Notas

 

"No hay cosa más fascinante en el mundo que descubrir algo nuevo". Bajo esta máxima, el Dr. Inocencio Higuera Ciapara, exdirector del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y actualmente director del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), rige su quehacer profesional, tanto al frente de la institución como durante su trabajo como investigador.

 

Investido como director del Ciatej para el periodo 2014-2019, el investigador, funcionario, asesor, padre de familia y confeso adepto a la meditación y al arte, compartió para la Agencia Informativa Conacyt sus últimos proyectos, metas y logros.

 

Al frente del Ciatej: logros y proyectos

El doctor reconoce como uno de los logros más importantes durante su administración al frente del Ciatej la inauguración del campus Zapopan, llevada a cabo formalmente el pasado 28 de agosto de 2015. Así también la reestructuración orgánica y funcional del organismo, "integrando cuerpos colegiados como el consejo técnico consultivo interno, el comité de innovación, el programa de proyectos transdisciplinarios y el programa de redes internas".

 

Estas y otras acciones han permitido, en palabras de su actual líder, "dinamizar nuevamente a la comunidad hacia objetivos claros", contribuyendo con el crecimiento económico de México.

 

"Nuestra prioridad es transferir conocimiento a los usuarios, ya sean empresas privadas, organismos gubernamentales o asociaciones civiles que demandan ese conocimiento para poder tener un impacto en la sociedad", acotó el director.

 

Asimismo, confió en que la incidencia de las investigaciones y desarrollos del organismo que encabeza ha sido cada vez mayor en industrias relacionadas con la biotecnología agrícola, de alimentos, ambiental, médica, farmacéutica e industrial.

 

 

En su escritorio las múltiples fotografías de sus hijos son protagonistas; el doctor se muestra orgulloso. Reconoce en ellos, como parte de la juventud mexicana, la gran oportunidad de México para sobresalir en materia de ciencia y tecnología, amparados por las tantas opciones que ahora existen para obtener conocimiento.

 

Por ello, Higuera Ciapara compartió que uno de los grandes proyectos que tiene en puerta el Ciatej es instaurar conceptos para la apropiación social de la ciencia en las nuevas generaciones, a través de la creación de un espacio denominado Parque Bio Inteligente o Bio Smart Park.

 

"El espacio en sí estaría conceptualizado con atractivos visuales muy fuertes, transversalmente estaría presente el concepto de sustentabilidad; tendríamos un espacio para la cultura del agua y un módulo de Internet de las biocosas, un laboratorio de enseñanza de la ciencia para niños, una unidad de energía renovable y una unidad de inteligencia genómica. Es el concepto general pero aún estamos en su desarrollo", comentó el entrevistado.

 

Esta estrategia es prioritaria para el Ciatej ya que se busca despertar en niños y jóvenes la vocación por la ciencia, cuestión que Higuera Ciapara considera necesaria para el crecimiento económico del país.

 

Investigaciones en marcha

El ahora investigador adscrito al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel II compartió que su interés por la ciencia surgió desde niño. "Me encantaba el mar. Una gran parte de mi licenciatura tuvo que ver con el mar, con la maravilla de descubrir otro mundo, de saber que ahí existe una biodiversidad muy poco explotada".

 

Más tarde, el oriundo de Sonora hizo una maestría y un doctorado en Ciencias Alimentarias y Economía Agrícola por la Universidad Cornell, en Estados Unidos. Al momento, continúa con proyectos personales a la par de sus funciones como cabeza del Ciatej. Fiel a su línea de investigación, el académico trabaja actualmente en el desarrollo de nanosistemas para aplicaciones en medicina y alimentos, a base de biopolímeros.

 

"El proyecto se refiere a interacciones moleculares entre biopolímeros y moléculas bioactivas. Se trata de ver a nivel molecular qué tipo de asociación existe entre una matriz polimérica y diferentes compuestos que tienen funciones biológicas distintas". Los resultados de estos experimentos, señaló, podrían impactar en el desarrollo de aplicaciones para detección temprana de cáncer o para incorporar a los alimentos nanopartículas funcionales que les den mayor vida de anaquel y mejoren su capacidad nutricional y antioxidante, entre otros.

 

Sin embargo, el investigador afirmó estar involucrado en otros proyectos, relacionados con el mejor aprovechamiento de frutos tropicales como el mango, coco o tamarindo, así como la elaboración de formas para controlar mejor algunas plagas de cultivos como el café y la papaya.

 

Todas estas actividades las combina con su papel como padre de familia, por lo cual se declara discípulo de la organización. "El tiempo es lo más preciado que uno tiene en la vida, hay que saber administrar nuestro tiempo", acotó.

 

Además, ha fungido como asesor para distintas instituciones y organismos no gubernamentales: la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Instituto Nacional de Pesca (Inapesca) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), por mencionar algunos.

 

En su labor académica ha generado más de 50 artículos científicos en revistas con arbitraje, 68 artículos arbitrados publicados en memorias in extenso, 10 tesis de maestría y dos de doctorado dirigidas, así como 20 capítulos de libros, seis libros en coedición, 10 reportes técnicos para agencias internacionales, dos patentes otorgadas y dos más en trámite, además de un secreto industrial.

 

 

Colaboración de Montserrat Muñoz, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt

 

El próximo lunes 23 de noviembre el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibirá la visita de la Dra. Norma Iglesia Prieto, profesora investigadora de la Universidad Estatal de San Diego, quien presentará la conferencia Integración y Prácticas Socioculturales Transfronterizas.

 

Iglesias Prieto es actualmente directora e investigadora del Departamento de Estudios Chicanos de la Universidad Estatal de San Diego. Tiene una formación interdisciplinaria que incluye una licenciatura en Antropología Social, una maestría en Teoría de la Comunicación y un doctorado en Sociología. Tiene, además, una formación en producción de medios.

 

Durante 22 años fue investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef). Su experiencia en investigación se centra en el análisis de procesos culturales e identitarios en la frontera México-Estados Unidos, desde una perspectiva transfronteriza/transnacional.

 

Es autora de cinco libros, entre ellos: La Flor más bella de la maquiladora (1985, con una edición de 1997 en inglés) y Emergencia: las artes visuales en Tijuana (2008), así como una gran cantidad de capítulos de libro y artículos en revistas académicas. Además de su trabajo académico, la Dra. Iglesias ha producido radio, televisión y cine sobre temáticas de la frontera, así como trabajo curatorial para exhibiciones artísticas en México y Estados Unidos.

 

La cita es a las 10:30 horas del lunes 23 de noviembre en el aula 1de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD.

 

Con el propósito de que la comunidad que integra el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participe en el diseño y desarrollo de una política institucional para la prevención y atención de casos de violencia contra las mujeres, el próximo miércoles 18 de noviembre se realizarán mesas de trabajo para dar marcha a esta etapa del proyecto.

 

El objetivo de esta convocatoria es que el personal académico, estudiantil y administrativo exprese su opinión y apoye a la identificación de elementos que coadyuven a la elaboración de un protocolo de actuación en el marco de la Ley General de Acceso de las Mujeres para una Vida Libre de Violencia.

 

Este encuentro es organizado por la profesora investigadora Rosario Román Pérez, y formar parte del proyecto "Aplicación y evaluación de protocolos de actuación con perspectiva de género para la prevención y atención de la violencia en instituciones de educación superior”.

 

Con esta iniciativa se pretende que el CIAD se convierta en la primera institución de educación superior de los estados de Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Nayarit, es decir, donde tiene presencia física, en contar formalmente con una política y protocolo formalmente establecidos para la atención de este tipo de violencia entre las personas que conforman el Centro.

 

El evento se realizará el próximo miércoles 18 de noviembre del presente en la sala 1 de videoconferencias del edificio de la Coordinación de Programas Académicos, a partir de las 12:00 horas. Además, esta reunión se transmitirá a las coordinaciones regionales por videoconferencia.

 

Es importante que si planea asistir confirme su asistencia previamente a los correos Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o a la extensión 316, esto es con el propósito de lograr una mejor organización en las mesas de trabajo.

 

Quienes organizan esta reunión, también desean invitarle a que el próximo miércoles 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, a las 11:00 horas, frente al área del comedor del CIAD, se una a un acto simbólico en el que se soltarán globos con mensajes alusivos a la lucha contra la violencia de género.

 

La Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) celebró el pasado viernes el vigesimoprimer aniversario de su fundación; un año más de generar y difundir conocimiento científico para el desarrollo de los sectores público, social y privado y de formar profesionales altamente especializados.

 

El evento dio inicio con la participación de la Dra. María Dolores Muy Rangel, titular de la Coordinación Regional Culiacán, quien reconoció el esfuerzo y la dedicación del personal académico y administrativo que, desde la fundación del Centro, ha contribuido a la consolidación de una institución que ha destacado por su aporte a la comunidad sinaloense.

 

Como parte de esta conmemoración, se celebró la ceremonia de graduación de ocho estudiantes de la Maestría en Ciencias y dos del Doctorado de la misma especialidad que ofrece el CIAD, la cual fue conducida por la Dra. Herlinda Soto Valdez, Coordinadora de Programas Académicos.

 

En el marco de este festejo se realizó también el lanzamiento oficial de la Incubadora de Alto Impacto para Empresas del Ramo de Alimentos, entidad que ha recibido el reconocimiento del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) en distinción por su contribución a la atención de iniciativas de emprendimiento y por trabajar para el desarrollo y consolidación de empresas mexicanas. 

 

Por su parte, durante su intervención el Dr. Pablo Wong González, Director General del CIAD, destacó la madurez alcanzada por el CIAD Culiacán a lo largo de estos 21 años de crecimiento, logros y superación de adversidades, que le han permitido potenciar sus actividades. Además de felicitar a los graduados de postgrado, manifestó su beneplácito por ser partícipe de la “Incubadora de Alto Impacto”, proyecto que, dijo, se desea expandir a todas las coordinaciones de CIAD.

 

Reconocimiento institucional

 

La celebración contó también con la presencia de la diputada Laura Galván Uzeta, Presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Congreso del Estado de Sinaloa; Lic. Juan Guerra Ochoa, Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca del Estado de Sinaloa; Dr. Andres Moisés González Loyola, Coordinador de asesores de la Secretaría de Educación Pública y Cultura del Estado de Sinaloa; Francisco Javier Nieblas Olmeda, Coordinador del Programa de Estímulos a la Innovación de la Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de Sinaloa, y Jesús Ramón Sánchez Cabrera, Coordinador de Promoción de la Secretaría de Economía en el Estado de Sinaloa, quienes subrayaron la relevancia del CIAD Culiacán en el contexto regional y su contribución para el desarrollo en sus zonas de influencia, además de manifestar su disposición para seguir apoyando el crecimiento de este importante centro de investigación. 

 

Estudiantes del séptimo semestre de la licenciatura en Biología de la Universidad de Sonora (Unison), que cursan la materia de Ingeniería Genética, impartida por el Dr. Luis Enrique Gutiérrez Millán, visitaron el Laboratorio de Genética y Biología Molecular de Plantas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), del cual es responsable la Dra. María Auxiliadora Islas Osuna. 

 

En el marco de esta visita, la alumna de la maestría en ciencias del CIAD, Lucía Teresa Angulo Sánchez, expuso los detalles del proyecto de investigación que realiza como parte de su formación académica en este centro de investigación, donde utiliza la planta modelo de estudio Arabidopsis thaliana y trabaja con genes de mango (Mangifera indica L.). 

 

El objetivo de este proyecto, explicó Angulo Sánchez, es probar la función de la proteína clavata2 del mango en la planta Arabidopsis thaliana mediante un ensayo llamado “complementación genética”. Para esto se requiere de plantas que carecen de la proteína de interés, a las cuales, mediante técnicas moleculares, se les integra el gen de la proteína para analizar el fenotipo en las plantas obtenidas.

 

El alumnado visitante escuchó con atención la exposición sobre los experimentos realizados por Angulo Sánchez para probar la función de clavata2 de mango. En Arabidopsis thaliana, la clavata 2 es una proteína muy importante en el desarrollo de flores y frutos y, por su similitud a la del mango, es posible que tenga una función similar en este fruto, lo cual se podrá determinar al finalizar la investigación.

 

Durante el recorrido por el laboratorio se abordaron otros temas relacionados al proyecto, como los mecanismos de acción de bacterias del género Agrobacterium, la construcción de los vectores utilizados y la transformación de Arabidopsis thaliana mediante infección con la bacteria. 

 

Por último, Lucía Teresa Angulorealizó un ejercicio demostrativo de la infección de Agrobacterium a plantas de Arabidopsis thaliana, mismo que cada visitante tuvo la oportunidad de practicar. 

 

La Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recientemente emitió un comunicado sobre su clasificación de la carne procesada como carcinógena para los humanos (Grupo 1) y también sobre la carne roja como probablemente carcinógena (Grupo 2A). 

 

Esta información generó una ola de interés y preocupación pese a que desde hace casi quince años se ha hablado sobre las carnes rojas y los procesados cárnicos como posibles factores de riesgo de este tipo de cáncer y pese a la precisión hecha días después por la misma OMS en el sentido de que esta clasificación no le pedía a la gente dejar de comer estos alimentos sino reducir su consumo.

 

Quizá esta reacción se debió a la inclusión de las carnes procesadas en el mismo grupo en el que se encuentran el tabaco, el asbesto o la radiación ionizante, entre otros. No obstante, esto no significa que las carnes procesadas aumenten en el mismo grado que el tabaco el riesgo de cáncer, el cual es mucho menor (según datos de la OMS el riesgo de muerte asociada por tabaquismo es aproximadamente treinta veces más alto que el asociado por el consumo de carnes procesadas).

 

Además, el cáncer no es causado por un solo factor, sino que es la combinación de muchos, como la genética, las radiaciones gama, los pesticidas y el estilo de vida, el cual incluye la obesidad, la inactividad física y el tipo de alimentación. 

 

En lo que se refiere a la alimentación, el consumo de carnes rojas y de carnes procesadas podría ser un factor de riesgo para el cáncer debido a los compuestos químicos que se generan al aplicarle calor para su preparación o durante su procesamiento, aunque también deben considerarse otros factores asociados como las cantidades y frecuencias de su ingestión y los demás componentes que integran la dieta alimenticia.

 

En este sentido, es importante destacar que en México, desde 1983, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha evaluado la alimentación de los habitantes del estado de Sonora (entidad donde el cáncer colorrectal es de las principales causas de muerte por neoplasias) y ha encontrado que entre los principales alimentos consumidos están las carnes rojas y los procesados cárnicos, mientras que el consumo de fibra (considerado como un factor protector ante compuestos cancerígenos) se reduce a solo veinte gramos al día en lugar de los treinta y cinco gramos diarios que se recomiendan, a lo que habría que sumar que más del setenta por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad y casi no realiza actividad física.

 

En consecuencia, el comunicado de la OMS puede alertarnos favorablemente: no hay que dejar de comer carnes rojas o procesados cárnicos, sino consumirlos en menor cantidad y frecuencia (de sesenta a noventa gramos de carnes rojas y cincuenta gramos de carnes procesadas dos veces por semana podrían ser cantidades y frecuencias adecuadas). Además, debemos enriquecer la alimentación cotidiana con pollo y pescado y retomar nuestra tradición de comer con mucha más frecuencia frijoles, tortillas y vegetales. También hay que aumentar el consumo de alimentos integrales y disminuir el de harinas refinadas. 

 

La buena noticia es que podemos seguir comiendo lo que nos gusta. La clave está en diversificar nuestra alimentación y cuidar las porciones que consumimos. Todo esto, en conjunto con un aumento en la actividad física, ayudará a cuidar el peso corporal y a prevenir enfermedades; no solo cáncer, sino también diabetes y padecimientos del corazón.

 

 

El pasado lunes 9 de noviembre, el Dr. Pablo Ayala Enríquez, Director de Sentido Humano en la Vicerrectoría de Profesional del Tecnológico de Monterrey, impartió la conferencia “Fronteras del quehacer humano. Una aproximación a la relación entre la ética e investigación”, en el auditorio Inocencio Higuera Ciapara del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD). 

 

En el encuentro se abordó la importancia del comité de ética en la investigación científica para la toma de decisiones que permitan el apego a la responsabilidad social y medioambiental por parte del personal de ciencia y tecnología que desarrolla un proyecto. 

 

Durante la charla se subrayó la relevancia del pensamiento integral para obtener una “percepción en 360 grados”, y así lograr un razonamiento que pueda ajustarse a los fines de democratizar el conocimiento científico. Además, el conferencista habló sobre los desafíos que enfrenta la investigación para enfocar el impacto de sus hallazgos hacia el bienestar común a partir de los valores universales.

 

El evento contó con la asistencia del personal académico y administrativo del CIAD en Hermosillo, mientras que las Coordinaciones Regionales participaron por medio de videoconferencia. Quienes atendieron la invitación expresaron su interés por colaborar en el emprendimiento de acciones conscientes con su entorno.

 

Ese mismo día, Ayala Enríquez se reunió con integrantes del Comité de Ética del CIAD para ofrecer el taller “Los comités de ética. Contexto, funciones y alcances”, en el cual se abordaron con mayor profundidad ejemplos particulares sobre la situación actual en el que se ejerce la labor científica, tanto a nivel nacional como internacional.

 

Además, en esta sesión se intercambiaron comentarios sobre el papel de la ética en los procesos de investigación del Centro, así como la tarea del cuerpo académico y autoridades involucradas, con la finalidad de orientar sus esfuerzos hacia un compromiso por el ejercicio responsable de la ciencia. 

 

 

 

Las abejas son básicas para la vida y su contribución inicia al facilitar la alimentación de humanos y animales cuando polinizan las plantas, pero la contaminación ambiental globalizada en menos de diez años ha reducido su población, de tal manera que investigadores zootecnistas del CIAD, como Alejandro Romo Chacón, han logrado técnicas para ubicar y erradicar las enfermedades de estos insectos. 

 

Hay tres tipos de abejas: las obreras, los zánganos y las reinas, en distintas especies, y existen, aproximadamente, sesenta mil individuos por colonia. Las abejas cuentan con uno de los sistemas comunitarios más perfectos en el reino animal, observó Romo Chacón.

 

Sólo las abejas reina pueden reproducir a la especie con la fecundación de los zánganos, y son creadas especialmente y criadas con jalea real, toda vez que su encomienda es poner alrededor de mil huevecillos diarios, describió.

 

La diferencia para detectar que una reina nacerá es que el tamaño de su celda es más grande, pero los apicultores recomiendan reemplazarlas cada año para iniciar una nueva generación, mientras que los zánganos dependen de la floración y por ello las bajas temperaturas del primer trienio anual hacen que estos no existan, apuntó.

 

Una obrera vuela para inspeccionar el área de flores donde puedan realizar la polinización en un radio de dos kilómetros y sus antenas dan coordenadas a manera de instrucciones de vuelo sobre la distancia a recorrer y el flujo de néctar que habrá en ese sitio.

 

“De hecho, la colonia se armoniza, se ordena, por medio de una hormona que libera la reina, quien vive de dos a cuatro años, luego de que la larva de la que nace fue criada durante 16 días, aproximadamente, pero junto con todas las demás que fueron cultivadas”, describió.

 

“Es ahí donde la batalla más cruenta comienza, pues si nacen dos, pelean entre ellas, y la que sobreviva dirigirá la colmena. Pero si una nace antes de tiempo, primero que las demás, va y destruye todas las larvas para existir sólo ella. La jalea y la cera son producidas sólo por ella, mediante la secreción especial de las glándulas de su abdomen”, añadió Romo Chacón, quien ha liderado la investigación para preservar las colmenas de abejas.

 

Las abejas no solo producen la tan cotizada miel, la cera, el propoleo o la jalea real, cuyas propiedades nutritivas son únicas y sirven para decenas de opciones, sino que son básicas en el ciclo alimenticio al polinizar las plantas, resaltó el investigador, quien precisó que la mejor flor para que se alimenten es la de manzano.

 

Cuando ellas recogen el polen del árbol frutal, producen la mejor calidad de miel; aunque su labor va más allá, toda vez que son las polinizadoras del ochenta por ciento de las plantas en el mundo, mientras que el veinte por ciento restante queda a cargo de otros insectos, puntualizó.

 

Por tal motivo, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en conjunto con productores apícolas como Arnulfo Ordóñez, dueño de la empresa Miel Norteña, y colaboradores estadounidenses, han llevado a cabo investigaciones sobre las enfermedades que dañan la vida de las abejas, así como para producir reinas que incrementen su población.

 

“En las principales localidades dimos asesorías respecto a cómo pueden introducir a sus reinas y cómo inseminarlas; también trabajamos con apicultores de Delicias y Cuauhtémoc, y capacitamos las granjas grandes como en Casas Grandes, Parral, Jiménez”, comentó.

 

En las nueve localidades chihuahuenses que disponen de un Sistema Producto de Apicultores suman alrededor de doscientos los involucrados en la reproducción de reinas para preservar esta especie.

 

Al momento en que una abeja reina pierde la vitalidad, la colonia lo nota cuando en tres días consecutivos no expidió la hormona que controla la colmena, y al igual que si se lastima un ala, una pata o no pone huevos, ya no sirve más y es sacrificada o expulsada del grupo, abundó.

 

En el caso contrario, cuando la colonia sobrepasa el cupo de la colmena, estas migran hacia otro sector; tal estrategia es denominada enjambrazón.

 

Por tal motivo, el procedimiento para revisar la sanidad de un “alza”, que es el cajón donde se concentran los panales y que son elegidos según la temperatura que puedan conservar, es detectar si hay disminución en el número de abejas, y para renovarla debe dejarse huérfana.

 

Para reproducirlas, la colmena se deja huérfana y a los tres días se hace un traslarve, que significa colocar a una obrera en una copa celda artificial hecha de plástico, para depositar un huevecillo en cada una, y así es seleccionada la que tenga en tres días para que sea alimentada con jalea real; si es aceptada inicia el monitoreo, detalló el apicultor.

 

“En las celdas se da una preparación de una semana para que maduren sexualmente; tomamos zánganos para analizar el semen y checamos si está listos para, con una aguja, extraerlo de entre ocho a diez zánganos, y con el que se comienza a inseminar a la reina”.

 

“Con estos proyectos hemos colaborado en la formación de estudiantes de maestría y licenciatura para que desarrollen sus propias colmenas. Una vez que es inseminada entra a un monitoreo y nosotros cruzamos las especies de carniolas con las italianas; para combinarlas se ponen en un bastidor para la cría de zánganos y en veinticuatro horas ya tenemos centenares de ellos”.

 

“Otro proyecto realizado fue el del control del hectoparásito Varroa, que es uno de los ácaros más dañinos. Para ello hemos utilizado aceites esenciales de orégano, principalmente, el cual se coloca encima, y con unos motores el aroma se libera e interrumpe la reproducción de ácaros; es una manera orgánica o biológica de control”, dijo.

 

Refirió que su equipo, de los primeros en hacerlo en el país, concentró una investigación a través de detección de células moleculares, gracias al uso de plantas como la gobernadora y el romero, con lo que se corroboró que el agente patógeno era norteamericano.

 

La calidad de la miel de abeja depende de la zona en la que estén, debido a la floración que tendrá disponible. “La producción se mide por colmena y puede llegar a cinco alzas, en las que cada una da ocho litros de miel por temporada: de septiembre a octubre en Cuauhtémoc, y otras en mayo”, refirió.

 

“Las abejas obreras recolectan el néctar, lo depositan en las celdas y lo cubren con cera. Para que podamos cosechar, debe de haber un sesenta por ciento de operculadas; si la retiramos antes, debido a la humedad se puede fermentar”, observó.

 

Respecto a los mitos alrededor de uno de los alimentos naturales más completos, informó que no hay manera de detectar tan solo con la vista si la miel es natural o artificial, ya que algunas son alteradas con jarabes, fructuosas o almidones, pero su coloración, sabor y consistencia son iguales.

 

“Para diferenciarla tendríamos que hacer pruebas de laboratorio. Hay mieles naturales que son oscuras y tiene un sabor a piloncillo, pues vienen de los gatuños, y la gente piensa que, como detectó otro sabor, ya son artificiales, pero son reales; por ello es muy difícil diferenciarlas”, enfatizó.

 

Determinar características de la miel de Chihuahua es otro de los pendientes que se tienen, afirmó, por lo que analizarán y concentrarán tanto las vitaminas como los minerales y demás propiedades que concentre para hacerla única. 

 

“La miel es su propio alimento como reserva cuando las abejas no tienen con qué abastecerse, y es el hombre el que lo aprovecha. Un apicultor puede obtener de una colmena jalea real, propoleo, polen, miel, cera. Es uno de los alimentos más ricos por sus micronutrientes que nosotros no podríamos sintetizar, concluyó Romo Chacón.

 

Tomado de La Crónica de Chihuahua, con la colaboración de Heidi Rodríguez.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en la 22° edición de la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología (SNCYT), la cual se inauguró oficialmente el pasado lunes 9 de noviembre en el Zócalo de la Ciudad de México y es organizada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

En representación del personal de ciencia y tecnología del CIAD, un equipo integrado por Mayra de la Torre Martínez, Graciela Caire Juvera y Aldo Hiram Gutiérrez Saldaña, impartió charlas a personas de todas las edades que se dieron cita en el Pabellón de la Ciencia de la SNCYT para conocer un poco del quehacer científico que se realiza en el país.

 

Los hongos sonorenses

Con el tema “Diversidad y biotecnología de hongos de zonas áridas”, Aldo Hiram Gutiérrez Saldaña fue el encargado de iniciar la participación del CIAD en este evento, en el que compartió información de algunas de las especies de hongos que existen en el estado de Sonora y presentó una exposición física de algunas de sus variedades.

 

Quienes asistieron tuvieron la oportunidad de conocer y tocar los hongos y, además, preguntar al expositor sobre los mitos que rodean a estos organismos. 

 

Esta exposición contó con la distinguida presencia de Evangelina Pérez Silva, investigadora del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México y pionera en el estudio dela micología mexicana, quien, también, compartió su experiencia científica con el público.

 

 

Nuestras aliadas las bacterias

Con el propósito de desmitificar la creencia de que todas las bacterias son dañinas para la salud humana, Mayra de la Torre Martínez brindó una amena plática en la que utilizó gráficos humorísticos para informar al público sobre los diferentes tipos de microorganismos que existen en nuestro cuerpo y la relevancia de conocerlos para conservar un buen estado de salud.

 

Respaldada en su amplia experiencia en la participación de este tipo de actividades de divulgación científica, la investigadora del CIAD logró generar un sobresaliente nivel de interacción con quienes asistieron a este taller

 

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Tips para reducir el riesgo del cáncer de mama

Para concluir las participación del CIAD, que se repitió el domingo 8 y lunes 9 de noviembre, la especialista en nutrición y en epidemiología del cáncer mamario, Graciela Caire Juvera, ofreció la charla “Tips para una alimentación que reduzca el riesgo de cáncer de mama”, en la que hombres y mujeres conocieron datos y cifras basadas en estudios científicos sobre diversos factores y su influencia en el desarrollo de este tipo de neoplasia.

 

Asimismo, la investigadora compartió una serie de recomendaciones emanadas de su reciente investigación, en la cual encontró que una dieta equilibrada acompañada de actividad física es un factor protector que previene la aparición de esta enfermedad.

 

 

A través de estas actividades, el CIAD cumple con uno de sus objetivos institucionales: contribuir a la generación y difusión del conocimiento científico y tecnológico.

 

A lo largo de su existencia, la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha enfrentado muchos retos; en estos veintiún años hay una historia de esfuerzo conjunto de su personal directivo, académico y administrativo. 

 

A través de este trabajo, el CIAD Culiacán ha logrado transcendentales avances en los ejes fundamentales de su misión: investigación, desarrollo tecnológico, formación de recursos humanos y una estrecha vinculación con el sector agroalimentario, gubernamental, académico y social, además del componente de innovación y el compromiso de la cultura organizacional entre el personal y las personas que nos visitan.

 

Actualmente el CIAD Culiacán se posiciona como líder en la consolidación de proyectos estratégicos en conjunto con distintas instituciones internacionales, nacionales y estatales, los cuales han sido convertidos en verdaderos logros productivos; esto en sus cuatro grandes áreas: Horticultura, Tecnología de Alimentos y Biotecnología, Inocuidad Alimentaria y Bioestadística.

 

En la búsqueda del conocimiento científico y tecnológico aplicado a la solución de los problemas agroalimentarios de Sinaloa, y totalmente acorde a la visión que el gobierno estatal ha establecido, el CIAD Culiacán ha avanzado enmarcando sus actividades dentro del desarrollo sustentable, por lo que se han unido esfuerzos y se han logrado importantes convenios y alianzas con los organismos agrícolas, empresas privadas, otros centros de investigación, instituciones educativas y con las dependencias gubernamentales. 

 

El CIAD Culiacán, a veintiún años de su creación, ha logrado un importante acercamiento y soporte con el sector productivo, con resultados en la mejora de la competitividad y el desarrollo de competencias de sus empresas, con el propósito de que sus productos logren impactar en los mercados nacionales e internacionales.

 

Además de la actividad de investigación y formación de recursos humanos, en el CIAD Culiacán buscamos atender necesidades del sector productivo a través de nuestros servicios de análisis, capacitación, consultoría y proyectos de investigación aplicada. Contamos con instalaciones en donde los estudiantes pueden realizar trabajos de investigación de primer mundo: laboratorios acreditados, aulas, cubículos y biblioteca con textos, revistas periódicas y acceso a bases de datos electrónicas.

 

En este aniversario, nos es muy grato inaugurar la “Incubadora de Alto Impacto para Empresas del Ramo de Alimentos”, la cual ha sido distinguida por el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) en reconocimiento por su contribución a la atención de iniciativas de emprendimiento y por trabajar para el desarrollo y consolidación de empresas mexicanas.

 

Todo esto hace del CIAD Culiacán un espacio donde se fomenta la competitividad y el desarrollo del estado de Sinaloa.

 

Dra. María Dolores Muy Rangel

Titular de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD

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