Notas

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) será sede de la Sesión Ordinaria 1.2015 del Consejo Regional Noroeste de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), la cual se celebrará el viernes 17 de abril del presente.

Representantes de treinta instituciones educativas del noroeste del país se reunirán para establecer acuerdos de colaboración interinstitucional en materia de redes de vinculación, planeación y seguridad en cómputo, actividades vinculatorias que son fundamentales para los integrantes de esta asociación.

 

La sesión dará inicio con el acto de apertura a cargo de Heriberto Grijalva Monteverde, Rector de la Universidad de Sonora y Presidente del Consejo Regional Noroeste de ANUIES, seguido del mensaje de bienvenida por parte de Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo.

En el encuentro, Jaime Valls Esponda, Secretario General Ejecutivo de ANUIES, presentará el Programa de Gestión 2015-2019, periodo durante el que estará al frente de la Asociación, así como las líneas de acción que se emprenderán y los proyectos especiales que se buscan implementar en beneficio del común de los participantes

 

Además, se contará con la participación de Catalina Betancourt Correa, Directora Adjunta de Exámenes Generales para el Egreso de Licenciatura del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL), quien hablará sobre la importancia de los exámenes generales para el egreso de la licenciatura y los indicadores básicos que describen su evolución y situación actual en la instituciones educativas del noroeste del país.

 

 

Con el propósito de promover el uso de recursos de información que faciliten la redacción de artículos de investigación, se impartirá el taller “Taylor & Francis: herramientas y buenas prácticas para la comunicación científica de impacto”.

 

Este curso representa un esfuerzo de la Biblioteca “Dr. Inocencio Higuera Ciapara” del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) para impulsar el uso y dominio de la colección de bases de datos con las que cuenta esta institución y que continuará en posteriores sesiones de instrucción.

 

La ponente de este taller es la Dra. Yaniris Rodríguez Sánchez, investigadora del Instituto de Información Científica y Tecnológica (IDICT) de Cuba, quien desarrollará los temas “Redacción de artículos científicos”, “Gestión editorial y de publicación de artículos científicos” y “Conducta ética para la publicación científica”.

 

Gerardo Reyna Cáñez, responsable de la biblioteca del CIAD y organizador de este encuentro de capacitación, comentó que el objetivo fundamental de este taller es que la comunidad académica domine el manejo de la base de datos Francis & Taylor y contemple la utilización de las herramientas digitales para su investigación, además de los archivos físicos con los que cuenta el Centro.

 

La sesión tendrá lugar el jueves 16 de abril en el aula de videoconferencias de la Coordinación de Programas Académicos de las instalaciones del CIAD en Hermosillo, en punto de las 12:30 p.m., y se transmitirá por videoconferencia a todas las unidades regionales del Centro.

 
Para mayor información: (662) 2-89-24-00 ext 245 y 279

Miércoles, 15 Abril 2015 17:43

DESARROLLAN ANTIVIRALES CONTRA EL DENGUE

 

Especialistas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) trabajan en la identificación y caracterización de moléculas y estructuras celulares, que participan en la replicación del virus del dengue en células humanas; esto con el propósito de diseñar estrategias para bloquear o reducir su infección.

 

Esta es una enfermedad causada por cualquiera de los cuatro serotipos del virus del dengue y transmitida al hombre por la picadura de mosquitos del género Aedes.

 

Tras 17 años de estudio, el grupo de investigadores, liderado por la doctora Rosa María del Ángel, del Departamento de Infectómica y Patogénesis Molecular (DIPM) del Cinvestav, ha detectado algunos de los elementos que el virus necesita para multiplicarse en las células de su huésped. De esta manera, el proyecto de ciencia básica ha evolucionado a la caracterización y diseño de antivirales para el tratamiento de infecciones producidas por el virus del dengue.

 

“Nuestro interés es tratar de ver qué necesita el virus de la célula para poder multiplicarse, de tal manera que si nosotros bloqueamos eso que usa, entonces vamos a lograr que no pueda reproducirse eficientemente en las células. Durante muchos años estuvimos trabajando de esa manera y en esa búsqueda encontramos que algunos de los componentes importantes para el virus son los lípidos y el colesterol”, señaló la doctora en Ciencias.

 

Al respecto, la especialista explicó que “las células infectadas producen más colesterol, porque el virus lo necesita para poder multiplicarse. Además, encontramos que si limitamos la cantidad de colesterol y lípidos que produce la célula, se inhibe la infección del virus”.

 

Por otro lado, dijo, “también hemos profundizado en algunas señales de defensa que se disparan en la interacción huésped-virus. Sin embargo, el éxito de la supervivencia del virus del dengue en su huésped depende en gran medida de que este logre evadir los mecanismos de defensa y, a pesar de ellos o beneficiándose de ellos, logre replicarse”.

 

Para la caracterización y diseño de los antivirales, los especialistas del Cinvestav utilizan compuestos que reducen los niveles de colesterol o lípidos celulares, y de esta forma se disminuye la capacidad del virus de contagiar células humanas como macrófagos y células hepáticas, que son infectadas eficientemente por el virus del dengue.

 

“Para probar el efecto de los antivirales, infectamos las células directamente, colocamos los antivirales en estas y vemos cómo se multiplica el virus en las células tratadas. Esto lo hacemos normalmente en cultivos celulares”, expresó.

 

Probar su eficacia

 

Actualmente, el grupo de investigación de la doctora Rosa María del Ángel ha iniciado un estudio clínico en pacientes afectados con el virus del dengue, con el objetivo de comprobar la eficacia de los antivirales desarrollados por los especialistas del Cinvestav.

 

“Los fármacos (drogas) que probamos in vitro y que tienen un efecto muy bueno en reducir el colesterol y los lípidos, los vamos a usar para el tratamiento de pacientes enfermos del estado de Morelos, con el fin de que al reducir la infección con el virus, se aminoren los síntomas y se reduzca el número de días de evolución de la enfermedad. Si estos antivirales funcionan, se podría tener en corto plazo un tratamiento para el dengue, el cual hasta ahora no existe”, resaltó la entrevistada.

 

Un problema que debe controlarse

 

De acuerdo con la especialista, quien pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) con el nivel III, 29 de los 32 estados de la República han reportado casos de dengue, por lo que se considera un importante problema de salud pública en México y el mundo.

 

La doctora en Ciencias señaló que la infección puede presentarse de dos formas clínicas: dengue clásico, que es una infección leve que se caracteriza por presentar síntomas como fiebre, dolor intenso en cabeza, ojos y articulaciones, y en ocasiones erupción cutánea leve (esta enfermedad normalmente permanece siete días); y la otra forma clínica se conoce como dengue severo o hemorrágico.

 

En este último, explicó la investigadora, el paciente puede presentar fuga de plasma o sangrado, lo que ocasiona hemoconcentración (aumento de viscosidad en la sangre), que dificulta la circulación sanguínea y puede ocasionar la muerte del paciente.

 

De acuerdo con la doctora Rosa María del Ángel, para hacer frente a este problema de salud es indispensable una protección a través de una vacuna, o bien de un tratamiento antiviral. Sin embargo, reconoce que hasta el momento no hay vacuna disponible que proteja completamente contra los cuatro serotipos del virus del dengue, ni tratamientos antivirales específicos.

 

“Sin estos tratamientos lo único que puede hacerse con los pacientes graves es hospitalizarlos, vigilar su evolución y estar al pendiente de la pérdida de plasma o sangrados con la idea de reponer líquidos sanguíneos. En general, el plasma que se fuga se acumula en los pulmones. Este debe drenarse para evitar problemas respiratorios”, comentó.

 

Ante esta perspectiva, señaló que es necesario contar con un tratamiento específico que permita controlar el virus, y de ahí la relevancia de este desarrollo científico.

 

En el proyecto participan Rubén Soto Acosta, Humberto Ángel Ambrosio, Margot Cervantes Salazar, Humberto Pérez Olais, Liliana Ramírez Hernández, Patricia Bautista, Fernando Medina Ramírez, Jaime Zarco y el doctor Juan Ludert León.

 

Una colaboración de Carmen Báez de la Agencia Informativa Conacyt http://bit.ly/1ODNAq0

 

 

Catalogada como la epidemia del siglo XXI, la obesidad es un factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares y/o diabetes mellitus tipo 2. A lo anterior, científicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) suman un deterioro o deficiencia en la respuesta inmune ante infecciones.

“Un ejemplo de ello fue la pasada pandemia de influenza, en la cual observamos que las personas con obesidad presentaron un mayor riesgo a desarrollar complicaciones y fueron uno de los sectores de la población con mayores tasas de mortalidad”, indicó el doctor Jesús Hernández López, uno de los investigadores participantes en el proyecto.

Existen diferentes hipótesis para explicar el fenómeno, dijo el especialista en inmunología,  una de ellas plantea la deposición de tejido graso en la caja torácica que limita el funcionamiento pulmonar, especialmente el ingreso de oxígeno a los alvéolos; y otra sugiere que existe una deficiente respuesta antiviral del sistema inmune, pero no se han estudiado a profundidad los mecanismos responsables de ello.

Para entender cómo la obesidad afecta el sistema inmune, los científicos comenzaron investigando los niveles de producción de interferón. “Dado que uno de los mecanismos antivirales más importantes del sistema inmune son estas proteínas llamadas interferones tipo I, porque son una familia de proteínas que produce el sistema inmune en respuesta a una infección viral, fue importante evaluar su producción en personas con obesidad”, explicó el integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

Se estudió la sangre de 30 personas con obesidad y 30 no obesos. A través de una técnica llamada PCR en tiempo real, se analizó la expresión de interferón a nivel genético; es decir, al gen especial que codifica para la producción de  interferón. Después se observó la producción de interferón en el sobrenadante, una solución donde se estimulan a los glóbulos blancos.

Los glóbulos blancos se estimularon con moléculas que tratan de simular al virus y son ligandos de TLR (proteínas que forman parte del sistema inmune). En estas pruebas los investigadores observaron que había menos producción de interferón en personas obesas y mayor de SOCS 3, aquel que inhibe la acción del interferón.

Jesús Hernández explicó que como parte del equilibrio del sistema inmune, existe una familia de proteínas que regulan la producción de los interferones tipo I para que dejen de producirse cuando ya no son necesarios, y estas se conocen con el nombre SOCS. Dentro de esta familia, el SOCS3 es una de las más estudiadas y relacionada con las infecciones virales  y la obesidad.

“Fue necesario evaluar la expresión del SOCS 3 en la sangre, con la técnica de PCR en tiempo real, se analizó la expresión del gen que activa el SOCS 3 y con la técnica Western Blot, -la cual permite la detección de una sola proteína dentro de una muestra biológica- comprobamos que la célula estuviera expresando la proteína. En estas pruebas nos percatamos de que los niveles de SOCS3 –los reguladores del interferón- son bajos en una persona que no es obesa, mientras que en personas con obesidad los niveles son elevados”.

La investigación demuestra que las  personas con obesidad tienen una deficiencia en la producción de interferones de tipo I asociado a una alta expresión de SOCS3; y esta condición, aseguró el doctor Hernández López, podría ser un factor que contribuye al riesgo que presentan estas personas frente a ciertas infecciones y a desarrollar complicaciones de las mismas.

“Podemos concluir que las personas con obesidad tienen una menor capacidad para producir interferón. Esta menor producción está asociada a una aparente expresión del SOCS 3, esta característica nos hizo proponer la hipótesis de que el hecho de una persona con obesidad tenga menor capacidad para producir interferón cuando se infecta con el virus de influenza estas características la hacen más propensa a desarrollar complicaciones y pueden poner en riesgo su vida”, explicó el doctor en ciencias.

Colaboración de la revista Investigación y Desarrollo

 

 

Con el propósito de solucionar problemas en la cadena de producción de carne a nivel nacional, más de 40 colaboradores, entre ellos investigadores de ciencias de la carne de diferentes partes del país, y 19 prestigiosas instituciones, sumaron esfuerzos para realizar un vasto estudio sobre este tema.

 

El proyecto, llamado Indicadores de calidad en la cadena de producción de carne fresca en México, contó con especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) –que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)–, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), entre otras instituciones.

 

De acuerdo con el doctor Diego Braña Varela, exinvestigador del Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Fisiología y Mejoramiento Animal (Cenid) del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), este macroproyecto –en el que se muestrearon miles de animales, además de rastros, carnicerías y granjas; se monitorearon sistemas de embarque y desembarque y se trabajó muy estrechamente con todo tipo de productores alrededor del país durante cuatro años– contempló tres etapas.

 

La primera, entender cómo perciben los consumidores y la industria los conceptos de calidad de carne. La segunda, el diagnóstico nacional de la situación de la calidad de carne. Y finalmente, la investigación para entender los requerimientos de la industria, de los consumidores y las brechas de información existentes que impiden a los productores satisfacer las demandas del consumidor.

 

Lo que no sabía de la carne

 

Al identificar las demandas, intereses y precisar diagnósticos, los especialistas examinaron factores inherentes a la cadena de producción, que de manera positiva o negativa repercuten en la calidad de la carne fresca en México.

 

“Por ejemplo, en el país existe un problema de abuso en la comercialización de productos marinados, en los que no se reporta ni el grado de marinado ni los ingredientes con los que se está marinando la carne. En este sentido, se detectó una competencia desleal, en la que se vende al mismo precio la carne inyectada y la no inyectada, cuando la inyección con agua puede llegar hasta más del 50 por ciento, con niveles excesivos de sodio y fósforo que van en contra de la salud de los consumidores”, afirmó el doctor Braña Varela.

 

La mejor forma de hacer que la carne retenga agua, explicó, es inyectarle sodio. El fosfato, por su parte, hace que se abra la proteína para que quepa más agua entre ella.

 

“Es posible y está permitido vender carne inyectada o marinada, pero hay que declararlo. En otros países, las etiquetas indican si el producto tiene 20 o 30 por ciento de agua añadida y los porcentajes de fósforo y sodio. En México, esta regulación aún no existe”, explicó el entrevistado, actual director de servicios técnicos en ciencias de la carne para América Latina en el laboratorio Elanco.

 

“Hay comerciantes que compran 700 gramos de carne y venden un kilogramo porque ponen hasta 50 por ciento de agua en arracheras marinadas. El consumidor ignora que en ocasiones el producto que adquiere es más agua que carne”, añadió.

 

Por una normalización en la venta

 

En todo el mundo, la información sobre los procesos que se aplican a la carne está regulada y se le informa al consumidor a través de las etiquetas. Sin embrago, en México no se reporta si la carne está congelada, refrigerada o picada, y se vende como carne fresca cuando no lo es, comentó el especialista.

 

Agregó que al respecto se propusieron tres Normas Oficiales Mexicanas que buscan regular el tipo de enfriado, los procesos que recibe la carne, la cantidad de inyección y el etiquetado para que la gente sepa qué es lo que consume.

 

Se espera que este año esas tres normas estén en el Programa de Normalización de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), cuya trascendencia desde el punto de vista económico y de salud será a favor de los consumidores, manifestó el exinvestigador del INIFAP.

 

En principio, la normalización propuesta busca evitar el consumo de carne que no ha sido previamente refrigerada, lo cual, además de atentar contra la salud de quien la consume, limita la calidad de la carne que se produce en México, en donde la principal deficiencia tecnológica se relaciona con la cadena de frío”, detalló.

 

Actualmente, agregó, no hay ninguna sanción ni regulación, y por eso muchos procesadores y comercializadores hacen negocios enormes vendiendo carne sin refrigerar o inyectando sodio y fosfato en ella.

 

El especialista explicó que los nutrientes no se pierden, son los mismos. Solamente cambia el proceso y para mantener la carne fresca se requiere, además de métodos muy rigurosos, una excelente higiene.

 

En México, muchas veces consumimos músculo y no carne porque el animal, una vez muerto, no se somete a todos los procedimientos de maduración a los cuales debería; por lo que la consistencia es dura cuando comemos músculo en lugar de carne, dijo el entrevistado.

 

Resultados del macroproyecto

 

A decir del doctor Braña Varela, nuestro país carece de una cultura en ciencias de la carne y en general ignoramos aspectos importantes sobre el manejo, cuidado y preparación de este alimento. De ahí que esta investigación derivara en más de 100 publicaciones que difunden un amplio conocimiento acerca de este tema.

 

“Uno de los principales resultados consistió en la creación de cartas o patrones de color que describen las diversas carnes y permiten una comercialización efectiva y honesta entre diferentes actores de la cadena de producción y consumo. Esto es importante porque así la carne se puede negociar dentro de determinados rangos de color y servir como guía tanto para estudiantes como para consumidores”, comentó.

 

Además, se impartieron más de 100 conferencias sobre el tema, 16 cursos, diplomados de los que se han titulado siete generaciones, médicos de rastros incluidos; se escribieron más de 30 resúmenes, además de 20 manuales y libros.

 

“Aun cuando la industria de la carne en nuestro país es de gran importancia, el nivel tecnológico y el grado de conocimiento varía mucho entre los participantes de esta actividad. De manera que hay productores con un nivel técnico similar al que pueden tener en Estados Unidos o Europa y, al mismo tiempo, gente con nulo conocimiento sobre la ciencia de la carne, su inocuidad y la calidad de los productos”, aseveró el investigador.

 

Por lo anterior, toda la información que se concentró pretende cuando menos estandarizar los conocimientos más esenciales a diferentes niveles.

 

Manuales INIFAP en calidad de carne

 

Entre los manuales que se generaron con esta investigación, algunos se dirigen a las amas de casa o jefes de familia; otros a los carniceros, técnicos, operadores de rastros, porcicultores, transportistas, productores, comerciantes; es decir, se consideró a todos los diferentes agentes de la cadena de producción.

 

Resultante de los análisis que se realizaron, se abordan una serie de mitos, que aunque extintos en el mundo hace 30 o 40 años, permanecen vigentes en México y en algunos países de América Latina, comentó el doctor Braña Varela.

 

Por ejemplo, dijo, algunas personas tienen la creencia de que al comprar la carne de cerdo esta debe ser blanca o pálida, cuando en realidad esa es la peor porque debe ser rosa o roja. Si es blanca significa que está mal procesada, tuvo una mala refrigeración o el animal sufrió mucho, señaló el investigador.

 

Lo mismo ocurre con el pollo, cuando durante su manejo o antes de la matanza las aves se someten a estrés o no son enfriadas adecuadamente, su calidad merma.

 

Las carnes crudas de color pálido o grisáceo, muy suaves y exudativas (es decir, que pierden mucha agua) tienen el mismo valor nutritivo que una carne fresca o normal. Sin embargo, cuando se cocinan son secas, duras y de sabor insípido, comentó el entrevistado.

 

En dichos manuales del INIFAP también se aborda el impacto positivo que tiene en la salud el consumo de diferentes tipos de carne y sus grasas (ave, cerdo, res, borrego, cabra); así como la relevancia de la ingesta de carnes rojas en una dieta saludable, entre otros temas de interés para el consumidor como la clasificación y distinción de la calidad de productos cárnicos en función de su color y el tiempo de vida en el anaquel.

 

Asimismo, se hicieron trabajos que compararon diferentes métodos de captura para la venta de animales, con el propósito de mostrarle a los productores la repercusión económica tan grande que se tiene en la calidad de productos finales, y que muchas veces por querer ahorrar recursos en mano de obra acaban por perder más dinero en la calidad de sus productos.

 

El proyecto continúa

 

Debido a la participación del doctor Braña Varela en más de 15 foros internacionales, donde le solicitaron los manuales del INIFAP, estos ya se están utilizando en países de América Latina como Colombia y Costa Rica.

 

La suma de todas estas líneas de investigación, que abarcaron de 2010 a 2014, ha sido tan intensa que se siguen manteniendo a través de estudiantes que están por graduarse y en el desarrollo de sus tesis.

 

Se crearon sinergias para estimular la investigación, el compromiso y responsabilidad en muchas áreas relacionadas con la carne, de tal suerte que numerosos alumnos se dedican a la microbiología de sistemas de corte de carnes y a la identificación de parámetros de calidad.

 

 

Colaboración de Yureli Cacho Carranza de la Agencia Informativa CONACYT
http://bit.ly/1EvcIwf

 

Somos testigos de un momento sin precedentes en la historia de la humanidad en el que un solo clic nos transporta a través de la amplia dimensión de la llamada “era de la información”. Sin embargo, la creciente popularización de los medios digitales ha conllevado igualmente implicaciones negativas donde la “desinformación” es también un elemento a tomar en cuenta cuando se navega por internet y se asumen como verdades creencias que no tienen bases científicas.

 

La alimentación es un campo plagado de mitos por la relevancia que esta tiene para la salud del ser humano. A continuación, Herlinda Soto Valdez, profesora-investigadora responsable del Laboratorio de Envases del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), nos explica algunos tópicos sobre el envasado de alimentos que popularmente se mueven entre la ciencia y la ficción:

 

¿EL ENVASE DE VIDRIO TIENE EFECTO EN EL SABOR DEL ALIMENTO O BEBIDA?

 

Efectivamente, los envases de vidrio son los más inertes y mantienen el contenido libre de oxígeno y substancias que migren del material. En cambio, los plásticos, aún con barrera al oxígeno, permiten pasar este gas que es responsable de oxidar y descomponer componentes del gusto y olor de la bebida o alimento. Los plásticos también pueden liberar componentes que pudieran afectar el sabor. Por otro lado, los envases metálicos, aunque son impermeables al oxígeno, contienen un recubrimiento interno a base de resinas epóxicas u orgánicas que pueden liberar compuestos que afectan el sabor.

 

¿EL AGUA EMBOTELLADA ES DAÑINA CUANDO SE EXPONE AL SOL?

 

El incremento en la temperatura de una bebida o agua envasada incrementa la migración de componentes del plástico. Sin embargo, el PET es uno de los materiales que presenta niveles de migración más bajos. Existe una leyenda urbana relacionada con la migración de bisfenol A, un compuesto utilizado para producir policarbonato. En el mercado mexicano existen garrafones de policarbonato que podrían liberar bisfenol A y lo hacen en bajas concentraciones. Pero hay que aclarar que las botellas de PET no liberan bisfenol A. Las tapas si pueden liberar compuestos que le dan sabor y olor a “plástico” al agua.

 

¿LOS ALIMENTOS SE DESCOMPONEN MÁS RÁPIDO SI SE DEJAN EN LA LATA UNA VEZ ABIERTA ESTA?

 

La recomendación de no dejar alimentos en las latas una vez abiertas viene de décadas pasadas, cuando se utilizaba soldadura de plomo en la fabricación de latas de acero u hojalata. Actualmente, debido a la toxicidad de este metal pesado, la soldadura de plomo ya no se utiliza, se ha sustituido por soldadura eléctrica. Por otro lado, las latas de aluminio no requieren ningún tipo de soldadura. No obstante, la recomendación es guardar los alimentos en un recipiente tapado para evitar cualquier contaminación externa.

 

¿PUEDE SER PERJUDICIAL CONSUMIR ALIMENTOS DE UNA LATA ABOLLADA?

 

En efecto, las latas están conformadas por varias capas de materiales metálicos y recubrimientos orgánicos en su interior. Una lata que ha sido golpeada puede haber sufrido rompimiento de las capas internas por lo que pierde su capacidad para proteger y conservar al alimento. Es más recomendable no comprarla y no consumirla.

 

¿HAY RIESGO DE CONTRAER LEPTOSPIROSIS POR NO DESINFECTAR LAS LATAS ANTES DE CONSUMIR EL ALIMENTO QUE CONTIENE?

 

La leptospira es una bacteria presente en la orina de roedores y otros animales. Esta bacteria puede transmitirse al ser humano por contacto directo con la orina. Actualmente no existen estudios que prueben que la bacteria sobreviva en la superficie externa de una lata que estuvo en contacto con orina de roedores. Es más probable que una persona adquiera la enfermedad al estar en contacto con agua contaminada en caso de inundaciones. Independientemente de esta enfermedad, es recomendable lavar las latas para evitar cualquier clase de contaminación.

 

¿CUÁNTO TIEMPO DESPUÉS DE LA FECHA DE CADUCIDAD ES SEGURO CONSUMIR UN ALIMENTO ENVASADO?

 

La fecha de caducidad de un alimento indica que su vida de anaquel ha terminado. En el caso de alimentos perecederos (con vida de anaquel de catorce días o menos) es un riesgo consumir uno que ya esté caduco, ya que su principal causa de deterioro es el desarrollo de microorganismos. En el caso de alimentos semiperecederos (con vida de anaquel de aproximadamente seis meses) puede haber un margen de seguridad de unas semanas, pero es mejor no correr el riesgo.

 

En el caso de alimentos estables, como los enlatados o deshidratados (con vida de anaquel mayor a seis meses hasta aproximadamente dos años) su principal causa de deterioro no es el crecimiento microbiano, sino otras como rancidez, cambios en el sabor, color, etc. Estos pueden tener un margen de seguridad de pocos meses, pero seguramente el alimento no tendrá la calidad organoléptica esperada por el consumidor.

 

En este tema es importante aclarar que si bien las empresas productoras de alimentos dan un margen de seguridad a los alimentos enlatados, estos se han reducido para evitar el desperdicio de alimentos. Esto se ha discutido en países de la Unión Europea y aplica para todos en cuestiones de seguridad alimentaria; es decir, el no desperdiciar alimentos para que estos lleguen a toda la población que los necesita.

 

¿LOS ALIMENTOS ENLATADOS SON MENOS NUTRITIVOS QUE LOS ALIMENTOS FRESCOS?

 

Los tratamientos térmicos a que se someten los alimentos para que se mantengan estables por largos períodos pueden degradar vitaminas y otros compuestos importantes para tener una buena nutrición. Pero hay que analizar cada caso porque hay alimentos enriquecidos o fortificados con vitaminas y minerales. Definitivamente los alimentos frescos y recién cocinados son mejores, pero los enlatados nos facilitan el consumo de alimentos que no son de temporada.

 

 

 

Como parte de sus esfuerzos por acercar la ciencia a la niñez y a la juventud hermosillenses, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en coordinación con la Academia Mexicana de Ciencias Sección Noroeste (AMC) y la Universidad de Sonora (UNISON), realizarán la nueva edición del programa “Sábados en la Ciencia”.

 

En este ocasión, los niños y jóvenes asistentes tendrán la oportunidad de descubrir los secretos y las maravillas que esconde el universo, en la charla “Mirando a las estrellas”, la cual será impartida por Jesús Galindo Trejo, quien es especialista en arqueoastronomía del México prehispánico.

 

Galindo Trejo es investigador titular en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y dentro de sus estudios realiza la llamada “astronomía cultural” , la cual trata de la influencia y participación de la astronomía en el desarrollo de las culturas antiguas y presentes.

 

También ha realizado investigación arqueoastronómica en Malinalco, en el Templo Mayor de Tenochtitlán,  en Teotihuacán,  en Oaxaca, en la Huaxteca, en Baja California  y en algunos sitios de la región Maya.

 

La cita es el próximo sábado 11 de abril en el Centro de las Artes de la Universidad de Sonora, ubicado en la Rosales y Luis Donaldo Colosio. El encuentro dará inicio en punto de las 11:00 horas. Es importante que los interesados reserven su lugar gratuitamente al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., pues el cupo es limitado.

 

 

 

Como parte de su programa de vinculación académica interinstitucional, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió la visita del doctor Marcos Edel Martínez Montero, profesor-investigador de la Universidad de Ciego de Ávila, Cuba, quien impartió la conferencia “Desarrollo y Perspectivas de la Crioconservación en Plantas”.

 

El especialista en ciencias agrícolas inició la charla haciendo un recorrido teórico sobre conceptos relacionados con la biodiversidad, preservación de especies in vitro, conservación in situ y ex situ y diversidad genética, para posteriormente enfocarse en la crioconservación de plantas, tema sobre el cual expuso los antecedentes, retos y la relevancia que le brinda un lugar preponderante en la investigación científica.

 

El experto explicó que el mundo enfrenta problemáticas con el cultivo tradicional, ya que este se expone a pestes y a enfermedades, desastres naturales, sequías, condiciones climáticas adversas, errores humanos, etcétera. Además, la agricultura está sujeta a decisiones económicas para su impulso y para esto requiere de un mantenimiento costoso y grandes extensiones de tierra.

 

De acuerdo a Martínez Montero, en la crioconservación existe una gran oportunidad para enfrentar la inseguridad económica, climática y alimentaria ante la que nos sitúe el futuro, ya que unas de las ventajas que esta técnica brinda es que se aplica en espacios reducidos y permite que la planta se almacene por largos periodos de tiempo, aislada de la contaminación ambiental.

 

Comparado con otras metodologías de conservación en laboratorio, la crioconservación de plantas requiere un mantenimiento limitado y suspende el metabolismo, lo cual evita los procesos que reducen la variabilidad genética.

 

En México, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) trabaja en un programa en coordinación con el Centro Nacional de Recursos Genéticos (CNRG) para lograr la conservación de algunas especies que se encuentran en una condición crítica de prevalencia, un proyecto que mediáticamente ha sido llamado el “Arca de Noé del siglo XXI”.

 

 

 

 

Como parte de las actividades culturales que enmarcan el 33° Aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), este miércoles se presentaron los libros Los sobrevivientes del Desierto. Producción y estrategias de vida entre los ejidatarios de la Costa de Hermosillo, Sonora (1932-2010) de Emma Paulina Pérez López y Desarrollo Económico Territorial. Visión y experiencias desde la región norte de México, obra coordinada por Pablo Wong González, Luis Núñez Noriega y Vidal Salazar Solano.

 

La ceremonia inició con los comentarios de José Luis Moreno Vázquez, investigador de El Colegio de Sonora, quien presentó el libro de Pérez López, y al que describió como una investigación que recupera la historia productiva y social de los ejidatarios y sus familias en la Costa de Hermosillo. 

 

Precisó que la obra enriquece la historia de campesinos y jornaleros en esta región semiárida y muestra interés en conocer la existencia, resistencia y persistencia de familias rurales lejos de sus lugares de origen. Además, manifestó, les da la voz a los protagonistas y emplea herramientas de la sociología, antropología, historia y economía.

 

El presentador anticipó que el trabajo científico habla de las posibilidades de la captura de agua de lluvia, el empleo de energía solar y la desalinización de agua de mar como alternativas para esta población que ha sido marginada y excluida del proyecto implementado por el Estado desde hace más de siete décadas.

 

Por su parte, la autora de la investigación, quien fue merecedora del premio Arturo Warman en la categoría de mejor tesis de doctorado en 2013, hizo énfasis en que los protagonistas de la obra son los campesinos ejidatarios de la Costa de Hermosillo y su familias, pues ellos se han esforzado desde hace más de medio siglo por ser productores autónomos y tener una economía propia con el único fin de lograr el bienestar de sus familias.

 

Además, Miguel Ángel Vázquez Ruiz, investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora, tuvo la responsabilidad de presentar la segunda obra del día, a la cual describió como una compilación de varios trabajos que establecen la conexión entre el desarrollo económico y el territorio, donde la interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad resaltan como herramientas básicas de un campo de conocimiento que es complejo y multidimensional.

 

“El libro es una rica amalgama de planteamientos para conocer, analizar y discutir el estado que guarda el desarrollo económico territorial en la perspectiva de lo local y regional”, apuntó Vázquez Ruiz. El presentador concluyó con la cita “No hay globalidad que valga si no hay localidad que sirva” de Carlos Fuentes, que, a su parecer, sintetizan el objetivo del libro. 

 

Los coordinadores de la compilación opinaron en común que una de las características principales del libro es que no hay una visión única sobre el significado del territorio, pues hay una diversidad de enfoques, técnicas y metodologías que abordan los aspectos geográficos, político-administrativos y los elementos que le dan identidad a un territorio en particular.

 

 

Como parte de los eventos de la conmemoración del 33° aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se realizó el panel “Innovación para el desarrollo: una visión desde los doctorantes”, en el que participaron alumnos del programa de posgrado de ésta institución. 

 

Los estudiantes que intervinieron como panelistas fueron Sandra Verónica Aguayo Patrón, Monserrath Félix Portillo, Edgar Adolfo Rascón Castelo y Óscar Eduardo Hernández Navarro, quienes actualmente cursan el Doctorado en Ciencias en el CIAD, además de Lydia Venecia Gutiérrez López del doctorado en Desarrollo Regional, quien además fungió como moderadora.

 

Entre los temas que se mostraron durante la sesión se encuentran el Desarrollo de Estrategias en la Detección de Enfermedades Autoinmunes; Hongos de Sonora: micología básica y aplicada; Biotecnología e investigación en células madre, y Generación de un prototipo de vacuna para el síndrome reproductivo y respiratorio porcino.

 

Durante el panel cada uno de los ponentes presentó su proyecto de investigación y después se abrió un intercambio de opiniones con el público para retroalimentar a los asistentes acerca de sus dudas y comentarios sobre los contenidos expuestos por los doctorantes y profundizar en los puntos que despertaron más interés acerca de la información que se mostró en la reunión.

 

Por último, Gloria Yépiz, responsable del evento, manifestó que la Coordinación de Programas Académicos promueve este tipo de actividades para brindar una plataforma en la que los estudiantes de posgrado tengan una oportunidad de tener una aproximación a eventos de alto nivel académico y discusión especializada. 

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