Notas

Miércoles, 02 Septiembre 2015 10:00

LA SOBREEDUCACIÓN EN EL MERCADO LABORAL MEXICANO

 

En México un alto grado de escolaridad no garantiza un empleo bien remunerado ni tampoco ocupación en el área en el que una persona se ha formado académicamente; esto, según indica el análisis de los investigadores Luis Huesca Reynoso, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y Javier Martínez Morales, de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH).

 

Lo anterior quedó de manifiesto durante el seminario “La sobreeducación en el mercado laboral mexicano. Un análisis de probabilidad”, realizado el pasado viernes 28 de agosto en las instalaciones del CIAD Hermosillo, y en el cual participaron investigadores y estudiantes de posgrado de la Coordinación de Desarrollo Regional del propio Centro, quienes analizaron los datos arrojados por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en el primer trimestre de 2015.

 

Entre los principales hallazgos que se encontraron en el estudio de dicho documento destaca que las y los profesionistas con mayor probabilidad de estar sobreeducados egresan de las carreras de derecho, ingeniería, negocios y administración, además de que este fenómeno se presenta con mayor recurrencia entre los hombres.

 

Por su parte, las profesiones con menos probabilidad de que sus egresados estén sobreeducados, son artes y humanidades y salud, particularmente en el caso de las mujeres. 

 

En el encuentro se recordó el dato de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior para 2003, en el que se establecía que “la estructura ocupacional de los profesionistas en México muestra que de los egresados universitarios que obtienen empleo, sólo el 60.17% se ha insertado en puestos profesionalizantes”.

 

Según se examinó, el empleo informal es un rubro que merece una indagación de mayor profundidad, pues tradicionalmente se cree que quienes componen este sector son, principalmente, personas no sobreeducadas, sin embargo, los datos de la ENOE (2015) revelan que la probabilidad de que personas con un posgrado se autoempleen informalmente existe y que es propiciada, quizá, debido a las escasas opciones laborales en el país.

 

Los organizadores de este encuentro, Luis Huesca Reynoso y Joaquín Bracamontes Nevárez, Jefe del Departamento de Economía Regional e Integración Internacional de la CDR del CIAD, subrayaron la importancia de la realización de estas actividades académicas porque promueven la publicación de artículos científicos y la colaboración entre investigadores de forma intra e interinstitucional.

 

 

¿Sabía usted que en México sólo dos instituciones están acreditadas por sus capacidades tecnológicas y científicas para brindar la certificación “México Calidad Suprema” en el camarón y que el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) es una de ellas?

 

Recientemente el Organismo de Certificación de Producto (OCP) del CIAD, con sede en Hermosillo, Sonora, recibió la renovación de la facultad que otorga la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) que avala al CIAD como certificador autorizado de los estándares que exige la Norma Mexicana NMX-EC-17065-IMN-2014, y el pliego de condiciones PC-018 de la marca oficial “México Calidad Suprema” en camarón.

 

Miguel Ángel Martínez-Téllez, profesor investigador del CIAD y Gerente Técnico  del Organismo Certificador, explicó la relevancia de esta acreditación, pues coloca al Centro a un nivel de competitividad internacional para la verificación de la calidad, inocuidad,  sanidad y trazabilidad en el sistema-producto camarón, y destaca a la institución por contar con el equipo, personal técnico, organización y métodos operativos que respaldan su competencia en este rubro.

 

El científico del CIAD señaló que el OCP está avalado para certificar granjas acuícolas, empacadoras y barcos de captura de altamar. Dicho organismo tiene cuatro años de existencia y la acreditación de la EMA se debe renovar anualmente.

 

Una opción ante la crisis

 

El especialista apuntó que la diferenciación del producto certificado favorece la comercialización, al dar confianza al consumidor y distribuidores, principalmente de la calidad e inocuidad del producto, además de que al ser el CIAD una institución sin fines de lucro, y cuyo compromiso es impulsar el desarrollo regional, es la opción económicamente más accesible frente a su competidor, quien pertenece a la iniciativa privada.

 

Asimismo, comentó que actualmente se realizan gestiones ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y Pro-México para apoyar a empresas productoras que pudieran estar interesadas en la certificación. De tal manera, Martínez Téllez exhortó a quienes estén interesados a acercarse al CIAD para encontrar asesoría especializada, pueden solicitar información al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Miércoles, 02 Septiembre 2015 09:40

CIAD CULIACÁN RECIBE RECONOCIMIENTO DE INADEM

 

Por su contribución a la atención de emprendedores y trabajar para el desarrollo y consolidación de empresas mexicanas, la Planta de Procesos Tecnológicos y Biotecnológicos de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió el reconocimiento por parte del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), como Incubadora de Alto Impacto.

 

Esta distinción es resultado de un proceso de dos años de gestión de un grupo de colaboradores multidisciplinario. Inadem otorga este reconocimiento de aceleradoras e incubadoras de empresas a instancias que formarán parte de la Red de Apoyo al Emprendedor para Mover a México; con esto, el CIAD se compromete a ofrecer al emprendedor un espacio físico dotado con laboratorios, equipamiento e infraestructura para desarrollar modelos de negocio que muestren posibilidades de crecimiento en corto tiempo y de alta escalabilidad.

 

El propósito fundamental de la Incubadora de Alto Impacto del CIAD es apoyar en la generación y desarrollo de empresas cuyos productos y servicios sean innovadores y difíciles de imitar, con capacidad de crecimiento por encima del promedio, que generen empleos formales, especializados y de alto impacto, que sean competitivas a nivel local e internacional en los sectores estratégicos y que contribuyan a la economía nacional.

 

El Dr. José Basilio Heredia, profesor investigador del CIAD y responsable de esta Incubadora, explicó que se espera que este proyecto tenga beneficios económicos, sociales y ambientales, pues se impulsará a empresas que generan empleos en la comunidad, se brindará capacitación especializada al personal y se promoverá la optimización de los recursos naturales en fomento a la sustentabilidad.

 

Asimismo, añadió que estos esfuerzos de vinculación son importantes porque promueven la colaboración entre los centros de investigación y el sector productivo, pues se impulsa la generación de políticas públicas que respalden la asignación de mayor presupuesto para aplicar ciencia y tecnología para el desarrollo de las empresas, concluyó.

 

“La ciencia, la tecnología e innovación son fundamentales para avanzar hacia la sociedad del conocimiento y son la base para contribuir en la solución de los grandes problemas nacionales y regionales”, señaló el doctor Pablo Wong González, director general del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), durante la conferencia magistral: “La investigación científica y tecnológica vista desde los Centros Públicos de Investigación”, llevada a cabo en el Colegio de Postgraduados (Colpos), campus Puebla.

 

Con el fin de enriquecer la experiencia y el conocimiento de su comunidad estudiantil, el Colpos Puebla organizó una serie de conferencias, la cual tuvo su fin con la ponencia magistral impartida por Wong González, académico con amplios méritos en el ámbito de producción científica.

 

El doctor en Planeación Regional por la Universidad de Londres, indicó que la ciencia y la tecnología actual deben estar abiertas y vinculadas a las necesidades de la sociedad para contribuir a la solución de los problemas con que se enfrenta.

 

Comentó que los problemas contemporáneos requieren de un enfoque transdisciplinario, y por lo tanto no es posible resolver los problemas complejos bajo una sola visión, sino que debe existir una vinculación entre la ciencia y la sociedad.

 

Gracias a esta visión compleja e interdisciplinaria en la investigación de fenómenos se pueden evitar errores del pasado, contribuir en la solución de problemas, lograr un desarrollo sustentable y mejorar la calidad de vida para la población.

 

No obstante, dijo, si se carece de sustento político y financiero para la realización de las investigaciones, todas estas pretensiones “quedarían cortas “, y reconoció que contar con recursos crecientes para la ciencia, tecnología e innovación supone un gran reto en el país, pues éstos temas no siempre son prioritarios para los gobiernos.

 

La visión científica ante el cambio de paradigmas sociales

 

La sociedad está viviendo una constante trasformación de paradigmas, que se refleja en todos los ámbitos del conocimiento; dichos cambios han permeado en el sistema de investigación y en la forma de llevar a cabo los estudios científicos, explicó el académico.

 

Actualmente se ha dejado de lado lo artificial y se ha revalorizado lo natural, tomando en cuenta las ideas de desarrollo sustentable. En materia científica, la idea de la ciencia dura ha quedado paulatinamente relegada para adaptarse a la búsqueda de métodos alternativos que comprendan a los diversos fenómenos de la realidad a través de la innovación social y la inserción del científico en las comunidades. En el ámbito educativo, este cambio de cánones se manifiestan al suplir el concepto de conocer por aprender y en el vuelco de la educación jerárquica a una más participativa .Igualmente, en el campo económico existe un interés creciente por el capital humano; en lugar de hablar de consumismo ahora se habla de calidad de consumo y en modelos de producción más flexibles que en el pasado.

 

Detalló que en este nuevo contexto del mundo los fenómenos son cada vez más complejos; debido a ello la importancia recae en el surgimiento de otro tipo de sociedad, donde no solo se habla de tecnología sino de una alta tecnología y en donde la globalización se ha hecho presente, provocando el “achicamiento del mundo”; es decir, el tamaño del mundo se ha reducido en términos funcionales debido a las nuevas tecnologías.

 

 “Para las empresas y para los sectores sociales el mundo ahora es pequeño, pues la geografía ha perdido peso, no en su importancia, sino por los costos de transporte que han disminuido”, explicó.

 

Hacia la sociedad del conocimiento

 

Esta evolución de paradigmas ha provocado el avance hacia nuevos tipos de sociedades, con ciclos entre una y otra cada vez más cortos.

 

De acuerdo con la Unesco, una sociedad del conocimiento es aquella que tiene la capacidad de producir, procesar, transformar, diseminar y utilizar información para el desarrollo humano; sin embargo, para su resultado se necesita el empoderamiento, la inclusión y la participación de la sociedad. Es una herramienta social que abre caminos para la humanización del proceso de globalización.

 

 “La diferencia entre la sociedad de la información y la sociedad del conocimiento es que si esta información no se aplica en la sociedad entonces no hay conocimiento ni hay innovación; está sólo se da cuando el conocimiento es aplicado”, especificó el científico.

 

Informó que en este tipo de sociedad la producción y el consumo ya no dependen de factores básicos como recursos naturales o el capital, sino del conocimiento, el cual solo puede darse si se tienen mejoras en tecnología, ciencia y personal calificado.

 

 “Se piensa que con las nuevas tecnologías de sociedad del conocimiento las actividades tradicionales como la agricultura y pesca quedarían rezagadas, como si las industrias típicas de alta tecnología son las que habría que impulsar; al contrario, se deben aplicar nuevas tecnologías a los sectores agrícolas y ganaderos; no se trata de impulsar nuevas áreas, sino de cómo llevar nuevas tecnologías a los sectores tradicionales”, recalcó.

 

Las tecnologías poseen dos caras: pueden ser un factor de impulso para el cambio o un factor de rezago, al igual que la globalización, que presenta ventajas y desventajas, por lo cual es prioritario enfrentar estos fenómenos a través de políticas que favorezcan su crecimiento; de lo contrario no habrá un verdadero avance en la sociedad, concluyó.

 

Colaboración de Matlazin Guadarrama, reportera del periódico La Jornada http://bit.ly/1L5rF6Z

 

 

 

 

 

Con el propósito de dotar a la nanomedicina de una herramienta más para el tratamiento de diversas enfermedades, científicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) crearon micro y nanoesferas capaces de liberar sustancias como la insulina para el control de pacientes diabéticos.

 

A cargo del doctor Agustín Rascón Chu, como parte del proyecto de investigación "Micro/nanoesferas basadas en pectinas de bajo metoxilo/arabinoxilanos ferulados como sistemas de liberación controlada de insulina", se desarrolló el método para el diseño y fabricación automática de partículas acarreadoras que tienen un amplio campo de aplicación en la biomedicina.

 

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor en Ciencia de los Alimentos por la École Nationale Supérieure Agronomique de Montpellier, en Francia, explicó el impacto de esta innovación financiada por el Fondo Institucional del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en 2012, en el que destaca el control en la talla y morfología de partículas en la meso y nanoescala que pueden alojar distintas moléculas de interés terapéutico.

 

Integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I, Rascón Chu detalló que este trabajo es complementario de otro en el que se estudia la liberación de insulina para administración oral, así como su eficacia in vivo, y que también se desarrolla en el CIAD, instancia que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Conacyt.

 

Dr. Agustín Rascón Chu

 

La investigación se desarrolló en el seno de la Red Temática de Nanociencias y Nanotecnología (Nanored) de Conacyt, y en ella participaron científicos del Centro de Investigación de Materiales Avanzados (Cimav), de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y de diversas coordinaciones del CIAD.

 

Agencia informativa Conacyt (AIC): ¿En qué consistió el proyecto?

 

Agustín Rascón Chu (ARCh): En este trabajo desarrollamos el método de fabricación de micro y nanoesferas con el propósito de resolver los problemas que se tienen con otros procedimientos. Uno de ellos es la dispersión de tamaños, porque en el análisis de la liberación de proteínas, vitaminas y otros compuestos de interés terapéutico eso nos causaba inconvenientes porque no podíamos tener un área constante de interacción entre la partícula y su medio, lo cual alteraba la liberación.

 

Fue así que nos dimos a la tarea de evaluar la técnica de electroaspersión y desarrollamos un método para la fabricación de las esferas, en el que, controlando las distintas condiciones, pudimos disminuir la dispersión de tamaños con la ventaja de que lo realizamos de manera automática.

 

AIC: ¿Con qué técnica realizan las esferas?

 

ARCh: El procedimiento que realizamos se basa en un movimiento electrohidrodinámico producido por la electroaspersión. Esta es una técnica del siglo XIX que fue descubierta al aplicar una carga sobre una solución, y ver que esa carga rompe la tensión superficial. Mediante la electroaspersión se generan micro y nanogotas y se basa en los mismos principios del electrospinning.

 

Con nuestro método podemos tener arreglo dentro de la esfera; lo que logramos fue generar núcleo y coraza. Tenemos núcleos donde hemos atrapado diversas moléculas modelo, tales como insulina, enzima pronasa, licopeno y también hemos atrapado probióticos.

 

AIC: ¿El aporte de su trabajo es el control del tamaño?

 

ARCh: En efecto. Anteriormente se fabricaban las esferas de forma manual con una jeringa, lo cual resultaba poco eficiente; entonces, mediante el equipamiento que logramos podemos ahora, de manera automática, fabricar y controlar la dispersión de tamaños.

 

Algo interesante de nuestro modelo es que no se trata de autoensamblaje, sino que podemos determinar un tamaño conveniente a las aplicaciones de interés. Mediante distintas condiciones es posible determinar el tamaño que queremos de la partícula, dejando atrás la distribución aleatoria de tallas.

 

Ahora se puede determinar si el tamaño conveniente es, por ejemplo, de una micra, y qué condiciones de fabricación resultan más propicias. De hecho, ya probamos esa medida para ser aplicada a condiciones de colon, como una parte complementaria a otro proyecto que era liberación dirigida a colon. En ese caso pensamos en tamaños de una micra y logramos tener partículas de 1 ± 0.24 micrómetros (µm) de diámetro, y eso nos abrió nuevas aplicaciones. Lo más pequeño que hemos obtenido es de hasta cuatro nanómetros; de ahí nos extendemos, tanto en la nanoescala como en la mesoescala.

 

AIC: ¿Cuáles serían las aplicaciones de este desarrollo?

 

ARCh: Estas micro y nanopartículas pueden tener distintas aplicaciones y en ese caso en específico era para liberación dirigida a colon; sin embargo, puede haber aplicaciones diversas. Hay proyectos relacionados donde son aplicados para la piel o a nivel intravenoso, pero eso ya depende de otras ideas que tengan los investigadores.

 

Por ejemplo, está pensada para pacientes diabéticos, en el caso de aplicar insulina, o apósitos en la piel para la gente con psoriasis. Debido a que hemos logrado atrapar diversas sustancias y por el material con que están hechas, podemos tener una amplia gama de aplicaciones, ya que las fibras que usamos tienen mucoadhesividad y biocompatibilidad ya probada.

 

AIC: ¿De qué están hechas?

 

ARCh: Las elaboramos con polímeros que provienen de paredes vegetales, que normalmente no tienen un valor comercial alto; algo que nos parece un gran aliciente es que a partir de residuos agrícolas y de la agroindustria podemos recuperar polisacáridos de alto valor agregado y darle una aplicación de alto impacto, como es la biomedicina.

 

Estos polímeros neutros en olor y sabor son parte de la dieta del mexicano, pectinas y arabinoxilanos que están en frutas e incluso en las tortillas de maíz. Estas fibras están reportadas como prebióticas y disminuyen el colesterol en la sangre; es decir, ya está reportado su efecto benéfico a la salud por sí mismas.

 

AIC: ¿A qué retos se enfrentaron en el transcurso de la investigación?

 

ARCh: Hubo muchos retos a lo largo del camino. Tuve la suerte de contar con muy buenos colaboradores y con estudiantes muy comprometidos. El mayor reto fue la importación del equipo porque CIAD no contaba con un electroaspersor, y afortunadamente pudimos tenerlo.

 

Otro reto fue el diseño de las agujas porque no existían aún en el mercado, por lo que un colaborador en el extranjero las diseñó específicamente para este equipo; ahora ya las fabrican a nivel comercial.

 

AIC: ¿Cuál será el siguiente paso?

 

ARCh: Estamos en el proceso de solicitar la patente en biomedicina, con la posibilidad de que hagamos la transferencia de tecnología, especialmente con los resultados de los proyectos complementarios.

 

Nuestro proyecto termina en el diseño y fabricación de la partícula, determinando el tamaño y morfología. Pero a la par se ha relacionado con proyectos para vehículos de liberación de fármacos dirigida a colon, en donde ya se llevó la prueba a nivel in vivo en modelo murino (probado en ratas), y dependiendo de los resultados de ese trabajo, que se vislumbran muy favorables, posiblemente haya interesados en la transferencia de tecnología.

 

 

Colaboración de Ana Luisa Guerrero /Agencia Informativa Conacyt

 

Investigadoras del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) trabajan en la conformación de la primera Red temática de Género, Sociedad y Medio Ambiente (Red GESMA), un proyecto que cuenta con la participación interdisciplinaria de especialistas de diferentes instituciones públicas de investigación y educación superior de la república mexicana.

 

Esta iniciativa cuenta con el respaldo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y persigue el objetivo de buscar la transversalidad entre los estudios de género y la investigación en ciencias ambientales.

 

En representación del CIAD participan Gilda Salazar Antúnez, Blanca Rebeca Noriega Orozco y Beatriz Olivia Camarena Gómez, quienes pertenecen al Programa de Estudios Socio Ambientales de la Coordinación de Desarrollo Regional de esta institución.

 

Las primeras reuniones plenarias de la Red GESMA se llevarán a cabo el 31 de agosto y el 1 de septiembre en Campeche, Campeche, y a través de estos encuentros se espera llegar a acuerdos que aceleren la formalidad de los trabajos científicos para la formación, organización y difusión del conocimiento de esta red temática.

 

Para explicar la razón por la que los estudios de género convergen con los estudios medioambientales, Gilda Salazar Antúnez señaló que, históricamente y a nivel global, grupos de mujeres que han participado en movimientos feministas también han estado involucrados en actividades organizadas para el cuidado del medio ambiente y la salud.

 

La investigadora añadió que estos temas cobran relevancia ahora más que nunca porque las sociedades de todo el mundo exigen una transformación de las políticas públicas necesarias para enfrentar los problemas que nos afectan a todos. “Se trata de transformar las relaciones humanas en sociedad y la relación de todo ser humano con el el medio ambiente”, concluyó.

 

 

 

La producción del nogal pecanero es una de las actividades agrícolas que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años en la entidad sonorense. Con el propósito de analizar el estado que guardan los avances y los retos para su cultivo, especialistas en la rama se reunirán para celebrar el XVI Simposio Internacional de Nogal Pecanero 2015.

 

Hermosillo, Sonora, será la sede que el 11 y 12 de septiembre recibirá a representantes de dependencias federales y estatales en materia agropecuaria y a expertos y expertas nacionales e internacionales en la investigación de nogal. Además, el público asistente podrá presenciar conferencias, hacer recorridos de campo en huertas de nogal y acceder a módulos de información sobre servicios especializados en esta área.

 

Este encuentro persigue el objetivo de promover la innovación tecnológica en la zona serrana y en los valles costeros del estado de Sonora. Los temas que se examinarán en torno a este fruto son: poda, suelos, plagas, riego, dormancia, germinación, alternancia y producción orgánica.

 

En representación del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), el profesor investigador Miguel Ángel Martínez-Téllez impartirá la conferencia “Influencia hormonal en la viviparidad”, la cual será presentada el jueves 10 de septiembre a las 15:00 horas en el Salón Partenón del Hotel San Ángel.

 

Este evento es auspiciado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), el Instituto Nacional de Investigación Forestal Agricultura y Pesca (Inifap), la Sociedad Mexicana de Ciencias Hortícolas (Somech), la Fundación Produce Sonora, el Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola del Estado de Sonora (Pieaes) y el Gobierno del Estado de Sonora.

 

Si desea saber más sobre este simposio, puede marcar al teléfono (662) 349-2026, ingresar al sitio www.simposionogal.net o buscar en Facebook “Simposio internacional de nogal pecanero”.

 

La edición bienal del encuentro que reúne a expertos y expertas en ciencias ómicas, y que tiene como propósito integrar a la comunidad científica usuaria de la espectrometría de masas, ya tiene fecha y lugar.

 

El VI Simposio de Espectrometría de Masas, Proteómica Celular y Molecular se celebrará del 8 al 12 de noviembre en Puerto Vallarta, Jalisco, y es el resultado del esfuerzo coordinado entre integrantes y la mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Proteómica (SMP), de la cual es miembro José Ángel Huerta Ocampo, investigador del Programa Cátedras CONACYT adscrito al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), quien además forma parte del comité científico y organizador de este evento.

 

La espectrometría de masas permite cuantificar y obtener información estructural de proteínas, péptidos, carbohidratos, ácidos nucleicos, lípidos, drogas, medicamentos y contaminantes, de tal manera que sus aplicaciones en la vida cotidiana permiten detectar la adulteración y presencia de toxinas, medicamentos y compuestos alergénicos en alimentos y asegurar la calidad en productos farmacéuticos, así como la búsqueda de biomarcadores y el diagnóstico de enfermedades. Es una importante herramienta de investigación en química, geología, ciencias ambientales, ciencias de la vida y biomedicina.

 

En el evento participarán ponentes de otros países y nacionales con amplia experiencia en diversas áreas de investigación como la protéomica, metabolómica, lipidómica y glicómica. Dentro de las actividades del evento se contempla la impartición de conferencias magistrales, presentación de trabajos libres y dos cursos presimposio teóricos-prácticos.

 

De acuerdo a Huerta Ocampo, en el contexto internacional, la investigación que de esta disciplina se desarrolla en México es cada vez de mejor calidad; sin embargo, son relativamente pocos los grupos de trabajo dedicados a ello, por lo que se requiere la formación de profesionales con sólida experiencia teórica y práctica en algunas de sus múltiples aplicaciones. Esfuerzos como la creación de la SMP, que durante este simposio celebrará sus primeros diez años, pretenden contribuir al desarrollo de este campo en nuestro país.

 

Este evento permitirá promover el intercambio, la cooperación y la colaboración entre grupos de instituciones nacionales e internacionales. Si desea conocer el programa completo, requisitos para someter trabajos libres, cursos presimposio y costos e información sobre las y los ponentes puede ingresar al sitio electrónico http://espectrometriademasas.mx/.

 

Este 24 de agosto se llevó a cabo una reunión entre el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, con el objetivo de construir una agenda interinstitucional de colaboraciones de carácter multidisciplinario.

 

Mario González Espinosa, Director General de Ecosur, mencionó que es viable que Ecosur y el CIAD establezcan interacciones de una manera exitosa, ya que algo que caracteriza a ambas instituciones, en relación con los otros centros públicos de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), es su carácter multidisciplinario y su entendimiento en las dinámicas fronterizas.

 

“Con esta reunión se ratifica el interés de las dos instituciones por construir proyectos innovadores, continuar acciones en cuanto al fortalecimiento de nuestros posgrados, enriquecer nuestras experiencias de vinculación y avanzar en la definición de un programa de investigación amplio con una orientación multidisciplinaria sobre temas muy pocos atendidos”, expresó González Espinosa al término de la reunión.

 

Por su parte, Pablo Wong González, Director General del CIAD, destacó la importancia del trabajo en conjunto para la transición a una sociedad del conocimiento y el análisis de políticas públicas en las temáticas que competen a ambas instituciones, entre las que destacan las dinámicas fronterizas, migración, jornaleros agrícolas, cambio del uso del suelo, deterioro de los recursos naturales, impacto ambiental, alimentación, salud, educación y el trabajo con comunidades indígenas.

 

“Cuando hay voluntad se pueden alcanzar proyectos colaborativos institucionales que robustecen a estos proyectos interinstitucionales e interdisciplinarios, de los cuales esperamos no solo tener productos de ciencia de alto nivel, sino contribuir al desarrollo sustentable y al bienestar de las sociedades de nuestras regiones”, indicó Wong González.

 

En esta segunda reunión –la primera se llevó a cabo en la sede del CIAD en Hermosillo–­ los académicos de ambas instituciones definieron objetivos y preguntas de investigación transversales, multidisciplinarias e interinstitucionales, para trabajar sobre las estructuras principales de los centros, que son la investigación, el posgrado y la vinculación.

 

Asimismo, se estableció de qué manera se coordinarán las actividades y los mecanismos de seguimiento y acciones interinstitucionales para lograr el “objetivo de comprender los procesos de construcción social de alternativas ante la vulnerabilidad social y cambios globales en las dos regiones”.

 

Se acabaron las vacaciones y ya está de vuelta la nueva edición de “Sábados en la Ciencia”, la cual ahora llevará por nombre “Seguridad ConCiencia” y significa una oportunidad para que niños y niñas de Hermosillo, Sonora, aprendan medidas de seguridad para prever accidentes en algunas de sus actividades cotidianas.

 

En este esfuerzo de vinculación institucional y difusión científica que mensualmente realizan el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison) y la Academia Mexicana de Ciencias Sección Noroeste (AMC), ahora se suma personal de la empresa Holcim México, como una actividad de responsabilidad social y compromiso con la comunidad hermosillense.

 

En esta ocasión, los niños y las niñas participantes presenciarán una exposición interactiva, en la cual, a través de divertidos juegos y dinámicas, aprenderán conceptos relacionados con la seguridad como “peligro”, “riesgo”, “acto” y “condición insegura”. De esta manera, quienes asistan cultivarán el conocimiento necesario para resguardar su integridad física en situaciones que puedan resultar inseguras.

 

Los expositores de esta sesión serán los ingenieros Carlos A. Haros, Jorge Contreras, Ricardo Becerril e Iván Mungarro, quienes explicaron que, con el propósito de consolidar los conocimientos impartidos en este encuentro, para finalizar la reunión se realizará un simulacro de una situación de emergencia para que los infantes demuestren sus habilidades y conocimientos.

 

La cita es la mañana del próximo sábado 5 de septiembre a las 10:00 horas. Es importante que quien desee acudir al evento reserve su lugar al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., pues el cupo es limitado. La sede del evento será el Centro de las Artes de la Universidad de Sonora, ubicado en Av. Rosales y Luis Donaldo Colosio.

 

Sábados en la Ciencia es un programa dirigido a niños y niñas menores de once años de edad que se realiza mensualmente y que no tiene costo de acceso para el público. Si desea saber más, consulte su página Facebook.com/sabadosenlaciencianoroeste.

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