Notas

 

 

 

En tiempos en los que gobernantes, especialistas y líderes de opinión coinciden en que voltear a ver hacia las virtudes de México es una de las principales herramientas para enfrentar los retos políticos y económicos globales, la presentación de la Agenda Estatal de Innovación Sonora 2017 fue gratamente recibida por los sectores gubernamental, empresarial y académico de la entidad.

 

Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), visitó Hermosillo, Sonora, para presentar a Claudia Pavlovich Arellano, Gobernadora del Estado, un proyecto integral en el que se plantean las áreas de oportunidad para el desarrollo económico de Sonora.

 

Este documento, dijo, destaca la importancia de que el gobierno estatal se sume a la Sociedad y Economía del Conocimiento como una vía para transitar a los niveles de competitividad necesarios en sus sectores productivos y de servicios para alcanzar mayor crecimiento económico.

 

Al respecto, Cabrero Mendoza manifestó que la inversión en ciencia, tecnología e innovación genera, en el mediano plazo, un mayor índice de bienestar social, y existen casos probados en países de Asia y Europa.

 

El titular del Conacyt señaló que Sonora es una región con instituciones públicas altamente capacitadas en ciencia y tecnología, y son estas las que deben ayudar al gobierno estatal a aprovechar los sectores turístico, aeroespacial, automotriz, agroindustrial, agroalimentario y minero, tal como lo plantea la Agenda Estatal de Innovación.

 

Para la consecución de este propósito, indicó que el Conacyt acompaña a Sonora a través del Programa de Estímulos a la Innovación, esquema con el que en los últimos años se ha impulsado el desarrollo de decenas de empresas de diferentes ramos.

 

Asimismo, explicó que en el estado actualmente existen 1,178 estudiantes de maestría y doctorado apoyados por el Consejo, además de 559 investigadores inscritos en el Sistema Nacional de Investigadores y 32 más asignados al programa de Cátedras Conacyt, que en su conjunto representan los agentes de innovación para el estado.

 

Un nuevo centro de innovación

 

Pavlovich Arellano coincidió sobre el potencial de Sonora y anunció la inversión de 130 millones de pesos para la creación de un centro de innovación, para el cual se han destinado 15 hectáreas de terreno en la zona norte de Hermosillo, iniciativa que contribuirá a la consolidación de la “megarregión” Sonora-Arizona.

 

En el evento también estuvieron presentes Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, alcalde de Hermosillo, Sonora; Jorge Vidal Ahumada, Secretario de Economía; Ernesto de Lucas Hópkins, Secretario de Educación y Cultura, y Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), entre otros.

 

La Agenda Estatal de Innovación de Sonora, así como las de las demás entidades federativas, se encuentra disponible electrónicamente en el enlace www.agendasinnovacion.mx.

 

 

Como parte de su gira de trabajo por Hermosillo, Sonora, donde presentó la Agenda Estatal de Innovación 2017, Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) visitó las instalaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

El titular del Conacyt fue invitado por Pablo Wong González, Director General del CIAD, para formalizar la inauguración del nuevo edificio y la Plataforma Analítica Institucional de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos, además de la ampliación del inmueble que alberga la Coordinación de Nutrición.

 

Posteriormente a la realización de los actos protocolarios antes mencionados, la comunidad del CIAD se reunió en el auditorio “Inocencio Higuera Ciapara” para escuchar un mensaje del director general del Conacyt.

 

Este encuentro inició con un reconocimiento público por parte de Wong González ante la gestión que ha realizado Cabrero Mendoza para impulsar el desarrollo del Conacyt frente a un contexto presupuestal adverso para el país.

 

Agenda Estatal de Innovación

 

Al explicar el motivo de su visita a la entidad, el líder del máximo órgano de ciencia y tecnología de México explicó que la Agenda Estatal de Innovación 2017 representa un proyecto donde se establecen las áreas de oportunidad para el desarrollo de Sonora.

 

Este documento, dijo, busca que las potencialidades del estado sean aprovechadas para impulsar una Economía del Conocimiento, donde el Estado se transforme en un facilitador de la planeación que esta herramienta propone con base en un planteamiento científico, tecnológico y de innovación.

 

Respecto a la participación del CIAD en este proyecto, aseveró que el Centro es un referente estratégico para la salud pública, el desarrollo regional y el sector agroalimentario. Además, recalcó que la inversión gubernamental para apoyar a este tipo de instituciones, sin duda se traducirá en crecimiento económico y bienestar social en el mediano plazo.

 

Pendientes y prioridades

 

Cabrero Mendoza manifestó que frente a los dos años restantes de su gestión, tiene como principal prioridad consolidar al Conacyt como institución, dotarla de mayores niveles de autonomía y lograr que se fije un compromiso de creciente asignación presupuestal.

 

Asimismo, se refirió al proyecto de reingeniería del Sistema Nacional de Centros Públicos de Investigación del Conacyt como una de sus asignaturas pendientes, pues este es un proyecto que propone que sean los centros quienes dicten la agenda de investigación, desarrollo e innovación en México.

 

Por lo anterior, afirmó, el Consejo continuará promoviendo una agenda que fomente las redes de investigación transdisciplinarias y la colaboración interinstitucional de los centros de investigación a través de consorcios.

 

Por último, Cabrero Mendoza se despidió con una felicitación a los cuerpos directivos del CIAD, así como a sus plantas académica, técnica y administrativa, y los conminó a continuar su labor con el empeño de alcanzar la excelencia.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a adultos mayores de Hermosillo, Sonora, a participar en el estudio Composición Corporal por Diferentes Metodologías, el cual permitirá conocer la cantidad de grasa y músculo que tienen en su cuerpo, de manera segura, confiable y sin ningún costo para el participante.

 

Esta acción forma parte del compromiso institucional del CIAD de contribuir al desarrollo y bienestar de la sociedad, en el marco del proyecto que coordina el Dr. Heliodoro Alemán Mateo, investigador en el campo de la nutrición geriátrica de la Coordinación de Nutrición.

 

Dentro de los estudios que se realizan para cumplir con el objetivo de esta investigación, los adultos mayores podrán conocer, además de su composición corporal (kilos de grasa y músculo y los riesgos asociados), si tienen diabetes, anemia, osteoporosis o infecciones urinarias, así como saber los niveles de colesterol, triglicéridos y fuerza muscular.

 

Quienes deseen beneficiarse de este estudio deben tener 60 años de edad o más, así como sobrepeso u obesidad, además de no haber sido diagnosticados previamente con diabetes, artritis, cáncer, angina de pecho o haber sufrido un infarto al miocardio.

 

Es importante subrayar que el CIAD ofrece todos los estudios de manera gratuita, así como transporte de ida y vuelta a sus instalaciones.

 

Todos los estudios serán realizados en las instalaciones del CIAD, en Carretera a La Victoria km 0.6, C.P. 83304, en Hermosillo, Sonora, México. Para mayor información puede llamar al teléfono (662) 289 2400, extensiones 200, 289 y 290.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) evaluará el impacto que ha tenido Advertencia, un programa de la asociación civil Amor y Convicción, que tiene el objetivo de prevenir el consumo de drogas en estudiantes de educación básica en Hermosillo, Sonora.

 

Para ello, Jesús Laborín Álvarez, investigador del CIAD especialista en psicología social, examinará más de ocho mil cuestionarios que han sido respondidos por jóvenes de entre 13 y 18 años de edad que han formado parte del programa.

 

El investigador señaló que como parte del proyecto se analizarán las estadísticas de consumo y los motivos que los han acercado a diferentes sustancias tóxicas, así como la forma y el lugar donde las han conseguido, entre otros puntos.

 

Los primeros resultados de este proyecto se presentarán dentro de tres meses, aproximadamente, y en una etapa posterior se examinarán las estrategias y líneas de acción de Advertencia, con el propósito de reforzar su modelo, manifestó el investigador de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD.

 

Por su parte, Omar Balderrama Figueroa, Director de Amor y Convicción, explicó que contar con la participación de una institución con el prestigio académico del CIAD fortalece su proyecto y se traducirá en la posibilidad de mejorar un programa social que ha beneficiado a miles de jóvenes sonorenses.

 

Asimismo, manifestó que, en el mediano plazo, el objetivo de esta asociación es que ninguna escuela secundaria en Sonora se quede sin formar parte del programa, y por ello, dijo, continuarán las gestiones ante el Congreso del Estado para hacerlo posible.

 

Amor y Convicción existe desde 2014 y ha recibido el apoyo del Gobierno del Estado de Sonora, a través de la Secretaría de Educación y Cultura, la Secretaría de Seguridad Pública y el Sistema DIF Sonora, para la implementación de Advertencia. Actualmente el programa es llevado a cabo en veinticuatro escuelas de Hermosillo y seis de Cajeme.

 

 

En la actualidad el consumo de azúcares o alimentos ricos en estos ha sido estigmatizado por su asociación directa con enfermedades como la diabetes y la obesidad. Por tal razón, en las últimas dos décadas los edulcorantes han ganado popularidad como una opción más saludable en la dieta, ¿pero realmente lo son?

 

Ningún amante del café pondría en duda que una taza de esta bebida varía mucho de sabor si se endulza con azúcar blanca, morena o mascabada. Ni que decir si se utiliza un endulzante artificial con base en sacarina, aspartamo o sucralosa, o uno natural, como los elaborados con la planta estevia, que es cada vez más popular.

 

Con la orientación de Alfonso García Galaz, profesor investigador de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), revisemos qué dice la ciencia sobre los efectos en nuestra salud por el consumo de cada una de las opciones antes mencionadas.

 

¿Azúcar blanca o morena?

 

No existe mucha diferencia entre azúcar blanca y morena. Tenemos la creencia de que en el azúcar blanca existe un mayor grado de refinamiento, lo cual implica la eliminación de muchas impurezas, entre ellas las melazas. El azúcar morena puede presentar un menor grado de refinamiento, pero también es común que sea la misma azúcar blanca, a la cual, al finalizar la refinación, se le añadieron melazas para regresarle ese color característico que nos hace pensar en un azúcar más “natural”.

 

¿Qué hace diferente al azúcar mascabado?

 

El azúcar mascabado es el azúcar más natural que se comercializa. También proviene de la caña de azúcar, pero no sufre ningún refinamiento, por lo que sí contiene minerales y algunas vitaminas.

 

¿Los alimentos endulzados con el edulcorante sucralosa son dañinos?

 

La sucralosa se obtiene a partir de la sacarosa (el azúcar común de mesa) a través de cambios químicos que sustituyen grupos hidroxilos por átomos de cloro, lo cual impide que se pueda absorber en el intestino y, como consecuencia, no aporta calorías a quien lo consume. Sin embargo, algunos estudios han mostrado que afecta a las bacterias benéficas que existen en el mismo intestino. Aun así, es un edulcorante avalado por la Organización Mundial de la Salud y la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), por lo cual su consumo se considera seguro. 

 

¿La estevia es tan buena como la pintan?

 

Este es un edulcorante relativamente nuevo en el mercado de México y Estados Unidos; tiene mayor tradición en Sudamérica. Sin embargo, debido a este tiempo tan corto en el mercado, también es corto el número de estudios sobre los efectos en la salud. Se ha postulado que ayuda a disminuir la presión sanguínea y a evitar la aparición de caries, entre otros beneficios, pero esto ha sido el resultado de observaciones a corto plazo. Es necesario ver los efectos toxicológicos a largo plazo para asegurar la idoneidad de este edulcorante natural que, hasta el momento, ha resultado ser una buena opción para el consumidor.

 

¿Es mejor no consumir ningún tipo de azúcar procesado?

 

La tendencia hacia los alimentos mínimamente procesados se encuentra en aumento, pero lo más importante no es el dejar el consumo del mismo, sino desarrollar consciencia sobre el abuso en su consumo. Tenemos que dejar de pensar que el azúcar solamente está en la mesa y cuando la vertimos en el café. El azúcar procesada también está presente en muchos alimentos que habitualmente consumimos. Además de evitar los excesos, siempre es recomendable contar con la orientación de un nutriólogo que nos pueda ayudar a determinar los niveles de consumo que no representan un riesgo para nuestra salud.

 

 

En el centro histórico de la Ciudad de México hay una imagen que se ha vuelto común entre los capitalinos: hombres apostados a un costado de la Catedral Metropolitana que ofrecen sus servicios como albañiles, electricistas o plomeros. Una escena que refleja la situación del desempleo en el país y a la que pudieran sumarse ingenieros, economistas, arquitectos, médicos…

 

En países desarrollados se ha observado que el cambio tecnológico ha impactado en el mercado laboral, demandando personal calificado al que se le ofrecen mejores salarios; sin embargo, en México esa tendencia no se ha presentado. La precarización del trabajo y menores salarios han sido la constante. 

 

Los reportes Perspectivas para el Empleo 2016 e Igualdad de Género en la Alianza del Pacífico, elaborados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), muestran que en el país se vive una situación “complicada y preocupante” en materia laboral, debido a que los salarios han caído uno por ciento en promedio de 2007 a 2015, en tanto que el desempleo no ha recuperado los niveles previos a la crisis de 2008.

 

Y es que, señala el reporte presentado en julio pasado, 58% de la población mexicana entre 15 y 75 años estaba desempleada en el último trimestre de 2015, en contraste con 61% que fue reportado a finales de 2007.

 

El estudio detecta además otros desafíos preocupantes, como el aumento en las desigualdades en el mercado laboral, la débil recuperación de los salarios y el bajo crecimiento de la productividad.

 

Desde esta perspectiva, interesados en conocer cómo ha influido el cambio tecnológico en el mercado laboral en México, los doctores Mario Camberos Castro y Luis Huesca Reynoso —académicos de la Coordinación de Desarrollo Regional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD)— analizaron esta situación antes, durante y después de la crisis económica de 2008 con el propósito de dilucidar la relación entre el cambio tecnológico y el deterioro de los salarios en las regiones del país, así como en el incremento de los niveles de empleo informal.

 

A través del proyecto "Impacto del cambio tecnológico en el mercado de trabajo de México" —realizado con apoyo de la convocatoria de Ciencia Básica 2008 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)—, los académicos del CIAD analizan el efecto que ha tenido este factor. Los resultados se abordan en el libro Mercado laboral y cambio tecnológico en México. Tendencias, sectores y regiones, coordinado por ambos investigadores, y en el que también participan especialistas en temas laborales.

 

Impacto heterogéneo en el país

 

En la primera década del siglo actual se presentó un incremento del empleo calificado, particularmente en la frontera norte del país; no obstante, en los últimos años se dispararon los índices de empleo informal, lo cual se ha traducido en tasas de desempleo relativamente bajas.

 

Los trabajos presentados en el libro muestran, con base en la evidencia empírica, que se ha registrado una reducción de las diferencias salariales entre los trabajadores calificados y no calificados, dado el detrimento en el salario de los primeros, que en su mayoría se ubican en puestos que requieren un grado académico y mayor nivel de calificación.

 

Además, destacan que el cambio tecnológico sesgado ha tenido un impacto heterogéneo en el país y que no se ha traducido en mayores remuneraciones para el capital humano. Y es que existe un desfase entre la oferta y la demanda de mano de obra, debido a que cada vez hay más trabajadores calificados que no encuentran empleos acorde con su formación.

 

El doctor Mario Camberos Castro, investigador nacional nivel II, analizó la desigualdad salarial entre las regiones de México en función del efecto del cambio tecnológico en los servicios, partiendo de la hipótesis de que el uso intensivo de equipo de cómputo explica la diferencia salarial en el periodo 1998-2008.

 

Explicó a la Agencia Informativa Conacyt que el sector servicios concentra la mayor población económicamente activa (aproximadamente 60%) y que este es el que más ha incorporado la tecnología basada en las computadoras y todos los medios que las rodean.

 

Detalla que los resultados muestran el impacto del cambio tecnológico en el mercado de los servicios, siendo las regiones Capital (Ciudad de México y Estado de México) y Centro (Colima, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos y Puebla) las que más han absorbido la tecnología, seguidas de la región Frontera (Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas), en la que se han visto mayores beneficios del cambio tecnológico.

 

Contrario a ello, en las regiones Sur (Chiapas, Guerrero y Oaxaca) y Península (Campeche, Tabasco, Quintana Roo y Yucatán) ha habido menor penetración tecnológica.

 

“Este hallazgo nos permite interpretar que el uso de la tecnología puede hacer la diferencia entre una y otra región tecnológica del país”, asegura el investigador.

 

A partir de ello, analizaron si las regiones con más escolaridad permitían al trabajador mexicano obtener mejores remuneraciones, pero “resulta que en esencia no es así, porque el hecho de tener mayor escolaridad no garantiza un mejor salario, como sí ocurrió en décadas anteriores”.

 

Para el doctor Luis Huesca Reynoso, también investigador nacional nivel II, este fenómeno se explica porque las actividades laborales actualmente son más funcionales; esto es, la combinación de la escolaridad con las funciones que realiza el trabajador.

 

Hipotéticamente, si los trabajadores tienen habilidades y actividades cognitivas y abstractas, a diferencia de las que son manuales o rutinarias, podrán explotar su potencial y, por lo tanto, tener mejores salarios, explica.

 

Sin embargo, esta premisa no se observa en la realidad laboral mexicana, debido a que en las últimas décadas se ha registrado un desplome en las remuneraciones en el trabajo calificado.

 

“A partir de 2005 se ha presentado una caída en términos reales en el salario para el trabajo calificado, más acentuada tras la crisis, porque no se está generando la misma oferta de egresados universitarios y empleos. Esta brecha se traduce en una caída en la desigualdad salarial, ya que hay una menor desigualdad de los salarios que no es del todo beneficiosa, debido a que va en contra de lo que dicta la teoría de capital humano, que a mayor estudio mayor capital humano y mayor salario”, enfatiza.

 

Menor poder adquisitivo

 

El poder adquisitivo del salario en México cada vez es menor. El reporte México: Más Miseria y Precarización del Trabajo, realizado por el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), detalla que de diciembre de 1987 a abril de 2016 la pérdida acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo fue de 79.11%, en tanto que, como consecuencia del insuficiente ingreso para adquirir la canasta básica recomendada, 32 millones de trabajadores sobreviven en diferentes niveles de pobreza.

 

De acuerdo con el reporte, los trabajadores mexicanos requieren un ingreso mensual promedio de $6,403.80, equivalente a casi tres salarios mínimos diarios.

 

El doctor Mario Camberos Castro explica que a los trabajadores mexicanos cada vez les alcanza menos su salario para adquirir la canasta básica; de ahí que “los salarios necesitan tener una base más alta para que el rebote sea a una base más alta y que no tengan que tocar fondo para comenzar a subir”.

 

Recientemente la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) estableció que a partir del 1º de enero el salario mínimo en México tendrá un aumento de 3.9%, equivalente a cuatro pesos, quedando en $80.04 diarios.

 

Este mínimo aumento no es el adecuado, por lo que, en distintos foros, el gobierno de la Ciudad de México y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) han promovido que se fije en $89.35.

 

Para el investigador, estos ingresos mínimos son insuficientes para mantener un nivel de vida que esté por encima del bienestar mínimo de la población.

 

“La informalidad del mercado laboral es la que ha abonado para que los salarios sean bajos, porque hay millones de mexicanos dispuestos a trabajar por un salario bajo que supere en parte los ingresos que obtienen en el sector informal”, considera.

 

Outsourcing

 

Por otra parte, los modelos de subcontratación laboral (outsourcing) han ido al alza en el país, pues según datos de los Censos Económicos 2014, creció en 48% en los últimos 10 años. Las estadísticas indican que de los 29’642,421 personas que hasta 2014 se encontraban ocupadas, 16.6% no era dependiente de la razón social en que trabajaban, es decir, estaba bajo un régimen de subcontratación. Estos números ubican a México en el quinto lugar en subcontratación a nivel Latinoamérica.

 

Entre los aspectos que la reforma laboral de 2012 incluyó, fue la formalización y regulación de la subcontratación, con el propósito de que se ofreciera a los trabajadores prestaciones de ley, como seguridad social.

 

A la fecha, a pesar de la existencia de dichas leyes —destaca el doctor Luis Huesca Reynoso—, prevalecen relaciones de trabajo en que no existen contratos de por medio.

 

“Los contratos son una parte del mercado laboral que le dan una formalidad para que no se abuse de las condiciones laborales ni del salario; de lo contrario, el outsourcing seguirá teniendo como consecuencia que los salarios se mantengan a la baja”, considera.

 

Recomendaciones

 

El resultado de los trabajos vertidos en el libro Mercado laboral y cambio tecnológico en México. Tendencias, sectores y regiones conduce a algunas reflexiones que permitirían a las instancias de gobierno correspondientes modificar el panorama laboral nacional.

 

Entre ellas destaca que el sistema educativo requiere una reforma orientada a la formación y capacitación del capital humano de alta calidad y mayor competitividad, enfocado a que los estudiantes sean capaces de crear su propia empresa, innovar y desarrollar nuevas y mejores técnicas productivas.

 

Asimismo, se señala la pertinencia de fortalecer la presencia del Estado como ente impulsor de la innovación e investigación en los procesos productivos, a través de la vinculación tripartita con empresas y universidades, así como mediante su intervención para restaurar el empleo a través del aumento de la demanda agregada, y el fomento de una mayor inversión y crecimiento a través de la descentralización y aprovechamiento de las economías de escala regionales.

 

Finalmente, como parte de los resultados se destaca la conveniencia de que la tercerización de la economía se vea como una oportunidad para que áreas como la ingeniería y la tecnología encuentren la manera de insertarse, así como la necesidad de revalorar la política de inversión pública y privada hacia los sectores que ofrecen mano de obra capacitada, a fin de incrementar la productividad, mejorar los salarios e incentivar la economía.

 

Colaboración de Ana Luisa Guerrero, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt.

 

 

En el marco de los festejos por el 35° Aniversario de El Colegio de Sonora (Colson), se realizará la Feria del Libro de Ciencias Sociales 2017, como una forma de celebrar la labor de difusión de la ciencia de las instituciones académicas.

 

Del 30 de enero al 3 de febrero del presente, en la Plaza Hidalgo de Hermosillo, Sonora, frente a las instalaciones del Colson, se expondrá la producción editorial de universidades y centros de investigación de la entidad.

 

Como muestra de la colaboración interinstitucional que siempre ha mantenido con el Colson, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participará en esta feria con las publicaciones que ha realizado a lo largo de su actividad institucional, y que han sido resultado del quehacer científico de su planta académica.

 

De esta forma, por parte de la Librería CIAD, los visitantes podrán encontrar obras sobre desarrollo económico regional, estudios de género, cultura alimentaria, estudios antropológicos y desarrollo sustentable, entre otras áreas de las ciencias sociales.

 

Algo que resultará atractivo para el público que visite esta feria es que las instituciones participantes ofrecerán descuentos en la venta de libros de hasta el cincuenta por ciento respecto a los precios en los que normalmente se ofertan en las librerías.

 

Además de este evento, las actividades conmemorativas del Colson comprenden conferencias, presentaciones de libros y presentaciones culturales y artísticas, entre otras. Puede consultar el programa completo en el siguiente enlace: http://bit.ly/2kbkJ3n.

 

Con el propósito de compartir algunos de los avances científicos más recientes en la investigación del cáncer, nanomedicina y física médica, se realizará un encuentro académico en la Universidad de Sonora el próximo miércoles 25 de enero.

 

El evento contará con la participación de la Dra. Gertraud Maskarinec, profesora del Programa de Epidemiología del Cáncer del Centro de Cáncer de la Universidad de Hawaii, quien impartirá la conferencia “Densidad mamográfica y riesgo de cáncer de mama en mujeres de diferentes orígenes étnicos”.

 

Maskarenic es especialista en medicina preventiva y epidemiología nutricional, con el enfoque de contribuir a la prevención de enfermedades crónicas. Su trabajo se ha interesado en entender la etiología del cáncer de mama, linfoma no Hodgkin y diabetes tipo 2, por lo que ha estudiado factores de riesgo nutricionales, como los patrones dietarios, sobrepeso y obesidad y alimentos a base de soya.

 

En el área del cáncer mamario ha trabajado con densidad mamográfica, marcadores patológicos en tejido, niveles séricos de hormonas, metabolitos estrogénicos urinarios, marcadores de inflamación, adipocinas y líquido aspirado del pezón.

 

Nanomedicina, cáncer y prótesis

 

En la jornada académica también participará Uwe Pieles, quien tiene un doctorado en medicina experimental por el Instituto Max Plank (Alemania). Además, ha sido el jefe del Laboratorio Central de Investigación de la compañía farmacéutica CIBA/Novartis en Suiza y líder del grupo de investigación farmacéutica de la empresa germana Altana AG.

 

Actualmente es el jefe del laboratorio de nanotecnología de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes (FHNW) en Suiza y miembro del Instituto Suizo de Nanociencias. Ha desarrollado varias patentes en colaboración con la industria. Sus proyectos más recientes se desarrollan en el área de nanomedicina en cáncer, prótesis e implantes, sensores biomédicos y aplicaciones varias de los nanomateriales y su caracterización.

 

Nanoestructuras e imagenología

 

 

El panel será moderado por Martín Pedroza Montero, Jefe del Difus y experto en el área de bioespectroscopías e imagenología en nanoplataformas médicas, diseño, síntesis y aplicación de nanoestructuras biocompatibles para imagenología hiperespectral Raman.

 

Sus proyectos más recientes se enmarcan en el área de síntesis de nuevos nanovectores de fámacos antitumorales hepáticos, desarrollo de escalas nanotermométricas, así como nanomedicina teranóstica y geofísica médica.

 

Este evento, que se realizará a partir de las 9:00 horas en el auditorio menor del Centro de las Artes de la Unison, es organizado por la Academia de Física del Cáncer del Departamento de Investigación en Física de la Universidad de Sonora, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo y la Universidad de Ciencias Aplicadas y Artes del Noroeste de Suiza

 

Es importante considerar que la sesión se desarrollará en el idioma inglés. Para mayor información puede llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 291, o escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

 

Comer frutas y verduras es un hábito que, por lo menos en México, no goza de mucha popularidad; a pesar de que por todos son conocidos los múltiples beneficios nutricionales que estos alimentos nos ofrecen.

 

En el mercado se comercializan frutas y verduras congeladas empaquetadas que representan una opción para quienes el pelar, cortar, preparar o cocinar dichos alimentos representan una limitante de tiempo.

 

Existe el mito de que estos productos, en dicha presentación, no son los más recomendables para incluirse en la dieta, pues cada vez gana mayor fuerza entre quienes se preocupan por su salud la tendencia de consumir productos orgánicos y en la forma más natural que esté a nuestro alcance.

 

Respecto a esto, el profesor del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Fernando Ayala Zavala, académico de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal, nos despeja alguna dudas.

 

¿Las frutas y verduras congeladas usan químicos para su conservación?

 

Algunas frutas y verduras congeladas pueden contener conservadores, aunque la tendencia es no utilizarlos o usar conservadores de origen natural. Por ejemplo, algunos productos que se venden cortados y congelados tienden a oscurecerse, por lo que se agregan conservadores que mantengan un color atractivo.

 

¿Estos alimentos pierden algún valor nutricional al congelarse?

 

Sí, la pérdida de valor nutricional se da en las frutas y verduras congeladas, pero más lentamente que los productos refrigerados o almacenados a temperatura ambiente; es el beneficio de la congelación lo que reduce el deterioro de los alimentos, mas no lo elimina.

 

¿Se pierde la textura y el sabor por el congelamiento?

 

Sí, la textura de una fruta o verdura congelada se pierde por el congelamiento; eso lo notamos en los productos al descongelar. Además, la sensación de los sabores puede disminuir; en primer lugar porque las temperaturas frías no permiten que los compuestos del sabor y el aroma puedan ser detectados tan notoriamente como en un producto fresco y, en segundo lugar, porque durante el descongelado estos compuestos se pierden.

 

Si se descongela la fruta o verdura, ¿es seguro congelarla de nuevo?

 

No es seguro congelar los productos de nuevo una vez que son descongelados, pues al descongelar normalmente no solo ocurren cambios en la textura y el sabor, sino que al aumentar la temperatura pueden crecer microorganismos y reproducirse rápidamente, lo que podría causar luego enfermedades gastrointestinales. La recomendación es congelar porciones que vayan a utilizarse para consumirse en una sola preparación; pueden ser porciones pequeñas y descongelar pasando del congelador al refrigerador, pues no se recomienda descongelar a temperatura ambiente, ya que existe un mayor riesgo de desarrollo de microorganismos.

 

Si al cortarse el alimento se contamina, ¿seguirá contaminado tras el congelamiento?

 

Sí, normalmente la contaminación puede perdurar en el alimento una vez congelado y representar un riesgo una vez que se descongela. Hablando de contaminación con bacterias, estas, aunque no se reproducen normalmente en temperaturas de congelación, pueden seguir presentes, lo mismo que algunos compuestos que estas producen, llamadas toxinas. Lo recomendable es tener una buena higiene durante la preparación de los alimentos que vayan a congelarse y evitar contaminarlos.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Universidad de Sonora (Unison) invitan a la plática “Densidad mamográfica y riesgo de cáncer de mama en mujeres de diferentes orígenes étnicos”, como parte de un panel en el que se expondrán diferentes hallazgos en torno al estudio de este padecimiento.

 

Dicha presentación será dictada por la Dra. Gertraud Maskarinec, investigadora del Centro de Cáncer de la Universidad de Hawaii, especialista del Programa de Epidemiología del Cáncer de esa institución.

 

Maskarinec es una de las expertas más destacadas en la investigación del cáncer, ya que una buena parte de su trabajo científico ha consistido en entender la etiología de este mal, especialmente el de mama, y contribuir a estrategias de prevención del mismo. Además, la catedrática cuenta con amplia experiencia en estudios que involucran la densidad mamográfica.

 

La participación de la especialista en epidemiología del cáncer es organizada por la investigadora del CIAD, Graciela Caire Juvera, quien actualmente desarrolla en Hermosillo, Sonora, el proyecto Lazos de Vida, que tiene como fin mejorar el estado de salud de pacientes y sobrevivientes de cáncer de mama mediante la adopción de hábitos alimenticios y de actividad física diseñados por expertos del CIAD.

 

La conferencia se llevará a cabo el próximo miércoles 25 de enero a las 9:00 horas, en el auditorio menor del Centro de las Artes de la Unison. Es importante considerar que la sesión se desarrollará en el idioma inglés. Para mayor información puede llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 291, o escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

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