Notas

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en el Foro de Inversión en Tecnología para el Sector Agroalimentario, evento que tuvo el propósito de fortalecer al sector agroalimentario de México e impulsar los desarrollos tecnológicos (DT) realizados por los Centros Públicos de Investigación (CPI) de la coordinación de medioambiente, salud y nutrición del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para convertirlos en potenciales negocios.

Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Conacyt, fue el responsable de inaugurar el Foro, donde destacó que el incremento en las necesidades de alimento en México y el mundo es muy significativo, por lo cual en la actualidad se deben redoblar esfuerzos para lograr el desarrollo de conocimiento y tecnología que incrementen los niveles de producción para mantener la seguridad alimentaria tal y como la define la Cumbre Mundial de Alimentos.

Además de Pablo Wong González, Director General del CIAD, en el Foro también participaron los titulares del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Centro de Investigación Científica de Yucatán, El Colegio de la Frontera Sur, Instituto de Ecología, Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco.

Asimismo, diferentes investigadores de dichas instituciones expusieron sus desarrollos tecnológicos ante miembros del sector empresarial, fondos de inversión y aceleradores de empresas, entre otros participantes, con el objetivo de captar el interés para financiar proyectos en última milla, transferir tecnología y detonar la formación de empresas de bases tecnológica.

Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación, destacó la asistencia de la institución a este evento y su participación con nueve desarrollos tecnológicos ubicados en diferentes niveles de maduración de la tecnológica, o TRL, por sus siglas en inglés.

Los desarrollos tecnológicos presentados son producto de investigaciones realizadas en las Coordinaciones de Ciencia de los Alimentos, Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y Tecnología de Alimentos de Origen Animal, así como en las coordinaciones regionales de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, y Guaymas, Sonora.

Los proyectos del CIAD

Piscatus biofertilizante, una composta elaborada a base de residuos de pescado y que tiene mayor concentración de macro y micronutrientes, fue presentado por la Mtra. Cecilia Gallegos Daniel, personal de apoyo de la Oficina de Transferencia Tecnológica del CIAD, en representación de la Dra. Jaqueline García Hernández.

Noemí García Aguilar presentó una formulación especializada para la alimentación de la rana toro. También participó Guillermina García Sánchez, con Aquazul, salchicha elaborada a partir de calamar gigante, un producto único en el mercado, con características nutricionales y sensoriales peculiares.

Cromex, un producto orgánico con la capacidad de inducir la coloración roja en la uva, y que no ocasiona los efectos negativos de los inductores químicos en la planta y en la salud humana, también estuvo presente en el Foro. Este proyecto fue presentado por Miguel Ángel Martínez Téllez.

Karnecito, un pan tipo panqué con un valor nutritivo superior a la oferta convencional de panes, debido a su mayor contenido proteico, gracias a la incorporación de carne de cerdo y otros ingredientes como vegetales y frutos secos, fue expuesto por Juan Pedro Camou Arriola.

Con el propósito de aprovechar los efluentes de la industria del maíz y permitir transformar un problema de contaminación en una oportunidad de negocio, se desarrolló Tiarim, un sistema para el tratamiento integral de aguas residuales de dicho sector. Este desarrollo tecnológico fue presentado por Edith Encinas Ramírez de la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) del CIAD, en representación de Alí Asaff Torres.

Josefina León Felix fue la encargada de presentar EntreoKill, formulación nanotecnológica microbiana que integra bacteriófagos con características óptimas para prevenir y tratar contaminación por Escherichia coli y Salmonella spp.

Por su parte, Leobardo Montoya Rodríguez expuso el desarrollo de kits multiplex para el diagnóstico molecular por PCR en Tiempo Real de patógenos que afectan a la industria camaronícola.

Finalmente, se presentó DesinOre, desarrollo y validación de un suplemento antioxidante y antiinflamatorio a base de orégano mexicano; desarrollo tecnológico elaborado por José Basilio Heredia.

 

Con el objetivo de contribuir a la consolidación de la formación educativa de la sociedad estudiantil del Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (Cobaes), se constituyó el Consejo Consultivo de Ciencia y Tecnología, presidido por el M.C. Sergio Mario Arredondo Salas, director general de la institución.

El consejo está integrado por destacados expertos en materia científica y tecnológica: Hermes Medina Cázarez, Alfredo Díaz Belmontes, Francisco Álvarez Aguilar, Carlos Káram Quiñones, Marcela Vergara Jiménez, Inés Fernando Vega y Cristóbal Cháidez Quiroz.

En el acto celebrado en el Centro Cultural Rosales, el titular del Cobaes agradeció la generosa participación de los integrantes del Consejo en sumarse a las tareas institucionales de impulsar la vocación científica y las iniciativas de emprendimiento y desarrollo de proyectos de los estudiantes.

Arredondo Salas enfatizó la vinculación del Cobaes con los distintos actores y subrayó la importancia de “abrir las puertas para permitir el acceso y participación de las ideas para así mejorar la circunstancia de desarrollo del estado”, que demanda ampliar las vocaciones y la diversificación productiva.

A su vez, el Dr. Cristóbal Cháidez Quiroz, director del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), refrendó el compromiso de los integrantes del Consejo de colaborar con el Colegio de Bachilleres y de robustecer el potencial de los jóvenes en la materia.

De esta manera, el Laboratorio Nacional del CIAD refrenda el compromiso de su vinculación social y académica para promocionar la ciencia y la tecnología en todos los niveles educativos.

La Universidad de Sonora (Unison) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invitan al II Simposio Bianual en Ciencias Nutricionales, que se realizará del 24 al 26 de enero de 2018 en Hermosillo, Sonora.

En su segunda edición, el Simposio se desarrollará en torno al tema de nutrición clínica pediátrica y contará con la participación de destacados expertos de reconocimiento nacional e internacional.

Se reunirán especialistas en oncología, nefrología, nutrición, neonatología, neurología, etcétera, de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional de Pediatría, Hospital Infantil del Estado de Sonora, Hospital Civil de Guadalajara y Universidad de Wisconsin (EE.UU.), entre otras.

Además, se impartirán los cursos-talleres “Soporte nutricional enteral en paciente pediátrico” y “Soporte nutricional parenteral”, a cargo de la Dra. Joanna Jazmín López Sandoval.

El encuentro se realizará en el marco de los festejos del Día del Nutriólogo y tendrá como sedes el auditorio del Centro de las Artes y el auditorio “Dr. Alfonso Badilla Barba” de la licenciatura de medicina; ambos de la Unison.

Aunque el evento está dirigido a profesionales de la salud, las exposiciones son de interés de la sociedad en general. El costo para asistir es de $300 para estudiantes y $400 para el público en general. La participación en los talleres tiene un costo de $600.

Para mayor información puede consultar la página de Facebook “Simposio Bienal en Ciencias Nutricionales”, llamar al teléfono (662) 289 3781 o escribir un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

 

El Colef imparte 7 programas de maestría y 3 de doctorado, y cada uno cuenta con altos reconocimientos por parte del Padrón Nacional de Calidad del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

Tijuana, B.C., a 13 de noviembre de 2017.- El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) abrió este lunes su convocatoria para cursar los programas de Maestría y Doctorado que imparte en sus sedes de Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey respectivamente, la cual permanecerá abierta hasta el 23 de marzo de 2018.

Los estudios de maestría que forman parte de la oferta educativa y cuentan con convocatoria abierta son: Maestría en Desarrollo Regional, Maestría en Estudios Culturales, Maestría en Economía Aplicada, Maestría en Estudios de Población, Maestría en Administración Integral del Ambiente, todas ellas en Tijuana; así como la Maestría en  Acción Pública y Desarrollo Social en Ciudad Juárez y la de Gestión Integral del Agua en Monterrey.

Del mismo modo, en cuanto a los programas de doctorado, el único que tiene convocatoria abierta es el de Doctorado en Ciencias Sociales en el área de Estudios Regionales impartido en Tijuana.

Todos los programas mencionados son de dedicación de tiempo completo por lo que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), ofrece becas a estudiantes nacionales y extranjeros. Además, estos posgrados se encuentran dentro del Programa Nacional de Posgrado de Calidad (PNPC) de CONACYT, en sus diversas categorías.

En lo que respecta al posgrado más antiguo de El Colef (la Maestría en Desarrollo Regional) el cual inició en 1984, la Coordinadora del mismo, la Dra. Martha Miker, destacó que al día de hoy, un 30% de sus egresados se encuentran adscritos al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) de CONACYT, el cual reconoce la labor de las personas dedicadas a producir conocimiento científico y tecnológico en México.

Por su parte, la Coordinadora de la Maestría en Estudios Culturales,  la Dra. Ana Lilia Nieto, recalcó que dicho posgrado cuenta con 3 líneas de investigación, las cuales son: identidades, frontera y migración; historia y patrimonio cultural así como género, sexualidad y poder.

En cuanto a la Maestría en Economía Aplicada, el Coordinador de la misma, el Dr. Pedro Orraca, indicó que los egresados podrán evaluar y diseñar políticas públicas por ejemplo, para la evaluación de los programas sociales de SEDESOL que se hacen a nivel federal y estatal; el académico explicó que los egresados de este programa contarán con una sensibilidad crítica para analizar con rigurosidad los fenómenos económicos con un amplio conocimiento del estado del arte.

De igual manera, la Maestría en Estudios de Población coordinada por la Dra. Ana María López, indicó que este posgrado ofrece información y capacitación relacionada con el análisis demográfico y teorías de la población en la frontera entre México y Estados Unidos, con el objetivo de tener un impacto positivo en la calidad de vida de la población.

“El mayor cambio que he tenido ha sido mi formación profesional, ya que anteriormente enfocaba mis investigaciones en el campo cualitativo, pero durante mi estancia en El Colef he aprendido a utilizar diferentes bases de datos” – Yanet, estudiante de la Maestría en Estudios de Población (MEP).

Mientras que el Dr. Carlos Vázquez, Coordinador de la Maestría en Administración Integral del Ambiente la cual es impartida conjuntamente con el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), indicó que el posgrado forma especialistas que se pueden desarrollar en el ámbito académico pero también en la administración pública así como en la consultoría en materia ambiental y de gestión pública.

“El enfoque interdisciplinario de este programa me ha llevado a potencializar actitudes y habilidades que no sabía que tenía, y El Colef me ha permitido retarme a mí misma y a darme cuenta de que puedo hacer más de lo que pensaba” Itzel, estudiante de la Maestría en Administración Integral del Ambiente (MAIA).

En lo que concierne al Doctorado en Ciencias Sociales en el área de Estudios Regionales, la Dra. Lorena Pérez, Coordinadora, comentó que por la ubicación estratégica de El Colef en toda la frontera México y EUA, el doctorado está enfocado en estudiar los fenómenos de las fronteras, la interrelación de un país con otro, y sus áreas de especialización tienen que ver con la economía, la administración pública, relación trabajo-empresa, cadenas de producción y valor, entre otras.

En lo que respecta a la Maestría en Acción Pública y Desarrollo Social, su Coordinador el Dr. Salvador Cruz, enfatizó que el programa no sólo persigue una línea de investigación, sino que es un posgrado multidisciplinario que por la dinámica de trabajo que maneja, se genera un rigor disciplinario para la fuerza laboral al momento de su terminación.

Sobre la Maestría en Gestión Integral del Agua, la Coordinadora la Dra. María Eugenia González, indicó que estudiar la relación México-Estados Unidos, no sólo desde el fenómeno de la migración, sino desde el impacto ambiental, en específico  en temas del agua, es motivo trascendental por el cual esta relación transfronteriza es fundamental para el desarrollo del país.

“El plan de estudios es muy amplio, ya que permite analizar el tema de agua desde una perspectiva económica, ambiental  y social, además de contar con un cuerpo de docentes muy bien preparado, esto provoca que uno se sienta incluido dentro de la convivencia interna de El Colef” – Yemina, estudiante de la Maestría en Gestión Integral del Agua (MAGIA).

Para mayor información sobre la convocatoria y alguno de sus posgrados, puede visitar la página https://www.colef.mx/posgrado/ o escribir un correo a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. La convocatoria permanecerá abierta hasta el próximo viernes 23 de marzo de 2018.

Cabe destacar que El Colef cuenta con dos doctorados más que no tienen convocatoria abierta en este periodo, los cuales son el Doctorado en Estudios Culturales y el Doctorado en Estudios de Población. Y adicionalmente, a través de la Unidad de Educación Continua (UEC) El Colef ofrece una maestría, tres especialidades, diplomados y cursos en diferentes áreas de estudio, en modalidades a distancia (en línea) y mixta, los cuales están dirigidos a públicos amplios.

Boletín informativo del Colegio de la Frontera Norte.

Según datos de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), a lo largo y ancho del territorio mexicano existen setenta pueblos indígenas que forman parte de la riqueza cultural e histórica de nuestro país.

Estos grupos étnicos enfrentan poco a poco la extinción debido a que se encuentran en una situación de vulnerabilidad provocada por problemas ambientales que azotan a México y al mundo, como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, además de que viven en condiciones marginales. La mayoría de las comunidades sigue trabajando en actividades primarias en ranchos, campos agrícolas y como pescadores.

Para exponer esta problemática que sufren los pueblos indígenas, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), que forma parte del Sistema de Centros de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en coedición con la Red Temática sobre el Patrimonio Biocultural de México, publicó el libro Complejos bioculturales de Sonora: pueblos y territorios indígenas.

El objetivo del libro es exponer la crisis ambiental en la que están inmersos los grupos étnicos originarios de Sonora, así como contribuir a los cambios que requieren los actuales sistemas productivos globales y respaldar las acciones para el respeto a los derechos humanos de las comunidades indígenas.

Esta obra se constituye como un trabajo interdisciplinario e interinstitucional en el que participan cinco autores: Diana Luque Agraz, investigadora titular del CIAD; Angelina Martínez-Yrízar y Alberto Burquez, ambos investigadores del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Gerardo López Cruz, investigador del Departamento de Letras y Lingüística de la Universidad de Sonora (UNISON), y Arthur D. Murphy, investigador del Anthropology Department de la Universidad de Carolina del Norte.

En Sonora se localizan siete grupos étnicos originarios: es-pei (cucapá) –en el delta del río Colorado–,tohono o’otham (pápago) –en el desierto de Sonora–, comcaac (seri), yoeme (yaqui), yoreme (mayo), mahkurawe (guarijío) y o’ob (pima), quienes hoy en día aún se identifican a sí mismos como tal, habitan parte de lo que originalmente era su territorio ancestral y conservan su cosmología.

En el libro se trata la problemática contemporánea de los pueblos originarios de Sonora, como lo son problemas de alimentación, educación, salud, empleo, pero principalmente aborda el tema desde la perspectiva de la problemática ambiental, analizando lo que está ocurriendo con los territorios ancestrales, los recursos naturales y la problemática del agua.

A lo largo de sus diez capítulos se presenta el debate teórico sobre la tesis biocultural, oportunidades y dilemas analíticos, así como los procesos de hibridación cultural; el debate sobre la definición de lo que es considerado un grupo indígena y los procesos que vivieron durante el periodo de la Colonia y el Estado mexicano moderno, haciendo énfasis en la territorialidad agraria y la problemática productiva actual. Asimismo, se presenta una evaluación de la vegetación del territorio agrario y se compara con zonas aledañas, además de una descripción de las tendencias del estado de su conservación.

“Lo primero que detectamos en el análisis territorial es el tremendo despojo sistemático desde la época de la colonia. No solo se fueron reduciendo sus territorios, sino que fueron llevados hacia las zonas más escarpadas, en donde hay menos acceso a recursos naturales como el agua o a los recursos del mar”, expuso Luque Agraz, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel I.

Explicó que estas comunidades pasan por un proceso sistemático de exterminio, tanto por enfermedades traídas por personas de otras tierras, hasta guerras y esclavitud, lo que ha llevado a la fragmentación y deterioro de sus territorios. Otro tema presentado en la obra es la extinción de lenguas, pues se estima que para finales del siglo XXI desaparezcan entre un cincuenta y noventa por ciento de las lenguas del mundo, lo que se traduce en un alto grado de riesgo lingüístico.

A pesar de los diversos problemas ambientales, estas comunidades indígenas proveen de servicios ambientales, entre los que destaca la captación de cerca de veinticinco por ciento del agua de todo el país, además de que sus territorios sirven como reservorios fitogenéticos del patrimonio biocultural y que sus conocimientos ancestrales son beneficiosos para el manejo de los recursos naturales.

“Sus territorios tienen menos deterioro de sus recursos naturales por efecto de la ocupación del manejo tradicional y de la presencia de comunidades que están más enraizadas. La presencia de estas comunidades esta incidiendo a favor de la conservación de la biodiversidad y de recursos tan vitales, en un estado donde predomina el desierto, como es el agua”, expresó.

Otro de los temas que toca el libro es el del desarrollo de estos pueblos originarios. A través de investigación documental y del diálogo intercultural ha sido posible determinar el grado de marginación en el que se encuentran los siete pueblos, los cuales además sufren de un desplazamiento generalizado de sus sistemas alimentarios, poniendo en riesgo su autosubsistencia.

A partir de la creación de esta obra se han realizado múltiples talleres en comunidades indígenas de Sonora con el fin de capacitar a las personas y que puedan defender el patrimonio biocultural, así como para el manejo de información en la gestión del desarrollo sustentable de las comunidades.

Colaboración de Ricardo Capilla Vilchis, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

Como parte de la clausura de actividades conmemorativas del 35° Aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se celebró el 1er Simposio Internacional sobre Alimentación y Desarrollo los días 4 y 5 de diciembre en Hermosillo, Sonora.

En su primera edición, el Simposio tuvo por lema “Desafíos del siglo XXI” y tuvo como objetivo constituirse en espacio de discusión para abordar, desde una perspectiva transdisciplinaria, la compleja temática en torno a la alimentación y el desarrollo.

Con este propósito se reunieron académicos del CIAD, Universidad de Sonora, Universidad de Laval (Canadá), Instituto Tecnológico de Veracruz, Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY), El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese), Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipiciyt)y del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco.

Durante el acto inaugural, Pablo Wong González, Director General del CIAD, destacó que el desarrollo alimentario constituye uno de los pilares fundamentales para alcanzar la sustentabilidad de las naciones y regiones, para lo cual la ciencia y la investigación multidisciplinaria deben contribuir a asegurar su acceso adecuado en cantidad y calidad sin atentar contra el medio ambiente.

El Simposio se dividió en cinco paneles en los que participaron investigadores de las instituciones anteriormente mencionadas, cada uno sucedido por un debate entre los expositores, que también atendieron preguntas del público asistente.

La jornada inició con el tema de Seguridad Alimentaria, en el que los especialistas ahondaron sobre las definiciones del concepto, así como respecto a la importancia del mismo para la construcción de un proyecto nacional que esté cimentado en el desarrollo de las regiones; estas ideas fueron discutidas en torno a la perspectiva nutricional y de desarrollo sostenible.

El evento continuó con la mesa de Nuevas Tecnologías y Producción de Alimentos, donde se analizaron los retos del futuro, así como las tendencias que se auguran en la innovación de productos alimenticios.

El primer día concluyó con el examen del tema Demanda de Alimentos y Sustentabilidad de la Oferta, con exposiciones sobre sistemas de cultivos de alta productividad, los retos del abasto del agua y el fortalecimiento de la inocuidad alimentaria, entre otras.

La jornada del martes comenzó con el panel Alimentos, Medioambiente y Cambio Climático, donde participaron especialistas en agricultura y biodiversidad, así como investigadores expertos en el desarrollo de zonas vulnerables y marginadas.

El director general del CIAD, junto con Lorenzo Felipe Sánchez Teyer, titular del CICY, Mario González Espinoza, titular del Ecosur, y Luis Fernando Hernández Lezama, vicepresidente de Investigación, Ciencia y Tecnología Internacional, compartieron sus puntos de vista sobre El Rol de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación en la Sustentabilidad Alimentaria, panel con el que concluyó el Simposio.

Este encuentro reunió a casi treinta expositores y en cada una de sus diferentes etapas contó con una nutrida asistencia, la cual propició oportunidades para la retroalimentación entre expertos, estudiantes y la sociedad en general.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo fue sede del 2° Conversatorio “La Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) en Sonora: a 10 años de la aprobación de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV)”, realizado el 7 de diciembre en sus instalaciones de Hermosillo, en conjunto con la Red Feminista Sonorense, el Instituto Tecnológico de Sonora y Mesa Ciudadana 12.

El evento, coorganizado por la investigadora del CIAD, Rosario Román, se presentó como un diálogo entre ponentes y asistentes acerca de los aspectos perfectibles de la LGAMVLV, en el que se expusieron las principales modificaciones que se han realizado desde su implementación y se reconocieron algunos de los avances logrados para combatir la violencia de género.

Jorge Inés León Balderrama, coordinador de Desarrollo Regional del CIAD, ofreció un mensaje de bienvenida a nombre del director general, Pablo Wong González, en el que destacó que el análisis de la AVGM forma parte de la misión institucional del Centro, puesto que los conocimientos de sus investigadores tienen el objetivo de contribuir al desarrollo integral y mejorar la calidad de vida de la sociedad sonorense.

Rocío Arreguín Moreno, Coordinadora de la Comisión de Género de la División de Ciencias Sociales de la Universidad de Sonora destacó la baja participación de las estudiantes en consejos universitarios, ya que, manifestó, genera un precedente para la desigualdad en órganos de gobierno y ámbitos políticos, por lo que planteó la necesidad de que se fomenten estrategias que incentiven su inclusión en estos comités.

Sanae Mercedes Hinojosa Taomori, Titular de la Unidad de Igualdad de Género en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, hizo énfasis en la necesidad de capacitar al personal de los distintos niveles de gobierno acerca de la atención y protección contra la violencia hacia las mujeres, con el fin de impulsar un protocolo en el que se aseguren las garantías mínimas para atender un juicio con perspectiva de género.

Margarita Alejandra Olguín Negrete, del Instituto Sonorense de la Mujer, presentó algunas de las medidas implementadas por esta instancia para el fomento de la participación política de las mujeres, la defensa de sus derechos y el establecimiento de protocolos especializados en la investigación de delitos relacionados con la violencia de género, como es la atención integral de acuerdo a las necesidades de las víctimas.

Respecto a la LGAMVLV, Leticia Burgos Ochoa, Coordinadora de la Red Feminista Sonorense, afirmó que hace diez años esta representó un cambio de paradigma que dio respuesta a la necesidad social de tener una legislación en defensa de los derechos de las mujeres, pero que aún requiere mejoras para agilizar el cumplimiento de una vida libre de violencia.

Como seguimiento al conversatorio, se buscará reunir las conclusiones de la sesión para formular propuestas concretas que se harán llegar a los órganos de gobierno correspondientes en la atención a los problemas de género en el estado de Sonora. 

El Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) participó en la Feria Internacional de Libro 2017 (FIL), la cual se llevó a cabo del 25 de noviembre al 3 de diciembre en la ciudad de Guadalajara, Jalisco.

La FIL es la reunión editorial más importante de Iberoamérica, donde participan autores de todos los continentes, y se concibe también como un espacio para la discusión académico-científica del país y del mundo.

En este sentido, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) tuvo una participación sustantiva en la cual mostró los avances tecnológicos y científicos que se realizan en las diferentes instituciones de educación e investigación del país.

Lo anterior fue posible a través de conferencias, mesas de análisis, demostraciones y presentaciones de proyectos estratégicos, como son los laboratorios nacionales (unidades de investigación especializada para el desarrollo científico y la innovación), donde también se forman recursos humanos y se prestan servicios profesionales.

El LANIIA, como parte de los laboratorios nacionales del Conacyt, fue representado por el Dr. José Andrés Medrano Félix, investigador de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

El académico dictó la conferencia “Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria: contribución potencial al desarrollo de la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) de la región noroeste del país”.

Durante su intervención, Medrano Félix enfatizó el papel que juega el LANIIA al potenciar los sectores productivos y apoyar al sector social a través de la culturización de la inocuidad de los alimentos.

La doctora Mayra de la Torre Martínez es una de las científicas más destacadas del campo de la bioingeniería y biotecnología: Ha realizado estudios en la misma universidad donde alguna vez estudió Einstein y ha sido acreedora a múltiples reconocimientos nacionales e internacionales por sus aportes a la biotecnología.

La doctora de la Torre nació el 24 de septiembre de 1951 en la Ciudad de México. Dada la ocupación de su padre, quien era piloto militar en la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), ella y su familia viajaban con frecuencia por el interior del país, lo que ocasionó que cursara el tercer año de la educación primara en tres escuelas, dos de ellas ubicadas en Puebla y otra en la Ciudad de México.

Desde pequeña mostró interés por la ciencia: hacía pequeños experimentos por su cuenta y observaba todo lo que se le cruzara bajo un microscopio que le obsequió su padre, desde insectos hasta cultivos de agua con tierra en los que observaba los microorganismos que ahí vivían.

Cuando cursaba el sexto año de primaria, la doctora de la Torre vivía en la Base Aérea de Santa Lucía, en el Estado de México, y fue elegida, gracias a su desempeño académico, para participar junto a otros niños y niñas de cada zona escolar del Estado de México en un concurso cuyo primer premio fue una beca para realizar estudios en una escuela normal rural. La doctora participó y quedó en primer lugar, pero, para su sorpresa, el premio era sólo para varones, pues nunca lo había ganado una niña.

Su inicio en la ciencia

Como en el lugar donde vivía no existía una escuela secundaria, sus padres optaron por enviarla a la escuela normal rural Lázaro Cárdenas en Palmira, Morelos, en donde fue aceptada y cursó los tres años correspondientes. Al regresar a casa con sus padres, la investigadora les expresó sus deseos de estudiar una carrera universitaria, decisión de la cual su padre tenía otra opinión.

“Mi papá me dijo que no, decía que una mujer termina casándose y necesita estudiar una carrera corta para que disfrute la vida y tenga dinero antes de casarse, por lo que hicimos un trato: yo presentaba el examen de admisión para la prepa y si me quedaba, mi papá me apoyaba para seguir una carrera universitaria, y si no, estudiaba lo que él quisiera. Hice examen en la vocacional número seis y me quedé”.

Una vez inscrita en la escuela perteneciente al Instituto Politécnico Nacional (IPN), la doctora De la Torre evaluaba distintas opciones de carrera. Una de ellas fue Medicina, por lo que asistió a la realización de una autopsia; esa experiencia la impresionó sobremanera, por lo que decidió buscar una carrera en donde no tuvieras que estudiar anatomía, llegando a sí a descubrir la carrera de Ingeniería Bioquímica.

Su decisión de estudiar esa carrera fue definitiva después de escuchar una plática de la doctora Yoloxóchitl Bustamante, ingeniera bioquímica que ocupó el cargo de directora general del IPN durante el periodo de 2009 a 2014, quien habló a los estudiantes de la vocacional número seis sobre el quehacer de la ingeniería bioquímica.

Una vez terminados sus estudios de licenciatura en el año 1977, realizó una maestría y un doctorado en el IPN, graduándose en 1981, para posteriormente trasladarse a Europa, en donde realizó una estancia posdoctoral en el Instituto Suizo Federal de Tecnología (ETH, por sus siglas en alemán), la universidad más prestigiosa de Suiza, por la que han pasado veintiún premios Nobel, entre ellos Albert Einstein.

La doctora recuerda que en el periodo en el que se encontraba estudiando el posdoctorado en el ETH, en México se llevaba a cabo la nacionalización de los bancos, situación que dificultó el pago de su beca. Viendo la situación por la que atravesaba la doctora De la Torre, la universidad suiza le ofreció un puesto en el Departamento de Biotecnología, con el fin de que no abandonara sus estudios.

En el año 1984 el ETH ofrece a la doctora una plaza como asistente de profesor, pero declina la oferta para regresar a México, pues la Secretaría de Educación Pública (SEP) la contacta con el fin de que diseñe e instale la planta piloto de fermentaciones del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

Premios y distinciones

La doctora De la Torre ha sido galardonada en múltiples ocasiones. Gracias a su trabajo de investigación forma parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) desde 1985, cuando ingresó con el primer nivel; el segundo nivel lo obtuvo a finales de la década de los ochenta y el tercer y máximo nivel a mediados de la década de los noventa.

En 1987 obtiene el Premio Nacional de Investigación en Alimentos en Bioingeniería SEP-Conasupo-Conacyt-SARH-Pronal y al siguiente año se hace acreedora al Premio Manuel Noriega en Aplicaciones de la Ciencia y Tecnología de la Organización de Estados Americanos (OEA), otorgado a jóvenes investigadores. En el mismo año, la Presidencia de la República Mexicana le otorga el Premio Nacional de Ciencias y Artes por su trabajo en ingeniería.

La investigadora destaca el premio de la Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo (TWAS, por sus siglas en inglés), que obtuvo en 2003, pues es un reconocimiento internacional por su labor en el desarrollo tecnológico en bioingeniería. Asimismo, la Asociación Interciencia le entregó el Premio Interciencias en Ciencias de la Vida en 2004, y más tarde fungió como presidenta de esa asociación, de 2010 a 1012.

Fue elegida como presidenta regional para América Latina y el Caribe por la Organización de Mujeres Científicas de los Países en Desarrollo (OWDS, por sus siglas en inglés). “Fue muy bonita experiencia porque tuve la oportunidad de conocer mujeres científicas de todo el mundo, conocer cuál era su problemática y convivir con ellas”, comenta.

Actualmente trabaja como investigadora titular “C” en el Laboratorio de Fisiología Celular y Bioprocesos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), que forma parte del Sistema de Centros de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Las líneas de investigación que sigue en su trabajo están enfocadas en la fisiología microbiana e ingeniería de bioprocesos; la investigación en tecnología de fermentaciones, caracterizada por el acoplamiento de investigación fundamental con el desarrollo tecnológico, haciendo uso de la ingeniería química, la biología molecular y la bioquímica; el desarrollo de tecnologías de proceso para la fabricación de productos biotecnológicos como levaduras, bioinsecticidas para control de plagas agrícolas y agentes para el biocontrol de hongos patógenos de plantas.

Colaboración de Ricardo Capilla Vilchis, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) celebró la segunda etapa del Seminario Sobre Propiedad Intelectual, que se llevó a cabo como parte de las actividades del mes de diciembre que se realizan con motivo de su 35º aniversario.

Académicos, empresarios y emprendedores se reunieron el pasado 6 de diciembre para escuchar la conferencia “Estrategias en patentes biotecnológicas”, que ofreció la doctora Martha Paulina Rodríguez Rivera, representante del Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI).

Al día siguiente, también con sede en el auditorio de la Unidad de Transferencia de la Innovación del CIAD, el Seminario continuó con la impartición del tema “Protección de las invenciones. Identificación y aspectos a considerar”, la cual impartió el maestro Carlos Guzmán Machuca, asesor de patentes de la Oficina Regional Occidente del IMPI.

Este evento se realizó con la intención de que los sectores social, público y productivo de Sonora conocieran los servicios de asesoría gratuita que ofrece la Coordinación de Vinculación del CIAD, a través de su Oficina de Transferencia de Tecnología, el Centro de Patentamiento y la Incubadora de Alto Impacto.

Aarón Fernando González Córdova, Coordinador de Vinculación, comentó que es importante que la sociedad conozca que el CIAD cuenta con infraestructura y capital humano altamente especializados para impulsar proyectos de desarrollo científico y tecnológico, como lo dan prueba las doce patentes con las que cuenta el Centro.

En la primera etapa de este Seminario, que se realizó en el mes de octubre, se dictaron cinco conferencias sobre diversos temas relacionados con propiedad intelectual, que se celebraron en Hermosillo, Sonora, y Mazatlán y Culiacán, Sinaloa.

Si desea mayor información sobre los servicios que ofrece la Coordinación de Vinculación del CIAD, puede llamar al teléfono (662) 289 2400, extensión 213 o escribir al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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