Notas

 

Como una tarea impostergable y necesaria ante las nuevas formas de generar conocimiento del mundo contemporáneo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) decidió reorganizar su Sistema de Centros Públicos de Investigación a través de la creación de consorcios, los cuales facilitarán las sinergias entre los centros.

 

En el marco de la primera Sesión de Órganos de Gobierno del Conacyt, se llevó a cabo la firma de convenio de los nueve consorcios, que ofrecen un campo fértil para explorar acciones de optimización de instrumentos y apoyos que se encuentran en cada centro.

 

El objetivo de la reorganización es adoptar nuevas formas de trabajo del Sistema de Centros Públicos de Investigación sectorizados en Conacyt, mediante estrategias de integración y fortalecimiento para generar investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación orientadas a resolver los problemas nacionales y promover el desarrollo económico del país.

 

"Los consorcios que hoy se formalizan son la nueva forma de trabajar en conjunto. La creación de estos es la suma de sus fortalezas que al final tendrán un impacto fuerte en los sectores industriales, en las políticas públicas, por mencionar algunas. Estamos hablando de dos años de trabajo y hoy es el arranque formal, porque no es fácil y esta nueva forma de trabajar es sumar”, describió el doctor Sergio Hernández Vázquez, director adjunto de Centros de Investigación del Conacyt.

 

Comentó que también se concluye una fase de la reorganización, la cual tiene varias agendas, entre ellas, la creación de las cinco coordinaciones donde los 27 centros están repartidos en grupos con un promedio de seis centros por coordinación y los cuales ya tienen un proyecto emblemático.

 

El doctor Salvador Emilio Lluch Cota, director de área y director de Coordinación Sectorial de los Centros, resaltó que ya están trabajando en las cinco coordinaciones en las que a lo largo de 2016 y 2017 se han desarrollado talleres de diferentes niveles. “Un ejemplo es la propuesta de proyectos de la convocatoria de la Dirección Adjunta de Centros de Investigación (DACI) 2017, a nivel de coordinación, donde en cada una de ellas participan con objetivos compartidos y consensados”. Todos estos proyectos generan un impacto respecto a los que se presentaban en los centros de manera individual en el pasado.

 

Información proporcionada por el DACI

 

Los consorcios como fortalecimiento

 

Con este enfoque de reorganización, son nueve los consorcios que apuestan por una mayor comunicación y cooperación entre centros, identificando y aprovechando de manera multidisciplinaria las capacidades existentes y la planeación a futuro de la forma más eficaz y eficiente.

 

El director general de Conacyt, doctor Enrique Cabrero Mendoza, resaltó que todos los indicadores de los 27 centros han mejorado en términos de productividad y calidad de investigación, posgrados reconocidos por el Conacyt, número de miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), número de doctores, maestrías y doctorados y hasta de licenciaturas que algunos centros tienen.

 

“Esta firma de consorcios es un punto de partida en el diseño, pero es un punto de partida también en la implementación, y es aquí donde se tratará de ir inventando un nuevo camino para hacer investigación en el país. Debemos reconocer que los usos y costumbres de la investigación científica y tecnológica del país no son de colaboración necesariamente entre las instituciones y las disciplinas”, subrayó el funcionario.

 

Añadió que es necesario pensar más ambiciosamente, "ahora le queda a este grupo de centros mostrar al país esta vía de colaboración, de trabajo interdisciplinario interinstitucional; por lo tanto, impera el principio de la colaboración y del trabajo en conjunto”.

 

Los consorcios de centros públicos son una opción ágil, eficiente e integral de generar infraestructura y capacidades para acompañar el desarrollo regional, el crecimiento de sectores industriales clave, el diseño de políticas públicas y hacer más efectivo el aparato científico y tecnológico del país.

 

Estos nacen vinculados y representan la respuesta de Conacyt a una necesidad real de una región, ya sea por un tercero o visualizada por el propio Consejo en su visión estratégica del desarrollo regional y local de la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI).

 

El directivo resaltó que el Conacyt es la segunda fuerza de investigación en el país; la primera es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

Información proporcionada por el DACI.

 

PILA, agenda científica a largo plazo

 

Durante la inauguración del evento, se entregaron los tres primeros planes de los Programas de Investigación de Largo Aliento (PILA), que es la propuesta científica y tecnológica a más de 20 años.

 

El plan científico Naturaleza del Universo fue entregado por la doctora Esperanza Carrasco Licea, del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), y Adolfo Sánchez Valenzuela, del Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat); para el plan Cambio Climático y Sustentabilidad, los investigadores responsables en entregar el trabajo final fueron Arturo Muhlia Melo, del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), José de Jesús Esparza, del Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec), y Gerson Alducin, del Instituto de Ecología (Inecol); el tercer proyecto entregado fue el trabajo Sociedad y Desarrollo por parte de la doctoras Silvia Dutrénit Bielous, del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora (Instituto Mora), y Regina Casa, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

 

Cada PILA está conformado por un Comité Científico donde participan representantes de los diferentes subtemas que abordan el programa. En este contexto, la participación en los PILA está abierta para cualquier especialista que quiera contribuir de manera individual o de proyectos financiados de cualquier fondo, los cuales puedan aportar al avance que se requiere.

 

 

Colaboración de Mercedes López, reportera de la Agencia Informativa Conacyt

Fuente: bit.ly/2s4wA6c

 

 

El tomate es ampliamente consumido en todo el mundo, en virtud de que es fuente de carbohidratos, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, fibra y compuestos nutracéuticos.

 

De 1994 a 2014, la producción mundial de esta hortaliza se ha concentrado, en orden de importancia, en China, Estados Unidos de América (EE.UU.), India, Turquía, Egipto, Italia, Irán, España, Brasil y, en décimo lugar, México (FAO, 2017).

 

De acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, en los últimos quince años nuestro país produce, anualmente, de dos a tres millones de toneladas de tomate.

 

En el mundo la ingesta de esta hortaliza es muy dinámica; los diez principales países productores presentan un comportamiento anual variable: en Brasil, México e India se consumen menos de 20 kg; en China, EE. UU. e Italia de 20 a 40 kg; en Irán y España entre 40 y 60 kg, y en países como Egipto y Turquía hasta 90 kg. Sin embargo, a nivel mundial, el consumo per cápita de tomate, en los últimos cinco años, es de aproximadamente 20 kg por año.

 

Comercialmente se producen tomates tipo bola, saladette, cereza y los “arriñonados”. En estos últimos, México cuenta con una gran riqueza genética en el centro y sur del país, de tal forma que actualmente se realizan esfuerzos, mediante mejoramiento genético, para aprovechar la diversidad de esta especie y presentar alternativas en la producción de tomate convencional.

 

En este sentido, se han reportado evaluaciones de poblaciones nativas de tomate, las cuales presentaron calidad superior en sólidos solubles totales, acidez, vitamina C, color y carotenoides, respecto a cultivares comerciales.

 

Sin embargo, los estudios sobre el contenido de carotenoides en tomates nativos son escasos en nuestro país, lo cual abre posibles líneas de investigación para estudiar este grupo de compuestos, debido a su impacto tanto en la salud humana como en la pigmentación del fruto.

 

Dentro de este conjunto de pigmentos se encuentra el β-caroteno (betacaroteno), que actúa como sustrato para la síntesis de vitamina A y, por otro lado, el licopeno, el cual presenta actividad antioxidante contra especies reactivas de oxígeno y otros radicales libres.

 

Se ha reportado que el consumo de licopeno puede reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas tales como cáncer de próstata, colon, osteoporosis y cardiovasculares.

 

Por tanto, actualmente en la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se estudia la presencia de licopeno y betacaroteno en acervos de tomate nativo de México, con el propósito de conocer su concentración, ampliar la oferta de cultivares a los productores del país y presentar alternativas de esta especie en beneficio de la salud del consumidor.

 

Colaboración del Dr. César San Martín Hernández, catedrático Conacyt adscrito al CIAD Culiacán.

bit.ly/2q8HQ59

 

Con el propósito de analizar el contexto de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, así como el futuro de la colaboración académica entre las instituciones de educación superior, se realizará el II Coloquio sobre la Región Sonora-Arizona, los próximos 25 y 26 de mayo del presente.

 

Con la participación de las máximas autoridades del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison), El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), así como de investigadores de estas instituciones, se examinarán diversas temáticas.

 

A través de conferencias, mesas redondas y paneles de discusión, se abordarán tópicos como la relación México-Estados Unidos en la era Trump, las perspectivas de colaboración académica, innovación y desarrollo regional transfronterizo, coproducción de conocimiento y cooperación científica, construcción de comunidades sustentables, y políticas públicas, migración, derechos humanos y seguridad fronteriza.

 

La meta es priorizar una agenda de educación e investigación transfronteriza que fortalezca la capacidad de la academia en el desarrollo de soluciones a los complejos desafíos sociales, económicos, tecnológicos, culturales, y ambientales confrontados por esta región.

 

Dentro de las actividades que se realizarán en el evento, destaca la creación de la Alianza Interuniversitaria Sonora-Arizona, definida por los constituyentes como “la forma de contribuir a los esfuerzos de gobiernos, empresas, y ciudadanos comprometidos con el avance de la región, para asegurar que las relaciones duraderas y las aspiraciones de desarrollo compartidas por Sonora y Arizona fructifiquen para el beneficio de los pueblos de ambos lados de la frontera.

 

El Centro de Artes de la Unison y el Salón de Usos Múltiples del CIAD, en sus sedes de Hermosillo, Sonora, albergarán este coloquio. Puede consultar el programa completo en el siguiente enlace electrónico: bit.ly/2q8HQ59, en el sitio electrónico www.ciad.mx o en la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

 

 

Tradicionalmente los mexicanos consumimos las hojas secas del orégano como condimento. No obstante, esta especia también ha sido utilizada como infusión para tratar enfermedades respiratorias, problemas digestivos, cólicos, dolores de cabeza, reumatismo y otros desórdenes relacionados con procesos de inflamación.

 

Orégano es el nombre común que se utiliza para definir un aroma y sabor característico proveniente de un amplio grupo de géneros y especies vegetales usados como especia. Más de sesenta especies de plantas son conocidas en el mundo con el nombre de orégano; en México existen alrededor de cuarenta, la más comúnmente comercializada es Lippia graveolens, pero Lippia palmeri y Hedeoma patens también son encontradas en el mercado.

 

Las propiedades benéficas del orégano, como antioxidante y antiinflamatoria, están asociadas a la presencia de aceites esenciales y compuestos fenólicos, como los ácidos fenólicos y los flavonoides.

 

Dichos atributos cobran especial importancia en una era en la que la humanidad demanda alternativas farmacológicas de origen vegetal, pues existe evidencia de que el uso prolongado de antiinflamatorios comerciales contra padecimientos crónicos puede tener consecuencias dañinas en la salud, como gastritis, úlceras o daño hepático, por lo que el desarrollo de nuevos fármacos con base en el orégano se vuelve de interés.

 

Sin embargo, para que los compuestos fenólicos presentes en el orégano ejerzan su efecto antiinflamatorio, es necesario que se encuentren biodisponibles, es decir, que pasen por el tracto digestivo y sean posteriormente absorbidos al torrente sanguíneo. Durante este proceso, los compuestos fenólicos pueden ser modificados y sus propiedades bioactivas pueden ser afectadas; sin embargo, estos cambios aún no han sido estudiados.

 

Un campo lleno de posibilidades

 

La inflamación es una reacción biológica de defensa provocada por un daño en el organismo, en la que se activan células (macrófagos) que promueven la producción de mediadores involucrados en la respuesta inflamatoria, tales como especies reactivas de oxígeno, óxido nítrico, TNF-α, IL-1β, IL-6, IL-8, entre otros. La sobreproducción de estos mediadores está relacionada en la aparición de enfermedades crónico-degenerativas como artritis, aterosclerosis, asma, etc. Es por ello que la inhibición de la producción de los mediadores inflamatorios es un objetivo importante en el tratamiento de este tipo de padecimientos.

 

En el Laboratorio de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD, el grupo de investigación dirigido por el Dr. José Basilio Heredia investiga el mecanismo molecular antiinflamatorio y la bioaccesibilidad de los compuestos fenólicos del orégano mexicano.

 

Este estudio está financiado por un proyecto de Ciencia Básica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y cuenta con la colaboración de la Dra. Nayely Leyva López y del estudiante de doctorado en ciencias Erick Paul Gutiérrez Grijalva.

 

Colaboración del Dr. José Basilio Heredia, profesor investigador del CIAD.

 

 

La próxima vez que consuma espárragos, por favor recuerde dos cosas: 1) Sonora es líder nacional con un 70% de la producción, la cual se exporta en un 90% a Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón, y 2) el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en colaboración con el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), está a la vanguardia a nivel internacional con un protocolo para la producción ilimitada de plantas de espárrago mediante cultivo de tejidos. ¡Provecho!

 

Desde hace más de cinco años, un equipo encabezado por Martín Esqueda, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD, e integrado por Gabriela Millán, Aldo Gutiérrez, Georgina Vargas y Manuel Robert, este último investigador de la Unidad de Biotecnología del CICY, iniciaron un proyecto que respondía una demanda del Sistema Producto Espárrago, con el propósito de mejorar la producción de espárrago en Sonora.

 

Con el apoyo económico de la Fundación Produce Sonora, el CIAD y el CICY iniciaron el reto de producir in vitro plantas de espárrago con las características deseadas por los productores, a partir del rizoma o tallo modificado de la planta, tarea que duró alrededor de tres años y medio para un protocolo eficiente en medio de cultivo sólido.

 

“Se estableció un protocolo eficiente en un medio de cultivo sólido para una producción ilimitada de vitroplantas de espárrago con las características acordes a los estándares de calidad en el mercado internacional”, explicó Martín Esqueda.

 

Líder global en investigación

 

Actualmente se realizan ensayos para producir espárrago en un biorreactor, un proceso que representa mayor eficiencia, pues no requiere agar (insumo costoso), reduce mano de obra, requiere menos espacio y produce más individuos en tiempos más cortos.

 

Esqueda señaló que en países como Canadá, España, India e Irán, existen protocolos de producción similares; sin embargo, hasta el día de hoy, los científicos mexicanos han logrado un protocolo más eficiente con un factor de multiplicación más alto, mayor número de individuos en menos tiempo.

 

“El objetivo a corto plazo es que las plantas producidas in vitro se aclimaten, endurezcan y trasplanten a campo, y evaluar su adaptación en las áreas de cultivo”, concluyó el investigador.

 

Un orgullo sonorense

 

El espárrago es un alimento gourmet; su elevado precio se debe a que su producción solo es posible en un período muy corto del año, sumado a que es altamente demandado por mercados internacionales. Además, se le atribuyen propiedades nutricionales, como vitaminas A, C, B1, B2 y E; minerales como calcio, hierro, fósforo y potasio, y fibra dietaria y asparagina, aminoácido no esencial al que se le atribuyen propiedades diuréticas.

 

Las condiciones climáticas en Caborca favorecen el cultivo de este vegetal, debido a que el “choque de temperatura” provocado por la quema y el frío invierno desencadena el proceso de formación de los turiones, la parte del espárrago que se consume.

 

En 2014, la producción mundial de espárrago fue de 8’301,482 toneladas, siendo China el mayor productor con 7’353,200. México ocupa el tercer lugar en producción con 119,789 toneladas obtenidas de una superficie de aproximadamente 16,233 hectáreas (FAO, 2014). El municipio de Caborca es el “corazón del espárrago” en Sonora y donde se encuentra el productor líder a nivel Latinoamérica. 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) oficializó su participación en dos consorcios interinstitucionales, en los que trabajará para desarrollar las potencialidades económicas de entidades de las zonas centro y sur de México.

 

En el marco de la más reciente Sesión Conjunta de Órganos de Gobierno de los Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y teniendo como testigo de honor a Enrique Cabrero Mendoza, Director General de este Consejo, el CIAD formalizó su participación en ADESUR y CIDEA.

 

La Alianza Estratégica para el Desarrollo Sustentable de la Región Pacífico Sur (ADESUR) es un consorcio integrado por el CIAD, el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y el Centro de Investigación en Geografía y Geomática Ing. Jorge L. Tamayo (Centro Geo).

 

Esta alianza busca conjuntar experiencia y capacidades de las instituciones involucradas para desarrollar proyectos encaminados al fortalecimiento de sectores estratégicos que impulsen la economía de los estados de Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Chiapas.

 

El Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (CIDEA) es un consorcio integrado por el CIAD y el CIATEJ que tiene la finalidad de fortalecer la infraestructura científico-tecnológica del estado de Hidalgo y de su región de influencia, con el propósito de atender las necesidades del sector agroalimentario a través de la investigación y prestación de servicios científicos, de tecnología y de innovación.

 

Pablo Wong González, Director General del CIAD, quien participó en la sesión conjunta de órganos de gobierno, comentó que la formalización de ambos consorcios representa la concreción de esfuerzos que se han emprendido desde 2015 y es una forma en la que el Centro cumple con los objetivos que el país se ha planteado en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014-2018 (PECITI), con el propósito de reducir el rezago económico en zonas prioritarias.

 

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) impartirá un curso sobre análisis sensorial en la industria de alimentos y bebidas, una técnica de investigación que ofrece herramientas para el desarrollo de nuevos productos, mejoras en el proceso de control de calidad e innovación de estrategias mercadológicas, entre otras.

 

El curso aborda temas como la importancia del análisis sensorial en el desarrollo de un nuevo producto o en la mejora de uno existente a través de la medición de la reacción de cada uno de los cinco sentidos del ser humano, lo cual sirve para que, durante el desarrollo, se llegue a un punto en el que se cumplan las expectativas del mercado meta.

 

Si bien los ejemplos prácticos del taller están enfocados en el sector alimentario, las técnicas del análisis sensorial presentadas, el análisis de los datos obtenidos y la interpretación de los mismos, puede ser aplicada a otro tipo de industrias, como la de artículos de aseo y limpieza, cosmética, farmacéutica y pinturas, entre otras.

 

Con base en los temas que se abordarán, el participante realizará ejercicios teóricos y prácticos con los que aprenderá a realizar diseños experimentales que consideran desde los requerimientos físicos de las instalaciones donde se llevan a cabo los paneles de evaluación hasta los factores que se tienen que controlar durante la preparación y presentación de las muestras.

 

Asimismo, la selección de panelistas, los tipos de pruebas que se pueden usar para su preselección, la motivación e importancia del entrenamiento previo a la evaluación sensorial e, incluso, las consideraciones requeridas cuando se entrena a panelistas para análisis descriptivo, son materias de este taller.

 

La inversión por asistente es de $6,500.00 más IVA. En caso que varias personas de una misma empresa tengan interés en asistir, se considera un descuento de 20% para la segunda y hasta la tercera persona.

 

El curso, compuesto por catorce horas curriculares, está avalado por el Programa de Educación Continua (PEC) del CIAD y se realizará los días 8 y 9 de junio en las instalaciones de la Unidad de Transferencia de la Innovación de la Coordinación de Vinculación del CIAD, en Hermosillo, Sonora.

 

Si desea más información, puede comunicarse al teléfono (662) 289 2400, ext. 213, escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  o visitar la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

 

 

Con el objetivo de discutir y analizar cómo el comportamiento de los animales domésticos puede auxiliar al ser humano en aspectos emocionales, cognitivos y sociales, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ofrecerá el curso “Especies animales como mediadoras en familia, enseñanza y terapia”.

 

El taller está dirigido a profesionales que briden algún tipo de atención en salud como psicólogos, fisioterapeutas, enfermeros, educadores físicos, etcétera, así como a veterinarios y zootecnistas, quienes trabajan con animales.

 

En esta capacitación los asistentes comprenderán las terapias mediadas por animales y conocerán el estado del arte de las investigaciones que sistematizan las metodologías de trabajo con caballos y perros.

 

La Dra. Heloisa Bruna Grubits Freire, docente de la Universidad Católica Dom Bosco (Brasil), quien actualmente realiza un posdoctorado en el CIAD, será la encargada de impartir el curso, el cual, dijo, tiene el propósito de entender las relaciones interespecies a partir del concepto de familia multiespecie.

 

La ponente es psicóloga especializada en sociopsicomotricidad, cuenta con un doctorado en ciencias biomédicas y tiene vasta experiencia profesional en equinoterapia y tratamientos de esta naturaleza con perros.

 

El Dr. Ángel Vera Noriega, investigador del CIAD y organizador del evento, destacó la importancia del curso, pues explicó que en México las terapias con animales no se han profesionalizado y existe muchas dudas acerca de la calidad de este servicio.

 

En ese sentido, enfatizó la experiencia de la expositora, ya que en Brasil ella es representante ante el Consejo Federal de Psicología y el Ministerio de Educación, en el área de Animales no Humanos y Psicología Ambiental, entre otras responsabilidades relacionadas con el tema.

 

El curso es gratuito y se realizará de las 9:00 a las 15:00 horas de los días 22 y 23 de mayo en la Sala de Juntas de la Unidad de Transferencia e Innovación del CIAD. El cupo es limitado y es necesario registrarse previamente en el siguiente formulario electrónico: bit.ly/2qdzCFN

 

Para mayor información puede marcar en horario de oficina al teléfono (662) 289 2400, ext. 317, o consultar la información disponible en la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

 

 

 

Como parte de sus actividades de difusión cultural, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) abrió sus puertas para recibir “El bautizo de Abundito”, obra de teatro que se presentó el pasado 11 de mayo en el auditorio “Dr. Inocencio Higuera Ciapara”.

 

La obra de la autoría de José María Martínez, y puesta en escena por Marcos González, aborda con un toque humorístico y pintoresco la celebración de un bautizo en uno de los pueblos que se vieron afectados por el derrame de tóxicos de una compañía minera en las cuencas de los ríos Sonora y Bacánuchi.

 

La trama se desarrolla en una fiesta llena de folclor regional a la que concurren personajes enmascarados que son una representación de las instituciones gubernamentales que atendieron la contingencia ocasionada por el derrame.

 

La intención es reforzar en los ciudadanos el cuidado del medio ambiente, en especial del agua potable que se utiliza para consumo humano, mencionó Antonio Paz Romo, investigador de la Universidad de Sonora y miembro de la Red Fronteriza de Salud y Ambiente, A. C., que promueve este montaje, junto con foros y conferencias relacionados con esta problemática.

 

La obra se presentará nuevamente en las comunidades de la sierra sonorense, con el propósito de concientizar a la población de una manera lúdica sobre la presencia de un problema ambiental en la cuenca del río, comentó José María Martínez, escritor de la obra.

 

La presentación en el CIAD se realizó a través de la Coordinación de Desarrollo Regional, en conjunto con la licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad de Sonora, y contó con la participación de estudiantes de octavo semestre de la especialidad en actuación, quienes expresaron su gusto por formar parte de un proyecto que busca mantener vigente la reflexión sobre esta problemática.

 

El elenco estuvo integrado por Karina Murrieta, Edgar Véjar, Carolina Osuna, Miguel Vargas, Karely Ibarra, Dionicio Castro, Ruth Sanabia, Sarahi Leyva y Yadira Palacios.

 

El derrame de tóxicos fue ocasionado por una compañía minera en agosto de 2014 y, como consecuencia, se han visto afectados más seis mil productores agropecuarios de siete municipios aledaños a la zona de los ríos Bacánuchi y Sonora, según lo señalan cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. 

 

 

 

 

En la próxima edición de Sábados en la Ciencia se impartirá la charla “Desde niña quise ser científica”, una ocasión para conocer historias y anécdotas de mujeres que sobresalieron en la ciencia cuando esta era predominada por los hombres.

 

En el marco del Día de las Madres, la edición de mayo de este programa de divulgación científica dirigida al público infantil busca concientizar a la niñez hermosillense sobre la importancia de que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades en el campo profesional.

 

Con este propósito, María Cabral Porchas, especialista en estudios de género, narrará a las y los pequeños asistentes y a sus familias historias sobre lo difícil que era, décadas atrás, ser una mujer dedicada a la ciencia y cómo estas contribuyeron a cimentar la tecnología que hoy conocemos.

 

La charla será impartida en el local Matatena (enseguida del planetario) del Parque Infantil del Estado de Sonora el sábado 13 de mayo a las 10:00 horas. Para asistir es necesario registrarse en el formulario electrónico que está disponible en la página de Facebook “Sábados en la Ciencia Noroeste”.

 

Sábados en la Ciencia es un programa que mensualmente organizan el CIAD, la Universidad de Sonora y “La Burbuja”, Museo del Niño, además de que en cada edición participan diferentes instituciones invitadas, así como expositores expertos en distintas áreas científicas.

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