Notas

 

 

 Cerca de un centenar de niños y niñas, pacientes del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón Sonora (CRIT), visitaron las instalaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Hermosillo, Sonora, el pasado sábado 4 de marzo.

 

En un cálido evento organizado por personal administrativo y académico y estudiantes, el CIAD abrió las puertas de sus laboratorios para celebrar el Club Amigos Teletón, cuyo propósito fue promover un espacio de divulgación de la ciencia y de inclusión para niños con distintos tipos de discapacidad, que son atendidos por el CRIT Sonora.

 

Los pequeños visitantes tuvieron la oportunidad de realizar prácticas de elaboración de embutidos, fabricación de pan e identificación de biomarcadores. Además, recibieron una instrucción sobre los beneficios para la salud humana de llevar una dieta balanceada, particularmente rica en fruta y verduras.

 

Para finalizar la jornada, la comunidad CIAD ofreció un pequeño festejo para los niños y el personal del CRIT, donde se subrayó la importancia que tiene para un Centro Público de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que la sociedad conozca el quehacer institucional y, sobre todo, que esta se beneficie del conocimiento que en ellos se genera.

 

Este evento se realizó posteriormente a que el CRIT Sonora albergara el programa Sábados en la Ciencia, el pasado fin de semana, cuando entre esta institución y el CIAD invitaron a niños hermosillenses a conocer la labor que realiza la Fundación Teletón.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Universidad de Sonora (Unison) serán sedes de la segunda edición de un encuentro en el que especialistas del estudio de estructuras biomoleculares compartirán experiencias sobre los resultados más recientes en este campo, con el propósito de impulsar redes de colaboración profesional en esta disciplina.

 

El II Coloquio de Estructura Biomolecular, organizado por el profesor investigador del CIAD Rogerio Sotelo Mundo y su grupo de investigación, busca consolidar una reunión en la que estudiantes, académicos y profesionales de las ciencias químicas y biológicas en México tienen la oportunidad de conocer la investigación y los hallazgos en el estudio de moléculas con interés biotecnológico y en el diseño de nuevos materiales.

 

Como invitada especial se contará con la destacada participación de la Dra. Vivian Stojanoff, quien tiene una larga trayectoria como investigadora del Laboratorio Nacional de Brookhaven del Departamento de Energía de Estados Unidos, particularmente en el nuevo National Synchrotron Light Source (NSLS-II).

 

Enrique Rudiño Piñera y Adrián Ochoa Leyva (Instituto de Biotecnología de la UNAM, México), Adriana Muhila Almazán y María Islas Osuna (CIAD), Luis Brieba de Castro (Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del Cinvestav, México), Hugo Serrano Posada (Universidad de Colima) y María Guadalupe de la Ree (Colegio Alfaes) participan con ponencias sobre sistemas de desintoxicación y bioenergética del camarón, proteínas de la maduración del mango, sistemas biotecnológicos bacterianos y sobre aspectos humanísticos de la colaboración académica, entre otros.

 

En representación de la Universidad de Sonora, institución coorganizadora del coloquio, intervendrán los investigadores David Corona Martínez, Javier Hernández Paredes, Aldo Arvizu Flores y Karen Ochoa Lara, abordando temas de frontera de ciencia de materiales y sobre enzimas con actividad a bajas temperaturas con potencial biotecnológico.

 

Investigación de impacto internacional

Sotelo Mundo indicó que este coloquio contribuirá a reforzar las colaboraciones y a fomentar estancias y movilidad entre investigadores, estudiantes de posgrado y pregrado. Además, señaló, promoverá a Hermosillo, Sonora, como un polo de desarrollo académico y apoyará las acciones de innovación que lidera el CIAD en el noroeste del país.

 

El investigador del CIAD señaló que la investigación en estructuras biomoleculares que se realiza en México es de primer mundo, gracias a los apoyos que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología ha otorgado al CIAD y a otras instituciones en equipamiento e infraestructura.

 

El Coloquio se desarrollará del 13 al 17 de marzo del presente, y se realizará en las instalaciones del CIAD y la Unison. Quienes deseen asistir a este evento, el cual es completamente gratuito, pueden contactar al Dr. Rogerio Sotelo Mundo a través de su correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o llamar al teléfono (662) 289 2400, extensión 352.

 

 

 

Cada vez es más habitual descubrir en el supermercado nuevas opciones de alimentos procesados que se ofrecen listos para comerse o encontrar que las cadenas de comida rápida son más accesibles y abundantes que las alternativas saludables. Esto, combinado con el ritmo la vida actual, nos ha llevado a descuidar la importancia de dedicarle suficiente tiempo a la preparación de nuestros alimentos.

 

¿Qué es slow food?

 

La profesora investigadora Mayra de la Torre Martínez, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, especialista en Fisiología Celular y Bioprocesos, nos explica en qué consiste la tendencia de alimentación slow food y los beneficios de adoptarla en nuestro estilo de vida.

 

Actualmente, esta se identifica como un movimiento mundial, pero inicialmente surgió en Italia durante el año 1986 como una respuesta de los ciudadanos para contrarrestar el excesivo crecimiento de las cadenas de comida rápida y regresar a preparar los alimentos en casa para poner alternativas más saludables sobre la mesa.

 

La tendencia slow food (comida lenta) nos motiva ser más reflexivos con nuestros hábitos como consumidores y a prescindir de los conservadores de la comida procesada o de los platillos congelados que se ofrecen listos para calentarse en el microondas.

 

Su filosofía busca reemplazar los alimentos en los que se utilizan químicos para la producción de sus ingredientes (entre ellos, pesticidas, hormonas y antibióticos) por ingredientes y alimentos producidos de manera favorable tanto con el medio ambiente como con los productores y consumidores.

 

En México es difícil conseguir productos orgánicos a precios accesibles, por lo que una buena opción es procurar los vegetales frescos y limpios que se venden en mercados locales, y que se ofrecen de la mano de sus mismos productores. Además, la siembra de huertos familiares es una alternativa que nos ayuda a reducir la ingesta de agroquímicos.

 

Con respecto a la carne, comenta que la más recomendable es la de ganado de libre pastoreo, que fue criado en ambientes menos industrializados. Los beneficios a nuestra salud se verán reflejados en menores probabilidades de manifestar alergias alimenticias o efectos secundarios a largo plazo, esto por el exceso de hormonas y antibióticos que algunas empresas utilizan para estimular el crecimiento de las reses.

 

Otro de los efectos positivos que la Slow Food trae al organismo es el mayor aprovechamiento de los nutrientes que contienen los vegetales frescos, tales como vitaminas, antioxidantes y minerales.

 

Si usted está interesado en adoptar el slow food como un estilo de vida, una sugerencia es programar nuestra rutina para procurar la preparación de comida casera, y recurrir a los productos artesanales de los comerciantes locales, siempre que nos ofrezcan una garantía de inocuidad para evitar que ocasionen daños a nuestra salud.

 

El Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria prevé arrancar operaciones en los próximos dos años en Hidalgo y, con ello, impulsar la zona agrícola para aumentar la producción de maguey, nopal, pimiento morrón, chile y café, destacó el director general del Centro de Investigación en Alimentos y Desarrollo (CIAD), Pablo Wong González.

 

El director comentó que el nuevo centro público del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) buscará también contrarrestar los efectos negativos del cambio climático, pues el ritmo acelerado de ese fenómeno provoca el aumento de las temperaturas y, en algunas regiones del país, se traduce en sequías y cambios de los ciclos reproductivos.

 

Agregó que, con la disminución de los productos, esta situación pone en riesgo la seguridad alimentaria de las personas; para ello, comentó que este centro de investigación recuperará la forma sustentable de la producción de alimentos y la eficiencia del uso del agua, además de que trabajará en la generación de biocombustibles.

 

Wong González reiteró que el propósito es responder a una necesidad local y detonar la producción y mejora de la productividad agrícola, pues, explicó, este sector necesita capacitación, asesoría, infraestructura y equipamiento para transformar las materias primas y darles mayor valor.

 

"Esto permitirá a las comunidades tener una autosuficiencia e impulsar procesos que aseguren una producción local para los pequeños productores, quienes cuentan con pocas hectáreas", comentó.

 

De acuerdo con la Secretaria de Desarrollo Agrario (Sedagro) de Hidalgo, la superficie sembrada en 2013 fue de 577 mil hectáreas, lo que equivale a poco más de una cuarta parte de la superficie estatal, con cultivos de maíz, alfalfa, aguamiel de maguey y cebada.

 

En esta producción también figuran el frijol, café, jitomate, calabacita, ejote, chile verde, tuna, avena forrajera y pastos.

 

En ese sentido, el titular del CIAD puntualizó que los investigadores están encomendados a darle prioridad a la producción y comercialización de maguey, nopal, pimiento morrón, chile y café, productos clave y con repunte en dicho estado.

 

De acuerdo con Wong González, la edificación del centro tendrá una inversión de cien millones de pesos y estará alojado en tres hectáreas de las 178 que ocupará el complejo Pachuca, Ciudad del Conocimiento y la Cultura, donde convergerán universidades, laboratorios de innovación y centro de investigación.

 

Además, señaló que el proyecto se creó a partir de la figura de consorcio en dos de los centros de investigación más importantes del país: el CIAD y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej).

 

"Lo que queremos es que el sector agroalimentario de Hidalgo mejore con la aplicación de la innovación, pues creemos que el futuro está en la innovación, lo que podemos conseguir con algunos pequeños pasos, procesos, productos y formas de organización", subrayó.

 

El especialista apuntó que la puesta en marcha de este centro de investigación está programada a un año y medio, pero agregó que desde antes comenzarán con algunos proyectos y un diagnóstico para conocer a detalle los problemas que enfrenta el campo agrícola del estado y los temas de interés en las comunidades.

 

Colaboración de la agencia informativa Notimex.

 

 

 

 

El Laboratorio de Diagnóstico Molecular (LDM) de la Coordinación Regional Mazatlán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió recientemente la aprobación (D-005) como órgano coadyuvante del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).

 

En esta primera etapa, el aval obtenido lo reconoce como un laboratorio de prueba para la detección de patógenos y diagnóstico de enfermedades en crustáceos, principalmente en camarón. El alcance de la aprobación incluye infecciones virales como Mancha Blanca (WSSv), Necrosis Hipodérmica y Hematopoyética Infecciosa (IHHNv), Síndrome de Taura (TSv), Penaeus vannamei Nodavirus (PvNv) y bacteriana como la Hepatopancreatitis Necrotizante (NHPB).

 

Los criterios y requisitos que fueron evaluados para que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), a través de la SENASICA, otorgara la certificación, fueron, entre otros, infraestructura del Laboratorio, el profesionalismo, capacitación y competencia técnica del personal, confiabilidad y confidencialidad en los resultados, eficiencia, transparencia e imparcialidad en el servicio, así como la probada ética y sus políticas en materia de evaluación de la conformidad.

 

Un laboratorio de competencia internacional

 

Leobardo Montoya Rodríguez, investigador de la Coordinación Regional del CIAD en Mazatlán y Director Técnico del LDM, afirmó que esta coordinación regional ha llegado a ser un referente a nivel nacional e internacional en investigación sobre métodos de detección para patógenos de camarón y, en general, en sanidad acuícola.

 

“El CIAD Mazatlán cuenta con investigadores de alto nivel y personal técnico especializado que mantienen sus laboratorios a la vanguardia, con métodos altamente sensibles y específicos. Prueba de ello son los vínculos y colaboraciones que se han tenido con instituciones e investigadores de diferentes partes del mundo, así como los excelentes resultados que se han obtenido en los ensayos inter-laboratorios (Ring Test), en los que ha participado el LDM durante casi una década con diversos países”.

 

El Laboratorio también ha sido certificado (SA-0672-024/15) por la Entidad Mexicana de Acreditación como Laboratorio de Ensayos en la rama de sanidad agropecuaria, como Laboratorio de Referencia por la Organización Mundial para la Salud Animal y reconocido por su desempeño durante la participación en los ensayos de Ring Test, emitidos por la Aquaculture Pathology Laboratory, School of Animal and Comparative Biomedical Sciences, de la Universidad de Arizona (EE.UU.).

 

El investigador explicó que el LDM también ofrece soporte técnico y consultorías relacionados con servicios de diseño de muestreo en Unidades de Producción Acuícolas de camarón, manejo de muestras y métodos alternativos y complementarios de diagnóstico e interpretación de resultados, medidas de control de enfermedades (bioseguridad), bioensayos y retos con patógenos.

 

Por último, reconoció el apoyo y participación de otros investigadores y personal técnico y administrativo, relacionado con el proceso de acreditación y aprobación.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha abierto la convocatoria para recibir solicitudes de ingreso a los programas de Maestría y Doctorado en Ciencias para iniciar clases en agosto de 2017. La convocatoria cierra el 2 de junio.

El CIAD es un centro público multidisciplinario que realiza investigación en ciencias naturales y sociales y que genera conocimiento con impacto en tres ámbitos básicos: la producción, conservación, calidad y comercialización de los alimentos, la salud y el desarrollo biológico del ser humano y la repercusión social y económica de los procesos de desarrollo económico y de integración internacional.

Como parte de la misión institucional del CIAD se encuentra la formación de profesionales altamente capacitados a nivel posgrado, por lo cual actualmente se imparten los programas de Maestría y Doctorado en Ciencias y los mismos posgrados en Desarrollo Regional; todos ellos acreditados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Las áreas de investigación que conforman el posgrado en Ciencias son Acuacultura, Biopolímeros, Horticultura, Biotecnología, Bioquímica, Ecología y Medio Ambiente, Microbiología, Nutrición, Ciencia y Tecnología de Alimentos y Toxicología. Este posgrado se imparte en Hermosillo (Sonora), Culiacán y Mazatlán (Sinaloa) y Cuauhtémoc (Chihuahua).

Los estudiantes aceptados en los programas académicos del CIAD que no tengan otro ingreso económico cuentan con la posibilidad de acceder a una beca de manutención que otorga el Conacyt y a apoyos de movilidad nacional e internacional que contribuyan a la formación de los estudiantes en instituciones ampliamente reconocidas por su calidad en investigación. 

Quienes deseen concursar por un lugar en los posgrados para los que se ha abierto la presente convocatoria deben cumplir los requisitos establecidos en el sitio www.ciad.mx/posgrados.

Para recibir atención personalizada puede escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 389.

 

En los últimos tiempos enfrentamos en el estado y en el país una situación política, económica y social complicada. En el entorno nacional e internacional impera la incertidumbre con la llegada a la presidencia de Estados Unidos de Donald Trump, señaló la rectora de El Colegio de Sonora, Gabriela Grijalva Monteverde, en el Foro “La industria automotriz mexicana ante la administración Trump: escenarios, alternativas”, realizado el pasado viernes 17 de febrero.

 

Al evento realizado en el auditorio de posgrado de El Colegio de Sonora acudieron integrantes de diferentes sindicatos, académicos y miembros de distintas agrupaciones de la sociedad civil. Se llevaron a cabo dos paneles con el objetivo de fomentar la lluvia de ideas y propuestas entre un cuerpo de directivos y especialistas en la industria automotriz, ante la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos.

 

El doctor Alex Covarrubias, profesor-investigador en El Colegio de Sonora y Coordinador de la Red de Innovación y Trabajo en la Industria Automotriz Mexicana, subrayó que se debe tomar este momento para avanzar ante las amenazas que ha lanzado el presidente de Estados Unidos contra México y forzar respuestas de las firmas automotrices y de las comunidades de gobierno.

 

“Estamos en una industria que puede recrear toda la industria completa, con un concepto de sustentabilidad, de nuevas formas de articulación entre personas, la forma en que nos movemos y el diseño de ciudades mismas”, aseguró.

 

Afirmó que la industria automotriz está emigrando hacia un sector de movilidades de servicios, de datos y de conectividad, en donde estará el mayor valor agregado

 

Luis Gabriel Torreblanca Rivera, coordinador de Estrategia para la Atención Tecnológica de la Industria Automotriz del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), indicó que dentro de los nuevos modelos de negocio en la industria, el vehículo autónomo tendrá un papel importante tanto en el tema de seguridad como de innovación.

 

En el primer panel, moderado por Sergio Sandoval Godoy, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), también participaron Pablo Wong González, Director General del Centro; Ludger Pries, titular de la Cátedra Humboldt; Juan Pablo Calderón Patiño, enlace legislativo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles, y Jorge Carrillo Viveros, Director del Departamento de Estudios Sociales de El Colegio de la Frontera Norte.

 

En el segundo panel, Inés González, representante de la Red de Mujeres Sindicalistas, enfatizó que “los trabajadores, en sintonía con el gobierno, no queremos que se vayan las inversiones porque se perderían empleos, lo cual se traduce en una coincidencia que representa una oportunidad para los sindicatos de promover negociaciones colectivas sectoriales.”

 

En este ejercicio también intervinieron Germán Bonilla Bermúdez, de Innovation Partnership Germany-Mexico/Pacific Alliance; Jorge Mérida, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Octavio López Millán, del Instituto Tecnológico de Hermosillo; Héctor Robles, Secretario de la CTM en Hermosillo, y Rey David García Avendaño, Secretario del SITIAVW.

 

Colaboración del Departamento de Difusión de El Colegio de Sonora.

 

Margarita Peralta-Quiñonez y Beatriz Olivia Camarena-Gómez

 

Las semillas campesinas son el origen de los procesos de soberanía alimentaria y de las redes alimentarias que han sido base y sustento de la humanidad; sin duda, están presentes en toda cadena alimentaria industrial

 

Lo preocupante hoy en día es que esa cadena alimentaria que va del campo al supermercado hasta llegar a la mesa del consumidor final, se ha visto dominada por empresas trasnacionales.1 Esta situación se puede reforzar en los próximos años en el contexto político mundial, tomando en cuenta los cambios que está provocando la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos: las grandes trasnacionales que dominan el mercado de alimentos están esperando que se apruebe la fusión más grande de agronegocios en la historia, Monsanto y Bayer, lo que les daría el control de una tercera parte del mercado global de semillas y una cuarta parte del mercado global de pesticidas; Syngenta, DuPont, Dow y ChemChina también buscarán fusiones.2

 

La soberanía alimentaria de la mayoría de los países del orbe será gravemente afectada con tales procesos de concentración económica.

 

Para lograr la soberanía alimentaria se tiene que empezar a reforzar la autosuficiencia alimentaria, lo cual no es fácil; involucra problemas por demás complejos señalados por la propia Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este Organismo plantea que un país presenta vulnerabilidad alimentaria cuando el 25% de los alimentos que se consumen provienen del exterior,3 y México está en un 60% de importación de alimentos.4 Datos proporcionados por Suárez (2010) daban cuenta de que el país importaba 20 mil millones de dólares de alimentos por medio de empresas estadounidenses (40% de la demanda nacional) y que la mayor parte de los 30 mil millones del valor de la producción agroalimentaria doméstica era controlada por 20 grandes trasnacionales.5

 

La incertidumbre que representa esta realidad obliga a revisar y a evaluar las habilidades y fortalezas del país en materia de seguridad alimentaria.

 

Aquella utopía de construir muchas y variadas comunidades sostenibles logradas por varios caminos diferentes, es hoy en día un llamado apremiante.

 

Los problemas de desnutrición y obesidad por falta de alimentos sanos y exceso de alimentos industrializados son cada vez más evidentes.6 Una alternativa agroecológica que bien puede coadyuvar a mejorar la calidad de los alimentos que consumen las familias campesinas y la mayor parte de las familias del país la constituye la construcción de huertos familiares basados en el método de cultivo biointensivo.7 Son varias las bondades de esta práctica agroecológica: permite la producción de alimentos sanos, fortalece la autosuficiencia alimentaria familiar, contribuye a cambiar patrones de consumo, genera ingresos económicos y coadyuva a la soberanía alimentaria, entre otros. De ahí la conveniencia de retomar esta y otras prácticas agroecológicas en los procesos de educación ambiental in situ que se pueden llevar a cabo en las escuelas pero también a nivel comunitario. En este ámbito, la educación ambiental in situ, es fundamental escuchar y dar voz a los sujetos participantes, reconocer sus capacidades, conocimientos y experiencias en el manejo sostenible de los recursos: la tierra, las semillas, el campo. Esto va de la mano con empoderar a los pobladores de las comunidades rurales para que ellos mismos expliciten y defiendan lo que consideran adecuado para mejorar y transformar su propia realidad. Es momento de apostar a ese saber local como cimiento de la soberanía alimentaria para afrontar un sistema alimentario industrial que tiende a debilitar cada vez más la calidad de vida de la población, y con ello la posibilidad de avanzar en los postulados que marca el desarrollo local sostenible.

 

Fuentes

 

1 Ribeiro, Silvia. 2014. La hora de las semillas. La jornada, 9 de abril de 2014. Disponible a 12 de junio de 2014 en la dirección: http://www.jornada.unam.mx/archivo_opinion/autor/front/68/40868#sthash.O8g1gmeg.dpuf.

 

2 Kruzic, Ahna y Eric Holt-Giménez. 2017. Más allá de Trump: cómo la privatización de la presidencia por un billonario afectará nuestros alimentos.

Food First. 01.21.2017. Consultado el 13 de febrero de 2017. Disponible en https://foodfirst.org/mas-alla-de-trump-como-la-privatizacion-de-la-presidencia-por-un-billonario-afectara-nuestros-alimentos/.

 

3 González Chávez, Humberto y Alejandro Macías Macías. 2007. Citado en “Saberes y razones. Vulnerabilidad alimentaria y política agroalimentaria en México”. Desacatos, núm. 25. México, sep./dic., p. 55.

 

4 El Financiero. 2016. México independiente... pero no en sus alimentos. El Financiero, 6 de septiembre. Sección Economía.

 

5 Suárez, Víctor. 2010. De Conasupo a Cargill o cómo transferir la soberanía alimentaria a los monopolios privados. La jornada del campo, núm. 30. 13 de marzo de 2010. Director Ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo (ANEC). http://www.jornada.unam.mx/2010/03/13/monopolios.html.

 

6 Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. 2015. Los alimentos ultra procesados son motor de la epidemia de obesidad en América Latina, señala un nuevo reporte de la OPS/OMS. Consultado el 14 de febrero de 2017. Disponible en http://www.paho.org/uru/index.php?option=com_content&view=article&id=977:los-alimentos-ultra-procesados-son-motor-de-la-epidemia-de-obesidad-en-america-latina-senala-un-nuevo-reporte-de-la-opsoms&Itemid=340.

 

7 Guerrero Leal, María Yadira, Estrella Chulím, Gabriel Néstor, Dora Ma. Sangerman-Jarquín, Leobardo Jiménez Sánchez y Luciano Aguirre Álvarez. 2015. “Producción de alimentos en huertos familiares con camas biointensivas, en Españita, Tlaxcala”. Revista Mexicana de Ciencias Agrícolas. [en linea] (mayo-junio). Consultado el 14 de febrero de 2017. Disponible en http://www.redalyc.org/pdf/2631/263138103010.pdf.

 

Cada vez es más común encontrarse con información, principalmente en redes sociales, sobre los efectos que representa consumir leche para beber, particularmente aquella que la califica como un alimento que, según se dice, propicia el aumento de peso y la aparición de alergias. Sin embargo, la evidencia científica indica lo contrario a esta corriente.

 

Si bien es cierto que algunas personas tienen alergia o intolerancia a la lactosa (disacárido presente en la leche), la cual se manifiesta en síntomas como dolor estomacal, cólicos, diarrea, gases y náuseas, que suelen presentarse de 30 a 120 minutos después de consumir productos lácteos, esto no significa que el consumo de estos alimentos sea adverso para todas los seres humanos.

 

Los profesores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Aarón González Córdova y Belinda Vallejo Galland, expertos en productos lácteos, explicaron que estos alimentos son reconocidos como “alimentos funcionales”, debido a los múltiples beneficios que brindan a la salud humana, y que incluso para los intolerantes a la lactosa existen opciones en productos comerciales.

 

Leche deslactosada y semidescremada

 

La leche deslactosada o la leche fermentada son las opciones para los intolerantes a dicho elemento, y de estas existen muchas versiones de productos comerciales.

 

Por otra parte, si existe el caso de que una persona tenga la indicación de seguir un plan nutricional en el que deba vigilar su consumo de grasas, la mejor opción es tomar leche semidescremada (2% de grasa) o incluso descremada (0-1%).

 

A este tipo de lácteo se le ha procesado de tal forma que se le ha disminuido el porcentaje de grasa, mas no de lactosa. Un error común es que quien busca reducir su consumo calórico compre leche deslactosada, cuando la que debería consumir es la descremada. Sin embargo, en el mercado existen productos etiquetados como deslactosados y semidescremados, que son útiles para intolerantes a la lactosa y personas con un régimen alimenticio particular.

 

Si se goza de buen estado de salud y no se tiene una indicación médica al respecto, no existe ningún inconveniente en beber leche entera (3% de grasa).

 

Para toda la vida

 

Para personas de todas las edades el consumo de leche representa una rica fuente de proteínas, grasas, hidratos de carbono, agua, vitaminas y minerales. Estos mismos beneficios se pueden obtener a través de sus derivados, como el queso, requesón y yogur, entre otros.

 

Por último, los investigadores recomendaron que en las comunidades rurales donde se tiene un acceso más fácil a obtener la leche directamente de las vacas (leche bronca), es decir, no proveniente de productos comerciales, es necesario pasteurizarla antes de consumirla, ya que no hacerlo representa un alto riesgo de contaminación bacteriológica para el ser humano.

 

 

 

Ante la incertidumbre que vive México por las amenazantes políticas económicas estadounidenses, la Red Innovación y Trabajo en la Industria Automotriz Mexicana (Itiam), realizará el foro “La industria automotriz mexicana ante la administración Trump”.

 

La Industria Automotriz Mexicana (IAM), la más dinámica del país en la historia reciente –la mayor generadora de valor, inversiones, empleos, divisas y equilibrios comerciales–, vive un momento de incertidumbre frente al arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

 

En sus primero días de gobierno, el mandatario ha pasado de los anuncios de campaña a los hechos: ha determinado el retiro de su país del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) y ha llamado a renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

 

En este marco ha ejercido presión para que las firmas automotrices regresen inversiones y empleos a su país, bajo la amenaza de que si no cumplen deberán pagar tarifas arancelarias de hasta el 35%.

 

Los integrantes de la Red Itiam creen que esto requiere respuestas y reacciones de las firmas automotrices y de las comunidades de gobierno y de ciencia y tecnología relacionadas con la industria.

 

En ese sentido, la Red señala que el país está frente a un momento único de inflexión en el que los actores de la IAM pueden y deben evaluar sus activos con el objetivo de imaginar sus escenarios posibles.

 

El Foro que se realizará pretende cubrir este objetivo, bajo un formato de diálogo, lluvia de ideas y proposición con y entre un cuerpo de directivos y especialistas de la mayor relevancia para la IAM.

 

En el evento participarán especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, El Colegio de Sonora, la Universidad de Sonora, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de México, el Instituto Tecnológico de Hermosillo y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, así como representantes de la iniciativa privada y del sector público.

 

Uno de los propósitos particulares de este encuentro es el lanzamiento oficial de la iniciativa del Laboratorio de Innovación Tecnológica y Organizacional para la Industria, presentada por la Red Itiam, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y la Alianza para la Innovación y Colaboración Alemania-México-Pacífico.

 

Para finalizar la sesión se presentará el libro La industria automotriz en México. Relaciones de empleo, culturas organizacionales y factores psicosociales, de Alex Covarrubias Valdenebro, Sergio A. Sandoval Godoy, Graciela Bensusán Areous y Arnulfo Arteaga García.

 

La jornada tendrá lugar en El Colegio de Sonora el próximo viernes 17 de febrero, y se desarrollará desde las 8:30 hasta las 15:00 horas. Para mayor información puede consultar el sitio electrónico www.colson.edu.mx.

Mobile Menu