Notas

 

 

La Unidad de Microbiología Ambiental y de Alimentos del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió la constancia que lo acredita como laboratorio de prueba bajo la Norma Mexicana MNX-EC-17025-IMNC-2006 durante el periodo 2016-2017.

 

Dicha constancia, emitida por la Entidad Mexicana de Acreditación, garantiza que un laboratorio cuenta con el personal del más alto nivel, un sistema de gestión de la calidad, métodos y procedimientos validados y equipo de medición calibrado con referencia a los patrones nacionales y extranjeros. 

 

Con este suman seis años de manera ininterrumpida en los que el personal de dicha Unidad es reconocido por su competencia técnica y por la confiabilidad de los resultados de los análisis que emite, logro que, de acuerdo al Dr. Cristóbal Chaidez Quiroz, Director del LANIIA, consolida el eje de vinculación de dicho laboratorio.

 

Chaidez Quiroz reconoció el trabajo del personal que labora en la unidad de servicios analíticos y destacó que se trata de una cultura con arraigo sobre el manejo de procesos sistemáticamente organizados. “Es un gran logro y un ejemplo para el CIAD, demuestra la competitividad de nuestros colegas”, señaló.

 

La Unidad de Microbiología Ambiental y de Alimentos tiene su sede en la Coordinación Regional Culiacán del CIAD y apoya de manera sustantiva al sector agroalimentario del noroeste de México.

 

 

En la antesala de la celebración del Congreso Internacional en Ciencias Alimentarias y Biotecnología (Cicab), la Universidad de Sonora y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invitan a conocer los cursos previos que se realizarán del 14 al 16 de noviembre en Hermosillo, Sonora.

 

 En el curso “Alimentos funcionales: principales beneficios en la salud”, se proporcionará información actualizada de alimentos funcionales, entre la que se incluyen aspectos relacionados con la clasificación, propiedades funcionales, beneficios para la salud en enfermedades específicas, tecnologías de procesamiento y regulaciones nacionales e internacionales debidas al uso de estos alimentos y sus ingredientes (véase tríptico).

 

Con el propósito de analizar los fundamentos, principios, normatividad y aplicación de la agricultura orgánica y su trascendencia dentro de la agricultura sustentable, se impartirá el curso “Certificación de cultivos orgánicos”, donde, además, se examinará el estado actual, a nivel nacional e internacional, de este tipo de producción agrícola, así como las formas en que se puede aportar valor agregado a los cultivos en forma sustentable (véase tríptico).

 

 

 Los productos marinos representan una parte importante de la alimentación humana. Por tal razón, es fundamental que los profesionales que se dedican a la investigación de estos alimentos se actualicen en sus innovaciones tecnológicas, las tendencias en su consumo y el aseguramiento de la calidad; por ello se ofrecerá el curso “Innovaciones en procesamiento y tecnología de alimentos marino” (véase tríptico).

 

 En el curso “Tendencias actuales en la nutrición del deportista: ergogénicos, antioxidantes y más”, se compartirán las últimas novedades sobre las necesidades dietético-nutricionales, hídricas y de alimentación funcional en la práctica de actividad física, deportiva y de alto rendimiento, desde un punto de vista bioquímico-fisiológico (véase tríptico).

  Todos estos cursos tienen diferentes costos y son de cupo limitado. Para mayor información, puede ingresar al sitio electrónico www.cicab.uson.mx/, llamar a los teléfonos 01(800) 200 8767, (662) 259 2207, 08 y 09 o escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

 

 

En la parte I de este estudio resumimos los resultados del registro etnográfico de los sistemas alimentarios de las comunidades indígenas de Bawinocachi (rarámuri) y Xoy (maya). Abordamos principalmente los cambios que ha sufrido su alimentación en el transcurso de los años y de dónde obtienen estos grupos sus alimentos. 

 

En esta segunda parte hablaremos sobre qué encontramos en los pueblos yaqui. Analizaremos en conjunto que ha pasado en las tres comunidades y haremos sugerencias en torno a la seguridad alimentaria en comunidades rurales ligada al uso sustentable de la biodiversidad.

 

En el caso del pueblo yaqui, la lucha por su territorio ha incrementado su cohesión y fortaleza cultural y, con ello, su capacidad de negociación política con los gobiernos estatal y federal. Los yaquis viven principalmente de la renta de sus tierras; por lo tanto, han perdido sus técnicas de cultivo y semillas nativas. Sin embargo, es la única comunidad que tiene una organización sociopolítica como nación yaqui. Iniciativa que surge del interés de los jóvenes por recuperar y revalorar su cultura y alimentos tradicionales.

 

El área que ocupan los pueblos yaqui abarca distintos ecosistemas: abarca parte de la sierra del Bacatete, atraviesa los valles irrigados y llega hasta la costa. En la sierra la población es muy escasa y se dedica a cuidar el ganado comunitario. Dado el difícil acceso a estos ranchos y el tiempo que pasa la gente en ellos, su dieta incluye una gran variedad de productos de recolección, semillas y frutos silvestres, así como carne de monte, quelites y verduras deshidratadas. 

 

Las plantas alimenticias cultivadas se restringen a lo que siembran en los traspatios. Esta alimentación se complementa con la compra en las tiendas cuando bajan a los pueblos. La costa yaqui es una zona de esteros muy importante desde el punto de vista de la biodiversidad, dada la cantidad de especies que se desarrollan en estas aguas salobres, además, claro, de su importancia en términos económicos.

 

Las cooperativas pesqueras yaquis son muy productivas, por lo que las familias que las integran tienen un alto nivel de vida. No obstante, enfrentan problemas relacionados con el impacto ecológico de la agricultura y acuicultura modernas sobre los esteros. En el valle más del noventa por ciento de las tierras de los yaquis han sido rentadas a los agricultores de Ciudad Obregón, lo que ha propiciado el abandono de sus cultivos tradicionales. 

 

En los traspatios no faltan la cruz, el gallinero y, a veces, los corrales de las chivas. Es frecuente el cultivo de plantas de ornato, árboles frutales y una que otra mata de chile, calabaza o sandía. Podría decirse que son reminiscencias de un pasado y origen campesino del que las mujeres, sobre todo las mayores, no se van a desprender fácilmente. Sin embargo, no producen los alimentos que consumen cotidianamente. De acuerdo con los resultados de nuestro estudio, los niños consumen frijoles, papas y tortillas de harina de trigo; para muchos de ellos la comida principal es la que reciben en la escuela y es su porción de carne del día. 

 

En casa comen caldo de queso, sopas varias, quesadillas, chorizo con huevo, tortas, omelet y pizzas acompañados casi siempre de frijoles, tortillas de harina, refrescos y comida chatarra. Podemos afirmar que en términos generales los yaquis no producen nada que esté directamente orientado a su propia alimentación.

 

Las tres comunidades se caracterizan por su fortaleza cultural. No obstante, la discriminación de que son objeto, junto con el racismo en un mundo globalizado, en el que se busca la homogenización y en el que imperan la mercadotecnia y el consumismo, están ocasionando una aculturación. La aculturación parecería inevitable e incluso necesaria dado el avance y evolución de la sociedad. 

 

Ninguna cultura es estática, todas van adquiriendo elementos de otras que con el paso del tiempo se integran a la propia cultura; este es un proceso natural. Y aunque toda evolución implica cambios, algunos de ellos son cambios inducidos que solo generan beneficios para ciertos sectores y grupos, en detrimento de otros. 

 

Son cambios que van acompañados de intereses económicos, como los cambios en los patrones de comportamiento, de estilos de vida, de preferencias y gustos por alimentos, que nada tienen que ver con la cultura de las comunidades, que van en contra de su salud y no son acordes a su capacidad adquisitiva.

 

En las comunidades estudiadas observamos que a mayores ingresos económicos hay menor capacidad de autoabasto alimentario, mayor dependencia de alimentos industrializados y mayor incidencia de obesidad, diabetes y alcoholismo, mientras que en la comunidad más aislada hay permanencia de conocimientos para un manejo integral y diversificado de su agrobiodiversidad y autosuficiencia alimentaria. 

 

Parecería que a un mayor aislamiento se logra una mayor permanencia de rasgos culturales originales y una mayor capacidad de autosuficiencia alimentaria, que se caracteriza por el uso sustentable de los recursos naturales del entorno. Lo anterior nos llevaría a una riesgosa aseveración: la permanencia de las culturas autóctonas está condicionada al aislamiento y a condiciones de pobreza que los obliguen a echar mano de sus culturas (es decir, de sus conocimientos) para sobrevivir con sus propios recursos naturales. 

 

Pero esta afirmación se aleja por completo de nuestra propuesta: “los pueblos indígenas pueden y deben tener el derecho de conservar su propia cultura, sin que eso signifique vivir en aislamiento, ni en la pobreza, ni en el pasado; pueden y deben tener la posibilidad de acceder a las ventajas de la tecnología y la modernidad, sin que eso implique abandonar su propia cultura ligada al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, a la conservación in situ de su agrobiodiversidad y a continuar desarrollando variedades vegetales adaptadas a sus ecosistemas”.

 

En las tres comunidades hay potencial de manejo y aprovechamiento sustentable de recursos naturales, orientados a aumentar la capacidad de autoabasto y acceso a mercados alternativos y solidarios, pero se requieren políticas públicas y estrategias orientadas a sustituir programas asistenciales por apoyos efectivos a la pequeña producción campesina y a la transformación in situ de sus productos, junto con la reivindicación de los productos alimenticios y la cocina local. Es necesario propiciar el consumo regional y dignificar los conocimientos y las culturas campesinas.

 

Resulta paradójico que en los países desarrollados haya un movimiento que busca salvaguardar el patrimonio alimentario de la humanidad (slow food), mediante la producción y el consumo regional de productos, mientras que en México, en el medio rural, donde hay comunidades en las que, precisamente, esta tendencia es parte de su cultura, estemos propiciando su abandono y no aprovechemos la variedad de plantas de las que México es centro de origen y diversificación y dependamos, por ejemplo, de la compra de semillas (entre otras de híbridos de maíz) a las semilleras trasnacionales.

 

Autores: Mayra de la Torre (CIAD) y Ricardo Ma. Garibay Velasco (UAM)

Fuente original: http://bit.ly/2faNiup

 

 

Personal académico de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en el Primer Simposio Nacional de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos, celebrado en Querétaro, Querétaro, del 26 al 28 de octubre.

  

Quienes participaron forman parte de la Red Temática de Seguridad Alimentaria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt): Valorización de Residuos Agroindustriales y Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos (Red PDA), asociación que tiene el lema “Desperdiciar menos para alimentar a más”. 

 

En el evento, Manuel Alonzo Báez Sañudo participó con la ponencia “Pérdidas poscosecha de frutas y hortalizas”, donde abordó temas relacionados con la magnitud de las pérdidas poscosecha de los principales productos hortofrutícolas de México, en los que sobresalen los cultivos de papaya, tomate, aguacate y plátano como los de mayor afectación.

 

Asimismo, se revisaron e identificaron las principales causas de pérdidas y desperdicios de frutas y hortalizas frescas ocasionadas por las deficientes prácticas agrícolas en el campo, como la fertilización, riego, malas prácticas de cosecha y de manipulación de los productos durante las operaciones de empaque; actividades que repercuten en la vida poscosecha de los productos, y a las que se suman las deficientes condiciones de almacenamiento y transporte, principalmente.

 

Promoverán el fortalecimiento de la Red

 

Durante el simposio, María Dolores Muy Rangel y Rosalba Contreras Martínez participaron como relatoras y moderadoras en la mesa temática del sector primario y de la comercialización y transporte de alimentos, con el propósito de recopilar las necesidades de investigación referente al tema e identificar más objetivos de estudio para los trabajos de la Red.

 

Para concluir el presente año, la Red DPA tiene con objetivo integrar un equipo de trabajo colaborativo que posicione el tema de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos (PDA) en México y aporte propuestas con fundamento científico y diseño metodológico para contribuir en la construcción de un plan nacional para la reducción de PDA.

 

 Para ello, se han establecido y promovido líneas estratégicas pertinentes al sistema de abasto alimentario mexicano y dentro del contexto internacional, armonizadas a los protocolos y programas internacionales.

 

Representantes de la Embajada de Australia en México visitaron el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) para establecer relaciones de cooperación en temas agroindustriales, que pudieran concretarse en el mediano plazo.

 

En marzo de 2014, el entonces Embajador de Australia en México, Tim George, visitó el CIAD para identificar actividades potenciales de cooperación con el Centro en el sector agroindustrial. El nuevo Embajador, David Engel, continúa la agenda de su antecesor, al ver en esta institución un aliado estratégico para el desarrollo de la nación que representa.

 

Con este propósito, en representación de Pablo Wong González, Director General del CIAD, el Coordinador de Vinculación, Aarón Fernando González Córdova, recibió el pasado martes 25 de octubre a Edgar Sánchez López, Gerente de Educación en México, y a Sofía Pereira, Gerente de Educación en Latinoamérica, ambos representantes de la Comisión de Comercio de la Embajada Australiana en México y en Chile, respectivamente.

 

En el encuentro, González Córdova expuso las capacidades de investigación, formación de recursos humanos y vinculación del Centro, así como la contribución que la institución ha aportado al desarrollo del sector agroalimentario del país, especialmente en las regiones donde tiene presencia física: Chihuahua, Sinaloa, Sonora y Nayarit. De la misma forma resaltó la importancia de la participación de CIAD en los consorcios de investigación que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología está promoviendo y conformando.

 

Por su parte, los visitantes manifestaron que: es de su interés el poder cristalizar acciones concretas de colaboración con académicos de CIAD, ya que ven áreas de coincidencia en donde se podría trabajar de manera conjunta, como lo son los temas ligados a la agroindustria y al desarrollo regional sustentable.

 

El titular de Vinculación del CIAD señaló que las puertas de la institución están abiertas y existen las condiciones para que las relaciones bilaterales con instituciones australianas se concreten de forma inmediata.

 

 

 

 

 

En representación del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), el Dr. Cristóbal Chaidez Quiroz impartió la conferencia “Principales riesgos de contaminación en frutas y hortalizas definidas como productos de alto riesgo” en el 5° Foro Internacional de Alimentos Sanos.

 

El evento tuvo como objetivo reunir a los actores nacionales y extranjeros comprometidos con la inocuidad agroalimentaria, acuícola y pesquera, para que, a través del intercambio de experiencias y la presentación de avances científicos, tecnológicos y casos de éxito, se incremente la producción y comercialización de productos inocuos del campo a la mesa. 

 

El encuentro, que fue realizado gracias a la coordinación del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), fue inaugurado por el Dr. Enrique Sánchez Cruz, Director General de Senasica y se llevó a cabo en la Ciudad de México los dias 20 y 21 de octubre.

 

Al finalizar el evento, Chaidez Quiroz comentó que es necesario que la industria, gobierno y academia construyan una gran alianza que permita generar una base de datos robusta que garantice el rastreo de la fuente microbiana desde su origen hasta la comercialización final.

 

Enfatizó que es indispensable el control a través de todas las fases de manipulación, transportación, arribo a destino y transformación final de un producto y materias primas, así como de muestras ambientales (agua de uso agrícola, suelo, compostas, superficies de contacto, etc.) en campo y empaque.

 

Por último, señaló que el uso de tecnologías de última generación, como la secuenciación masiva de los genomas, permitirá identificar la fuente, el origen, y facilitar el rastreo de los productos, permitiendo su retiro temprano del de los anaqueles, puntalizó.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la empresa Multion Consulting ofrecen una oportunidad para que quienes se dedican a la investigación científica puedan mejorar sus habilidades en estadística, a través de un seminario público presencial sobre las aplicaciones del software Stata.

 

De acuerdo al Dr. Luis Huesca Reynoso, profesor investigador del CIAD, Stata es una herramienta para el análisis estadístico que puede ser utilizada en todas las disciplinas científicas; por tal razón, es importante que la comunidad académica conozca sus potencialidades.

 

En el seminario denominado “Datos panel y regresión lineal: estimación y diagnóstico con Stata”, se estudiará la estimación de modelos con efectos aleatorios y fijos para el caso lineal y de variables dependientes binarias, además de la estimación del modelo lineal dinámico con datos de panel con ejemplos prácticos reales; para ello se utilizarán un par de bases de datos reales suministradas por el CIAD.

 

El responsable de impartir esta instrucción será el Dr. Gustavo Sánchez, Director Adjunto de Servicios Técnicos en StataCorp, quien, además, es experto en estadística, econometría y economía agrícola.

 

La cita es el próximo miércoles 16 de noviembre a partir de las 9:00 horas en el auditorio de la Unidad de Transferencia e Innovación (UTI) del CIAD, ubicado en carretera a La Victoria, km. 0.6, en Hermosillo, Sonora. Este evento tiene el apoyo de la Coordinación de Vinculación del CIAD.

 

El seminario es completamente gratuito. Para reservar su lugar es necesario acceder al siguiente formulario: http://bit.ly/2eMSDcI.

 

 

Con múltiples actividades académicas y culturales que se realizaron con el propósito de acercar la ciencia a la sociedad, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) celebró la vigésima tercera edición de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología (SNCyT).

 

La jornada inició el lunes 24 de octubre en la Universidad Tecnológica de Guaymas, donde se llevó a cabo el “Green show room”, evento en el que participaron instituciones educativas de Sonora, quienes expusieron proyectos científicos relacionados con el cambio climático, tema de la SNCyT de este año.

 

El segundo día de actividades tuvo su sede en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Sonora Norte, con la realización de “El tianguis de la ciencia”, donde diferentes instituciones públicas y privadas presentaron exposiciones con el lema “Cambio climático: piensa globalmente, actúa localmente”.

 

El miércoles 26 fue un día especial, ya que la celebración mensual del tradicional programa de divulgación científica “Sábados en la Ciencia” por primera vez se impartió fuera del fin de semana, en apoyo al “Tour infantil de ciencia” que realizó La Burbuja, Museo del Niño, en coordinación con el CIAD y otras instituciones.

 

En el transcurso de la semana, el Centro abrió sus puertas para recibir la visita de estudiantes de primaria, secundaria, preparatoria y licenciatura, quienes aprendieron sobre las distintas líneas de investigación del quehacer institucional, de voz de los propios investigadores del CIAD.

 

La SNCyT concluirá el viernes 28 de octubre con una práctica de senderismo en la que se mostrará la flora y fauna nativa de las instalaciones del CIAD en el ejido La Victoria, en Hermosillo, Sonora, a un grupo de jóvenes exploradores del grupo Scouts Hermosillo. Por último, se proyectará a los visitantes el documental “La Tierra desde el espacio, componente del clima global”.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participará en la décimo séptima edición de la Feria del Libro Hermosillo (FeLiH), que se realizará del viernes 28 de octubre al domingo 6 de noviembre en el centro comercial “Galerías Mall”.

 

En su módulo de exhibición, el CIAD expondrá la colección bibliográfica que es el resultado de treinta y cuatro años de generar conocimiento por parte del personal académico de esta institución.

 

En las obras se podrá encontrar información científica en temas como alimentación, cultura alimentaria, desarrollo económico regional, género, medio ambiente, tecnología de alimentos, así como investigaciones especializadas en las distintas ramas de las ciencias sociales y las ciencias naturales y exactas.

 

El propósito de la FeLiH es reunir al público en un ciclo festivo de letras, para promover la labor editorial y la literatura de clásicos, nóveles autores y autores sonorenses; todo con el objetivo de fortalecer la cultura del libro en la entidad, para un desarrollo integral de niños, jóvenes y adultos.

  

En esta edición se contará con la presencia de 24 autores sonorenses, 36 escritores foráneos y destacarán personalidades como Irvine Welsh, Wendy Guerra, Alberto Chimal, Benito Taibo, los moneros Jis y Trino, Pepe Gordon, Lars Söderberg, Hernán Lara Zavala y Eduardo Antonio Parra.

 

Se sumarán a las actividades literarias numerosos eventos culturales, como funciones de cine, talleres para todas las edades, espectáculos teatrales y musicales, además de que se contará con la presencia de bandas sonorenses como Los Apson, Raíz Vital, Contigo ni a París y la Banda de Música del Estado de Sonora.

 

La Feria estará abierta al público de forma gratuita de 9:00 a 21:00 horas. Puede consultar el programa de actividades en el enlace electrónico http://bit.ly/2eJccCv.

 

La FeLiH es organizada por el Gobierno del Estado de Sonora, a través de la Secretaría de Educación y Cultura, el Instituto Sonorense de Cultura, la Secretaría de Cultura, el Ayuntamiento de Hermosillo, el Instituto Municipal de Cultura y Arte, Galerías Mall, el Programa Nacional Salas de Lectura y el Fondo Regional para la Cultura y las Artes (Forca Noroeste).

 

Como parte de su misión de contribuir al bienestar de la sociedad, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a mujeres hermosillenses que padezcan o hayan padecido cáncer de mama a participar en el proyecto “Lazos de vida”, el cual tiene como propósito mejorar el estado de salud de pacientes y sobrevivientes de esta enfermedad.

 

Existen estudios que señalan que una alimentación saludable y la práctica del ejercicio pueden mejorar el pronóstico del cáncer de mama en mujeres recién diagnosticadas, así como evitar la reincidencia en mujeres que han logrado vencer este padecimiento.

 

Por tal razón, quienes participen recibirán orientación sobre alimentación y ejercicio físico para adoptar un estilo de vida saludable, con la ayuda de personal capacitado del CIAD.

 

Las participantes recibirán el beneficio de monitorear su estado de salud al tener acceso a estudios clínicos completamente gratuitos en los que, de acuerdo a cada caso particular, se evaluará su composición corporal, estado nutricional e inflamatorio, perfil de lípidos, riesgo de osteoporosis, presión arterial, así como la realización de mamografías en algunos casos.

 

La Dra. Graciela Caire Juvera y el Dr. Humberto Astiazarán García, investigadores responsables del proyecto, manifestaron que esta es una oportunidad que puede cambiar muchas vidas, por lo que invitan a todos los hermosillenses a compartir esta información como una forma de solidarizarse con las mujeres que actualmente luchan contra el cáncer de mama, y recordaron que esta iniciativa continuará activa durante los próximos doce meses, por lo menos.

 

Para mayor información puede recibir atención personalizada en el teléfono (662) 289 2400 ext. 291, en el celular (662) 430 5595 o en la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

 

 

 

Mobile Menu