Notas

 

Uno de los proyectos en los que trabaja el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), es el desarrollo de estructuras basadas en diversos compuestos moleculares (polisacáridos) para ser  utilizadas como vehículos contenedores y transportadores de insulina que pueda suministrarse por la vía oral.

La Dra. Elizabeth Carvajal  Millán, investigadora del Grupo de Biopolímeros de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), explicó que la insulina es necesaria  para regular los niveles de glucosa en la sangre de las personas con diabetes, pero a la fecha la vía más común de suministro de insulina es la inyectada y la idea de este proyecto es desarrollar un sistema que permita en un futuro administrar esta sustancia por vía oral.

A nivel mundial existe un gran interés por desarrollar este tipo de estructuras transportadoras de insulina basadas en distintas combinaciones de sustancias (biopolímeros). En nuestro país, el Grupo de Biopolímeros de CIAD es pionero en investigar estos compuestos de alta complejidad llamados científicamente arabinoxilanos como estructuras moleculares (polisacáridos) formadores de sistemas para suministrar la insulina de forma no inyectable.

Esta línea de investigación inició en CIAD hace casi seis años bajo la dirección de la responsable de esta propuesta y ha generado a la fecha una tesis de maestría y una tesis de doctorado concluidas, así como algunas publicaciones internacionales indizadas.

El proyecto “Desarrollo de matrices de arabinoxilanos ferulados como sistemas para la liberación controlada de insulina” estará apoyado por un espacio de tres años con recursos del Fondo Sectorial de Investigación en Salud y Seguridad Social SSA/IMSS/ISSSTE-CONACYT con un monto de 1.85 millones de pesos.

La Dra. Carvajal Millán detalló que la propuesta  está enfocada en “desarrollar estructuras diferentes, basadas en arabinoxilanos, así como evaluar su capacidad para atrapar y liberar la insulina de manera controlada”. Agregó que serán investigados factores como la cantidad de insulina atrapada, el efecto de promotores de absorción de insulina, entre otros.

Quienes participan en el grupo de investigación  de este proyecto por parte de CIAD son los doctores  Jaime Lizardi Mendoza y Yolanda López Franco  de la CTAOA, la doctora  Ana María Calderón de la Barca de la Coordinación de Nutrición y el doctor Agustín Rascón Chu de la CTAOV. Como colaborador externo participa el Dr. Norberto Sotelo Cruz de  la Facultad de Medicina de la Universidad de Sonora. En este proyecto participan también tres estudiantes de doctorado bajo la dirección de la Dra. Carvajal Millán, la M.C. Ana Luisa Martínez López, el M.C. Jorge Márquez Escalante y la M.C. Adriana Morales Ortega.

 

"Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y Chihuahua: Expectativas de ocupación en la crisis", es el título del articulo publicado y merecedor del Sexto Premio de Investigación de Ensayos Revista de Economía 2012, como uno de los mejores y que fue evaluado por un comité adicional al de dictamen que asignó la decisión.

 

El galardonado es el Dr. Luis Huesca Reynoso, investigador de la Coordinación de Desarrollo Regional, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), quien recibió la distinción con un Diploma de reconocimiento, la publicación del trabajo y un estímulo económico por parte de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León en Monterrey.

 

Ensayos Revista de Economía, es una revista indizada que tiene más de 25 años publicando artículos inéditos de alta calidad y rigor académico relacionados con todos los campos de la economía, la estadística y las ciencias sociales afines, en español o en inglés.

 

La publicación se edita dos veces al año en incluye solamente cuatro artículos en cada número en los meses de mayo y noviembre respectivamente. Está indexada a EconLit (American Economic Association y Economic Literature), CLASE, Latindex y puede ser consultada en la base de datos Fuente Académica PremierTM  de EBSCO y en RePEc (Research Papers in Economics).

 

Es importante resaltar que el Sexto Premio de Investigación de Ensayos Revista de Economía 2012, también le fue otorgado a la Mtra. Martha B. Padilla quien colaboró en el artículo con el Dr. Huesca y es egresada de la Maestría en Educación de la Universidad del Desarrollo Profesional.

Tratar de entender la función de una enzima específica que se ubica en la pared celular de raíz, tallo, hojas y fruto de las plantas de tomate,  es la tarea que realiza el grupo de investigación que encabeza el Dr. Martín Tiznado Hernández, con la finalidad de  hacer nuevos diseños que mejoren las características del producto en postcosecha.

 

Integrante de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV), del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, el científico explicó que la idea básica es conocer específicamente la función fisiológica de una enzima  en la pared celular del tomate.

 

“Al ser la pared celular la barrera mas externa de la planta y que cumple una función muy importante de defensa,  si la entendemos podría hacer posible  el diseño de  frutas  más resistentes, o plantas que sean capaces de crecer en suelos con menor cantidad de nutrimentos, claro pensando a largo plazo” dijo.

 

Como parte del  proyecto que lleva por título “Función Fisiológica de la Enzima Ramnogalacturonano Liasa en el Comportamiento Postcosecha de Frutos”, se evaluará  si el tomate transgénico tiene alguna capacidad que le confiera cierta ventaja sobre el tomate normal. Se probará su resistencia a hongos, que es algo que en el CIAD se ha trabajado y sabe como hacerlo ya que en nuestro grupo de investigación  el tomate ha sido un modelo de estudio para eso.

 

“Existe la posibilidad de que esta enzima induzca la síntesis de moléculas que pudieran servir como señales que participan  en la resistencia,  es una hipótesis todo eso pero podría ser y hay que ver si es cierto, vamos a ver también si soportan el frio, o algún otro tipo de estrés” mencionó.
 
La investigación se enfocará en la parte de postcosecha porque para México es muy importante poder tener frutos que soportaran mejor el ataque de los hongos, tengan una vida de anaquel más larga, etcétera.

 

“Estudiar el tema es relevante porque nuestro país  es un exportador muy importante de tomate y la entrada de divisas por parte de esa actividad económica destaca al estar dependiendo de lo que exportemos para el movimiento económico”, señaló.

 

Tiznado Hernández agregó que este trabajo esta proyectado para realizarse en tres  años, tiempo en el cual se invertirán cerca de dos millones de pesos “que se destinarán para  clonar por lo menos un gen, expresarlo en bacterias y  crear transgénicos”.

Finalmente comentó que a la fecha existe una fuerte discusión en el  tema de transgénicos, pero los pocos análisis que se han hecho de composición química de transgénicos no demuestran que sean muy diferentes a los frutos naturales “lo que se ha visto hasta ahorita en variaciones y composición de metabolitos de transgénicos es que estos valores  caen dentro de las variaciones naturales debido a las diferencias entre las distintas variedades como consecuencia de la variabilidad genética existente entre ellas, no se ha visto nada raro” reiteró.

 

Interesado en conocer  el trabajo de  investigación,  vinculación y  particularmente  la formación de recurso humano altamente  especializado, el Rector de la Universidad de Occidente, visitó las instalaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Coordinación Regional de Culiacán en Sinaloa.

 

El Dr. Cristóbal Chaidez, Coordinador del Centro de Investigación en ese municipio, recibió al  M. C. Guillermo Aarón Sánchez,  haciéndose acompañar por su equipo de trabajo y  los investigadores que colaboran en esa sede.

 

Como parte de la agenda se sostuvo una reunión en la que se abordaron temas de interés para ambas instituciones retomando los temas de investigación en los que se enfoca CIAD Culiacán.

 

Las gestiones en materia de vinculación y específicamente lo relacionado con  la formación de recurso humano especializado en las necesidades que demanda el país, también se comentaron a fondo.

En el acercamiento se revisaron coincidencias y áreas de oportunidad entre ambas instituciones, para establecer estrategias de colaboración.

 

Terminado el encuentro, el rector tuvo la oportunidad de hacer un recorrido por las instalaciones y conocer más a detalle el Centro, además de ver el trabajo de investigación  que se lleva a cabo.

 

Un grupo de investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD),  estudia el mecanismo molecular de una proteína sensora que utilizan para comunicarse entre sí las bacterias llamadas  Bacillus thuringiensis, que se utilizan desde hace  más de 50 años en el control biológico de plagas en la agricultura incluyendo a los cultivos orgánicos.

 

La Dra. Mayra de la Torre Martínez, colaboradora de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos, explicó que las bacterias se comunican entre si y toman decisiones como población y a través de compuestos químicos pueden informar unas a otras que está  pasando y en base a estas señales unos genes se expresan  y otros se reprimen, es decir, “pueden cambiar constantemente lo que están produciendo y lo que están haciendo” para adpatarse a las condiciones ambientales cambiantes.

 

Por ello, con este proyecto de investigación básica, llamado “Activación y función del regulador transcripcional de quorum sensing NprR en Bacillus thuringiensis”,  los científicos pretenden evitar que se activen los genes  que no  interesan o están causando problemas  y lograr que se agilicen  los que ofrecen mayores beneficios.

La idea central del estudio, que tendrá una duración de tres años,  es incrementar la producción de las toxinas de esta bacteria que se utiliza para control biológico  de plagas y brindar mayores beneficios de una forma natural a los cultivos.

 

La investigadora precisó que ella y los doctores María Islas Osuna , Rogerio Sotelo Mundo del CIAD y  el Dr. Gabriel Guarneros Peña del Cinvestav, fueron el primer grupo en el mundo que empezó a trabajar experimentalmente con  esta proteína sensora NprR “trabajamos en esta comunicación celular  con una bacteria que se llama Bacillus thuringiensis de donde  se clonaron los genes para construir las plantas transgénicas, el maíz BT, la soya BT, plantas que producen su propio insecticida y que son resistentes a insectos” señaló.

 

Explicó que el equipo actual de colaboradores conformado por la Dra. Luz Vázquez Moreno del CIAD y los doctores Gabriel Guarneros Peña del CINVESTAV y Adela Rodríguez del Instituto de Química de la UNAM, trabajan  con  la proteína sensora mencionada, que es la que recibe el mensaje  y  regula la expresión de los genes. En esta nueva etapa lo que se estudiará es cuál es su mecanismo molecular y cuáles son los genes que regula”.

 

Toda la información que se obtenga mencionó, servirá en el futuro para  entender estos mecanismos y empezar a trabajar en  hacerlos más efectivos o interrumpirlos. De la comunicación celular depende por ejemplo la formación de sarro en los dientes y en la virulencia de bacterias patógenas de humanos y de animales,   concluyó.

 

El Gobierno de México por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), otorgó beca a dos jóvenes investigadoras argentinas para hacer  su estancia en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y  realicen parte de la investigación científica que las llevará a obtener el grado de  doctorado.

 

Las estudiantes que estarán bajo la responsabilidad del Dr. Gustavo González Aguilar son Gabriela Elena Viacava Verona que llevará una capacitación sobre “Técnicas de  extracción y cuantificación de compuestos bioactivos obtenidos de hierbas autóctonas de México” y María Roberta Ansorena Chiapponi que abordará aspectos sobre “Microencapsulación  de compuestos bioactivos: Aplicación en recubrimientos comestibles” con el Dr. Fernando Ayala Zavala.

 

Las jóvenes forman parte del intercambio académico que es apoyado por la SRE dentro del marco del proyecto bilateral entre Argentina y México, liderado por la Dra. Sara Roura y el Dr. Gustavo González. La estancia de una de ellas será de 30 días y  su compañera estará en CIAD dos meses.

 

Ambas alumnas forman parte del Grupo en Investigación en Ingeniería en Alimentos de la Facultad de Ingeniería, de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina.
 
La colaboración inició el 2011 con un curso de Antioxidantes en la Universidad del Mar de Plata, lo cual dio lugar al inicio a este primer intercambio académico y una contribución activa para lograr objetivos de interés mutuo y así enriquecer las líneas de investigación entre los 2 grupos de investigación.

 

Esta cooperación forma parte de la estrategia del grupo de Antioxidantes y Alimentos Funcionales para fortalecer y complementar las colaboraciones que se tienen con otros grupos de investigación de Latinoamerica.
 
Para que la estancia sea más fructífera para las visitantes, El Dr. González-Aguilar, investigador de la Coordinación de Tecnologías de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV), explicó que las estudiantes trabajarán en el Laboratorio de Antioxidantes y Alimentos Funcionales y el Laboratorio de Tecnologías Emergentes.

 

Con el objetivo de formar lazos que los lleven a interactuar en corto plazo, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), recibió la visita de miembros del  Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECYT) y la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC).

 

El Dr. Ramón Pacheco Aguilar, Director General destacó que actualmente el CIAD trabaja en direccionar eficientemente el conocimiento que ya existe “y tenerlos aquí va con nuestro objetivo, porque al escuchar el trabajo que han venido haciendo, nos damos cuenta que nuestros caminos pueden unirse en una meta común”.

 

Por su parte Rosa Patricia Luna Sefami, asesor tecnológico empresarial por parte de FUMEC, para el sector alimentos en el Estado de México, reconoció que la posición que tiene el CIAD, sobre todo en maneo de alimentos en el ecosistema nacional “es por eso que queremos empezar a trabajar  con ustedes, queremos conocer sus fortalezas para iniciar grandes colaboraciones”, dijo.

 

Como parte del acercamiento, Paula Concepción Isiordia Lachica, Asesor Tecnológico Empresarial del Sistema de Asistencia Tecnológico Empresarial (SATE) de Fumec, compartió casos de éxito desarrollados en Sonora y México, pero hizo hincapié en que la idea es empezar a interactuar  específicamente en proyectos relacionados con la industria alimentaria.
 
Acompañadas por  Yissell Inurreta Salinas, Jefe del Departamento de Vinculación de  COMECYT,  Lilia Arechavala Vargas, Coordinadora General de Programas Regionales y Sectoriales en FUMEC,     Ana Boeta, Coordinadora regional de FUMEC y   Jaime Loé Uribe, Coordinador del Programa SATE de FUMEC.

 

Posterior a la reunión, el grupo realizó un recorrido por algunos laboratorios del  Centro de Investigación, entre ellos el de Envases, Antioxidantes y Alimentos Funcionales, Fisiología Vegetal, Tecnología Emergentes y Productos Lácteos.

 

La transformación de los residuos orgánicos generados en la cocina, en abono para las plantas, a través de organismos vivos como las lombrices, es el proyecto en el que trabaja la Dra. Jaqueline García Hernández.

 

La investigadora del Centro de Investigación  en Alimentación y Desarrollo (CIAD), explicó que al trabajo que realizan lo han llamado “Lombricultura Familiar” porque se trata de hacer un buen  uso de los residuos de verduras, frutas, tortillas y  todos los productos alimenticios que sobran en una cocina y que puedan degradarse.

 

“Para los interesados tenemos unos trípticos con información de cómo hacerlo en la casa, cómo separar la basura orgánica de la inorgánica y les proporcionamos lombrices para que las depositen en una caja con la residuos orgánicos y se realice el proceso de composta” dijo la investigadora de la Coordinación Regional de Guaymas.

 

Para dar difusión a este proyecto, explicó la Dra. García Hernández, se ha  trabajado con escuelas y con los empleados del CIAD y “cada  mes recogemos humus y se  reparte entre todos los que proporcionan la basura orgánica  al lombriciario y pueden usarlo como fertilizante orgánico en sus hogares”.

 

Abundó en que el humus es un compuesto que se origina de la descomposición de materiales orgánicos de origen vegetal y animal, con los cuales los microorganismos correspondientes, bacterias y hongos, se encargan de procesar, para liberar al suelo este tipo de compuesto, que le aporta al mismo, los nutrientes necesarios para que los cultivos y plantas que se encuentran en él obtengan suelos fértiles y con buenas características para su desarrollo.

Cabe mencionar que durante su proceso digestivo, la lombriz produce un agregado de bacterias dentro del humus o abono, que facilita a las plantas asimilar los nutrientes que contienen. El humus es el producto final de la compostización; es la vida del suelo y debe estar presente para que éste sea fértil. La presencia del 1 ó 2% de humus en el suelo, es suficiente para diferenciar un suelo fértil de otro que no lo es.

“Durante el proceso de composta y producción de humus, los microorganismos patógenos son consumidos por las lombrices por lo que también es una forma de transformar un material nocivo en un producto de alta calidad  y es una cultura que estamos empezando a implementar en CIAD” comentó la investigadora.

 

 

Con el objetivo de fomentar el interés por la investigación y la actividad científica de los jóvenes universitarios, este verano el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD),   recibió estudiantes  de  diferentes Universidades e Institutos del país, que fueron becados al mostrar interés en estos temas.

 

Más de 20 alumnos disfrutarán de una estancia de dos meses de verano y tendrán la oportunidad de tener acceso a temas de investigación científica, asesorados por científicos de renombre de CIAD.

Algunos de los estudiantes recibieron una beca  de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y otros fueron apoyados por el  Programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico (Delfín.

 

La Dra. Armida Sánchez, investigadora titular de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), estará asesorando a diez estudiantes: Esmeralda Mendoza de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), Estefanía Valenzuela y Judith Medina de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Julieta López y Luis David Álvarez vienen del Instituto Tecnológico de Uruapan, Michoacán;  Lucía Diego y Alejandra Becerra son estudiantes del Instituto Tecnológico de Apatzingan, Michoacán; Nubia Yazareth Valdez  visita al CIAD desde el Instituto Tecnológico de Los Mochis, Sinaloa, y las jóvenes Perla Yesenia Contreras y Rocío Jazmín López cursan  la carrea de Ingeniero Bioquímico del Instituto Tecnológico de Tepic, Nayarit.

 

Por su parte la Dra. Ana María Calderón de la Barca, Coordinadora de Nutrición, precisó que en esa área se aceptaron a los jóvenes: Julissa Luvián del Instituto Politécnico Nacional del Distrito Federal, Ana Libertad Jiménez y Bianca Sarahí Franco de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Ana Lidia Guerrero de la Universidad de Colima, Luis Alexis Hernández de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y Cinnya Idalia Robles de la Universidad de Sonora.

 

La Dra. Herlinda Soto Valdez, investigadora titular de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV),  guiará a tres estudiantes: Ana María Armenta y Juan Yocupicio de la Universidad Tecnológica de Etchojoa en Sonora y Annel Stefanía Becerra del Instituto Tecnológico de Tepic, Nayarit.

 

El Dr. Fernando Ayala Zavala, también científico de la CTAOV, trabajará con Perla Cecilia Escalante y María Concepción Aguilar del Instituto Tecnológico de Los Mochis y el joven Luis Mario Valdez que viene de la Universidad de Guadalajara en Jalisco.

 

Habilidades para el desarrollo de mecanismos y estrategias de contención,  la intervención con varones agresores y los modelos necesarios para la erradicación de este problema, obtuvieron los participantes del  Diplomado “Aplicación práctica de los Modelos de Prevención, Atención y Sanción de la violencia de género contra las mujeres”, que fue impartido en las instalaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), durante cinco semanas consecutivas.

 

El doctor Ramón Pacheco Aguilar, Director General, destacó que la capacitación que recibieron los servidores públicos responsables de la prevención, atención y sanción a la violencia de género “los compromete más a seguir trabajando en el tema para lograr la erradicación de este  problema social”.

 

El Lic. Cruz Armando González Izaguirre, representante Regional del Proyecto, precisó que esta capacitación se suma a los esfuerzos academia-administración pública para que las mujeres tengan una vida libre de violencia “Sonora es una de las primeras entidades federativas, que se sumó desde el principio, a este proyecto  y los resultados los iremos viendo todos”.

 

Se recordó que este gran  esfuerzo es parte de una iniciativa que surge en la UNAM y que fue impulsada por CONACYT, luego de coincidir en que no existen estadísticas  concretas  que evidencien  la violencia de género en México.

 

Las sesiones en aula se llevaron  a cabo durante cinco viernes consecutivos del mes de junio en Hermosillo, con sede en CIAD, los lunes en Ciudad Obregón en las instalaciones del ITSON y en el caso de Nogales la capacitación se ofreció todos los martes de ese mismo mes en el campus de la UNISON.
 
Posteriormente la Dra. Rosario Román Pérez, Coordinadora Académica Estatal del Proyecto e instructora, acompañada de el Director General de CIAD, el representante Regional del Proyecto y José Ramón Alcaraz, responsable del Programa de Educación  Continua (PEC),  hicieron  entrega de las  constancias de participación a los cerca de 30 asistentes al  Diplomado.

 

Cabe recordar que uno de los compromisos de la instrucción recibida es que los  y las servidores (as) públicos,  apliquen los protocolos de actuación diseñados por la UNAM, contenidos en el programa del Diplomado. Los temas incluyen la violencia de género, la atención a mujeres en situación de Violencia, el acompañamiento legal durante el proceso de denuncia en las instancias de justicia, la intervención con los agresores de mujeres y la contención emocional para el personal responsable de la atención.

 

El Diplomado tuvo una duración de 80 horas, 40 de ellas en el aula donde se abordaron los protocolos.  Las 40 horas restantes fueron de trabajo en línea y de campo con base en las atribuciones de cada dependencia, según lo establecido en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el estado de Sonora.

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