Notas

 

Con vistas a la constitución de un consorcio integrado por centros Conacyt que trabajan líneas de investigación aplicadas al desarrollo regional, cuyo propósito es contribuir al fortalecimiento de gobiernos municipales con población menor a los cien mil habitantes, este miércoles se realizó una reunión de trabajo en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la cual contó con la participación del Dr. Agustín Escobar Latapí, Director General del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), institución que lidera este proyecto.

 

En la reunión, que estuvo presidida por el director general de CIAD, Pablo Wong González, y en la que participaron principalmente investigadores de la Coordinación de Desarrollo Regional de este Centro, Escobar Latapí expuso que mediante la conformación de este consorcio se busca contribuir al desarrollo de gobiernos locales más profesionales y con mayor capacidad para la gestión y la administración de recursos, a fin de que incidan con mejores herramientas económicas y sociales en el desarrollo de las regiones.

 

En principio, mencionó Agustín Escobar, a partir de la conformación de un núcleo de expertos en esta materia, se busca recopilar información para valorar la calidad de los gobiernos locales con base en las experiencias de las administraciones municipales y los diferentes actores sociales y productivos de la comunidad que permita orientar estrategias para su profesionalización.

 

Por su parte, los investigadores del CIAD presentes en esta reunión compartieron con el Director General del CIESAS algunas de sus experiencia, como la del Laboratorio de Innovación Rural, donde participa un equipo multidisciplinario que ha incidido en el desarrollo de esquemas de producción y de tecnologías en favor de los pequeños productores de la región.

 

Por último, el director general del CIAD, Pablo Wong González, manifestó la disposición y el interés del Centro por integrarse a este consorcio a fin de capitalizar en beneficio de los pequeños y medianos municipios la experiencia y el conocimiento acumulado por los centros de investigación que se busca que lo conformen, entre los que se incluyen el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ) y el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

 

En esta reunión estuvieron presentes los investigadores del CIAD Sergio Sandoval Godoy, Juana María Meléndez Torres, Gloria María Cáñez de la Fuente, María del Refugio Palacios Esquer, Margarita Peralta Quiñónez, Beatriz Olivia Camarena Gómez, Jesús Martín Robles Parra, Mario Camberos Castro, Rosario Román Pérez, Luis Huesca Reynoso, Martha Olivia Peña Ramos, Araceli del Carmen Andablo Reyes, Joaquín Bracamontes Nevárez, Blanca Rebeca Noriega Orozco, Isabel Cristina Taddei Bringas, Mayra de la Torre Martínez y Juan Pedro Camou Arriola.

 

Tras el análisis de las evidencias presentadas, el Instituto para la Revisión de Materiales Orgánicos (Organic Materials Review Institute, [OMRI]) determinó que Fungifree AB® podrá utilizarse para la producción y procesamiento de bienes con certificado orgánico.

 

Ahora puede ser comercializado con la leyenda “OMRI listed for organic use” (Listado OMRI para su uso orgánico), así como incorporar el logo del OMRI en su etiqueta. Asimismo, el adhesivo dará cuenta de que es 100 por ciento mexicano: “Producto formulado con Tecnología del Instituto de Biotecnología de la UNAM y del CIAD-Culiacán”.

 

Recibió el aval de ese organismo sin fines de lucro, que ofrece una evaluación independiente para garantizar la integridad de la cadena de producción y procesamiento de artículos orgánicos certificados.

 

Fungifree AB® es resultado del trabajo de un grupo científico mexicano, coordinado por Enrique Galindo Fentanes y Leobardo Serrano Carreón, investigadores del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, con quienes participó Martín Patiño Vera, técnico académico, así como personal de la Unidad de Escalamiento y Planta Piloto de esa entidad.

 

En la fase inicial también colaboraron Raúl Allende Molar, Raymundo García y Armando Carrillo Facio, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) Unidad Culiacán, Sinaloa.

 

El biofungicida fue introducido al mercado en noviembre de 2012 para el control de antracnosis en mango. Actualmente tiene registros de efectividad para la misma enfermedad en papaya, aguacate y cítricos (limón, lima, naranja, mandarina), así como para el control de cenicilla polvorienta en berenjena, chile, jitomate, tomate, calabaza, calabacita, melón, pepino, sandía, fresa, arándano, frambuesa, zarzamora y chayote. Además, su empleo está autorizado en el control del moho gris en el grupo de las berries.

 

El producto permite a los agricultores mejorar el proceso de cultivo, así como obtener mayores rendimientos, frutos con calidad requerida y reducir la aplicación de pesticidas químicos para satisfacer necesidades de mercados que demandan inocuidad.

 

Para obtener la certificación, Agro&Biotecnia, productora de Fungifree AB®, tuvo que verificar que todos los insumos y materias primas involucrados en el proceso de producción estuvieran dentro de los listados de componentes permitidos por el OMRI. Una vez completado este paso fue necesario documentar la integridad de la cadena orgánica por medio de diagramas de proceso y certificados de calidad de las materias primas.

 

El aval permitirá a la empresa mexicana incrementar sus posibilidades de mercado en el sector de productos orgánicos, uno de los de mayor crecimiento en el país y en el mundo.

 

Agro&Biotecnia es una compañía de base tecnológica (spin-off), creada e incubada en la Unidad Morelos del IBt y ha recibido los premios más importantes a la Innovación en México y Latinoamérica (ADIAT e Innovadores de América, 2014).

 

Mediante una alianza estratégica con FMC Agroquímica de México (líder en el país en la comercialización de insumos para la agricultura), se hace disponible el biofungicida en toda la República, a través de una amplia red de distribuidores.

 

Con información de Agencia Notimex

 

Con el objetivo de generar una alternativa al uso de energías fósiles y contribuir en la reducción de emisión de gases de efecto invernadero (GEI), la empresa mexicana Grupo Agroindustrial Nopal de Camémbaro, S.P.R. de R.L. ubicada en Zitácuaro, Michoacán, desarrolla biogás y electricidad a partir de la biomasa de nopal, esto tras varios años de investigación, selección y análisis de materia prima.

 

El proyecto inició en 2007 con una serie de investigaciones sobre las potenciales aplicaciones del nopal y el proceso para la generación del biogás, con apoyo de expertos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Chapingo (UACh), así como la asesoría técnica y orientación profesional del Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE). En 2008, la empresa logró la obtención de biogás a nivel experimental.

 

Miguel Aké Madera, investigador de energías renovables y director técnico del proyecto, comentó a la Agencia Informativa Conacyt que la obtención de biogás a partir de la biomasa de nopal se logró a través del proceso anaerobio, para el que se utilizó nopal del género Opuntia ficus-indica, variedades Esmeralda y Chicomostoc, una de las 104 especies de nopal que existen en México.

 

Durante el proceso, las pencas de nopal son cortadas y colocadas en una tolva de recepción, que pasan a un triturador, son sujetas a un proceso de homogenización, para posteriormente incorporarse al biodigestor anaeróbico, en el que se mezcla agua y desechos de ganado alimentado con nopales. La obtención de gas se obtiene después de cuatro a seis semanas de proceso dentro del biodigestor.

 

De lo anterior se obtiene un 92 por ciento de gas metano, bióxido de carbono, y una pequeña cantidad de ácido sulfhídrico.  El gas metano alimenta un generador que produce 35.5 kilovatios (kW) de energía eléctrica . El biogás generado es almacenado, lavado y comprimido. Otro de los productos que se generan a través del biodigestor son agua nitrogenada y material sólido para producir humus.

 

"La capacidad del biodigestor genera 8 toneladas de gas por día. A nivel producción cada hectárea produce 32 mil metros cúbicos al año, considerando el factor más bajo en producción de metros cúbicos por tonelada de nopal", comentó Miguel Aké.

 

El investigador, explicó que actualmente los vehículos de la empresa se abastecen de combustible con el biogás que se genera, pero para ampliar los resultados ya cuentan con una carta de intención del municipio de Zitácuaro, para proveer de energía a los vehículos oficiales.

 

La empresa mexicana, que opera junto al Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE) recibió el apoyo estratégico de la Organización de las Naciones Unidas para Desarrollo Industrial (ONUDI) en la producción de biogás y electricidad a partir de la biomasa de nopal.

 

En 2013, la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Alimentación (Sagarpa), reconoció el proyecto como pionero en las energías renovables con potencial energético y contribuyó para que la empresa haya reestructurado su infraestructura al 100 por ciento, por lo que actualmente cuenta con su propio biodigestor.

 

Con el objetivo de conocer las causas de muerte de cientos de aves y mamíferos marinos que quedaron varados al norte del Golfo de California, investigadores del Departamento de Oceanografía Biológica del CICESE, coordinados por el Dr. Ernesto García, y en colaboración con la Facultad de Ciencias Marinas de la UABC y la PROFEPA, implementaron una campaña inmediata de monitoreo la semana pasada, tras el suceso.

 

Durante la campaña se documentó la presencia de organismos marinos muertos, en su mayoría aves conocidas como pato buzo, en la zona costera de 80 kilómetros entre San Felipe y Puertecitos. La muerte de estas aves, reportada por la PROFEPA el 13 de enero, fue el indicador de la presencia de un agente nocivo que obligó a prohibir la extracción de organismos acuáticos para consumo humano, veda que afecta la producción del sector económico de la región.

 

La campaña de monitoreo consistió en la toma de muestras de agua marina, así como biopsias de las especies muertas, que permiten comprobar si el evento fue provocado por un florecimiento algal nocivo (FAN), fenómeno conocido comúnmente como "marea roja", en el que se pueden presentar ficotoxinas (moléculas de origen vegetal) capaces de afectar a otros organismos.

 

Según informaron algunos pobladores, no se había visto una mortandad así en la región. Durante el muestreo, se contabilizaron, aproximadamente, 350 organismos muertos en un área de playa de 700 metros.

 

Actualmente, el equipo de investigadores de esta campaña, conformado por los doctores Ernesto García, Ma. Carmen Ruiz (IIO – UABC), David Rivas (Oceanografía Física - CICESE) y estudiantes de posgrado, analizan muestras de agua de diferentes profundidades y biopsias de pato buzo y delfines para encontrar la causa real de este evento extraordinario y saber qué tipo de toxinas estuvieron presentes durante la marea roja.

 

Durante las disecciones de varios patos se encontró el buche (bolsa donde acumulan el alimento) lleno de sardina, especie vector de las toxinas hacia estos organismos, es decir, el que las transmite.

 

En el presente evento, se encontró en almeja generosa una alta cantidad de saxitoxinas producida por la microalga Gymnodinium catenatum, la cual no afecta a los moluscos, pero sí al consumo humano. Las saxitoxinas generan parálisis muscular, cuyos efectos van desde entumecimiento de labios, manos y pies hasta paro respiratorio. No se han reportado intoxicaciones en Baja California; sin embargo, en las costas de Sinaloa, Guerrero y Oaxaca hubo pérdidas humanas en la década de los 80 por la presencia de este tipo de toxina.

 

Existe conocimiento sobre la presencia de toxinas de tipo paralizantes (saxitoxinas) en la zona, debido a que se han realizado investigaciones en almeja generosa por el Dr. García, coordinador de la nueva Red de Investigación sobre Florecimientos Algales Nocivos (RedFAN) y personal del laboratorio FICOTOX*, específicamente se han desarrollado dos tesis relacionadas a la temática. Desde 2010 han monitoreado muestras de agua y ejemplares de almeja para conocer si este molusco presenta ficotoxinas, evaluación requerida para su exportación.

 

En muestras de agua analizadas la semana pasada se registró una acumulación de Gymnodinium catenatum de aproximadamente 190 mil células por litro, lo cual originó la implementación de la campaña de monitoreo, ya que no habían registrado abundancia celular tan alta en muestreos anteriores.

 

La causa de esta acumulación de células no es conocida, pero El Dr. García comentó que la contaminación es una hipótesis que no debe ser descartada. Este evento también pudo ser ocasionado por fenómenos como El Niño o La Niña, ya que la presencia de fuertes lluvias y cambios repentinos de las condiciones naturales, como los deslaves, alteran los nutrientes que desembocan en el agua y promueven el crecimiento y acumulación de ciertas especies de fitoplancton.

 

Este estudio aportará información importante en el ámbito del conocimiento básico y también servirá para la toma de decisiones que permitan mitigar los efectos nocivos de florecimientos algales similares.

 

El monitoreo continuará mediante análisis semanales de muestras de agua para evaluar la presencia del organismo potencialmente tóxico y medición de toxinas acumuladas en almeja generosa.

 

Este evento ha despertado mucho interés para la RedFAN, como proyecto de reciente creación, que tiene como objetivo promover ciencia básica de excelencia en la temática, establecer vinculación con los sectores involucrados y con los encargados de las toma de decisiones. La ventaja de esta red es que pueden integrar personas interesadas en el tema, aunque no sean investigadores. La invitación está abierta al sector productivo y de salud para coordinar acciones y esfuerzos de manera puntual.

 

La RedFAN, que es una entidad reconocida por el CONACYT, y eventualmente será financiada por este consejo, tiene el compromiso en los siguientes dos años de elaborar el Plan Nacional de Investigación sobre Florecimientos Algales Nocivos, que identifique las necesidades de atención de la problemática relacionada con estos fenómenos.

 

De acuerdo a la investigación de la periodista mexicana Berenice González Durán, el año pasado en nuestro país hubo un registro de 1,244 patentes de ciudadanos mexicanos y 14,891 de extranjeros, según datos proveídos por Emelia Hernández Priego, Subdirectora de Patentes del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

 

El IMPI es un organismo que busca que las actividades industriales y comerciales del país utilicen el sistema de propiedad industrial como un elemento de protección legal en la distinción y perfeccionamiento de sus bienes y servicios.

 

Según registros de 2014, las universidades mexicanas, lideradas por la Universidad Nacional Autónoma de México, representan una cuarta parte de las solicitudes de connacionales que buscan la aprobación de una patente en nuestro país.

 

Por su parte, las empresas concentran 27%, los inventores independientes 36% y los institutos de investigación científica y tecnológica del sector público 12%. Es más alto el nivel de inventores independientes que empiezan a innovar, que empiezan a tener interés de empezar un negocio con una patente, señala el trabajo de González Durán.

 

En su indagación, publicada en el periódico El Universal, la periodista consultó también a Rodrigo Cárdenas y Espinosa, responsable de la Unidad de Patentes y Transferencia Tecnológica del Instituto de Ingeniería e la UNAM, quien sostiene que las bajas cifras de patentes mexicanas es un reflejo de que no se están resolviendo problemáticas de índole nacional.

 

Ambas fuentes citadas concluyeron que una de las razones por las que los mexicanos no patentan sus innovaciones se debe a que hay un desconocimiento sobre los beneficios que ello puede traer al incrementar el valor de un bien o servicio.

 

Para consultar la investigación citada, visite http://bit.ly/1D7dJHp.

 

 

El próximo mes de abril se realizará el VII Simposio Iberoamericano de Quitina en Nuevo Vallarta, Nayarit, México; evento del cual los investigadores Waldo Argüelles, Maricarmen Recillas y Jaime Lizardi del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) forman parte del comité organizador, en colaboración con los académicos Maribel Plascencia, Mario Cortéz y Norma Parra de la Universidad de Sonora.

 

La historia de este congreso se remonta al año 2000, cuando en el marco del Simposio Latinoamericano de Polímeros se tomó el acuerdo de crear la sociedad y adoptar el nombre de Sociedad Iberoamericana de Quitina. Para su fundación legal, en el año 2002 se llevó a cabo una asamblea en la cual se establecieron los estatutos y objetivos que regirían a esta asociación.

 

Vincular a la comunidad científica y productiva de Iberoamérica relacionada de cualquier manera con la quitina, la quitosana y sus derivados, con el objetivo de favorecer el desarrollo científico, tecnológico y productivo en nuestra región, ha sido el propósito fundamental en la labor de esta sociedad.

 

De acuerdo al Dr. Argüelles, la importancia de este tipo de eventos radica en la oportunidad de igualar la calidad de los niveles de investigación entre la academia y fomentar su relación con el sector empresarial.

 

La investigación en quitina, según explica por su parte el Dr. Lizardi, tiene muchos beneficios para Sonora, pues en el estado se encuentra la materia prima para su estudio y su aplicación es posible en el tratamiento de aguas, la agricultura, la industria textil, la biomedicina y la fabricación de papel, entre otros.

 

Fue a partir de la década de los setentas cuando surgió el boom científico del estudio de la quitina. Dentro del ámbito mexicano, el CIAD fue un pionero y es quizá el que tiene mayor tiempo en la investigación de este carbohidrato, la cual empezó a principios de los años noventa, comentó el Dr. Argüelles.

 

Además de ser parte del comité organizador, investigadores y estudiantes del CIAD y la Universidad de Sonora presentarán ponencias y conferencias en marco del congreso. Si desea más información del simposio, puede visitar la página electrónica www.simposio.siaq.net

 

NOTA ADESUR B

 

Con el fin de promover la implementación de proyectos de investigación, desarrollo tecnológico y programas que contribuyan al desarrollo sustentable de los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) formalizó su integración a la “Alianza Estratégica para el Desarrollo Sustentable de la Región Pacífico Sur” (ADESUR).

 

El evento se celebró el pasado 20 de enero y tuvo lugar en el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), donde también se oficializó la participación del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y del Centro de Investigación en Geografía y Geomática (CENTRO GEO).

 

Con la firma de este pacto, los directivos representantes de las instituciones de investigación se comprometieron a fomentar proyectos en sustentabilidad alimentaria, turismo sustentable, biotecnología agrícola, alimentación funcional y nutracéutica y, además, impulsar a la cadena productiva del cocotero.

 

Uno de los propósitos de esta alianza es “aprovechar la experiencia y conocimiento científico y tecnológico disponible de los centros de investigación, así como los saberes de las comunidades, para trabajar en proyectos de alta prioridad regional”.

NOTA LACTEOS A

 

 

La leche es el primer alimento que recibe el hombre desde el momento en que nace y a lo largo de la vida; constituye junto con sus derivados, un alimento importante en la dieta de la mayoría de las culturas y civilizaciones. La importancia de su consumo se debe a su alta calidad nutritiva, ya que son alimentos muy completos que aportan prácticamente todos los nutrientes. Aunado a ello, se ha reportado que los lácteos son alimentos funcionales; es decir, que poseen efectos benéficos para la salud adicional a la que dan sus nutrientes (Saarela, 2007).

 

El aumento del consumo de productos lácteos se asocia consistentemente con menores tasas de osteoporosis y mejora de la salud de los huesos. Estudios clínicos han demostrado que el consumo de leche conduce a un balance positivo de calcio, indicando que se absorbe más calcio de lo que se excreta (Heaney y Rafferty, 2001). Un aumento de la ingesta de productos lácteos en las mujeres coreanas posmenopáusicas se asoció con un menor riesgo de padecer osteoporosis (Shin y Joung, 2013). Otro estudio reportó que en los Estados Unidos de Norteamérica, la baja ingesta de lácteos puede incrementar el riesgo de la osteoporosis en las mujeres posmenopáusicas (Varenna et al., 2013). Además, un mayor consumo de productos lácteos en la niñez y la adolescencia en mujeres polacas predijeron una mejor salud ósea en la edad adulta (Wadolowska et al., 2013). De manera que para prevenir la osteoporosis, la dieta debe contener calcio, proteína, vitamina D y minerales como potasio, magnesio y zinc, y todos estos nutrientes pueden ser aportados con el consumo de tres porciones diarias de lácteos (Heaney, 2009).

 

Por otro lado, se ha demostrado que las proteínas de la leche contribuyen a la reducción del peso ( Luhovy,  2007) y el calcio a la disminución de la grasa corporal (Miller et al., 2007). Los estudios mostraron que el consumo de leche suprime la ingesta de alimentos, ya que esta incrementa la saciedad. La mayor evidencia apunta a que son las proteínas de la leche las que tienen este efecto; sin embargo, el efecto de otros nutrientes no puede ser descartado. Asimismo, otros estudios afirman que la vitamina D y el calcio presentes en los productos lácteos ayudan a disminuir el riesgo de padecer obesidad (Van Loan, 2009). Por lo anterior, el desarrollo de lácteos funcionales orientados a coadyuvar en el control de peso y prevenir la obesidad es muy promisorio.

 

Además, también se ha demostrado un efecto benéfico por el consumo de leche y productos lácteos en relación con el síndrome metabólico, ya que la ingesta de productos lácteos ayuda a disminuir la presión arterial debido al contenido de calcio, potasio y magnesio. Asimismo, el consumo de leches fermentadas que contienen péptidos bioactivos específicos reduce la presión arterial de individuos hipertensos (Kris-Etherton et al., 2009). También se ha demostrado que las personas que consumen productos lácteos, particularmente los bajos en grasa, tienden a padecer menos enfermedades cardiovasculares que las personas que no los consumen (Lamarche, 2008). En relación con la diabetes, se ha demostrado que a mayor consumo de leche y sus derivados existe un menor riesgo de padecer  diabetes mellitus tipo 2 y una disminución de la resistencia a la insulina (Tremblay, 2009). Para aquellos individuos que requieren controlar el peso, obteniendo los beneficios de la leche, pueden considerar el consumo de lácteos descremados o semidescremados.

 

La intolerancia a la lactosa que presentan algunas personas consiste en la aparición de síntomas gastrointestinales asociados a la digestión incompleta de la lactosa causada por niveles bajos de la enzima lactasa. Sin embargo, es importante que este padecimiento sea diferenciado de la alergia, que cuando se presenta trae problemas respiratorios, rinitis y dermatitis, pudiendo también causar problemas gastrointestinales. Las alergias alimentarias son  causadas por una respuesta inmune anormal a la ingesta de proteínas específicas, como podrían ser las de la leche. Afortunadamente, la incidencia de alergia a las proteínas de la leche es muy baja, ya que es de tan solo 1 a 3% en infantes y niños de hasta dos años y generalmente desaparece después de los dos o tres años como resultado de la maduración del sistema gastrointestinal e inmune. La buena noticia es que 85% de los infantes que la padecen superan la alergia cuando llegan a la edad de cuatro años (Miller et al., 2007).

 

Para evitar reacciones alérgicas se recomienda el consumo de leche materna o fórmula maternizada durante el primer año de vida y después se puede consumir leche de vaca. Para los intolerantes a la lactosa, el tiempo de aparición es diferente, ya que cuando se llega a desarrollar se presenta a los dos o tres años de edad. Con la intolerancia a la lactosa no es necesario eliminar el consumo de leche y lácteos, sino la solución es experimentar con cantidades variables y tipos de lácteos para mejorar la intolerancia o, en casos extremos, recurrir al consumo de leches deslactosadas y productos lácteos fermentados (Miller et al., 2007). Cabe destacar que debido a sus propiedades benéficas para la salud, muchos productos lácteos fermentados tradicionales como yogurt o quesos pueden considerarse en sí mismos alimentos funcionales, ya que son una fuente rica de componentes bioactivos que influyen positivamente en la salud de los consumidores (Mills et al., 2011).

 

En conclusión, la evidencia científica sustenta los múltiples beneficios aportados por el consumo de la leche durante todo el ciclo de vida de los humanos. Además, se cuenta con evidencia científica que respalda que la leche y los productos lácteos no sólo aportan nutrimentos sino que además son considerados alimentos funcionales, por lo que, para aumentar el consumo de estos alimentos, es necesaria la promoción de todos su beneficios. En el laboratorio de los autores se llevan a cabo investigaciones en el desarrollo de derivados lácteos funcionales que aportan beneficios en el control de peso y en la salud del sistema cardiovascular.

 

Dra. Belinda Vallejo Córdoba, Dr. Aarón F. González Córdova

Laboratorio de Química y Biotecnología de Productos Lácteos

Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C.

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Como parte de las actividades del proyecto titulado “El manejo integral del cultivo de papaya en México, un acercamiento innovador”, financiado por el fondo Sagarpa-Conacyt, el pasado mes de noviembre, en la ciudad de Colima, se celebró una reunión de capacitación y divulgación de los resultados en materia de manejo pre y pos cosecha de la papaya mexicana.

 

Con más de sesenta asistentes, entre ellos productores y comercializadores de papaya, el encuentro cumplió con el objetivo de contribuir a la competitividad de la cadena productiva, mediante la socialización de los temas: a) Nematodos de impacto económico, b) Nutrición de cultivo, c) Manejo pos cosecha, d) Métodos de diagnóstico viral, e) Sistema de producción en malla sombra, f) Puntos críticos de control y, g) Presencia y manejo de enfermedades fungosas en huertos comerciales.

 

La Dra. J. Adriana Sañudo Barajas, investigadora responsable de la Coordinación Regional del CIAD en Culiacán, expresó que, como parte del trabajo de colaboración interdisciplinaria e interinstitucional, se tuvo la presencia de los ponentes Dra. Laura Silva Rosales (responsable técnico) por el Cinvestav Irapuato, Dr. Salvador Guzmán por la Universidad de Colima, M.C. Manuel Ovando por el
Inifap Veracruz y los investigadores Dr. Tomás Osuna, Dr. Raymundo García, Dr. Raúl Allende, Dra. Adriana Sañudo, M.C. Armando Carrillo y M.C. Manuel Báez Sañudo por parte del CIAD Culiacán.

 

Como parte de la transferencia de resultados se hicieron entrega de doscientos folletos con información técnica de los resultados del proyecto divididos en cuatro títulos: a) Estado nutricional de la papaya mexicana cultivada en Colima, Veracruz y Oaxaca, b) Hongos fitopatógenos en el cultivo de la papaya mexicana, c) Nematodos fitoparásitos asociados al cultivo de la papaya en México y, d) La calidad poscosecha de la papaya mexicana.

 

Este primer evento de transferencia de conocimiento derivado del proyecto se solicitó que fuera replicado en otras entidades de estados papayeros como Veracruz y Oaxaca, por lo que se buscará el acercamiento a través del foro nacional que organiza Propapaya.

 

Algunas de las empresas y organismos participantes en este encuentro fueron: Red Starr, Frutos y Mas, Agromexicana Gaitán, Parra Agro, Grupo Coliman, Productores Malova, Agritropical, FMC Agroquímica, Coepapaya, Papayas Imperial, Pamasur, Propapaya, Agrícola el Delirio y Papayas Doña Caro, entre otros.

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Complacido de confesar, en tono de broma, que rompió la promesa de nunca volver a someterse al clima de Hermosillo, el investigador en economía Alfredo Serrano Mancilla impartió ayer la conferencia “La disputa geoeconómica en América Latina: desarrollo y tensiones en la región” en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

El director ejecutivo del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) inició su charla citando al economista estadounidense Kenneth Galbraith: “Las ideas económicas son siempre resultado de una época histórica”, como una síntesis de su forma de comprender su materia de estudio.

 

El científico español  declaró haber elegido a Latinoamérica como su campo de estudio debido a que en Europa existen “dogmas económicos” poco flexibles para la investigación, mismos que, según el académico, no se han traducido en bienestar social.

 

“Es curioso como los economistas y los medios de comunicación le ponen la lupa a la deuda financiera y no ven la deuda social”, comentó Serrano Mancilla al explicar cómo el modelo económico mundial ha traído desigualdad y pobreza para la población global y concentración de riquezas para las empresas transnacionales.

 

En este sentido, el economista argumentó que las transformaciones geopolíticas que se han vivido en América Latina y en España han obedecido a la necesidad popular por cambiar su realidad.

 

El estudioso andaluz añadió que el neoliberalismo ha creado políticas nacionales “técnicas” sin privilegiar antes un sentido social para los modelos económicos. Esto ha causado, según sostuvo,  que haya “expertos contadores de personas pobres, sin saber las causas estructurales de por qué hay pobreza”.

 

En su visita al CIAD, el Dr. Serrano Mancilla también fue sinodal en la defensa de la tesis “Incidencia de impuestos y transferencias en los hogares de México, 2002-2012” del doctorante Arturo Robles Valencia, la cual codirigió junto con el Dr. Luis Huesca, investigador del CIAD.

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