Notas

Con el objetivo de impulsar los sistemas de producción agrícola en el valle del Mezquital, Hidalgo, se realizará un ciclo de foros y talleres científicos en la Universidad Tecnológica del Valle del Mezquital (UTVM-Ixmiquilpan, Hidalgo) el próximo 19 y 20 de octubre, dentro de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología. El evento es organizado por el Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (CIDEA), consorcio del cual el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) forma parte.

A través de este evento se busca fortalecer las vocaciones científicas en estudiantes de nivel medio superior y superior, encaminados a fomentar el interés de los jóvenes participantes a iniciar una carrera científica y, a la vez, ser portadores y divulgadores del conocimiento para el desarrollo sostenible de sus comunidades. Además, se busca generar un intercambio de saberes entre productores, instituciones académicas e instituciones gubernamentales, que permita la exposición de problemas del sector productivo de la región y el planteamiento de posibles líneas de acción para su solución.

El encuentro se desarrollará en un esquema de cinco ejes temáticos: 1) Producción campesina y agrobiodiversidad, 2) Fortalecimiento de cadenas productivas, comercialización y organización de productores, 3) Remediación de suelos y agua para producción agrícola, 4) Propuesta de acciones, modelos o estrategias para el desarrollo sustentable, y 5) Sistemas productivos y alimentarios.

Entre los ponentes que participarán se encuentran productoras y productores representantes de los sistemas producto olivo, maguey, maíz y manzana, así como investigadores de instituciones de educación media superior y superior, centros públicos de investigación adscritos al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), así como de la Secretaria de Agricultura (Sader) y autoridades estatales del sector agrícola del estado de Hidalgo.

El comité organizador está integrado por Rosina Cabrera Ruiz, Doris Arianna Trinidad Leyva, Juan Pablo Pérez Camarillo, Sergio Erick García Barrón y Víctor Manuel González Mendoza (CIAD-CIDEA), con la colaboración de Rubisel Téllez Reyes (UTVM), Nadia Landero Valenzuela (Universidad Politécnica de Francisco I. Madero ), Flora María Cornejo Oviedo (Instituto Tecnológico Superior del Occidente del Estado de Hidalgo), Juan Salazar Morales (Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 67), Víctor Leonel Pérez López (Consejo de Ciencia, Tecnología e Innovación de Hidalgo).

El programa detallado de exposiciones será compartido próximamente a través de la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

Si las autoridades sanitarias estatales o federales lo consideran necesario, este evento podría ser reprogramado y se comunicará con suficiente anticipación a través de los canales de comunicación oficiales del CIAD.

 

 

Un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha analizado los impactos de la movilidad internacional de jubilados en las comunidades de Bahía de Kino y San Carlos, Sonora.

En los últimos años un cuantioso flujo de jubilados extranjeros se establece temporal o permanentemente en diversos destinos en México. Su presencia introduce una significativa serie de transformaciones en la población local, en su economía, sociedad, entorno físico y medio ambiente.

Desde hace más de veinte años, Sonora recibe la visita de miles de jubilados extranjeros que deciden establecerse temporalmente durante los meses de octubre a abril, repitiendo su presencia año tras año; incluso un importante número de ellos han adquirido propiedades en las localidades receptoras que se convierten en su segunda residencia o hasta en su residencia permanente.

En años recientes se ha reportado la presencia de más de 35 mil jubilados extranjeros, principalmente de Estados Unidos y Canadá, que se establecen en las playas de Bahía de Kino, San Carlos y Puerto Peñasco y en pueblos como Álamos y Magdalena. Se estiman entre 2,500 y 4,000 extranjeros radicando temporal o permanentemente en Bahía de Kino y entre 3,500 y 7,000 en San Carlos.

Con el fin de conocer la opinión de los pobladores de estas dos últimas localidades sonorenses se aplicó una encuesta a 170 residentes y jubilados extranjeros, con la que se obtuvo información para evaluar los impactos económicos, socioculturales y medioambientales generados por este particular tipo de migración. Asimismo, el estudio busca evaluar la convivencia y trato entre población local y jubilados extranjeros, pudiendo establecer los límites de tolerancia y la capacidad de carga de los sitios receptores.

Entre las respuestas más frecuentes que expresaron los encuestados, se encontraron impactos positivos como aumento del ingreso, calidad de vida, generación de empleos, oportunidades para abrir y hacer negocios, desarrollo económico local, disponibilidad de actividades recreativas, mejora de la infraestructura y servicios públicos, mejora de la imagen física de la localidad y desarrollo urbano.

Por el lado contrario, manifestaron impactos negativos como inflación en bienes raíces, servicios, productos de consumo básico y comidas en la calle, así como el estancamiento de los salarios, aumento en alcoholismo, drogadicción, inseguridad y deterioro ambiental. A pesar de la molestia generada por los impactos negativos, próximos a desbordar los límites de tolerancia, la gran mayoría de pobladores apoyan la presencia de los jubilados extranjeros, esperando beneficiarse de los impactos positivos.

Este estudio forma parte de la tesis de investigación de Jesús Pedro Urquijo Andrade, estudiante del CIAD, para alcanzar el grado de doctor en Desarrollo Regional, quien es dirigido por el profesor, y titular de la Coordinación de Desarrollo Regional de la institución, Jorge Inés León Balderrama.

El estudiante del CIAD explicó que diversos pronósticos prevén aumento en el número de jubilados extranjeros hacia 2030, por lo que resulta importante generar información para que todos los actores involucrados busquen gestionar los impactos positivos e intentar minimizar los impactos negativos en el marco del desarrollo regional sustentable.

Por su parte, el profesor del CIAD señaló que la generación de este conocimiento científico puede ayudar al desarrollo de acciones dirigidas desde la propia sociedad receptora y a la elaboración de políticas públicas locales que busquen maximizar los impactos positivos como la derrama económica, generación de empleos y dinamización de la economía, buscando un proceso de progreso para la población, la economía y el medio ambiente de la región.

Un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha encontrado que la principal razón que las mujeres adultas sonorenses señalan como un obstáculo para realizar ejercicio con el fin de mejorar su salud es la falta de tiempo.

En la actualidad, el aumento de las enfermedades crónicas se ha asociado con los estilos de vida. Desde el punto de vista socioantropológico, los estilos de vida son un proceso de negociación entre la estructura social y las disposiciones, tanto individuales como colectivas, y no solo un conjunto de comportamientos o de factores de riesgo.

El objetivo de este proyecto, que es parte de la formación académica como maestra en desarrollo regional de Marisol Grijalva Castro, y que dirige la profesora de la Coordinación de Desarrollo Regional, Juana María Meléndez Torres, fue analizar las prácticas asociadas al riesgo cardiometabólico (enfermedades relacionadas con el corazón y la diabetes), así como las barreras que impiden a las mujeres adultas llevar un estilo de vida saludable, de acuerdo con sus condiciones de vida.

Con dicho propósito se aplicó una encuesta a 61 mujeres adultas de origen sonorense, residentes en Hermosillo, Sonora, principalmente madres, trabajadoras, con estudios universitarios y que viven en familias nucleares, encontrándose que 24.6% no presenta riesgo cardiometabólico, 52.5% presenta bajo riesgo (de 1 a 2 factores) y 22.9% está en riesgo (de 3 a 5 factores).

Entre los principales factores de riesgo encontrados en este grupo de mujeres fueron la obesidad abdominal y los triglicéridos elevados, así como el bajo nivel de actividad física. Entre las principales barreras que las encuestadas señalaron para lograr un mejor estado de salud se encuentran la falta de tiempo y el disgusto por realizar actividad física, así como la falta de control y de tiempo para planear y hacer sus comidas.

La estudiante del CIAD responsable de esta tesis señaló que la mejor comprensión de este problema permitirá buscar soluciones y desarrollar estrategias más acordes a los contextos sociales y culturales con la finalidad de atenuar los factores de riesgo para la salud, además de que esta información podría servir como pilar para el diseño de políticas públicas que coadyuven en la prevención y atención de la salud cardiometabólica en las mujeres.

Por su parte, su tutora académica, Meléndez Torres, agregó que esta investigación pretende hacer una aportación a la comprensión de la problemática de salud nutricional y alimentaria que aqueja a la sociedad contemporánea, en específico la relacionada con la obesidad y las enfermedades cardiometabólicas, asumiendo que este tipo de enfermedades también son parte del contexto sociocultural en el que se desarrollan las mujeres, de sus opciones y oportunidades; esto es, de cómo la mujer vive y afronta su situación.

Como parte del trabajo del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo para contribuir a recuperar y revalorar los saberes tradicionales del pueblo indígena yoreme/mayo sobre el tratamiento de la diabetes tipo 2, se realizó una investigación etnobotánica en la comunidad de El Júpare, Huatabampo, Sonora.

La diabetes tipo 2 es un padecimiento complejo que penetra en todos los rincones del mundo; México y Sonora no están exentos. En las comunidades indígenas su impacto es aún mayor debido a las condiciones de marginación y desigualdad en que viven desde hace décadas.

Se parte de la hipótesis de que los pueblos indígenas mayo son poseedores de una rica sabiduría tradicional etnobotánica que les ha permitido hacer frente a los problemas de salud y alimentación. Víctor Eduardo Téllez Palomares ha realizado su tesis de maestría en Desarrollo regional en este tema, bajo la dirección de la maestra Noemí Bañuelos Flores.

El objetivo fundamental de este trabajo fue identificar cuáles son los saberes etnobotánicos para el tratamiento de la diabetes tipo 2 entre los mayos de Sonora. Para lograrlo, se utilizó una estrategia metodológica que permitió escuchar las voces de tres actores sociales clave. Para ello, se entrevistó a treinta enfermos de diabetes tipo 2, dos curanderas y dos enfermeras. También se realizó un taller de participación comunitaria para abrir un espacio de diálogo y reflexión sobre este problema de salud.

Se registra en principio que, desde el sentir mayo, la diabetes no solo sucede por herencia, sedentarismo y cambios en los hábitos alimenticios, como lo sugiere la concepción biomédica; para ellos, las emociones fuertes, como el susto, el coraje, la mortificación o la tristeza, provocadas por la muerte de un familiar, por ejemplo, también son causas de diabetes. En su concepción sobre la causalidad se refleja una mirada holística que está relacionada con aspectos biológicos, sociales, económicos y culturales.

En estas comunidades la enfermedad es atendida en tres espacios sociales: el familiar, donde las mujeres juegan un papel nodal, conocido como medicina doméstica; el comunal, donde los curanderos o médicos tradicionales son los responsables, y el de la medicina oficial ejercida por médicos y enfermeras que trabajan en las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social y la Secretaría de Salud.

Se encontró que, para curar la diabetes, los mayo acuden con mayor frecuencia a los médicos oficiales, quienes les recetan metformina, glibenclamida e insulina. Estos medicamentos se combinan con remedios elaborados a base de hierbas medicinales. Es decir, existe una convergencia entre los saberes médicos tradicionales y oficiales. 

La planta más utilizada es el mezquite (Prosopis glandulosa), que es una especie con un gran valor material y simbólico para los mayo: alimenticio, medicinal y ritual. El mezquite es considerado sagrado en la cosmovisión mayo. Con la madera de esta planta hacen una cruz para protegerse de los malos espíritus, entre otros usos. También utilizan plantas que han sido introducidas a la región, como la moringa (Moringa oleifera) y el nim (Azadirachta indica), lo cual confirma que la medicina tradicional es una práctica viva, flexible y dinámica.

Las curanderas

Las curanderas enfrentan una enfermedad que no era tan común, según algunas expresiones recogidas: “Yo creo que desde que vivo está, pero no había tanto como ahora”, “Es la enfermedad más peligrosa que puede haber […] es una enfermedad nueva que viene por el sobrepeso y por el susto”. Las curanderas comentan que la diabetes está relacionada con las modificaciones en su medio ambiente natural y con su cultura alimentaria, como lo revela un testimonio oral:

“Mucha gente ya no come los quelites, ahorita a la juventud no le gusta, como que batallamos para darles, pero yo a mis nietos les enseñé a comer de todo […] chichiquelites, verdolaga, quelites de agua, calabacitas, garbanzo verde, elotes, ejotes, de todo.”

 

Las enfermeras

 

Por su parte, las enfermeras explican que la diabetes es una enfermedad que cada día aumenta más, inclusive en población muy joven, como se detalla en el siguiente testimonio:

 

Tengo 42 pacientes con diabetes; es por la mala alimentación, también es hereditario […] pues todo lo que son los azúcares, los refrescos, las harinas, pues es lo que más consume la gente. Los medicamentos son gratis, les damos la glibenclamida, la metformina y la insulina […]  se les recomienda no azúcar, no harinas, salir a caminar unos 40-45 minutos diarios […] el problema es que algunos no aceptan la enfermedad, hay pacientes que la tienen y no aceptan y no quieren venir a la consulta porque dicen que están sanos, que no tienen nada”.

 

El estudiante del CIAD, Téllez Palomares, manifestó que su mayor satisfacción sobre la investigación realizada radica en la experiencia vivida en el trabajo de campo realizado en la región yoreme/mayo. Esta investigación le permitió darse cuenta de que, al habitar en una de las regiones agrícolas más importantes del estado, como lo es el valle del Mayo, y vivir cerca de zonas urbanizadas como Huatabampo y Navojoa, este grupo indígena ha cambiado su forma de pensar. Pero aun así, dijo, el pueblo lucha por mantener sus tradiciones, su medicina tradicional y alimentación, compartiendo amablemente a un desconocido lo que saben, hacen y sienten para enfrentar la diabetes.

Por último, su tutora académica, Bañuelos Flores, agregó que la principal contribución de esta tesis es hacer visible la sabiduría de los pueblos indígenas. Las palabras de Aguilar y Xolalpa (2002: 24) son muy elocuentes: “La herbolaria mexicana representa un recurso que hasta la fecha ha sido poco valorado en los medios académicos […] sería deseable dejar atrás nuestro etnocentrismo científico y apreciar en toda su cabal magnitud el potencial de ese conocimiento…”, concluyó la profesora del CIAD.

Derivado de la revolución tecnológica y el creciente acceso de niños(as) y adolescentes a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), el fenómeno del ciberacoso se ha intensificado. Aunque crece en todo el mundo, los estudios de prevalencia provienen de países industrializados; por ello, académicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) consideraron necesario examinar la situación en Sonora.

El acoso cibernético es una nueva modalidad para la agresión social, por lo que es un fenómeno que ha sido poco estudiado. Diversos autores lo definen como una conducta agresiva ejercida por medio de formas de contacto electrónicas de manera repetida a lo largo del tiempo, llevada a cabo por parte de un grupo o un individuo hacia alguien que tiene poca capacidad para defenderse ( Vivolo-Kantor, Martell, Holland y Westby 2014). Otras características relevantes que diferencian el ciberacoso del acoso escolar tradicional es que puede ser perpetrado a cualquier hora y en cualquier lugar, que puede ser captado por un público mayor y que el agresor puede ejercer el acto desde el anonimato.

Para el estudio del CIAD se conformó una muestra de un total de 1,505 estudiantes de ambos sexos de 10 a12 años procedentes de 101 primarias públicas distribuidas en seis municipios de Sonora (Nogales, Guaymas, Caborca, Hermosillo, Cajeme y Navojoa).

En cuanto al sexo y su participación en el ciberacoso, se puede observar que las mujeres suelen involucrarse más que los hombres en dicha práctica. Se encontró que si los estudiantes tienen amigos o amigas que pertenecen a una pandilla, su percepción acerca del clima escolar y su bienestar subjetivo es más bajo. Además, suelen estar más involucrados en episodios de ciberacoso (como perpetradores), a diferencia de los alumnos que no tienen amigos que pertenecen a una pandilla.

Los alumnos que están dentro de la categoría de “cibervíctima” y “ciberagresor”, perciben un clima escolar más bajo y su bienestar subjetivo también resulta ser bajo en comparación con los que no son cibervíctimas o ciberagresores.

Descanso

Esta investigación corresponde al trabajo de tesis de Ivett Alejandra Bustamante Castro, quien es estudiante de la maestría en desarrollo regional del CIAD, bajo la dirección del profesor Ángel Vera Noriega.

La alumna del CIAD comentó que los factores personales de riesgo para ciberbullying son: comportamientos de riesgo en línea, desconexión moral y problemas con la autogestión de emociones, mientras que entre los de protección en la familia se encuentran la supervisión adecuada, prácticas de convivencia y de libre expresión en la familia. En la escuela son protectores el buen clima escolar y el apoyo social de los docentes, además de las relaciones positivas con los pares.

Por su parte, el tutor académico de Bustamante Castro, Vera Noriega, explicó que la generación de este conocimiento científico contribuye a identificar a los ciberagresores, con un perfil en donde predominan deficiencias en habilidades sociales, comunicación y resolución de conflictos, falta de empatía y ausencia de sentimientos de culpa, además de que se excusan con facilidad, culpan a los demás restando importancia a sus actos y justifican las agresiones (desconexión moral).

La cibervíctima, quien se caracteriza por aspectos muy similares a los que se presentan en el acoso escolar tradicional, refleja baja autoestima, inseguridad y aislamiento, entre otros. Asimismo, carece de habilidades tecnológicas o desconoce los procedimientos para evitar conversaciones o sitios electrónicos que la sitúan en vulnerabilidad de riesgo de agresión.

En cuanto a factores de riesgo que son motivo de agresión, se encuentran: tener alguna discapacidad, rasgos físicos distintivos, estilos de crianza a los que un menor ha sido expuesto y pertenencia a alguna minoría étnica o sexual.

Por último, el equipo de investigación señaló que, conocer las diferentes variables asociadas al ciberacoso escolar que existen en Sonora, puede servir para el diseño de políticas públicas que intenten desarrollar programas preventivos integrales para la escuela en su totalidad, incluyendo padres, directivos y docentes, en los cuales se desarrolle la responsabilidad social y moral en el manejo de las redes digitales. “Considerando los niveles básicos de alfabetización digital en todos los actores de la escuela urgen hoy más que nunca modelos analíticos y de intervención que permitan transitar hacia un comportamiento social virtual responsable y comprometido con la convivencia entre pares”, concluyeron.

Referencias

Vivolo-Kantor, Alana, Brandi Martell, Krsitin Holland y Ruth Westby (2014). “A systematic review and content analysis of bullying and cyber-bullying measurement strategies”, Aggression and Violent Behavior, vol. 19, núm. 4, pp. 423-434.

 

Las tortillas elaboradas artesanalmente con variedades nativas de maíz azul tienen un contenido nutricional y de compuestos bioactivos significativamente superior a las producidas comercialmente a partir de harinas industrializadas, encontró un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Cada vez es más frecuente que los consumidores busquen alimentos saludables y tradicionales como una forma de incluir en su dieta fitoquímicos y nutrientes que mejoren su estado de salud.

Este estudio fue diseñado con el objetivo de evaluar y comparar las propiedades nutricionales, y composición de compuestos bioactivos, de tortillas artesanales y tortillas producidas comercialmente a partir de harinas industrializadas, adquiridas en un supermercado, tal y como están disponibles para el consumidor final.

Los resultados demostraron que las tortillas artesanales de maíz azul tienen más fibra dietética y calcio, mayor contenido de compuestos fenólicos libres, así como el doble de capacidad antioxidante, en comparación con las tortillas adquiridas en el supermercado.

A través del método de cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC, por sus siglas en inglés) se encontró que las tortillas de maíz azul tienen cuatro veces más ácido ferúlico que las adquiridas en el supermercado; esto es relevante debido a que este ácido fenólico se ha relacionado con varias actividades biológicas, incluyendo la actividad antioxidante, antiinflamatoria y anticarcinogénica.

José Juan Virgen Ortíz, catedrático Conacyt asignado al CIAD, y responsable de esta investigación, comentó que es recomendable preferir el consumo de nuestros alimentos tradicionales, en este caso las tortillas artesanales de maíz nativo, para aprovechar sus mejores propiedades nutricionales y nutracéuticas en beneficio de nuestra salud. Explicó que, si la tortilla de maíz azul se incluye dentro de una dieta balanceada, además de aportar nutrientes básicos, puede contribuir a prevenir enfermedades asociadas con el estrés oxidativo, debido a su excelente contenido de antioxidantes, antocianinas y ácidos fenólicos.

Por último, agregó que el consumo de tortillas artesanales de maíz nativo, además de ser benéfico para nuestra salud, podría promover la conservación de este recurso genético, además de apoyar el desarrollo económico de las comunidades campesinas que producen este cultivo mediante prácticas agroecológicas tradicionales. 

Ante la emergencia sanitaria en México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) ha emprendido acciones múltiples de apoyo para aquellas iniciativas nacionales del ámbito científico, tecnológico y de innovación que contribuyan a combatir la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2.

A través del Programa de Apoyos para el Fortalecimiento de Capacidades de Diagnóstico de COVID-19, que tiene el objetivo de apoyar a los laboratorios científicos del país que cumplan con los criterios establecidos por la Secretaría de Salud para elaborar pruebas de diagnóstico mediante la técnica RT-PCR (tiempo real), el Laboratorio de Diagnóstico Molecular (Mazatlán, Sinaloa), el Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (Culiacán, Sinaloa) y el Laboratorio de inmunología (Hermosillo, Sonora), todos ellos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), fueron seleccionados por contar con las capacidades de infraestructura y bioseguridad requeridas.

Actualmente, con los recursos facilitados por el Conacyt y con el esfuerzo del personal científico que los integran, estos laboratorios se encuentran colaborando con los gobiernos estatales de Sinaloa y Sonora en el análisis de muestras de personas con síntomas de COVID-19.

Estancias posdoctorales

El CIAD también resultó beneficiado al otorgársele dos aprobaciones de la convocatoria “Estancias posdoctorales por México en atención a la contingencia del COVID-19”, a través de la cual dos jóvenes investigadores se sumarán a la labor de investigación de la institución.

Se trata de Adán Valenzuela Castillo, quien es graduado del Programa de Biociencias de la Universidad de Sonora, que coadyuvará a los esfuerzos del Laboratorio de Inmunología para la realización de pruebas moleculares de RT-PCR en tiempo real para el diagnóstico del virus SARS-CoV-2. Asimismo, contribuirá en el desarrollo de una prueba serológica para detectar anticuerpos en personas convelecientes o con infección activa del virus SARS-CoV-2. Ambas pruebas serán herramientas fundamentales en el control del COVID-19 en México.

Por su parte, Lourdes Santiago López, egresada del doctorado en ciencias del CIAD, se unirá al proyecto "Péptidos bioactivos derivados de la fermentación láctea: una alternativa para incrementar la inmunidad contra COVID-19", iniciativa del Laboratorio de Química y Biotecnología de Productos Lácteos, que busca evaluar si algunos componentes bioactivos generados durante la fermentación de la leche, entre ellos péptidos bioactivos, tienen la capacidad de bloquear el receptor ACE2 y disminuir la respuesta inflamatoria generada.

 

 

En algunas culturas y en ciertas épocas la obesidad en las personas representaba riqueza, abundancia, belleza y buena salud. Actualmente, es considerada uno de los problemas más grandes de salud pública, que tiene resultados fatales a largo plazo y disminución de la calidad de vida. Aunque las afectaciones que causa la obesidad se difunden en los programas de salud, la cifra de personas obesas se incrementa continuamente, asociado a los malos hábitos alimenticios.

En las dietas occidentales, la mayoría de las calorías ingeridas provienen de alimentos abundantes en grasas. Al mantener un consumo elevado de estos alimentos, las grasas son acumuladas y, con el paso del tiempo, hay un incremento de peso, además de otras características relacionadas con la obesidad como alteraciones en el procesamiento de grasas, cambios en la presión sanguínea, procesos de inflamación en tejido adiposo y cambios en la composición de la microbiota intestinal.

Durante el procesamiento de los alimentos, las bacterias que habitan el tracto digestivo (microbiota intestinal) desempeñan un papel fundamental en la absorción de nutrientes y ayudan a contrarrestar algunas enfermedades, entre ellas la obesidad. ¿Cómo pueden regular/interferir/prevenir esta enfermedad?

Estudios realizados en la Universidad de Agricultura y Tecnología en Japón demostraron que ciertos grupos bacterianos, principalmente aquellos que pertenecen al género Lactobacillus, producen una molécula relacionada con el ácido linoleico (HYA), el cual es un ácido graso esencial omega 6. En un experimento realizado en ratones con obesidad inducida por dieta, la suplementación alimenticia con este ácido graso, aunado a la producción por parte de la microbiota intestinal, demostró un efecto importante en el metabolismo: los ratones disminuyeron su apetito, bajaron de peso corporal y sus reservas de grasa, así como los niveles de glucosa y colesterol en sangre. Otro de los hallazgos de este equipo de investigación revela que el HYA promueve efectos antiinflamatorios en el intestino.

Con base en estos resultados, se propone la suplementación con este tipo de ácidos grasos en personas con obesidad como una nueva alternativa personalizada para combatir esta enfermedad, en conjunto con otras estrategias, como el desarrollo de alimentos funcionales utilizando HYA como componente activo. Aunque se han determinado ciertas interacciones entre la microbiota intestinal y el huésped, el mecanismo por el cual las bacterias del tracto digestivo promueven el bienestar del organismo, así como la protección a ciertas enfermedades, aún no se comprende completamente, por lo que se requiere mayor investigación al respecto.

Cita del trabajo

Miyamoto, J., Igarashi, M., Watanabe, K., Karaki, S., Mukouyama, H., Kishino, S., … Kimura, I. (2019). Gut microbiota confers host resistance to obesity by metabolizing dietary polyunsaturated fatty acids. Nature Communications, 10:4007. Doi: 10.1038/s41467-019- 11978- 0.

Colaboración de Beatriz Ibarra Mendoza, estudiante del doctorado en ciencias en la Coordinación Regional Mazatlán del CIAD. Su tema de investigación analiza las alteraciones en la microbiota intestinal de pez cebra por exposición a glifosato y cómo éstas promueven efectos en el organismo.

 

 

Académicos(as) mexicanos y extranjeros que conforman la Red de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (Red AlFaNutra), unieron sus esfuerzos para realizar un congreso virtual; un evento inédito en su historia, pero que fue necesario para cumplir el propósito de difundir, un año más, el conocimiento científico que genera esta asociación científica.

El evento contó con un total de 16 conferencistas magistrales, provenientes de Argentina, Dinamarca, Estados Unidos, España, Reino Unido y México. Además, se presentaron 37 ponencias orales y 136 carteles de investigaciones realizados en diferentes instituciones y centros de investigación del continente.

Del 10 al 12 de junio del presente se realizaron las exposiciones sobre temas de caracterización y validación de componentes bioactivos en alimentos funcionales, conservación y procesamiento de alimentos y bebidas funcionales, aprovechamiento de subproductos, alimentos fermentados funcionales, lípidos, péptidos y carbohidratos funcionales, farmacocinética,nutrigenómica, proteómica y metabolómica, nanotecnología, sistemas de liberación, microbiota humana y pre y probióticos.

Las diferentes presentaciones se albergaron y proyectaron en el canal de Youtube “4º CIAFN”, que en su día de lanzamiento registró más de 1,800 suscriptores, una cifra destacable para un evento académico. Durante los días del evento el canal cerró con más de 1,900 suscriptores y tuvo más de 30,000 visualizaciones, resaltando la participación de México, Perú, Colombia, Argentina, España, Estados Unidos y Bolivia.

La ventaja de esta modalidad digital es que quienes no pudieron presenciar las exposiciones en tiempo real podrán acceder posteriormente a los videos a través de dicho canal e interactuar con los expositores y demás comunidad académica de la Red AlFaNutra. Asimismo, mediante el sitio electrónico www.ciad.mx/alfanutra continuarán disponibles los archivos de más de un centenar de carteles científicos para quien desee consultarlos y conocer el trabajo de estudiantes de diferentes partes de México y Latinoamérica.

En representación del comité organizador, los investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Aarón Fernando González Córdova y Gustavo Adolfo González Aguilar, junto con Janet Alejandra Gutiérrez Uribe, del Tecnológico de Monterrey, manifestaron sentirse satisfechos con la realización del Congreso y con la experiencia vivida en la modalidad digital en la que fue realizado.

Puntualizaron que esto no hubiera sido posible sin el apoyo de los doctores Lilia Santos Zea (Tecnológico de Monterrey), Adrián Hernández Mendoza (CIAD) y Abraham Wall Medrando (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez) y del Comité Técnico Académico de la Red, el cual está conformado por investigadores(as) del Tecnológico de Monterrey, las Universidades Autónomas de Querétaro y de Ciudad Juárez, el Tecnológico Nacional de México-Instituto Tecnológico de Tepic, el Centro de Desarrollo de Productos Bióticos (Ceprobi) del Instituto Politécnico Nacional y el CIAD.

Añadieron que esta experiencia significó acepar el reto que el entorno les presentó y utilizar al máximo las grandes ventajas que las tecnologías de información y comunicación brindan para realizar un evento de gran calaje, desde la seguridad del hogar, en el contexto del confinamiento sanitario. Agradecieron el apoyo de profesores y profesoras del Tecnológico de Monterrey por el apoyo en la coordinación de sesiones orales y de carteles y a todos quienes integran la red AlFaNutra por creer en el proyecto y sumarse a las acciones que lo hicieron posible.

Por último, compartieron que, si las circunstancias sanitarias que actualmente imperan en el mundo por el COVID-19 lo permiten, el próximo año en Puebla, Puebla, se realizará la cuarta edición del Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos.

El mango es uno de los principales cultivos de nuestro país; su producción asciende a más de un millón ochocientas mil toneladas, posicionando a México como el quinto productor a nivel mundial. A partir de este mes inicia su temporada alta de cosecha, por lo que es posible encontrarlo en cualquier mercado, frutería o tienda de conveniencia.

Académicos(as) del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) han dedicado más de una década de investigación sobre la variedad Ataulfo, en la que han enfocado sus esfuerzos por comprender sus compuestos bioactivos y los beneficios que propicia a la alimentación.

 

Durante su estudio se ha descubierto que este fruto posee una gran cantidad de polifenoles, como la mangiferina (compuesto al que se le atribuye el efecto de inhibir el crecimiento de células cancerígenas), ácido gálico (que ejerce actividad antimicrobiana y antioxidante) y la quercetina (conocida por su acción antihistamínica y como coadyuvante para reducir las lipoproteínas de baja densidad).

 

También presenta un alto contenido de carotenoides como son el β-caroteno, al que se le adjudican efectos en la prevención de la diabetes, la artritis y las enfermedades mentales relacionadas con el envejecimiento.

 

Ya sea que se consuma en su variedad Ataulfo, Keitt o Haden, el mango es una fuente importante de vitamina C, fibra, potasio y vitaminas del complejo B, como la B3, resultando un factor importante para mantener un balance de nutrientes en nuestra dieta.

 

Los principales beneficios de su ingesta sobre la salud son la estimulación del sistema inmune, permitiendo al cuerpo combatir enfermedades ocasionadas por virus y bacterias. Además, tiene un efecto protector sobre algunos órganos, como el sistema cardiovascular y el cerebro.

 

Existen evidencias de su actividad antiinflamatoria y de que regula el metabolismo, debido a que sus compuestos estimulan la sensación de saciedad y ayudan a metabolizar los depósitos de grasa.

 

Recientemente, investigadores(as) del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del CIAD determinaron que el consumo de pulpa y cáscara de mango Ataulfo mejora el perfil antioxidante en el hígado de ratas diabéticas.

 

Lo anterior ayuda a comprender algunos de los principales cambios que ocurren en los órganos mayormente afectados por dicha enfermedad crónica, así como los efectos positivos generados por el consumo del fruto y los diferentes compuestos con capacidad antioxidante que lo componen.

 

Colaboración de Dafne Velázquez y Gustavo González-Aguilar.

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