Notas

Durante décadas, cada 8 de marzo las feministas en el mundo, América Latina y México, sentíamos la responsabilidad de exponer a la ciudadanía los orígenes y las razones políticas y sociales de la conmemoración de este día. Se realizaban escritos, ruedas de prensa, programas de radio, semanas culturales y académicas en las que era necesario recordarle a la sociedad el significado del 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer. En las conferencias que muchas dictábamos, salían a relucir las luchas de las sufragistas, el congreso de Copenhague, los sucesos de las obreras quemadas en una fabrica de Chicago y los nombres de Clara Zetkin y Alejandra Kolontái, entre otras, así como el primer congreso feminista de mexicanas en Mérida, Yucatán. De la misma manera, se hacía alusión a los primeros escritos y las primeras publicaciones feministas en Europa, Estados Unidos y México (La Revuelta Feminista, Revista Fem, Debate Feminista). Salía siempre a relucir la reveladora frase de la filósofa existencialista Simone de Beauvoir: “No se nace mujer, llega una a serlo”, escrita en su revelador libro El segundo sexo. Cientos de fechas paradigmáticas para el movimiento feminista y el movimiento amplio de mujeres, como llamamos en México por algunos años a toda esta ola de acciones y luchas por los derechos de las mujeres. En la década de los noventa, digamos que al desdibujarse o cambiar la dinámica del feminismo, hubo que explicarle a los varones, a las instituciones y a un grupo amplio de mujeres que este día era un día de conmemoración de una lucha social y que no era de “festejo del día de la mujer”; esto último se había hecho tan popular que estaba a punto de convertirse en un día parecido al 10 de mayo o, bien, al 14 de febrero, día del amor y la amistad.

 

Al mismo tiempo que esto sucedía, en México, mujeres de todos los partidos accedían cada vez más a puestos de representación popular y la participación en política tomaba fuerza, gracias a la lucha de las feministas por la igualdad y la obtención de lo que se ha denominado “la paridad de género”. Así, las ideas de equidad e igualdad aumentaban y se asumían por amplios grupos de mujeres que, aunque poco politizados o sin una conciencia feminista, llegaban al poder y defendían sus derechos como tales, hasta conformar el gran conglomerado que actualmente reconoce la necesidad de luchar por el avance social para que todas podamos vivir una vida libre de violencia. Hoy es inevitable, en la conmemoración del día internacional de la mujer, del 8 de marzo de este nuevo siglo, referirnos al momento histórico que está viviendo el país con relación a la vida de las mujeres en un mundo violento como el que ahora presenciamos.

 

El feminismo se asoma en la actualidad en todos los ámbitos de la vida de hombres y mujeres en este país. Es un movimiento teórico-académico, intelectual, social y político que ha aportado en todos los espacios de la vida de mujeres y de un importante numero de hombres. Gracias al pensamiento feminista, hoy las mujeres estudiamos, trabajamos y participamos en casi todos los lugares de la vida pública (somos mas de la “mitad del mundo”): en las instituciones, las empresas, las escuelas y las calles. Por el trabajo de cientos de feministas tenemos leyes no solo de participación política, sino leyes que norman y regulan la vida familiar y social de hombres y mujeres que integran las familias diversas en nuestro país. Hoy podemos decir que el feminismo es revolución y que, gracias a quienes nos precedieron, es actualmente un fenómeno de masas, o cuando menos que su impacto es tal que incide en todos los niveles de la estructura social.

 

La lucha de las madres con hijos desaparecidos en México y en el Cono Sur en los años setenta y ochenta del siglo pasado y las denuncias de los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, marcaron la pauta para las tomas posteriores de plazas y parques. Iniciaron las argentinas en 2015, las seguimos las mexicanas y, en el 2016, la expansión abarcó todo el continente y se escenificó en un solo grito: “Ni una menos”. Es la época en que se crearon nuevos sentidos y en la que el silencio y la impunidad sobre la violencia sexual comenzaron a ser resquebrajados. Otras han sido las consignas, un grito de denuncia abierta y colectiva sobre el abuso a nuestros cuerpos y nuestras vidas: ¡No al acoso! ¡A las mujeres no se les toca, no se les viola y no se les mata! En 2017, cuando surgió el Me Too, se dijo que era un movimiento de mujeres de Hollywood; sin embargo, sus denuncias en contra de hombres con “poder” tuvieron un impacto mundial e iniciaron públicamente el cuestionamiento de las masculinidades hegemónicas, que habían normalizado el acoso sexual y el abuso. Se conformaron colectivos y acciones específicas para denunciar la violencia sexual de que hemos sido objeto. Se escucharon denuncias en todos los sectores de mujeres, nuevos y viejos. En Sonora surgió un grupo de mujeres creativas que, en una acción colectiva, crearon El tendedero; en plazas publicas ponían una especie de tendedero de ropa para que cada mujer que deseara colgara un “posti” con su experiencia de vida cuando fue abusada o acosada. Esta época la recordaremos como la que, además de aquella en la que el piropo dejó de verse como natural, a empujones, con diamantina, pintas y quemas, e irrumpiendo en recintos otrora intocables, se han hecho o nos hicimos escuchar por todos. Pareciera ser que para algunas no había otra manera de expresar el horror ante la violencia cotidiana contra las mujeres y los crímenes que se suceden diariamente, así como ante la tortura de tantas infligida por sus parejas, esposos y familiares. La situación de violencia de género en este siglo en el mundo, América Latina y en nuestro país llegó a un grado tan grave que, a su vez, generó la expresión “violenta” como un intento de poner un límite simbólico, un límite tal que todo se conjugó para esta explosión de las nuevas generaciones de mujeres a las que no les importan ni las formas ni el que dirán, mujeres que, cansadas de sentir miedo, reaccionan con actos que escandalizan al statu quo para hacerse escuchar y visibilizar la violencia extrema.

 

La Lucha frontal por la legalización del aborto con la Marea verde durante el 2018 también ha marcado la última década. Las diversas expresiones de una misma rebeldía y los diversos feminismos se han plantado con fuerza en el panorama político actual de América Latina, en dónde México no es la excepción. En esta época el silencio se está volviendo cosa del pasado y la frase de Simone de Beauvoir: “El feminismo es una forma de vivir individualmente y una forma de lucha colectiva”, se está convirtiendo en una realidad.

 

Los asesinatos de Abril Pérez Sagaón, Ingrid Escamilla y Fátima en cuatro meses en la Ciudad de México y los recientes asesinatos en Sonora de Ámbar y Raquel Padilla en Hermosillo, de Silvia Yedit y Lourdes Leyva en Cajeme y de Paola Berenice y Claudia Aracely en Guaymas, los cuerpos encontrados con signos de violencia el 10 de febrero en San Luis Río Colorado y el del día 25 de febrero, en el que fue encontrado el cuerpo de una joven asesinada de entre treinta y treinta y cinco años en la colonia Café Combate, han dejado un claro y doloroso mensaje: la violencia feminicida es una tragedia cotidiana en nuestro país y atraviesa todos los sectores de mujeres, hay una violencia estructural que debemos discutir todos para tratarla con la seriedad y la urgencia necesaria, porque es verdad que en el México de hoy a las mujeres nos están matando.

 

Estos últimos diez años de movimiento cierran acompañados con el gran performance “Un violador en tu camino”, creado por una colectiva de feministas chilenas, Las Tesis, que se convierte en una danza de miles de mujeres en todo el planeta que, a un mismo ritmo, gritan la convicción de que en tiempo violentos el sistema mata, que la violencia es estructural y que, aunque tuviéramos la duda, la culpa no es de ninguna de nosotras. Contradictoriamente, y a pesar de las violencias estructurales que vivimos y la extrema violencia pública hacia las mujeres, el feminismo se ha vuelto hegemónico: hoy es revolución y también un fenómeno de masas; el cambio cultural ya inicia su marcha.

 

En efecto, estamos frente a un cambio de patrón de cultura que propone remodelar las formas de relacionarse. Cambios culturales para resolver la violencia de género. Las mujeres están convocando a la movilización por una causa: que se detenga la violencia en nuestra sociedad.

 

La iniciativa del colectivo veracruzano “Brujas del mar”, la cual ha tenido eco en todos los sectores y se incorpora ya como un llamado de todos los feminismos posibles a parar en contra de la violencia en el país, estemos o no de acuerdo con su ideología, arropa una marea que se percibe intersectorial y atraviesa todas las ideologías. Las mujeres se están movilizando y están siendo convocadas para este 8 de marzo a la tradicional marcha que conmemora este día de luchas y para el 9 de marzo a la huelga nacional “Un día sin nosotras”, “Si paramos nosotras se para el mundo”, “Huelga internacional feminista”, “Paremos el mundo para parar la violencia”.

 

Así que sí estamos de acuerdo en la importancia y la necesidad de mostrarle a la sociedad entera que sin nosotras la vida cotidiana no solo no funciona, sino que se viene abajo la economía y la reproducción social. Tómate, con conciencia de género y la idea clara de luchar por tu seguridad, tu bienestar, tu autonomía y en contra de la violencia hacía nosotras, un día de tu vida este 9 de marzo, pero cuida de no irte a tu casa a hacer las tareas que “te corresponden” de trabajo doméstico reproductivo. Recuerda que no es el día de las madres, que no es un día de asueto institucional, que es “un día sin nosotras”, un día para expresar nuestro dolor y mostrar que estamos en contra de la violencia estructural y feminicida.

 

Colaboración de Gilda Salazar Antúnez, investigadora de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD

 

 

 

 

 

Una excelente respuesta tuvo la invitación del Comité de Sanidad Acuícola de Sinaloa (Cesasin) a los cursos impartidos por personal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Culiacán y Los Mochis, Sinaloa, del 24 al 27 de febrero del año en curso.

Se contó con la presencia de sesenta personas de más de veinte empresas procesadoras de pescados y mariscos, quienes participaron activamente en los cursos impartidos por Lorena Noriega Orozco, investigadora del CIAD, quien cuenta con una amplia trayectoria en el área de calidad e inocuidad de pescados y mariscos.

Los temas abordados se centraron en limpieza, desinfección y uso de químicos en la industria de pescados y mariscos, así como en los procesos de certificación de la calidad e inocuidad. Los procesos de limpieza y desinfección son rutinarios, pero el tema generó gran interés por ser de trascendental relevancia para todo sistema de inocuidad.

La mayor parte de los asistentes reconoció estar familiarizado con la temática, pero manifestó que fue muy interesante reforzarla y abordarla desde otra perspectiva, pues la capacitación les hizo ver al proceso de limpieza de forma diferente y reconocer la importancia que tiene la selección adecuada de químicos de acuerdo al proceso, mientras que los temas de certificación resultaron relevantes para quienes piensan exportar en el corto o mediano plazo.

Es importante mencionar que el objetivo de estos cursos de capacitación es apoyar a las empresas procesadoras de pescados y mariscos a que continúen mejorando sus estándares de inocuidad y calidad.  

Si desea más información sobre los cursos que el CIAD ofrecerá este año sobre calidad e inocuidad de pescados y mariscos, puede consultar el siguiente enlace: electrónico bit.ly/HACCP-PescadosyMariscos2020.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Estado de Sinaloa (Sedesu) y el Colegio de Bachilleres del Estado de Sinaloa (Cobaes) firmaron un convenio de colaboración que tiene como objetivo impulsar desde los planteles acciones que contribuyan a la conservación del planeta.

En el evento, celebrado en el plantel 45 “Prof. Alejandro Calderón Vergara”, Sergio Mario Arredondo Salas, director general del Cobaes, explicó que este acuerdo trata de acciones que conviertan al personal académico y estudiantil de la institución en líderes que promuevan el rescate y la educación ambiental con capacidad, inteligencia y emoción.

Por su parte, Carlos Gandarilla García, secretario de la Sedesu, destacó que con la firma de este convenio se desarrollarán modelos de educación ambiental para que los jóvenes se involucren en la conservación del entorno e Indicó que la crisis climática y la contaminación por plásticos de un solo uso amenaza la vida silvestre y los ecosistemas.

En representación de Pablo Wong González, director general de CIAD, Miguel Betancourt Lozano, titular de la Coordinación Regional Mazatlán, dijo que se tienen que aprovechar mejor los alimentos y procurar generar mayores recursos, pero con un enfoque de sustentabilidad, ahorrando agua y energía.

Entre los alcances del convenio se establece diseñar, desarrollar y dar seguimiento, junto con la Coordinación Regional Mazatlán del CIAD, el reconocimiento de un distintivo sustentable (EcoBaes) a los planteles del Cobaes.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a todos los profesionales y estudiantes en ciencias de la salud a participar en el curso de certificación internacional en cineantropometría ISAK Nivel 1.

La cineantropometría es el área de la ciencia encargada de la medición de la composición del cuerpo humano, la cual estudia la unión entre la anatomía y el movimiento y determina su capacidad para la función en una amplia serie de ámbitos.

El propósito de la ISAK es crear y mantener una red internacional que represente a la comunidad mundial y que trascienda la geografía, la política y los límites de diferentes disciplinas, con el fin de establecer un área dinámica de labor científica.

La Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría (ISAK, por sus siglas en inglés) fue fundada como una organización de personas cuya labor científica y profesional está relacionada con la cineantropometría. 

La capacitación se llevará a cabo del 27 al 29 de marzo de 2020 en el aula 203 de la Coordinación de Programas Académicos del CIAD, en Hermosillo, Sonora, y será impartida por el maestro en nutrición clínica Édgar Fletes Lizárraga (nivel ISAK 3).

El curso tiene un costo de inversión de $4,000 para profesionales y $3,200 para estudiantes e incluye la entrega de material didáctico y equipo para la práctica. Para quienes deseen obtener la recertificación (necesario tener menos de dos años de vencida su certificación), solo es necesario presentarse a realizar un examen, que tiene un costo de $1,600.

José Antonio Ponce, técnico académico del CIAD y responsable de este taller, comentó que esta es una excelente oportunidad para que profesionales de la salud en campos como la nutrición, medicina, educación física y carreras afines consoliden su formación.

Si desea reservar su lugar en el curso, ya que tiene un cupo limitado a veinte personas, puede enviar un correo electrónico a la cuenta Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o llamar al teléfono (662) 289.24.00, ext. 315, en horario de 7:00 a 14:00 horas.

 

Alejandra Zamora Quiñónez, técnica analista de Análisis Integrales de Calidad Alimentaria del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), recibirá un reconocimiento por su labor en el Sistema Mexicano de Metrología, Normalización y Evaluación de la Conformidad (Sismenec).

 

El reconocimiento otorgado a Zamora Quiñónez está basado, principalmente, por su contribución en la difusión del trabajo del Sismenec, así como en su participación activa en la implementación del sistema de gestión de calidad del laboratorio, coordinación de auditorías para la mejora continua del trabajo, detección de desviaciones a los lineamientos de calidad e implantación de acciones correctivas, todo ello enmarcado en la correcta aplicación de las normas mexicanas para la generación de procesos y resultados con validez y confiabilidad.

 

La distinción se otorga con el objetivo de sumar acciones en beneficio de la equidad de género en el Sismenec, en el cual participan representantes de gobierno, academia, empresarias, organismos de evaluación de la conformidad y la entidad mexicana de acreditación.

 

La laboratorista del CIAD comentó que se siente feliz de recibir la condecoración “Mujeres del Sismenec”, pues significa una gran satisfacción y un logro importante en su área laboral y la impulsa a seguir trabajando e implementando acciones en este sentido; además, dijo, es importante destacar que cuenta con un equipo de trabajo comprometido con la excelencia que le alienta a seguir siempre en la mejora continua.

 

Por su parte, Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del CIAD y representante de la relación de esta institución con los sectores público y privado a quienes se les brinda servicios analíticos, felicitó a Alejandra e indicó que para el Centro esto representa un reconocimiento del liderazgo de los Laboratorios Acreditados por la EMA y de la calidad y profesionalismo de las personas analistas y signatarias que se desempeñan en ellos.

 

El Sismenec fue creado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y tiene la función de difundir la importancia de llevar a cabo análisis con estricto apego a las normas oficiales y de forma acreditada.

Por tercer año consecutivo el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participará el próximo 7 de marzo en el Vino Fest, antes llamado Vino Litoral, que se celebra en San Carlos, Guaymas, Sonora.

El objetivo de este encuentro es difundir la actividad vitivinícola de Sonora y promover la vitivinicultura, como una forma de contribuir al desarrollo económico regional.

El evento consta de una parte académica en la que se ofrecen charlas y conferencias, donde el CIAD participará con la presentación “Vino tinto, fenoles y salud”, a cargo de Consuelo Corrales Maldonado, investigadora asociada de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos. En la charla se presentarán los resultados del trabajo de investigación realizado bajo la dirección de Irasema Vargas Arispuro, y de la cual también son autores Miguel Ángel Martínez Téllez y Emmanuel Aispuro Hernández.

Entre otros temas, también se hablará sobre la ruta del vino en Sonora, la relación entre calidad y precio de esta bebida, mineralidad, mitos y, además, se compartirán testimonios de productores de vino sonorenses, como la participación de Francisco Salazar Giottonini, propietario del viñedo San Jerónimo.

Complementa el festival una cata donde los principales productores vitivinícolas del Valle de Guadalupe (Baja California), Sonora, así como de otras entidades mexicanas y estadounidenses, presentan sus principales botellas, además de una muestra gastronómica de restaurantes locales.

Los fondos recaudados por la venta de boletos se destinarán al apoyo de las asociaciones México sin Lyme ni Rickettsia y Formación en ciencia y tecnología, A.C.

 

Heliodoro Alemán, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), impartirá un curso teórico práctico sobre nutrición geriátrica en la Ciudad de México los próximos 16 y 17 de julio del presente en el auditorio del Centro Médico Nacional Siglo XXI.

México se encuentra en plena transición demográfica y epidemiológica. Se espera que para 2030 las personas mayores de 60 años alcancen la cifra de 15.2 millones. En números porcentuales llegaría al 11.7% de la población total. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), México será un país envejecido.

El fenómeno de la transición demográfica requiere de un enfoque educacional, cultural, social, económico y político que permita mejorar la calidad de vida de los futuros adultos mayores. En respuesta a este fenómeno, la OMS recomienda que los profesionales y trabajadores de la salud, así como profesores y técnicos de carreras afines tengan dentro de su formación escolar componentes sobre el envejecimiento.

Actualmente la alta prevalencia de enfermedades crónicas y comorbilidades asociadas a la edad demandan un enfoque preventivo y terapéutico integral en donde la dieta y nutrición juega un papel determinante. Asimismo, se reconoce que la funcionalidad es un nuevo componte importante en salud y hoy en día la pérdida de esta, así como la alteración en el desempeño físico son de alta prevalencia en este grupo etario. Hoy en día, se reconoce que los nutrimentos, particularmente la proteína dietaria, juega un papel importante para mantener un estado funcional compatible con calidad de vida.    

Además de la comorbilidad (coexistencia de dos o más enfermedades en una misma persona), la alteración del estado de nutrición en este grupo etario puede verse afectado por diversas causas. Dentro de los factores causales, es importante conocer los cambios biológicos, psicológicos, económicos y sociales que pueden comprometer la nutrición y el estado de nutrición. Todo ello, con el objetivo de intervenir y evitar el deterioro del estado nutricional. En la actualidad las alteraciones del estado de nutrición como la obesidad y el riesgo de desnutrición son de alta prevalencia en nuestro país. Por ello, es importante evaluar el estado de nutrición y hacer las modificaciones dietaras y nutricionales específicas dentro del tratamiento.    

El objetivo de este curso es brindar los conocimientos teóricos y prácticos y con ello mejorar los conocimientos y habilidad en el campo de la nutrición geriátrica de los participantes. En ese sentido, se pretende que los participantes al tomar el curso, mejoren su práctica clínica en el adulto mayor.

El costo del curso es de $4,500 y los participantes que concluyan las 16 horas de instrucción recibirán un diploma del Programa de Educación Continua del CIAD. Para reservar su lugar puede ponerse en contacto con Jesús de la Vega Ambriz en el correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en los números de teléfono celular 5951089323 y 5554789342 o con Heliodoro Alemán Mateo en el correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o en el teléfono (662) 289 2400, ext. 302.

En su visita a Hermosillo, Sonora, Corin Robertson, embajadora del Reino Unido en México, tuvo oportunidad de conocer parte del quehacer científico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Durante el encuentro con académicos y autoridades estatales, que se celebró en las instalaciones de la Universidad de Sonora, Pablo Wong González, Director General del CIAD, compartió con la canciller que el Centro sostiene, desde hace años, distintos convenios de colaboración con universidades y centros de investigación del Reino Unido, como la de Nottinhgam y Rothamsted Research, así como con el Centro de Ciencias del Medio Ambiente, Pesca y Acuicultura (Cefas, por sus siglas en inglés).

Asimismo, Wong González comentó que algunos de los actuales investigadores del Centro se formaron a nivel posgrado en el Reino Unido (Aberdeen, Glasgow, Hull, East Anglia, Stirling, Leeds y Londres, entre otras) y que muchos estudiantes de maestría y doctorado del CIAD han realizado estancias académicas de intercambio en instituciones inglesas.

Con el propósito de ejemplificar la relación que el CIAD sostiene actualmente con el Reino Unido, la investigadora Elisa Valenzuela Soto, investigadora de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos, expuso una investigación que se desarrolla en conjunto con Rothamsted Research, la cual ha sido financiada con el Fondo Newton.

El objetivo de este proyecto, dijo, es encontrar cuáles son los mecanismos bioquímicos y moleculares (específicamente los genes, enzimas y metabolitos involucrados) que permiten a ciertas plantas de trigo que han sido generadas para enfrentar condiciones de calor responder a altas temperaturas y a condiciones de sequía.

Araceli Pinelli Saavedra, investigadora de la Coordinación de Nutrición del CIAD, también participó en el encuentro que sostuvieron con la embajadora en el marco de una reunión de exbecarios del programa Chevening, a través del cual mexicanos(as) han tenido la oportunidad de estudiar en el Reino Unido.

Nuestro acelerado ritmo de vida nos obliga a comprar frutas y verduras para una y hasta dos semanas por anticipado. Sin embargo, muchas veces estas se echan a perder o están inmaduras cuando deseamos consumirlas; por eso, Miguel Ángel Martínez Téllez, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), nos da consejos para superar estos obstáculos.

Comprar lo necesario

Es recomendable no acostumbrarse a tener mermas, pues a veces por la falta de tiempo para ir a la tienda, compramos frutas y verduras de más y un porcentaje de estas terminan descomponiéndose y van a la basura. Considerando el gran problema que representa el desperdicio de alimentos en nuestro planeta, podemos ayudar a combatir esta contrariedad haciendo un consumo responsable.

No lavar antes de guardar

Una vez que llegamos a casa y desempacamos los alimentos, las frutas y verduras deben guardarse en el refrigerador o a temperatura ambiente sin lavarse, ya que la humedad puede acelerar la descomposición o el crecimiento de microorganismos. El lavado o desinfección debe de realizarse en el momento justo antes de consumirse, utilizando de 10 a 15 gotas de cloro comercial por cada litro de agua y sumergiéndolas durante 2 a 3 minutos.

Temperatura ambiente y refrigerador

Existen frutas climatéricas, como plátanos, manzanas, mangos, que pueden seguir madurando lentamente a temperatura ambiente. No obstante, hay otras que no maduran a temperatura ambiente y requieren resguardarse en el refrigerador para su conservación. A medida que baja la temperatura se reduce la actividad metabólica de las frutas y verduras, por lo que es aconsejable que los alimentos que estén más “verdes” se dejen a temperatura ambiente en un frutero y los que se encuentren en una fase de mayor maduración se almacenen en el refrigerador.

Los niveles del refrigerador

Las frutas y hortalizas deben de depositarse en los cajones inferiores del refrigerador, a una temperatura promedio de cuatro grados Celsius, que es la temperatura a la que funcionan los refrigeradores caseros, además de que la condición de hermetismo de los cajones propicia la mejor conservación de los alimentos en casa. Si no contamos con suficiente espacio, debemos procurar poner el resto en el estante inmediato superior a los cajones. Es importante subrayar que el frío excesivo daña el tejido celular de estos alimentos, por lo que deben de evitarse temperaturas que reduzcan su calidad, sabor y textura.

Estibar apropiadamente

Como sabemos, un tomate y una papa tienen diferente nivel de firmeza, por lo que, al guardar las diferentes frutas y verduras en el cajón del refrigerador, debemos evitar estibar las de menor firmeza debajo de las de mayor peso, ya que esto podría acelerar su deterioro.

Atmósfera controlada

Al ser máquinas con diferentes condiciones de funcionamiento y desgaste, los frigoríficos pueden producir diversas condiciones de humedad, por lo que un buen consejo es guardar las frutas y verduras en recipientes herméticos o bolsas de plástico (esta última no debe ser la primera opción, por cuestiones de sustentabilidad) con el fin de crear una atmósfera modificada que les ayude a conservar su turgencia (nivel de humedad) y que, a la vez, propicie la acumulación de CO2 liberado por el propio alimento y este ayude a extender su vida útil, debido a su efecto inhibidor del crecimiento de algunos microorganismos relacionados con el deterioro de las frutas y hortalizas.

Frutos secos y especias

Estos deben de almacenarse fuera del refrigerador a temperatura ambiente y en un lugar seco. Es relevante que se encuentren en recipientes o empaques sellados para evitar que absorban humedad del ambiente y que se contaminen por microorganismos o fauna nociva.

Almacenamiento mezclado

Existen frutas como la manzana, mango, guayaba y plátano, entre otras, que son productoras de etileno, el cual, al ser liberado, acelera la maduración de frutos próximos. Por ello, debemos evitar el “almacenamiento cruzado”. Al menos, claro, que lo que se desee sea lograr que una fruta madure más rápido de lo normal. Por ejemplo, si tenemos un aguacate que aún está “verde” y lo queremos comer al día siguiente, podemos guardarlo en el mismo recipiente junto a un plátano o una manzana a temperatura ambiente. En veinticuatro horas podremos notar un gran cambio.

Congelar para después

Algunas frutas como el mango, plátano y durazno, entre otros, así como verduras tales como el brócoli, coliflor y ejotes pueden ser congelados para comer después sin que esto afecte su consistencia y sabor, aunque sí pierden ligeramente su calidad nutricional. En el caso de los frutos solo es necesario cortar, almacenar en un empaque sellado y guardar en el congelador.

En el caso de las verduras, se puede realizar la técnica llamada “escaldado”, la cual consiste en sumergir dichas hortalizas en agua hirviendo por alrededor de un minuto o dos, enfriar con rapidez, escurrir y posteriormente empacarlas y congelarlas. Este proceso brinda un mejor gusto, color y sabor que si se guardan sin escaldar.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) visitó la comunidad de El Júpare en Huatabampo, Sonora, para compartir con niños(as) y jóvenes talleres, conferencias y prácticas sobre alimentación y salud.

Un equipo integrado por personal de ciencia y tecnología de las coordinaciones de Nutrición, Desarrollo Regional, Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y Vinculación visitó a alumnos(as) de las primarias Basilio Vadillo y Adolfo López Mateos, así como de la Secundaria Técnica No. 63, en el auditorio de la Secretaría de Desarrollo Social de la comunidad.

Lo anterior se realizó en el marco del programa “Cómo como con ciencia”, iniciativa a través de la cual, desde 2014, el CIAD comparte parte de su quehacer científico y tecnológico con estudiantes de educación básica, con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt).

Los temas que se abordaron consistieron en exposiciones sobre cómo leer las etiquetas nutrimentales de los alimentos procesados, conocer la cantidad de azúcar que tienen los alimentos y la importancia de consumir verduras y frutas y hasta chile para llevar una dieta balanceada.

Aarón González Córdova, Coordinador de Vinculación del CIAD, comentó que históricamente la institución ha estado comprometida con el desarrollo regional y una forma de hacerlo es garantizar que el conocimiento que se produce en el Centro llegue a las comunidades rurales. Agradeció al equipo de CIAD que se desplazó al sur del estado para atender esta actividad, la cual no hubiera sido posible sin el apoyo de las autoridades locales, quienes se mostraron siempre abiertos a colaborar para realizar los programas.

Asimismo, a través del Plan Nacional de Apropiación Social de la Ciencia que promueve la actual administración del Conacyt, el CIAD ha redoblado esfuerzos para incentivar las vocaciones científicas en niños(as) y jóvenes sonorenses.

 

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