Notas

Personal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) obtuvo la certificación internacional dentro del Programa de Fortalecimiento del Ecosistema de Innovación Sonorense, iniciativa que impulsó la Secretaría de Economía del Estado de Sonora, en coordinación con la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Durante 12 meses, un nutrido grupo de profesores investigadores de las Coordinaciones de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y Ciencia de los Alimentos del CIAD, además de personal de la Coordinación de Vinculación y de la Oficina de Transferencia de Tecnología, participó en esta actividad junto con más de doscientas personas de otras empresas e instituciones académicas y emprendedores de la entidad.

El programa impartido por la Universidad de Harvard tuvo el propósito de brindar capacitación en temas de vinculación, transferencia de tecnología, innovación y emprendimiento, que sea de utilidad en proyectos que tengan como fin mejorar la calidad de vida de la comunidad.

Otro de los objetivos de este programa fue compartir experiencias en vinculación entre la academia y la industria, con la intención de explorar técnicas para el desarrollo de nuevos productos y servicios de alto valor agregado, que promuevan la sustentabilidad. Asimismo, se estudiaron vías para el desarrollo de planes de negocios y de financiamiento de nuevas, pequeñas y medianas empresas, en el marco de un ecosistema que aproveche el talento de la región y que sea atractivo para los inversionistas locales y extranjeros.

Pablo Wong González, Director General del CIAD, celebró el esfuerzo del grupo en este proyecto, pues, dijo, refleja el espíritu institucional por desempeñar una labor en favor de la sociedad, con base en los valores en los que está cimentado el Centro.

Por su parte, el Coordinador de Vinculación del CIAD, Aarón González Córdova, destacó la importancia de la participación del Centro en este proyecto, ya que además de contribuir con la participación de personal que se certificó, también fue sede de la reunión de actores del sector agroindustrial del estado de Sonora.

En ese sentido, agregó que la Unidad de Transferencia de la Innovación del CIAD, así como su Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) y su Centro de Patentamiento, se fortalecen a través de la constante capacitación del personal que labora en dichas áreas.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) armonizan capacidades para impulsar el desarrollo sustentable, abasto y seguridad alimentaria del estado de Hidalgo y su zona de influencia.

El Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (Cidea) atenderá las necesidades del sector agroalimentario con ayuda de la biotecnología. El consorcio aprovechará el potencial agropecuario de Hidalgo y sus alrededores para contribuir a la seguridad alimentaria, así como generar cadenas productivas y dar sustentabilidad al uso de recursos.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Pablo Wong González, director general del CIAD, y la doctora Socorro Josefina Villanueva Rodríguez, profesora investigadora del Ciatej, hablaron sobre la creación y capacidades del consorcio.

“La idea central de la actuación en la región es enfocarnos en sistemas alimentarios sostenibles. Treinta por ciento de la superficie del estado de Hidalgo es utilizado para agricultura y, de esa superficie agrícola, 75% es de temporal, y más de la mitad de su población se encuentra en situación de pobreza”, destacó el director general del CIAD, responsable del consorcio.

Este proyecto —dijo Wong González— surgió por una inquietud del gobierno del estado de Hidalgo, el cual se acercó al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para solicitar la apertura de un centro de investigación. Después de analizar la solicitud, el Consejo creó este consorcio en el que participan dos centros públicos de Conacyt para generar y transferir conocimiento y formar recursos humanos especializados en materia agroalimentaria.

La fuente de financiamiento proviene de un Fondo Mixto (Fomix) por 100 millones de pesos entre Conacyt y el gobierno del estado de Hidalgo. Este fondo servirá para completar la primera fase del consorcio, que se construirá en la Ciudad del Conocimiento, ubicada en Pachuca, Hidalgo, y comenzará operaciones a finales de 2018.

El consorcio hace un gran énfasis en la creación de sistemas alimentarios sostenibles para apoyar la productividad del sector agroalimentario y, al mismo tiempo, ayudar a que la población rural alcance el bienestar por medio del fortalecimiento de cadenas productivas y el apoyo a los productores agrícolas.

Fortalecimiento del sector agroalimentario

Entre las contribuciones del Cidea al sector agroalimentario hidalguense se encuentran la creación de agroindustrias, productos de valor agregado, fortalecimiento de micro y medianas empresas, sanidad e inocuidad alimentaria y uso sustentable de la biodiversidad y del agua.

La doctora Socorro Josefina Villanueva Rodríguez, coordinadora de la participación del Ciatej en el consorcio, dijo que el estado de Hidalgo tiene vocación agrícola; sin embargo, el valor agregado de los productos que se generan es casi nulo, debido a que del cultivo pasan directamente a la venta y, en la mayoría de los casos, se vende a intermediarios, sin generar riqueza para la región.

“Por lo anterior, se destaca la importancia de desarrollar un plan de acción para cubrir las necesidades detectadas en el estado, en el cual se integrará el desarrollar un programa eficiente y sostenido de control de plagas, desarrollar el autoabasto de las comunidades rurales e impulsar el valor agregado de los cultivos de la producción primaria”, declaró Villanueva Rodríguez.

Agregó que se impulsará el fortalecimiento de la milpa, el autoabasto de las comunidades indígenas y el desarrollo tecnológico de las empresas, que los productores primarios pudieran ir creando, además de incorporar en estas iniciativas a estudiantes del área de alimentos, biotecnología y agronomía, para que se apropien del conocimiento y sus riquezas y, con ello, contribuir a la disminución de la fuga de talentos y la migración en busca de oportunidades.

Se tiene contemplada la construcción de tres edificios fundamentales: uno es el destinado a las labores administrativas, un segundo edificio albergará laboratorios y un tercero servirá como planta piloto y será la base para transferir la tecnología generada.

Villanueva Rodríguez comentó que hasta el momento el consorcio se encuentra en 40% de desarrollo y uno de los objetivos de la primera etapa es contar con cinco laboratorios dedicados al estudio de microbiología y microbiota de suelos, ciencias ómicas, diseño de alimentos funcionales, metabolitos secundarios y un laboratorio de físico-química de alimentos.

Adicionalmente, se planea abrir una ventanilla para la recepción de muestras y realización de análisis de rutina, pues, según la doctora Villanueva Rodríguez, “en la región los laboratorios locales de servicios no alcanzan a dar respuesta en los tiempos de las empresas para análisis básicos de la industria de alimentos, como son el análisis microbiológico, bromatológico y de tablas nutrimentales”.

El equipo de catedráticos del CIAD, dirigidos por la doctora Mayra de la Torre, ya se encuentra realizando investigación sobre la microbiota de los suelos de Hidalgo, con el fin de promover consorcios microbianos para la fertilización y creación de plaguicidas biológicos, pues las regiones agrícolas del estado son tierras en las que no se han utilizado agroquímicos y plaguicidas con frecuencia.

Entre la plantilla de expertos, resaltan seis investigadores adscritos al programa Cátedras de Conacyt: tres fueron asignados al Ciatej y los otros tres al CIAD. Cuatro ya se encuentran instalados en Pachuca para llevar a cabo actividades con el consorcio.

Retos y oportunidades

El doctor Wong González mencionó que entre los principales retos se encuentra la coordinación entre los dos centros que forman parte del consorcio, pues aunque ambos forman parte de la red de centros públicos de investigación, son entidades independientes la una de la otra. Asimismo, dijo que se debe dar seguimiento al proyecto después del cambio sexenal.

La doctora Villanueva Rodríguez mencionó que es importante ayudar a las comunidades de productores primarios para que puedan vender productos con un valor agregado y se generen beneficios económicos, sociales y culturales en la región.

“Como directores de centros públicos vemos positivamente esta táctica de conformar consorcios como alianzas estratégicas entre centros, porque ayuda a complementarnos como sistema, además de que unimos esfuerzos presupuestarios para hacer uso racional de los recursos y fortalecer el desarrollo de las regiones con mayor rezago, a través de la ciencia, tecnología e innovación”, puntualizó Wong González.

El futuro del consorcio

Una vez culminada la primera fase de construcción del consorcio se tiene planeado realizar un proyecto que ayudaría a sentar las bases para iniciar operaciones y comenzar a tener acuerdos de vinculación con instituciones de educación superior. En la tercera etapa se planea iniciar con una segunda fase de construcción, de manera que se tenga una infraestructura y equipamiento completos.

Por su parte, Villanueva Rodríguez dijo que es necesario trabajar en equipo y hacer sinergia con las instituciones locales, entre las que se encuentran secretarías y otras instancias gubernamentales, universidades y laboratorios de investigación, para coadyuvar al fortalecimiento del sector agroalimentario del estado de Hidalgo y del país.

Colaboración de Ricardo Capilla, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

En el marco del Día Mundial del ADN, científicas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) impartieron charlas a estudiantes de la licenciatura de químico biólogo clínico de la Universidad de Sonora (Unison).

En su visita, los alumnos participaron en la práctica "Análisis de ADN por electroforesis en gel de agarosa y visualización”, que fue impartida por la Dra. Carmen A. Contreras Vergara, académica de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV) del CIAD.

En dicha práctica, los jóvenes analizaron muestras de ADN que fueron amplificadas por la reacción en cadena de la polimerasa y visualizadas. Estas técnicas son de utilidad para realizar diagnóstico de enfermedades o en investigación.

Posteriormente, los estudiantes escucharon una charla sobre librerías de genes de humanos disponibles en internet, la cual fue ofrecida por la Dra. María A. Islas Osuna, investigadora titular del CIAD. En la charla se tocaron temas de actualidad como la transcriptómica y genómica que se aplican en Investigación de frontera y en un futuro en la medicina genómica.

Con esta actividad los estudiantes aprendieron sobre las técnicas que se utilizan en la biología molecular, además de conocer de primera mano la investigación que se lleva a cabo en el Centro.

El alumnado visitante forma parte de la clase de Biología Molecular, la cual es impartida por el Dr. Alejandro Monserrat García, así como por la maestra Irasema Rodríguez Hernández, ambos profesores de la Unison.

Esta jornada fue una oportunidad para que los invitados conocieran la tecnología que existe en los laboratorios del CIAD y los programas académicos de maestría y doctorado en ciencias que ofrece la institución.

El Día Mundial del ADN se celebra cada 25 de abril en conmemoración de la publicación del artículo “Molecular structure of nucleic acids: a structure for Deoxyribose Nucleic Acid”, publicado por James Watson y Francis Crick en la revista Nature, en el que presentaron el primer modelo de la estructura de la doble hélice del ADN, lo que les permitió ganar el Premio Nobel en 1962.

Rolando Díaz Loving, uno de los psicólogos más reconocidos en México, visitó el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en Hermosillo, Sonora, para impartir un par de conferencias y compartir su experiencia de investigación.

El investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México fue invitado por el Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, en el marco de su trigésimo sexto aniversario, y por la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD.

En su primer día de visita, el jueves 19 de abril, impartió la conferencia “Vida y obra de Díaz Guerrero”, charla en la que habló sobre el aporte científico de quien fuera su padre, el destacado psicólogo Rogelio Díaz Guerrero.

En momentos refiriéndose desde la voz de un narrador neutral y en otros como hijo, el expositor esbozó la trayectoria de investigación de Díaz Guerrero, quien es considerado pionero de la psicología mexicana y latinoamericana.

Destacó que parte de su contribución académica radica en los trabajos realizados en torno a cómo construyen su realidad los mexicanos respecto a la familia, valores, educación, etcétera, lo que él denominó premisas sociocuturales.

Concluyó su presentación explicando cómo el trabajo ha influido a generaciones de psicólogos y, sobre todo, a él, para escribir su más reciente obra literaria, llamada Las garras de la cultura: investigaciones en torno a las normas y creencias del mexicano.

Al día siguiente, el profesor experto en relaciones personales e interpersonales, así como en género y cultura, dicto la conferencia “Regulación emocional en las relaciones académicas”.

En esta oportunidad, conversó con los asistentes sobre la importancia de la comprensión de las emociones y su relación con las respuestas fisiológicas que experimenta el organismo para contribuir a asimilar las situaciones de estrés de manera positiva y regular las reacciones individuales, con el propósito de mejorar la calidad de nuestras relaciones interpersonales.

El doctor Díaz Loving es ampliamente reconocido a nivel nacional e internacional por sus investigaciones en psicología transcultural y etnopsicología, así como por sus trabajos sobre personalidad, psicología social, relaciones humanas, familia y pareja, conducta sexual y anticonceptiva y salud y VIH.

 

Personal académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en Hermosillo, Sonora, participó en una jornada de actualización sobre administración de laboratorios altamente especializados.

El curso “ISO/IEC 17025:2017 Administración de un Laboratorio” tuvo el objetivo de dar a conocer las actualizaciones de la norma de gestión de calidad que rige a los laboratorios acreditados en su versión internacional, y fue impartido del 11 al 13 de abril del presente.

Israel Alonso, consultor independiente, fue el responsable de ofrecer el taller ante veintitrés miembros del cuerpo académico del CIAD, adscritos a diferentes laboratorios que prestan servicios analíticos a la industria alimentaria.

Entre los laboratorios involucrados participó personal del Laboratorio de Aseguramiento de la Calidad Microbiológica de los Alimentos (LACMA), Laboratorio de Residuos Tóxicos (LRT), Laboratorio de Inocuidad Alimentaria, Laboratorio de Fisiología de Invertebrados Marinos y Laboratorio de Análisis proximal, entre otros.

Parte del personal científico participante ya cuentan con sistemas acreditados implementados en sus laboratorios, mientras que el resto tiene como objetivo alcanzar la acreditación a corto y mediano plazo.

Al curso asistieron también personas externas al CIAD. El nutrido grupo de asistentes permitió el intercambio de experiencias y opiniones en los temas abordados.

La versión anterior de la norma de calidad fue emitida en el año 2006, por lo que la nueva versión tuvo tiempo para ser revisada y mejorada en varios aspectos. Todas esas modificaciones fueron tratadas en el curso y se reforzaron varios de los conceptos requeridos para trabajar en el marco de los laboratorios acreditados y certificados.

Tras un proceso de evaluación, quienes asistieron se hicieron acreedores no solo a una constancia de participación, sino también al formato emitido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (DC-3) que otorga valor curricular de veinticuatro horas de capacitación.

Beatriz Olivia Camarena Gómez y Margarita Peralta Quiñonez

El 22 de abril fue designado Día Internacional de la Madre Tierra por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 63/278-2009), con el propósito de recordar a sus estados miembros, a las organizaciones internacionales, regionales y subregionales que conforman el sistema, a la sociedad civil y a las organizaciones no gubernamentales, la necesidad de crear conciencia sobre lo que representa para la vida del ser humano el planeta Tierra y sus ecosistemas. En la citada resolución se reconoce que la expresión común «Madre Tierra» es utilizada en diversos países y regiones para referirse al planeta Tierra, que existe un proceso de interdependencia entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta y que la Tierra, con sus ecosistemas, es nuestro hogar, por lo que para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza y el planeta.

Por tanto, las acciones realizadas en el marco del día de la Tierra tienen el propósito de recordarnos que la humanidad es parte del planeta Tierra y que el destino de esta puede estar marcado por la huella humana. Una de las actividades insoslayable de educación ambiental  tiene que ver con el cuidado de la tierra, como recurso natural.

Entre las tareas encaminadas al cuidado de la tierra destacan las que contribuyen a mejorar la salud y el bienestar humano, actual y futuro. Para complementar la información, se denuncian las actividades económicas que han sometido a diversas presiones el suelo o tierra y ponen en riesgo la seguridad alimentaria de los países; por ejemplo, la agricultura a gran escala (biocombustibles), los procesos mineros (extracción), la obtención de hidrocarburos por fracturación hidráulica (fracking), etc.

Las prácticas agroecológicas emergen como respuesta a un modelo de agricultura convencional, a gran escala, cuya constante ha sido el uso de agroquímicos, no obstante haberse probado su impacto en la salud del campesinado, los consumidores y en el medio ambiente. (Vivas, 2014). En nuestra experiencia en diversas comunidades rurales del estado de Sonora, la implementación de huertos orientados a la producción a pequeña escala, resulta una alternativa de producción eficiente y sencilla de replicar en diversos contextos.

La aplicación de composta en el huerto permite regresar a la tierra los nutrientes (pensamos que la tierra contenta y agradecida ofrece el sustento a las personas). De manera adicional, está la recolección de semillas y el reforzamiento de valores asociados al huerto (cooperación, creatividad, solidaridad, sensibilidad, etc.) cuando es aprovechado como una actividad de educación ambiental. A partir de estas formas de convivencia volvemos a darle vida a la tierra, que se regocija cuando obtiene los nutrientes que provienen de la composta, a la vez que contribuimos a generar nuestra propia resiliencia y una esperanza de mejora.  Posicionar los huertos y la agricultura campesina a pequeña escala implica resignificar la tierra, los bosques, el agua y los recursos naturales que conforman la biodiversidad de cada lugar o región, como un aspecto clave de conservación. Hacia ese objetivo apuntan las actividades de educación ambiental que se llevarán a cabo este próximo 22 de abril en varias regiones del planeta, entre las cuales México no es la excepción.

Vivas, Esther (2014). ¿Quién tiene miedo de la agricultura ecológica? Consultado en: http://esthervivas.com/2014/07/07/quien-tiene-miedo-de-la-agricultura-ecologica-i/

Organización de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es/events/motherearthday/ y http://onu.org.pe/dias-internacionales/dia-internacional-de-la-madre-tierra/.

En el marco del Día del Niño, la edición de abril de Sábados en la Ciencia abordará uno de los temas más atractivos para niños y grandes: la robótica.

El auditorio de la Unidad de Transferencia de la Innovación del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) será sede del taller “Robótica para vivir mejor”.

El responsable de impartir la charla será el Dr. Wenceslao Verdugo Rojas, quien es experto en matemáticas, robótica y educación, además de ser director de la escuela sonrobots.com.

Los niños y niñas que asistan tendrán la oportunidad de armar distintos minibots, que podrán elaborar a partir de artículos que todos tenemos en nuestra casa, como cepillos de dientes, discos compactos, vasos, pilas, etcétera, que funcionarán con minimotores accesibles para cualquier persona, los cuales se les prestarán en la sesión.

Habrá premios y sorpresas para los pequeños que tengan un desempeño sobresaliente en las diferentes actividades. Recuerde que es muy importante que los niños que participen en los eventos de Sábados en la Ciencia estén siempre acompañados por una persona adulta.

La cita es a las 10:00 horas del sábado 21 de abril. Si quiere reservar su lugar, ya que hay cupo limitado, debe hacerlo en el formulario electrónico bit.ly/2H5lIRP, que también se encuentra disponible en la página de Facebook “Sábados en la Ciencia Noroeste”. Para los niños que no cuenten con medio de transporte, habrá un camión del CIAD en la plaza de los 100 Años, que saldrá a las 9:30 a.m. hacia las instalaciones del Centro.

Sábados en la Ciencia es un programa de divulgación científica dirigido al público infantil que mensualmente realizan el CIAD, la Unison, “La Burbuja”, Museo del Niño, y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (COECYT).

Con la finalidad de consolidar los avances y establecer elementos que fortalezcan el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología para encaminar a México hacia una economía basada en el conocimiento, el pasado 5 de abril el Ejecutivo Federal envió a la Cámara de Senadores una iniciativa de reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología.

Uno de los principales propósitos de esta iniciativa es garantizar un diseño institucional que provea de mecanismos de coordinación y colaboración entre los sectores público, privado y académico para establecer, desarrollar y evaluar la política pública de ciencia, tecnología e innovación en una visión a largo plazo con duración de veinte a treinta años.

Las principales metas a lograr son fortalecer el diseño institucional del sistema nacional de ciencia y tecnología, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT), así como crear el Consejo de Asesores Científicos y Tecnológicos de la Presidencia.

Asimismo, se pretende mejorar el diseño de los instrumentos de financiamiento a la ciencia, tecnología e innovación, ampliar la estrategia de Ciencia Abierta y fortalecer a los Centros Públicos de Investigación.

El futuro del Conacyt

Con referencia al Conacyt, la iniciativa prevé que este se mantenga como un organismo descentralizado no sectorizado de la administración pública federal, que continuará como responsable de coordinar las políticas públicas del gobierno federal en materia de ciencia, tecnología e innovación y que su director general sea nombrado por el presidente de la república, siempre y cuando cumpla con un conjunto de requisitos sustantivos para acceder al cargo.

Además, la iniciativa establece que el presupuesto consolidado en ciencia, tecnología e innovación debe ser congruente con los objetivos y metas de la visión de largo plazo, fortalece la operación del Comité Intersecretarial de Presupuesto y prevé la reestructuración y simplificación de la organización y funcionamiento de los fondos de ciencia y tecnología para facilitar y hacer más eficiente su administración.

Analizan propuestas

En seguimiento a esta iniciativa, el 12 de abril las autoridades encargadas de fomentar el desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación del país se reunieron para analizar las reformas enviadas por el ejecutivo federal.

Durante este evento, el Dr. Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Conacyt, comentó que las reformas presentadas por el presidente Enrique Peña Nieto buscan el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, así como de las estructuras del Conacyt y del FCCyT.

Por su parte, el Dr. José Franco López, Coordinador General del FCCyT, detalló que durante los últimos años los avances en ciencia, tecnología e innovación han sido importantes, por lo cual se debe trabajar para consolidarlos con el apoyo del Ejecutivo.

El Dr. Elías Micha Zaga, Coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia de la República, resaltó que el poder legislativo se ha destacado por el apoyo brindado a los temas relacionados con la ciencia, tecnología e innovación del país; además, enfatizó que para el Presidente estos representan un elemento central de la política pública nacional.

Por último, el Senador Juan Carlos Romero Hicks, Secretario de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, propuso crear grupos de trabajo para analizar todas las propuestas, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.

Beatriz Olivia Camarena Gómez y Margarita Peralta Quiñonez

Sin duda, una expresión más de la problemática ambiental contemporánea es la crisis del agua, que, como parte de esta, también es global y compleja, y en la que prevalecen prácticas antropogénicas en su origen y desarrollo.

Recientemente, en el Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF, 2017) se reconoció la crisis mundial del agua como uno de los tres primeros problemas globales, junto al cambio climático y el terrorismo. La escasez de agua dulce se torna cada vez más alarmante: Mekonnen y Hoekstra (2016: 3) estimaron “que el 66% de los habitantes del mundo –cuatro mil millones de personas– vive sin acceso suficiente a agua fresca durante, al menos, un mes en el año”. Además, los autores reconocen que el problema de escasez ha estado presente por años en grandes zonas de agricultura de regadío significativa y que, también, por años, el consumo humano del vital líquido se ha mantenido superior a los recursos disponibles.

Los pronósticos no son nada halagüeños y trascienden a los ámbitos social, económico y político.

En el documento, publicado por Science Advances, los autores plantean que el problema de escasez de agua trastoca los asentamientos humanos y que, de continuar el contexto actual de cambio climático, en el 2030 casi la mitad de la población mundial vivirá en áreas de estrés hídrico, incluidos entre 75 y 250 millones de personas de África; tal escasez en áreas áridas o semiáridas provocará el desplazamiento de entre 24 y 700 millones de personas.

Las consecuencias económicas de la problemática socioambiental no se harán esperar: malas cosechas, baja disponibilidad de alimentos, biodiversidad del medio ambiente afectada y escasa viabilidad de negocios. Ello contribuirá a desencadenar otros conflictos y crisis económicas y políticas por el acceso al uso y manejo del cada vez más escaso recurso: la disputa por el agua será causal de más conflictos bélicos en distintas regiones del planeta, “las próximas guerras no serán ya por el petróleo, sino por el recurso agua” (Shiva, 2006).

El agua constituye, entonces, un recurso multifuncional clave para una diversidad de usos: recreación y diversión, transporte, higiene, generación de energía y producción de alimentos, de tal manera que asegurar su acceso se convierte en bienestar social al fortalecer los procesos de producción y de seguridad alimentaria. Por el contrario, el mal uso y manejo del recurso se traduce en contaminación de los ecosistemas, enfermedades, pobreza, desigualdad e inseguridad alimentaria; factores que afectan el ciclo natural del agua y reproducen el círculo vicioso de escasez del vital líquido, con todas las consecuencias económicas y sociales ya descritas.

Para sensibilizar, concienciar y llamar la atención sobre tal problemática ambiental y acelerar las iniciativas encaminadas a hacer frente a los desafíos relativos a los recursos hídricos, el pasado 22 de marzo (Día Mundial del Agua) la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas proclamó el período 2018-2028 Decenio Internacional para la Acción «Agua para el Desarrollo Sostenible» (ONU, 2018). El decenio inicia y concluye precisamente en ese día conmemorativo, el 22 de marzo. Si bien son múltiples las acciones por hacer en atención a un problema tan complejo, como ha señalado el propio organismo internacional, el marcar en su agenda el día mundial del agua tiene el propósito de “…sensibilizar a las sociedades de que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente que atender para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes” (ONU, 2018).

Esta nota invita a reflexionar sobre nuestra actuación cotidiana respecto a la crisis actual del vital líquido, a revisar las prácticas de consumo implicadas en nuestro diario vivir que contribuyen a su escases y a generar mayor contaminación, a pensar en la conexión que tiene la crisis del agua con los procesos de variación de la temperatura y otras crisis socioambientales (conflictos bélicos, migración social y escases de alimentos y su incremento de costos), a revisar nuestra particular relación con el entorno natural, social y humano al satisfacer nuestras necesidades y a pensar en cómo y por qué contribuimos a la crisis de escasez del vital líquido, en cómo podemos cambiar el estilo de vida que hemos privilegiado y nuestras prácticas de producción y consumo de alimentos.

Ello implica considerar también el papel que jugamos como ciudadanos informados, comprometidos con esa posibilidad de actuar como promotores y vigilantes de procesos de organización social que faciliten exigir a las instancias institucionales correspondientes su actuación en la atención de la crisis del agua y otras importantes crisis socioambientales que están presentes en nuestro diario vivir.

Foro Económico Mundial (WEF): Reporte de Riesgos Globales 2017.

Mekonnenand, Mesfin M. y Arjen Y. Hoekstra. “Four billion people facing severe water scarcity”. Science Advances, 12 febrero 2016: vol. 2, no. 2, e1500323 DOI: 10.1126/sciadv.1500323. http://advances.sciencemag.org/content/2/2/e1500323.

ONU (2018). Decenio Internacional para la Acción «Agua para el Desarrollo Sostenible», 2018-2028. http://www.un.org/es/events/waterdecade/.

Shiva, Vandana (17 de junio de 2006). “La guerra por los recursos naturales”. El universal. http://archivo.eluniversal.com.mx/nacion/139530.html.

 

Con el fin de intercambiar conocimiento sobre prácticas agroecológicas y sustentables para la soberanía alimentaria, el Grupo de Investigación-Acción Participativa (GIAP) Sonora, realizó una misión tecnológica al rancho “Los Paredones” en el municipio de Banámichi.

El GIAP Sonora está integrado por familias rurales del Pueblo de Álamos, Sonora, y por María del Carmen Hernández Moreno y Araceli del Carmen Andablo Reyes, académicas del Laboratorio de Innovación Rural del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Esta actividad se realizó el pasado 20 de marzo, en el marco del proyecto “Prototipos Regionales para la Seguridad, la Soberanía Alimentaria y el Combate a la Pobreza” de la Red-Conacyt Gestión Territorial del Desarrollo Rural. Al encuentro asistieron mujeres productoras de hortalizas y frutales de vivero y de traspatio, así como alumnos de la telesecundaria de Pueblo de Álamos.

La familia anfitriona del rancho ofreció un recorrido para presentar las ecotecnias adoptadas para el desarrollo de su vida cotidiana en dicho lugar, que incluyen fresquera, bicibomba, estufas solares, de aserrín, horno de leña y técnicas de conservación de granos.

También se presentó el uso de un baño seco compostero y otras técnicas de elaboración de abonos orgánicos para enriquecer los suelos en sus áreas de cultivo de hortalizas y frutales.

La visita finalizó en la casa de la familia, la cual está elaborada con una técnica de construcción ancestral egipcia a base de tierra, que se adecua a las condiciones climáticas de la región, brindando un espacio fresco en verano y cálido en invierno.

Durante el recorrido las mujeres tuvieron oportunidad de compartir su experiencia sobre la producción y manejo de abonos orgánicos, así como sobre la germinación de especies nativas de chiltepín y mezquite.

Por su parte, los estudiantes de telesecundaria se llevaron la experiencia de conocer una forma alternativa de vida en armonía con la naturaleza que podría facilitar y complementar las actividades domésticas y productivas en sus ranchos ganaderos.

En un futuro próximo, el rancho Los Paredones visitará Pueblo de Álamos para asistir al Tercer Taller de Cromatografía de Tierras organizado por el GIAP-Sonora.

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