Notas

Bajar de peso es uno de los propósitos que los mexicanos más comúnmente persiguen al iniciar un nuevo año. Sin embargo, este compromiso es abandonado muy frecuentemente en los primeros meses. Hoy te daremos recomendaciones para lograr esta meta.

Los siguientes consejos son sugerencias de Humberto Astiazarán García, profesor investigador de Nutrición del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y de la nutrióloga clínica Ana Teresa Limón Miró.

Acude con un nutriólogo

Las dietas restrictivas normalmente llevan al fracaso, pues someten a las personas a niveles de ansiedad extraordinarios al prohibir el consumo y racionar las porciones de los alimentos en esquemas que eventualmente son insostenibles por falta de voluntad o por encontrase fuera de la realidad de la vida cotidiana.

Lo mejor es acudir con un nutriólogo(a) que diseñe una dieta personalizada acorde al estado de salud de cada individuo y sus posibilidades de adquisición de alimentos y que busque controlar el peso fomentando buenos hábitos alimenticios y de salud, sin estresar al paciente o sugerirle alimentos fuera de su alcance o interés.

Los nutriólogos deben comprometerse con cada uno de sus pacientes y partir de su diagnóstico nutricional y características iniciales para establecer junto con él metas factibles y saludables. Deben evitar dar copias de la misma dieta sin adapatarla a cada persona.

No busque “productos milagro” o estrategias extremas

El mercado está plagado de productos que ofrecen ayudar a perder peso sin ningún otro esfuerzo más que el ingerir una pastilla o cápsula; muchos de estos se promocionan, incluso, como alternativas naturales.

La realidad es que solo debe ser un profesional de la salud el que debe indicar el consumo de un fármaco, y usted debe cerciorarse que estos están avalados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), y que no representan un riesgo para la salud.

Si piensa seguir un plan de alimentación que contemple un consumo muy bajo en kilocalorías por ver mayor resultado, puede ser un error. Hoy en día, este tipo de “dietas” y recomendaciones no sólo las encontramos en revistas de moda, también en redes sociales, ahora con los llamados “retos”, en los cuales, personas que en ocasiones no son profesionales de la nutrición, dan la misma dieta y recetario a todas las personas que se registren en línea, sin considerar antecedentes heredofamiliares y personales del interesado.

Además, cuando reducen drásticamente las kilocalorías que habitualmente se consumen o si decide ayunar un día, la respuesta natural del cuerpo consiste en protegerse, y para ello hace un esfuerzo para ahorrar energía. El cuerpo se prepara por el déficit de alimentos que existe. Por ello, cuando vuelve a incorporar lo que en algún momento restringió o suspende el medicamento que estaba tomando para bajar de peso, puede recuperar el peso corporal que había perdido y hasta presentar un peso mayor al inicial, cotidianamente conocido como el “efecto rebote”.

La manera más sencilla, segura y permanente para perder peso y grasa corporal es hacerlo a través de un plan de alimentación equilibrado, suficiente, completo variado e inocuo. Es necesario tener en cuenta que cada quien necesita consumir distintas cantidades de alimentos y nutrientes, de acuerdo a muchas características; es por ello que el plan debe ser personalizado.

No es uno, son muchos hábitos

A veces se cree que lograr un buen estado de salud se trata solo de aprender a comer o de empezar a hacer ejercicio; sin embargo, aunque ambas cosas son de vital importancia, hay muchos otros hábitos que repercuten también a la hora de controlar el peso, como dormir entre siete y ocho horas diariamente, reducir el estrés, mantenerse bien hidratado, erradicar la ingesta excesiva de alcohol, tabaco y cafeína, etcétera.

Así que si estar más sano(a) para vivir mejor es uno de sus propósitos de año nuevo, no dude en acercarse a un profesional de la salud; existen muchos programas en los sistemas de salud pública que le pueden orientar gratuitamente a lograr sus objetivos y que, sobre todo, están basados en la ciencia médica.

Becar mensualmente a jóvenes mexicanos que por diversos motivos no han podido continuar sus estudios o no cuentan con un empleo es una vía correcta para promover la inserción laboral, afirmó Luis Huesca Reynoso, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

El economista explicó que desde 1984 inició en México un programa operado por la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, llamado Programa de Becas de Capacitación para Trabajadores Desempleados (Probecat), que en aquel entonces probó su eficiencia y otorgaba una beca mensual de un salario mínimo (SM), con una duración desde tres hasta seis meses.

Estudios que lo evaluaron sostuvieron que los beneficiados, tanto jóvenes en edad de trabajar como adultos sin empleo, lograban hasta un 60% de éxito en inserción o reinserción laboral.

Lo que propone el presidente Andrés Manuel López Obrador, dijo, está enfocado en el grupo poblacional que, de acuerdo a datos recientes del INEGI, presenta las tasas de desempleo más altas, que en estados como Oaxaca y Chiapas llega a ser de 23% en jóvenes de entre 18 a 29 años, cuando la cifra promedio nacional es de 3.4% (al cierre del último sexenio).

El programa Jóvenes Construyendo el Futuro es por decir, una réplica mejorada de Probecat, comentó Huesca Reynoso, en el entendido de que se ha diseñado en coparticipación con cámaras empresariales y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

Esta iniciativa pretende beneficiar a casi 2.6 millones de jóvenes de 18 a 29 años con un estímulo económico mensual de tres mil seiscientos pesos (1.15 SM vigentes), para que ingresen a capacitarse en centros de trabajo de la iniciativa privada (70%), sector público (20%) y asociaciones sociales (un 10%), en donde después de un año puedan ser contratados con base en lo que aprendieron.

De acuerdo a la información que ha adelantado la Presidencia de la República, aseguró, esta propuesta contará con un presupuesto de más de 133 mil millones de pesos, que representa 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB).

Si se compara con otras experiencias en Latinoamérica, Argentina destina más de un punto de su PIB a programas relacionados con el apoyo a niños(as) y jóvenes, indicó el especialista en economía y desarrollo regional.

Huesca Reynoso sentenció que, aunque es inédito en México, este programa no es un experimento, pues ha probado su eficacia en otros países del mundo, además de que es una correcta estrategia para combatir la deserción escolar, dado que el programa intentará llegar hasta trescientos mil candidatos actuales para realizar o terminar sus estudios universitarios.

Por último, el investigador del CIAD compartió que el gran reto de este esquema de estímulos es garantizar su continuidad sin depender únicamente del ahorro generado por la austeridad derivada del reciente recorte a la burocracia federal, así como asegurarles a las y los jóvenes que las empresas que los capaciten los emplearán y otorgarán un salario digno muy superior al que recibirán por la beca.

Las bajas temperaturas registradas en los primeros días del 2019 en Sonora podrían afectar seriamente los cultivos de esta zona, manifestó Miguel Ángel Martínez Téllez, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

El profesor de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del CIAD explicó que las hortalizas, por su alto contenido de agua, al estar expuestas a temperaturas bajo cero, producen cristales de hielo en sus tejidos que rompen sus células, ocasionando la muerte celular y dañando la estructura de los tejidos.

Respecto a la quema de neumáticos que los agricultores llevan a cabo en el perímetro de sus cultivos para generar calor y proteger sus plantaciones, el científico calificó esta estrategia como inefectiva y muy perjudicial para el medioambiente.

Explicó que en el CIAD se desarrolla investigación relacionada con la resistencia de plantas a bajas temperaturas y otras amenazas ambientales, además de que se cuenta con personal altamente especializado para brindar atención a productores(as) agrícolas.

Por su presencia geográfica en Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Nayarit, así como su colaboración en consorcios científicos a nivel nacional, el CIAD tiene experiencia en una gran variedad de cultivos. Muestra de ello, dijo, fue una capacitación que en el pasado mes de diciembre de 2018 se impartió a pequeños productores(as) de mango en Apatzingán, Michoacán.

Agregó que el próximo 23 de enero iniciará el curso virtual “Análisis de peligros y puntos críticos de control” (HACCP, por sus siglas en inglés), donde quien participe aprenderá a identificar peligros significativos de contaminación y establecer medidas para su control, con el fin de garantizar la inocuidad de los alimentos. Además, este curso instruye sobre las nuevas disposiciones sanitarias como la nueva Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos, de los Estados Unidos.

Puede encontrar mayor información sobre este curso en el sitio www.ciad.mx/haccpenlinea.

Una salsa tipo barbecue (BBQ), elaborada con bacanora y chiltepín, se desarrolló a través de un proyecto en el que el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se vinculó con una mypime sonorense.

Este producto alimenticio fue desarrollado por los académicos María del Carmen Bermúdez Almada, Angélica Espinosa Plascencia y José Ramón Alcaraz López, quienes colaboraron con la pequeña empresa Distribuidora y Comercializadora de Licores VINSON, S.A. de C.V., para lograr este desarrollo tecnológico.

El pasado jueves 13 de diciembre se realizó una presentación del proyecto y degustación de la salsa en la Unidad de Transferencia de la Innovación (UTI) del CIAD, a la que asistieron personas dedicadas a la producción de bacanora, autoridades estatales y representantes de diversas asociaciones.

Pablo Wong González, Director General del CIAD, mencionó que históricamente el CIAD ha apoyado la investigación sobre el bacanora, pues existe una convicción institucional de que el impulso a este producto puede ser un detonante para el desarrollo regional.

En representación de la Secretaría de Economía de Sonora, Mauricio Madrid Muñoz, Director de Innovación, describió este evento como la muestra de una vinculación exitosa academia-productores y reconoció el apoyo que el CIAD ha brindado a emprendedores que buscan cristalizar sus ideas.

Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación y responsable de la Oficina de Transferencia de la Tecnología del CIAD, señaló que esta innovación alimenticia es otro ejemplo de cómo la institución se constituye en un aliado valioso para producción regional.

Asimismo, explicó que para el CIAD es importante promover el impulso de la triple hélice: la alianza entre el gobierno, academia y productores para detonar el desarrollo regional.

En ese sentido, expuso que, además del apoyo económico otorgado para el desarrollo de esta salsa, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), destinó recursos a otros once proyectos, que el CIAD ha realizado con pequeños y medianos productores sonorenses y del resto del país.

Por su parte, Bermúdez Almada, quien encabezó el proyecto de elaboración de la salsa BBQ, expuso que este es un producto único, ya que no existe en el mercado una salsa que tenga en su composición bacanora, bebida emblemática de la cultura sonorense proveniente de los pueblos que conforman el área de denominación de origen del Bacanora y el chiltepín, este último ingrediente altamente consumido en la gastronomía sonorense.

La salsa BBQ con bacanora y chiltepín tuvo un alto nivel de aceptación por el público asistente a la degustación, teniéndose la visión por parte de la pequeña empresa de que en el corto plazo el producto pueda ser comercializado y se convierta en un referente en la gastronomía regional, posicionándose como una de las salsas BBQ preferidas por el consumidor.

 

 

 

Esta semana culminó el 2° Seminario de Propiedad Industrial, el cual fue organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI).

A través de un esfuerzo que se desarrolló a lo largo de nueve meses, las instituciones realizadoras ofrecieron cursos, talleres y conferencias donde se capacitó sobre los esquemas legales para proteger ideas e invenciones de productos, servicios y procesos.

Al Seminario asistieron estudiantes del CIAD e investigadores –tanto de Hermosillo, Sonora como de las coordinaciones regionales de esta institución–, emprendedores hermosillenses y representantes del Gobierno del Estado de Sonora, quienes conocieron temas como la importancia de proteger la innovación, cómo realizar búsquedas de invenciones, sistemas de protección internacional, aspectos legales y técnicas de redacción, entre otras.

Aarón González Córdova, coordinador de Vinculación del CIAD, manifestó que para la institución ha sido muy importante esta iniciativa, pues parte de su misión es dar a conocer los servicios que ofrecen el Centro de Patentamiento y la Oficina de Transferencia de Tecnología del CIAD.

Agregó que, como institución pública, el Centro está capacitado para brindar orientación profesional a emprendedores, pequeños productores, Mypimes y, en general, personas o empresas que tengan la intención de proteger sus ideas de desarrollo tecnológico, por lo que invitó a acercarse al CIAD para recibir asesoría.

Asimismo, señaló que en el próximo 2019 habrá nuevas oportunidades de capacitación al respecto, así como la presentación de programas gubernamentales que incentivan la vinculación entre la academia y el sector empresarial para el desarrollo tecnológico.

 

Como parte de las acciones para compartir el conocimiento de la planta académica del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se capacitó a un grupo conformado por pequeños y medianos productores(as), estudiantes y docentes de Michoacán sobre temas relacionados con el manejo adecuado de frutas y hortalizas.

La iniciativa se canalizó a través de la realización de la Primera Escuela de Inocuidad Agroalimentaria, celebrada los pasados 11 y 12 de diciembre en Apatzingán, Michoacán.

En este encuentro, los investigadores del CIAD, Miguel Ángel Martínez Téllez y Citlali Colín Chávez, así como el profesor Carlos Sosa Aguirre, de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, impartieron el curso taller “Implementación de programas de inocuidad agroalimentaria con base HACCP: frutas y hortalizas”

A la capacitación asistieron 28 personas que se desenvuelven profesionalmente en la producción primaria de mango.

Con el lema “Alimentos sanos del campo a la mesa”, el curso ofreció a los participantes información sobre enfermedades transmitidas por alimentos, buenas prácticas agrícolas en instalaciones, transporte y trazabilidad, así como los principios básicos del sistema de Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en ingles)

Martínez Téllez explicó que esta capacitación se realizó a través del Centro de Innovación y Desarrollo Agroalimentario de Michoacán (Cidam), consorcio de investigación del cual el CIAD es asociado propietario.

Agregó que las principales preocupaciones compartidas por los asistentes, relacionadas con la inocuidad alimentaria, giran en torno a la problemática del control de microorganismos patógenos en los ambientes agrícolas, así como las formas para lograr un adecuado uso y manejo de plaguicidas, necesarios para la producción de frutas y hortalizas.

Por último, mencionó que es muy importante que los productores de frutas y hortalizas capaciten al personal de campo y empaques en la aplicación de las buenas prácticas agrícolas y las buenas prácticas de manejo, para reducir o eliminar la contaminación biológica, física y química de los productos agrícolas frescos y reducir la incidencia de enfermedades transmitidas por dichos alimentos.

 

Las formas en las que la familia, la comunidad y el entorno social impactan en la formación de rutinas, hábitos y procesos de desarrollo del niño (de cero a cinco años) antes de que se integre a la escuela son diferentes en el contexto urbano, rural, indígena o de migración, por lo que se requiere conocerlas para poder plantear los contenidos de los programas educativos.

En las zonas rurales indígenas los procesos naturales de crecimiento, reproducción y muerte son importantes en la educación del niño, y los patrones de cuidado y promoción del desarrollo de madres indígenas tienen similitudes entre grupos distintos, como los yaquis en Sonora o los tzotziles en Chiapas, indicó José Ángel Vera Noriega, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

“Desde pequeños, los niños participan de las festividades patronales, lo mismo que de las mayordomías y las procesiones y de lo que se conoce como rituales de transición en el desarrollo, como el bautizo, la primera comunión, el matrimonio, y otros que forman parte de los procesos educativos en las comunidades rurales e indígenas”, explicó el especialista en el estudio de estilos de crianza y desarrollo del niño en zonas rurales. 

El doctor en psicología explicó que este tipo de estudios son vitales porque se enfocan en el establecimiento de los fundamentos morales, éticos, estéticos y epistemológicos de un niño que acudirá a la escuela entre 40% y 50% de su tiempo. De ahí que las escuelas indígenas tendrían que seguir educando al niño conforme sus rituales y las costumbres de sus comunidades. 

Vera Noriega ha trabajado en la zona rural mayo y yaqui en el estado de Sonora, también tzotzil y tzeltal en Chiapas, así como en los campos agrícolas en Sinaloa, Sonora y Baja California en donde se ha enfocado en los niños migrantes de comunidades zapotecas, mixtecas y choles para hacer estudios comparativos en estilos de crianza entre los niños indígenas que están migrando y los que permanecen en sus comunidades de origen. 

La metodología que utiliza es la observación participativa en las comunidades indígenas, lo que implica pasar semanas o meses en las comunidades para observar los comportamientos de la madre, el padre y el niño; otra estrategia es la entrevista estructurada y a profundidad, además de diferentes metodologías cuantitativas. 

En el caso de los estudios de identidad de los niños migrantes indígenas recurre al análisis del dibujo como expresión infantil para poder visualizar qué aspectos de su percepción personal, social y familiar se modifican cuando comienzan a migrar y qué cambios en el comportamiento materno y paterno se generan en los contextos de migración. 

Junto con investigadores del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), el investigador ha evaluado el impacto de los programas estatales y federales, así como los que se instalan en Sonora para apoyar el desarrollo del niño en las comunidades rurales e indígenas.

“Hemos identificado que aumentan los procesos de inequidad dentro de las comunidades porque las madres beneficiadas con una beca son las que están allegadas a los personajes públicos en el poder, y los contenidos están descontextualizados de la realidad específica del niño indígena, migrante y rural, y más relacionados con los procesos de desarrollo de las zonas urbanas”.

Es fundamental que todos los que proponen políticas o diseñen programas de estimulación temprana dirigidos a niños de esta edad, en la que se establecen los fundamentos de lo que llegará a ser el adulto, estén atentos a los datos que se generan en este tipo de investigaciones para que puedan enfocar sus programas y diseñar sus intervenciones basándose en los parámetros de cada contexto de los niños, destacó el investigador del CIAD.

Y para dar continuidad a lo que ha venido trabajando al lado de sus colaboradores, José Ángel Vera Noriega, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias, analiza los procesos de socialización cuando el niño se incorpora a la escuela, cómo transforma la educación institucionalizada la visión del niño sobre su persona, familia y cultura y como esta confrontación da lugar a conflictos y enfrentamiento con la escuela, el currículo, sus pares y normatividad.

Colaboración de periódico Mirador, de Zacatecas

Fotografía: tomada de Internet

A lo largo de 15 años, Silvia Gómez Jiménez, doctora en fisiología animal e investigadora titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), ha capturado imágenes de un sinnúmero de criaturas marinas con la ayuda de su cámara fotográfica.

De las fotografías que la investigadora ha realizado en aproximadamente 790 inmersiones como parte de sus investigaciones, 186 fueron utilizadas para crear el libro México profundo. El mar de Cortés, impreso y publicado por la editorial AM Editores.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, la doctora Gómez Jiménez dijo que el objetivo de haber creado este compendio de fotografías es presentar a todo público la vasta biodiversidad del mar de Cortés, ubicado en medio de la península de Baja California y los estados de Sonora y Sinaloa.

“La biodiversidad que tienen estas aguas realmente es deslumbrante, uno queda impactado por esa belleza. Lo he buceado en primavera, verano, otoño e invierno, de día y de noche y siempre aparece una sorpresa (…) Las islas, las aves, mamíferos marinos, todo en su conjunto lo hace un ecosistema muy rico para los amantes de la naturaleza y para los científicos”, comentó.

Una obra que mezcla ciencia y arte

En México, la doctora Gómez Jiménez tomó cursos de fotografía terrestre, además de otros enfocados en la composición e iluminación. En Les Lecques, Francia, completó un curso de fotografía submarina avanzada, donde adquirió los elementos finales para realizar esta labor de manera profesional.

Para realizar fotografías submarinas, la doctora Gómez Jiménez utiliza una cámara Nikon modelo D800E alojada en una carcasa de la marca Seacam que permite a la investigadora tener total control de la cámara debajo del agua. Además, la investigadora tiene predilección por las lentes fijas, pues de acuerdo con ella, ofrecen una gran calidad óptica.

 

En tomas macro —acercamientos donde se ven los detalles—, ella utiliza una lente de 105 milímetros; para los peces, realiza tomas con una lente de 60 milímetros, y para tomas panorámicas, se inclina por lentes de 20 milímetros o de 10 a 17 milímetros, dependiendo del ángulo de cobertura que requiera capturar.

En la carcasa de la cámara, cuenta con dos puertos que sirven para proteger las lentes: uno amplio para tomas panorámicas y uno reducido para fotografiar especies pequeñas y peces. Asimismo, utiliza dos estrobos para iluminar artificialmente sus tomas en condiciones de poca luz, y que además puede combinar con la luz natural para obtener imágenes más llamativas.

“Todo este equipo lo armo y lo ensamblo a través de brazos movibles metálicos que tienen válvulas donde puedo hacer modificaciones. Todo esto lo hago bajo el agua, el posicionamiento de todo mi ensamble lo realizo en función de cada objeto que esté documentando y lo voy ajustando conforme voy buceando y encontrando diferentes tipos de animales”, explicó la fisióloga.

En adición al equipo fotográfico, la científica lleva consigo un equipo completo para buceo. Aunque el tanque de aire comprimido que la provee con oxígeno para poder respirar, solo le proporciona de 40 a 80 minutos de autonomía, en relación a la profundidad en que se encuentre.

“En tierra no tengo esa limitante, uno puede estar esperando un pájaro en un estero y protegido del sol y estar cinco o seis horas hasta que el ave aparezca, pero abajo del agua es muy diferente y tengo que enfrentar la limitante del tiempo. Tengo que programar muy bien mi buceo, elegir la zona y las condiciones para que ese tiempo que esté debajo del agua pueda utilizarlo de la mejor manera”, dijo.

Otra de las limitantes principales de este tipo de fotografía tiene que ver con las dinámicas del comportamiento de las aguas, pues las corrientes y el oleaje hacen extremadamente difícil tomar fotografías, empujando al fotógrafo y obstaculizando su visión. En otras ocasiones, las condiciones ambientales obligan a cancelar la inmersión a pesar de que el pronóstico meteorológico sea favorable. 

Una ventana a las maravillas marinas

“Con este libro busco compartir con las personas que no tienen la oportunidad de realizar buceo, los paisajes, las texturas, los colores y patrones que tienen los animales marinos y que a mí me han cautivado”, expresó la fotógrafa.

A través de estas fotografías, la investigadora quiere dar a conocer la extensa variedad de especies que viven en el mar de Cortés y de esa forma sensibilizar a la sociedad para que se interese por lo que hay en las profundidades y se sume al cuidado de las zonas costeras.

Colaboración de Ricardo Capilla Vilchis, reportero de la Agencia Informativa Conacyt

Este 3 de diciembre, la Dra. Elena Álvarez-Buylla Roces recibió el cargo de Directora General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en un evento que contó con la presencia el Dr. Enrique Cabrero, Director saliente del Consejo, y de ambos equipos de trabajo.

 

En la reunión que sostuvieron, ambos reconocieron que la inversión del gobierno en materia de ciencia y tecnología, aunque ha sido grande, no ha sido suficiente. Coincidieron también en que es el momento de hacer que esa inversión rinda frutos en favor del avance del conocimiento y del bienestar de las y los mexicanos.

 

Como ejemplo de la inversión que se ha hecho en el país, la Dra. Álvarez-Buylla mencionó el capital intelectual formado con el apoyo del Conacyt que actualmente reside en el extranjero, ocupando puestos de liderazgo en universidades y empresas, y que se compone por alrededor de 30 mil investigadoras e investigadores.

 

“Hay que evitar la fuga de talento”, aseguró la nueva Directora, enfatizando la importancia de articular iniciativas para invitar a estas figuras a contribuir directamente en el desarrollo nacional.

 

“En México tenemos un gran rezago, graves crisis ambientales que redundan en impactos de salud e inseguridad, sobre todo en la población más vulnerable”, afirmó la Doctora, añadiendo que el quehacer de los académicos desde las humanidades, las ciencias y las tecnologías se puede y debe difundir para entender, prevenir y resolver problemáticas cuya solución es urgente.

 

Al agradecer las palabras y la entrega de los libros blancos por parte de la administración del Dr. Cabrero, durante el proceso de entrega y recepción, la Directora General del Conacyt indicó que éste es un momento histórico. “Estamos comenzando la cuarta transformación desde lo que será el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías”, misma que articulará de una manera más proactiva y horizontal, no solamente el quehacer de los científicos, sino también el conocimiento tradicional de este gran país pluricultural y biodiverso que es México.

 

“El equipo entrante está conformado por académicos de alto nivel y larga experiencia; y también de probado compromiso con la sociedad y el ambiente. Es así que a algunos nos han querido demeritar por dedicarnos al activismo científico. Considero que el servicio público al frente de la entidad que regirá la política científica, humanística y tecnológica del país en colaboración con universidades públicas, con la sociedad, otras entidades de los gobiernos federal y estatales, así como con entidades privadas, debe ser de una entrega desinteresada, como lo es el verdadero activismo”, mencionó la Dra. Álvarez-Buylla.

 

Articular las capacidades de la nación en torno a temas estratégicos y promover la colaboración y la convergencia, más que la competencia, será un enorme reto que se enfrentará con responsabilidad, declaró la investigadora. La administración será austera y eficiente, consolidando áreas y evitando duplicidades y dispendios, añadió.

 

La Directora General del Conacyt agradeció al Dr. Enrique Cabrero Mendoza la disponibilidad para atender y responder a las solicitudes que esta nueva administración requiera.  Por su parte, el Dr. Cabrero hizo un balance de su gestión al frente del Conacyt, institución a la que calificó como un baluarte para las y los jóvenes en formación, así como para el desarrollo de trabajo de investigación en todo el país. “El pendiente más importante que deja mi administración”, dijo, “es lograr la inversión del 1% del PIB en ciencia y tecnología”. Recordó también que para ello se requiere la participación del gobierno federal, de los gobiernos estatales, del sector privado y de la ciudadanía.

 

El Dr. Cabrero añadió que el cambio de visión de este gobierno permitirá poner el énfasis en políticas públicas en algunas áreas, lo que seguramente ayudará a concretar resultados.

 

Para concluir el acto, el Director saliente le deseó éxito a la Dra. Elena Álvarez-Buylla Roces y a todo su equipo de trabajo en esta nueva administración: “con el nivel de compromiso que he visto en ellos durante estos meses de trabajo, no dudo que así será”.

Un equipo de investigadoras del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) realizó un estudio para conocer las trayectorias de consumo de sustancias nocivas legales e ilegales en mujeres recluidas en centros de rehabilitación de Sonora, con el propósito de conocer las causas y condiciones que las llevaron a desarrollar dependencia.

Entre los hallazgos que presentaron Rosario Román Pérez, Elba Abril Valdez, Sandra Domínguez Ibáñez y María José Cubillas Rodríguez, profesoras de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD, fue que la droga conocida como “cristal” es la de mayor impacto en Hermosillo y Ciudad Obregón, mientras que, en Nogales, el narcótico más consumido resultó ser la heroína.

Las mujeres entrevistadas rondaron entre los 14 y 50 años de edad, con una escolaridad promedio de nivel secundaria; siete de cada diez afirmaron tener hijos o hijas.

Las investigadoras encontraron que las sustancias consumidas por las mujeres están casi siempre disponibles en el ambiente familiar, escolar o laboral, y que regularmente suelen ser las amistades, parejas o conocidos quienes las inician en la adicción.

Entre las razones que mencionaron como motivos para probar por primera vez una droga, se encontraron la curiosidad, la necesidad de escapar de problemas y la tendencia a imitar a personas consumidoras cercanas, entre otras.

La exposición a episodios de violencia intrafamiliar física y verbal, el abuso sexual y las tendencias suicidas, fueron reconocidos como factores de riesgo que pueden incidir en desarrollar la dependencia a una droga.

Las académicas explicaron que la mitad de las mujeres contestaron haber recaído en su adicción hasta cinco veces después de su proceso de rehabilitación, debido a que, regularmente, regresan a los ambientes donde esta se inició, que suelen ser círculos de convivencia muy cercanos, como la familia.

Dentro de sus recomendaciones manifestaron la necesidad de crear un censo estatal sobre adicciones, fortalecer programas de prevención como el D.A.R.E. y Escudo Ciudadano, incluyendo la perspectiva de género, además de profesionalizar los centros de rehabilitación públicos y privados para mejorar sus tasas de éxito, es decir, para evitar la reincidencia.

Al evento asistieron representantes de las secretarías estatales de salud pública y de seguridad, además de Blanca Luz Saldaña López, coordinadora ejecutiva del Instituto Sonorense de las Mujeres, quien agradeció al CIAD su apoyo para realizar esta investigación que fue financiada por el Instituto Nacional de las Mujeres.

Por su parte, la Dra. Román Pérez, quien encabezó el estudio, dijo que, ante el incremento registrado por las mujeres en el consumo de sustancias nocivas, legales e ilegales, es pertinente la unión de esfuerzos y recursos interinstitucionales e interregionales.

“Si bien hay acciones por parte del estado e instituciones privadas, estas resultan insuficientes para prevenir y atender el problema”, concluyó.

 

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