Notas

El Clúster de Bioturbosina, al cual pertenece el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), invita al Primer Congreso Nacional de Bioturbosina, que se llevará a cabo en la Ciudad de México, los días 4 y 5 de septiembre próximos.

Contribuir a reducir el cambio climático, promover la bioenergía en México, vincular a los profesionales que trabajan en actividades asociadas y proponer soluciones científicas-tecnológicas innovadoras que encausen a la bioenergía como una nueva oportunidad de negocio, son los principales objetivos del evento.

Así lo informó Karla Magaña Zepeda, responsable técnica del Congreso, quien informó que la bioturbosina es un combustible sostenible alterno para la aviación que puede ser producido a partir de biomasa (materia orgánica de origen vegetal o animal, residuos y desechos orgánicos), susceptible de ser aprovechada energéticamente.

Dio a conocer que en México existe un esfuerzo al respecto que es el Clúster de Bioturbosina, integrado dentro del Centro Mexicano de Innovación en Bioenergía (CEMIE-Bio), liderado por la Secretaría de Energía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través del Fondo de Sustentabilidad Energética.

Magaña Zepeda explicó que a través del Clúster y el Comité Organizador del Congreso se busca llegar a profesionistas, instituciones y empresas que estén desarrollando esfuerzos en alguna parte de la cadena de valor para el desarrollo de combustibles sustentables de aviación.

En este primer congreso participarán panelistas de talla internacional en el tema, quienes aportarán su experiencia y conocimiento sobre el desarrollo que ha tenido esta bioenergía en otros países, y que puede ser un mercado redituable y amigable con el medio ambiente en México.

El Congreso contempla mesas de discusión nacionales e internacionales en temas como Biomasa, Transformación, Análisis Ciclo de Vida y Sustentabilidad y Negocios, a fin de detectar retos y oportunidades que, como país, México enfrenta ante el tema de sustentabilidad energética y el compromiso para reducir el impacto humano en el cambio climático.

En representación del Ciad participará Miguel Ángel Angulo Escalante, investigador de la Coordinación Regional Culiacán, quien estudia cómo elaborar biomasa para la producción de bioturbosina a partir de la planta jatropha, y quien estará acompañado por Federico Soto Landeros, quien actualmente realiza un posdoctorado en el Centro.

La fecha límite de inscripción es el 24 de agosto del presente. Puede solicitar mayor información a través del correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o encontrarla en el sitio electrónico clusterbioturbosina.ipicyt.edu.mx/congreso.

Una oportunidad para que emprendedores y micro y pequeños empresarios impulsen sus negocios es la que ofrece la convocatoria 2018 del Fondo de Innovación Tecnológica (FIT).

El FIT tiene como objetivo fomentar iniciativas de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) de base tecnológica, así como de Start ups y personas físicas con actividad empresarial, que realicen proyectos de innovación tecnológica significativos y con alto potencial de ser colocados en el mercado.

Asimismo, el Fondo impulsa propuestas que consideren la incorporación de recursos humanos de alto nivel académico y demás recursos materiales de laboratorios y adecuación de áreas de prueba que refuercen sus capacidades tecnológicas internas para el desarrollo de nuevos productos, procesos, métodos de comercialización u organización.

En ese sentido, la Coordinación de Vinculación del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), a través de su Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT), ofrece asesoría y acompañamiento para participar en esta convocatoria.

Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del Ciad, recalcó la importancia de esta convocatoria, ya que representa una oportunidad para personas físicas con actividad empresarial que, por las caracterísitcas de su régimen fiscal, no serían sujetos de apoyo del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI).

Agregó que los proyectos participantes deben contar con una etapa de maduración TRL del 4 al 9, de acuerdo a la metodología de la Nasa, que abarca desde la validación del componente en un ambiente operativo simulado, hasta la demostración del sistema/producto en un ambiente real, o ya estar disponible en el mercado.

La convocatoria estará vigente hasta el 14 de septiembre del presente. Toda la información de encuentra disponible en el sitio electrónico bit.ly/2O2OvoL. Si desea atención personalizada o, en el Ciad puede recibirla a través del teléfono (662) 289 2400, ext. 213, o en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Con el objetivo de compartir con la comunidad científica y con la sociedad los logros más importantes alcanzados en cada una de las áreas sustantivas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) durante los últimos seis años, se realizó el I Foro Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2018.

El evento se llevó a cabo los días 7 y 8 de agosto en el World Trade Center de la Ciudad de México, y ofreció exposiciones, talleres, paneles, conferencias magistrales y el lanzamiento de las convocatorias del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) 2019 y del Fondo de Innovación Tecnológica (FIT) 2018, programas en los que el Ciad ofrece acompañamiento y asesoría a través de su Oficina de Transferencia de Tecnología.

Dentro del programa de actividades, Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y Mayra de la Torre Martínez, responsable del proyecto, expusieron los avances del Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (Cidea), un Consorcio Conacyt que se constituyó en 2016 con la participación del Gobierno del Estado de Hidalgo, el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y el Ciad.

Con la representación de Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del Ciad, esta institución, junto a los otros Centros Públicos de Investigación de la Coordinación 3 del Conacyt, presentó los avances en materia de vinculación, gestión tecnológica e impulso a la innovación que se han logrado materializar recientemente, gracias a los fondos económicos recibidos en la presente administración.

Por su parte, Herlinda Soto Valdez, Coordinadora de Programas Académicos del Ciad, participó en la presentación de la oferta de posgrados que la institución ofrece en sus diferentes sedes.

Durante la inauguración del Foro, Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Conacyt, habló sobre los compromisos que hizo al inicio de su gestión: fortalecer la ciencia, tecnología e innovación con el Programa Especial de Ciencia y Tecnología, fortalecer el capital humano y la infraestructura científica y tecnológica del país y promover el desarrollo regional, así como generar una mejor vinculación entre los sectores privado, productivo y social.

Entre los logros que destacó, compartió que de 2013 a 2018 se incrementó en más de veinte por ciento el número de becas, ya que estas pasaron de 52,054 a poco más de sesenta mil. 

Añadió que el Conacyt también apostó por el fortalecimiento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), el cual, en 2013, contaba con 19,742 científicos y en 2018 alcanzó los 28,633. 

Otra acción que se promovió fue la creación de consorcios, que tienen como objetivo impulsar y contribuir al desarrollo económico e industrial de varias regiones del país y en las zonas económicas especiales.  A junio de 2018 se ha apoyado la creación de 23 consorcios, de los cuales seis se encuentran en operación, once en la etapa de instalación y seis en la etapa de diseño. Dichos consorcios se agrupan en cinco áreas de investigación: manufactura avanzada, energías renovables, hidrocarburos, agroalimentarios y multidisciplinarios. El Ciad participa en siete de estos.

Conocido popularmente como el oro verde, el aguacate es un motivo de orgullo para México, pues nuestro país es el principal productor a nivel mundial, con alrededor de un millón de toneladas al año.

Este alimento es un actor protagónico en la gastronomía mexicana, y si su exquisito sabor no fuera suficiente para consumirlo, hoy te compartimos cinco beneficios de este fruto, que contribuyen a tener un mejor estado de salud.

Las siguientes recomendaciones son por parte del Dr. Gustavo González Aguilar, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

Un tesoro bioquímico

Tiene un alto contenido de aceite (3-30%) de calidad comparable con el aceite de oliva, en cuanto a su composición de ácidos grasos. Debido a su bajo contenido de azúcares (1%), es recomendado como fuente de energía para personas diabéticas.

Asimismo, gracias a su extraordinario balance de compuestos bioactivos, como antioxidantes, luteína, tocoferol, fitoesteroles y ácido oleico, entre otros, se le considera un alimento funcional.

Una mente ágil

Existen estudios que han establecido que su ingesta propicia la generación de neurotransmisores como la norepinefrina, que beneficia el proceso neurológico en el que está constituido el sistema de memoria de corto plazo y, por tanto, que contribuye a una mejor memoria.

Cuida el corazón

Comer frecuentemente aguacate, y llevar una dieta balanceada, tiene un impacto positivo en la salud cardiovascular. Se estima que su consumo disminuye el colesterol e incrementa la lipoproteína de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés), conocida como “colesterol bueno”.

Anticancerígeno

En pruebas de laboratorio se ha concluido que los compuestos bioactivos del aguacate, como la vitamina E, luteína y polifenoles, tienen actividad quimiopreventiva, es decir, inducen el proceso de muerte en células cancerígenas, beneficiando la salud de las células de los diferentes órganos.

Controla el peso

Además de poseer propiedades antiinflamatorias, su paso por el sistema digestivo regula los procesos energéticos, lo cual ayuda a mantener el peso corporal; contrario a lo que se cree, no engorda, por lo que puede ser un excelente complemento en ensaladas y diferentes platillos tradicionales, ya sea en forma de guacamole o aderezos o para añadirlo a tacos de carne asada, quesadillas, caldos, etc.

Por último, González Aguilar, líder del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del CIAD, subrayó que, si bien es cierto que el aguacate es un fruto extraordinario, si no se lleva una dieta balanceada, sus propiedades no tendrán un impacto significativo en la salud humana.

 

 

 

 

 

La investigación de un grupo de académicos(as) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió una distinción internacional al ser seleccionada para aparecer en la portada de la revista científica Journal of Applied Polymer Science.

El proyecto que encabeza la Dra. Elizabeth Carvajal-Millan, profesora del Grupo de Investigación en Biopolímeros del CIAD, ha dado como resultado la elaboración de partículas a base de compuestos de maíz, que transportan insulina y probióticos en compartimentos separados, para ser suministradas por vía oral.

Bajo condiciones gastrointestinales simuladas, estas partículas no se degradan en el estómago ni en el intestino delgado, lo que les permite liberar insulina y probióticos principalmente en el colon.

En esta línea de investigación, el equipo de científicos desarrolla una alternativa de suministro de insulina para personas diabéticas diferente a las inyecciones, las cuales, por su naturaleza invasiva, representan una molestia para los pacientes.

Se ha comprobado que ciertas partes del colon son capaces de absorber la insulina cuando es transportada por estas partículas, pero su efectividad depende en mucho de qué tan sana sea la microbiota intestinal del individuo, de ahí la importancia de que estas proporcionen también probióticos.

Sin embargo, al encontrarse aún en un estado de perfeccionamiento tecnológico, las partículas no están disponibles en el mercado.

Además de Carvajal-Millan como autora principal, en el artículo publicado en el Journal son coautores Rita Paz‐Samaniego,  Agustín Rascón‐Chu,  Francisco Brown‐Bojórquez, Martin Pedroza‐Montero, Erika Silva‐Campa, Norberto Sotelo‐Cruz, Yolanda L. López‐Franco y Jaime Lizardi‐Mendoza.

Este trabajo es parte de la tesis doctoral de Rita Paz-Samaniego, concluida en septiembre de 2017, la cual se desarrolló en el proyecto FON.INST./31/2016 del Fondo Institucional CONACYT-Investigación en Fronteras de la Ciencia.

Respecto a este reconocimiento, la autora comentó que es importante para el grupo de investigación, ya que significa que la editorial consideró que la imagen seleccionada y el resumen de este artículo fueron los más representativos para ese número de la revista.

“Estar en la portada es un reconocimiento a la investigación realizada que, además, aumenta el impacto de la publicación, ya que incrementa su visibilidad y promueve la lectura y cita del mismo”, concluyó Carvajal-Millán.

México puede diseñar condiciones para ofrecer gasolina más barata a sus ciudadanos, afirmó Luis Huesca Reynoso, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

En una entrevista para el noticiero Proyecto Puente, el economista comentó que la propuesta del virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de crear una nueva refinería, tiene sentido y, a diferencia de como lo han señalado sus detractores, no es un desacierto.

El profesor agregó que, si bien es cierto que en la agenda global existe la obligación de transitar a la utilización de energías renovables, esta es una meta que no es asequible en el corto plazo.

En ese sentido, indicó, el parque vehicular de países desarrollados como el de Estados Unidos e Inglaterra cuenta apenas con el 1% de autos eléctricos. En Francia e Inglaterra, el propósito es dejar de vender carros de combustión interna hasta 2040.

Para México, si se considera el rezago actual en energías limpias, este menester puede tomarle hasta tres o cuatro décadas, por lo cual es viable planear medidas, como la creación de refinerías, para que los consumidores puedan acceder a gasolinas más baratas en el presente.

Esto, mencionó, debe hacerse paralelamente a incrementar el poder adquisitivo de las personas, pues en nuestro país un carro eléctrico cuesta entre quinientos y seiscientos mil pesos.

Refinar gasolina, recuperar sectores estratégicos

Huesca Reynoso comentó que, al día 10 de julio, de acuerdo al portal GlobalPetroPrices.Com, México ocupa el lugar 68 en la lista de países que venden la gasolina más barata, ya que cuesta casi un dólar americano el litro; por su parte, Estados Unidos está en el lugar 38, con un precio de casi ochenta centavos el litro.

A nivel global, añadió, el costo promedio de un litro de combustible es de 1.17 dólares de la misma divisa, con excepciones como la de Venezuela, donde el valor es de un centavo, pero que tiene un subsidio público de cinco puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

El profesor del Ciad explicó que si se compara a México con Ecuador, un país con similar estructura, pero donde sí hay suficiencia alimentaria, actividad económica primaria y buena recaudación fiscal, vemos que en esta nación sudamericana se subsidia la gasolina y se vende a cuarenta centavos de dólar, por lo que si México sigue su ejemplo, no debería tenerle miedo a subsidiar los combustibles, en la medida que mejore la recaudación.

Respecto al tema de la recaudación fiscal, Huesca Reynoso ejemplificó que en Noruega, el país con el más alto ingreso per cápita a nivel mundial, un 33% de sus autos son eléctricos al día de hoy, y planean transitar al 100% hacia 2025, pero esto es, en parte, gracias a que el cobro de impuestos en ese país es de casi el 50% de su PIB, y en México apenas se llega al 18%, con todo y la reciente reforma fiscal.

En dicha nación, dijo, se han creado impuestos al patrimonio y a herencias millonarias, pero en México, además de no contar con tales impuestos, no se han eliminado huecos fiscales que permiten a las grandes empresas reducir sus utilidades reales y que, a la fecha actual, aún pueden diferir su pago de impuestos de tres hasta cinco años.

Incrementar apoyos fiscales o crediticios para abaratar la compra de autos eléctricos es una medida que también se ha tomado en el país nórdico, agregó el investigador, por lo que si en México se realizan acciones similares se podrían ofrecer más opciones a sus consumidores, potenciando el cambio hacia el uso de energías limpias.

No obstante, enfatizó, esta modificación no se logrará si no se mejoran los ingresos de las capas sociales medias y bajas, por lo que la refinería si ayudará a sobrellevar la transición energética en el país.

 

Herlinda Soto Valdez define su infancia como feliz. La sierra de Sonora parecía suya. Diariamente corría por los caminos de aquel ranchito apartado de la civilización.

Al soñar con ser mayor pensaba en sus profesores, aquellos docentes que impartían clases a dos o tres grupos al mismo tiempo. Esos jóvenes representaban su ejemplo a seguir. Parecía destinada a ejercer la docencia en esa comunidad rural. Pero no. Hasta ese momento desconocía que alcanzaría algún día el nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y realizaría diversas aportaciones a la ciencia de su estado y el país.

Investigadora adscrita al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), cursó un año en una primaria rural. Sus padres consideraron que el sistema de enseñanza-aprendizaje no era tan eficiente, así que decidieron dar más opciones al futuro de su descendencia. Tomaron sus pertenencias y se mudaron a Cananea, Sonora. Ahí cursaría primaria, secundaria y preparatoria.

Antes de llegar a la educación superior descubrió su interés por la química e ingresó a la Universidad de Sonora (Unison) con la intención de estudiar alguna carrera relacionada con análisis clínicos, o con la tendencia de medicina.

Se convirtió en química bióloga de alimentos. Estudió los polímeros y los plásticos, combinación con la que realizó un doctorado en envases de alimentos en la Universidad de Leeds, en Inglaterra, en 1996.

“Cuando llegué aquí a la Universidad de Sonora vi la opción de alimentos, que me pareció más interesante, entonces decidí tener la especialidad en esa área”, recordó.

A su llegada, encontró a un profesor japonés, el doctor Takeshi Ogawa, quien hablaba muy poco español, pero necesitaba gente en su laboratorio. El investigador trabajaba polímeros y Herlinda Soto ingresaría haciendo servicio social en ese laboratorio. Más tarde realizó su tesis y llevó cursos de maestría con ese especialista y con un grupo de japoneses que establecieron el Centro de Polímeros y Materiales en la Unison.

“Esto me abrió los ojos a un área ingenieril y de química que no conocía. Uno ve los plásticos, pero no sabe toda la ciencia y tecnología que hay detrás de ellos. Nos han hecho la vida fácil y a veces nos concentramos en ver lo negativo: en ver si contaminan, por ejemplo”.

El reto, indicó, es sintetizar esos materiales y llevarlos a la comercialización.

Parte de sus proyectos de investigación ha consistido en la biodegradabilidad de los envases que, considera, es el punto más crítico de esa área actualmente.

“No vemos un control en la producción de estos productos, control que debería hacer el gobierno, que debería involucrarse en esos controles”.

Un camino hacia el estudio de polímeros

Para sus estudios de doctorado se dedicó a la combinación de la parte de alimentos y polímeros. Realizó el doctorado en envases de alimentos. Para entonces ya trabajaba en el CIAD Hermosillo, que se encontraba en su época de crecimiento.

“Estaban enviando a diferentes técnicos para que se especializaran y estudiaran su doctorado en diferentes países para que luego regresáramos a abrir líneas de investigación importantes, que en ese entonces no tenían. Yo levanté la mano en el área de envases y me fui a Inglaterra por cuatro años, y regresé a fortalecer esta área”.

Durante su estancia en la Universidad de Leeds, en Inglaterra, realizó una tesis en interacción envase/alimento desde el punto de vista de migración de componentes del plástico al alimento, y el efecto que este podría tener a la salud pública. Con ese tema regresaría a México y emprendería los primeros proyectos.

“Vimos que las diferentes fuentes de financiamiento no se encontraban muy interesadas en ese tema. Eran, o son, poco financiables los temas relacionados con esa contaminación que no vemos, que está por ahí escondida, y que si se da, no es tan fácil conseguir financiamiento”.

Por tal razón decidió que si la parte negativa no era aceptada para financiamiento, por qué no estudiarla desde el punto de vista positivo. Comenzó por generar aditivos de origen natural y con cierta función, que a la hora que migran del envase al alimento tuvieran una función positiva y no problemas de toxicidad.

“De ahí comenzamos a entender cómo obtener financiamiento para hacer la investigación. Obtuvimos financiamiento de Conacyt, Sagarpa, Fomix, empresas, y a través de las diferentes fuentes de financiamiento a que tenemos acceso los investigadores”.

Otro proyecto que destaca es el estudio de la vitamina E, el tocoferol, como aditivo en plástico, y cómo este migra a los alimentos y puede generar un efecto antioxidante en los alimentos. Se trata de uno de los primeros alimentos en donde el equipo que integró, logró una patente.

“Después trabajamos con materiales de plásticos biodegradables, como ácido poliláctico, que es un material sintético, pero las materias primas se obtienen del maíz o vegetales ricos en almidón, del que se produce biotecnológicamente ácido láctico. Ahí generamos varios materiales aditivados con extractos de los residuos de los orujos de la uva, por ejemplo, que se producen en el vino”.

Utilizó además materiales tipo carotenoides, que en un principio se obtenían de la cabeza de camarón, que queda como residuo de la industria camaronícola; también de flor de cempasúchil, que es rica en carotenoides.

“Hemos utilizado diferentes fuentes materiales naturales, principalmente de origen vegetal, de los que hemos extraído ciertos compuestos que tienen actividad y los hemos puesto como aditivos en dos tipos de plásticos, ya sean bioplásticos o plásticos tradicionales”.

Trabajo actual

Actualmente trabaja con compuestos con actividad antimicrobiana, una de las causas del deterioro de los alimentos y crecimiento de bacterias y hongos. Se trata de un proyecto con tortillas de maíz, un alimento de alto consumo en México.

“Estamos buscando desarrollar un envase que tenga este tipo de aditivos, que si no evita, al menos extienda el tiempo en que crecen los hongos, incrementando su vida de anaquel, para tener tortillas que tengan una vida de anaquel larga, y que no tengan aditivos artificiales que cambien su sabor o que puedan resultar tóxicos. Queremos buscar una fuente de extractos naturales que tengan actividad antimicrobiana”.

El equipo de la doctora Soto Valdez ha sido galardonado por su aportación. En 1987, obtuvo una mención honorífica con su tesis de licenciatura en el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología de Alimentos, que financiaban Conacyt y Coca-Cola.

Fue en 2000, al egresar del doctorado, cuando ganaría por primera vez el Premio Nacional en Tecnología de Alimentos, con el desarrollo de un material de envase. La hazaña se repetiría en 2010, con el desarrollo de otro envase, esta vez hecho de ácido poliláctico con tocoferol, vitamina E, como un material de envase antioxidante.

El material desarrollado permite su utilización para botellas de aceite comestible. Implica que, en vez de añadir aditivos antioxidantes al aceite, el material del envase sea el que lo libere.

“Se puede utilizar también para productos alimenticios como nueces o almendras, todos estos susceptibles a oxidarse, y que saben a rancio en poco tiempo. Este material puede liberar este antioxidante y extender su vida de anaquel sin necesidad de añadir el antioxidante al alimento”.

La propuesta se realizó en aceite de soya, sensible a la oxidación. El equipo de la investigadora encontró que duplicaba la vida de anaquel del producto.

Este producto obtuvo una patente aprobada en México, y actualmente lo promociona el equipo que lidera la doctora Soto Valdez en espera de empresas interesadas en producir el material.

Si además de su exquisito sabor necesitas más motivos para consumirlo, te damos cinco razones por las cuales debes de comer mango esta temporada.

Las siguientes recomendaciones son por parte del Dr. Gustavo González Aguilar, profesor de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

El mango es uno de los frutos tropicales de mayor importancia a nivel mundial, con una producción de alrededor de veintisiete millones de toneladas al año. Actualmente es uno de los frutos de mayor éxito en la industria de los productos frescos-cortados.

Aunque este alimento es originario de la india, la variedad Ataulfo es mexicana y, al igual que la variedad Haden, su consumo ofrece extraordinarios beneficios para la salud humana.

Fuente nutricional

El mango es un potente proveedor de elementos indispensables para un óptimo estado de salud, tales como: vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B6, B9, C, E y K, además de minerales como hierro, calcio, potasio, yodo, zinc, magnesio, sodio y fósforo.

Propiedades digestivas

Gracias a su alta cantidad de fibra y agua, esta fruta ayuda a combatir el estreñimiento, así que si usted busca un laxante natural, comer frecuentemente mango le ayudará a regular su sistema digestivo, limpiar su tracto intestinal y mejorar la microbiota.

Asimismo, a este producto se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y de regulación de los procesos energéticos del síndrome metabólico, lo cual ayuda a mantener el peso corporal, al ser también inhibidor de algunas enzimas digestivas como lipasa y glucosidasa.

Antioxidante

Este alimento es considerado como un poderoso antioxidante, pues sus compuestos bioactivos como polifenoles y carotenoides, que se encuentran en pulpa y en cáscara (la cual también puede consumirse en algunas variedades maduras si se lava apropiadamente), ayudan a contrarrestar el envejecimiento celular prematuro y a prevenir enfermedades degenerativas. Además, favorecen el crecimiento de bacterias benéficas en la microbiota e inhiben bacterias patógenas.

Sistema inmune

Esta fruta es considerada un alimento funcional y nutracéutico, ya que los compuestos que naturalmente contiene conllevan beneficios terapéuticos, como la vitamina A y C, que fortalecen el sistema inmune y son coadyuvantes en contrarrestar alergias, principalmente de tipo respiratorio.

Cardioprotector

Derivado de la cantidad de potasio que contiene este alimento, se estima que pudiera tener funciones cardioprotectoras, es decir, que pudiera ayudar a regular el ritmo cardiaco, mantener una apropiada presión arterial y, por ende, a prevenir accidentes cardiovasculares. De la misma forma, se ha visto que el consumo de mango puede ayudar a mejorar el perfil lipídico y prevenir la formación de la placa aterogénica, que conlleva al taponamiento de las arterias.

 

Gracias a la excelente respuesta que ha tenido la convocatoria del Programa de Iniciación a la Investigación para la Formación de Capital Humano de Alto Nivel 2018, y con el propósito de que más jóvenes puedan participar, se ha dado una prórroga en los plazos de vencimiento.

Herlinda Soto Valdez, Coordinadora de Programas Académicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), exhortó a las y los jóvenes que se encuentren estudiando una licenciatura afín a los posgrados de esta institución a realizar su tesis y prepararse con la guía de algunos de los mejores investigadores(as) de México.

La Coordinadora dijo que esta es una oportunidad para que estudiantes con interés en construir una carrera en la investigación científica tengan un acercamiento con el quehacer académico del Ciad y consideren ingresar a las maestrías en Ciencias o en Desarrollo Regional, una vez que terminen su formación universitaria.

La invitación es para que alumnos(as) que se encuentren en los últimos dos semestres de sus estudios universitarios y que tengan la intención de titularse a través de la elaboración de una tesis de investigación, se acerquen a los científicos(as) del Centro.

Con ese propósito, en la página de Facebook oficial “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”, se ha subido una decena de videocápsulas en las que un grupo de investigadores(as) explican lo que podrían aprender los jóvenes que sean aceptados en dicha convocatoria.

Si son aceptados, las y los estudiantes recibirán asesoría personalizada de los profesores y podrán desarrollar su talento y vocación por la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.

La convocatoria estará disponible en el sitio electrónico www.ciad.mx/posgrados hasta el viernes 13 de julio y en esta se solicitan documentos como certificado de estudios universitarios, CURP, cartas de recomendación de profesores y carta de exposición de motivos, entre otros.

Cabe señalar que durante su estancia de su investigación, de agosto a diciembre de 2018, las y los participantes recibirán una beca mensual de tres mil pesos, siempre y cuando cumplan con los términos y condiciones de la convocatoria.

Para mayor información puede llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 262, escribir un correo electrónico a la cuenta Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., consultar el portal institucional www.ciad.mx/posgrados o la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

Más de mil expertos en ciencia y tecnología de alimentos y en nutrición se reunieron en Mazatlán, Sinaloa, para celebrar el 3er Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos.

Con la presidencia del comité organizador a cargo de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), la realización del evento fue un logro de la Red de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (AlFaNutra).

En esta tercera edición, el encuentro llevó por lema Diseño y Desarrollo de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos para la Nutrición Humana y congregó a estudiantes e investigadores de México, Estados Unidos, Europa y América Latina.

El congreso representó un esfuerzo conjunto apoyado desde la Rectoría de la UAS y la Dirección General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), además del apoyo de los cuerpos académicos y grupos de investigación de la Red AlFaNutra.

Del 20 al 22 de junio se presentaron 19 conferencias, 46 exposiciones orales y 347 de carteles científicos. Asimismo, se realizó el Primer Simposium de la Red Iberoamericana ALSUB- CYTED sobre Propiedades Funcionales de Alimentos Autóctonos Subutilizados (9 conferencias) y el Séptimo Congreso Internacional Nixtamalización (8 conferencias).

Durante la inauguración, Jorge Milán Carrillo, director de la Facultad de Ciencias Químico Biológicas de la UAS, afirmó que este tipo de encuentros abonan para la construcción de estrategias encaminadas a la búsqueda de alternativas saludables que coadyuven a contrarrestar el efecto de ciertas enfermedades crónico degenerativas, además de evidenciar con bases científicas el efecto benéfico y proclamas de salud de los alimentos funcionales y nutraceúticos.

Por su parte, Gustavo Adolfo González Aguilar, líder de la Red Alfanutra, manifestó que el Congreso tiene el objetivo de compartir conocimientos para el desarrollo de alimentos que tengan beneficios de salud al consumidor. Asimismo, se congratuló de la realización del tercer congreso, el cual es muestra clara de la consolidación de la red.

Asimismo, el coordinador de la Red, Aarón González Córdova, quien al igual que González Aguilar es investigador del Ciad, reconoció el crecimiento numérico que ha tenido el congreso a través de sus tres ediciones, el cual ha pasado de 600 a más de 1200 asistentes; esto último es muestra clara del creciente interés en la temática, además del programa de conferencias y actividades que cada bienio se desarrollan, indicó.

González Aguilar y González Córdova apuntaron que se trabajará en los próximos años en la internacionalización de la red AlFaNutra, con el apoyo de los cuerpos académicos y grupos de investigación que la integran.

El cierre del tercer congreso estuvo enmarcado por el anuncio de la sede para la cuarta edición, que se realizará durante el mes de junio de 2020 en Puebla, Puebla, teniendo al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Puebla como responsable del Comité Organizador, bajo la presidencia de la Dra. Janet Alejandra Gutiérrez Uribe.

Mobile Menu