Notas

Las vacaciones de verano empezarán con el pie derecho, pues la diversión está de vuelta con la edición de julio del programa Sábados en la Ciencia, que esta vez permitirá a los pequeños convertirse en científicos en la cocina de su casa.

”Biomoléculas en la cocina” es el nombre del taller en el que los niños(as) tendrán la oportunidad de conocer la estructura molecular de algunos alimentos, a través de divertidos experimentos que realizarán con instrumentos científicos de verdad.  

Con este propósito, las investigadoras de la Universidad de Sonora (Unison) Irlanda Lagarda Díaz y Ana Gloria Villalba ofrecerán una charla en “La Burbuja” Museo del Niño, que será sucedida por dinámicas en las que los asistentes analizarán frutas, verduras y galletas.

De acuerdo al comité organizador, este evento tiene el objetivo de fomentar el interés en la ciencia en la niñez de Hermosillo, Sonora, mediante actividades con las que podrán aprender sobre bioquímica de los alimentos.

La cita es a las 10:00 horas del sábado 24 de marzo en el interior del museo. Es necesario reservar su lugar (ya que el cupo es limitado), lo cual puede hacerlo en un formulario electrónico disponible en la página de Facebook “Sábados en la Ciencia Noroeste”.

Recuerde que es muy importante que los niños que participen en los eventos de Sábados en la Ciencia vayan siempre acompañados por una persona adulta.

Sábados en la Ciencia es un programa de divulgación científica dirigido al público infantil que mensualmente realizan el Ciad, la Unison, “La Burbuja”, Museo del Niño, y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt).

La mayoría de la personas nos rehusamos a asistir regularmente al dentista. Las fobias a las agujas y a los sonidos de los escaladores ultrasónicos conectados a las unidades dentales son las principales causas de este rechazo.

Sin embargo, son pocas las personas que conocen los riesgos potenciales, no necesariamente fobias, de adquirir bacterias potencialmente patógenas del agua y de los equipos utilizados en los consultorios dentales.

Las jeringas de aire / agua y los escaladores ultrasónicos están conectados a las unidades dentales por una red de tubos de plástico de pequeño calibre a través de los cuales se propulsan el agua y el aire que son requeridos para los tratamientos dentales.

La mayoría de las unidades dentales están conectadas directamente a los sistemas de distribución de agua potable municipal, agua que obviamente no es estéril, y que contiene una microbiota, la cual termina adherida a las tuberías de las unidades dentales, generando agregados bacterianos también llamados biopelículas, las cuales una vez que se establecen son difíciles de eliminar 1.

El Dr. Jean Barbeau de la Universidad de Montreal reporta que el agua de las unidades dentales puede contener hasta doscientas mil bacterias por mililitro de agua 2. Además, reporta que en un estudio realizado en los Estados Unidos de América en 1993, se demostró la presencia de bacterias en el agua de ciento cincuenta unidades dentales en cincuenta y cuatro sitios en un área de tres estados.

En dicho análisis, se encontró un promedio de 49,700 bacterias por mililitro de las líneas de jeringas de aire / agua y 72,500 de las líneas de la pieza de mano. Aunque la mayoría de las bacterias presentes en agua potable no son de alto riesgo, existen reportes de la presencia de patógenos oportunistas (30% de la población bacteriana) de las cuales destacan Pseudomonas aeruginosa, Legionella pneumophila y Mycobacterium no tuberculoso.2

Es importante mencionar que las posibilidades de que un paciente experimente una infección asociada a un procedimiento dental es baja; sin embargo, existe una creciente preocupación y observancia al incremento de grupos bacterianos multirresistentes a los antibióticos que habitan las biopelículas.

Se cree que estas podrían ser un riesgo para la población en general, pero con mayor acentuación en poblaciones vulnerables (adultos mayores y niños) o con enfermedades crónico degenerativas (obesidad, diabetes, cáncer, etc.) que asisten a realizarse tratamientos dentales. Estas bacterias oportunistas pueden provocar infecciones respiratorias, septicemia e incluso, en casos graves, la muerte.3

¿Que hacer?

Se ha propuesto el uso de agua destilada o estéril en las unidad dentales; sin embargo, el personal que labora en los consultorios dentales debe tener presente que el sistema interno de la unidad dental pudo haberse colonizado con biopelículas bacterianas debido al uso previo con agua potable, por lo que el agua destilada o estéril se contaminará a medida que pasa a través de las líneas.

Es recomendable realizar un análisis de laboratorio para verificar la calidad microbiológica del agua que fluye por la unidad dental. Otra sugerencia es la implementación de sistemas de filtración por personal especializado en el tema.

También, al comienzo de cada día, se puede realizar una purga del sistema empleando para ello concentraciones adecuadas de desinfectantes (cloro y sus derivados y ozono, entre otros). Hacer fluir agua a alta presión en las unidades dentales puede ser otra opción para remover la presencia de biopelículas.

Finalmente, según las asociaciones dentales nacionales e internacionales, así como la Organización Mundial de la Salud, sugieren que se visite de manera regular al dentista (al menos cada seis meses) para tener una salud bucal adecuada.

Así que dejemos a un lado las fobias y démonos el tiempo para preguntarle al médico dentista cuáles son sus procedimientos de operación estándar de sanitación de las unidades dentales, que permitan asegurar una buena calidad microbiológica del agua.

Colaboración de Cristóbal Chaidez Quiroz, investigador del Ciad.

Referencias

  1. E. E. Geldreich. Microbial quality of water supply in distribution systems. CRC. New York: Lewis Publishers. 1996.
  2. J. Barbeau. “Waterborne biofilms and dentistry: the changing face of infection control”. Journal of the Canadian Dental Association. 66: 539-541. 2000.
  3. C. L. Pankhurst. “Risk assessment of dental unit waterline contamination”. Primary dental care. 10 (1): 5-10. 2003.

 

 

María Dolores Muy Rangel, titular de la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), compartió con rectores y coordinadores académicos de Sinaloa su visión sobre los posgrados en la entidad.

Con sede en la Escuela Normal de Sinaloa, Muy Rangel impartió el Primer Taller de Análisis de Posgrado e Investigación, con el objetivo de dar conocer el estado actual del posgrado en Sinaloa y buscar alternativas que permitan incrementar el número de posgrados en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).

En este encuentro participaron rectores y coordinadores de los programas académicos de postgrado de las diferentes instituciones educativas del estado, que forman parte de la Comisión Estatal para la Planeación de la Educación Superior (Coepes)

Esta comisión tiene como objetivo incrementar la oferta educativa en posgrados de calidad pertinentes y el número de proyectos de investigación y de investigadores, todo acorde a los requerimientos del desarrollo económico del estado.

De acuerdo a Muy Rangel, en Sinaloa se tiene el registro de setenta y siete instituciones de educación superior públicas y privadas, entre ellas, universidades autónomas, universidades politécnicas e institutos tecnológicos.

Dichos organismos, dijo, deben ser considerados como una fuente de futuros estudiantes de posgrado. Sin embargo, dada las necesidades de crecimiento de Sinaloa, según las vocaciones regionales, el 12.9% de los posgrados se enfocan, principalmente, en los programas de Ciencias Naturales, Matemáticas y Estadística, Ingeniería, Manufactura y Construcción y Tecnologías de la Información y Comunicación.

Por lo anterior, concluyó, es importante hacer el análisis de fortalezas de las instituciones que ofertan estudios de maestría y doctorado en el estado, para dirigir, hacer más eficientes y ofrecer mejor calidad educativa a los egresados.

 

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) creó el consorcio Alianza Estratégica Sustentable de la Región Pacífico Sur (Adesur) para impulsar el desarrollo sustentable de la industria agroalimentaria de Guerrero, Chiapas y Oaxaca.

Este consorcio está integrado por cuatro instituciones pertenecientes a la red de centros públicos de investigación del Conacyt: el Centro de Investigación Científica de Yucatán (Cicy), el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y el Centro de Investigación en Ciencias de Información Geoespacial (Centrogeo), que desde 2015 ya habían colaborado desarrollando proyectos conjuntos.

El objetivo primordial del consorcio, que contará con un área física de alrededor de mil cien metros cuadrados de construcción en Acapulco, Guerrero, es generar desarrollo científico y transferencia de tecnología en las diferentes cadenas de valor, desde la materia prima hasta su comercialización y nuevos mercados.

“En Adesur tenemos como visión ser el consorcio de referencia nacional en la actividad agroindustrial mediante la cooperación y el desarrollo de proyectos de investigación conjunta y queremos servir como una plataforma de incubación y aceleración tanto para Guerrero como para los estados de la región Pacífico Sur”, dijo el doctor Lorenzo Felipe Sánchez Teyer, director general del CICY en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.

La estrategia de investigación y transferencia de tecnología del consorcio se alinea a las agendas de los estados de la región Pacífico Sur para poder impactar en cadenas de valor. Señaló, además, que se prestarán servicios tecnológicos de calidad para la resolución de problemáticas del tejido productivo de la agroindustria de la región.

Tanto Cicy como Ciatej y Ciad poseen una gran experiencia en diferentes temáticas del área agroalimentaria y en distintos tipos de cultivos, mientras que Centrogeo tiene un amplio conocimiento de geomática, localización y de datos espaciales.

“La idea es integrar equipos de investigación con diferentes especialidades, trabajar de la mano con las instituciones de los estados y con asociaciones de productores y empresas para empezar a hacer la transferencia de tecnología y que esté disponible para todos los sectores”, señaló Sánchez Teyer.

Asimismo, dijo que el equipamiento del consorcio será moderado, ya que uno de los objetivos no es duplicar los esfuerzos e inversión, sino aprovechar las capacidades con que ya cuentan los centros de investigación y transferir la tecnología que han desarrollado durante años.

Adicionalmente, el director del Cicy enfatizó sobre los planes para que el consorcio se vuelva autosuficiente a mediano plazo. Dijo que la idea no es depender del gobierno federal, sino que, a través de la relación con empresas y productores, así como con la generación de valor agregado, se debe generar una tasa de retorno que permita alcanzar su autosuficiencia económica.

Por su parte, el doctor Inocencio Higuera Ciapara, director general de Ciatej, apuntó que inicialmente se trabajará sobre algunas de las cadenas alimentarias más importantes de la región del sureste de México, entre las que se encuentra el cocotero, el agave mezcalero, el mango, el café, el frijol y la producción acuícola.

El también investigador dijo que este consorcio busca resolver la problemática del desarrollo sustentable en las cadenas agroalimentarias de la región. Puso de ejemplo la cadena del mezcal, que en los últimos años ha tenido un gran auge en el mercado nacional e internacional.

“Debemos de diseñar políticas públicas que permitan que esa industria siga floreciendo, pero para que esto suceda y tenga un impacto positivo sobre las comunidades y los pequeños productores, es necesario instrumentar una política de repoblamiento de los agaves, debido a que la sobreexplotación de las poblaciones silvestres puede matar a la gallina de los huevos de oro”, comentó Higuera Ciapara.

Agregó que cada cadena agroalimentaria tiene sus problemáticas específicas que van desde la huella hídrica, la huella de carbono y el flujo energético, con la domesticación de especies cultivables y, en otros casos, con el uso de biotecnología para identificar marcadores moleculares que permitan el mejoramiento genético acelerado de las especies.

Zona estratégica

El estado de Guerrero, aunque sufre de un gran rezago en muchos indicadores, también posee un gran potencial, indicó Sánchez Teyer, y explicó que la decisión de instaurar el consorcio en Guerrero obedece al deseo de convertir el conocimiento en valor, de forma que el conocimiento repercuta en la calidad de vida de los habitantes de Acapulco.

Otra de las razones por las que se eligió Guerrero es porque ocupa el primer lugar en producción de coco y el segundo como productor de agave mezcalero. En el estado se conjuntan las materias primas, las cadenas de valor y la gente que vive de ellas, por lo que la ciencia y la tecnología pueden mejorar la calidad de vida.

El consorcio tiene asignados hasta el momento siete investigadores adscritos al programa cátedras y se pretende que el número aumente a veinte una vez que el arranque operaciones en su sede física durante el segundo semestre del 2018.

Adicionalmente, se tendrá una interacción con las instituciones de educación superior de Oaxaca, Guerrero y Chiapas para formar recursos humanos altamente especializados y capacitar a empresarios, productores y familias para trabajar de mejor manera el campo.

Colaboración de Ricardo Capilla, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

 

La Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) participó en la colocación de la primera piedra del Centro de Negocios de la Central de Abastos de Culiacán, misma que será convertida en el Parque Agroalimentario Siglo XXI.

Como un proactivo eslabón académico con el Gobierno del Estado de Sinaloa, con este acto el Ciad Culiacán reiteró su compromiso con el desarrollo del sector productivo, al respaldar esta iniciativa.

La construcción y equipamiento del centro de negocios servirá para la capacitación y la implementación de aplicaciones de gestión avanzada para la automatización de los procesos administrativos de las empresas donde se incremente la competitividad a través de la innovación.

Este recinto buscará ofrecer herramientas para generar nuevas ideas de emprendimiento. Para este Centro de Negocios se contemplan veinte millones de pesos, con participación del gobierno federal, a través del Instituto Nacional del Emprendedor, el Gobierno del Estado de Sinaloa y la iniciativa privada de la región.

Este proyecto forma parte de la modernización de la Central de Abastos, cuya vertiente fundamental es el Parque Agroalimentario Siglo XXI, el cual está llamado a ser un centro logístico y de movilización de alimentos.

El Parque contempla la oferta de servicios que aseguren la calidad e inocuidad de los alimentos, así como espacios para realizar prototipos de los productos que se generen como resultado de nuevas ideas de negocio y capacitación para el personal involucrado.

En ese sentido, el Ciad ha sido invitado a participar en este nuevo proyecto a través de la oferta de los servicios anteriormente mencionados.

En el evento participaron Javier Lizárraga Mercado, secretario de Economía del Gobierno de Sinaloa; Macario López, director de la Central de Abastos; Heriberto Vlaminck, presidente del Parque Agroalimentario Siglo XXI, y Morayma Yaseen Campomanes, Subsecretaria de Planeación Económica de Sinaloa; María Dolores Muy Rangel, Coordinadora del Ciad Culiacán y José Basilio Heredia, investigador de este centro.

Los niños migrantes experimentan altos niveles de estrés, tanto en su travesía a través de México como en Estados Unidos, afirmó el investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), Jesús Laborín Álvarez.

Ante la noticia de que el gobierno estadounidense, como parte de su marco legal de política migratoria, retiene en concentraciones especiales a menores de edad, cuyos padres fueron detenidos por estar ilegalmente en el país, el experto en psicología social se refirió a las consecuencias en la salud mental que los niños y niñas pueden enfrentar.

El académico explicó que, en los estudios en los que ha participado, donde se han observado, entrevistado y aplicado escalas estructuradas a niños y niñas indígenas migrantes del sur de México, que viven de manera temporal o definitiva en las distintas zonas agrícolas de Sonora, los menores refieren haber sido víctimas de discriminación por parte de niños y adultos mestizos, por su acento en el habla, rasgos físicos y vestimenta.

En los casos de las y los infantes inmigrantes que están en Estados Unidos, se puede afirmar que estos enfrentan diversas situaciones mayores de discriminación y rechazo. De hecho, hay estudios que señalan que se mantienen con miedo constante, que no logran adaptarse y, en consecuencia, su bienestar psicológico se ve disminuido.

Un menor que es separado de sus padres de forma abrupta y violenta, y que es llevado a la fuerza a centros de detención y contenido en mallas metálicas, como lo ha hecho el gobierno norteamericano, necesariamente sufre algún trastorno psicológico, como ansiedad y depresión, indicó el científico social.

Asimismo, señaló que el estrés, el sentimiento de pérdida y el desamparo por los que actualmente atraviesan los 2,342 niños detenidos, según cifras oficiales de EE.UU., hace necesario que reciban con urgencia atención psicológica, aunque lo más importante es que se reúnan nuevamente con sus padres.

Laborín Álvarez comentó también que, a nivel intrapersonal, esta noticia nos debe servir como sociedad para ser realmente sensibles respecto al fenómeno de la migración y al trato que le damos a los menores, hombres, mujeres y familias migrantes en condición de tránsito o establecidos; por ello, agregó, debería ser nuestra obligación establecerles condiciones seguras y de menor riesgo o costo psicológico para alcanzar sus objetivos de vida.

“Hay que estar conscientes de que situaciones igualmente lamentables ocurren dentro de México, con familias sudamericanas que recorren todo el país en búsqueda del sueño americano”, concluyó.

Un importante evento de trascendencia para los productores y comercializadores de mango en Sinaloa se realizó el pasado lunes 18 de junio en el municipio de Escuinapa de esa entidad federativa, donde se firmó un convenio de colaboración entre el Clúster del Mango Sinaloense, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) y otras instituciones académicas y de investigación.  

En lo que constituyó un encuentro entre el sector productivo, gubernamental y académico, la reunión contó con la participación de Javier Lizárraga Mercado, Secretario de Economía del Estado de Sinaloa; Ernesto Rivera Valdez, Presidente del Clúster del Mango, y Óscar Espinoza Villareal, Presidente de Pellet México, así como de representantes de las instituciones involucradas en la firma del convenio.

En representación del Ciad, estuvo presente María Dolores Muy Rangel, Titular de la Coordinación Regional Culiacán, quien señaló que la firma de este acuerdo mantiene la relación de trabajo entre los productores de mango y fortalece los lazos de colaboración entre instituciones involucradas con el clúster.

Por su parte, Lizárraga Mercado mencionó que este pacto con las instituciones académicas y de investigación y los productores de mango es relevante y necesario para los miembros de este clúster, pues se busca potenciar la economía de Sinaloa a través de la comercialización del mango de exportación y en el mercado nacional.

Añadió que se pretender tener un impacto social con la generación de empleos, a la vez que se procurar cuidar del medio ambiente, a través del aprovechamiento de los subproductos del mango para el desarrollo de productos de valor agregado. Todo esto mediante la suma de esfuerzos científicos, académicos y gubernamentales.

En su intervención, Espinoza Villareal expuso algunos temas relacionados con el uso de biomasa para la elaboración de biocombustible a través de un proceso mediante la explotación de residuos del hueso de mango.

También comentó de la importancia que ha adquirido en el país y en Sinaloa el desarrollo del turismo sustentable, como una actividad económica que permita otra fuente de activación económica de lugares específicos de la entidad.

Además del Ciad, las instituciones firmantes del convenio fueron la Universidad Politécnica de Sinaloa, el Instituto de Capacitación para el Trabajo de Sinaloa, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias y el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa.

Una oportunidad para que estudiantes de licenciatura, interesados en continuar su formación académica al estudiar una maestría en el Ciad, comiencen su carrera en la investigación científica, es la que ofrece la convocatoria del Programa de Iniciación a la Investigación para la Formación de Capital Humano de Alto Nivel 2018.

La invitación es para que alumnos(as) que se encuentren en los últimos dos semestres de sus estudios universitarios y que tengan la intención de titularse a través de la elaboración de una tesis de investigación, se acerquen al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad).

En dicho programa, las y los estudiantes recibirán asesoría personalizada de las y los profesores investigadores de las diferentes coordinaciones del Centro en Hermosillo y Guaymas (Sonora), Culiacán y Mazatlán (Sinaloa) y Cuauhtémoc (Chihuahua), así como en los consorcios Cidea (Pachuca, Hidalgo) y Cidam (Morelia, Michoacán).

El objetivo es apoyar el talento y promover la vocación por la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación en los jóvenes interesados, a través del acercamiento con los posgrados en Ciencias y en Desarrollo Regional que ofrece el Centro.

La convocatoria estará disponible a partir del 25 de junio del presente en el sitio electrónico www.ciad.mx/posgrados y solo estará abierta durante unos días, por lo cual esta información ha sido liberada anticipadamente, con el fin de que quien tenga interés reúna con tiempo los documentos necesarios, como el certificado de estudios universitarios, CURP, cartas de recomendación de profesores y carta de exposición de motivos, entre otros.

Cabe señalar que durante su estancia de investigación, de agosto a diciembre de 2018, las y los participantes recibirán una beca mensual de tres mil pesos, siempre y cuando cumplan con los términos y condiciones de la convocatoria.

Herlinda Soto Valdez, titular de la Coordinación de Programas Académicos, comentó que esta es una excelente oportunidad para que los estudiantes crezcan académicamente, bajo la asesoría de científicos(as) altamente reconocidos a nivel nacional e internacional.

Por último, indicó que a partir del lunes 25 de junio, quien desee mayor información, puede llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 262, escribir un correo electrónico a la cuenta Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o consultar el portal institucional www.ciad.mx/posgrados o la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

No solo son deliciosas, sino también una fuente nutricional de excelente calidad para la salud humana; por eso, te compartimos cinco razones por las cuales debes consumir uvas.

Estos consejos son recomendaciones del Dr. Miguel Ángel Martínez Téllez, investigador de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Poderoso antioxidante

Este fruto es rico en flavonoides, taninos y antocianos. Sus semillas contienen resveratrol, una sustancia que retrasa el envejecimiento celular, lo que las convierte en un poderoso antioxidante y antiinflamatorio. A estos compuestos bioactivos también se les han atribuido propiedades anticancerígenas.

Fuente de vitaminas y minerales

Las distintas variedades de uva ofrecen vitamina K, que ayuda a la coagulación de la sangre; vitamina C, la cual es indispensable para el sistema inmunológico; vitamina B6, que desempeña un importante papel en la metabolización de alimentos, además de ácido fólico y vitamina E, cuya capacidad antioxidante previene el envejecimiento prematuro. También es rica en minerales como potasio, magnesio y calcio, principalmente.

Valor calórico

Además de contener una gran cantidad de agua, fibra y azúcares saludables, la uva es una gran opción de refrigerio, pues se calcula que cien gramos de uva blanca aporta cuarenta calorías, y la uva morada alrededor de sesenta, por lo que representan una excelente opción para las personas que buscan controlar su peso sin sufrir hambre.

Cardioprotección

Es importante que la uva se coma con todo y cáscara, ya que en esta es donde se encuentra la mayor cantidad de sus beneficios, como los fenoles y taninos, a los que se les adjudica la capacidad de fortalecer las paredes arteriales, así como el ya mencionado resveratrol, que se ha asociado como coadyuvante contra enfermedades cardiovasculares.

Este viernes comenzarán oficialmente las vacaciones de verano para niños y niñas de nivel preescolar y básico. Si usted está interesado en que su hijo haga algo de provecho en esta temporada, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad) le tiene una magnífica noticia.

El Ciad invita a los niños hermosillenses a inscribirse en el taller de verano “Kids”, un curso de capacitación sobre alimentación y actividad física que será impartido por personal del departamento de nutrición pública y salud de esta institución.

Las y los pequeños desarrollarán su motivación, habilidades y conocimiento, que en conjunto les ayudarán a tener una alimentación y actividad física adecuadas para lograr un estilo de vida saludable.

El taller consta de cuatro módulos: Estilo de vida saludable, ¿Por qué y cómo cambio mi alimentación y la de mi familia?, ¿Por qué y cómo nos activamos físicamente yo y mi familia? y Estrategias de alimentación y actividad física.

Las actividades se realizarán de lunes a viernes de 8:00 a 15:00 horas de la semana del 27 de junio al 13 de julio, y tendrán como sede las instalaciones del Ciad en Hermosillo, Sonora, en carretera a La Victoria km 0.6.

El curso tiene un costo de $2,160, lo cual incluye un refrigerio diario para cada menor y una constancia de participación. El cupo es limitado y el cierre de inscripciones es el próximo martes 26 de junio.

Si desea conocer más sobre este taller, puede solicitar información a través de la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo” o llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 348, o al celular (662) 128 0466.

 

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