Notas

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a personas mayores de Hermosillo, Sonora, a participar en una evaluación personalizada de su estado de salud a través del estudio de la composición corporal y varios exámenes de laboratorio.

 

Dicha valoración consiste en una serie de exámenes en los que se analizarán niveles de glucosa, lípidos y hemoglobina, entre otros. Además, se estudiará la composición corporal en función de la medición de la cantidad de grasa y músculo, con el fin de conocer sus porcentajes y, de esta forma, detectar tempranamente el síndrome de la sarcopenia. Este síndrome, si no se detecta a tiempo, puede llevar al paciente a una situación vulnerable de riesgo para perder su independencia física.

 

Para estos estudios, y por criterios de investigación, se invita, en una primera instancia, a todos los hombres y mujeres mayores de sesenta años de edad que residan en la zona urbana de Hermosillo a que se acerquen al CIAD para brindarles más detalles del estudio, sin importar su condición de salud, estado de seguridad social o servicio médico.

 

El Dr. Heliodoro Alemán Mateo, investigador del CIAD y coordinador general de este proyecto, explicó que con la información que se recabe en este estudio, el equipo de investigación busca desarrollar ecuaciones sencillas que los profesionales de la salud puedan utilizar para valorar los porcentajes de grasa y masa muscular de sus pacientes, con el propósito de brindar un tratamiento de alta confiabilidad y que no resulte perjudicial para estos. Con estos proyectos también se detectará el síndrome de la sarcopenia.

 

En ese sentido, el experto en nutrición geriátrica subrayó que se cuenta con evidencia científica de que la obesidad en la senectud es un tema que, históricamente, ha sido incomprendido, pues, frecuentemente, cuando el adulto mayor es diagnosticado con un padecimiento relacionado con el sobrepeso o la obesidad, se le recomiendan dietas que le hacen perder masa muscular en lugar de grasa, lo que resulta dañino para su salud. Con las ecuaciones se pretende vigilar, precisamente, qué o cuáles componentes de la composición corporal son los que se pierden con los mencionados tratamientos.

 

El investigador señaló que quienes se interesen en participar recibirán, gratuitamente, una valoración de su estado de salud con equipo tecnológico y técnicas de vanguardia que, incluso, algunas de ellas no existen en instituciones públicas del sector salud.

 

Para quienes participen se elaborará un expediente personal con recomendaciones para mejorar su estado de salud, después de haberse analizados los resultados de la investigación y, a aquellas personas a las que se les detecte algún padecimiento en particular, se les orientará a acercarse con su médico tratante, ya que el CIAD, como centro de investigación no tiene la facultad de intervenir con tratamientos médico farmacológicos como una institución de salud. 

 

Si desea recibir mayor información de esta convocatoria, puede comunicarse al teléfono (662) 289 2400, extensiones 200 y 290. Para todas aquellas personas que no tengan la facilidad para llegar al CIAD, se facilitará transporte para que las y los interesados puedan acudir a las instalaciones de esta institución.

 

Investigadores de la Universidad de Sonora (Unison) y del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) realizarán el Primer Simposio de Antioxidantes y Estrés Oxidativo: un Enfoque Multidisciplinario, el cual se celebrará en Hermosillo, Sonora, los días 11 y 12 de febrero de 2016.

 

El objetivo de este simposio es reunir a grupos multidisciplinarios que trabajan en el área de antioxidantes y estrés oxidativo en México, con el fin de impulsar la difusión de la investigación generada en los últimos años en torno a estos temas, y, de ese modo, lograr que los sectores académico y productivo conozcan el quehacer diario y cómo es posible abordar y resolver los principales desafíos en este campo. 

 

El Dr. Gustavo González Aguilar, investigador del CIAD y Presidente del Comité Organizador de este encuentro, en conjunto con la Dra. Hisila Santacruz Ortega, explicó que este evento es una oportunidad para elaborar estrategias, proyectos y redes de investigación que busquen elevar el aprovechamiento de la infraestructura disponible y el conocimiento generado para su aplicación en áreas prioritarias como la salud, química, medio ambiente, tecnología de alimentos, nutrición, medicina, nanotecnología y biotecnología, entre otras.

 

El programa de actividades comprende la participación de conferencistas nacionales e internacionales que abordarán temas como el estrés oxidativo y daño celular, antioxidantes, nutrición y salud, antioxidantes y deporte, antioxidantes en la industria de los alimentos, terapia con antioxidantes naturales, nanotecnología, química de los antioxidantes, antioxidantes y envejecimiento y psicología y papel de los antioxidantes.

 

Entre los investigadores de relevancia internacional se pueden mencionar al Dr. Oliver Chen (Universidad Tufts), Dr. Luis Cisneros (Universidad de Texas A&M), Dr. Elhadi Yahia (Universidad Autónoma de Querétaro) y Dr. Ángel Licea (Instituto Tecnológico de Tijuana). Por parte de la Universidad de Sonora participarán el Dr. Martín Pedroza, Dr. Carlos Velázquez y Dra. Mónica Castillo, entre otros. 

 

En representación del CIAD, el investigador y titular de la Coordinación de Nutrición, Humberto Astiazarán García, dictará la conferencia “Antioxidantes en terapia de cáncer”. Por su parte, el científico de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, Aarón Fernando González Córdova, presentará el tema “Péptidos inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) derivados de las proteínas de la leche y su papel antihipertensor”.

 

Además, se extiende la invitación al público en general para participar en una exposición de carteles, donde los y las interesadas tienen la oportunidad de presentar trabajos científicos relacionados con los temas anteriormente mencionados.

 

Si desea conocer todos los detalles de esta convención, puede consultar el sitio www.simposioantioxidante.uson.mx

 

Sonora tiene potencial para explotar a mayor escala la actividad vitivinícola, y es por ello que Fundación Sonora, en coordinación con el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), buscan ejecutar proyectos para impulsar esta industria en la entidad.

 

Durante un tiempo en Sonora se desarrolló la producción de uvas para vino en la Costa de Hermosillo, pero, finalmente, las empresas abandonaron esta actividad.  Sin embargo, actualmente los ingenieros Carlos Moreno Falcón (Fundación Produce) y Gustavo Sussarrey Galaviz (Uvas de Altura) realizan esfuerzos para convertir a Sonora en el principal productor vitivinícola del país.

 

Con el apoyo del Inifap, desde 2008 los emprendedores buscaron terrenos idóneos en Sonora para la producción de uva de vino, y encontraron que en el municipio de Cananea existen las condiciones propicias de clima, suelo y altura para cultivar esta semilla, muy similares a las del Valle de Calafia, Baja California, de tal suerte que en esta localidad han logrado sembrar con éxito alrededor de doce variedades de uva, entre las que destacan Malbec, Chardonay, Cariñan, Garnacha, Syrah y Camermere, entre otras.

 

Asimismo, a través del Programa de Estímulos a la Innovación, en 2014, el CIAD asistió a los productores con estudios analíticos para identificar levaduras específicas en la piel de la uva, con el propósito de lograr una fermentación que le brindara características únicas de sabor al vino que se buscaba producir.

 

Hacia un nuevo mercado

En días pasados, Gabriela Ramos Clamont Montfort, titular de la Coordinación de Ciencias de los Alimentos del CIAD, encabezó una reunión en la que un grupo de investigación de esta institución, junto con representantes de Fundación Sonora y Uvas de Altura, se analizó la posibilidad de ampliar el alcance de la actividad vitivinícola a través de la explotación de sus subproductos y de la promoción turística de esta región de la entidad sonorense.

 

Ramos Clamont Montfort explicó que de la vinificación se desprenden compuestos que, actualmente, son objeto de investigación a nivel mundial por los beneficios que brindan a la salud humana; destacan antioxidantes como las antocianinas y el resveratrol, conocidos popularmente por sus virtudes “antienvejecimiento”.  Respecto a estos, la investigadora del CIAD, Irasema Vargas Arispuru, colaborará junto con Fundación Sonora en un proyecto a través del cual se busca determinar la capacidad antioxidante de los subproductos de la elaboración del vino.

 

Nuevos horizontes

Por su parte, el profesor investigador del CIAD, Alfonso García Galaz, adoptó el compromiso de iniciar el aislamiento de bacterias lácticas en los subproductos del vino, las cuales pudieran tener efectos probióticos o contribuir a las características del producto.

 

Con base en su experiencia en el análisis de los compuestos aromáticos del bacanora, la profesora Ana Isabel Valenzuela Quintanar planteó la propuesta de realizar estos estudios en los vinos para detectar los elementos que le brindan las características de sabor a sus bebidas.

 

Por último, las investigadoras de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD, Patricia Salido Araiza y Migdelina López Reyes, expertas en el estudio de la promoción turística como motor del desarrollo económico, atendieron la invitación de la Fundación Sonora, quien tiene interés de promover estrategias que destaquen la faceta del turismo que está ligada naturalmente a la actividad vitivinícola, con el objetivo, a mediano y largo plazo, de diseñar una ruta del vino Arizona-Sonora.

 

Se estima que, con la cosecha del presente año, Fundación Sonora produzca noventa mil botellas de vino de diferentes variedades de uva. El próximo 18 de octubre la empresa presentará  la propuesta formal de colaboración con el CIAD ante el Programa de Estímulos a la Innovación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología  (Conacyt) para buscar consolidar, en una primera fase, la propuesta desarrollada por la científica Irasema Vargas Arispuru.

 

Cursos y talleres de buenas prácticas de manejo para lograr la inocuidad de diversos productos se ofrecen en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), a través de su Laboratorio de Microbiología y Biología Molecular, ubicado en la Coordinación Regional de Delicias, Chihuahua.

 

La inocuidad es una característica que los mercados nacionales e internacionales exigen en los productos, pues esto es una garantía de que las bebidas y alimentos que se comercializan no ocasionarán daños en la salud de los consumidores, dijo la titular de este laboratorio del CIAD Delicias, Sandra Mónica Alvarado González.

 

La especialista en nanotecnología y química computacional comentó que es común brindar el servicio de análisis de inocuidad a queserías y guarderías, principalmente, pues forman parte de un sector que, permanentemente, busca avalar que los productos y servicios que se ofrecen lleven este distintivo de calidad y estén libres de microorganismos nocivos para el ser humano.

 

Alvarado González explicó que el trabajo del CIAD está a disposición de la comunidad; en este caso particular, de los negocios, instituciones y establecimientos que usan alimentos y los ofrecen al público. “Buscamos que con este método de trabajo se erradiquen microorganismos dañinos como la Salmonella y la E. coli, bacterias que ocasionan diarreas, y que pueden ser eliminados con tan solo lavarse bien las manos después de ir al baño, desinfectar perfectamente frutas, verduras y tomar medidas de higiene en el manejo de alimentos que necesitan ser procesados”.

 

También se trata de eliminar la presencia de Staphylococcus aureus, bacteria relacionada con los padecimientos del sistema respiratorio, y que puede transmitirse a los alimentos y bebidas si no se usa correctamente el cubreboca. Asimismo, los y las especialistas del CIAD trabajan para anular en los productos la presencia de hongos y levaduras perniciosos.

 

“Nosotros podemos identificar en qué punto del proceso de elaboración se presenta un determinado problema y, de tal manera, emitir la recomendación correspondiente que le brinde solución para que se logre elaborar un producto inocuo, libre de patógenos”, concluyó Alvarado González.

 

Como parte de las acciones de la Coordinación de Vinculación para promover la cultura del emprendimiento en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se impartió el curso-taller “Desarrollo de ideas de negocio”, en el marco de las actividades que se realizan en conjunto con el consorcio IDi4Biz, que integra a nueve centros públicos de Investigación que pertenecen al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

El evento tuvo la finalidad de promover la cultura empresarial entre los investigadores e investigadoras, así como entre estudiantes de los programas de posgrado del CIAD, para que aquellos proyectos de investigación con el potencial para constituirse como una iniciativa comercial puedan trascender y generen empleos de alto valor que se traduzcan en beneficios económicos en las comunidades donde se establezcan.

 

Los contenidos del taller estuvieron distribuidos en cuatro sesiones que se realizaron los días 26 de agosto, 1, 2 y 9 de septiembre, en las instalaciones de la Unidad de Transferencia e Innovación del CIAD, y contó con la participación de los representantes de cinco proyectos de investigación que cuentan con un prototipo de producto para su comercialización.

 

La impartición de este curso estuvo a cargo de Edith Encinas Ramírez, quien es especialista en temas de emprendimiento y consultora de la  firma CREATO (Creatividad Aplicada para la Transformación Organizacional). En las sesiones se abordaron temas enfocados a la construcción de una propuesta de valor comercial de los proyectos participantes, al análisis de su industria y al desarrollo del modelo de negocios utilizando para ello el Business Model  Canvas de Osterwalder.

 

Dicho modelo se compone de nueve elementos: cliente, propuesta de valor, canales de distribución, relaciones con los clientes, fuentes de ingresos, recursos claves, actividades clave, alianzas clave y estructuras de costos.

 

 “Este tipo de iniciativas representan una opción para que las instituciones académicas contribuyan a atacar las dificultades ocasionadas por la falta de empleos, mediante la transferencia del conocimiento obtenido a través del quehacer científico aplicado a los sectores que más lo necesitan”, comentó Juan Pedro Camou Arriola, Coordinador de Vinculación del CIAD.

 

La siguiente etapa del proyecto contará con la participación de integrantes del sector empresarial, quienes, a partir de su experiencia, revisarán los productos prototipo desarrollados en el CIAD y podrán asesorar a los y las autoras de dichos proyectos, además de detectar aquellos que tengan el potencial para convertirse en empresas, con la posibilidad de impulsarlos e incorporarse activamente como inversionistas. 

 

Julia Tagüeña Parga, Directora Adjunta de Desarrollo Científico del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en compañía de Margarita Ontiveros Sánchez, Coordinadora General del Consorcio Nacional de Recursos de Información Científica y Tecnológica (Conricyt), y otros representantes del sector académico y gubernamental, anunciaron la realización del Cuarto Seminario “Entre Pares”, que se llevará a cabo el 5 y 6 de octubre en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, para promover la producción de artículos científicos entre la comunidad académica.

 

El seminario “Entre Pares” es organizado desde 2012 por el Conricyt en conjunto con instituciones de educación superior y centros de investigación; en esta edición 2015, la colaboración será con el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), uno de los Centros Públicos de Investigación Conacyt.  

 

Este evento reúne en un espacio común a las principales editoriales científicas internacionales y a los estudiantes de posgrado, académicos, bibliotecarios e investigadores del país, con el objetivo de  ampliar y fortalecer el acceso a la información científica universal en formatos digitales.

 

 “Estamos muy entusiasmados con este evento. Lo impresionante es el interés que despierta en los jóvenes, pues adquieren información para saber cómo publicar artículos científicos y acceder a información científica de manera digital”, apuntó Tagüeña Parga. Además, recordó que el acceso a este tipo de información ya ocurre en universidades públicas estatales, institutos tecnológicos, instituciones gubernamentales y del sector salud, entre otros.   

 

 “Otro de los mayores logros del Conricyt ha sido su constante crecimiento, pues todas las instituciones que participamos hemos logrado que el acceso a la información científica sea a través de mejores condiciones y precios”, añadió.  

 

Esta convención contará con la presencia de Ferid Murad, Premio Nobel en Medicina y Fisiología 1998; Mattehew Jozwiak, Editor Senior en Oxford University Press; Camero Ross, Vicepresidente de Scopus; Felix de Moya Anegón, Scimago Research Group; Solange María Santos, Scielo Brasil, y Joris van Rossum, Director de Innovación Editorial, por mencionar solo algunos.  

 

Asimismo, a través de talleres, el seminario abordará temas como los hábitos de publicación de la comunidad científica, tendencias de uso de la información científica en multiformatos y multipantallas, los megajournals como nuevo modelo de publicación, el impacto internacional de las revistas mexicanas de investigación científica y tecnológica, las buenas prácticas para la capacitación de usuarios y procesos para publicar en una revista científica.  

 

Adicional a las actividades académicas, el seminario “Entre Pares” contempla también una visita a la zona arqueológica de Uxmal, con el objetivo de impulsar el turismo en el estado de Yucatán. Por otro lado, las y los asistentes podrán ayudar al incremento del acervo de libros de la Red de Bibliotecas Públicas del Estado, pues podrán donar libros infantiles, durante ambos días de la jornada, para las comunidades bilingües (maya-español).   

 

El seminario será transmitido vía streaming y quienes estén interesados en acudir pueden consultar mayor información en http://entrepares.conricyt.mx/.

 

Investigadoras de la Coordinación de Nutrición del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invitan a la comunidad académica y a profesionales de la salud a tomar el curso-taller “La entrevista motivacional como una estrategia para la promoción de la salud”, el cual se celebrará el próximo 8 y 9 de octubre en Hermosillo, Sonora.

 

Esta iniciativa se realiza en el marco del proyecto “Riesgo de cáncer mamario y dieta en mujeres adultas de Sonora”, el cual es encabezado por la Dra. Graciela Caire Juvera y la MSP María del Socorro Saucedo Tamayo. También colaboran profesionales del Centro Estatal de Oncología del Estado de Sonora.

 

En dicho proyecto se realizará una intervención con mujeres sobrevivientes de cáncer de mama en Hermosillo, Sonora, para promover cambios en su alimentación y actividad física y lograr un impacto en los biomarcadores de la enfermedad, condiciones de salud y calidad de vida de estas mujeres. 

 

Este curso-taller tiene como propósito capacitar a las y los profesionales que tendrán contacto directo con las pacientes del proyecto anteriormente mencionado. Sin embargo, las realizadoras han decidido abrir las puertas a quienes estén interesados en tomar esta instrucción, pues resulta una opción útil para los y las expertas que se desempeñan en el área de la promoción de la salud.

 

¿Cómo puedo ayudar al paciente a reconocer un problema?, ¿cómo debo tratar la ambivalencia en conductas no saludables? y ¿qué motiva los malos hábitos y cómo puedo ayudar al paciente a desprenderse de ellos? Son algunos de los temas que se abordarán en dicho seminario a través del aleccionamiento de estrategias que permitan reforzar los elementos de interacción entre el paciente y el tratante.

 

La responsable de la impartición de este curso es la MC. Patricia Juárez Mendoza, experta en entrevista motivacional e integrante de la Red de Entrenadores en Entrevista Motivacional (MINT por sus siglas en inglés).

 

El encuentro se realizará en la Sala de Usos Múltiples del CIAD desde las 09:00 hasta las 17:00 horas, los días 8 y 9 de octubre del presente. El costo de recuperación de este evento es de dos mil quinientos pesos, que incluyen una constancia de certificación del CIAD, comida  para los asistentes y la entrega del material didáctico.

 

Para mayor información, puede comunicarse con María del Socorro Saucedo Tamayo al teléfono (662) 289 2400 extensión 291 y 234.

 

Con el fin de desarrollar proyectos relacionados con la sustentabilidad alimentaria que impulsen la economía de los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, ha dado inicio en Acapulco, Guerrero, la construcción de las instalaciones de la Alianza Estratégica para el Desarrollo Sustentable de la Región Pacífico Sur (Adesur).

 

Con una inversión inicial de 67 millones de pesos, provenientes del Fondo Mixto Conacyt-Gobierno del Estado de Guerrero, de los Centros Públicos participantes y del Gobierno de Guerrero, la Adesur atiende aspectos relacionados con la sustentabilidad alimentaria a través del consorcio de cuatro Centros Públicos de Investigación Conacyt: Centro de Investigación en Geografía y Geomática (Centro Geo), Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ) y Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

 

El consorcio, que marca la presencia de los Centros Conacyt en la entidad guerrerense, tiene como eje el desarrollo de proyectos ambientalmente viables en ciencia, tecnología e innovación social: el CIAD elaborará un diagnóstico sobre la sustentabilidad alimentaria en la región Pacífico Sur, el Centro GEO realizará un análisis de las iniciativas a favor de la agricultura familiar, el CICY se centrará en el fortalecimiento a la cadena productiva del cocotero, mientras que el CIATEJ realizará un valorización de subproductos agroalimentarios y acuícolas de la región, así como el fortalecimiento a las cadenas productivas de cocotero y mezcal.

 

Al respecto, Lorenzo Felipe Sánchez Teyer, Director General del CICY, institución coordinadora del Consorcio, mencionó que la Alianza contribuye a la solución de uno de los problemas nacionales más importantes a través del conocimiento.

 

 “Los centros que participamos en el consorcio tenemos a los expertos, el equipo y la infraestructura necesarios para realizar investigación básica y aplicada relacionada con la sustentabilidad alimentaria, lo que demuestra la responsabilidad social y económica de los Centros Públicos de Investigación Conacyt”, comentó.

 

Asimismo, destacó el esfuerzo del gobierno del estado de Guerrero para invertir e impulsar el conocimiento y el desarrollo económico, que no sólo tendrá impacto en la entidad sino en toda la región Pacífico Sur, al impulsar el desarrollo sustentable y cerrar la brecha de desempleo, pobreza y desigualdad que afecta a dicha región del país.

 

El modelo de la Adesur está proyectado para compartir y optimizar infraestructura y recursos del consorcio de centros participantes que favorezcan el desarrollo estatal y regional. Para ello, se contará con laboratorios y equipamiento compartido para las líneas estratégicas de investigación y desarrollo tecnológico, áreas experimentales, aulas de posgrado, salas de juntas, así como oficinas de gestión del consorcio. También se contempla la incorporación del personal de los centros Conacyt, a través del Programa de Cátedras Conacyt, así como de estancias posdoctorales. 

 

Boletín de prensa del Departamento Comunicación Institucional del CICY

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha formalizado un convenio de colaboración en el que asumirá  la responsabilidad de auditar la inocuidad de los procesos de empresas establecidas en México y en la región sur de Estados Unidos, las cuales surten de jugos de frutas a empresas productoras de Alemania y otros países de la comunidad europea.

 

Lo anterior, a raíz del acuerdo al que ha llegado el Organismo de Certificación de Producto (OCP) del CIAD y la empresa alemana Sure Global Fair (SGF), compañía dedicada al aseguramiento de la inocuidad de todas las plantas en el mundo que suministran néctares frutales al mercado teutón.

 

Miguel Ángel Martínez-Téllez, profesor investigador del CIAD y Gerente Técnico del OCP, señaló que esto significa un reconocimiento a las capacidades del CIAD, a la calidad de sus servicios especializados y a la preparación técnica y científica de los investigadores e investigadoras que integran esta institución.

 

 “Nos están confiriendo la responsabilidad de auditar a plantas donde se producen jugos que se exportarán a Alemania, para garantizar que estas trabajen dentro de los lineamientos del Análisis de Peligros y de Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés) y asegurar su inocuidad; sobre todo porque son productos de origen vegetal, y hay mucha regulación en cuanto a peligros biológicos, físicos y químicos”,  indicó Martínez-Téllez.

 

El científico del CIAD explicó que son dieciocho empresas establecidas en diferentes entidades de la república mexicana y tres más que cuentan con instalaciones en los estados de California, Arizona, Nuevo México, Georgia y Texas, en el sur de Estados Unidos, las cuales serán verificadas por el CIAD; única institución pública de investigación involucrada en este proyecto.

 

 “Es una auditoría de vanguardia; se hace presencialmente en México y en Estados Unidos, pero al momento en que se realiza, se registra la información en tiempo real en Alemania”, apuntó el investigador.

 

El convenio se llama “Aseguramiento de la inocuidad de la calidad y la autenticidad de materiales crudos y su buena terminación en el mercado de jugos de frutos” y entrará en vigor a partir del primer día del próximo año.

 

Para ser acreedor de esta responsabilidad, el OCP del CIAD fue objeto de una rigurosa evaluación  donde se examinaron sus méritos institucionales como organismo de certificación.

 

Recientemente una resolución judicial determinó suspendida la medida precautoria que prohibía, desde 2013, que en México se continuara sembrando maíz transgénico. Esto avivó la discusión entre la comunidad científica sobre la pertinencia del cultivo de esta semilla genéticamente modificada.

 

Respecto a esto, Mayra de la Torre Martínez, profesora investigadora del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y especialista en el tema, comparte su opinión en un debate que ha dividido posturas en la academia.

 

Para contextualizar, la experta comentó que hay un grupo de científicos que se oponen a los transgénicos, específicamente del maíz, porque México es centro de origen y diversificación de este grano; en el país existen más de sesenta razas distintas, además de sus variedades. 

 

Se estima que el maíz ha existido en el noroeste de México por lo menos desde hace tres mil quinientos años, según indican evidencias científicas. Entre los granos que son naturales de esta zona se pueden mencionar el chapalote reventador, blando de Sonora, dulcillo del noroeste, harinoso de ocho, tabloncillo, tabloncillo perla y, recientemente detectado en la sierra de Mazatán, teocintle, la cual es la planta milenaria que da origen al maíz. Este último descubrimiento ha sido muy importante, porque es un indicio de que pudieran haberse originado otros tipos de especies en esta entidad, señaló la investigadora.

 

De acuerdo a de la Torre Martínez, el grupo de investigación opositor a los transgénicos logró hace dos años este dictamen, hoy suspendido, porque se habían realizado pruebas con maíz modificado genéticamente en Chihuahua, Coahuila, Durango, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, con el propósito de liberarlo para la siembra comercial en los estados del norte.

 

El principal argumento de los inconformes fue que, al ser México centro de origen y diversificación del grano, no se debe sembrar maíz genéticamente modificado, ya que los genes podrían pasar a otras plantas y malezas, incluyendo maíces nativos, y esto produciría una “contaminación por transgénicos”; además de desplazar a los maíces nativos.

 

Lo anterior podría ocasionar una irreparable afectación a la biodiversidad, ya que los maíces nativos tienen características de resistencia y adaptación que han sido obtenidas durante siglos por comunidades indígenas, y no hay un programa nacional serio para conservar esta biodiversidad, ni tampoco prácticas agroecológicas apropiadas para su cultivo, subrayó la científica.

 

Un grano ancestral

 

 “El maíz no es algo estático; si colecto hoy granos nativos en la sierra tarahumara no van a ser los mismos que colecté hace cuatro años, porque los grupos indígenas están continuamente mejorando la planta. Los tarahumaras siembran juntos diversos maíces para que haya una polinización y poder obtener nuevas variedades”.

 

Uno de los argumentos de los grupos que están a favor de los transgénicos es su rendimiento, pero, según expone la científica, estos comparan los datos por hectárea de “maíces construidos” contra estadísticas por hectárea de un maíz nativo que es temporal, sin riego y sin fertilizaciones.

 

Sin embargo, en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, se ha sembrado maíz nativo y se le ha regado y fertilizado como al transgénico, y con ello se pudo obtener un rendimiento muy alto, del orden de once o doce toneladas por hectárea. 

 

En medio de la polémica

 

Paralelo al riesgo de la controversial amenaza hacia la biodiversidad, un debate que siempre acompaña a la producción de transgénicos es la polémica sobre si el consumo es perjudicial para la salud humana. 

 

Sobre esto, la experta explicó que el consumo de transgénicos no ha probado afectar la salud de las personas; sin embargo, enfatizó que ahora existen técnicas científicas que permiten identificar cambios a nivel genético, proteínico, metabólico, etcétera, que antes no habían sido contemplados en este debate. “En un organismo vivo, en una célula, todo está estrictamente regulado. Si yo modifico algo en un sitio, puede tener efectos en otro sitio, y eso es lo que no se ha analizado”.

 

 “Hubo un caso con la empresa transnacional Taco Bell, hace muchos años, donde surgió un problema con el maíz Bacillus thuringiensis, el cual está modificado para ser resistente a gusanos. Este grano tiene un gen de una toxina que, cuando el ser humano la consume, no la hidroliza totalmente y genera péptidos que producen alergias; esto ocasionó que se tuviera que retirar la planta del mercado. 

 

De la Torre Martínez señaló que no hay datos claros sobre la cantidad de maíz transgénico que importa México, porque una de las iniciativas a las que ha habido oposición es la que se refiere al etiquetado del maíz transgénico y sus productos: “lo más probable es que todo el maíz que se importa de Estados Unidos sea transgénico, que supuestamente es para usos industriales: obtención de aceites, almidón, etcétera”.

La doctora en biotecnología recordó que hace algunos años hubo un escándalo a nivel mundial, porque las comunidades de la sierra entre Oaxaca y Puebla querían vender a Europa lo que producían como un “maíz libre de transgénicos”. Sin embargo, cuando se hizo el análisis de la planta, se detectó que ese maíz nativo tenía los genes de los maíces transgénicos. “Fue un escándalo a nivel mundial, intervinieron muchas instituciones y, finalmente, se concluyó que estos granos provenían de las tiendas de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo).

 

Desafíos y oportunidades

 

Respecto a la reciente resolución que permitiría nuevamente el cultivo de transgénicos en México, la investigadora del CIAD mencionó que, si se desea ver el lado positivo, esto representaría una oportunidad para hacer estudios en el país que permitan ver, sobre todo, el flujo de genes del maíz modificado hacia la maleza, a otras plantas y a otros maíces. “El desafío es encontrar cómo controlar que se conserven los maíces nativos in situ y no solamente en los bancos de germoplasma”.

 

 “Lo que falta, a final de cuentas, es un balance entre estos monocultivos, como en el Valle del Yaqui, y las comunidades que tienen unas cuantas hectáreas; un plan para que puedan coexistir los pequeños productores, que mejoran y conservan los maíces nativos, y los productores industrializados con grandes extensiones de monocultivos. No se está viendo el problema desde un punto de vista integral: no solo es la autorización para la siembra comercial de maíz transgénico, hay que analizar el tema desde un punto de vista económico, social, medioambiental, etc., por todo lo que representa el maíz en México”, concluyó la especialista.

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