Notas

 

Con motivo de la celebración de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología 2016 (SNCyT), que a nivel estatal comprenderá diferentes actividades académicas y culturales, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) realizará una jornada de eventos que se desarrollará del 24 al 28 de octubre.

 

La participación del CIAD en la vigésima tercera edición de la SNCyT iniciará el lunes 24 en la Universidad Tecnológica de Guaymas, en el marco de la exposición “Green Show Room”, una exhibición científica sobre las consecuencias del cambio climático y los proyectos científicos que diferentes instituciones de educación superior en Sonora hacen al respecto.

 

El martes 25 continuarán las actividades en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey en el “Tianguis de la Ciencia”, evento que tiene como propósito promover el quehacer científico de diferentes instituciones que generan conocimiento científico en la región.

 

El mismo martes arrancará en el Centro una serie de talleres dirigidos exclusivamente para estudiantes de escuelas de primaria y secundaria públicas y privadas, que serán impartidos por técnicos e investigadores del CIAD, y que se extenderá hasta el viernes 28.

 

La temática de los cursos contempla “El ABC de las frutas”, una práctica de producción de embutidos frescos y deshidratados, y un taller para la elaboración de pan.

 

Asimismo, acorde al lema que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha establecido para la edición de la SNCyT de este año: “Cambio climático: piensa globalmente, actúa localmente”, se impartirá un taller denominado “El impacto del cambio climático en la producción de alimentos”.

 

La SNCyT concluirá con la impartición de un curso sobre senderismo y reforestación, el cual dará paso a la proyección del documental “La Tierra desde el espacio, componente del clima global”, actividad que estará abierta al público general.

 

La Unidad de Gestión Tecnológica del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (UGT-CIAD) en Tepic contribuye a la articulación de proyectos, desarrollo empresarial y entorno socioeconómico de organizaciones nayaritas del sector agroindustrial, acuícola y alimentos, informó su titular, la doctora en genética de organismos acuáticos Gabriela del Valle Pignataro.

 

“Nuestro principal impacto ha sido social, en el sentido de apoyar a empresas medianas, pequeñas y micro, porque en el estado no hay grandes industrias, pero hemos apoyado a cooperativas y asociaciones de campesinos para realizar su constitución legal y, en otros casos, a que obtengan el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (Reniecyt) para poder articular un proyecto y obtener fondos”, dijo para la Agencia Informativa Conacyt.

 

Esta unidad del CIAD en Tepic, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), tiene como vocación la vinculación intersectorial, gestión e integración de proyectos locales y, en su caso, canaliza investigaciones hacia su matriz en Hermosillo y hacia las otras unidades donde se diversifican las especialidades.

 

La doctora Del Valle Pignataro resaltó que desde 2012 se ha dado seguimiento, hasta conseguir el éxito de los proyectos, a más de diez empresas, entre industrializadoras de jugos y frutas, industriales de la masa y la tortilla, salsas, conservas, granjas camaroneras y proyectos comunitarios acuícolas, entre otras.

 

“Este es un centro público de investigación, tenemos presupuesto federal, salarios pagados, servicios gratuitos, no somos una consultoría o empresa privada, damos acompañamiento y estamos comprometidos con nuestros usuarios; los llevamos de la mano hasta que los resultados de sus proyectos son valiosos para ellos, para la región y para el país”, asentó.

 

La UGT, además, ofrece al público sus instalaciones, auditorio, sala de juntas y demás infraestructura para llevar a cabo talleres, seminarios, videoconferencias u otro tipo de actividades.

 

Responsabilidad social para Nayarit

 

Del Valle Pignataro indicó que una de las perspectivas de este centro es contribuir con la solución de cuestiones de repercusión social, como la nutrición; en este sentido, mencionó que se llevó a cabo la primera etapa de un proyecto en el que se entregaron molinos solares para elaborar pinole en comunidades indígenas en situación de alta marginación.

 

“En la comunidad de El Roble, del municipio de La Yesca, la doctora Mayra de la Torre Martínez, del CIAD Hermosillo, y una servidora, impulsamos un proyecto para mujeres, con la finalidad de mejorar su nivel de vida, elaborando y vendiendo pinole hecho con molinos solares; el producto ya tiene etiqueta e información nutrimental; no registramos la marca porque la producción no es voluminosa y tiene problemas de comercialización”, dijo.

 

La segunda etapa de este proyecto de beneficio social será establecer un sistema de producción estable y constante para atender a sus distribuidores, que son principalmente restaurantes y establecimientos de productos orgánicos en la ciudad de Tepic.

 

“Una de las visiones de nuestra unidad es inclinarnos a contribuir al desarrollo social de Nayarit, trabajar con mujeres indígenas y buscar aliviar la pobreza”, sostuvo la doctora Gabriela del Valle.

 

Actualmente esta unidad de gestión del CIAD trabaja seis proyectos para igual número de empresas, que buscarán obtener fondos del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) 2017 del Conacyt. Los perfiles de estas empresas son variables, entre laboratorios dedicados a elaborar vacunas para pollos, productoras de cárnicos, empresas apícolas, agroindustrias y productoras de jugos.

 

La titular del CIAD unidad Nayarit destacó que uno de los proyectos —en desarrollo— pretende alargar la vida de anaquel de productos alimenticios, además de mejorar su calidad de exportación, empaque, etiquetado, certificación orgánica, controles y gestión de calidad, entre otros.

 

“Actualmente estamos integrando seis proyectos para el PEI, ahí concentramos nuestros conocimientos, pero accederemos a otros fondos sectoriales como el de la Secretaría de Economía y Conacyt, Fomix y otros fondos que existen para lograr nuestra misión de contribuir al desarrollo del estado”, aseguró.

 

Formación de recursos humanos

 

A pesar de que en este centro no existe la oferta de estudios de posgrado, los estudiantes nayaritas formados como bioquímicos en alimentos, interesados en cursar esta especialización, son canalizados a la matriz en la ciudad de Hermosillo, en Sonora.

 

Lo que ha promovido la UGT-CIAD es la estancia de servicio social en el área de conformación de proyectos, donde se les apoya para realizar su tesis de licenciatura y, posteriormente, gestionar su colaboración en proyectos.

 

“Actualmente existen dos personas, Arleth Guadalupe Rodríguez y Goretti de la Rosa Limón, egresadas del Instituto Tecnológico de Tepic, que pertenece al Tecnológico Nacional de México (TECNM), que están formándose con el doctor Gerardo Torres García en la conformación de proyectos para el PEI; hacen su servicio social y tienen una beca para la Universidad de California, pero regresarán al CIAD. Así hemos tenido entre cinco y diez personas que han hecho servicio social, o articulando tesis de licenciatura, principalmente”, indicó la titular del centro.

 

Colaboración de Claudia. Karina Gómez Cancino, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt

 

Fuente: http://bit.ly/2doKgBi

 

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ofrece una oportunidad para que cualquier persona pueda aprender a producir hongos comestibles a partir de la utilización de residuos agroindustriales. 

 

A través del curso teórico-práctico “Producción de hongos comestibles bajo condiciones controladas”, el CIAD, en coordinación con el Instituto de Ecología (Inecol), invitan a aprender a cultivar el hongo Pleurotus, conocido popularmente como seta.

 

En el taller se compartirán fundamentos teóricos sobre la biología, morfología y taxonomía de los hongos, así como de los procesos de cultivo de las diferentes especies, con un enfoque especial en las ventajas de la producción de las setas. 

 

En el lado práctico, se realizarán ejercicios sobre la obtención y mantenimiento de cepas, preparación de medios de cultivo y aislamiento de cepas. Además, se enseñará a instalar un modelo geodésico de bajo costo para el cultivo de setas.

 

Uno de los propósitos de los organizadores es que el cultivo de hongos se contemple como una opción para el reciclamiento de los residuos agroindustriales de la región y la obtención de alimentos con alto valor proteico a bajo costo. Por ello, el taller se impartirá desde una visión de alternativa productiva.

 

En ese sentido, se instruirá a los asistentes sobre el manejo poscosecha del producto, control de calidad, buenas prácticas, inocuidad, conservación y comercialización. Para finalizar el taller los participantes podrán disfrutar de una degustación de platillos preparados con setas como una muestra del valor culinario de esta actividad. 

 

El taller se realizará los próximos 17 y 18 de noviembre en las instalaciones del CIAD en Hermosillo, Sonora, con un costo de mil quinientos pesos (más IVA), el cual incluye material didáctico, degustación gastronómica y constancia con valor curricular.

 

Para mayor información puede llamar al teléfono (662) 289 2400 ext. 338 o consultar el programa en el siguiente enlace: http://bit.ly/2ed0yla

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en la 8ª Jornada Nacional de Innovación y CompetitividadInnovación y productividad en la cadena agroalimentaria”, que se celebró en Mérida, Yucatán, el pasado 14 de octubre.

 

La Jornada tuvo como objetivo presentar un panorama general sobre el estado actual de la tecnología, infraestructura y servicios a la producción, cadenas de valor, acceso al crédito y servicios de capacitación y extensión en el sector agroalimentario del país.

 

En consideración de que la innovación y la transferencia tecnológica son ejes importantes para promover la competitividad en dicho sector, diferentes instituciones de educación superior y centros públicos de investigación como el CIAD participaron en dicho encuentro.

 

El Dr. Aarón González Córdova, titular de la Coordinación de Vinculación del CIAD, quien asistió en representación del Centro a dicho encuentro, comentó que esta participación permitió presentar a los asistentes las capacidades científicas y tecnológicas del CIAD para el sector agroalimentario, así como sus programas de posgrados en ciencias y en desarrollo regional.

 

El también profesor investigador del Centro recordó que en el sector agroalimentario el CIAD tiene una amplia experiencia que lo respalda en la oferta de servicios analíticos altamente especializados, además del desarrollo de tecnología de competitividad internacional para procesos, productos y servicios.

 

El Coordinador de Vinculación subrayó que las puerta del Centro se mantienen permanentemente abiertas para que el sector productivo se acerque a consultar información sobre las oportunidades de desarrollo empresarial que ofrece la institución.

 

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Con el propósito de generar un espacio que permita la vinculación entre los sectores académico, productivo y gubernamental que sea útil para detectar áreas de oportunidad de la cadena productiva agave-bacanora, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita al Taller para Productores de Bacanora.

 

El encuentro “Bacanora, problemática y perspectivas para su aprovechamiento integral” es organizado por la Red Temática Mexicana Aprovechamiento Integral Sustentable y Biotecnología de los Agaves (AGARED) y coordinado por el CIAD y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ).

 

Como parte de las actividades que se realizarán los próximos jueves 20 y viernes 21 de octubre, la Dra. Anne Christine Gschaedler, responsable técnico de la red, compartirá sus experiencias relacionadas con la cadena productiva de agave-mezcal en Guerrero y con el aprovechamiento de agave-pulquero en Tlaxcala. Además, se propiciará un espacio para que los productores locales analicen la problemática de la producción del bacanora sonorense.

 

Conferencias y talleres

Los asistentes podrán escuchar las conferencia “El bacanora, las levaduras que lo fermentan y los compuestos que producen su sabor”, impartida por el Dr. Alfonso García Galaz (CIAD) y por la Dra. Maritza Álvarez Ainza (Universidad de Sonora), además de la conferencia “Bacanora y sotol, tan lejos y tan cerca”, dictada por el M.C José Antonio Orozco Avitia (CIAD).

 

En representación también del CIAD, el Dr. Martín Esqueda Valle ofrecerá el taller “Biotecnología aplicada en el aprovechamiento sostenible de Agave angustifolia para la producción de bacanora”.

 

Los productores encontrarán información valiosa en las “Recomendaciones técnicas para obtener destilados de agave de buena calidad”, que impartirán los investigadores Dra. Anne Christine Gschaedler y Dr. Rogelio Prado Ramírez, del CIATEJ.

 

Oportunidades y beneficios

La Dra. Gabriela Ramos Clamont Montfort, investigadora del CIAD y enlace de la AGARED, comentó que esta jornada es una excelente oportunidad para que la iniciativa privada sonorense conozca las capacidades del CIAD y del CIATEJ en apoyo a la producción de bacanora.

 

Asimismo, manifestó que habrá una participación especial por parte del Ing. Jorge Guzmán Nieves, Delegado Federal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), quien informará sobre los programas para concursar por estímulos financieros para el aprovechamiento del agave.

 

Para mayor información, puede llamar al (662) 289 2400 ext 212 y 214 o escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

 

 

 

El Profesor Investigador Emérito del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Ramón Pacheco Aguilar, cumple su sueño y a partir de noviembre se integra como miembro activo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

 

El maestro y doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos por la Universidad de Oregon (EE. U.U.) señaló que siempre había anhelado culminar su carrera en la investigación, integrándose a la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), un anhelo que hoy está por cumplir; aunque aclaró, desconoce todavía en qué área de la ONU le tocará estar.

 

El próximo 7 de noviembre Pacheco Aguilar viajará a Nueva York para conocer a fondo sus labores en la ONU, capacitarse durante un mes en la 'Gran Manzana' y, después de ello, integrarse a sus nuevas funciones en la sede que la Organización le indique, y que podría ser en Asia.

 

¿Cómo surgió la oportunidad?

 

Dice el dicho que "la fortuna juega a favor de una mente preparada" (Louis Pasteur), y así ha ocurrido con el doctor originario de Mexicali, quien egresó en 1976 de la carrera de Químico por la Universidad de Sonora, se graduó como maestro en ciencias (1986) y doctor en ciencias (1989) por la Universidad Estatal de Oregon, y que actualmente es Profesor Investigador Emérito y Miembro Fundador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD)

 

Tiene una trayectoria de 34 años en el Centro y más de 26 como investigador titular. Fue fundador y jefe del Departamento de Productos Pecuarios y Marinos (1989-2002), que derivó en la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), la cual dirigió en el periodo 2002- 2007, para después convertirse en Director General de la institución a partir del 5 de noviembre de ese año y hasta 2012.

 

Su ingreso a la ONU fue resultado de su perseverancia de más de seis años de enviar solicitudes, a través del sitio electrónico de la Organización, para puestos directivos. 

 

"Periódicamente en la página de la FAO, dentro de la ONU, lanzan convocatorias para diferentes puestos profesionales, que son por un periodo de dos años, después por proyectos y como asesores. Yo seguido revisaba esta página porque, dentro de mi desarrollo profesional, uno de mis deseos era trabajar para la FAO o para la ONU; por ello seguía atento a las convocatorias de esta organización, hasta hoy", explicó.

 

El esfuerzo dio frutos y primeramente fue invitado en años anteriores a eventos de la FAO como consultor especializado. "Me tocó ir a Santiago de Chile; Punta del Este, Uruguay; Buenos Aires, Argentina, y una vez como representante de México ante el Codex Alimentario de la FAO en Noruega", dijo.

 

La última solicitud para integrarse a la FAO la hizo en enero, y sigue aún sin respuesta. Lo interesante, explicó Pacheco Aguilar, fue que el 16 de septiembre llegó a su correo electrónico un aviso de la ONU invitándolo a integrarse como Asesor Especializado Internacional P5 en las áreas de competencia de dicha organización, no en la FAO.

 

A Nueva York

 

Para integrarse a su nueva tarea en el extranjero, el investigador del CIAD viajará el próximo 7 de noviembre a Nueva York, donde estará en la ONU por un mes. "Todavía no sé ni dónde me van a poner, no es en la FAO, no es en mi área de expertise; yo supongo que será en una área que se relacione con lo que yo hago", explicó.

 

En Nueva York, el maestro en ciencias recibirá adiestramiento y capacitación en la sede de la ONU; "es obligatorio asistir y de ahí muchas preguntas se van a responder", indicó.

 

Alcanza su meta

 

El ex director general del CIAD siempre ha tenido el deseo de integrarse a la FAO y la ONU. "Es la oportunidad que yo siempre había buscado, en al menos los últimos diez, doce años, sino es que quince", dijo Pacheco Aguilar.

 

La expectativa es alta y tiene el reto de aprender más idiomas, pero ve para más adelante la oportunidad de un desempeño a nivel nacional como representante mexicano en la ONU, ya que su nuevo cargo internacional es como empleado y con intereses de las políticas y acuerdos de dicho organismo internacional en la región.

 

Activo en el CIAD

 

Actualmente, como catedrático en el CIAD, tiene cuatro estudiantes de maestría y dos de doctorado, además de otros proyectos por terminar con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, los cuales no descuida con su nuevo cargo internacional.

 

"Mi condición de ser Profesor Investigador Emérito del CIAD me abre las posibilidades de poder pedir permiso para realizar mi trabajo allá. Mis actividades con los estudiantes se manejarán a distancia y a través de mis colaboradores: Juan Carlos Ramírez y María Elena Lugo, mi asistente personal."

 

Cortesía de Agustín Valle, editor de la revista Correo 

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Silvia Carolina Moreno Rivas, estudiante del Doctorado en Ciencias del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), fue distinguida internacionalmente por los avances de su investigación sobre biorremediación de aguas contaminadas por metales pesados.

 

Con veintisiete años de edad y originaria de Hermosillo, Sonora, Carolina representa la labor y el orgullo del CIAD en la formación de profesionales altamente especializados, pues recientemente resultó distinguida en el XIV International Congress of Toxicology, organizado por la International Union of Toxicology, por su estudio “Biorremediación de cadmio en agua por Saccharomyces cerevisiae encapsulada”.

 

La joven, titulada como Química en Alimentos por la Universidad de Sonora y con una maestría en ciencias con especialidad en bioquímica por el CIAD, explicó que todos estamos expuestos a tóxicos en el ambiente, y una de las fuentes de mayor exposición es a través del consumo de agua, contaminada principalmente por desechos industriales, los cuales perjudican la salud humana, de ahí la importancia de su investigación.

 

Bajo la dirección de la Dra. Gabriela Ramos Clamont Montfort, profesora investigadora y titular de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos del CIAD, Carolina estudia la efectividad de la levadura Saccharomyces cerevisiae para remover compuestos tóxicos en el agua, principalmente el cadmio. La ventaja de usar este microorganismo, es su probada inocuidad y amplia disponibilidad, debido a que se usa en la industria alimentaria para la elaboración de pan y cerveza.

 

En la investigación que realizó en su tesis de maestría encontró una remoción del 82% de cadmio en experimentos realizados con la levadura empacada en columnas; en su actual proceso doctoral, analiza el efecto de la presencia de otros metales tóxicos en la remoción de cadmio, ya que en un cuerpo de agua real se encuentran diferentes tipos de contaminantes y se requiere conocer la eficiencia de la levadura para removerlos.

 

Sobre su reciente participación en el congreso realizado en Mérida, Yucatán, del 2 al 6 de octubre, donde obtuvo el segundo lugar en la categoría de póster científico, Carolina calificó su experiencia como muy satisfactoria, pues sintió un gran orgullo al ver que su esfuerzo y el de los investigadores que la asesoran ha sido reconocido en un certamen en el que compiten cientos de colegas a nivel internacional y donde el CIAD es un referente académico a nivel mundial.

 

 

El Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió la constancia que lo acredita como Laboratorio Nacional durante el periodo 2016-2018.

 

El reconocimiento fue recibido por el Dr. Cristóbal Chaidez Quiroz, Director del LANIIA, durante la Segunda Reunión de Laboratorios Nacionales del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) 2016, llevada a cabo en Xochitepec, Morelos, el pasado mes de septiembre.

 

La distinción fue entregada en un evento que contó con la presencia de la Dra. Julia Tagúeña Parga, Directora Adjunta de Desarrollo Tecnológico, y de la Dra. Verónica Bunge Vivier, Directora de Redes e Infraestructura Científica, ambas del Conacyt.

 

Promoviendo la innovación y la vinculación

 

Un Laboratorio Nacional es una unidad especializada promotora de la innovación en ciencia, en la formación de recursos humanos altamente especializados y en la vinculación con los sectores social, científico y empresarial de la región en la que se instalan. El Programa de Laboratorios Nacionales del Conacyt inició en 2006 y actualmente existen cerca de 70 en todo el país.

 

La consolidación del LANIIA, con sede en la Coordinación Regional Culiacán del CIAD, permite fortalecer las capacidades analíticas del noroeste del país. Además, es una “ventanilla” para acceder a más de un centenar de científicos nacionales ubicados en cada una de las unidades donde el CIAD tiene presencia física: Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Nayarit.

 

“Para Sinaloa contar con un Laboratorio Nacional especializado en inocuidad es, sin duda, un soporte técnico-científico para toda la cadena de producción de alimentos, así como un espacio donde concurrirán estudiantes y científicos del estado para fortalecer la red de inocuidad”, explicó Chaidez Quiroz.

 

El LANIIA cuenta con unidades en las Coordinaciones Regionales de Hermosillo, Sonora, y Mazatlán, Sinaloa, del CIAD, así como en el Parque de Innovación Tecnológica de la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la Ciudad Educadora y Sustentable del Saber de la Universidad Tecnológica de Culiacán, en el Instituto Tecnológico de Sonora y en el Centro Nayarita de Innovación y Transferencia Tecnológica (CENIT2) de la Universidad Autónoma de Nayarit.

 

“La generación del conocimiento científico es el producto de un trabajo colectivo, del ingenio y experiencia de muchas personas; esto es lo que en esencia son los Laboratorios Nacionales del Conacyt”, concluyó Chaidez Quiroz.

 

 

México es uno de los poquísimos países en el mundo que conjunta una gran biodiversidad con una vasta diversidad cultural, lo que ha llevado a E. Boeger a establecer las regiones bioculturales que son centros de diversidad biológica, agrobiológica y cultural y que constituyen parte de la identidad de los pueblos indígenas y comunidades locales no indígenas. 

 

En ellas, las comunidades que las habitan hacen uso sustentable de su biodiversidad, la cual es conservada. La pregunta que nos hicimos un grupo transdisciplinario de investigadores y estudiantes fue: ¿cómo han evolucionado la dieta y el uso de la diversidad agrobiológica en estas comunidades?

 

Una de las premisas fue que las sociedades indígenas poseen creencias (cosmos), conocimientos (corpus) y prácticas (praxis) productivas y que estos saberes aplicados a su cultura alimentaria les permite satisfacer sus necesidades de manera sustentable.

 

Hicimos el registro etnográfico de los sistemas alimentarios de tres comunidades indígenas, indagamos acerca de los cambios en la alimentación en el transcurso de los años y sobre cuáles han sido los elementos de donde estos grupos obtienen las materias primas para su alimentación. 

 

Para ello, establecimos una relación con las comunidades bajo un esquema participativo de diálogo de saberes en el que jóvenes bilingües de las mismas comunidades fueron los entrevistadores. Se seleccionaron tres ecosistemas diferentes: bosque templado, selva media caducifolia y un valle en una zona del semidesierto.

 

Las comunidades con las que se trabajó, fueron: a) Los pueblos yaquis del estado de Sonora que habitan una zona de semidesierto del valle del Yaqui (irrigada por las aguas del río Yaqui), donde se desarrollaron las investigaciones que dieron pie a la Revolución Verde. b) El grupo Rarámuri de la comunidad de Bawinocachi en la sierra alta del estado de Chihuahua, el cual habita un ecosistema de bosque templado. Su agricultura es para el autoconsumo y el maíz es el cultivo principal asociado con otros cultivos, además de que hacen un manejo diverso de su entorno. Este pueblo se caracteriza por ser uno de los grupos indígenas con más alta marginación del país. c) Los mayas de Xoy, una comunidad de la zona milpera de Yucatán, asentada en el trópico subhúmedo, con una amplia diversidad en vegetación y tradición campesina de autoconsumo; ellos han utilizado la agricultura de roza-tumba-quema, que responde a las características ecogeográficas de la península, pero que se ha vuelto inviable dado el crecimiento de la población.

 

La licenciada Anabela Carlón, integrante del grupo Yaqui, nos hizo el cuestionamiento sobre los beneficios y los beneficiarios del proyecto, y nos proporcionó un formato derivado del Protocolo de Nagoya, que sirvió de base para la firma de documentos con las autoridades de las tres comunidades; todo esto previo a las reuniones con ellas y a las asambleas con las comunidades para presentarles el proyecto y obtener su venia.

 

Rarámuris

 

Encontramos que en Bawinocachi la mayoría de la población es rarámuri y que conservan sus técnicas agroecológicas, semillas nativas y milpa, así como su cocina tradicional y técnicas de conservación de alimentos tradicionales. Utilizan estiércol y composta en sus milpas, colectan el agua de lluvia, hacen uso diverso del bosque y no utilizan agroquímicos porque para ellos los químicos echan a perder la tierra y ya no produce, a menos que se utilicen cada año. Las razas y variedades de maíz que han desarrollado durante siglos tienen las características de ser de ciclo corto o precoces, porque cosechan antes de la temporada de frio.

 

Ellos continúan año con año desarrollando y seleccionando nuevas semillas. La milpa es el principal espacio productivo. La dieta de la comunidad es muy diversa y estacional, incluye tanto productos sembrados en la milpa, como flora y fauna silvestres; a lo largo de un año consumieron como alimento más de cien especies diferentes entre animales, plantas y setas. La milpa, el traspatio, el bosque y los arroyos son los “espacios de vida” de los cuales se abastecen, de ahí la importancia de la cultura que ha generado los conocimientos para identificar sitios, épocas, especies, formas de conservación y preparación de alimentos, así como los momentos adecuados para su consumo.

 

El trueque de alimentos y otros productos con comunidades vecinas es común y la compra e ingesta de alimentos chatarra y refrescos es muy baja. Durante el año que duró la investigación fueron autosuficientes desde el punto de vista alimentario y en el invierno el consumo de papa fue alto. Para nuestra sorpresa, tienen una papa de tiempos ancestrales perfectamente adaptada a ese ecosistema y resistente al tizón de la papa.

 

Mayas

 

Los mayas de Xoy están orgullosos de rescatar y producir semillas nativas y de ser mejoradores de sus razas de maíz. La raza de maíz Nal-Tel, originaria de esta región, es una de las razas antiguas de México, está adaptada a regímenes limitados de lluvia, tiene un ciclo de maduración corto con gran adaptabilidad y baja sensibilidad al fotoperíodo. Los agricultores de Xoi combinaron Nal-Tel con las razas Dzit-Bacal y Tuxpeño, generando la variedad Nal-Xoy que rinde casi tres toneladas por hectárea y es más resistente a las plagas durante el almacenamiento.

 

El principal problema de los productores de Xoy son las plagas y las enfermedades en campo y en los granos almacenados, particularmente en el maíz, porque almacenan las mazorcas (con todo y hojas) apiladas en estrecho contacto una con otra, en ambos lados, arriba y abajo, lo que facilita la infestación y transmisión de plagas. A diferencia de los rarámuris, los mayas de Xoy, aparentemente, han perdido los conocimientos ancestrales sobre cómo controlar plagas y enfermedades con técnicas agroecológicas.

 

La producción en la milpa maya constituye cada vez una menor proporción de los satisfactores alimenticios para la familia. Para los miembros jóvenes de las actuales familias, que han tenido acceso a una instrucción formal escolar, sus expectativas están orientadas hacia cualquier otra actividad que no sea la agricultura, dada su escasa rentabilidad, por lo que los jefes de familia que se han quedado a cargo de la milpa tienen en promedio sesenta años, lo cual limita sus posibilidades para hacer una milpa de la extensión necesaria para abastecer de maíz a la familia durante todo el año.

 

Una familia de cinco miembros cultiva en promedio una milpa de 2.3 hectáreas, con un rendimiento promedio de una tonelada, en el mejor de los casos. En la milpa se intercalan frijol tzamná, ibes, xnuc cum, xto'op pepita gruesa, frijol xmehen bul, tomate criollo, camote, yuca y varios cultivos más, dependiendo del tiempo disponible del productor; además, la poca disponibilidad de fuerza de trabajo familiar obliga a los milperos a utilizar herbicidas para controlar las malezas en los tiempos requeridos, pero estos llegan a impedir el crecimiento de cultivos asociados.

 

En la medida en que la familia ya no produce ni elabora la totalidad de su comida, pasa a depender de los alimentos y las preferencias que les son impuestas a través de la mercadotecnia, con lo que sus hábitos cambian e ingieren alimentos menos nutritivos. La “modernización” llegó junto con la migración y el cambio de actividad, lo que hace que los jóvenes prefieran los alimentos industrializados y se pierdan las recetas de alimentos cotidianos, aunque se conservan los guisos de los días festivos.

 

Autores: Mayra de la Torre (CIAD) y Ricardo Ma. Garibay Velasco (UAM)

 

Fuente original: http://bit.ly/2dXKAtf

 

 

 

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, que en su edición de este año lleva como lema “El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también”, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) realizará un foro en el que se discutirán las opiniones de diferentes ponentes en torno a este tema.

 

Cada 16 de octubre, desde 1945, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) celebra esta fecha como un recordatorio de la lucha perpetua del hombre contra el hambre y la malnutrición.

 

Dentro de los objetivos de esta conmemoración se encuentran estimular una mayor atención a la producción agrícola en todos los países, incentivarla cooperación económica y técnica multilateral, promover la participación de las poblaciones rurales y grupos menos privilegiados y, sobre todo, aumentar la conciencia pública de la naturaleza del problema del hambre y la pobreza en el mundo.

 

Como parte de su compromiso institucional de contribuir al bienestar de la sociedad por medio de la generación y difusión de conocimiento científico, investigadores y estudiantes del CIAD compartirán su punto de vista con base en su experiencia académica y proyectos de investigación.

 

La cita es el próximo lunes 17 de octubre del presente a las 10:00 horas en el auditorio “Inocencio Higuera Ciapara”, ubicado en carretera a La Victoria km 0.6 en Hermosillo, Sonora.

 

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