Notas

Con el propósito de promover un espacio en el que las y los estudiantes del posgrado en Desarrollo Regional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) puedan fortalecer su formación académica, se realizó la segunda parte del IV Coloquio de Desarrollo Regional, los días 23 y 24 de mayo.

En el encuentro participaron alumnos del cuarto semestre de la Maestría en Desarrollo Regional, quienes presentaron avances de sus proyectos de investigación, ante un público conformado por académicos directores y miembros de sus respectivos comités de tesis.

Se trataron temas como la violencia escolar, analizada desde perspectivas como las prácticas de crianza, la percepción de los estudiantes de secundaria sobre la socialización en las colonias cercanas a la escuela, así como la relación con las prácticas docentes y el clima social y de convivencia. También se abordó la satisfacción de los adolescentes respecto a su vida escolar.

El programa de presentaciones también contempló el turismo, desde aristas como el ecoturismo en zonas costeras del centro y sur de Sonora, la imagen urbana como factor de desarrollo turístico regional y, además, el crucerismo como práctica de desarrollo sustentable.

En total se presentaron once temas, dentro de los cuales también figuraron la percepción de riesgo y clima de seguridad en estudiantes usuarios de laboratorios académicos en instituciones de educación superior del estado de Sonora, cohesión social e interacción social y la participación ciudadana y su relación con la percepción de bienestar subjetivo y la toma de decisiones.

La disertación que cerró esta jornada fue sobre la alimentación y el cuerpo dentro del entorno familiar durante la etapa de la adolescencia.

Esta actividad se realizó en el marco del cuarto Seminario de Investigación del posgrado en Desarrollo Regional, del cual son responsables las profesoras María del Refugio Palacios Esquer y Gilda Salazar Antúnez, ambas investigadoras del Ciad.

Salazar Antúnez consideró que el Coloquio fue de mucha utilidad para los estudiantes porque están obligados a preparar lo que será su presentación final de tesis, y en este proceso reciben retroalimentación, tanto de sus compañeros como de otros profesores del posgrado que participan y atienden las exposiciones.

Asimismo, agregó, que en esta presentación final de seminario IV, los y las alumnas reconocen en dónde tienen que poner énfasis para mejorar tanto sus trabajos como sus presentaciones y descubren cuáles son los aspectos en los que tienen que poner mayor atención y desarrollar mejores estrategias de exposición de sus trabajos finales.

Si su hijo(a) sueña con convertirse en un gran científico, la próxima edición de Sábados en la Ciencia “La célula: una máquina de vida”, se lo hará realidad en una mañana súper divertida.

En el próximo taller de este programa de divulgación científica dirigido al público infantil de Hermosillo, Sonora, los pequeños conocerán el cuerpo humano a un nivel microscópico.

La jornada iniciará con una charla que será impartida por Jesús Adriana Soto Guzmán, investigadora de la Universidad de Sonora (Unison) experta en biología humana, biología celular e investigación del cáncer.

Posteriormente se realizará una dinámica en la que los niños y niñas aprenderán cuáles son los principales órganos del cuerpo humano y cómo estos están formados a nivel celular.

Por si esto fuera poco, utilizarán microscopios reales que los científicos usan en sus laboratorios y examinarán muestras de sangre humana, con el apoyo de adultos que forman parte del staff científico de Sábados en la Ciencia.

La cita es el próximo sábado 26 de mayo en punto de las 10:00 horas en el Centro de las Artes de la Unison. Para asistir es necesario registrarse previamente en un formulario electrónico que se encuentra disponible en la página de Facebook “Sábados en la Ciencia Noroeste”.

Por la seguridad de los pequeños, y para procurar que el taller se imparta con orden, es muy importante que los infantes estén acompañados siempre por una persona adulta.

Sábados en la Ciencia es una actividad gratuita que mensualmente realizan el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), la Universidad de Sonora, “La Burbuja”, Museo del Niño, y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt).

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) invita a pacientes y sobrevivientes de leucemia linfoblástica aguda infantil (LLA), que residan en el noroeste de México, a participar en un proyecto que busca ayudar a entender y prevenir las causas de esta enfermedad.

La LLA es el tipo de cáncer más común en los niños, el cual afecta a la sangre y la médula ósea, y condición de que se presentan infecciones con mayor frecuencia. Generalmente este padecimiento avanza muy rápido si no recibe tratamiento adecuado.

El Dr. Iván Anduro Corona, investigador de la Coordinación de Nutrición del CIAD y líder de este proyecto, señaló que, de acuerdo a las estadísticas globales, esta enfermedad se desencadena entre los dos y cinco años de edad, aunque en México existe otro “pico” que se manifiesta entre los 14 y 17 años.

Agregó que los síntomas más comunes son la fiebre, hematomas inexplicables (moretones), sangrados, dolor de articulaciones, aparición de “bolas” en diferentes partes del cuerpo, cansancio y pérdida de apetito.

Existen diferentes formas de diagnosticar este cáncer, entre ellos, estudios bioquímicos sanguíneos y realización de una biopsia de la médula ósea. Se han identificado distintos factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad, como la exposición a radiación, anemia crónica y afecciones genéticas como los síndromes de Down, Bloom y Li- Fraumeni.

Un proyecto que podría salvar vidas

El investigador comentó que en el estudio al que convoca el CIAD pueden participar personas de cualquier edad que sufran o hayan tenido LLA, y solo tendrán que facilitar una muestra de saliva.

De esta forma, el equipo de investigación podrá identificar un “perfil genético” de quienes son más susceptibles a desarrollar dicho mal; los hallazgos se compararán con proyectos idénticos que actualmente se llevan a cabo en diferentes estados de la república mexicana.

Anduro Corona destacó la importancia de que la sociedad del noroeste de México comparta esta información, pues los resultados que se logren en este proyecto podrían ser cruciales para entender la enfermedad y poder desarrollar herramientas que mejoren el pronóstico de los pacientes en el futuro.

Si usted requiere mayor información, puede solicitarla al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o al teléfono (662) 289 2400, ext. 287.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) fue sede del Foro de Diálogo y Espacio de Intercambio entre doctorantes de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco (UAM-Xochimilco) e investigadores de Sonora sobre problemas rurales, realizado el 18 de mayo en el auditorio de la Unidad de Transferencia e Innovación (UTI).

Las charlas fueron moderadas por Julio César González Oviedo e Irene Ragazzini, estudiantes del Doctorado en Desarrollo Rural de la UAM-Xochimilco.

El foro se organizó en tres sesiones, que contaron con la participación de Alfonso Gardea Béjar, Emma Paulina Pérez López y Alberto Camiro, quienes abordaron los “Efectos de la contaminación por metales pesados en la cuenca del Río Sonora”, “Producción y condiciones de vida de las familias campesinas en las llanuras semidesérticas de la Costa de Hermosillo” y “Situación del trigo en el Valle del Yaqui”, respectivamente, como temas del primer panel.

En la segunda fase intervinieron Diana Luque Agraz, con el tema “Perspectiva biocultural y los distritos de riego”, así como Patricia Aranda y Carmen Arellano, con la presentación “Experiencias de investigación con jornaleras agrícolas en Sonora: análisis desde la perspectiva de género”.

Más tarde se llevó a cabo un espacio de intercambio entre alumnos que estudian el doctorado en Desarrollo Rural de la Universidad Autónoma Metropolitana, del Posgrado en Ciencias Sociales de El Colegio de Sonora y del Centro Regional Universitario del Noroeste.

Entre las conversaciones se destacó la necesidad de la colaboración por parte de la academia, para que la sociedad civil reciba asesoría sobre acciones alternativas encaminadas a la propuesta de políticas públicas para la atención de las problemáticas rurales de la región.

El evento fue coordinado por María del Carmen Hernández Moreno, investigadora de la Coordinación de Desarrollo Regional del Ciad, quien destacó la importancia del evento para acercar a las y los estudiantes de otras latitudes del país a las problemáticas específicas de las sociedades rurales del noroeste de México.

 

En 2008 la Agencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) culpó a tomates provenientes de territorio mexicano del brote de salmonelosis que se presentó en varios estados de aquel país.

Tras investigaciones realizadas por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, se demostró que el brote de salmonela Saint Paul que afectó a cientos de pobladores no precedió de nuestro país; sin embargo, la credibilidad de los productores nacionales se vio mermada.

A fin de evitar este tipo de sucesos y brindar más seguridad a los agricultores del país, investigadores de la Facultad de Informática, asignados al Parque de Innovación Tecnológica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA), crearon la Unidad de Bioinformática que hasta ahora ha secuenciado más de trescientos patógenos a fin de brindar información preventiva ante posibles productos contaminados de origen nacional.

Cristóbal Chaidez Quiroz, investigador de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y director del LANIIA, explicó en una entrevista para la agencia de noticias Investigación y Desarrollo que científicos de la institución emplean tecnologías de secuenciación masiva para identificar el genoma de las bacterias, desarrollar su trazabilidad y generar una base de datos para darle seguimiento.

“En colaboración con agricultores de la región de Culiacán identificamos algunos tipos de bacterias, las secuenciamos y, mediante una aplicación en el teléfono inteligente, podemos reconocer el punto exacto donde se aisló el microorganismo para saber con exactitud de qué tipo de patógeno estamos hablando”, detalló el maestro y doctor en microbiología ambiental y de alimentos por la Universidad de Arizona.

Agregó que, a diferencia de hace unos años, cuando no se contaba con información tan precisa, ahora se lleva un registro incluso de la calidad del agua y el suelo para poder reconocer si esos factores son los responsables de la presencia de una bacteria patógena. De esta forma, la base de datos ayuda a ser más preventivos ante sucesos como el del 2008 y a que se esté preparado para enfrentarlo.

Afirmó que se trata de un ejercicio interdisciplinario, donde biólogos y microbiólogos interactúan con informáticos e ingenieros en sistemas para crear una Big Data que brinde seguridad en sus productos al agricultor mexicano y para que pueda revisar la información en su propio teléfono.

“Es una necesidad imperiosa la formación de bioinformáticos, es decir, de expertos en el desarrollo de software que sepan resolver problemas biológicos. Lo que hacemos en la Unidad es un trabajo preventivo en beneficio del sector productivo, tanto público como privado.

“En el país no hay una institución que brinde un servicio similar y estamos abiertos a quien lo necesite. Somos un laboratorio de puertas abiertas”, refiere el director del LANIIA, cuya sede es la Coordinación del Ciad en Culiacán, y el cual cuenta con la categoría de Laboratorio Nacional, otorgada en 2014 por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Colaboración de la Agencia Informativa Innovación y Desarrollo.

¿Sabía usted que la obesidad en los niños los vuelve propensos de padecer hígado graso?

Esta enfermedad no presenta signos ni síntomas, pero puede evolucionar hasta convertirse en cirrosis y cáncer hepático

Un proyecto del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a los padres y madres de Hermosillo, Sonora, a acercarse a esta institución para monitorear gratuitamente el estado de salud de sus hijos e hijas con sobrepeso.

El proyecto Diagnóstico Oportuno de Hígado Graso no Alcohólico en Niños de Edad Escolar tiene como fin detectar a tiempo la presencia de grasa a nivel hígado (esteatosis hepática). Esta enfermedad no presenta síntomas ni signos, por ello es difícil de detectar.

Dicho padecimiento inicia con una acumulación de grasa a nivel de hígado; de no atenderse, puede progresar hacia etapas más complicadas como esteatohepatitis, fibrosis, cirrosis y, finalmente, cáncer hepático.

El equipo de investigación coordinado por Martha Nydia Balllesteros, académica de la Coordinación de Nutrición del CIAD, es el responsable de este proyecto, el cual realizará una serie de análisis clínicos completamente gratuitos para los infantes participantes en este estudio.

De acuerdo a cada caso particular, se evaluará su composición corporal, estado nutricional, perfil de lípidos y presión arterial y se realizará un ultrasonido hepático. Con el propósito de incentivar la participación, el CIAD facilitará la transportación para adultos y menores.

Ballesteros Vásquez subrayó que esta enfermedad no es diagnosticada de forma rutinaria en la atención médica de primer nivel, por lo cual los tutelares de infantes con sobrepeso deben revisar su estado de salud.

Por último, agregó que la participación de la ciudadanía en este proyecto es importante, ya que generará información científica acerca de la población infantil hermosillense, lo cual servirá como referencia para futuros proyectos o políticas públicas de salud.

Si tiene interés en participar, puede enviar un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 286, al celular (662) 428 1480 o contactarse a través de la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) participará en la Primera Jornada Informativa sobre Enfermedad Celiaca y Alimentación sin Gluten, que se realizará el sábado 19 de mayo en Hermosillo, Sonora.

En el marco de este evento, la profesora Ana María Calderón de la Barca, investigadora de la Coordinación de Nutrición del Ciad, ofrecerá la ponencia “Enfermedad celiaca y otras patologías asociadas al consumo de trigo.

También participarán Dulce Macías Lepe, con el tema “Terapia nutricional en enfermedad celiaca”, y Denis Montoya Armendáriz, con “Familia, mundo emocional y enfermedad”.

La enfermedad celiaca o celiaquía es una enfermedad autoinmune ocasionada por el consumo de gluten, una sustancia proteica que se encuentra de forma natural en el trigo, cebada, centeno y avena, así como en algunos productos procesados.

Solo el 1% de la población mundial es alérgica al gluten. Los síntomas de este padecimiento en los niños son diarrea, inflamación y dolor intestinal. En los adultos no necesariamente se producen estos síntomas, por eso el diagnóstico lo debe efectuar un gastroenterólogo a través de un estudio clínico.

El programa de actividades se desarrollará de 9:00 a 14:00 horas y el encuentro tendrá como sede el Auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sonora. La entrada es gratuita.

Si requiere mayor información, puede solicitarla a la página de Facebook “Celiacos Sonora” o al número telefónico (662) 244 7544.

Científicos del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (LANIIA) lograron caracterizar a virus que se alimentan de bacterias que son causantes de contaminar productos naturales de consumo humano, a fin de proteger y garantizar la sanidad de frutas, verduras, carne y mariscos.

Para facilitar su uso, los llamados “bacteriófagos” son sometidos a un proceso de deshidratación, mismo que está en vía de patente, pues ha probado su efectividad en productos como pepino, tomate y mango, entre otros, además de carne de pollo y camarón; actualmente se hacen pruebas con leche y productos lácteos.

A decir del director de LANIIA, doctor Cristóbal Chaidez Quiroz, los virus que se alimentan de bacterias fueron descritos por primera vez en 1915 y tenían un enorme potencial. Sin embargo, cinco años después, Alexander Fleming descubrió la penicilina y vino el boom del uso de antibióticos, el cual incluso en nuestros días es indiscriminado, al grado de que hay una enorme variedad de bacterias multirresistentes a los mismos. De ahí la importancia del resurgimiento de los bacteriófagos.

Encontramos virus que viven en el medio ambiente y que matan bacterias, pero que no causan daños al ser humano. Los hemos purificado y después deshidratado para encapsularlos en forma de polvo y facilitar su dispersión en alimentos, en el agua o en superficies de contacto. La aplicación puede ser desde el campo, donde se sigue el cultivo de una hortaliza en general, hasta en el hogar. Además, damos certidumbre al productor en el proceso de exportación, agrega el Dr. Chaidez Quiroz.

Estamos en vía de patentar el proceso de obtención y de encapsulamiento, pues el producto ha comprobado una vida útil en anaquel de dos años y es tres veces más económico que los compuestos químicos en el mercado, que matan a las bacterias pero no garantizan la inocuidad de los alimentos, explica el doctor en microbiología.

En LANIIA se ha recabado gran cantidad de sepas de virus que se alimentan de bacterias como Escherichia coli, Salmonella, Listeria monocytogenes, Staphylococcus aureus y Campylobacter, entre otras.

En el Laboratorio, cuya sede es el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Unidad Culiacán, se pretende, en colaboración con el sector médico, realizar pruebas de fagoterapia para tratar infecciones en la piel; es decir, se verterán virus encapsulados en forma de polvo a través de parches especialmente diseñados en quemaduras de piel, logrando proteger la herida de posibles infecciones.

LANIIA recibió la categoría de Laboratorio Nacional en 2014 por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, institución que ha brindado apoyo para investigaciones como la referida.

Lo que realizamos es control biológico para eliminar bacterias patógenas empleando virus que están en el medio ambiente, lo que la comunidad científica reconoce como el balance de las especies bacterianas. Hemos encontrado nichos de mercado en quienes llevan a cabo la agricultura orgánica, pero el potencial de nuestros productos va más allá, principalmente en quienes exportan y quieren procesos garantizados de inocuidad, reitera el doctor Cristóbal Chaidez Quiroz

Colaboración de la Agencia Innovación y Desarrollo.

La asociación civil Amor y Convicción presentó el Manual del Preventor, un texto que tiene el propósito de formar capacitadores en la prevención del consumo de drogas, en el que participó el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

La colaboración del Ciad estuvo a cargo del profesor Jesús Laborín Álvarez, investigador de la Coordinación de Desarrollo Regional, quien evaluó el impacto del programa Advertencia, cuyo objetivo es prevenir el consumo de drogas en estudiantes de educación básica en Hermosillo, Sonora.

Tras seis meses de análisis, el académico del Ciad concluyó que Advertencia tuvo un alto impacto en los jóvenes que tomaron el curso. Los hallazgos que encontró en las respuestas de los jóvenes le fueron entregados a la asociación para reforzar su modelo de trabajo.

En la presentación del Manual, Omar Balderrama Figueroa, conocido popularmente como Tato NK, subrayó que el enemigo de la droga es la educación y que para su combate es necesario creer firmemente que el cambio es posible.

Con esta iniciativa, Balderrama Figueroa hizo un llamado al Gobierno del Estado de Sonora para que los docentes de la entidad se capaciten en un curso de veintiocho horas, para que cada escuela se empodere y tenga las herramientas para enfrentar los problemas relacionados con las drogas.

Además del Ciad, el Manual del Preventor fue posible gracias a la colaboración de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el Centro de Desarrollo Integral de Competencias y la Universidad LiberQuaré.

Científicos mexicanos investigan la biología y dinámica ecológica de la trucha dorada mexicana (Oncorhynchus chrysogaster), una especie nativa amenazada y en grave riesgo de extinción que es nativa y habita en tres cuencas hidrográficas de la Sierra Madre Occidental, con una distribución muy limitada en los ríos Sinaloa, Culiacán y Fuerte, que ocupan territorios en los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa.

Los trabajos en el campo y el laboratorio y la interpretación de resultados, han permitido importantes hallazgos sobre esta especie en peligro de extinción que son determinantes para el desarrollo de nuevos elementos de diseño de programas de monitoreo orientados a la conservación y el manejo de la trucha dorada mexicana, una especie emblemática de esta región occidental de México.

En la investigación liderada por el Dr. Arturo Ruiz Luna, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), de la Unidad Mazatlán de Acuicultura y Manejo Ambiental, interviene el Dr. Rafael Hernández Guzmán, ingeniero pesquero por la Universidad Autónoma de Nayarit y actualmente catedrático Conacyt comisionado al Instituto de Investigaciones sobre los Recursos Naturales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

La trucha dorada mexicana es una especie amenazada endémica de México, que habita en tres cuencas hidrográficas de la Sierra Madre Occidental, en lugares apartados y remotos de los ríos Sinaloa, Culiacán y Fuerte. Debido a que la especie no ha sido muy estudiada, entre los años 2014 y 2015 se realizaron encuestas y salidas al campo para muestreos y obtención de nuevos registros que confirmaran los datos históricos de estas cuencas.

De acuerdo a los resultados finales de esta investigación, en la que también participaron los expertos Francisco de García de León y Alejandro Ramírez Huerta, se filtraron los registros de esta especie, para lo cual se utilizaron 18 ubicaciones para modelar la distribución potencial, utilizando GARP y MaxEnt, incluida la caracterización del paisaje basada en el análisis hidrológico y la clasificación de imágenes satelitales.

La coincidencia entre los modelos fue >85% para un área de distribución potencial de 4,300 km2, definida por seis variables bioclimáticas y fisiográficas, con una red hidrológica de 3,000 km. De acuerdo a los investigadores, para evitar la sobreestimación, el área de distribución final incluía solo los cien metros de franjas que rodean la red de drenaje y sus características paisajísticas asociadas.

En campo se utilizó el sistema de muestreo de Jackknife para validar ambos modelos, prediciendo con éxito más del 80% de las ubicaciones (p < 0,001). El área estimada cubre 275 km2, principalmente definidos por las corrientes de segundo y de tercer orden, a altitudes >2000 m y alta calidad del agua (transparente, oxígeno disuelto >5 mg L-1; temperatura <26 °C), que fue parte de una matriz de bosques no perturbados.

Este estudio proporciona nuevos hallazgos sobre las especies en peligro y nuevos elementos para el diseño de programas de monitoreo apropiados que apoyan la conservación y el manejo de la trucha.

La trucha dorada mexicana es un pez de agua dulce de la familia de los salmónidos y es endémico de ríos de la Sierra Madre Occidental en México.

La especie se encuentra cerca de la cabecera de tres grandes cursos de agua entre los estados de Chihuahua y Durango: río Fuerte, río Sinaloa y río Culiacán, así como en otros ríos menores de esta zona, prefiriendo las corrientes de agua limpia y fría, normalmente de alta montaña.

Su pesca tiene una escasa importancia comercial por su rareza, aunque su carne es apreciada y con alto valor en el mercado. En los últimos años se han desarrollado expediciones de pesca deportiva, pero tampoco esta actividad está arraigada en México, aunque tiene un alto potencial.

Colaboración de Noventa Grados, Agencia de Noticias.

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