Notas

 

El próximo 18 de mayo en las instalaciones del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) sede Aguascalientes se celebrará un encuentro en el que se compartirán experiencias sobre las diferentes aplicaciones del software Stata, una herramienta para el análisis estadístico que puede ser utilizado en todas las disciplinas científicas.

 

Dentro de las actividades del 6° Encuentro Internacional de Usuarios de Stata en México (Eusmex 2016) se impartirá una serie de ponencias de talla internacional (consulte el programa aquí) seleccionadas por un grupo de investigadores que componen el comité científico del encuentro de este año, integrado por Alfonso Miranda, profesor del CIDE; Luis Huesca Reynoso, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y Benjamín Sexto, especialista de MultiON Consulting, experto en el programa Stata.

 

La conferencia magistral del evento, “Nuevos métodos de interpretación que utilizan efectos marginales para modelos no lineales”, será dictada por el Dr. J. Scott Long, profesor del Departamento de Sociología y Estadística de la Universidad de Indiana (EE. UU.), quien actualmente trabaja sobre la programación de útiles comandos en archivos ado para aplicar en otros campos de estudios, como la salud y el envejecimiento, el estigma y la salud mental, así como la sexualidad humana.

 

El Eusmex 2016 está dirigido a todos los usuarios e interesados de Stata que toman decisiones: empresarios, directores y jefes de departamento dedicados al mundo de los números y la estadística, así como también a la comunidad estudiantil interesada en conocer herramientas novedosas y tecnológicas que fomenten su desarrollo profesional y laboral.

 

Si desea conocer más información acerca de este encuentro, puede consultar su sitio oficial www.stata.com/meeting/mexico16/ o puede ir directamente a su página de registro www.multion.com/eusmex2016/inicio.html.

 

Con el objetivo de establecer un espacio de análisis y propuesta a nutriólogos, médicos, químicos tecnólogos y profesionales en el área de alimentos, entidades gubernamentales y público en general, la Red Nacional de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (Red Alfanutra) llevará a cabo el 2° Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos los días 22, 23 y 24 de junio en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

 

La miembro del comité científico y directora de Investigación y Posgrado de la UAQ, María Guadalupe Flavia Loarca Piña, informó que la Red Alfanutra es una plataforma interinstitucional conformada en el 2014 por investigadores, académicos y especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) de Hermosillo, Sonora, las universidades autónomas de Querétaro, Coahuila, Ciudad Juárez y Sinaloa, los institutos tecnológicos de Tepic, Durango y Veracruz, el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, campus Monterrey y Querétaro, el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) y la Universidad de Sonora, bajo el auspicio del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través de la Red de Centros Públicos de Investigación.

 

“Existe una tendencia mundial respecto a este tema. Los alimentos funcionales y nutracéuticos son aquellos que toda la vida hemos consumido que, además de darnos el aporte nutricional, tienen compuestos reactivos que nos ayudan a protegernos del estrés oxidativo, con lo que se reducen los riesgos de padecer enfermedades no transmisibles, como la diabetes tipo 2, obesidad, así como cardiopatías o síndromes metabólicos, en el perfil de lípidos, que nos pueden llevar a infartos o arterioesclerosis, e incluso al cáncer”, alertó Loarca Piña.

 

Dieta tradicional saludable

Todos estos padecimientos, aseguró la especialista, se deben al estrés oxidativo que se ha generado en la población principalmente por la dieta influenciada por otros países, lo que ha provocado que a través del tiempo se hayan hecho a un lado alimentos saludables, con numerosas propiedades, que anteriormente eran parte de la dieta mexicana tradicional.

 

“Nosotros estamos promoviendo el consumo de alimentos nutracéuticos que con el paso del tiempo se han ido dejando de lado de la dieta mexicana, como el frijol, el maíz, los nopales, la flor de Jamaica (Hibiscus sabdariffa), los quelites (Amaranthus hybridus), la verdolaga (Portulaca oleracea) y las calabacitas, que crecían en las cabeceras de las milpas, entre muchos otros, en lugar de suplementos, concentrados y demás compuestos que se encuentran en el mercado que pueden llegar a ser tóxicos", advirtió.

 

Recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que para tener una alimentación controlada, a pesar de las influencias externas, se deben consumir cinco raciones de frutas y verduras al día.

 

"Eso es algo que poca gente tiene la conciencia de hacer. Aunado a esto, hay otros factores como la dinámica de la vida laboral; de ahí la importancia de hablar sobre esto", puntualizó Loarca Piña.

 

La miembro del comité científico de la Red Alfanutra destacó que, a pesar de que es un foro de carácter científico, el 2° Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos abrirá espacios con pláticas dirigidas al público en general interesado en el tema.

 

"Hay que dar a conocer las bondades que tiene el consumo de estas cinco raciones de frutas y verduras que, según sabemos, próximamente se incrementarán a siete. Con esta iniciativa queremos brindar información para que los investigadores desarrollen proyectos y el público en general voltee a ver alimentos más sanos, sobre todo para los niños, dado el índice tan alto de obesidad infantil que hay en el país".

 

En el congreso participarán conferencistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la UAQ, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y el Ceprobi, en el caso de México, así como pláticas de especialistas de instituciones internacionales como el Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CIAL) y la Universidad de Lérida, en España, así como la Yale School of Public Health, la Texas A&M University y la Tufts University, de los Estados Unidos.

 

Colaboración de Israel Pérez, reportero de la Agencia Informativa Conacyt

 

 

 

La temporada de calor ya está a la vuelta de la esquina, y es común que durante este periodo nuestro organismo se encuentre propenso a sufrir malestares a causa de las altas temperaturas ambientales. Para evitar contratiempos de salud se deben reponer los líquidos corporales que se pierden a lo largo del día a través del sudor, la orina y la respiración, y una estrategia que es útil para mantenerse bien hidratado, considerando una buena nutrición, es conocer la jarra del buen beber.

 

Esta consiste en una guía que indica las cantidades adecuadas de bebidas que es conveniente ingerir en la dieta para el correcto desempeño de nuestras funciones metabólicas. La jarra del buen beber establece que el agua es primordial y ocupa el primer nivel, ya que el ser humano se compone de dos tercios de este elemento; es por ello que una porción de seis a ocho vasos entre comidas es suficiente para garantizar la correcta transportación de nutrientes y oxígeno a las células.

 

Un consejo para aumentar la fuente de líquidos en la dieta es integrar de manera habitual alimentos que tienen alto contenido de agua, como sopas y caldos, frutas y verduras. Además, se debe evitar tomar agua solo cuando se tiene sed; lo recomendable es llevar siempre consigo una botella de agua y dar pequeños tragos constantemente.

 

¿Qué hay con los lácteos y el café?

En el segundo nivel se encuentra la leche semidescremada y descremada, así como las bebidas de soya sin azúcar adicionada, pues son alimentos ricos en proteína y con bajo contenido de grasa, que pueden disminuir el riesgo de osteoporosis, hipertensión y cáncer de colon. De estos se debe consumir un máximo de dos vasos por día, debido a que aunque todavía no se cuenta con suficientes evidencias científicas, existen estudios que indican que su abuso podría incrementar el riesgo de padecer cáncer de próstata o de ovario.

 

Una alternativa saludable para beber entre comidas son el té y el café (sin cantidades excesivas de azúcar, edulcorantes o crema),puesto que sus altos contenidos de polifenoles tienen una acción antioxidante que fortalece el sistema inmune, previene el envejecimiento, mejora la memoria y reduce el riesgo de padecer Alzheimer. En el tercer nivel de la jarra del buen beber se sugiere tomar cuatro tazas de té como límite, debido a que pudiera afectar a personas que padecen de hipertensión.

 

Los mitos de los edulcorantes

En el cuarto nivel de la jarra se colocan las bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales, como el aspartamo, sucralosa, acesulfamo K, sacarina y neotamo, que por ser bajos en calorías pueden resultar de utilidad para conservar un peso adecuado y para mantener niveles de glucosa moderados, sin embargo, en comparación con el azúcar natural, proporcionan menos energía al cuerpo, por lo que se establece una porción máxima de dos vasos diarios. Dichos edulcorantes pueden identificarse porque se enlistan en la información nutrimental que aparece en el etiquetado de los envases.

 

Existe la creencia popular de que los jugos elaborados con base en extractos de frutas son un alimento saludable; no obstante, a pesar de que algunos de ellos están enriquecidos con vitaminas y minerales, además de fibra que contribuye al buen funcionamiento del sistema digestivo, la realidad es que estos contienen mucha azúcar añadida. Por lo tanto, medio vaso de este tipo de bebidas al día es la mejor opción para satisfacer el antojo. 

 

Cuidado con el exceso de azúcares 

Otra elección de bebidas saludables con una gran diversidad de sabores son los smoothies y los licuados caseros, que permiten combinar leche o yogur con diferentes frutas e ingredientes naturales como avena, germen de trigo, amaranto, chía, nueces, almendras, canela, cocoa, etcétera; siempre y cuando las cantidades de azúcar o jarabe sean moderadas para evitar exceder su carga de calorías. De estos se aconseja no rebasar medio vaso diario.

 

Cuando se trata de integrar alimentos nutritivos que tengan un efecto favorable en nuestro organismo, debemos descartar el consumo de refrescos. Diversos estudios han comprobado que carecen de aportaciones benéficas al organismo, y que contrario a esto, incrementan el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, triglicéridos elevados y síndrome metabólico.

 

Una porción de 600 ml de refresco contiene más de sesenta gramos de azúcar, lo que rebasa en un 20% la cantidad máxima tolerable de este ingrediente para un solo día fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, su alto contenido de fósforo ocasiona una menor asimilación de calcio, lo que implica un desgaste de los huesos que pudiera provocar osteoporosis;lo cual se suma a una larga lista de motivos por los cuales la “jarra del buen beber” pide evitar su consumo.

 

 

El primer biofungicida creado en México no contaminante ni tóxico para las plantas, el suelo y el ambiente, ganó el Reconocimiento al Mérito Estatal en Investigación (REMEI), en la categoría de Investigación Científica e Innovación, galardón que otorga el gobierno de Morelos.

 

Su desarrollo tecnológico fue realizado por los investigadores Enrique Galindo Fentanes y Leobardo Serrano, del Instituto de Biotecnología (IBT) de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes trabajaron más de una década en el proyecto y quienes en la etapa inicial contaron con el apoyo de Raúl Allende Molar, Raymundo García y Armando Carrillo Facio, especialistas del Laboratorio de Fitopatología de la Coordinación Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

Dentro de las características que hicieron a dicho producto ser galardonado por su calidad, destacan su clasificación por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en el nivel más bajo de toxicidad, además de que, en las condiciones adecuadas, su vida útil se puede extender hasta dos años sin refrigeración.

 

Fungifree AB® ha demostrado su efectividad contra la antracnosis, un síntoma de enfermedad que presentan muchas plantas y que se caracteriza por la presencia de manchas de diferentes colores que pueden afectar diferentes elementos de estas. Sin embargo, este producto puede ser considerado un biofungicida de amplio espectro porque es funcional para al menos veintitrés cultivos agrícolas.

 

Orgánico y orgullosamente mexicano

 

El biofungicida, que además está certificado por el Instituto para la Revisión de Materiales Orgánicos (OMR, por sus siglas en inglés]) fue pensado originalmente para combatir la antracnosis de los mangos, que los llena de manchas negras e impide su exportación; no obstante, el polvo formulado con esporas deBacillussp. cepa 83, demostró también su efectividad contra el moho gris y el mildiú polvoriento en el grupo de las “berries”, que incluye cultivos de fresa, frambuesa, zarzamora y arándanos.

 

Asimismo, el producto ayuda a contrarrestar padecimientos del aguacate, papaya, limón, naranja, mandarina y toronja, además de abatir la cenicilla polvorienta en calabaza, calabacita, chayote, melón, pepino, sandía, berenjena, chile, jitomate y tomate de cáscara verde, entre otros.

 

Su creación es resultado del trabajo de Agro&Biotecnia, una compañía de base tecnológica (spin-off), creada e incubada en la Unidad Morelos del IBT, y actualmente es comercializado por FMC Agroquímica de México en todo el territorio nacional, a través de una amplia red de distribuidores.

 

Boletín UNAM-DGCS-227

 

Después de que en febrero de 2015 se constituyera la Red de Intemperismo de Materiales Plásticos (Redinmaplas), asociación nacional a la cual pertenece el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la institución iniciará su participación a través de la instalación de una estación meteorológica en Hermosillo, Sonora, que proveerá públicamente información sobre las condiciones climáticas de esta región.

 

La estación que brindará detalles sobre temperatura, velocidad y dirección del viento, humedad, etcétera, estará vinculada a otras cuatro que también forman parte de la Red, ubicadas en Mérida, Yucatán; Cuernavaca, Morelos; Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Monterrey, Nuevo León, las cuales servirán para que investigadores de diferentes instituciones públicas y privadas realicen estudios sobre intemperismo.

 

El intemperismo es la disciplina científica que estudia los efectos de la exposición de todo material a condiciones del medioambiente. En este campo de investigación se estudia, por ejemplo, la corrosión de los metales, la erosión en la cerámica y la degradación de los plásticos. Además, existe el intemperismo artificial, rama en la que se analiza el deterioro de distintos materiales en condiciones de laboratorio en las que se acelera su desgaste con calor, humedad, presión y viento.

 

El monitoreo que realizará la estación meteorológica será de consulta pública a partir de este mes de abril, a través de la página electrónica de la Red (www.redinmaplas.org.mx) y del portal institucional del CIAD (www.ciad.mx). Esto será de utilidad para la comunidad hermosillense porque podrá contar con otra fuente de información meteorológica basada en tecnología de vanguardia.

 

Desarrollarán envases fotodegradables

 

La participación del CIAD en este proyecto tendrá la representación del profesor Tomás Madera Santana, quien se especializa en la investigación de materiales plásticos biodegradables para envases, particularmente en el área de la fotodegradabilidad; es decir, cómo afecta a un material la exposición prolongada a la luz del sol.

 

Su aporte en esta red será el desarrollo de materiales poliméricos para la fabricación de envases para bebidas y alimentos que tengan la capacidad de degradarse y reintegrarse al medioambiente sin necesidad de ser depositados en una composta, solo con la exposición a la luz solar.

 

De acuerdo al científico, en nuestro país no existe una sólida cultura de la separación y el depósito adecuado de la basura, por lo que es común ver envases tirados en la calle que, aunque sean biodegradables, no tendrán la oportunidad de integrarse a una composta para ser descompuestos por los microorganismos que la habitan; por ello resulta viable el desarrollo de un material que sea desintegrado por el efecto producido a exposición de la luz solar y el calor prolongado.

 

En esta Red también participan otros académicos del estado de Sonora, como la profesora Dora Rodríguez Félix, de la Universidad de Sonora, y el investigador Jesús Quiroz Castillo, de la Universidad Estatal de Sonora. 

 

“La ciudad de Hermosillo, Sonora, resulta un lugar idóneo para hacer intemperismo natural, debido a las extremas condiciones meteorológicas que existen en la región”, señaló Madera Santana.

 

Beneficiarán a la industria mexicana

 

De acuerdo a Madera Santana, la Redinmaplas se creó en febrero de 2015, impulsada por la iniciativa del investigador Guillermo Martínez Colunga, del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), quien invitó a participar a investigadores de diferentes instituciones educativas y de investigación de la república mexicana. En total esta asociación está conformada por dieciocho instituciones, ocho de ellas pertenecientes a la iniciativa privada. Actualmente La red cuenta con 44 miembros.

 

El plan de trabajo de esta red se ha desarrollado en cinco subprogramas: Películas y Laminados Plásticos, Normatividad, Meteorología, Correlaciones y Recubrimientos. Se pretende que en este año se puedan desarrollar proyectos de investigación específicos en el marco de cada subprograma.

 

“Para las empresas privadas que participan en el proyecto fue una sorpresa saber que existimos centros de investigación públicos en el país que tenemos la capacidad de realizar pruebas de intemperismo; este sector está acostumbrado a realizar estos exámenes en Estados Unidos y Europa. Sin duda la conformación de esta red tendrá un gran impacto en el apoyo al sector privado”, concluyó el investigador del CIAD.

 

La captura de aguamala “bola de cañón” surgió como una alternativa de pesquería hace alrededor de una década en nuestro país. Celia Olivia García Sifuentes, profesora investigadora del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), experta en bioquímica y calidad de productos pesqueros, nos explica información importante sobre esta actividad comercial.

 

Sí, la aguamala se come

 

Se conocen alrededor de cuatro mil especies de medusas, pero de estas se han identificado solo poco más de veinte como apropiadas para el consumo humano. Esto se debe a que por su morfología, sus cuerpos son más grandes, rígidos y redondos que las otras especies, además de ser inocuas y, por lo tanto, no venenosas.

 

El tipo de aguamala que se captura y comercializa es la conocida popularmente como “bola de cañón”, la especie es Stomolophus meleagris, y no es la que comúnmente conocemos por amenazar la seguridad de los bañistas en las playas.

 

En México su explotación inició en la última década; no obstante, su explotación comercial se ha realizado en los últimos cinco años. Su captura ha destacado principalmente en los estados de Sonora, Sinaloa, Baja California, Tabasco y Oaxaca.

 

Delicia para el mercado asiático

 

En México el consumo per cápita de productos pesqueros es más bajo que en otros países, aproximadamente 11.4 kilogramos anualmente (Sagarpa, 2015). Sonora, particularmente, es un estado en que su consumo es bajo, superado, principalmente, por la ingesta de carne y alimentos procesados derivados del trigo.

 

En distintos países del continente asiático, como China, Japón, Corea del Sur, Tailandia, etcétera, la medusa “bola de cañón” se consume en sopas y en sashimi (platillo crudo salseado). Para ello, el aguamala se procesa previamente con sal de mar, sal de aluminio, peróxidos e, incluso, cloro, ya que el mercado asiático procura una medusa cuya coloración sea blanca y que tenga una textura crujiente.

 

¿Cuál es su valor nutricional?

 

La mayoría de los productos pesqueros son ricos en proteínas. Sin embargo, en el caso de la aguamala, esta se compone por un 90% agua, y en el 10% restante apenas existe un 5% de proteínas, 3% de sales y menos de 0.5% de lípidos; es decir, no se caracteriza por ser un alimento con un destacable contenido nutricional. No obstante, esta medusa es un producto bajo en calorías, ya que por cada 100 gramos se aportan menos de 30 kilocalorías.

 

Una de las proteínas presentes en mayor cantidad en la “bola de cañón” es el colágeno, compuesto que tiene un valor farmacológico y terapéutico muy alto que podría ser utilizado en el tratamiento contra la artritis. A pesar de que en la cultura asiática existe la creencia de que el consumo de aguamala es benéfica para combatir este padecimiento, se requieren suficientes evidencias científicas que lo demuestren.

 

El consumo de la aguamala en Asia es debido a una práctica cultural y religiosa milenaria, por lo que su comercialización continuará por muchos años.

 

¿Para quién es negocio su comercialización?

 

Hace alrededor de cinco años que se empezó a capturar en México con fines de exportación; sin embargo, hay evidencias de que desde hace doce años ya se pescaba. Su captura para los fines actuales es debido a que fue integrada a la Carta Nacional Pesquera, donde se señalan también las restricciones para su pesca sustentable (talla, cantidad, temporada).

 

Según informes, el año pasado se exportaron aproximadamente treinta y cinco mil toneladas de medusa y se obtuvieron entre 100 y 130 millones de pesos por su captura en la entidad. Además, se han llegado a crear hasta seis mil empleos directos e indirectos derivados de esta actividad.

 

Se calcula que el año pasado su precio como producto terminado (secado y salado) fue de 1.5 dólares por kilogramo, pero a los pescadores se les pagó a $1.30 pesos por kilogramo. Tomando en cuenta que se comercializaron entre 300 y 400 contenedores de producto terminado y el rendimiento del producto es de 17%, se calcula que la derrama económica que esta actividad dejó para los pescadores “de panga” fue de alrededor de 30 a 35 millones de pesos.

 

Hay indicios de que en la actual temporada de captura hay zonas donde al pescador se le han ofrecido hasta setenta centavos por kilogramo.

 

Conocimiento que transforma

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), a través del grupo de investigación del Laboratorio de Bioquímica y Calidad de Productos Pesqueros, al cual pertenece la doctora García Sifuentes, tiene proyectos en puerta para aportar al aprovechamiento integral de la especie “bola de cañón”, mediante el análisis de formas en que pudiera ser utilizada en México para distintos fines comerciales diferentes a su ingesta.

 

Además, se pretende estudiar el impacto ambiental que tiene el procesamiento de secado y salado de esta medusa, debido a que pudieran encontrarse alternativas más ecológicas a los productos químicos que actualmente son utilizados.

 

 

¿No fue la domesticación del trigo lo que hizo prosperar a la humanidad en el periodo Neolítico hace doce mil años? Sí, así es, debido a que este cereal es una excelente fuente de energía. ¿Entonces, por qué su consumo se ha convertido en una amenaza a la salud de algunas personas? Esto se debe al gluten, como se denomina a la mezcla de las proteínas del trigo, que los humanos no digerimos bien.

 

Dicho de cierta manera, ahora estamos “pagando el pato” de este desarrollo tecnológico del Neolítico para domesticar al trigo. En ese periodo, el sistema inmune humano tuvo que adaptarse a un cambio de alimentación muy fuerte; pasó del consumo de frutos, tubérculos y, a veces, carne (de los cazadores recolectores de la Edad de Piedra), al consumo de trigo con diferente clase de proteínas. Cuando dicha adaptación falla, se dan respuestas inmunes anómalas.

 

Esas respuestas ocasionan alergias e intolerancias a las proteínas del trigo reconocidas desde hace años; la que abordaremos en este artículo es una intolerancia: la enfermedad celiaca o celiaquía. La prevalencia de esta enfermedad ha aumentado al doble e incluso al triple en los últimos veinte años en algunos países en donde se le da seguimiento después del diagnóstico. 

 

La enfermedad celiaca es una enfermedad autoinmune; se puede tratar y controlar, pero no curar. En su forma clásica se desencadena en niños menores de tres años, con diarreas, dolor e inflamación abdominal; también se asocia con retardo del crecimiento. Además, se puede perder la tolerancia al gluten del trigo en la edad adulta; es decir, los adultos podemos desarrollar enfermedad celiaca en cualquier momento, si tenemos la predisposición genética y nos exponemos a los factores ambientales que la inducen.

 

¿Cómo saber si se padece de enfermedad celiaca? 

 

Si se manifiestan los síntomas antes mencionados en los niños o hay anemia u osteopenia sin razón aparente en jóvenes o adultos, se debe acudir al gastroenterólogo. Este especialista ordenará análisis de sangre en la búsqueda de anticuerpos específicos; es posible que también indique un análisis genético y, seguramente, sugerirá una endoscopia para tomar una biopsia intestinal y analizarla. De acuerdo a los resultados, recomendará una dieta libre de gluten.

 

¿Qué alimentos se deben evitar si se es intolerante al gluten? 

 

Obviamente, no se deben consumir los productos derivados del trigo disponibles en el mercado, como tortillas, pan, pasteles, pizzas, galletas, donas, sopas y pastas, ya que, con seguridad, contienen gluten. Además, podrían contener gluten los productos envasados, enlatados o empaquetados, como salchichas, jamones, embutidos, queso fundido y amarillo, helados, patés y granola; si se padece celiaquía, lo mejor es no consumirlos.

 

Entonces, ¿qué puede comer un paciente celiaco?

 

Desde luego, un celiaco puede consumir los alimentos que se comercializan etiquetados como libres de gluten; el problema es su precio tan alto. Pueden costar de cinco a diez veces más que los productos convencionales con gluten. 

 

Sin embargo, no todo es tan malo como parece. Podemos deleitar nuestro paladar con exquisitos alimentos naturalmente libres de gluten como frutas y verduras frescas, arroz, maíz, leche, queso y mantequilla. Si le preocupa el consumo de carnes, le parecerá una excelente noticia saber que estas tampoco tienen gluten. Su dieta puede ser complementada también con frijol, lentejas, garbanzos, frutos secos, azúcar, miel y aceites vegetales.

 

En general, solo 1% de las personas de cualquier población padece enfermedad celiaca; así que las probabilidades están de su lado. En todo caso, si tiene dudas y no quiere pagar médicos ni exámenes de laboratorio, lo más recomendable es dejar de comer alimentos industrializados, no tomar refrescos ni consumir “comida rápida”. 

 

El consumo de alimentos preparados en casa es uno de los pasos más importantes hacia una transformación de nuestro estilo de vida. Así, podrá comer un pan o una tortilla de vez en cuando y hasta una deliciosa rebanada de pastel, sin problemas. ¡El único daño que podrá hacerle el gluten que contienen estos alimentos es engordarlo! ¡Buen provecho!

 

 

 

“La naturaleza es sabia” dice un refrán muy conocido, y los mecanismos que las plantas poseen para crecer y reproducirse no necesitan de la ayuda humana; de hecho, probablemente, cualquier ecosistema sería más sano sin la intervención de las personas. 

 

Sin embargo, si usted disfruta del cuidado y mantenimiento de un jardín en casa, el investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Aldo Gutiérrez Saldaña, le comparte algunos consejos basados en la ciencia para aclarar dudas comunes en esta práctica.

 

¿Debemos regar las plantas de día o de noche?

 

Para el aprovechamiento del agua es recomendable que el riego se realice cuando la temperatura del ambiente es más fresca, durante la tarde noche o en las primeras horas del día, pues es cuando la planta tiene mayor actividad, lo que le permite aprovechar mejor los recursos. Además, se busca evitar que los rayos directos del sol produzcan la evaporación del líquido y que esto dañe las hojas de las plantas.

 

¿Todo desperdicio orgánico sólido o líquido beneficia a las plantas?

 

Existe la creencia de que cualquier residuo orgánico puede servir de abono para las plantas y que esto va a beneficiar su crecimiento, sin embargo, debemos considerar que no todos los desechos son aptos para usarse directamente, puesto que primero deben cumplir con su correcto proceso de descomposición. 

 

Tal es el caso de los restos de vegetales, que si son arrojados a la tierra directamente en grandes cantidades pueden emitir compuestos (ácidos y gases) dañinos para nuestras plantas, por lo que si se desea utilizarlos como fertilizante, lo adecuado es hacer una composta y posteriormente nutrir el suelo con esta.

 

Con respecto a las sobras de carne, estas no deben incorporarse a la tierra como sustento porque atraerá fauna nociva como insectos o animales rastreros.

 

¿Cómo saber con qué frecuencia se debe regar una planta?

 

Por lo general, las plantas que naturalmente están adaptadas para resistir una gran exposición al sol requieren ser regadas con menor frecuencia que aquellas que están condicionadas para vivir bajo la sombra o al interior del hogar. 

 

Una forma de notar si les hace falta humedad es revisar la capa superficial (2 o 3 centímetros) de la tierra, ya que esta no debe encontrarse muy seca. También, se debe prestar atención a sus hojas, porque cuando estas se ven decaídas o pierden coloración, son indicios de que pueden requerir ser hidratadas.

 

Para la vegetación que se encuentra en exteriores se recomienda repetir la irrigación tres a cuatro veces por semana, mientras que para la flora que se encuentra en espacios con luz moderada es favorable procurar que mantengan una humedad constante, siempre y cuando no se estanque, para que sus raíces puedan oxigenarse.

 

En el caso de los jardines con plantas desérticas se debe alargar la frecuencia de la irrigación, pues se trata de especies que se han adaptado para subsistir en climas adversos y el exceso de humedad les resulta perjudicial.

 

¿Cuál es la técnica correcta de poda?

 

Cuando se busca darle una forma estética a nuestros árboles y plantas, la técnica que nos ayuda a decidir cuáles son los brazos que debemos retirar consiste en elegir aquellos que van dirigiendo su crecimiento hacia abajo, y realizar un corte cerca del tronco que le da origen, lo cual ayudará a su pronta recuperación.

 

La época más adecuada para realizar la poda es durante los cambios de estación, preferentemente en octubre o abril, ya que así se propicia la recuperación de la planta. Otra recomendación para moldear su desarrollo es el uso de “guías”, las cuales son de gran utilidad para mantener nuestra vegetación de forma erguida. 

 

¿Cómo debo fumigarlas?

 

Un problema común se da cuando las plantas son atacadas por plagas que dañan sus hojas, o que incluso pueden llevarlas a la muerte, por lo que es necesario ver el horario de actividad de estos organismos para rociar en ese momento el fumigante y con ello se logrará que el efecto de esta sustancia tenga mejores resultados. De igual manera, se recomienda siempre seguir las instrucciones de uso del fabricante. También, podemos incluir algún tratamiento casero (agua jabonosa con vinagre, café, extracto de ajo, etc.) o algunas plantas que liberen repelentes de manera natural (caléndula, citronela, menta, romero, albahaca, agérato, etc.).

 

 

El pasado lunes se colocó la primera piedra del Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria, proyecto en el que participa el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y que estará ubicado en la denominada “Ciudad del Conocimiento y la Cultura”, en Pachuca, Hidalgo.

 

El nuevo centro potenciará las actividades primarias de la región a través de tecnologías postcosecha y el fortalecimiento de cadenas productivas, diseñará políticas públicas en pro de sistemas productivos agrícolas sustentables y pondrá énfasis en la vinculación y transferencia de tecnología a las pequeñas y medianas empresas del estado de Hidalgo.

 

Además, impulsará proyectos productivos factibles a partir del conocimiento de los sistemas agrícolas y alimentarios de las pequeñas unidades de producción campesina. “Queremos tener una amplia vinculación y generar una simbiosis con el entorno para hacer partícipe a toda la comunidad de las actividades que se lleven a cabo en esta institución”, señaló Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), durante la ceremonia. 

 

Con el objetivo de conjugar talentos y complementar instituciones y disciplinas, además del CIAD, en este proyecto también participa el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ).

 

 “El Conacyt tiene como meta consolidar las alianzas estratégicas dentro del Sistema de Centros Públicos para abordar de manera articulada los problemas regionales y ofrecer soluciones”, recordó Cabrero Mendoza, quien apuntó que a través de los fondos mixtos, el Consejo y el Gobierno del Estado de Hidalgo aportaron 100 millones de pesos al proyecto. 

 

Posteriormente a este encuentro, Pablo Wong González, Director General del CIAD, comentó que para la institución que él encabeza, la participación en este proyecto representa el fortalecimiento de la presencia del Centro en otras regiones del territorio nacional, contribuyendo a la transferencia de sistemas de conocimiento que aceleren la competitividad económica, el desarrollo social equitativo y la sustentabilidad de los sistemas agroalimentarios. Asimismo, a través de esta alianza estratégica con el CIATEJ se apoya la política del Conacyt en la conformación de Consorcios de Investigación que potencien las capacidades regionales de ciencia, tecnología e innovación en México.

 

A la ceremonia también asistieron José Francisco Olvera Ruiz, Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo; José Pablo Maauad, Secretario de Desarrollo Económico, y José Alonso Huerta, Director General del Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo. 

 

 

 

Terminaron las vacaciones, pero la diversión apenas comienza, porque en abril, “el mes del niño”, llega la nueva edición del programa de divulgación científica preferido por la niñez y juventud hermosillense: Sábados en la Ciencia.

 

En esta ocasión, el taller organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison) y La Burbuja, Museo del Niño, será impartido por el astrónomo Julio César Saucedo Morales, profesor investigador de la máxima casa de estudios de Sonora, quien brindará una charla acerca de los meteoritos y otros objetos fascinantes que conforman el universo que conocemos.

 

Como parte de las actividades recreativas de dicho taller, quienes asistan tendrán la oportunidad de conocer y tocar “en vivo y a todo color” meteoritos de verdad. Además, realizarán experimentos a través de los cuales se simulará el impacto de rocas espaciales contra nuestro planeta.

 

El evento se celebrará en el planetario itinerante Explora Unison, que se ha habilitado para el público en general en la Sala Interactiva de Ciencias del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora. 

 

La cita es el sábado 9 de abril a las 10:00 horas, y es importante que quien desee acudir al evento reserve su lugar al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., pues el cupo es limitado. La dirección es boulevard Luis Encinas y Rosales s/n, colonia Centro. Para mayor información puede comunicarse al teléfono (662) 289 2400 extensión 505.

 

Sábados en la Ciencia es un programa dirigido a niños y niñas menores de once años de edad, que se realiza mensualmente y que no tiene costo de acceso para el público. Si desea obtener más información, consulte su página Facebook.com/sabadosenlaciencianoroeste.

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