Notas

Viernes, 08 Julio 2016 10:25

LA PITAHAYA, RIQUEZA NATURAL DE SONORA

 

Es temporada de pitahayas (Stenocereus thurberi) y hay que procurar su consumo, pues además de ser un alimento que forma parte de la riqueza cultural y alimentaria de Sonora, es una fruta que tiene propiedades benéficas para la salud humana, además de que su compra favorece la sustentabilidad de comunidades rurales que se dedican a su comercialización.

 

Mayra de la Torre Martínez, profesora investigadora del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), explicó que se ha trabajado con el grupo Aaki Nawa (“raíz de pitahaya” en idioma yaqui), de mujeres yaquis, quienes en su planta de alimentos producen un dulce de pitahaya utilizando una receta ancestral con el apoyo de equipos diseñados en el CIAD.

 

Este dulce, dijo, es un concentrado de pulpa de pitahaya al cual no se le añaden azúcares ni conservadores, al que le quitan gran parte de la semillas, y que contiene 2.4% de proteína, 0.4% de aceites insaturados (linoleico y oleico), los azúcares de la pitahaya y 3.1% de fibra dietaria.

 

A pesar de que, antiguamente, las artesanas no contemplaban la esterilización de utensilios y frascos contenedores para su elaboración, prácticas que han cambiado gracias a la intervención de expertas del CIAD, la investigadora aseveró que el producto era capaz de conservarse hasta dos años a temperatura ambiente, lo que hace suponer que la pulpa de pitahaya debe contener inhibidores para el crecimiento de microorganismos porque no se “echa a perder”; cuestión que será analizada en futuros proyectos.

 

De acuerdo a estudios que el CIAD ha realizado en dicho producto, se ha encontrado que todos sus estándares están dentro de normas sanitarias e, incluso, cumplen los requisitos necesarios para buscar su exportación.

 

Actualmente diez familias de distintos pueblos yaquis (que incluyen a parientes de hasta tercer grado) dependen de la labor de esta empresa. El CIAD, en coordinación con la delegación Sonora de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, busca impulsar estrategias para ampliar su mercado.

 

Alimento ancestral con calidad de exportación

 

Cuando se consume pitahaya de Sonora, dijo, se debe tener presente que se come un fruto completamente orgánico y que las características de su ecosistema le brindan un sabor y propiedades distintos al de otras partes de México.

 

La experta enfatizó que la pitahaya tiene propiedades antioxidantes, lo cual se atribuye, principalmente, a la presencia de betalaínas que le brindan el color rojo;  por ello el fruto representa una alternativa para incrementar y diversificar la ingesta de antioxidantes entre la población de las zonas áridas y semiáridas de México.

 

De la Torre Martínez recomendó que si se compra pitahaya en la vía pública es necesario prestar atención al estado de madurez del fruto y revisar que su cáscara no esté reventada, para evitar consumir un producto que pudiera haberse contaminado durante su colecta, transporte, manejo y comercialización, y ocasionar infecciones intestinales.

 

Viernes, 08 Julio 2016 10:09

LA VERDAD SOBRE LA CARNE DE PUERCO

 

 

El consumo de la carne de puerco ha sido estigmatizado al límite de que la desinformación que genera la sabiduría popular recomienda evitar su ingesta. Sin embargo, la evidencia científica indica que este desconocimiento provoca que nos estemos perdiendo de una excelente fuente nutricional de origen animal.

 

De acuerdo a Juan Pedro Camou Arriola, profesor investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), experto en el estudio de productos cárnicos, existen mitos arraigados sobre la higiene en la crianza de los cerdos y respecto a que su carne es transmisora de algunas enfermedades.

 

Existe la creencia popular de que la ingesta de puerco causa, por ejemplo, triquinosis, una enfermedad producida por el microrganismo Trichinella spiralis, el cual invade los tejidos musculares y provoca diarreas severas y dolor muscular, entre otros síntomas; no obstante, esto es mínimamente probable que ocurra, explicó el investigador.

 

Actualmente el cerdo que se cría en las empresas porcícolas sonorenses, dijo, se produce con altos estándares de inocuidad y bajo una rígida vigilancia de las autoridades sanitarias en toda su cadena productiva para evitar cualquier tipo de contaminación que afecte a los consumidores.

 

“En la década de los años sesenta al puerco se le criaba para producir 50% carne y 50% grasa, que era usada como manteca para cocinar; hoy el cerdo produce 75 por ciento proteína; es decir, carne magra y 25% grasa, la cual es de cobertura (envuelve el cuerpo del cerdo), disminuyendo también, en gran medida, la grasa entreverada muscular, señaló el experto en cárnicos.

 

El investigador explicó que se tienen indicios de que el ser humano empezó a comer puerco hace más de cinco mil años y que en la actualidad es la carne más  consumida a nivel mundial, principalmente en el continente asiático.

 

“No hay que temer comer puerco, es una excelente opción nutricional; en un filete cerca del 20% es proteína, su carne tiene menos del 10% de grasa y es una rica fuente de complejo B, hierro, fósforo y magnesio”, concluyó Camou Arriola.

 

Viernes, 08 Julio 2016 10:04

VACACIONES LIBRES DE DIARREAS

 

Si piensa realizar algún viaje con amigos o con la familia en las próximas vacaciones, lo mejor es planear para así evitar cualquier contratiempo que pudiera convertirlas en una pesadilla. En esta ocasión no nos referimos al presupuesto que debe invertir o al número de maletas que prevé llevar. Estas líneas están dedicadas a exponer los riesgos microbiológicos que es posible encontrar y nos pueden llevar a pasar los días de asueto en el cuarto de un hospital.

 

Para evitar lo anterior debemos prestar atención a las buenas prácticas higiénicas del hotel que elegiremos, a las costumbres alimentarias de la región que visitamos y a la inocuidad de los alimentos que consumimos. A continuación se mencionarán los principales microorganismos que podemos encontrar en nuestro tiempo de vacaciones.

 

Hongos, esporas y algunos insectos microscópicos estarán presentes, sin duda, en las sábanas, almohadas y alfombras del cuarto de hotel. Estos nos pueden provocar alergias, por lo que debemos requerir frecuentemente (una vez a la semana, por lo menos) el cambio de ellas. Además, es recomendable solicitar que el control remoto de la televisión y el auricular del teléfono sean debidamente desinfectados, ya que una gran cantidad (¡millones!) de bacterias pueden permanecer allí.

 

A quienes disfrutan de las albercas se les recomienda no beber el agua, independientemente de que el agua esté clorada, ya que existe el riesgo de ingerir Giardia lamblia, un parásito intestinal altamente resistente a los niveles de desinfección que se usan en albercas. Este microorganismo provoca un fuerte dolor abdominal acompañado de diarrea severa.

 

Al consumir alimentos en cualquier tipo de establecimiento debemos asegurarnos que se aplican buenas prácticas de higiene, tanto en quienes preparan los platillos como en el manejo mismo de los insumos; de lo contrario, podemos enfrentarnos a un cuadro severo de salmonelosis, fiebre tifoidea o hepatitis. Cualquiera de estas enfermedades causan como primer síntoma diarrea, pero en personas susceptibles estas enfermedades pueden tener complicaciones graves.

 

Finalmente, para alejar al fantasma de la diarrea de nuestras vacaciones, es recomendable siempre llevar consigo agentes desinfectantes como toallitas impregnadas con desinfectante y gel a base de alcohol, beber solo agua purificada y procurar consumir alimentos cocinados; si no puede resistirse a comer mariscos frescos, asegúrese que estén debidamente desinfectados.

 

Colaboración de Cristóbal Chaidez Quiroz, investigador del CIAD

 

 

Como resultado de las sesiones de trabajo realizadas en el marco de la Comisión Sonora-Arizona, se acordó la creación de un consorcio que será integrado por las instituciones de educación superior y de investigación de ambas entidades, el cual tendrá el propósito de fomentar la innovación científica y tecnológica como factor de desarrollo para esta región.

 

Así lo manifestó Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), quien, con base en sus experiencias anteriores como participante de este encuentro, calificó la edición de este año como una jornada particularmente productiva.

 

“Veo una convergencia de ideas, voluntades e intereses entre los gobiernos de Arizona y Sonora, lo cual es una base muy importante para impulsar el proyecto de promover ambas entidades como una sola región”, indicó Wong González.

 

Asimismo, celebró que en dicha iniciativa existiera consenso acerca de que la innovación debe ser un elemento fundamental para los proyectos que se propongan, y que estos tengan como objetivo integrarse a la sociedad y economía del conocimiento como una forma de promover un desarrollo sustentable y economías más competitivas de ambas entidades.

 

Innovación y liderazgo

 

La propuesta de conformar un consorcio universitario obedece a la necesidad de crear una plataforma científica y tecnológica para impulsar los procesos de innovación e investigación de ambos estados, con base en temas estratégicos que se definan en el seno de la Comisión, explicó el titular del CIAD.

 

Aunque se prevé que la estructura del Consorcio estará organizada por nodos de especialización, esta se definirá en los próximos meses; sin embargo, adelantó que recibió el exhorto para que el CIAD, por su liderazgo en el área, coordine la sección de Innovación.

 

Durante su participación como ponente del subcomité de Educación, el también doctor en desarrollo internacional presentó los resultados del trabajo realizado en los cuatro ejes temáticos que integraron el Seminario sobre Desarrollo Humano en la Región Transfronteriza Sonora-Arizona 2015-2016, en el que se analizaron temas sobre salud, desarrollo sustentable, migración y crecimiento con equidad.

 

Dicha información fue generada por académicos del CIAD, El Colegio de Sonora, la Universidad Estatal de Sonora, la Arizona State University, la Universidad de Arizona, El Colegio de la Frontera Norte, la Universidad de Sonora, El Colegio de la Frontera Sur, la Universidad Autónoma de Baja California y la Universidad Nacional Autónoma de México, y será útil para el diseño de estrategias que emanen del encuentro celebrado en Phoenix, Arizona (EE.UU.) los días 23 y 24 de junio pasados.

 

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) presentará su agenda de investigación sobre los efectos de los plaguicidas en comunidades rurales de Sonora, en el marco de un encuentro nacional entre expertos investigadores de este tipo de químicos.

 

Con sede en la Ciudad de México, los integrantes de la Red Temática de Plaguicidas se reunirán el 30 de junio y 1 de julio con el propósito de formalizar la presentación de proyectos de investigación y establecer un programa de actividades.

 

En este evento participará la Red de Investigación de Plaguicidas del CIAD (REDIP), la cual se formó en 2011 con la colaboración de investigadores de diferentes coordinaciones: Miguel Betancourt Lozano (Mazatlán, Sinaloa), Pedro Bastidas Bastidas (Culiacán, Sinaloa), Jaqueline García Hernández (Guaymas, Sonora), Luz Vázquez Moreno, Ana Valenzuela Quintanar, Carmen Bermúdez Almada y Beatriz Camarena Gómez (Hermosillo, Sonora), quienes contaron con el apoyo del personal técnico y científico asociado a sus proyectos o a sus laboratorios.

 

De acuerdo a Jaqueline García Hernández, titular de la Coordinación Regional Guaymas del CIAD y representante institucional de la REDIP, el objetivo de este encuentro será consolidar la colaboración con otras instituciones y universidades que estudien el tema de plaguicidas y sus riesgos en la salud y el medio ambiente, así como presentar avances del trabajo que realiza dicho grupo de investigación.

 

En ese sentido, García Hernández señaló que la investigación que el CIAD realiza en materia de plaguicidas es de vanguardia, ya que el Centro cuenta con laboratorios analíticos con tecnología de punta, así como con un grupo de trabajo experto en el estudio del uso y efectos de los plaguicidas en la salud y ambiente de la región.

 

Respecto al estudio sobre los efectos de los plaguicidas en comunidades rurales de Sonora, García Hernández manifestó que confía en que los resultados de este proyecto se traduzcan en un mejoramiento de la salud de los habitantes de comunidades de la costa de Hermosillo y el valle del Yaqui, al conocer sus efectos y las formas de prevenir su exposición. Los resultados del estudio se darán a conocer al público una vez que se hayan finalizado.

 

Si desea consultar mayor información sobre el trabajo de la Red, puede consultar el siguiente enlace: www.redtoxicologiadeplaguicidas.org/ 

 

  

Con sede en la histórica ciudad de Santiago de Querétaro, Querétaro, se llevaron a cabo las actividades científicas del II Congreso Internacional de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos del 21 al 24 de junio.

En esta ocasión la organización del evento correspondió a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), en coordinación con la Red Nacional de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico en Alimentos Funcionales y Nutracéuticos (Red Alfanutra) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). 

Ma. Guadalupe Flavia Loarca Piña, Secretaria de Investigación y Posgrado de la UAQ y líder del Cuerpo Académico Consolidado de Nutracéuticos de la Facultad de Química de la misma universidad, presidió el comité organizador del Congreso, quien en conjunto con los miembros de la Red Alfanutra, fueron responsables de llevar a buen término el encuentro científico. 

Durante la ceremonia de clausura, Gustavo Adolfo González Aguilar, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y Presidente de la Red Alfanutra, agradeció al Comité Organizador su trabajo y destacó la importancia de las acciones conjuntas que la Red ha desarrollado desde sus inicios. 

Por su parte, Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del CIAD y Coordinador de la Red Alfanutra, presentó a los presentes la relatoría del evento; el Congreso registró una asistencia de 470 participantes nacionales y extranjeros y se dictaron 18 conferencias magistrales por investigadores de España, Estados Unidos, Canadá y México. 

“Gracias al apoyo del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro (Conacytq) se pudo becar en forma completa a 35 estudiantes y beneficiar a medio centenar más con beca parcial del 50%. En cuanto a la participación con trabajos libres, el congreso presentó 154 carteles de investigación y 48 ponencias orales”, manifestó González Córdova.

Los trabajos presentados fueron evaluados por un jurado conformado por distinguidos miembros de la Red, y los mejores de ellos fueron reconocidos en la ceremonia de clausura. 

La Red Alfanutra es un esfuerzo conjunto que engloba a investigadores e investigadoras de las universidades autónomas de Querétaro, Estado de México, Sinaloa, Coahuila, Sonora y Ciudad Juárez, a los institutos tecnológicos de Durango, Tepic, Veracruz, al Instituto Politécnico Nacional (Ceprobi), Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Campus Monterrey y Querétaro), Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Finalmente, durante el cierre del evento se dio a conocer que la sede para la tercera edición del Congreso será Mazatlán, Sinaloa, misma que será organizada por la Universidad Autónoma de Sinaloa, los institutos tecnológicos de Durango y Tepic y la Coordinación Regional Culiacán del CIAD.

 

El recorte presupuestal de 31,715 millones de pesos anunciados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ante los efectos económicos que la salida del Reino Unido de la Unión Europea pudieran ocasionar a México, impactará las finanzas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), así como al presupuesto de todas las instituciones públicas dependientes del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Pablo Wong González, Director General del CIAD, explicó que el Centro dejará de percibir 15.2 millones de pesos en el segundo semestre de 2016, cifra que representa aproximadamente el 20% del gasto operativo de la institución y que corresponde al mantenimiento de equipo, instalaciones, pago de seguros y licencias, acreditaciones, compra de materiales, etcétera, sin que esto obligue a reducir la plantilla laboral.

 

Por otro lado, la realización de proyectos de investigación y vinculación social que dependen de recursos propios, como el caso de uno que se tiene planeado para impulsar el desarrollo de la comunidad del ejido La Victoria, en Hermosillo, Sonora, verán avances más lentos.

 

Si bien el Conacyt informó que las becas nacionales e internacionales, así como los pagos al Sistema Nacional de Investigadores, no tendrán repercusiones por este ajuste, los fondos para proyectos y convocatorias si tendrán una reducción, por lo que se prevé que no haya apoyo para nuevos programas para el resto del año.

 

Promoverán vinculación productiva

Hacer más eficiente el uso de los recursos disponibles y redoblar acciones para incrementar la generación de ingresos propios a través de la vinculación con el sector productivo, mediante la creación de proyectos y venta de servicios de investigación, forma parte de la estrategia que el Centro emprenderá para hacer frente a esta medida de austeridad, manifestó el titular del CIAD.

 

“El CIAD tiene una plataforma de vinculación con el sector productivo, gobierno y sociedad, en la que cerca del 95% de los 150 proyectos de investigación vigentes son financiados con recursos externos, no dependientes de fiscales. Además, contamos con siete laboratorios acreditados que generan recursos a través de servicios analíticos a empresas”, indicó el doctor en desarrollo internacional.

 

Asimismo, Wong González manifestó que los compromisos que se tomaron con el Sindicato Auténtico de Trabajadores del CIAD (Siatciad) en el primer trimestre del año se hicieron con responsabilidad, anticipando un eventual escenario económico como el actual, por lo que no considera que estos acuerdos vayan a resultar afectados; si existiera alguna condición extraordinaria, se revisará con los representantes sindicales para priorizar su cumplimiento, agregó.

 

NUMERALIA

·         15.2 millones de pesos dejará de recibir el CIAD en el segundo semestre del año

·         Este ajuste corresponde aproximadamente al 20% del gasto operativo del Centro

·         El Conacyt tendrá un recorte de 1,800 millones de pesos

·         El gasto público para 2017 tendrá un recorte de 175 mil millones de pesos, el cual corresponde al 0.9% del Producto Interno Bruto del país.

 

Hoy el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) celebra el cumplimiento de veinte años desde que la Secretaría de Educación Pública (SEP) le otorgó el reconocimiento de validez oficial al programa de Doctorado en Ciencias, posgrado que se ha consolidado como uno de los pilares que sostienen el prestigio que el Centro ha ganado a nivel nacional e internacional.

 

En estas dos décadas han egresado 205 profesionales que se han especializado en las áreas de alimentación, nutrición, salud, desarrollo regional y recursos naturales mediante la generación, innovación, aplicación y difusión de conocimiento científico y tecnológico.

 

Fue el 14 de agosto de 2000 cuando María del Carmen Candia Plata se convirtió en la primera egresada del doctorado en ciencias de esta institución, un orgullo del CIAD que en su haber tiene el mérito de ser la fundadora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Sonora y que actualmente ostenta la responsabilidad como titular del Laboratorio Estatal de Salud Pública de Sonora.

 

Por su parte, el día de hoy Abdiel Keni Cota Ruíz, estudiante de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, alumno de la profesora investigadora Gloria Yépiz Plascencia, se convirtió en el ducentésimo quinto egresado de este posgrado al presentar su tesis “Regulación de la expresión de fosfofructocinasa y fructosa 1,6- bisfosfatasa en camarón Litopenaeus vannamei por HIF-1 en hipoxia”.

 

Tanto el el Dr. Pablo Wong González como la Dra. Herlinda Soto Valdez, Director General y Coordinadora de Programas Académicos del CIAD, respectivamente, enviaron un mensaje de felicitación a la comunidad del Centro en los que se extendiò un reconocimiento a todas las personas que han contribuido en mantener la excelencia de este programa y han hecho crecer su alcance.

 

Herlinda Soto precisó que actualmente dicho posgrado está siendo evaluado dentro del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con el propósito de lograr la categoría de Competencia Internacional, el cual es el máximo nivel otorgado por el PNPC.

 

 

Con el avance en el conocimiento del genoma humano, y con ello el incremento de la información que se ha generado sobre los genes relacionados con la utilización de nutrientes y algunos estados patológicos, ha surgido el enfoque de la Genómica Nutricional (Nutrigenética y Nutrigenómica) en el campo de la nutrición. Este enfoque ha generado la expectativa de diseñar dietas personalizadas basadas en la información genética para luchar contra enfermedades o reducir factores de riesgo como la obesidad.

 

Para enfermedades en las que la causa radica en un solo gen esto ya es una realidad (por ejemplo, dietas libres de fenilanalina, para fenilcetonúricos). Pero para enfermedades más complejas (como la obesidad y la diabetes) esa expectativa se ve más lejana de cumplir, ya que además de estar involucrados varios genes (conocidos o no), también influye el estilo de vida de la persona.

 

Desafortunadamente para el usuario común, algunas compañías y “profesionales” de la nutrición se aprovechan del poco conocimiento que tiene la población en general de estos términos tan sofisticados, para obtener ganancias económicas, sin poder cumplir lo que se promete.

 

A continuación vamos a explicar algunos términos que nos ayudarán a darnos cuenta de que todavía faltan algunos años y mucha investigación para que las dietas personalizadas puedan llegar a ser una realidad:

 

La polémica identificación del presunto culpable

 

Si tomamos como ejemplo las dietas “personalizadas” para la reducción de peso corporal, la personalización consiste primeramente en conocer información genética de la persona interesada. Esto se hace mediante una prueba de perfil genético (también conocida como prueba nutrigenética o prueba de perfil nutrigenético), la cual trata de analizar en una muestra de saliva o sangre, y mediante técnicas de biología molecular, si están presentes o no variaciones de algunos genes (conocidos como mutaciones o polimorfismos de un solo nucleótido) que se supone están relacionados con el desarrollo de la obesidad.

 

El problema es que la información sobre la asociación de las variaciones genéticas sobre la obesidad no es concluyente aún, pues depende de la población en la que se haya realizado el estudio. Es decir, en algunas poblaciones la presencia de variaciones de estos genes, en conjunto con el tipo de dieta, sí resultan ser los responsables de la obesidad, mientras que en otras poblaciones no se encuentran los mismos resultados.

 

Desde este punto de vista, el resultado de la prueba de perfil genético puede indicarnos si tenemos un determinado polimorfismo genético, pero no nos asegura que este se relacione con la obesidad; por lo tanto, el cambio en la alimentación sugerido podría no tener efecto en la disminución del peso corporal.

 

Así pues, para tener esta certeza se requieren suficientes estudios poblacionales que se realicen con todo el rigor científico y que ofrezcan resultados concordantes para poder generar un consenso de dicha asociación que pueda servir a una población dada o a todas las personas. Lo anterior será necesario para cada uno de los cincuenta o setenta genes que se analizan en la prueba genética.

 

Una vez que se obtengan los consensos científicos de la relación de las variaciones de los genes evaluados en la prueba genética, se requerirán estudios que comprueben que las modificaciones en la dieta realmente sirven para la esperada reducción de peso. Hasta hoy, muy pocas investigaciones han estudiado el impacto de dietas diseñadas para lograr la reducción de peso con base en la información genética, y no han dado resultados alentadores.

 

La opinión de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos sobre la Genómica Nutricional fue que la aplicación práctica de este enfoque para enfermedades crónicas complejas es un campo de la nutrición que está empezando y que el uso de las pruebas nutrigenéticas para dar consejos dietarios no está lista para la práctica rutinaria en dietética.

 

Asimismo, la Academia enfatiza que los nutricionistas requieren competencias en genética como base para el entendimiento de la genómica nutricional. Por lo anterior, es importante que en las licenciaturas relacionadas con la nutrición incluyan en su programa de estudios materias relacionadas con esta disciplina, tales como biología molecular y genómica nutricional. Por otro lado, deberán también considerarse aspectos tales como la bioética y la legislación en el país, con el propósito de regular y proteger el uso de la información genética personal obtenida mediante las pruebas de perfil genético.

 

Pero no debemos desanimarnos, mientras se realizan investigaciones que ofrezcan evidencias de que una dieta puede ser diseñada con base en nuestra información genética y que esta sea efectiva para la reducción de peso, la recomendación sigue siendo la que se basa en el balance de energía: moderar el consumo de grasas saturadas y carbohidratos simples y aumentar el gasto de energía realizando actividad física, como caminar treinta minutos diarios.

 

Colaboración de Silvia Yolanda Moya Camarena

Profesora investigadora del Laboratorio de Nutrición Molecular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) abre sus puertas para que estudiantes de nivel superior pasen un verano científico, poniendo en práctica su experiencia académica en una de las áreas de investigación y generación de conocimiento que la institución ofrece dentro de sus programas de posgrados.

 

En esta convocatoria pueden participar las y los estudiantes que reúnan los requerimientos establecidos en el enlace denominado Requisitos para Estudiantes Externos de Bachillerato y Licenciatura, el cual puede encontrar en el sitio www.ciad.mx/posgrados en la pestaña Reglamentos y formatos.

 

Asimismo, es necesario que quien atienda a esta invitación se acerque directamente a alguna de las personas que integran la planta de investigación del CIAD para acordar la realización de un proyecto en específico. Puede conocer a las y los investigadores del Centro en www.ciad.mx/coordinaciones

 

Dentro de sus líneas de investigación en ciencias exactas, el CIAD cuenta con Acuacultura, Biopolímeros, Biotecnología, Bioquímica, Manejo ambiental, Microbiología, Nutrición, Tecnología de Alimentos y Toxicología.

 

Las líneas de generación y aplicación del conocimiento del programa de Desarrollo Regional comprende estudios en Economía y desarrollo regional, Estudios sociales sobre alimentación y desarrollo, Estudios ambientales y socioculturales del desarrollo y Estudios de desarrollo humano y vulnerabilidad social.

 

El Verano de la Investigación Científicaes un programa de la Academia Mexicana de Ciencias que tiene como objetivo principal fomentar el interés de estudiantes de licenciatura por la actividad científica en cualquiera de sus áreas: Físicomatemáticas, Biológicas, biomédicas y químicas, Ciencias sociales y humanidades e Ingeniería y Tecnología.

 

El programa consiste en promover y facilitar que los estudiantes realicen estancias de investigación de siete semanas de duración en los más prestigiados centros e instituciones de investigación del país, bajo la supervisión y guía de investigadores en activo, quienes los introducen en el apasionante mundo de la ciencia al permitirles participar en algún proyecto de investigación.

 

Si desea obtener mayor información, puede llamar al (662) 289 2400, extensión 262.

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