Notas

María Trinidad García Valdez, candidata a doctora en el posgrado de Desarrollo Regional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), investiga en la ciudad de Hermosillo, Sonora, los problemas de accesibilidad del espacio público (calles y banquetas) para los adultos mayores con discapacidad y sus implicaciones en su vida cotidiana, como el uso de los servicios de salud.

Con este propósito, María ha analizado las características físicas de los espacios públicos (banquetas, rampas, paradas de autobuses, señalizaciones) de los accesos a las instituciones de salud pública y ha encuestado a personas adultas mayores con discapacidad.

Uno de sus objetivos es indagar si la accesibilidad de las vialidades afecta su vida cotidiana, al condicionar su desplazamiento fuera del domicilio, su interacción social, seguridad y acceso a servicios de salud.

Los resultados de la tesis demostraron que, en las personas adultas mayores con discapacidad, las deficiencias en el diseño urbano de esta urbe sonorense y las barreras arquitectónicas les desalienta para hacer uso de los espacios públicos de los centros de salud.

Asimismo, este entorno urbano hostil les confina a permanecer en sus casas, lo que agrava los problemas de salud, produce aislamiento y soledad, así como una infrautilización de los servicios de salud.

Lo anterior, dijo, se convierte en un serio obstáculo para la población adulta mayor que depende de la ayuda recibida de familiares y amigos para desplazarse por la ciudad, circunstancia que se agudiza en el caso de personas viviendo solas. Algunos de ellos, que carecen de esta red de apoyo, señaló, pierden sus citas médicas por no poder trasladarse de forma segura.

 

María, que recién ha regresado de España, después de una estancia académica en la Universidad Autónoma de Madrid, donde tuvo la oportunidad de consolidar sus resultados de investigación, expuso los avances de su tesis en el IX Congreso Internacional de Geografía de América Latina. “Últimas décadas: procesos y retos”, que se celebró en Toledo.

Al respecto, comentó que, de acuerdo al análisis comparativo realizado entre los espacios públicos de la capital sonorense y otras ciudades de países desarrollados, Hermosillo está rezagado en dicha materia.

 

Por último, mencionó que espera que los resultados de su tesis titulada “Accesibilidad del espacio público y costos sociales para las personas adultas mayores con discapacidad en Hermosillo, Sonora", dirigida por la Dra. Rosario Román Pérez, investigadora del CIAD, con la colaboración del Dr. Diego Sánchez González, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, sirvan como sustento para el diseño de políticas encaminadas a la mejora del desarrollo urbano y de los servicios de salud pública, ante el desafío de una sociedad que envejece con problemas de discapacidad en la ciudad.

 

Paralelo a los daños materiales provocados por las inundaciones ocasionadas por el paso de huracanes y depresiones tropicales que han afectado al país, una de las preocupaciones para la población afectada es el brote de enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, dermatitis, conjuntivitis o dengue.

Por ello, las acciones de vigilancia epidemiológica emprendidas por brigadas de la Secretaría de Salud resultan de vital importancia a fin de contener cualquier eventualidad sanitaria.

Aunado a las acciones que desde instancias de gobierno local y federal se realizan, la participación ciudadana también juega un papel importante en la contención de brotes epidemiológicos ante desafortunados eventos que suceden en toda la geografía del país.

A decir del doctor Cristóbal Chaidez Quiroz, Director del Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (Lannia) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), al dañarse los sistemas de distribución de agua, luego de una catástrofe natural, hay riesgo inminente de aparición de enfermedades.

Entre estas se pueden enlistar al cólera, hepatitis y dengue, además de las relacionadas con infecciones en la piel (dermatitis fúngica) debido a una falta de higiene. Es por ello que los ciudadanos afectados deben procurar realizar una limpieza de su hogar y la desinfección adecuada en zonas de contacto y alimentos de consumo.

El especialista en microbiología ambiental y de alimentos señaló que para desinfectar las superficies y alimentos el cloro es una de las opciones más viables, al ser económica y confiable, ya que cubre un amplio espectro de eliminación de microorganismos debido a su capacidad oxidante que destruye las estructuras de patógenos.

Además, recordó que lejos de lo que se piensa, es en el hogar donde se generan el mayor número de infecciones gastrointestinales, porque en muchas ocasiones en hospitales, restaurantes y centros comerciales tienen un procedimiento en la desinfección de baños y cocinas, pero no ocurre así en la casa.

Un ejemplo de lo anterior, dijo, es que, de acuerdo a estudios realizados por la Universidad de Arizona (EE.UU.), las esponjas, trapos y tablas para cortar son algunos de los utensilios domésticos con mayor cantidad de microorganismos por pulgada cuadrada.

En ese sentido, señaló que basta mezclar un par de gotas de cloro concentrado en 250 mililitros de agua, dejar reposar cinco minutos y con ello limpiar superficies de contacto de cocina y aparatos domésticos.

Asimismo, recordó que por norma oficial mexicana (NOM-127-SSA1-1994) el agua potable contiene cloro para evitar la presencia microbiana, y en eventualidades como las que devienen luego del paso de un huracán o en lugares donde no hay sistemas de distribución de agua y tienen pozos superficiales de dudosa calidad, se recomienda filtrar el recurso, suministrar dos gotas de cloro por cada litro y dejarlo reposar durante treinta minutos para que sirva para el consumo humano.

Además, el agua que ha sido tratada mediante el método anteriormente descrito también puede ser utilizada para el baño, el aseo personal o la preparación de alimentos.

Por último, Chaidez Quiroz consideró importante puntualizar que la limpieza y la desinfección son unas de las principales estrategias para evitar infecciones que pongan en riesgo la salud de las personas; por ello, no solo debe realizarse a profundidad cuando acontecen desastres naturales, como las inundaciones, sino que debe ser adaptada por las familias de manera cotidiana.

Gilda Salazar Antúnez, investigadora del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), ha sido designada como miembro del Consejo Consultivo del Instituto Nacional de las Mujeres (INM).

La académica de la Coordinación de Desarrollo Regional del Ciad señaló que este nombramiento ha sido resultado de un proceso de evaluación público en el que se selecciona a un integrante del sector académico de cada entidad federativa para integrar dicho Consejo.

Asimismo, manifestó su entusiasmo por asumir esta responsabilidad y dijo sentirse comprometida en contribuir con su experiencia académica y política en la consolidación de la vocación y capacidades de los institutos de las mujeres, así como en la mejora de la atención a las demandas más urgentes del país, como lo es el visibilizar la violencia que se ejerce contra las mujeres.

Agregó que, una de las funciones del consejo del que ahora forma parte, es el integrar una terna de candidatas, de la cual el próximo presidente de la república habrá de seleccionar a la titular del Instituto Nacional de las Mujeres.

Salazar Antúnez es profesora-investigadora del Programa de Estudios Ambientales y Socioculturales del Desarrollo del Ciad y tiene una amplia trayectoria académica especializada en los estudios de género.

En el 2015 participó como académica en el proceso que se generó a partir de la solicitud de Alerta de Violencia de Género (AVG) para el municipio de Cajeme, Sonora, al ser integrante del grupo de expertos(as) que conformó la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (Conavim) para dar atención y seguimiento a la AVG en el marco de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

En el marco del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) reitera su invitación a participar en el proyecto Lazos de Vida, el cual tiene como fin mejorar el estado de salud de pacientes y sobrevivientes de cáncer de mama en Hermosillo, Sonora.

Graciela Caire Juvera, una de las investigadoras del Ciad que encabeza este proyecto, manifestó que esta es una oportunidad para que las mujeres hermosillenses que padecen o hayan padecido de cáncer de mama tengan una mejor calidad de vida.

Agregó que las participantes recibirán el beneficio de monitorear su estado de salud al tener acceso a estudios clínicos completamente gratuitos en los que, de acuerdo a cada caso particular, se evaluará su composición corporal, estado nutricional e inflamatorio, perfil de lípidos, riesgo de osteoporosis y presión arterial, además de que, en algunos casos, se realizarán mamografías.

La experta en epidemiología del cáncer de mama comentó también que las mujeres recibirán orientación de profesionales del Ciad para la adopción de hábitos alimenticios y de actividad física, que tendrán un efecto positivo en su calidad de vida.

Desde 2016 el Ciad lanzó esta iniciativa a través de la activación del micrositio electrónico www.ciad.mx/lazosdevida, portal donde se promueven los beneficios que pueden recibir las mujeres que participen en el proyecto.

El Ciad invita a los hermosillenses a compartir esta información como una forma de solidarizarse con las mujeres que actualmente luchan contra el cáncer de mama.

Además de ingresar al sitio www.ciad.mx/lazosdevida, puede recibir atención personalizada en el teléfono (662) 289 2400, ext. 291, en el celular (662) 429 5211 o en la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

Con el propósito de analizar cuáles son los retos en política social que enfrentará el sexenio que está por iniciar, investigadores(as) reconocidos nacionalmente por sus aportaciones científicas se reunieron en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) en Hermosillo, Sonora.

El encuentro se dio en el marco de la décimo octava edición del Seminario Nacional de Política Social, que organiza la Red Mexicana de Investigación en Política Social (Remipso), y que en esta ocasión tuvo como lema “Los retos de la nueva política social en el nuevo sexenio”

En el acto de bienvenida, Pablo Wong González, Director General del Ciad, celebró la iniciativa y auguró que este encuentro será prolífico en el intercambio de opiniones sobre temas que son nodales para el análisis y, sobre todo, para su atención en la próxima administración federal, como son la desigualdad social y la pobreza.

La seminario se desarrolló el 18 y 19 de octubre en el marco del 36° Aniversario del Ciad, y en este se expusieron temas como la alternancia, reforma de salud, seguridad alimentaria, derechos laborales, la mejora necesaria a las pensiones contributivas, la pensión no contributiva del adulto mayor, el “salario rosa” a la mujer, la caída de la clase media y la propuesta de un Ingreso Ciudadano Universal.

Luis Huesca Reynoso, investigador del Ciad y nuevo Presidente de la Red, destacó la importancia de la realización del encuentro, pues, dijo, contribuye a intercambiar, discutir y delinear los retos que enfrenta la política social en el país en el contexto actual de un nuevo gobierno de corte socialdemócrata de izquierda.

En los encuentros anuales de la Remipso, agregó, se generan ideas que dan sustento a las reformas posibles y necesarias de México, en el afán de poder vincularlas con los hacedores de política pública, con base en el análisis de la experiencia de los programas sociales que han prevalecido por décadas y que no han tenido el efecto esperado.

El economista puntualizó que del Seminario surgieron opiniones coincidentes que señalan que los principales retos del próximo sexenio serán el evitar la focalización de los programas, el incrementar la recaudación fiscal con base en la eliminación de los privilegios fiscales a fin de financiar los programas sociales, universalizar el sistema de salud con calidad, ampliar la cobertura de las pensiones no contributivas y las de tipo contributivo; en este último caso, modificando su nivel para que no persista un sistema pensionario que empuje a la población en edad de retiro a la pobreza.

También indicó que es necesario revisar la mejora del salario, y no solo del minimo, sino de los salarios profesionales.

Por último, Huesca Reynoso dijo que con este evento se abre la posibilidad para vincular todos los trabajos presentados en los dos días del seminario con figuras de funcionarios que están por entrar en acción en el área de la política social con el nuevo gobierno, por lo que la Red Remipso logra con ello su razón de ser como un grupo académico de expertos consolidado en el tema de la polìtica social.

En el marco de las actividades conmemorativas por el 36° Aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), se realizará el conversatorio “La ruralidad mexicana entre redes” en Hermosillo, Sonora, el próximo 6 de noviembre.

Esta actividad también forma parte de los eventos correspondientes a la Reunión Regional de la Red Temática Conacyt de Investigación en Educación Rural y a la Reunión Nacional de la Red Temática Conacyt sobre el Patrimonio Biocultural de México (RTPB), en las que las doctoras del Ciad Martha Peña Ramos y Diana Luque Agraz participan como miembros del Consejo Técnico Académico y de la Coordinación Nacional, respectivamente.

Las académicas de la Coordinación de Desarrollo Regional del Ciad, quienes son las principales organizadoras de este evento, comentaron que en el Conversatorio participarán miembros distinguidos de estas redes temáticas y de la Red Nacional de Investigación Multidisciplinaria en Cambio Climático (RNIMCC/UNAM), así como de la Red Temática de Toxicología y Plaguicidas, de la cual es integrante Jaqueline García Hernández, investigadora de la Coordinación Regional Guaymas del Ciad, quien participará como expositora.

Dichas redes -excepto RNIMCC/UNAM- pertenecen al Programa de Redes Temáticas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y están definidas como la asociación voluntaria de investigadores o personas con interés de colaborar para atender un problema prioritario nacional que esté considerado en el Programa Especial de Ciencia y Tecnología e Innovación (Pecyti, 2018).

Quienes se congregan en este conversatorio atienden temáticas de la ruralidad mexicana, como el de la educación, pueblos indígenas y comunidades, equiparables en los temas de desarrollo sustentable y legado biocultural, así como los temas de mitigación y adaptación al cambio climático, además de los avances en materia de toxicología y plaguicidas que son utilizados en la producción agroindustrial.

Si desea asistir al Conversatorio, que se realizará en el patio de la Coordinación de Desarrollo Regional del Ciad, el próximo 6 de noviembre de 11:00 a 13:00 horas, puede encontrar el programa completo en el siguiente enlace electrónico: bit.ly/2xY5xyX.

 

 

El plástico es muy utilizado en nuestra vida diaria, ya que es resistente a la corrosión por diversas sustancias, es un aislante térmico, no conduce la electricidad y, además, es posible moldearlo en diversas formas. Observa a tu alrededor y te darás cuenta de la gran cantidad de objetos fabricados de este material.

¿Podrías imaginarte qué pasa con todas aquellas botellas de agua que tiramos a la basura?, ¿dónde terminan las bolsas de plástico del supermercado o los platos desechables?

Los plásticos son difíciles de degradar en el medio ambiente; por lo tanto, es un problema de contaminación mundial. Se estima que 280 millones de toneladas de plástico son desechadas cada año, de las cuales entre 4.8 y 12.7 millones llegan al océano. Toda esta cantidad de plásticos se mantiene flotando en la superficie del agua, formando grandes islas, lo que favorece la acumulación de microalgas que, a su vez, sirven de alimento a diversos organismos marinos. Sin embargo, los organismos que llegan a estas islas de plástico pueden verse severamente afectados al quedar atrapados o al ingerir plástico.  

Las corrientes marinas, así como la temperatura y otros factores, provocan la desintegración del plástico que se encuentra en la superficie del mar, originando la formación de partículas diminutas a las que se les denomina microplásticos, cuyo diámetro varía entre 1 μm y 5 mm.

Existen diversos estudios acerca de la presencia de los microplásticos en aguas superficiales del océano, pero lo que casi no se sabe es lo que sucede en aguas profundas. Recientemente, un grupo de investigadores en el Reino Unido demostró que a dos mil metros de profundidad hay cerca de 71 partículas de microplásticos por cada metro cúbico de agua marina, siendo el poliéster el polímero dominante.

Además, los investigadores observaron que algunos organismos pueden ingerir diversos tipos de microplásticos, aunque la ingesta varía entre las especies y entre individuos. Esto significa que los microplásticos no solo están presentes en el agua, sino que también forman parte de la alimentación de diversas especies marinas, lo que provoca un flujo de estos contaminantes a lo largo de la cadena trófica.

A pesar de ser un ecosistema remoto, las profundidades del océano se encuentran vulnerables ante la contaminación antropogénica, siendo los microplásticos un problema más para las especies de este ecosistema. Por lo tanto, deberíamos de preocuparnos más en reutilizar o disminuir el consumo de plásticos, pues estos podrían formar parte de tu comida en pequeñas cantidades.

 

 

Esta es una colaboración de Laura Leticia Bonilla Aguirre, estudiante de maestría en el posgrado en Ciencias del Ciad, en la Coordinación Regional Mazatlán.

Este artículo fue supervisado por la Dra. Beatriz Yáñez Rivera y el Dr. Francisco Neptalí Morales Serna, profesores del Ciad Mazatlán

Artículo de referencia:

W. Courtene-Jones, B. Quinn, S. F. Gary, A. Mogg y B. E. Narayanaswamya (2017). Microplastic pollution identified in deep-sea water and ingested by benthic invertebrates in the Rockall Trough, North Atlantic Ocean. Environmental Pollution, 231: 271-280.

En el marco del Día Mundial de la Alimentación 2018, y como parte de las actividades por su 36° Aniversario, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) celebró el Primer Simposio de Nutrición, Alimentación y Salud. "Nuestras acciones son nuestro futuro. Un mundo #hambrecero para 2030 es posible".

El evento se sumó a la convocatoria emitida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) para crear conciencia alrededor del mundo con respecto a la problemática de la alimentación y, en particular, el hambre en el planeta.

En el acto inaugural, Pablo Wong González, Director General de Ciad, celebró la realización del encuentro, así como el hecho de que la temática principal de este tuviera concordancia con la misión institucional del Centro.

Asimismo, subrayó la complejidad que representa enfrentar los grandes retos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, pues, dijo, requiere un abordaje científico transdisciplinario. En ese sentido, puntualizó, el Ciad tiene en su quehacer mucho que aportar desde la trinchera de la generación de conocimiento para el diseño de políticas públicas.

La jornada inició con la conferencia magistral “Alimentación y subnutrición en el siglo XXI: una interpretación estructural”, que dictó la investigadora del Ciad María del Carmen Hernández Moreno.

Posteriormente, ante un nutrido público integrado por profesionales de las ciencias de la salud y estudiantes de escuelas de nutrición del estado, se realizaron las mesas de análisis “Hambre cero: producción de alimentos y políticas públicas” y “Hambre cero: disminuir la malnutrición en todas sus formas”.

En ambos espacios participaron académicos del Ciad, quienes trataron temas como hambre, atención a la infancia, inocuidad agroalimentaria, seguridad alimentaria, obesidad, alimentación del adulto mayor y políticas públicas, entre otros.

Humberto Astiazarán García, Coordinador de Nutrición del Ciad y responsable del comité organizador del evento, señaló que, como un Centro Público de Investigación involucrado en la investigación multisdicplinaria, con este encuentro el Ciad ratifica su compromiso con el objetivo 2 de la FAO: “Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible”, desde la perspectiva de la ciencia, la tecnología y la innovación.

En un escenario donde la hegemonía de las empresas transnacionales ha marcado la pauta en los sistemas alimentarios, la imposición del consumo de alimentos industrializados ha coadyuvado a potenciar varios problemas de salud pública, siendo cada vez más evidentes los de sobrepeso, obesidad, cardiovasculares y diabetes, entre otros.

Los corporativos, apoyados en los medios de comunicación para la promoción de alimentos procesados, inducen al consumidor a su compra, a la vez que fomentan en él una percepción de abundancia y salud, contraria a la situación que impera en el mundo. Recientemente, la propia Organización Mundial de la Salud ha publicado que en el ámbito internacional prevalecen las intoxicaciones alimentarias: “[…] cada año 600 millones de personas –casi una de cada diez personas- […] y 420 mil fallecen por esta causa”;[i] de igual forma, ha destacado el incremento de enfermedades en los últimos tres años, así como el número de personas que padecen hambre.[ii] De ahí el llamado hecho por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a conjuntar esfuerzos que permitan erradicar el hambre en el mundo, lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible para antes del 2030.[iii]

El situarnos en tal escenario de inseguridad alimentaria exige revisar lo que es plausible de realizar para el logro de esos objetivos marcados por la ONU. Habrá que considerar los diversos fenómenos, actores, instituciones y procesos implicados en una problemática tan apremiante, para destacar aquellos que han coadyuvado en trastocar no sólo la seguridad alimentaria, sino sobre todo la soberanía alimentaria de casi todos los pueblos del orbe. Nos invita también a hacer un balance crítico respecto a cómo se producen los alimentos y sobre los procesos seguidos por estos desde su origen (semilla) hasta el consumidor final. Particular importancia tiene reflexionar en el papel desempeñado por ciertas instituciones y actores sociales en las prácticas y procesos (agrícolas y agroindustriales) que han sido privilegiados por la ciencia (paradigma positivista) y por intereses económicos (mercado), y en todos esos elementos conjugados que hoy por hoy siguen determinando el tipo de alimentos que se producen y consumen al por mayor en el mundo.

Atender una problemática tan compleja exige considerar otras alternativas de producción de alimentos y valorar cómo se pueden potenciar las más promisorias. En esa perspectiva reflexiva, analítica y constructiva, habrá que echar mano de una educación integral y holística, preferentemente in situ, que destaque los elementos en juego citados. La historia económica de los pueblos agrícolas nos revela la necesidad de revertir procesos que fortalecen el abandono del campo y la separación campo-ciudad, valorar la participación de actores sociales comprometidos con la producción de alimentos sanos y libres de tóxicos, dignificar el conocimiento tradicional de campesinos, grupos indígenas y pequeños productores rurales y la conveniencia de reforzar ecotecnias, la agroecología y la agricultura familiar como parte de las estrategias de desarrollo en pro de la sustentabilidad ambiental, aprovechando la vasta experiencia que tienen en este campo los países de América Latina y el Caribe, particularmente México. Sin duda, atender la crisis alimentaria mundial bajo la perspectiva del llamado desarrollo sustentable exige reforzar proyectos educativos de investigación-acción participativa, estrechamente vinculados con las capacidades, conocimientos y recursos de los pueblos originarios, campesinos y pequeños productores rurales, promover y potenciar métodos agroecológicos y el empleo y la productividad con tales bases y reforzar tanto el diseño como la validación y réplica de estrategias educativas centradas en fortalecer la identidad, las tradiciones y la cultura de esos pueblos.

Este tipo de reflexiones no debe quedar fuera de la mesa de diálogos cuando se aborda el reto de erradicar el hambre en el mundo (objetivo marcado para “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”), precisamente por el horizonte de posibilidades que se están delineando para lograrlo. Sin embargo, habrá que ver si objetivos sociales y ambientales tan loables no quedan de nuevo subsumidos en intereses económicos y políticos; estamos a sólo doce años de hacer otro balance para valorar cuál ha sido el criterio ordenador de la producción y distribución de alimentos en el ámbito mundial.

 

Colaboración de Beatriz Camarena-Gómez y Margarita Peralta Quiñonez (Ciad)

 


[i] Organización Mundial de la Salud (OMS). Diez amenazas a la salud mundial en 2018. http://www.who.int/features/2018/10-threats-global-heath/es/.

[ii] Organización Mundial de la Salud (OMS). El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018. www.who.int/nutrition/publications/foodsecurity/state-food-security-nutrition-2018/es/.

[iii] Organización de las Naciones Unidas (ONU). Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL): Agenda 2030 y los objetivos del Desarrollo Sostenible: una oportunidad para América Latina y el Caribe. 2018. https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/40155/10/S1700334_es.pdf.

 

La Red Gestión Territorial para el Desarrollo Rural Sustentable de México, a través del Programa de Investigación Latinoamericano para la Gestión Territorial de la Soberanía Alimentaria (PILAGTSoA), ha organizado un Foro Virtual para analizar las estrategias implementadas desde los territorios del subcontinente para hacer frente a los grandes retos agroalimentarios de las sociedades contemporáneas.

El Foro Virtual Gestión Territorial para la Soberanía Alimentaria. Una mirada desde América Latina, busca ofrecer a académicos y público en general, un espacio para adentrarse en esta temática y compartir y debatir ideas, prácticas y reflexiones en torno a los esfuerzos encaminados a la descentralización agroalimentaria, a través de modelos de producción-consumo de alimentos biorregionales, que incluyen el rescate innovador de los saberes locales, el fortalecimiento de circuitos cortos de distribución de alimentos y una interacción sociedad-naturaleza más armónica.

Actualmente y hasta el 15 de noviembre del año en curso, es posible acceder al Foro a través del sitio electrónico http://foro2018.redgtd.org, donde se pueden encontrar documentos y videos relativos a la Soberanía Alimentaria.

Será el próximo 25 de octubre cuando virtualmente se presente la ponencia “La soberanía alimentaria en la praxis territorial decolonial y contra hegemónica” por Marcos Aurelio Saquet, de la Universidad Estatal de West Paraná (Brasil).

Asimismo, lo hará Gustavo Adolfo Alegría Fernández, de la Universidad del Cauca y miembro del Centro de Innovación y Apropiación Social de la Caficultura (Cicaficultura), ambas de Colombia, quien presentará el tema “Sistemas Integrados de Producción Agroecológicos como Detonantes de la Soberanía Alimentaria”.

En representación del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), también tendrá participación la profesora María del Carmen Hernández Moreno, quien compartirá sus experiencias de investigación a través de la presentación titulada “Dimensión espacial de la soberanía alimentaria”.

 

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