Notas

 

Con el propósito de consolidar las buenas prácticas de los laboratorios, en apego al método científico y al rigor del análisis estadístico de los datos de control de la calidad y del propio ensayo, personal de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió capacitación sobre la norma “Competencia Técnica basada en la Norma NMX-EC-17025-NMC-2016”.

 

Dentro de los temas que se abordaron en el curso destacan la gestión de calidad de las mediciones, conceptos selectos del Vocabulario Internacional de Metrología, principios subyacentes del ISO/IEC 17025, confirmación metrológica y calificación de los equipos, casos típicos del control de calidad y análisis estadístico de los datos.

 

Alma Rosa Islas Rubio, titular de la CTAOV del CIAD y gestora de esta capacitación, comentó que la instrucción recibida por los investigadores y técnicos servirá para fortalecer el nivel de calidad de los laboratorios del CIAD e impulsar que los laboratorios implementen las medidas requeridas para asegurar que las mediciones que realizan cumplan con los criterios de calidad que garanticen su validez.

 

Con este tipo de iniciativas, dijo la doctora Islas Rubio, el CIAD cumple con la responsabilidad profesional de brindar mejores servicios analíticos a los sectores público y privado con quienes mantiene una relación comercial. Esto, agregó, garantizará a los clientes del Centro que los estudios que han contratado se han realizado con los más altos estándares de confiabilidad; un tema imprescindible para la importación y exportación de alimentos, entre otros rubros.

 

Asimismo, señaló que este curso no solo reforzará el ámbito de servicios profesionales, sino también a los proyectos de investigación en ciencia básica, pues se mejorarán las prácticas que investigadores, técnicos y estudiantes deben ejecutar en los laboratorios.

 

Actualmente el CIAD cuenta con seis laboratorios certificados ante la Entidad Mexicana de Acreditación, lo cual es una constancia de que el personal de investigación cuenta con los conocimientos, experiencia y habilidades necesarias en el desempeño de su labor, así como de las diferentes estrategias y métodos para el aseguramiento y control de la calidad en los ensayos.

 

 

El Parque Científico y Tecnológico Unidos por el Conocimiento es un complejo de edificios dedicados a la investigación e innovación científica y tecnológica para el desarrollo de Nayarit; en este sitio de 27 hectáreas, además de instituciones locales, se encuentran instalados tres centros de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que, en su conjunto, no existen en otra entidad de México.

 

El encargado de la operación y gestión del parque es el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Cocyten), encabezado por la maestra en ciencias ambientales, Beatriz Quintero Hernández, quien destacó que el sitio pretende generar bienestar a la sociedad, mediante la cultura científica y tecnológica.

 

“El Parque Científico Unidos por el Conocimiento es una realidad planteada por el gobierno del estado, con una importante inversión para el desarrollo científico y tecnológico de Nayarit que, a través de una estrategia incluyente, ha promovido la presencia de importantes centros de investigación con prestigio internacional, con lo que se estimula a la innovación y creatividad para beneficio de la sociedad nayarita”, resaltó.

 

El complejo alberga seis unidades de investigación, el Museo Interactivo de Ciencias e Innovación de Nayarit, y actualmente se encuentra en construcción un domo digital o planetario, con el que se concretará el proyecto general que fue inaugurado en febrero de 2015, por el director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza, y autoridades locales.

 

Los centros de investigación Conacyt instalados en el parque son la Unidad Nayarit del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, S.C. (UNCibnor+), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD) y la Unidad de Transferencia Tecnológica Tepic del Centro de Investigación Científica y de Estudios Superiores de Ensenada (CICESE UT3).

 

Asimismo, son residentes dos instituciones referidas de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN): el Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo de Nayarit, A.C. (Idenay) y el Centro Nayarita de Innovación y Transferencia de Tecnología, A.C. (CENIT2).

 

Finalmente, se encuentra el Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnologías de la Información (Cideti), del Instituto Tecnológico de Tepic.

 

La vocación de los centros residentes

 

La presencia de los seis centros de investigación obedece a la necesidad de resolver problemáticas locales y regionales a partir de la generación de conocimiento científico y tecnológico, siendo pues las vocaciones económicas y socioculturales del estado, como la agricultura, acuicultura, alimentos, educación y turismo, los nichos de oportunidad y factores que impulsaron la creación de este complejo.

 

La Unidad Nayarit del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (UNCibnor+) tiene como objetivo específico la producción de crías de tilapia para atender la demanda de estos peces en la región occidente del país, mediante el acompañamiento para generar pesquerías de tilapia con la siembra de crías en embalses naturales y artificiales.

 

Desde el 2010, aseguró la encargada del parque y del Cocyten, Beatriz Quintero Hernández, se instaló este centro con el Laboratorio de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación en Tilapia, diseñado para producir al menos 18 millones de crías de tilapia para cubrir la demanda de la región.

 

La Unidad de Gestión Tecnológica (UGT) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) desarrolla proyectos científicos relacionados con alimentos de origen animal y vegetal, nutrición humana y animal, tecnología de productos agrícolas, pecuarios y de acuicultura, con el fin de apoyar los sectores social, público y privado, con servicios orientados a la producción, manejo y comercialización de alimentos.

 

Asimismo, explicó la maestra en ciencias ambientales, la instalación  de la Unidad de Transferencia Tecnológica Tepic del Centro de Investigación Científica y de Estudios Superiores de Ensenada (CICESE UT3) tiene como objetivo realizar investigación científica básica y aplicada en los campos de geofísica, oceanografía física, física e instrumentación, encaminadas a solucionar problemáticas de la región relacionadas con estas áreas.

 

Recordó que el CICESE es el centro más grande y el segundo más antiguo, instaurado en México por el Conacyt, que forma parte de los 27 centros de investigación del consejo.

 

El Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo de Nayarit (Idenay), dijo Quintero Hernández, busca encaminar la investigación científica y tecnología en el ámbito de la educación para lograr calidad, pertinencia y equidad. También persigue coadyuvar con la generación de personal docente, planificaciones y toma de decisiones en el sector educativo.

 

Por su parte, el Centro Nayarita de Innovación y Transferencia Tecnológica (CENIT2) tiene como objetivo ofrecer servicios científicos y tecnológicos a los sectores público, privado y social, a partir de su área de competencia agroalimentaria, señaló. El Cenit2 es un proyecto respaldado por la Universidad Autónoma de Nayarit que promueve la atracción de inversiones y talento hacia el estado, mencionó la directora general del Cocyten.

 

Museo Interactivo y el domo digital

 

El Museo Interactivo de Ciencias e Innovación de Nayarit es una representación arquitectónica de la identidad nayarita, afirmó la encargada del parque, ya que su estructura representa un águila garza, animal símbolo porque supone a Nayarit como origen de la mexicanidad.

 

A la entrada del museo, la estructura de una fuente representa la Isla de Mexcaltitán, de donde cuenta la leyenda, pudo ser el Aztlán de los aztecas que fundaron la gran Tenochtitlan; en el vestíbulo principal existe una maqueta que muestra este recorrido histórico.

 

De proyecto a realidad

 

Uno de los involucrados en el proyecto del parque tecnológico y científico, el secretario de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Nayarit, Rubén Bugarín Montoya, recordó que fue en el sexenio del gobierno estatal anterior cuando surgió la idea de conformar este sitio llamado inicialmente Ciudad del Conocimiento, hasta el año pasado cuando cambió a Unidos por el Conocimiento en alusión a la identidad de la actual gubernatura.

 

Precisó que el proyecto surgió como necesidad de impulsar la economía del estado, basada en el conocimiento para traducirla en bienes y servicios para la sociedad que impactaran en el desarrollo económico, social y cultural de Nayarit.

 

Explicó que a partir de ello surgió una alianza entre el Instituto Tecnológico de Tepic (ITT) y la Universidad Autónoma de Nayarit, para atender a una convocatoria en 2009 del Fondo Mixto (Fomix Nayarit) del Conacyt para establecer ecosistemas de ciencia y tecnología que generaran productos y servicios, acordes con las necesidades y problemáticas del estado en cuanto a su vocación agropecuaria, acuícola y alimentaria, entre otras.

 

“En torno a temas como turismo, agropecuarios, acuícolas y otros, se planteó atraer y retener talentos e infraestructura científica y fue como se planteó atraer los centros Conacyt para que nos ayudaran con la agenda pendiente en ciencia y tecnología del estado”, indicó.

 

Sin embargo, Bugarín Montoya reconoció que se requiere entre 25 y 30 años para lograr la consolidación del parque tecnológico, que actualmente es administrado por el Consejo de Ciencia y Tecnología del estado.

 

Adelantó que el número de residentes crecerá en próximas fechas, ya que la UAN establecerá en el lugar un Centro de Energías Renovables para aprovechar energías como radiación solar, energía eólica y geotermia.

 

Colaboración de Claudia Karina Gómez Cancino, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt

 

 

Aarón Fernando González Córdova, profesor investigador titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) tomó protesta el pasado martes como nuevo titular de la Coordinación de Vinculación Social de esta institución.

 

En un acto presidido por Pablo Wong González, Director General del CIAD, se reconoció la labor de Juan Pedro Camou Arriola, coordinador saliente, por su contribución en una de las áreas sustantivas de esta institución y una tarea que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha encomendado fortalecer en los Centros Públicos de Investigación del país.

 

En ese sentido se conminó a González Córdova a dar continuidad y consolidar los proyectos de vinculación institucional, con base en su amplia experiencia como investigador y promotor del quehacer científico de este centro, así como a corresponder con los indicadores que el Conacyt y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) establecen cada año para los centros de investigación.

 

González Córdova agradeció la confianza institucional depositada en él y asumió esta responsabilidad con la certidumbre de que en la actualidad la sociedad y los sectores público y privado demandan mayor proactividad de las instituciones de investigación; de tal manera exhortó al equipo de colaboradores, que a partir del pasado primero de junio coordina, a corresponder con este requerimiento.

 

“En el recurso humano que integramos el CIAD estriba la mayor de nuestras fortalezas y por ello hay que impulsar estas virtudes para hacer un mejor papel del que ya hacemos en pro de la sociedad”, manifestó el nuevo Coordinador.

 

Por su parte, los y las integrantes de la Coordinación de Vinculación agradecieron el desempeño de Camou Arriola por su gestión como titular de esta área y expresaron su apoyo en los proyectos que González Córdova conducirá en el período 2016-2021.

 

Aarón Fernando González Córdova es ingeniero bioquímico en alimentos y tiene una maestría en ciencias y un doctorado en investigación y desarrollo de alimentos. Además, cuenta con múltiples reconocimientos estatales, nacionales y extranjeros, y es miembro de distintas asociaciones internacionales de investigación. Si desea saber más sobre su trayectoria, consulte este enlace http://bit.ly/1XCk3V9

 

 

El Gobierno del Estado de Sonora y la Embajada del Reino Unido en México firmaron un acuerdo de entendimiento a través del cual se impulsará el desarrollo de relaciones comerciales y de colaboración en innovación tecnológica, seguridad alimentaria e investigación en alimentos.

 

En el cierre de una visita diplomática en la que el embajador del Reino Unido, Duncan Taylor, se reunió con los titulares de diferentes secretarías estatales para establecer acuerdos que promuevan las potencialidades de ambas regiones, se enfatizó el interés por fortalecer las investigaciones encaminadas a mejorar la cosecha de trigo.

 

El embajador señaló que será a través del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt) y el Consejo de Biotecnología y Ciencias Biológicas del Reino Unido que se desarrollen proyectos sobre transferencia de conocimiento y financiamiento para apoyos estratégicos para el sector agrícola.

 

Claudia Pavlovich Arellano, titular del ejecutivo estatal, celebró este acercamiento y manifestó que este tipo de acciones hacen que la sociedad tenga confianza en sus gobiernos, pues atienden a las demandas ciudadanas y llevan a Sonora al lugar que se merece en el aprovechamiento de sus recursos.

 

En el evento estuvieron presentes el Director del Consejo Británico, David Elliot, autoridades estatales, miembros del Congreso del Estado y representantes de instituciones educativas de nivel superior de Sonora.

 

Al finalizar el encuentro al que acudió como invitado especial, Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), expresó que este convenio es de especial relevancia para las instituciones de investigación, ya que Gran Bretaña es líder en procesos de innovación.

 

“Creo que este convenio será muy provechoso debido a que en el desarrollo de proyectos agrícolas y de sustentabilidad alimentaria el CIAD puede desempeñar un papel clave”, indicó Wong González.

 

 

 

Con el propósito de fortalecer la vinculación institucional y compartir la generación de su conocimiento científico, en días recientes el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha recibido la visita de estudiantes de distintas instituciones educativas de Hermosillo, Sonora.

 

Estudiantes del Telebachillerato Comunitario Mesa del Seri fueron recibidos por Alfonso García Galaz, profesor investigador de la Coordinación de Ciencias de los Alimentos, quien ofreció una plática sobre los principales contaminantes que se encuentran en los alimentos y, en el Laboratorio de Microbiología, expuso las técnicas básicas para el análisis de microorganismos patógenos.

 

Posteriormente, el alumnado continuó su recorrido en el Laboratorio de Fisiología Celular y Bioprocesos, donde Rosina Cabrera Ruiz, investigadora de la misma Coordinación, explicó sobre las bacterias, hongos y microorganismos que tienen un interés biotecnológico por sus beneficios. Las y los jóvenes observaron a las células en el microscopio y aprendieron cómo se llevan a cabo los bioprocesos en un tanque de fermentación.

 

En la misma semana, estudiantes del Liceo Thezia tuvieron la oportunidad de realizar prácticas sobre cromatografía y encapsulamiento, y observar los diferentes procesos de cultivo de microorganismos benéficos a través de un microscopio; esto bajo la guía y supervisión de la profesora Rosa Armenta Corral.

 

Por último, niños y niñas de la Escuela Primaria Miguel Hidalgo y Costilla, ubicada en el ejido La Victoria, visitaron la Planta Piloto de Procesamiento de Productos Cárnicos de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, donde Germán Cumplido Barbeitia y Libertad Zamorano García les instruyeron en una práctica para la elaboración de embutidos.

 

Si usted tiene interés en visitar el CIAD y conocer su quehacer científico, puede gestionar un recorrido guiado sin ningún costo llamando al teléfono (662) 289 2400 extensión 556 o escribiendo al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

El comercio automotriz entre México y China ha crecido en la última década y actualmente es uno de los sectores más dinámicos dentro del intercambio bilateral, dijo, el pasado martes 31 de mayo, Pablo Wong González, director general del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

Indicó que las industrias automotrices mexicanas y chinas sostienen una relación de complementariedad a través del intercambio comercial bilateral, el cual comenzó a crecer desde 2005.

 

"Tiene una tendencia al crecimiento con relación al comercio total bilateral. La dinámica del sector automotriz es mucho más alta que el comercio total", indicó el doctor en Desarrollo Internacional en el marco del tercer seminario internacional "América Latina y el Caribe y China: condiciones y retos en el siglo 21".

 

Wong González expuso que la industria automotriz representa entre el 5 y el 8 por ciento del intercambio comercial entre las dos naciones, conforme apuntan los reportes de los gobiernos mexicano y chino al respecto.

 

Automóviles compactos y de lujo representan casi el 80 por ciento del valor de las exportaciones del sector mexicano hacia el mercado del gigante asiático, a los cuales le siguen motores y autopartes, detalló el director del CIAD, un centro público de investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Wong González agregó que China exporta al país latinoamericano principalmente piezas de manufactura de tecnología universal y accesorios, como autopartes de acero, neumáticos o baterías.

 

El director del CIAD señaló que China se convirtió en 2010 en el cuarto socio del sector automotriz mexicano, el cual tiene como principal mercado Estados Unidos.

 

No obstante, advirtió que la balanza comercial del sector arroja un déficit para México, al igual que en otros rubros del intercambio bilateral.

 

El experto agregó que un área de oportunidad en la relación bilateral es la exportación a México de automóviles subcompactos y compactos fabricados en China para la población con menores ingresos.

 

Para que esta situación se concrete, Wong González detalló que los vehículos chinos requerirían cumplir con los estándares de calidad y seguridad del mercado mexicano, un aspecto que, dijo, actualmente no ocurre.

 

Fuente: http://bit.ly/1r5VWQ6

 

Los buquis ya casi salen de vacaciones, pero ese no es pretexto para que se queden aburridos en casa y sin su dosis mensual de ciencia. Ya llegó la nueva edición del programa de divulgación científica más popular entre la niñez y juventud hermosillense: Sábados en la Ciencia.

 

En esta ocasión, “Las arañas me hacen cosquillas” es el nombre del taller organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison) y La Burbuja, Museo del Niño, el cual será impartido por el biólogo Alf Meling.

 

Como parte de las actividades de dicho taller, el expositor explicará peculiaridades de lo que él mismo describe como su mayor pasatiempo: estudiar los arácnidos. Quienes asistan podrán conocer aspectos importantes sobre su biología, métodos de caza y reproducción, así como peculiaridades interesantes sobre su estilo de vida.

 

Asimismo, el público infantil aprenderá el secreto mejor guardado de estos artrópodos: ¿cómo es que fabrican las telarañas?, el cual ha sido fuente de inspiración hasta para la creación de superhéroes como El Hombre Araña.

 

¡Y eso no es todo!, porque, para quienes se atrevan, el expositor les permitirá tocar diferentes especies de arañas inofensivas, con el propósito de que los niños aprendan cuándo es necesario extremar precauciones y cuándo es posible acercarse a conocerlas mejor.

 

El evento se celebrará en La Burbuja, Museo del Niño, el cual se encuentra en el interior del parque recreativo La Sauceda, ubicado en Periférico Oriente y bulevar Francisco Serna. 

 

La cita es el sábado 11 de junio a las 10:00 horas. Es importante que quien desee acudir al evento reserve su lugar al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., pues el cupo es limitado.

 

Sábados en la Ciencia es un programa dirigido a niños y niñas menores de once años de edad, que se realiza mensualmente y que no tiene costo de acceso para el público. Si desea obtener más información, consulte su página Facebook.com/sabadosenlaciencianoroeste. Para mayor información puede comunicarse al teléfono (662) 289 2400, extensión 543 o 505.

 

Ante el incremento de casos de cáncer infantil que se ha manifestado a nivel global, sin que México ni Sonora sean la excepción, la Comisión Estatal Interinstitucional para la Formación y Capacitación de Recursos Humanos e Investigación en Salud en el Estado de Sonora (Ceifcrhis) acordó, junto con las universidades estatales que imparten la carrera de medicina, fortalecer las capacidades del estudiante de pregrado en la detección de dicho padecimiento.

 

En una reunión sostenida el pasado viernes en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Hermosillo, Sonora, representantes de más de veinte instituciones que integran la Ceifcrhis coincidieron en que una estrategia acertada para combatir el cáncer infantil es mejorar la detección oportuna en el primer nivel de atención, por lo que es necesario que el médico familiar cuente con las habilidades necesarias para canalizar apropiadamente los casos que se identifiquen.

 

Humberto Astiazarán García, titular de la Coordinación de Nutrición, quién fue el anfitrión del evento en nombre del Dr. Pablo Wong González, Director General del CIAD, celebró este acuerdo, pues, dijo, existen muy pocos oncólogos pediatras en Sonora y, en ese sentido, es fundamental la calidad en la preparación de las nuevas generaciones de médicos en las universidades del estado, por lo que iniciativas de esta índole son benéficas para la sociedad.

 

Una vez que se establezcan las líneas de acción, agregó, los centros de investigación, como el CIAD, podrán participar brindando talleres de capacitación de la biología del cáncer y contribuyendo con investigación que ayude a mejorar métodos de diagnóstico, como la identificación de nuevos marcadores.

 

Un compromiso con la sociedad

El Ceifcrhis es un órgano integrado al interior de cada entidad federativa, compuesto por todas las instituciones públicas y privadas que brindan atención en el área de la salud, que realizan investigación o forman profesionales en esta área. El papel de este órgano es establecer estrategias, políticas y recomendaciones normativas dirigidas a la formación de recursos humanos para la salud, las cuales se desarrollan en concordancia con una comisión nacional.

 

En su más reciente encuentro también se analizaron los resultados de la XXIII Reunión de Investigación, donde se hace entrega de los Premios Estatales de Investigación, y se avanzó en la definición de las bases en las que se sostendrá la próxima edición de este certamen, que habrá de celebrarse en el Instituto Tecnológico de Sonora en fechas aún por definirse.

 

Con el propósito de fortalecer la vinculación institucional e impulsar el desarrollo de ciencia de frontera, recientemente el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) firmó un convenio de colaboración con el Departamento de Energía de Estados Unidos para contar con acceso al sincrotrón de la Universidad de Stanford (Stanford Synchrotron Radiation Lightsource, SSRL)

 

Un sincrotrón es un acelerador de partículas que se utiliza para analizar la estructura de materiales (entre ellos, las proteínas en estado sólido) y entender a nivel molecular su modo de acción. 

 

En el marco de este convenio, el Dr. Rogerio Sotelo Mundo, investigador titular de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal del CIAD y responsable de esta colaboración, visitó el SSRL para realizar estudios de difracción de cristales de proteínas para determinar su estructura tridimensional a muy alta resolución.

 

Con el apoyo de la Dra. Vivian Stojanoff (Brookhaven National Laboratory), se realizaron experimentos con instrumentación robotizada para el montaje de cristales e infraestructura de la más alta vanguardia. 

 

De acuerdo a Sotelo Mundo, la utilización de estas tecnologías ayudará a impulsar áreas de investigación del CIAD, como el análisis molecular de la evolución del metabolismo de carbohidratos en el camarón, los mecanismos de destoxificación del mango y el metabolismo energético de insectos.

 

Este último se realiza en colaboración con el Dr. Carlos Fernando García, de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), con quien el CIAD tiene un proyecto de intercambio binacional apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, su equivalente en el país sudamericano.

 

El CIAD también forma parte de la Red Temática de Usuarios de Luz Sincrotrón, que permite compartir experiencias entre científicos y estudiantes de posgrado que usan estas tecnologías y, además, promueven la construcción de un sincrotrón mexicano.

 

Estas acciones abren el camino para futuras visitas y estancias de estudiantes de doctorado y otros Investigadores del CIAD, complementando la formación de recursos humanos y potenciando las redes y oportunidades para realizar ciencia de frontera en nuestra institución”, concluyó Sotelo Mundo.

 

 

 

 

Conocer la prevalencia de diabetes y obesidad en grupos indígenas en Sonora y su asociación con el estilo de vida (dieta y actividad física) ha sido la motivación desde hace 24 años del doctor Julián Esparza Romero, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

En México, la diabetes es la principal causa de muerte; según cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, setenta de cada cien mil personas murieron a causa de diabetes mellitus (tipo 2) en el año 2011.

 

Aunque esta enfermedad es una de las prioridades que atiende el sistema de salud pública, representada en encuestas nacionales, a la fecha no existen datos oficiales en torno a su prevalencia en comunidades indígenas del país.

 

El trabajo del investigador se ha enfocado en grupos de las etnias pima, seri y yaqui del estado de Sonora, motivado por descubrir la interacción entre la predisposición genética y el estilo de vida, hacer un diagnóstico de la magnitud de estas enfermedades y sus principales determinantes, así como un estudio comparativo en un periodo de tiempo determinado.

 

El investigador, adscrito al Departamento de Nutrición Pública y Salud del CIAD, y responsable de la Unidad de Investigación en Diabetes, explica a la Agencia Informativa Conacyt que en el año 1991 realizaron un primer estudio en dos grupos genéticamente relacionados: una comunidad pima que habita en el estado de Sonora y otro grupo pima estadounidense en Arizona.

 

El estudio realizado en 1991, en coordinación con un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, localizado en Phoenix, Arizona, y financiado por el Instituto Nacional de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales del NIH, evaluó la influencia de la dieta y la actividad física como parte del estilo de vida de ambos grupos indígenas sobre la prevalencia de obesidad y diabetes mellitus.

 

A decir del investigador, en ese tiempo no estaba muy claro qué era más importante, si la genética o el estilo de vida, por lo que esa fue la pregunta de investigación, considerando que ambos grupos tenían el mismo origen, compartían la misma genética y vivían en ambientes muy contrastantes.

 

 

En entrevista, Julián Esparza Romero detalla que tras evaluar la dieta y actividad física de las dos comunidades, se observó que en poblaciones genéticamente predispuestas el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes puede estar determinado por circunstancias relacionadas con el estilo de vida.

 

Observaron que la comunidad pima de Sonora se encontraba en un ambiente protector para muchas enfermedades crónicas; por ejemplo, sus integrantes realizaban mucha actividad física —principalmente en la agricultura— y consumían una dieta baja en grasa y alta en fibra, lo que llaman “una dieta protectora”.

 

En tanto, la prevalencia de diabetes en el grupo de Estados Unidos era mayor, producto del sedentarismo y la alimentación con alto contenido calórico, principalmente de grasas saturadas y bajo consumo de fibra.

 

En este estudio preliminar, los pimas mexicanos se compararon con el grupo de pimas de Arizona pareados por edad y sexo. Se encontró que el índice de masa corporal y el nivel de colesterol en el grupo mexicano era menor que en el grupo de Estados Unidos. Solo dos mujeres (equivalente a 11%) y un hombre (6%) de los mexicanos presentaron diabetes mellitus, mientras que en los estadounidenses la prevalencia fue de 37 y 54% entre mujeres y hombres, respectivamente. Estos resultados fueron publicados en la revista especializada Diabetes Care en 1994.

 

Más investigación

En el año 1995 se realizó un segundo estudio comparativo transversal entre los pimas de Maycoba y los pimas de Arizona, pero también analizando dos grupos no relacionados genéticamente, pimas y no indígenas de la comunidad de Maycoba, en el municipio de Yécora, Sonora, y que vivían en ambientes similares.

 

Los resultados comparativos de diabetes y obesidad fueron publicados en el año 2006 en Diabetes Care, mostrando diferencias en la prevalencia de diabetes mellitus ajustada por edad y sexo de los pimas de Maycoba de 6.9%, en comparación con 38% de los pimas de Arizona y de solo 2.6% en no pimas mexicanos. En tanto que la prevalencia de obesidad para pimas y no indígenas mexicanos fue de 13 y 19%, respectivamente, mientras que para los pimas de Arizona fue de 69%.

 

 “También evaluamos la actividad física y la dieta. Encontramos que en la comunidad pima mexicana el gasto energético era mayor, producto de la intensa actividad física que desarrollan, como labores de agricultura para el autoconsumo, comparado con una actividad muy sedentaria de la comunidad pima de Estados Unidos. En cuanto a la dieta, la de aquí era protectora con alto consumo de fibra y baja en grasas, que son factores importantes que se han asociado con la obesidad y enfermedades crónicas”, detalla.

 

Y es que la mayoría de los pimas de Arizona que estudiaron tenía acceso a vehículos como medio de transporte, usaban máquinas para realizar el trabajo de campo y adquirían sus alimentos en supermercados. Asimismo, su patrón de alimentación se constituía por un consumo alto de grasas y de carbohidratos simples y bajo contenido de fibra.

 

Estudio del caso mexicano

El doctor Esparza Romero, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), relata que el interés por conocer la evolución de estas enfermedades en las comunidades indígenas mexicanas los llevó a emprender un nuevo estudio quince años después.

 

El propósito era analizar el impacto en la salud que tuvieron los cambios en la comunidad de Maycoba, entre ellos la apertura de una carretera (que se dio cuando iniciaron la investigación de 1995), lo que ha permitido el uso de automóviles; la instalación de infraestructura de electricidad y la red de agua potable, que ha promovido el aumento en el número de tiendas y con ello la oferta de productos industrializados que pueden ocasionar un cambio en los hábitos alimenticios, y la televisión, servicio de telefonía satelital e Internet.

 

 “Consideramos que era importante evaluar el efecto de esos cambios en la prevalencia de diabetes. Así fue que decidimos elaborar una nueva propuesta con el mismo grupo de trabajo para comparar los datos obtenidos en 1995 en Maycoba con las condiciones prevalecientes en el año 2010, para conocer si los cambios que se dieron en la comunidad afectaron la prevalencia de diabetes y obesidad”, enuncia.

 

 “El proyecto Maycoba”, como se le denominó, estudió la importancia de los factores genéticos y ambientales en el desarrollo de la obesidad y la diabetes tipo 2 en los pimas y no indígenas, basándose en la premisa de que los cambios en el ambiente o estilo de vida aumentarían la prevalencia en el grupo indígena debido a su mayor susceptibilidad genética.

 

No obstante, en el estudio se encontró que la prevalencia de diabetes aumentó de forma importante en los hombres no indígenas, y que en los varones pimas no creció. En el caso de las mujeres hubo un aumento de manera similar en ambos grupos, lo cual se atribuye a que comparten las mismas actividades, como el trabajo de hogar.

 

Fue así que la prevalencia de diabetes ajustada por edad y sexo aumentó 1.3 veces en los pimas, en comparación al incremento de 3.8 veces en el grupo de los no indígenas.

 

 “Fue un hallazgo muy importante porque por un lado vemos que quien estaba absorbiendo los cambios no favorables era el grupo no indígena, porque en el estudio de 1995 no encontramos ningún caso de diabetes en los hombres no indígenas y ahora fue el grupo con la prevalencia más alta”, indica.

 

El doctor en epidemiología por la Universidad de Arizona dice que explican dichos cambios a que la comunidad pima sigue trabajando la agricultura de forma tradicional porque no hay industria que les haya permitido cambiar de actividad.

 

Los resultados fueron publicados en 2015 en Diabetes Care y fue seleccionado por la revista para que el doctor George A. Bray, uno de los más importantes estudiosos de la obesidad, escribiera un editorial sobre el estudio. En este resalta que es una de las pocas investigaciones que ha analizado los cambios que se dan en las comunidades y que obtiene conclusiones sobre este tipo de enfermedades.

 

Colaboración de Ana Luisa Guerrero, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt

Ir al artículo original: http://bit.ly/1TXYGe2

Mobile Menu