Notas

En el marco del 37° Aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se celebrará el encuentro más importante en México e Iberoamérica en materia de protéomica, el cual tendrá lugar en Acapulco, Guerrero, del 20 al 23 de octubre.

Las herramientas postgenómicas basadas en espectrometría de masas son las de mayor y rápido desarrollo en los últimos años. Los análisis proteómicos y metabolómicos permiten identificar metabolitos y proteínas, y detectar cambios cualitativos y cuantitativos, lo que ayuda a comprender más a fondo la biología de animales, plantas y microorganismos involucrados en la producción y conservación de alimentos y en la salud y la alimentación. La aplicabilidad de estas herramientas abarca prácticamente cualquier área del conocimiento en ciencias biológicas.

En esta ocasión, la reunión albergará también al Octavo Simposio de la Sociedad Mexicana de Proteómica, al Tercer Encuentro de la Organización Panamericana de Proteoma Humano y al Segundo Simposio Iberoamericano de Espectrometría de Masas.

En el evento participarán ponentes de otros países y nacionales con amplia experiencia en diversas áreas de investigación como la protéomica, metabolómica y venómica. Dentro de las actividades del evento se contempla la impartición de conferencias magistrales y la presentación de trabajos libres (el cierre del registro es el próximo 20 de septiembre).

En la antesala del encuentro se realizarán dos talleres pre-simposio: “Nuevos métodos estadísticos para anotar datos metabolómicos no identificados y medir la diversidad química”, que será impartido por Christopher Jeffrey, de la Universidad de Nevada, Reno, e “Interpretación funcional de datos de proteómica utilizando MaxQuant y otras herramientas computacionales de acceso libre”, ofrecido por Genaro Pimienta Rosales, del SBP Medical Discovery Institute de La Jolla, California.

En representación del CIAD, José Ángel Huerta Ocampo, catedrático Conacyt adscrito a la Coordinación de Ciencia de los Alimentos y miembro del Comité Organizador del encuentro, invitó a la comunidad académica de México a participar en el evento y resaltó la calidad de los ponentes que asisten de diferentes partes del mucho, así como la importancia de los talleres pre-simposio, en particular para quienes desean aprender a analizar datos de experimentos proteómicos y metabolómicos con herramientas de libre acceso.

Con el objetivo de intercambiar opiniones y experiencias en torno a la transformación que ha experimentado el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), en el marco de su 35° Aniversario, se celebró una mesa redonda en la que tuvo participación el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

Belinda Vallejo Galland, investigadora de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA) e integrante del SNI desde 1995, fue invitada por Guillermo Arámburo Vizcarra, encargado de despacho de la Dirección Regional Noroeste del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), a participar en una mesa redonda en la que también intervinieron académicos de la zona.

El evento, que se desarrolló en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (La Paz, B.C), tuvo el propósito de hacer un análisis crítico y reflexivo para construir una síntesis histórica del funcionamiento del SNI y examinar los retos en la coyuntura actual y vislumbrar los desafíos futuros. 

Durante su intervención, Vallejo Galland compartió que desde un principio su carrera profesional fue impulsada por el Conacyt, pues, gracias a sus becas de posgrado, pudo realizar su maestría y doctorado, así como regresar al país (1994) mediante el programa de repatriación de científicos.

En su análisis sobre el SNI, comentó que la apertura del Sistema para que el académico pueda realizar investigación multidisciplinaria permite avanzar en la generación de conocimiento colectivo a través de las publicaciones científicas y la formación de estudiantes de licenciatura y posgrados.

Agregó que, aunque es un tema controversial, está de acuerdo en que el SNI debe continuar brindando estímulos económicos a los profesores(as) adscritos, pues son becas a la excelencia y no una parte integrada al salario, que exhortan a los académicos a la superación constante.

Los esfuerzos actuales del Conacyt por unificar convocatorias, incentivar la asociación de grupos y fomentar la apropiación social del conocimiento, son iniciativas que Vallejo Galland ve con buenos ojos, ya que, considera, abonan a la consolidación de la comunidad científica del país.

Una asignatura pendiente es la canalización de más recursos económicos a la ciencia y tecnología en el país, principalmente en las ciencias naturales, señaló, pues debe seguirse el ejemplo de otros países del mundo, donde la inversión en este campo es de alrededor del 1% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Por último, indicó que el SNI debe de continuar fomentando la vinculación de la ciencia en el modelo de la triple hélice (gobierno-empresa-academia), pues, dijo, esta es una actividad elemental para las y los investigadores. En esta tarea, concluyó, es en la que su equipo de investigación se ha esforzado siempre, principalmente apoyando a pequeños y medianos productores, a quienes les han brindado asesorías científicas y transferido tecnologías.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) participó en el I Congreso Internacional de Ciencia y Tecnología en el Trópico: Aguacate Hass y Cacao, que se celebró en Tolima, Colombia.

En representación de la institución, el profesor Martín Tiznado Hernández dictó la conferencia “Desarrollo y maduración de frutas”, donde compartió su experiencia de investigación sobre los esfuerzos para prolongar la vida de anaquel de alimentos, así como mejorar las características de calidad que demandan los mercados internacionales.

Durante su intervención, el académico compartió que después de muchos años de investigaciones realizadas en el CIAD con el objetivo de desarrollar diferentes tratamientos para alargar la vida de anaquel de las frutas, finalmente ha encontrado que la cutícula es la parte de las frutas que debe ser manipulada para poder diseñar frutos con una larga vida en poscosecha, por lo que, metafóricamente, la denomina “fuente de la eterna juventud”.

Explicó que actualmente trabaja en la elucidación del mecanismo molecular de biosíntesis de la cutícula, utilizando herramientas de secuenciación masiva de la siguiente generación y usando frutas tropicales como modelo.

Respecto a la realización del Congreso, explicó que la investigación que el CIAD ha realizado en torno al aguacate ha demostrado que es complejo alargar la vida postcosecha de esta fruta, principalmente debido a que es un fruto que se clasifica como productor alto de etileno y que desarrolla el desorden fisiológico conocido como “daño por frío a temperaturas bajas”. Por lo anterior, los tratamientos que se desarrollen en el futuro deben diseñarse en torno a la reducción, lo mas posible, del etileno que esta fruta produce.

El evento se desarrolló en el Auditorio Mayor de la Ciencia de la Universidad del Tolima y congregó a estudiantes, productores de aguacate y cacao, así como a representantes de la iniciativa privada de este sector.

Sin percatarse de la enfermedad, las y los adultos mayores podrían estar reduciendo su calidad de vida e, incluso, arriesgando su integridad física en sus actividades diarias, debido al síndrome de la sarcopenia, advierte académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

En el marco del Día del Abuelo, que se celebró la semana en curso, Heliodoro Alemán Mateo, investigador de la Coordinación de Nutrición del CIAD y experto en nutrición geriátrica, explicó que las personas deberíamos prestar mayor atención a nuestros adultos mayores o a nosotros mismos, cuando ya tengamos sesenta años o más.

Añadió que, si observamos que manifiestan mucho cansancio, dificultad para caminar, cambiarse de ropa, levantarse del asiento o mantener el equilibrio, y esto les ha ocasionado alguna caída, posiblemente tenga la enfermedad conocida como sarcopenia.

Esta enfermedad se caracteriza por la pérdida de masa muscular asociada al envejecimiento y otras causas. La pérdida del musculo puede ser aminorada con una alimentación rica en proteína, de preferencia de origen animal (carnes magras de res, pollo y cerdo) o también de los derivados como, por ejemplo, el requesón, producto regional que, además de sabroso, es un alimento que ha probado su aporte benéfico para adultos mayores en estudios científicos. Los ejercicios de resistencia también mejoran la masa muscular.

El académico del CIAD agregó que, actualmente, el equipo de investigación que encabeza realiza un proyecto en el que, gratuitamente, se invita a adultos(as) mayores de sesenta años residentes en Hermosillo, Sonora, para que se realicen una serie de exámenes para el diagnóstico de la sarcopenia y así poder brindarles recomendaciones personalizadas.

Asimismo, detalló que, mediante un escaneo de cuerpo completo de alta tecnología llamado Densitometría Dual de Rayos X se puede evaluar su masa muscular y, además, los participantes a quienes se les realice un escáner extra podrán saber si tienen osteoporosis.

Por último, mencionó que los interesados en conocer su estado de salud pueden llamar al teléfono (662) 289 2400, exts. 302 y 316 para agendar una cita.

El IX Congreso Internacional de Educación Ambiental para la Sustentabilidad (IX Cieas) se llevará a cabo del 12 al 15 de noviembre del presente en el Centro de Convenciones de Mazatlán, Sinaloa.

 

Los objetivos del Congreso son analizar las problemáticas actuales del medio ambiente, la formación de redes temáticas en diferentes países y buscar la coordinación de universidades con autoridades gubernamentales.
 

Durante el evento se abordarán temas como cambio climático y agenda de la sustentabilidad 2030, seguridad alimentaria y servicios ecosistemáticos a través de la participación social, estrategias educativas para la adaptación al cambio climático en Iberoamérica y educación ambiental en universidades.

Dentro de las conferencias magistrales, paneles de discusión, ponencias, talleres y mesas de trabajo se hablará también de innovación y reformas educativas, transdisciplinariedad y problemas complejos, interculturalidad y diálogo de saberes y ejercicio político, además de políticas públicas enfocadas al medio ambiente para que los gobiernos se involucren junto a la sociedad en el tema de conservación del entorno. También se realizará una visita al Corredor Biológico del Jaguar, en el municipio de San Ignacio.

A la presentación oficial del evento asistieron diferentes autoridades estatales y municipales: Miguel Betancourt Lozano, coordinador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Unidad Mazatlán; María Carolina Ceballos Bernal, coordinadora general de IX CIEAS 2019 e investigadora del CIAD Mazatlán; Carlos Gandarilla García, secretario de Desarrollo Sustentable; María de Lourdes San Juan Gallardo, directora de Ecología y Medio Ambiente de Mazatlán y Liberio Victorino Ramírez, uno de los encargados del Congreso y profesor de la Universidad Autónoma Chapingo.

La invitación está abierta al público en general. Para más información se invita apuede comunicarse al CIAD Mazatlán al teléfono (669) 989 8701 o visitar el micrositio https://www.ciad.mx/ixcieas.

Un grupo de académicos(as) de universidades y centros públicos de investigación sumarán esfuerzos en la búsqueda de alternativas para el aprovechamiento sustentable del Ramón, un árbol nativo de la región maya mexicana, que ha representado una forma sustentable de producción de alimento para algunos pobladores de la península de Yucatán.

 

El árbol Ramón (Brosimum alicastrum) requiere cinco años para producir semillas, llegando a generar hasta cien kilogramos durante dos épocas al año. Esta especie se brinda como forraje al ganado y de sus semillas se obtiene una harina rica en carbohidratos con alto contenido de proteína, además del beneficio de los árboles, que sirven para revertir los efectos del cambio climático.

 

En este contexto, se realizará un evento académico y de vinculación social con productores de Ramón los días 29 y 30 de agosto del presente, el cual es una iniciativa de la Red Iberoamericana de Aprovechamiento Integral de Alimentos Autóctonos Subutilizados (Red Alsub-Cyted), en coordinación con el Tecnológico Nacional de México, Campus Tepic; la Universidad de Ciudad Juárez; el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

Impulsar las regiones

 

En Chocholá, Yucatán, existe una sociedad de producción rural llamada Kishur, que tiene como objetivo social y sustentable la producción de la semilla de Ramón para consumo humano, generando con esto una actividad agroindustrial sostenida y de alto impacto socioeconómico para la región.

 

Dicha asociación de base tecnológica tiene procesos de producción con estándares de calidad implementados y validados por el CICY; desde el acopio de semillas, manejo y procesamiento, hasta la obtención de harina y derivados, lo que permite obtener productos naturalmente orgánicos, sin gluten y con un contenido nutrimental apropiado.

 

Durante este encuentro académico, KISHUR inaugurará la planta de procesamiento y transformación de la semilla y hoja de dicho árbol, además se realizará el taller “Ramón: una alternativa para el desarrollo de alimentos funcionales”.

 

De acuerdo con un comunicado de la Red Alsub-Cyted, estas son acciones que contribuyen a incentivar y potencializar el aprovechamiento integral de alimentos autóctonos de origen vegetal con potencial nutritivo y con alto interés socioeconómico en los países miembros de la red, además de que forman parte de los compromisos y alianzas que esta Red busca cubrir.

 

En ambas actividades se contará con la presencia de investigadores de reconocido prestigio nacional e internacional, así como del gobernador del estado de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, quien cortará el cordón inaugural de esta planta de procesamiento de Ramón.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) recibió desde Costa Rica la visita de Mauricio Redondo Solano, quien ofreció una conferencia organizada por la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA) acerca de la posibilidad de que una bacteria patógena sea transmitida por vía alimentaria.

En la charla se presentaron los resultados de un estudio recientemente realizado por la Universidad de Costa Rica acerca de la bacteria Clostridium difficile, el cual consistió en analizar la posibilidad de su transmisión a través de alimentos de origen animal como la carne de cerdo.

El interés por este microorganismo surge debido a que se considera la principal causa a nivel mundial en casos de gastroenteritis asociada a pacientes hospitalarios que reciben antibióticos. Durante el tratamiento para combatir enfermedades con antibióticos, la microbiota intestinal se reduce y facilita la colonización de este microorganismo, que suele ser adquirido, principalmente, por la vía fecal-oral.

Clostridium difficile es una bacteria esporulada anaerobia que en los últimos años ha aumentado su incidencia, la severidad de los casos de la enfermedad que produce y el tipo de individuo que afecta. Durante la última década se ha incrementado la incidencia de los casos comunitarios de Clostridum difficile en Europa y Estados Unidos. Los pacientes comunitarios posiblemente contraen la infección por factores ambientales como la alimentación, el contacto con animales de granja o portadores asintomáticos.

Varios estudios realizados en Estados Unidos y Costa Rica han permitido comprobar que las esporas de Clostridum difficile son resistentes al tratamiento térmico aplicado a productos cárnicos. Asimismo, estudios adicionales determinaron que las esporas de este microorganismo son capaces de germinar y replicarse bajo condiciones normales de una formulación cárnica.

Entre las aportaciones de la investigación, también se destaca la necesidad de diseñar una metodología estándar para el aislamiento de Clostridium difficile. Actualmente no se cuenta con un procedimiento metodológico que permita el aislamiento y cuantificación apropiada de un microorganismo que se caracteriza por tener una naturaleza “difícil” (de ahí el nombre de esta bacteria). La identificación de Clostridium difficile como patógeno alimentario, podría tener implicaciones importantes a nivel de la industria de origen animal.

En la conferencia, Etna Aída Peña Ramos, investigadora de la CTAOA del CIAD, quien es anfitriona del profesor costarricense en esta institución, comentó que existe interés por parte de la Universidad de Costa Rica de recibir en sus laboratorios a los estudiantes de posgrado del CIAD. Esto dentro del marco del convenio de colaboración entre ambas instituciones que pronto se formalizará con la firma por parte de sus representantes.

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), capítulo Culiacán, renovaron un convenio de colaboración a través del cual reafirmaron su compromiso de impulsar la competitividad del sector alimentario de Sinaloa.

Ante medios de comunicación y afiliados de la Cámara, Francisco Álvarez Aguilar, presidente de la Canacintra Culiacán, explicó los beneficios que este convenio traerá a los agremiados, pues, dijo, se consolida un puente para que empresarios y emprendedores tengan un canal de comunicación directo con investigadores expertos en diferentes rubros de las ciencias de los alimentos.

Por su parte, María Dolores Muy Rangel, Coordinadora del CIAD Culiacán quien estuvo acompañada por José Basilio Heredia y Libia Limón Castro (área de vinculación del CIAD Culiacán), mencionó que el Centro, mediante la investigación y la prestación de servicios analíticos altamente especializados, ha generado conocimiento para el desarrollo de la actividad agrícola sinaloense con un sentido social, a la vez que ha formado profesionales que se suman al sector agroindustrial para promover el crecimiento tecnológico de este.

Agregó que esta institución tiene mucho que aportar a los miembros de la Cámara, sobre todo en temas como la inocuidad de alimentos, calidad, diagnóstico, asesorías para acreditación y certificaciones, desarrollo de valor agregado del producto, fuentes de energía renovables y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

Durante el acto protocolario, Cristóbal Chaidez Quiroz, investigador del Centro e invitado a coordinar la Comisión de Alimentos de la Canacintra, manifestó que la renovación de este convenio hace esfuerzo importante por vincular la ciencia y la tecnología con el sector empresarial, el cual abre una oportunidad para que los cincuenta y cinco mil afiliados de la Canacintra puedan acceder a la ciencia que generan los veintisiete Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)

 

Un nuevo ciclo escolar ha dado inicio en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (Ciad), en el que decenas de jóvenes de Sonora y de otros estados, así como de otros países, han comenzado su camino para convertirse en profesionales altamente especializados en materia de alimentos.

En total se han inscrito 83 alumnos(as), que ingresaron para estudiar un posgrado en alguna de las coordinaciones regionales del CIAD, ubicadas en Sonora, Sinaloa y Chihuahua; 72 en la Maestría en Ciencias y 11 en el Doctorado en Ciencias. Se espera que el viernes 23 se inscriban más estudiantes.

Siete de los estudiantes de maestría de las unidades Hermosillo, Guaymas y Mazatlán, son originarios de Cuba y en el doctorado de la unidad Hermosillo se encuentra inscrita una estudiante originaria de Colombia.

Herlinda Soto Valdez, coordinadora de Programas Académicos del CIAD, manifestó que esta nueva generación de estudiantes ingresa sólo a los posgrados en Ciencias porque el nuevo ingreso para los posgrados en Desarrollo Regional será hasta 2020.

La característica de la nueva generación de la Maestría en Ciencias es que está conformada casi en su mayoría por millennials, quienes buscan especializarse en las áreas de investigación que ofrece el CIAD.

La totalidad de estudiantes reúne los requisitos para solicitar las becas de posgrado del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), institución que ha asegurado que tiene disponible el número de becas requerido, por dos años para maestría y cuatro para doctorado.

Soto Valdez agregó que la maestría y el doctorado en ciencias de esta institución están calificados como de competencia internacional ante el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC).

El CIAD, al pertenecer al Sistema de Centros Públicos del Conacyt, forma parte de la segunda fuerza con mayor productividad científica en México, después de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Por su parte, Pablo Wong González, director general del CIAD, compartió que el Centro recibe con gusto a este bloque generacional, pues, dijo, son quienes, a partir de ahora, generarán nuevo conocimiento científico y tecnológico para contribuir al desarrollo y bienestar de la sociedad mexicana y global.

 

De acuerdo a la investigación científica en torno a la alimentación, realizada por especialistas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), los niños sonorenses ya casi no comen frijoles. Los típicos burritos de frijol en las manos de los pequeños son cada vez menos frecuentes.

Menos de la tercera parte de los niños en edad escolar tiene una dieta saludable, mientras que más de la tercera parte de los escolares consume alimentos industrializados con exceso de grasas, sal, azúcares y conservadores. La gastronomía regional sonorense con carne asada o con chile, tortillas de harina y, por supuesto, frijoles, en lugar de enriquecerse con frutas y verduras, ahora más accesibles, se ha ido empobreciendo.

Actualmente, explica Ana María Calderón de la Barca, investigadora de la Coordinación de Nutrición del CIAD, es común que los niños lleven de lonche o adquieran en la escuela productos ultraprocesados; esto es, galletas y panes, frituras de maíz, bebidas gaseosas, sándwiches de carnes frías y otros productos por el estilo, que contienen más harina que carne.

La académica comentó que es una lástima que se pierda el frijol de la dieta, ya que es un alimento que aporta proteína que se complementa con la tortilla para darle calidad comparable a la de la proteína animal. Esto, además de su aporte de fibra dietética, minerales y carbohidratos, indispensables para mantener la salud. En la dieta sonorense, tradicionalmente se ha consumido frijol pinto, azufrado, mayocoba, tépari y yurimuni, en preparaciones muy versátiles, como fritos o guisados (acompañando a otros alimentos o en burritos), así como con caldo.

Calderón de la Barca explicó que hace dos o tres décadas en Sonora había baja prevalencia de anemia y cáncer de colon, además de que los indicadores de estado nutricio en la niñez eran buenos. Esta situación ha cambiado, los padecimientos mencionados han ido en aumento, mientras que niños, jóvenes y adultos se ven afectados por el sobrepeso y la obesidad y sus comorbilidades.

No se podría señalar contundentemente que las condiciones anteriores se deban a que se dejó de comer frijoles; lo que sí se puede indicar, es que los cambios en la alimentación y el estilo de vida son culpables de muchas complicaciones de la salud. Por esto, la investigadora del CIAD exhorta a la sociedad en general, principalmente a quienes tengan a su cuidado a menores de edad, a volver a incluir los frijoles en su dieta y a que vuelvan estas leguminosas vuelvan a ser protagonistas de la dieta sonorense.

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