Notas

 

 

Como resultado de las sesiones de trabajo realizadas en el marco de la Comisión Sonora-Arizona, se acordó la creación de un consorcio que será integrado por las instituciones de educación superior y de investigación de ambas entidades, el cual tendrá el propósito de fomentar la innovación científica y tecnológica como factor de desarrollo para esta región.

 

Así lo manifestó Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), quien, con base en sus experiencias anteriores como participante de este encuentro, calificó la edición de este año como una jornada particularmente productiva.

 

“Veo una convergencia de ideas, voluntades e intereses entre los gobiernos de Arizona y Sonora, lo cual es una base muy importante para impulsar el proyecto de promover ambas entidades como una sola región”, indicó Wong González.

 

Asimismo, celebró que en dicha iniciativa existiera consenso acerca de que la innovación debe ser un elemento fundamental para los proyectos que se propongan, y que estos tengan como objetivo integrarse a la sociedad y economía del conocimiento como una forma de promover un desarrollo sustentable y economías más competitivas de ambas entidades.

 

Innovación y liderazgo

 

La propuesta de conformar un consorcio universitario obedece a la necesidad de crear una plataforma científica y tecnológica para impulsar los procesos de innovación e investigación de ambos estados, con base en temas estratégicos que se definan en el seno de la Comisión, explicó el titular del CIAD.

 

Aunque se prevé que la estructura del Consorcio estará organizada por nodos de especialización, esta se definirá en los próximos meses; sin embargo, adelantó que recibió el exhorto para que el CIAD, por su liderazgo en el área, coordine la sección de Innovación.

 

Durante su participación como ponente del subcomité de Educación, el también doctor en desarrollo internacional presentó los resultados del trabajo realizado en los cuatro ejes temáticos que integraron el Seminario sobre Desarrollo Humano en la Región Transfronteriza Sonora-Arizona 2015-2016, en el que se analizaron temas sobre salud, desarrollo sustentable, migración y crecimiento con equidad.

 

Dicha información fue generada por académicos del CIAD, El Colegio de Sonora, la Universidad Estatal de Sonora, la Arizona State University, la Universidad de Arizona, El Colegio de la Frontera Norte, la Universidad de Sonora, El Colegio de la Frontera Sur, la Universidad Autónoma de Baja California y la Universidad Nacional Autónoma de México, y será útil para el diseño de estrategias que emanen del encuentro celebrado en Phoenix, Arizona (EE.UU.) los días 23 y 24 de junio pasados.

 

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) presentará su agenda de investigación sobre los efectos de los plaguicidas en comunidades rurales de Sonora, en el marco de un encuentro nacional entre expertos investigadores de este tipo de químicos.

 

Con sede en la Ciudad de México, los integrantes de la Red Temática de Plaguicidas se reunirán el 30 de junio y 1 de julio con el propósito de formalizar la presentación de proyectos de investigación y establecer un programa de actividades.

 

En este evento participará la Red de Investigación de Plaguicidas del CIAD (REDIP), la cual se formó en 2011 con la colaboración de investigadores de diferentes coordinaciones: Miguel Betancourt Lozano (Mazatlán, Sinaloa), Pedro Bastidas Bastidas (Culiacán, Sinaloa), Jaqueline García Hernández (Guaymas, Sonora), Luz Vázquez Moreno, Ana Valenzuela Quintanar, Carmen Bermúdez Almada y Beatriz Camarena Gómez (Hermosillo, Sonora), quienes contaron con el apoyo del personal técnico y científico asociado a sus proyectos o a sus laboratorios.

 

De acuerdo a Jaqueline García Hernández, titular de la Coordinación Regional Guaymas del CIAD y representante institucional de la REDIP, el objetivo de este encuentro será consolidar la colaboración con otras instituciones y universidades que estudien el tema de plaguicidas y sus riesgos en la salud y el medio ambiente, así como presentar avances del trabajo que realiza dicho grupo de investigación.

 

En ese sentido, García Hernández señaló que la investigación que el CIAD realiza en materia de plaguicidas es de vanguardia, ya que el Centro cuenta con laboratorios analíticos con tecnología de punta, así como con un grupo de trabajo experto en el estudio del uso y efectos de los plaguicidas en la salud y ambiente de la región.

 

Respecto al estudio sobre los efectos de los plaguicidas en comunidades rurales de Sonora, García Hernández manifestó que confía en que los resultados de este proyecto se traduzcan en un mejoramiento de la salud de los habitantes de comunidades de la costa de Hermosillo y el valle del Yaqui, al conocer sus efectos y las formas de prevenir su exposición. Los resultados del estudio se darán a conocer al público una vez que se hayan finalizado.

 

Si desea consultar mayor información sobre el trabajo de la Red, puede consultar el siguiente enlace: www.redtoxicologiadeplaguicidas.org/ 

 

  

Con sede en la histórica ciudad de Santiago de Querétaro, Querétaro, se llevaron a cabo las actividades científicas del II Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos del 21 al 24 de junio.

En esta ocasión la organización del evento correspondió a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), en coordinación con la Red Nacional de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (Red Alfanutra) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). 

Ma. Guadalupe Flavia Loarca Piña, Secretaria de Investigación y Posgrado de la UAQ y líder del Cuerpo Académico Consolidado de Nutracéuticos de la Facultad de Química de la misma universidad, presidió el comité organizador del Congreso, quien en conjunto con los miembros de la Red Alfanutra, fueron responsables de llevar a buen término el encuentro científico. 

Durante la ceremonia de clausura, Gustavo Adolfo González Aguilar, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y Presidente de la Red Alfanutra, agradeció al Comité Organizador su trabajo y destacó la importancia de las acciones conjuntas que la Red ha desarrollado desde sus inicios. 

Por su parte, Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del CIAD y Coordinador de la Red Alfanutra, presentó a los presentes la relatoría del evento; el Congreso registró una asistencia de 470 participantes nacionales y extranjeros y se dictaron 18 conferencias magistrales por investigadores de España, Estados Unidos, Canadá y México. 

“Gracias al apoyo del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro (Conacytq) se pudo becar en forma completa a 35 estudiantes y beneficiar a medio centenar más con beca parcial del 50%. En cuanto a la participación con trabajos libres, el congreso presentó 154 carteles de investigación y 48 ponencias orales”, manifestó González Córdova.

Los trabajos presentados fueron evaluados por un jurado conformado por distinguidos miembros de la Red, y los mejores de ellos fueron reconocidos en la ceremonia de clausura. 

La Red Alfanutra es un esfuerzo conjunto que engloba a investigadores e investigadoras de las universidades autónomas de Querétaro, Estado de México, Sinaloa, Coahuila, Sonora y Ciudad Juárez, a los institutos tecnológicos de Durango, Tepic, Veracruz, al Instituto Politécnico Nacional (Ceprobi), Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Campus Monterrey y Querétaro), Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Finalmente, durante el cierre del evento se dio a conocer que la sede para la tercera edición del Congreso será Mazatlán, Sinaloa, misma que será organizada por la Universidad Autónoma de Sinaloa, los institutos tecnológicos de Durango y Tepic y la Coordinación Regional Culiacán del CIAD.

 

El recorte presupuestal de 31,715 millones de pesos anunciados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ante los efectos económicos que la salida del Reino Unido de la Unión Europea pudieran ocasionar a México, impactará las finanzas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), así como al presupuesto de todas las instituciones públicas dependientes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Pablo Wong González, Director General del CIAD, explicó que el Centro dejará de percibir 15.2 millones de pesos en el segundo semestre de 2016, cifra que representa aproximadamente el 20% del gasto operativo de la institución y que corresponde al mantenimiento de equipo, instalaciones, pago de seguros y licencias, acreditaciones, compra de materiales, etcétera, sin que esto obligue a reducir la plantilla laboral.

 

Por otro lado, la realización de proyectos de investigación y vinculación social que dependen de recursos propios, como el caso de uno que se tiene planeado para impulsar el desarrollo de la comunidad del ejido La Victoria, en Hermosillo, Sonora, verán avances más lentos.

 

Si bien el Conacyt informó que las becas nacionales e internacionales, así como los pagos al Sistema Nacional de Investigadores, no tendrán repercusiones por este ajuste, los fondos para proyectos y convocatorias si tendrán una reducción, por lo que se prevé que no haya apoyo para nuevos programas para el resto del año.

 

Promoverán vinculación productiva

Hacer más eficiente el uso de los recursos disponibles y redoblar acciones para incrementar la generación de ingresos propios a través de la vinculación con el sector productivo, mediante la creación de proyectos y venta de servicios de investigación, forma parte de la estrategia que el Centro emprenderá para hacer frente a esta medida de austeridad, manifestó el titular del CIAD.

 

“El CIAD tiene una plataforma de vinculación con el sector productivo, gobierno y sociedad, en la que cerca del 95% de los 150 proyectos de investigación vigentes son financiados con recursos externos, no dependientes de fiscales. Además, contamos con siete laboratorios acreditados que generan recursos a través de servicios analíticos a empresas”, indicó el doctor en desarrollo internacional.

 

Asimismo, Wong González manifestó que los compromisos que se tomaron con el Sindicato Auténtico de Trabajadores del CIAD (Siatciad) en el primer trimestre del año se hicieron con responsabilidad, anticipando un eventual escenario económico como el actual, por lo que no considera que estos acuerdos vayan a resultar afectados; si existiera alguna condición extraordinaria, se revisará con los representantes sindicales para priorizar su cumplimiento, agregó.

 

NUMERALIA

·         15.2 millones de pesos dejará de recibir el CIAD en el segundo semestre del año

·         Este ajuste corresponde aproximadamente al 20% del gasto operativo del Centro

·         El Conacyt tendrá un recorte de 1,800 millones de pesos

·         El gasto público para 2017 tendrá un recorte de 175 mil millones de pesos, el cual corresponde al 0.9% del Producto Interno Bruto del país.

 

Hoy el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) celebra el cumplimiento de veinte años desde que la Secretaría de Educación Pública (SEP) le otorgó el reconocimiento de validez oficial al programa de Doctorado en Ciencias, posgrado que se ha consolidado como uno de los pilares que sostienen el prestigio que el Centro ha ganado a nivel nacional e internacional.

 

En estas dos décadas han egresado 205 profesionales que se han especializado en las áreas de alimentación, nutrición, salud, desarrollo regional y recursos naturales mediante la generación, innovación, aplicación y difusión de conocimiento científico y tecnológico.

 

Fue el 14 de agosto de 2000 cuando María del Carmen Candia Plata se convirtió en la primera egresada del doctorado en ciencias de esta institución, un orgullo del CIAD que en su haber tiene el mérito de ser la fundadora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Sonora y que actualmente ostenta la responsabilidad como titular del Laboratorio Estatal de Salud Pública de Sonora.

 

Por su parte, el día de hoy Abdiel Keni Cota Ruíz, estudiante de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, alumno de la profesora investigadora Gloria Yépiz Plascencia, se convirtió en el ducentésimo quinto egresado de este posgrado al presentar su tesis “Regulación de la expresión de fosfofructocinasa y fructosa 1,6- bisfosfatasa en camarón Litopenaeus vannamei por HIF-1 en hipoxia”.

 

Tanto el el Dr. Pablo Wong González como la Dra. Herlinda Soto Valdez, Director General y Coordinadora de Programas Académicos del CIAD, respectivamente, enviaron un mensaje de felicitación a la comunidad del Centro en los que se extendiò un reconocimiento a todas las personas que han contribuido en mantener la excelencia de este programa y han hecho crecer su alcance.

 

Herlinda Soto precisó que actualmente dicho posgrado está siendo evaluado dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con el propósito de lograr la categoría de Competencia Internacional, el cual es el máximo nivel otorgado por el PNPC.

 

 

Con el avance en el conocimiento del genoma humano, y con ello el incremento de la información que se ha generado sobre los genes relacionados con la utilización de nutrientes y algunos estados patológicos, ha surgido el enfoque de la Genómica Nutricional (Nutrigenética y Nutrigenómica) en el campo de la nutrición. Este enfoque ha generado la expectativa de diseñar dietas personalizadas basadas en la información genética para luchar contra enfermedades o reducir factores de riesgo como la obesidad.

 

Para enfermedades en las que la causa radica en un solo gen esto ya es una realidad (por ejemplo, dietas libres de fenilanalina, para fenilcetonúricos). Pero para enfermedades más complejas (como la obesidad y la diabetes) esa expectativa se ve más lejana de cumplir, ya que además de estar involucrados varios genes (conocidos o no), también influye el estilo de vida de la persona.

 

Desafortunadamente para el usuario común, algunas compañías y “profesionales” de la nutrición se aprovechan del poco conocimiento que tiene la población en general de estos términos tan sofisticados, para obtener ganancias económicas, sin poder cumplir lo que se promete.

 

A continuación vamos a explicar algunos términos que nos ayudarán a darnos cuenta de que todavía faltan algunos años y mucha investigación para que las dietas personalizadas puedan llegar a ser una realidad:

 

La polémica identificación del presunto culpable

 

Si tomamos como ejemplo las dietas “personalizadas” para la reducción de peso corporal, la personalización consiste primeramente en conocer información genética de la persona interesada. Esto se hace mediante una prueba de perfil genético (también conocida como prueba nutrigenética o prueba de perfil nutrigenético), la cual trata de analizar en una muestra de saliva o sangre, y mediante técnicas de biología molecular, si están presentes o no variaciones de algunos genes (conocidos como mutaciones o polimorfismos de un solo nucleótido) que se supone están relacionados con el desarrollo de la obesidad.

 

El problema es que la información sobre la asociación de las variaciones genéticas sobre la obesidad no es concluyente aún, pues depende de la población en la que se haya realizado el estudio. Es decir, en algunas poblaciones la presencia de variaciones de estos genes, en conjunto con el tipo de dieta, sí resultan ser los responsables de la obesidad, mientras que en otras poblaciones no se encuentran los mismos resultados.

 

Desde este punto de vista, el resultado de la prueba de perfil genético puede indicarnos si tenemos un determinado polimorfismo genético, pero no nos asegura que este se relacione con la obesidad; por lo tanto, el cambio en la alimentación sugerido podría no tener efecto en la disminución del peso corporal.

 

Así pues, para tener esta certeza se requieren suficientes estudios poblacionales que se realicen con todo el rigor científico y que ofrezcan resultados concordantes para poder generar un consenso de dicha asociación que pueda servir a una población dada o a todas las personas. Lo anterior será necesario para cada uno de los cincuenta o setenta genes que se analizan en la prueba genética.

 

Una vez que se obtengan los consensos científicos de la relación de las variaciones de los genes evaluados en la prueba genética, se requerirán estudios que comprueben que las modificaciones en la dieta realmente sirven para la esperada reducción de peso. Hasta hoy, muy pocas investigaciones han estudiado el impacto de dietas diseñadas para lograr la reducción de peso con base en la información genética, y no han dado resultados alentadores.

 

La opinión de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos sobre la Genómica Nutricional fue que la aplicación práctica de este enfoque para enfermedades crónicas complejas es un campo de la nutrición que está empezando y que el uso de las pruebas nutrigenéticas para dar consejos dietarios no está lista para la práctica rutinaria en dietética.

 

Asimismo, la Academia enfatiza que los nutricionistas requieren competencias en genética como base para el entendimiento de la genómica nutricional. Por lo anterior, es importante que en las licenciaturas relacionadas con la nutrición incluyan en su programa de estudios materias relacionadas con esta disciplina, tales como biología molecular y genómica nutricional. Por otro lado, deberán también considerarse aspectos tales como la bioética y la legislación en el país, con el propósito de regular y proteger el uso de la información genética personal obtenida mediante las pruebas de perfil genético.

 

Pero no debemos desanimarnos, mientras se realizan investigaciones que ofrezcan evidencias de que una dieta puede ser diseñada con base en nuestra información genética y que esta sea efectiva para la reducción de peso, la recomendación sigue siendo la que se basa en el balance de energía: moderar el consumo de grasas saturadas y carbohidratos simples y aumentar el gasto de energía realizando actividad física, como caminar treinta minutos diarios.

 

Colaboración de Silvia Yolanda Moya Camarena

Profesora investigadora del Laboratorio de Nutrición Molecular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) abre sus puertas para que estudiantes de nivel superior pasen un verano científico, poniendo en práctica su experiencia académica en una de las áreas de investigación y generación de conocimiento que la institución ofrece dentro de sus programas de posgrados.

 

En esta convocatoria pueden participar las y los estudiantes que reúnan los requerimientos establecidos en el enlace denominado Requisitos para Estudiantes Externos de Bachillerato y Licenciatura, el cual puede encontrar en el sitio www.ciad.mx/posgrados en la pestaña Reglamentos y formatos.

 

Asimismo, es necesario que quien atienda a esta invitación se acerque directamente a alguna de las personas que integran la planta de investigación del CIAD para acordar la realización de un proyecto en específico. Puede conocer a las y los investigadores del Centro en www.ciad.mx/coordinaciones

 

Dentro de sus líneas de investigación en ciencias exactas, el CIAD cuenta con Acuacultura, Biopolímeros, Biotecnología, Bioquímica, Manejo ambiental, Microbiología, Nutrición, Tecnología de Alimentos y Toxicología.

 

Las líneas de generación y aplicación del conocimiento del programa de Desarrollo Regional comprende estudios en Economía y desarrollo regional, Estudios sociales sobre alimentación y desarrollo, Estudios ambientales y socioculturales del desarrollo y Estudios de desarrollo humano y vulnerabilidad social.

 

El Verano de la Investigación Científicaes un programa de la Academia Mexicana de Ciencias que tiene como objetivo principal fomentar el interés de estudiantes de licenciatura por la actividad científica en cualquiera de sus áreas: Físicomatemáticas, Biológicas, biomédicas y químicas, Ciencias sociales y humanidades e Ingeniería y Tecnología.

 

El programa consiste en promover y facilitar que los estudiantes realicen estancias de investigación de siete semanas de duración en los más prestigiados centros e instituciones de investigación del país, bajo la supervisión y guía de investigadores en activo, quienes los introducen en el apasionante mundo de la ciencia al permitirles participar en algún proyecto de investigación.

 

Si desea obtener mayor información, puede llamar al (662) 289 2400, extensión 262.

 

En la antesala de la celebración del Congreso Internacional en Ciencias Alimentarias y Biotecnología (Cicab), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita al curso Alimentos funcionales: principales beneficios en la salud, que se realizará del 14 al 16 de noviembre en Hermosillo, Sonora.

 

Actualmente las demandas del consumidor tienden hacia la búsqueda de alimentos con propiedades funcionales que, además de contener un valor nutritivo, posean componentes con actividad fisiológica que permitan un mejor estado tanto físico como mental, reduciendo el riesgo de enfermedades y preservando su calidad de vida.

 

En este curso se proporcionará información actualizada de alimentos funcionales, entre la que se incluyen aspectos relacionados con la clasificación, propiedades funcionales, beneficios para la salud en enfermedades específicas, tecnologías de procesamiento y regulaciones nacionales e internacionales debidas al uso de estos alimentos y sus ingredientes.

 

Quienes impartirán este taller son Rocío Campos Vega, profesora investigadora del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos de la Universidad Autónoma de Querétaro, y Gustavo González Aguilar, profesor investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD.

 

 

El pasado lunes se llevó a cabo en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) la primera jornada del foro “Un ambiente para todos: construcción de gobernanza en el noroeste y la frontera norte de México”, donde diversos actores del sector social, académico y gubernamental dialogaron a través de diversas mesas de trabajo y conferencias con el fin de identificar las oportunidades que presenta la gobernanza ambiental en la región noroeste y la frontera norte de México.

 

En su mensaje de inauguración, Tonatiuh Guillén López, Presidente de El Colef, externó su reconocimiento a las organizaciones participantes y manifestó su deseo de que las conclusiones a las que se arribaran se constituyeran en material útil para los temas de desarrollo ambiental que fortalecieran a las instituciones y la capacidad de la sociedad civil para involucrarse en este tipo de temáticas.

 

En tanto, José Manuel Valenzuela Arce, Secretario General Académico de El Colef, dijo que esta iniciativa busca construir nuevas estrategias de gobernanza ambiental vinculadas con la preservación de las especies que habitan en nuestro planeta.

 

Posteriormente se realizó el primer encuadre, donde los investigadores Lina Ojeda Revah, Efraín Nieblas Ortiz y Pablo Wong González abordaron el tema de Transparencia y Acceso a la Información Pública con respecto a la gobernanza ambiental. El panel estuvo moderado por la académica Gina Chacón Fregoso, del Centro de Análisis e Investigación FUNDAR.

 

En su intervención sobre los retos del desarrollo costero, Wong González señaló que dentro de la llamada economía del conocimiento es imprescindible considerar a la sociedad para la toma de decisiones y que en el contexto de la conservación ambiental es importante que los ciudadanos tengan acceso oportuno a la información para los diferentes usos o aplicaciones que se busquen.

 

El Foro continuó con diferentes actividades donde se discutieron temas como Participación Ciudadana, Recursos Naturales, Gestión Territorial y Desarrollo Costero.

 

 

La comunidad hermosillense cuenta con una nueva fuente de información climatológica de acceso público gracias a que el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha activado una estación meteorológica en sus instalaciones del ejido La Victoria, en la capital sonorense.

 

Datos como temperatura, humedad, velocidad del viento, presión atmosférica, entre otros, ya pueden ser consultados en tiempo real ingresando al sitio ciad.mx/climahmo; próximamente también estará disponible información sobre irradiación solar e índice de exposición ultravioleta.

 

Tomás Madera Santana, investigador del CIAD responsable de este proyecto, dijo que con esta innovación el Centro se suma a la Comisión Nacional del Agua y a la Universidad de Sonora como las únicas tres instituciones públicas en la entidad en contar con una herramienta tecnológica que ofrezca datos tan específicos.

 

Asimismo, añadió que la estación marca Davis modelo Vantage Pro, será utilizada, en primera instancia, como un instrumento analítico para el desarrollo de investigaciones en intemperismo, disciplina científica que estudia los efectos de la exposición de todo material a condiciones del medioambiente. 

 

Actualmente, y en coordinación con la Red Temática de Intemperismo de Materiales Plásticos (Redinmaplas), Madera Santana trabaja en el desarrollo de materiales poliméricos para envasar bebidas y alimentos que tengan la capacidad de degradarse y reintegrarse al medioambiente sin necesidad de ser depositados en una composta, solo con la exposición a la luz solar.

 

Los efectos de la irradiación solar y exposición ultravioleta en Sonora, dijo el académico, representan una amplia oportunidad para la investigación, ya que, por ejemplo, el monitoreo de estos indicadores señala que estos se encuentran permanentemente en el límite recomendable al que una persona puede exponerse sin bloqueador solar o prendas adecuadas.

 

Por último, Madera Santana destacó la labor del Dr. Alfonso Aguilar y el Ing. Luis Leyva del Departamento de Tecnologías de la Información y Comunicación, así como Manuel Urías y José A. Lopez del área de Mantenimiento del CIAD, pues la activación de la estación meteorológica es el resultado de la combinación del esfuerzo y talento de un trabajo en equipo.

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