Notas

Esteban Sánchez Sánchez, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), obtuvo el primer lugar del Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2018, que otorga el Gobierno de Chihuahua.

El profesor del CIAD recibió este galardón, que se otorga a través de la Secretaria de Innovación y Desarrollo Económico, por conducto del Instituto de Innovación y Competitividad, en reconocimiento a su trayectoria profesional, que se ha distinguido por la contribución científica, tecnológica y de innovación, y a la formación de estudiantes altamente capacitados.

Durante la ceremonia de premiación, el académico fue elogiado por sus actividades de vinculación y divulgación científica, además del impacto que sus investigaciones han tenido en la búsqueda de soluciones a los problemas locales y regionales del sector productivo del estado de Chihuahua.

El laurel le fue otorgado por Javier Corral Jurado, Gobernador del Estado de Chihuahua, quien manifestó que se ha demostrado que, cuando una sociedad invierte en ciencia y tecnología, se impacta la competitividad, productividad y prosperidad de las naciones.

Sánchez Chávez es responsable del Laboratorio de Fisiología y Nutrición Vegetal de la Coordinación Regional Delicias del CIAD y sus principales líneas de investigación son la fisiología del estrés en plantas, metabolismo secundario, nutrición de cultivos para mejorar la calidad nutricional, biofortificación de cultivos y compuestos bioactivos en plantas.

Actualmente trabaja en un proyecto de Atención de Problemas Nacionales sobre biofortificación del frijol, con base en la suplementación a través de técnicas de nutrición vegetal, con el objetivo mejorar la calidad nutricional de este cultivo y con ello ayudar a combatir la desnutrición y la seguridad alimentaria en México.

Tras recibir el Premio, el científico manifestó que se sentía muy contento por recibir esta importante distinción. Agradeció el apoyo de su grupo de investigación en Fisiología y Nutrición Vegetal del Centro de investigación en Alimentación y Desarrollo de la Coordinación Académica Delicias. Mencionó que esta distinción tan importante que se le otorga, es el resultado del trabajo que día a día realiza en las tres áreas sustantivas: investigación, docencia y formación de recursos humanos y vinculación con el sector productivo.

Durante la ceremonia también se reconoció con dicha condecoración a Aidé Aracely Maldonado, profesora de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, y a Concepción Luján Álvarez, académico de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en el Foro de Análisis Nacional para Discutir los Desafíos Actuales y Futuros de la Investigación Científica en el País, en el marco del 35° Aniversario del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Con la representación de Cristóbal Chaidez Quiroz, académico del CIAD, en el Conversatorio de Investigador@s, se celebró este evento que tuvo el propósito de ser un espacio de reflexión ante los cambios que ha experimentado el SNI en el transcurso del tiempo.

 

Durante su intervención, Chaidez Quiroz habló sobre la necesidad de articular el trabajo en conjunto entre investigadores y promover que los académicos adscritos al SNI se vinculen con el sector social, para impulsar el Programa Nacional de Apropiación Social del Conocimiento, especialmente con jóvenes de nivel bachillerato.

 

Asimismo, representantes de la comunidad académica compartieron su opinión sobre cuáles consideran que deben ser las adecuaciones que este órgano debe realizar para adaptarse al marco de los tiempos actuales.

 

El evento tuvo sede en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) y el anfitrión fue Miguel Ojeda Ruiz, secretario general. Como parte de las actividades, Mario de Leo Winckler, director del SIN, dictó una conferencia y se realizó una mesa redonda.

 

En el evento también participaron María del Carmen Calvo, encargada de despacho de la Dirección de Investigación Científica Básica; Mario de Leo Winckler, director del SNI; Guillermo Arámburo Vizcarra, director regional Zona Noroeste del Conacyt; Daniel Lluch Cota, director feneral del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) y representantes de los Consejos Estatales de Ciencia y Tecnología de Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur.

 

El pasado 16 de agosto personal del Laboratorio de Innovación Rural de CIAD, (LIR) impartió un taller de sensibilización sobre el cuidado y reúso del agua en el contexto de una zona semiárida, como el llamado somontano sonorense, que además está inserto en procesos de mayor calado como el cambio climático.

Al taller asistieron familias del ejido San Pedro y se realizó por invitación del ayuntamiento de Ures, donde se ubica dicha comunidad. Estuvo estructurado en dos momentos: primero se ofreció una plática impartida por Jorge Chacón, de la escuela de Ecología de la Universidad Estatal de Sonora (UES), y por Antonio Ulloa, investigador integrante del LIR, cuyo propósito fue ofrecer a las familias asistentes información y acompañamiento en la reflexión sobre la problemática del agua y la producción de alimentos tanto en el mundo como en la región, así como diversas formas de contribuir a su mitigación.

Un segundo momento consistió en una visita a los tres modelos de aprovechamiento de aguas grises y aprovechamiento de residuos orgánicos, que están funcionando en la comunidad de Pueblo de Álamos, donde las propias familias usuarias de tales dispositivos expusieron a las y los participantes su propia experiencia cotidiana en el manejo de tales dispositivos y sus resultados en la producción.

Las modalidades aludidas son: autoconsumo (reúso de aguas grises en viviendas con huerto y cría de animales para el consumo familiar), autoconsumo y uso productivo (reúso de aguas grises en viviendas con huerto familiar, producción de plántulas de maguey para producción de bacanora y ordeña de traspatio para producción de queso) y uso productivo y agregación de valor (reúso de aguas utilizadas en la limpieza de la quesera para regar un huerto que produzca insumos para la agregación de valor al producto final).

Estos módulos demostrativos se realizaron bajo el patrocinio del proyecto nacional “Prototipos regionales para la seguridad, soberanía alimentaria y combate a la pobreza en trece regiones de México”, con la colaboración de la Jaqueline García Hernández, coordinadora de la Unidad Guaymas del CIAD.

 

La Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Sinaloa (Cecyte) firmaron un convenio de colaboración con el que ambas partes buscan facilitar el desarrollo en el campo de la investigación científica y tecnológica, así como en el campo académico.

El acuerdo fue firmado por Hilda Rosario Báez Sañudo, directora del Cecyte, y María Dolores Muy Rangel, coordinadora del CIAD Culiacán, teniendo como recinto el auditorio del Instituto de Capacitación del Trabajador de Sinaloa, en la Ciudad Educadora del Saber.

Durante el acto protocolario, la titular del Cecyte manifestó que esta alianza representa la formalización de la relación que desde el año pasado se inició con CIAD para facilitar el desarrollo en el campo de la investigación científica y tecnológica de alumnos y personal docente.

Por su parte, Muy Rangel compartió que para el CIAD este tipo de iniciativas significa una oportunidad para fortalecer lazos con instituciones educativas y apoyar la mejora de la educación a través de colaboraciones en proyectos de ciencia y tecnología, donde alumnos y personal docente tienen participación activa, además de la posibilidad de diferentes cursos de capacitación, de acuerdo a las necesidades de cada institución.

Como parte de las actividades, la titular del CIAD Culiacán también impartió la conferencia magistral “¡Superación profesional: un reto y muchos logros!”, en la que habló sobre la importancia de continuar capacitándose académica y profesionalmente en un mundo globalizado altamente competitivo, que cada vez exige mayor especialización.

Con el propósito de tener un acercamiento con el nuevo titular de la Coordinación de Fomento al Turismo del Estado (Cofetur), Luis Núñez Noriega, y dar a conocer los estudios realizados en este Centro en materia de investigación y planeación turística, se celebró una reunión de trabajo el día 14 de agosto en las instalaciones de esta institución.

Patricia Salido Araiza, coordinadora de la línea de investigación en turismo y desarrollo, presentó una reseña histórica de los principales trabajos realizados sobre diversos temas del turismo, así como un diagnóstico de la situación actual que guarda esta actividad.

Entre las oportunidades de desarrollo en Sonora destacó las tendencias que presenta el turismo a nivel global, así como el crecimiento sostenido que ha presentado en el estado esta industria desde las últimas dos décadas, principalmente.

Se resaltaron proyectos estratégicos como el del Home Port para la industria de cruceros en Puerto Peñasco, el de Tesoros de Sonora, el programa Actitur, así como otros identificados en los estudios conducidos por el grupo de trabajo de turismo en el CIAD, incluyendo el desarrollo de un corredor gastronómico regional en la Ruta del Río Sonora, la integración de una ruta  transfronteriza de las misiones del Padre Kino, la creación de proyectos de infraestructura carretera interestatal e intrarregional, entre otros, que buscan impulsar la competitividad turística regional desde una perspectiva sustentable.

Patricia Salido presentó algunas iniciativas que ofrecen gran potencial de desarrollo, como la formación de un clúster para promover el turismo de salud, particularmente en las comunidades fronterizas y principales destinos turísticos de Sonora. También abordó el impulso al turismo rural como una propuesta de reactivación y diversificación económica para la región del Río Sonora.

La investigadora enfatizó, asimismo, la necesidad de continuar con las actividades enfocadas a la creación y establecimiento del Observatorio Turístico de Sonora, como plataforma esencial y dinámica de información actualizada para el sector gubernamental, empresarios y prestadores de servicios turísticos, así como académicos. El observatorio, entre otros objetivos, contribuiría en el monitoreo de impactos socioculturales, económicos y ambientales del turismo a nivel destino/región, para fomentar su manejo responsable.

Por su parte, el titular de Cofetur, Luis Núñez Noriega, manifestó su interés por refrendar y continuar los esfuerzos de colaboración interinstitucional que se han venido dando desde hace ya más de dos décadas, en diversos aspectos y temas enfocados al desarrollo turístico sustentable de Sonora.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en el Congreso Nacional de Mango Sinaloa 2019 con la representación del académico Tomás Osuna Enciso, quien ofreció la conferencia “Manipulación de la floración en mango para adelantar o retrasar la cosecha”.

 

Con sede en la Universidad Tecnológica de Escuinapa, ubicada en Escuinapa, Sinaloa, y ante productores de mango, técnicos y estudiantes del área de agronomía, el académico del CIAD explicó que en esta entidad se cultivan 29,506 hectáreas de mango; de ellas, 21,203 se localizan en los municipios de Rosario y Escuinapa.

 

Agregó que dichos cultivos representan el 82% de la superficie aprovechable a nivel estatal y están distribuidas en más de cinco mil productores. El cultivo, empaque y proceso industrial del mango, mencionó, representan la principal fuente económica de la región.

 

El profesor indicó que, con base en la importancia del mango en la región sur de Sinaloa, la participación de la comunidad científica en dicho Congreso es trascendental para exponer resultados de investigaciones que ayuden a resolver problemas de las plantaciones.

 

Durante su intervención expuso parte de los hallazgos de sus investigaciones sobre los factores externos e internos que influyen en la floración del mango. Entre estos se analizó la temperatura, cuyo descenso en el invierno es determinante para la inducción floral del mango.

 

Respecto a los factores internos se revisó el papel de las hormonas en la floración, con énfasis en las giberelinas, inhibidoras de la floración en mango. Con estos antecedentes se expusieron resultados de investigaciones realizadas en el sur del estado sobre estrategias para el adelanto de floración con el uso de paclobutrazol (PBZ), inhibidor de la síntesis de giberelinas y nitrato de potasio.

 

También se habló sobre el retraso de la floración mediante la aplicación de giberelinas y poda de la primera floración, para forzar una segunda floración.

 

Asimismo, puntualizó que los principales desafíos que enfrenta la producción de mango en Sinaloa residen principalmente en la falta de agua para riego, derivado de las bajas precipitaciones y los inviernos cálidos, cuyas temperaturas bajas son insuficientes para provocar el estrés inductor de la floración.

 

Estos problemas están relacionados con el cambio climático, que afecta a todos los ecosistemas del planeta. Otras dificultades que presenta el cultivo del mango en el sur de Sinaloa se relacionan con podas, plagas y enfermedades, especialmente la mosca de la fruta, la fertilización y los problemas de comercialización e industrialización del fruto, temas que también se abordaron en el Congreso.

 

Además, dijo, el evento sirvió para fortalecer la vinculación con el sector productivo, científico y académico, con el propósito de lograr una atención más integral al mango en el sur de Sinaloa.

 

El Congreso fue coorganizado por la Secretaría de Educación Pública y el Gobierno del Estado de Sinaloa y consistió en una serie de conferencias, mesas redondas y visitas a empresas productoras y procesadoras de mango.

 

El pasado 8 de agosto, el coordinador general de Desarrollo Rural de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Salvador Fernández Rivera, visitó la quesera artesanal de la Familia Rodríguez Munguía en Pueblo de Álamos, municipio de Ures, donde pudo constatar las condiciones de inocuidad que prevalecen en la elaboración de queso regional y la aplicación de prácticas agroecológicas y de reúso de aguas grises para la producción, a pequeña escala, de calabazas, higos y chiltepín, cuya finalidad es su transformación en mermeladas picosas para agregar valor al queso.

Fernández Rivera estuvo acompañado del titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos y Pesca del Gobierno del Estado de Sonora, Jorge Guzmán Nieves; del Diputado local Fermín Trujillo Fuentes y de diversos servidores públicos de los tres órdenes de gobierno. Por parte del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) estuvieron presentes Antonio Alberto Ulloa Méndez, quien explicó el propósito general del proyecto, y Martín Carrasco Aquino, responsable de la logística; se contó, además, con la colaboración de Aarón González, coordinador de Vinculación.

La familia Rodríguez (Lázaro, Carmen y Anahí) fue la encargada de exponer el proceso de elaboración del queso, desde la crianza del ganado hasta la comercialización del producto final, enfatizando la importancia de las buenas prácticas para lograr la inocuidad y sus resultados económicos.

Al final del recorrido se llevó a cabo una reunión en el marco del programa “Proyectos de desarrollo territorial” (Prodeter) de la Sader, durante la cual Salvador Fernández destacó la importancia del acompañamiento de instituciones de investigación, como el CIAD, para lograr el éxito constatado en el rancho “Las Potrancas” de la familia Rodríguez.

El Laboratorio de Innovación Rural del CIAD está llevando a cabo proyectos de Investigación-Acción Participativa para acompañar a las familias rurales en el mejoramiento de la inocuidad de sus procesos productivos –tanto para el mercado como para el autoconsumo– y de su sustentabilidad, a través de prácticas agroecológicas y de reciclaje de materiales orgánicos.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) fue sede del Foro de Participación y Consulta Popular para la elaboración Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2019-2024 (Promarnat 2019-2024), evento que fue organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Este evento tuvo el objetivo de recoger comentarios y propuestas de la sociedad en general, con el fin de ser incluidas en el Programa Nacional de Desarrollo (2018-2024) en materia de protección medioambiental.

La convocatoria reunió a académicos, autoridades estatales de Sonora, representantes de pueblos originarios de la entidad, organizaciones obreras, miembros de la sociedad civil organizada, así como de la iniciativa privada.

En su mensaje de bienvenida, Pablo Wong González, director general del CIAD, agradeció a las autoridades estatales por elegir al Centro para realizar este encuentro y reconoció que los desafíos medioambientales regionales, así como los globales, merecen un enfoque multisectorial y transdisciplinario, que solo puede ser alcanzado a través de estas dinámicas de trabajo.

Por su parte, Guadalupe Espinoza Sauceda, coordinador de Asuntos Jurídicos de la Semarnat, en representación del titular de dicha Secretaría, Víctor Toledo Manzur, comentó que se eligió a Sonora para iniciar esta serie de foros por la trascendencia histórica del estado para la construcción del México moderno.

Agregó que este análisis se realiza desde el reconocimiento que el gobierno federal tiene acerca de la realidad de los conflictos medioambientales en el país y de la urgencia por diseñar políticas públicas con visión sustentable, biocultural y de redignificación de lo ambiental.

El vocero de la etnia yaqui, residente en Vícam, Sonora, Mario Luna Romero, fue invitado a formar parte del presídium, y en su intervención señaló que su comunidad participa en este foro con reservas, pues considera que la tribu ha sido vulnerada en sus derechos constitucionales a nivel institucional; sin embargo, manifestó que prefieren hacer valer su voz en estos espacios, que desaprovechar la oportunidad de ser escuchados.

Al igual que Luna Romero, los cientos de personas que asistieron al evento vertieron sus comentarios en ocho mesas de trabajo que se realizaron en las instalaciones del CIAD y fueron moderadas por investigadores(as) de la Coordinación de Desarrollo Regional de esta institución, donde se compartieron experiencias y sugerencias sobre sustentabilidad.

Cristina Martín Arrieta, titular de la Unidad Coordinadora de Delegaciones de la Semarnat, indicó que una vez que concluyan los foros en todo el país, regresarán al CIAD para socializar los resultados de estos a través de la concreción del programa sectorial.

El consumo de cereales comerciales ultraprocesados se ha promovido a través de la publicidad masiva como un hábito dietario saludable, pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? Científicos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) nos comparten su opinión.

Ana María Calderón de la Barca y Heliodoro Alemán Mateo, ambos profesores de la Coordinación de Nutrición del CIAD, coinciden en que es necesario, en primera instancia, puntualizar que el “cereal” no son solo los productos de hojuelas de maíz o arroz inflado que se venden en caja. También son cereales todos aquellos granos como la avena, cebada y trigo, que pueden encontrarse descascarillados o en forma integral. Algunos de estos están incluidos, después de mucho procesamiento, en los “cereales” de caja.

Los académicos concuerdan en que, a través de los medios de comunicación, se ofrece la idea de que desayunar o cenar cereal comercial diariamente es un hábito saludable, que puede favorecer al control de peso y que, incluso, puede representar un aperitivo entre comidas o como postre. Sin embargo, esto dista de ser necesariamente cierto.

Explicaron los especialistas que los “cereales” comerciales de maíz y arroz suelen caracterizarse por su alto contenido calórico, en particular por su gran aporte de azúcares y bajo o nulo contenido de fibra dietética. Aunque se promueven con propaganda de “adicionados con vitaminas, minerales, proteínas y fibra”, no brindan un aporte nutricional adecuado de proteína y fibra dietética; de hecho, tienen más fibra los frijoles y la fruta, como una pera o una naranja.

La información es saludable

Tampoco se trata de satanizar a los “cereales” comerciales como dañinos para la salud o que deban de evitarse a toda costa, aunque sí es pertinente enfatizar que no deben ser la base de la alimentación. Pueden formar parte de una alimentación donde haya frutas, verduras, proteína animal y leguminosas, señalaron. En otras palabras, si el desayuno o la cena es solo un plato de cereal con leche, es un platillo muy incompleto.

Por lo anterior, recomendaron consultar el Plato del Bien Comer, una guía que orienta con mucha claridad cómo debe de conformarse una alimentación equilibrada.

Recalcaron que es muy importante que, a pesar de que los cereales procesados de maíz y arroz sean de las comidas favoritas de los niños, no se les debe proporcionar diariamente. Especialmente deben evitarse aquellos que se ofertan como “papillas” o primeros alimentos para menores de dos años, debido a su composición desbalanceada.

Asimismo, es importante que la primera opción no sea ofrecer dichos productos, sino cereales como avena integral, cebada o mezcla de granos con frutos secos (granola sin azúcar), y mezclada con fruta fresca en trozos, como manzana o plátano, además de la leche.

Por último, los investigadores indicaron que el consejo de procurar los alimentos en su forma natural y que sean propios de la región no se restringe solo a los cereales, sino a todo lo que conforma nuestra dieta. La naturaleza ofrece, a través de los alimentos, vitaminas, proteínas, minerales, lípidos o grasas, fibra y carbohidratos, los cuales son necesarios para tener un buen estado de nutrición y salud.

A partir de este viernes miles de mexicanos(as) iniciarán sus vacaciones de verano. Este será un momento idóneo para consumir ricos pescados y mariscos, por lo que, si desea disfrutarlos de forma segura, le aconsejamos leer estas recomendaciones de la profesora Lorena Noriega Orozco, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Pescados

Al comprar pescados y mariscos existen varias cosas en las que nos podemos fijar, como el color o la textura, pero una señal inequívoca que nos advierte si el alimento que estamos a punto de adquirir es fresco o no es su olor. De acuerdo con la académica, los productos del mar frescos no huelen mal, así que, si el producto expide un aroma raro o desagradable en primera instancia, debe de evitarse.

En ocasiones, dijo, es común que, en pescaderías o puntos de venta itinerantes, exista un olor muy fuerte a pescado descompuesto, y esto puede deberse al mal manejo de los residuos de estos establecimientos o la falta de higiene del lugar. A pesar de ello, los alimentos pudieran estar en buen estado; por lo tanto, lo más recomendable es observar y detectar el olor del producto en específico que queremos comprar.

Añadió que en los grandes supermercados la mayor parte de los pescados y mariscos se mantienen almacenados en congelación para conservarlos por más tiempo, y se descongelan para su exhibición. En este caso, si vamos a comprar un pescado entero, algunas de sus características fisionómicas, como los ojos, se pueden alterar y no necesariamente significa que el producto es viejo o esté descompuesto.

En el caso de los filetes, una señal de que el pescado es viejo es cuando este empieza a oscurecer su tonalidad y a separarse las fibras del músculo, como si se tratara de hojuelas.

Camarones

Además del olor, que es un aviso de advertencia en todos los productos marinos, la firmeza del camarón y el color son indicadores de su conservación. Un crustáceo demasiado flojo puede no ser buena señal de frescura.

Aunque los tamaños y colores de los camarones varían si se trata de productos silvestres o de cultivo, el color de la cáscara de estos animales se altera y mancha cuando ha estado demasiado tiempo expuesto al sol o si no se ha mantenido bien refrigerado, por lo que es aconsejable procurar un color característico y uniforme.

La investigadora comentó que muchas personas acostumbran a extirparle el tracto intestinal al camarón antes de consumirlo, y aunque señaló que efectivamente este puede contener patógenos, muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de que lo comemos, ya que el tracto no es perceptible en tallas muy pequeñas del crustáceo.

Por último, aconsejo que durante el verano se evite consumir camarón curtido en limón, o “aguachile”, como se le conoce en el norte de México, ya que hay más probabilidades de ingerir bacterias que si se cocina bajo fuego.

Moluscos

Las almejas, ostiones, y demás moluscos bivalvos son un manjar altamente demandado en estas fechas. Estos animales se alimentan filtrando los nutrientes disponibles en el agua en la que habitan, por lo que es muy importante conocer el lugar de procedencia de estas conchas. Es sabido que algunas de las que se comercializan o venden en la calle provienen de zonas contaminadas que están en contacto con aguas residuales, como el caso de algunos tipos de almejas.

Una señal que nunca debemos pasar por alto es que, al comprarlas en su concha deben estar vivas, por lo tanto, cerradas, o bien, se cierren al tocarlas. Cuando estas no responden al tacto, significa que el animal ha muerto y no debemos de consumirlo por ningún motivo.

Jaiba

Aunque es un alimento muy rico y con importantes propiedades nutricionales por la proteína de su carne, la jaiba tiene fama de ser un producto muy sensible que, de hecho, mucha gente evita por desconocer si se puede ingerir de forma segura.

A diferencia de otros alimentos del mar, el olor de la jaiba en descomposición no es tan fuerte al principio, sino hasta que es muy avanzado. No obstante, Noriega Orozco explicó que, de manera natural, este crustáceo contiene características enzimáticas que aceleran su degradación después de su captura, por lo que, es común que su comercialización sea viva o ya cocida.

El problema, una vez cocida, es que, si hay poca higiene o falta de frío en su manejo, se favorece el crecimiento de patógenos, y es posible que nos afecte a la salud, aunque no detectemos ningún mal olor.

El color de su carne es un rasgo que también puede anticipar la calidad o frescura. La pulpa de jaiba fresca ya cocida es blanca, y a medida que pasa el tiempo, pierde ese tono blanquecino y se torna beige o amarillenta.

Por último, la investigadora del CIAD invitó a la sociedad a consumir productos marinos todo el año, ya que son una excelente fuente de nutrientes, y a seguir estos consejos permanentemente para evitar infecciones estomacales, sobre todo en infantes y adultos mayores.

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