Notas

El pasado viernes 10 de agosto se llevó a cabo la primera reunión del Comité Coordinador del Consorcio para el Desarrollo del Sector y las Regiones Vitivinícolas (Convid) con el objetivo de oficializar la creación del Consorcio y la donación del terreno para el desarrollo de las instalaciones en rancho el Mogor Badán, ubicado en el Valle de Guadalupe.

Este Consorcio es coordinado por El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) y se integra originalmente por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y El Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese).

A la primera reunión se dieron cita el Dr. Enrique Cabrero, director del Conacyt; el Dr. Alberto Hernández H., presidente de El Colef; el Dr. Guido Marinone Moschetto, director del Cicese, y el Dr. Pablo Wong González, director del Ciad, además de directores adjuntos de Conacyt y académicos y académicas de los centros de investigación que integran el Consorcio.

El consorcio tiene por objetivo ser una red de investigación aplicada y de vinculación para el desarrollo competitivo con valor social del sector vitivinícola, a través de diferentes líneas de acción que permitan afrontar los diversos retos que afronta este sector en las regiones en las que se ubica.

Entre las funciones que tendrá el Convid se encuentran el impulsar la competitividad y productividad, obtener y expedir certificaciones de laboratorio, promover la investigación sobre aspectos ambientales como cambio climático, uso de aguas tratadas, estudio de suelo y modelos de producción sustentables. Además, plantea un enfoque que privilegia la mejora de la calidad de vida en esta región.

Atendiendo a las diferentes dinámicas que se albergan en la región vitivinícola, este consorcio buscará, también, impulsar el turismo, la gastronomía y otros ejes que impactan en el desarrollo regional.

A través del Convid se busca vincular a productores, ciudadanos y academia para plantear una visión alternativa de desarrollo. El Consorcio tendrá su sede en el Valle de Guadalupe, gracias a una donación de terreno de dos hectáreas que se realizó por parte de la Sra. Natalia Badán, propietaria de Rancho El Mogor Badán y promotora y productora de la región.

Con este acercamiento, el Consorcio tendrá una mirada directa hacia los retos que existen en el Valle de Ensenada. En un futuro se buscará que otros ranchos y viñedos, así como centros de investigación, se adhieran a este proyecto para que, de manera conjunta y sumando esfuerzos, se den soluciones integrales a los problemas del sector vitivinícola a lo largo y ancho del país.

Una oportunidad para consolidar la formación profesional y personal es la que ofrece la convocatoria 2019-1 de la oferta académica de doctorados del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), que será lanzada el próximo 20 de agosto.

Los programas académicos que comprende la convocatoria vigente son el doctorado en Ciencias y el doctorado en Desarrollo Regional, ambos acreditados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Las líneas de investigación que conforman el posgrado en Ciencias, clasificado en el PNPC como de Competencia Internacional, son: Acuicultura, Biopolímeros, Horticultura, Biotecnología, Bioquímica, Ecología y Medio Ambiente, Microbiología, Nutrición, Ciencia y Tecnología de Alimentos y Toxicología. Este posgrado se imparte en Hermosillo, Sonora; Culiacán y Mazatlán, Sinaloa, y Cuauhtémoc y Delicias, Chihuahua.

El posgrado en Desarrollo Regional cuenta con las líneas de generación y aplicación del conocimiento en Economía y Desarrollo Regional, Estudios Sociales sobre Alimentación y Desarrollo, Estudios Ambientales y Socioculturales del Desarrollo, Estudios de Desarrollo Humano y Vulnerabilidad Social. Este posgrado se ofrece en Hermosillo, Sonora, y se encuentra catalogado en el PNPC como de Reciente Creación.

Todos los estudiantes aceptados en los programas académicos del CIAD que no tengan algún ingreso económico cuentan con la posibilidad de acceder a una beca de manutención que otorga el Conacyt, así como a apoyos de movilidad nacional e internacional que contribuyan a la formación de los estudiantes en instituciones ampliamente reconocidas por su calidad en investigación. 

Quienes deseen concursar por un lugar en los posgrados para los que se ha abierto la convocatoria deben cumplir los requisitos establecidos en el sitio www.ciad.mx/posgrados. La convocatoria cierra el 6 de noviembre para ingresar a los doctorados el 21 de enero de 2018. Para recibir atención personalizada puede llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 389.

Con el propósito de compartir con micro y pequeños empresarios sonorenses las oportunidades de financiamiento gratuito que ofrece el Fondo de Innovación Tecnológica (FIT), se realizará una presentación en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

Será en la sede de Hermosillo, Sonora, ubicada en el kilómetro 6 de la carretera al ejido La Victoria, donde se explicará quién, cómo, cuándo y cuánto dinero se puede conseguir para impulsar un proyecto innovador.

El FIT 2018 es una iniciativa del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y de la Secretaría de Economía, que tiene el propósito de brindar estímulos económicos a propuestas que tengan un alto potencial de ser colocadas en el mercado como innovaciones tecnológicas.

Teresa de León Zamora, Directora de Comercialización de Tecnología del Conacyt, será la responsable de presentar las bases de la convocatoria, en un encuentro organizado por la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) de la Coordinación de Vinculación del Ciad.

Aarón González Córdova, titular de la OTT del Ciad, destacó la importancia de este evento, pues, dijo, es una excelente oportunidad para emprendedores que, por las características de su régimen fiscal, no serían sujetos de apoyo del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI).

La cita es el próximo jueves 23 de agosto en el auditorio Inocencio Higuera Ciapara del Ciad. Para asistir es necesario inscribirse previamente a través del siguiente enlace electrónico bit.ly/2MgC0tv.

Puede recibir mayor información en el teléfono (662) 289 2400, ext. 338, o al correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Los humanos tienen una serie de bacterias funcionales dentro de su intestino que dibujan un panorama de la salud del huésped; lo mismo ocurre en las plantas, y analizar los microorganismos que habitan sus raíces podría ser la llave para generar las condiciones que puedan garantizar el sano desarrollo de las plantas como el chile.

El doctor Jorge Verdín, investigador del área de Biotecnología Industrial del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), trabaja en el análisis de la microbiota que se ubica en la rizósfera, que es la capa de suelo adherida a las raíces de plantas de chile (Capsicum annuum L.), con la intención de encontrar la composición y arquitectura de la comunidad de esos microorganismos.

“Al igual que en los humanos, las plantas tienen una microbiota asociada. Si la planta está sana, generalmente es porque tiene una microbiota adecuada que la defiende de enfermedades y la hace más productiva”, detalla el investigador, quien menciona que también analizó el rizoplano de la planta, es decir, la fracción de microorganismos asociados a la raíz.

El objetivo de este proyecto fue determinar el perfil taxonómico de las bacterias y hongos que se localizan en las raíces de las plantas de chile y, de esta manera, generar información que pueda utilizarse para crear biofertilizantes que mejoren el rendimiento de estas plantas.

“Se trata de saber lo que la planta tiene asociado y es benéfico y le funciona; si a esa misma especie de planta la cambias de suelo, quizás no tendrá la microbiota ideal, pero con ayuda de agrobiológicos o biofertilizantes esta planta pueda desarrollarse bien”.

Jorge Verdín explica que en las raíces de las plantas de chile se encuentran microorganismos como bacterias y hongos que son atraídos por exudados que secretan las raíces para que se asocien a ella; de esta manera, los microorganismos se adhieren y generan una serie de beneficios, aunque también existen algunos que pueden traer un daño.

Un mapa de bacterias

El objetivo de trabajo del investigador fue observar el tipo y abundancia de bacterias y hongos que habitaban la raíz de la planta, con la finalidad de determinar la composición de la comunidad microbiana, establecer la causalidad entre los microorganismos presentes y el beneficio o daño que traen al organismo huésped, así como las condiciones en las que estos se desarrollan de mejor manera.

“Se cultivaron plantas en varios esquemas agronómicos y en un estadio específico de desarrollo de la planta, en la floración; se extrajo la rizósfera y el rizoplano de las raíces de las que se tomó el ADN metagenómico para, a partir de ahí, identificar los microorganismos presentes. Adicionalmente, se hizo la determinación de la biometría y productividad de la planta”.

El doctor explica que el ADN metagenómico es la mezcla de los genomas de todos los microorganismos que se encuentran en la muestra analizada, a la cual se le aplican procedimientos para conocer la identidad de bacterias y hongos presentes.

Ciencia para desarrollar industria

Conocer la composición de la microbiota rizosférica del chile puede ser útil para mejores estrategias en su cultivo. Este proyecto está encabezado por el doctor Jorge Verdín y el doctor Ali Asaff-Torres, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), y surgió como una iniciativa financiada por la empresa Innovak Global, S.A. de C.V., y el Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El investigador detalla que esa empresa se dedica a la producción de biofertilizantes. Agrega que después de este proyecto se busca aprovechar el conocimiento generado para crear otros productos que ayuden a mejorar la funcionalidad de la microbiota de las plantas de chile.

Durante el proyecto también se emplearon biofertilizantes en las plantas para conocer cómo se comportaba su microbiota; el doctor Jorge Verdín señala que estos casos fueron útiles para trazar estrategias que pudieran mejorar la composición de ese tipo de productos.

“El propósito es que, si una planta está en un suelo no favorable, los agrobiológicos o biofertilizantes modifiquen la microbiota y la hagan desarrollarse bien; sin embargo, los biofertilizantes deben diseñarse para que produzcan una microbiota adecuada”.

Jorge Verdín refiere que este estudio es específico para las plantas de chile; no obstante, este modelo puede aplicarse en otras especies para generar el mismo tipo de información. Por otra parte, el investigador menciona que, en un futuro, se buscará analizar otros factores del entorno de la planta, como el clima o los insectos que interaccionan con ella, pues son agentes que también influyen en el desarrollo de las plantas.

Colaboración de Pablo Miranda Ramírez, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

La Sociedad Sonorense de Historia, en la cual participa el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), invita a la trigésima primera edición del Simposio de Historia, a celebrarse del 27 de noviembre al 1 de diciembre del presente.

La convocatoria va dirigida a investigadores, estudiantes, especialistas y público en general para que presenten ponencias relacionadas con el tema “Justicia, orden social, legalidad, transgresión y marginalidad en el noroeste de México.

Particularmente, se exhorta a presentar trabajos sobre los siguientes subtemas: Delincuencia del orden común, Construcciones discursivas e identidades proscritas, Instituciones de control, Legalidad y transgresión, Vicios y desorden y La víctima y el delincuente.

Los detalles específicos de la convocatoria, que estará abierta hasta el 15 de octubre del presente, así como las bases de participación y especificaciones técnicas de las ponencias, las puede encontrar en el enlace electrónico bit.ly/2w3fitK.

Además del Ciad, en la convocatoria también participan la Secretaría de Educación Pública, el Gobierno del Estado de Sonora, el H. Ayuntamiento de Hermosillo, la Secretaría de Educación y Cultura, el Instituto Sonorense de Cultura, la Coordinación Estatal de Fomento al Turismo, la Universidad de Sonora, el Instituto Municipal de Cultura, Arte y Turismo de Hermosillo, el Centro Inah Sonora, El Colegio de Sonora, la Dirección General del Boletín Oficial y Archivo del Estado, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática y la Universidad Unilíder.

El ritmo acelerado en el que vivimos, en ocasiones nos impide ejecutar cabalmente importantes tareas del hogar, como lo es el lavado de ropa.

Es de todos conocido que lavar la ropa no es para nada divertido; por el contrario, puede ser pesado y extenuante por el tiempo de espera de cada ciclo; por eso se trata, en la medida de las posibilidades, de evitarlo.

Las estrategias más asistidas por las personas son el uso de la misma ropa en varias ocasiones, sobre todo pantalones de mezclilla, camisas e, incluso, aunque usted no lo crea, ropa interior.

También, para reducir el tiempo de lavado se opta por mezclar la ropa de las personas que habitan en el hogar.

Sin embargo, estas dos practicas pueden ser de riesgo, ya que el uso continuo (sin lavado) de la ropa puede generar que los microorganismos allí presentes se reproduzcan y, al mezclar la ropa interior y de otros usos, se pueden transferir a ropa limpia.

Se estima que en cada carga promedio de ropa sucia puede estar presente alrededor de treinta gramos de heces fecales, las cuales pueden contener bacterias (Salmonella y E. coli), parásitos (Giardia y amibas) y virus entéricos (rotavirus y Hepatitis A), que son causantes de infecciones diarreicas.

Estas heces pueden ser originadas por el desgaste promedio en el transcurso de un día de uso de la ropa interior o, también, por ejemplo, por la tierra que es recogida durante un juego de futbol.

Inclusive la ropa de trabajo (batas de personal médico, de laboratorios, veterinarias, empresas de preparación de alimentos y de plantas de tratamiento de agua residual, entre otras) llevada a casa para ser lavada, puede transportar patógenos.

En un estudio realizado por un grupo de investigación de la Universidad de Arizona, se demostró que en la ropa inoculada con Adenovirus, Rotavirus y Hepatitis A, estos microorganismos sobrevivieron el proceso de lavado (lavado, enjuague y secado) y fueron transferidos a la ropa limpia que fue mezclada con esta.

El estudio también demostró que el uso de cloro reduce significativamente la carga microbiana (99% de reducción). Para el caso de ropa que no puede estar en contacto con cloro se deben buscar otras opciones de desinfectantes.

En conclusión, es conveniente evitar la practica de uso continuo de ropa (sobre todo la interior), evitar mezclar diferentes tipos de ropa en los ciclos de lavado y usar adecuadamente agentes desinfectantes para reducir al mínimo el riesgo de la presencia de microorganismos en la lavadora.

Colaboración de Cristóbal Chaidez Quiroz, investigador del Ciad.

El Clúster de Bioturbosina, al cual pertenece el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), invita al Primer Congreso Nacional de Bioturbosina, que se llevará a cabo en la Ciudad de México, los días 4 y 5 de septiembre próximos.

Contribuir a reducir el cambio climático, promover la bioenergía en México, vincular a los profesionales que trabajan en actividades asociadas y proponer soluciones científicas-tecnológicas innovadoras que encausen a la bioenergía como una nueva oportunidad de negocio, son los principales objetivos del evento.

Así lo informó Karla Magaña Zepeda, responsable técnica del Congreso, quien informó que la bioturbosina es un combustible sostenible alterno para la aviación que puede ser producido a partir de biomasa (materia orgánica de origen vegetal o animal, residuos y desechos orgánicos), susceptible de ser aprovechada energéticamente.

Dio a conocer que en México existe un esfuerzo al respecto que es el Clúster de Bioturbosina, integrado dentro del Centro Mexicano de Innovación en Bioenergía (CEMIE-Bio), liderado por la Secretaría de Energía y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a través del Fondo de Sustentabilidad Energética.

Magaña Zepeda explicó que a través del Clúster y el Comité Organizador del Congreso se busca llegar a profesionistas, instituciones y empresas que estén desarrollando esfuerzos en alguna parte de la cadena de valor para el desarrollo de combustibles sustentables de aviación.

En este primer congreso participarán panelistas de talla internacional en el tema, quienes aportarán su experiencia y conocimiento sobre el desarrollo que ha tenido esta bioenergía en otros países, y que puede ser un mercado redituable y amigable con el medio ambiente en México.

El Congreso contempla mesas de discusión nacionales e internacionales en temas como Biomasa, Transformación, Análisis Ciclo de Vida y Sustentabilidad y Negocios, a fin de detectar retos y oportunidades que, como país, México enfrenta ante el tema de sustentabilidad energética y el compromiso para reducir el impacto humano en el cambio climático.

En representación del Ciad participará Miguel Ángel Angulo Escalante, investigador de la Coordinación Regional Culiacán, quien estudia cómo elaborar biomasa para la producción de bioturbosina a partir de la planta jatropha, y quien estará acompañado por Federico Soto Landeros, quien actualmente realiza un posdoctorado en el Centro.

La fecha límite de inscripción es el 24 de agosto del presente. Puede solicitar mayor información a través del correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o encontrarla en el sitio electrónico clusterbioturbosina.ipicyt.edu.mx/congreso.

Una oportunidad para que emprendedores y micro y pequeños empresarios impulsen sus negocios es la que ofrece la convocatoria 2018 del Fondo de Innovación Tecnológica (FIT).

El FIT tiene como objetivo fomentar iniciativas de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) de base tecnológica, así como de Start ups y personas físicas con actividad empresarial, que realicen proyectos de innovación tecnológica significativos y con alto potencial de ser colocados en el mercado.

Asimismo, el Fondo impulsa propuestas que consideren la incorporación de recursos humanos de alto nivel académico y demás recursos materiales de laboratorios y adecuación de áreas de prueba que refuercen sus capacidades tecnológicas internas para el desarrollo de nuevos productos, procesos, métodos de comercialización u organización.

En ese sentido, la Coordinación de Vinculación del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), a través de su Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT), ofrece asesoría y acompañamiento para participar en esta convocatoria.

Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del Ciad, recalcó la importancia de esta convocatoria, ya que representa una oportunidad para personas físicas con actividad empresarial que, por las caracterísitcas de su régimen fiscal, no serían sujetos de apoyo del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI).

Agregó que los proyectos participantes deben contar con una etapa de maduración TRL del 4 al 9, de acuerdo a la metodología de la Nasa, que abarca desde la validación del componente en un ambiente operativo simulado, hasta la demostración del sistema/producto en un ambiente real, o ya estar disponible en el mercado.

La convocatoria estará vigente hasta el 14 de septiembre del presente. Toda la información de encuentra disponible en el sitio electrónico bit.ly/2O2OvoL. Si desea atención personalizada o, en el Ciad puede recibirla a través del teléfono (662) 289 2400, ext. 213, o en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

Con el objetivo de compartir con la comunidad científica y con la sociedad los logros más importantes alcanzados en cada una de las áreas sustantivas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) durante los últimos seis años, se realizó el I Foro Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2018.

El evento se llevó a cabo los días 7 y 8 de agosto en el World Trade Center de la Ciudad de México, y ofreció exposiciones, talleres, paneles, conferencias magistrales y el lanzamiento de las convocatorias del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) 2019 y del Fondo de Innovación Tecnológica (FIT) 2018, programas en los que el Ciad ofrece acompañamiento y asesoría a través de su Oficina de Transferencia de Tecnología.

Dentro del programa de actividades, Pablo Wong González, Director General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y Mayra de la Torre Martínez, responsable del proyecto, expusieron los avances del Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (Cidea), un Consorcio Conacyt que se constituyó en 2016 con la participación del Gobierno del Estado de Hidalgo, el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) y el Ciad.

Con la representación de Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del Ciad, esta institución, junto a los otros Centros Públicos de Investigación de la Coordinación 3 del Conacyt, presentó los avances en materia de vinculación, gestión tecnológica e impulso a la innovación que se han logrado materializar recientemente, gracias a los fondos económicos recibidos en la presente administración.

Por su parte, Herlinda Soto Valdez, Coordinadora de Programas Académicos del Ciad, participó en la presentación de la oferta de posgrados que la institución ofrece en sus diferentes sedes.

Durante la inauguración del Foro, Enrique Cabrero Mendoza, Director General del Conacyt, habló sobre los compromisos que hizo al inicio de su gestión: fortalecer la ciencia, tecnología e innovación con el Programa Especial de Ciencia y Tecnología, fortalecer el capital humano y la infraestructura científica y tecnológica del país y promover el desarrollo regional, así como generar una mejor vinculación entre los sectores privado, productivo y social.

Entre los logros que destacó, compartió que de 2013 a 2018 se incrementó en más de veinte por ciento el número de becas, ya que estas pasaron de 52,054 a poco más de sesenta mil. 

Añadió que el Conacyt también apostó por el fortalecimiento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), el cual, en 2013, contaba con 19,742 científicos y en 2018 alcanzó los 28,633. 

Otra acción que se promovió fue la creación de consorcios, que tienen como objetivo impulsar y contribuir al desarrollo económico e industrial de varias regiones del país y en las zonas económicas especiales.  A junio de 2018 se ha apoyado la creación de 23 consorcios, de los cuales seis se encuentran en operación, once en la etapa de instalación y seis en la etapa de diseño. Dichos consorcios se agrupan en cinco áreas de investigación: manufactura avanzada, energías renovables, hidrocarburos, agroalimentarios y multidisciplinarios. El Ciad participa en siete de estos.

Conocido popularmente como el oro verde, el aguacate es un motivo de orgullo para México, pues nuestro país es el principal productor a nivel mundial, con alrededor de un millón de toneladas al año.

Este alimento es un actor protagónico en la gastronomía mexicana, y si su exquisito sabor no fuera suficiente para consumirlo, hoy te compartimos cinco beneficios de este fruto, que contribuyen a tener un mejor estado de salud.

Las siguientes recomendaciones son por parte del Dr. Gustavo González Aguilar, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

Un tesoro bioquímico

Tiene un alto contenido de aceite (3-30%) de calidad comparable con el aceite de oliva, en cuanto a su composición de ácidos grasos. Debido a su bajo contenido de azúcares (1%), es recomendado como fuente de energía para personas diabéticas.

Asimismo, gracias a su extraordinario balance de compuestos bioactivos, como antioxidantes, luteína, tocoferol, fitoesteroles y ácido oleico, entre otros, se le considera un alimento funcional.

Una mente ágil

Existen estudios que han establecido que su ingesta propicia la generación de neurotransmisores como la norepinefrina, que beneficia el proceso neurológico en el que está constituido el sistema de memoria de corto plazo y, por tanto, que contribuye a una mejor memoria.

Cuida el corazón

Comer frecuentemente aguacate, y llevar una dieta balanceada, tiene un impacto positivo en la salud cardiovascular. Se estima que su consumo disminuye el colesterol e incrementa la lipoproteína de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés), conocida como “colesterol bueno”.

Anticancerígeno

En pruebas de laboratorio se ha concluido que los compuestos bioactivos del aguacate, como la vitamina E, luteína y polifenoles, tienen actividad quimiopreventiva, es decir, inducen el proceso de muerte en células cancerígenas, beneficiando la salud de las células de los diferentes órganos.

Controla el peso

Además de poseer propiedades antiinflamatorias, su paso por el sistema digestivo regula los procesos energéticos, lo cual ayuda a mantener el peso corporal; contrario a lo que se cree, no engorda, por lo que puede ser un excelente complemento en ensaladas y diferentes platillos tradicionales, ya sea en forma de guacamole o aderezos o para añadirlo a tacos de carne asada, quesadillas, caldos, etc.

Por último, González Aguilar, líder del Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales del CIAD, subrayó que, si bien es cierto que el aguacate es un fruto extraordinario, si no se lleva una dieta balanceada, sus propiedades no tendrán un impacto significativo en la salud humana.

 

 

 

 

 

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