras, evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, aunado a la realización de estudios frecuentes de salud para la detección temprana, puede prevenir y salvar vidas.

 

Por otro lado, es importante mencionar que en el Laboratorio de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se trabaja en la búsqueda de compuestos de diferentes alimentos y plantas con potencial antioxidante y anticancerígeno. Esto, con la finalidad de contribuir a la generación de conocimiento para incidencia social a través del impacto en la salud de las y los mexicanos.

 

Referencias

 

Globocan, W. (2014). Population Fact Sheet. Retrieved from http://globocan.iarc.fr/Pages/fact_sheets_population.aspx.

Godic, A., Poljsak, B., Adamic, M. y Dahmane, R. (2014). The Role of Antioxidants in Skin Cancer Prevention and Treatment. Oxidative Medicine and Cellular Longevity 6. doi:10.1155/2014/860479.

Goodman, M., Bostick, R. M., Kucuk, O. y Jones, D. P. (2011). Clinical trials of antioxidants as cancer prevention agents: Past, present, and future. Free Radical Biology and Medicine 51(5), 1068-1084. doi:10.1016/j.freeradbiomed.2011.05.018.

Gupta, R. K., Patel, A. K., Shah, N., Choudhary, A. K., Jha, U. K., Yadav, U. C., Pakuwal, U. (2014). Oxidative Stress and Antioxidants in Disease and Cancer: Asian Pacific Journal of Cancer Prevention 15(11), 4405-4409. doi:10.7314/apjcp.2014.15.11.4405.

Lambert, J. D. y Elias, R. J. (2010). The antioxidant and pro-oxidant activities of green tea polyphenols: A role in cancer prevention. Archives of Biochemistry and Biophysics 501(1), 65-72. doi:10.1016/j.abb.2010.06.013.

Marengo, B., Nitti, M., Furfaro, A. L., Colla, R., De Ciucis, C., Marinari, U. M. y Domenicotti, C. (2016). Redox Homeostasis and Cellular Antioxidant Systems: Crucial Players in Cancer Growth and Therapy. Oxidative Medicine and Cellular Longevity 16. doi:10.1155/2016/6235641.

Mocanu, M. M., Nagy, P. y Szollosi, J. (2015). Chemoprevention of Breast Cancer by Dietary Polyphenols. Molecules 20(12), 22578-22620. doi:10.3390/molecules201219864.

Saeidnia, S. y Abdollahi, M. (2013). Antioxidants: Friends or foe in prevention or treatment of cancer: The debate of the century. Toxicology and Applied Pharmacology 271(1), 49-63. doi:10.1016/j.taap.2013.05.004.

World Health Organization. (2018). Global Health Observatory Data. Retrieved from http://www.who.int/gho/en/.

 

Colaboración de Erick Paul Gutiérrez-Grijalva, investigador de Cátedras Conacyt comisionado al CIAD en Culiacán, y José Basilio Heredia, investigador titular de la Coordinación Regional del CIAD en Culiacán.

 

 

En el marco del diplomado internacional “Violencia de género y prevención. Formación para la intervención social”, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a la conferencia magistral Jóvenes en relación de noviazgo: violencia y feminicidio”, que impartirá María Eugenia Covarrubias Hernández.

La ponente tiene formación académica en psicología y maestría en terapia familiar y actualmente cursa el doctorado en ciencias sociales en El Colegio de Michoacán. Hoy en día se desempeña como profesora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, campus Cuautepec, en la academia de psicología. Desde 1998 se ha desempeñado como docente y desde entonces ha ejercido de manera ininterrumpida la psicoterapia. Sus líneas de investigación son maternidad y estudios universitarios, violencia de género y violencia en el noviazgo y feminicidio.

Gilda Salazar Antúnez, investigadora del CIAD y coordinadora académica del Diplomado, comentó que esta conferencia magistral forma parte de un ciclo que, si bien integran el plan de formación de los participantes en este diplomado, está abierto a todo público.

Agregó que la idea de abrir estas conferencias magistrales al público en general tiene el fin de compartir con la comunidad y la ciudadanía interesada la reflexión intramuros que sobre el tema de violencias de género, feminicidio y masculinidades se realiza en el CIAD a través del trabajo de formación en el diplomado en mención, además de promover la participación ciudadana en la prevención de las violencias de género.

El evento virtual se celebrará el próximo jueves 3 de junio a las 12:00 horas (GMT-7) y se transmitirá en vivo a través de www.facebook.com/ciad.conacyt.

 

 

 

El amor de los humanos hacia las plantas de ornato es una relación milenaria. Actualmente, motivado, quizá, por una creciente tendencia de utilizar plantas como parte de la decoración del hogar y del diseño de interiores, hay un nuevo boom en la jardinería doméstica; prueba de ello es la cada vez más popular práctica de preparar “calditos” para cuidar las plantas.

En las redes sociales es común ver publicaciones sobre personas que preparan caldos de verduras o determinados alimentos para utilizar sus nutrientes a través de una infusión que ayude a las plantas como método de prevención o tratamiento ante alguna afección fitosanitaria.

Jaqueline García Hernández, investigadora de la Coordinación Regional Guaymas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y experta en ciencias ambientales, explicó que no se recomienda utilizar infusiones de alimentos en las plantas, ya que al hervirlos se pierden los nutrientes que pudieran beneficiar a la planta y solo se estaría agregando líquido con un bajo valor nutricional. Sin embargo, señaló, se pueden hacer extractos de alimentos como chile, ajo y pimienta como repelentes de plagas.

 

Extractos de alimentos

 

La académica compartió la siguiente receta que sirve como repelente multiplagas:

mezclar cien gramos de ajo molido, treinta gramos de pimienta molida y cien gramos de chile habanero molido; posteriormente, es necesario revolver la combinación de estos polvos en dos litros de agua y cien mililitros de alcohol. Cien mililitros de este concentrado se pueden diluir en seis litros de agua para asperjar el follaje de nuestras plantas una vez a la semana, en caso de presentar plagas.

 

Caldos minerales

 

Además de utilizar extractos de alimentos para el cuidado de nuestras plantas, también es posible usar minerales que ayudan a controlar insectos, proveer nutrientes y mejorar la calidad del suelo. García Hernández compartió la siguiente receta para ello: mezclar dos kilogramos de azufre, medio kilo de calhidra y medio kilo de ceniza, los cuales se deben de revolver en diez litros de agua. Posteriormente será necesario hervir esta mezcla durante cuarenta y cinco minutos moviendo constantemente. Una vez que hemos dejado enfriar el concentrado, podemos diluirlo en una proporción de doscientos mililitros en dos litros de agua para asperjar el follaje cada dos o tres semanas para mejores resultados.

 

La académica del CIAD indicó que, tanto los extractos de alimentos como los caldos minerales se pueden utilizar de forma preventiva para mejorar la salud del suelo y la planta, o cuando surge algún problema como plaga o poco crecimiento.

 

Por último, comentó que los residuos de alimentos deben utilizarse para elaborar composta, la cual se puede hacer al mezclar una parte de residuos orgánicos por dos partes de estiércol de vaca, o en su caso, pasto recién cortado; también se le puede agregar cuarenta gramos de levadura en polvo y la miel de un piloncillo. Esta combinación debe de revolverse cada tres días para lograr una fermentación adecuada, la cual estará lista en treinta días para nutrir la tierra.

 

Además de ser una actividad divertida y que se puede realizar en familia, la jardinería doméstica nos concientiza acerca del cuidado del medioambiente. Ya sea que usted opte por utilizar extractos de alimentos o caldos minerales, estas recomendaciones le ayudarán a tener un huerto sano y productivo. 

 

Colaboración de Jaqueline García Hernández, investigadora de la Coordinación Regional Guaymas del CIAD, y Ramón Morales, de Agrexa (Agricultura Experimental Alternativa).

Anteriormente hablamos sobre los beneficios para la salud que se obtienen al consumir pan elaborado con masa madre; ahora, nuevamente con la orientación del profesor Francisco Vásquez Lara, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), conoceremos las bondades de comer pan hecho con poca levadura y con tiempos prolongados de fermentación en frío.

 

Una de las razones más frecuentes por las que las personas tienden a comer menos pan se debe a la sensación de pesadez estomacal que algunos individuos experimentan tras su ingesta, motivo por el cual los alimentos elaborados con masa madre han cobrado popularidad recientemente, ya que estos son más digeribles y contienen un menor índice glucémico.

 

¿Alergia a la levadura?

 

Diferentes estudios clínicos indican que un alto nivel de levadura en el cuerpo puede causar cansancio, mareos y vulnerabilidad a desarrollar diarreas o malestar estomacal como indigestión e hinchazón. Este tipo de alergias se han documentado, principalmente, con la levadura Candida albicans, la cual está presente en alimentos como pan, lácteos, vino y cerveza, entre otros.

Asimismo, se cree que el sistema inmunológico en muchos individuos es sensible a las variaciones específicas de la levadura, especialmente a las cepas encontradas en productos de cerveza y panadería. Entonces, cuando estas personas beben cerveza o comen pasteles en grandes cantidades, sus sistemas inmunológicos liberan histaminas como un estímulo para lidiar con el incremento de levadura que pasa a través del tracto gastrointestinal, provocando los síntomas anteriormente mencionados.

¿Comer pan sin levadura?

En primera instancia, es importante precisar que para obtener panes elaborados sin levadura o con masa madre, nos referimos a procesos muy largos: una fermentación sin levadura puede realizarse hasta por doce horas y al utilizar masa madre nos tomaría días poder lograrla. Aquí le compartimos una receta para ello.

La utilización de levadura comercial acelera el proceso de fermentación de manera significativa, ya que al usarla podemos reducir el tiempo de preparación de la masa, pudiendo lograr una buena fermentación hasta en una hora (el tiempo de fermentación dependerá mucho del proceso de panificación que se elija). No obstante, debemos tomar en cuenta que una fermentación inadecuada puede significar tiempos cortos de leudado que no permiten que hongos presentes en la levadura concluyan el proceso de fermentación y, por lo tanto, que este proceso continúe en el intestino, dando lugar a la formación de gases o a una digestión lenta.

Menos levadura, más tiempo de fermentación

Si a usted le gusta preparar sus propios panes en casa, un buen consejo es utilizar menos levadura en la receta e incrementar el tiempo de fermentación, ya que esto último permite una actividad metabólica óptima en la masa para la formación de sustancias que contribuyen al sabor y aroma, así como para prolongar la vida útil del producto en el estante (también la calidad del producto resulta mejorada); a niveles más altos de fermentación para elaborar un pan, se tendrán menos azúcares, por lo que se reducirá su aporte calórico y de azúcares.

Fermentación en frío

 

Con la fermentación en frío se trata de lograr que la maduración de la masa, posterior al leudado a temperatura ambiente, continúe en el refrigerador y así desarrolle aromas que en una fermentación corta no se consiguen. Además de las mejoras en el sabor del pan, retardar la fermentación en refrigeración permite controlar los tiempos al hacer pan; de esta manera es posible planificar mejor y decidir cuándo estamos listos para hornear.

Si usted desea realizar este proceso de fermentación, primero es necesario desarrollar el proceso de integración de materias primas para el amasado de manera normal y dejar fermentar. Una vez que se observa un volumen adecuado de la masa (puede variar dependiendo del tipo de pan y de la receta que esté elaborando) se debe cubrir el tazón y resguardar en refrigeración durante 24 a 48 horas en un recipiente hermético. La masa debe de sacarse para dejarla reposar a temperatura ambiente durante, aproximadamente, tres horas antes de moldear el pan y posteriormente hornear.

También se puede utilizar la fermentación en frío después de moldear los bollos de masa. Para ello será necesario cubrirlos con un plástico envolvente tipo film y meterlos en refrigeración hasta que se vaya a realizar la cocción; estos tiempos pueden variar de 9 a 12 horas. Esta fermentación en frío genera una corteza más crujiente y mejor alveolado, así como un sabor y aroma más disfrutables.

Como hemos visto, usar poca levadura y fermentar en frío conlleva nuevas experiencias para el paladar, así como en la digestibilidad de nuestros panes, por lo que es interesante a considerar esta práctica si usted disfruta de la repostería.

Colaboración de Francisco Vásquez Lara, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD.

Con el objetivo de promover la difusión de conocimiento científico generado por académicos(as) del noroeste del país, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), sección noroeste, invitan a la sociedad en general a la primera edición del Seminario Académico Virtual.

El propósito de esta iniciativa es acercar a las personas con el quehacer científico que se realiza en instituciones públicas, con el fin consolidar la apropiación social del conocimiento.

El evento virtual se celebrará el próximo miércoles 26 de mayo a las 11:00 horas (GMT-7) y se transmitirá a través de la página oficial de Facebook del CIAD (www.facebook.com/ciad.conacyt). A través del chat del video, el público podrá plantear sus preguntas a los expositores, quienes son miembros de la AMC.

En esta primera edición, los ponentes serán Omar Lizárraga Morales, profesor de la Universidad Autónoma de Sinaloa, quien impartirá la charla “La transmigración placentera en tres destinos del noroeste mexicano”, y Gustavo González Aguilar, académico del CIAD, que dictará la ponencia “Los fenoles y su impacto en el eje intestino-cerebro”.

En su intervención, Lizárraga Morales compartirá su experiencia sobre la migración de ciudadanos estadounidenses hacia México, particularmente en los estados de Sinaloa, Sonora y Baja California Sur, con sus principales características, causas y efectos.

Por su parte, González Aguilar explicará cómo los compuestos fenólicos contenidos en frutas tropicales tienen una gran variedad de acciones biológicas que, en forma sinérgica con otras moléculas, pueden mejorar algunas condiciones fisiológicas en beneficio de la salud de la población. Su papel como antioxidantes, inhibidores de enzimas digestivas, inhibidores de patógenos y sustratos para la microbiota son algunos de los aspectos que se discutirán en esta charla.

Rogerio Sotelo Mundo, investigador del CIAD y miembro de la mesa directiva de la AMC sección noroeste, invitó a presenciar estas charlas virtuales y agregó que este Seminario representa una oportunidad para vincular a los miembros de la academia con la comunidad y dar a conocer los resultados de investigaciones recientes en la región.

 

 

 

 

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