Notas

En el marco del Día Mundial del Agua, la edición de marzo de Sábados en la Ciencia invita a las familias hermosillenses a pasar una mañana en el humedal “Laguna La Sauceda”.

Con el nombre “Excursión a la laguna”, este evento tiene el propósito de concientizar a la niñez de Hermosillo, Sonora, sobre la importancia de cuidar el agua y fomentar la conservación de los humedales.

Para este propósito, con sede en “La Burbuja” Museo del Niño, la ecóloga Alejandra Barceló Sánchez, de la asociación civil Naturalia, compartirá valiosa información sobre las peculiaridades del humedal junto a lo que fuera el parque recreativo “La Sauceda”.

Posteriormente, el profesor Ramón Barraza Guardado, académico de la Universidad de Sonora (Unison) y representante del Comité Interinstitucional Humedal la Laguna, guiará un recorrido hacia la laguna como una actividad de “senderismo”.

En este espacio natural conviven más de cien especies diferentes, entre vegetación, roedores, reptiles, aves y peces. Desde febrero del presente año, personal de la Unison y el Ayuntamiento de Hermosillo han hecho un esfuerzo por exhortar a la ciudadanía a visitar y cuidar su ecosistema.

La cita es a las 10:00 horas del sábado 24 de marzo en el interior del museo. Si quiere reservar su lugar, ya que hay cupo limitado, debe hacerlo en el formulario electrónico bit.ly/2pi0sgw, que también se encuentra disponible en la página de Facebook “Sábados en la Ciencia Noroeste”. Recuerde que es muy importante que los niños que participen en los eventos de Sábados en la Ciencia vayan siempre acompañados por una persona adulta.

Sábados en la Ciencia es un programa de divulgación científica dirigido al público infantil que mensualmente realizan el CIAD, la Unison, “La Burbuja”, Museo del Niño, y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (COECYT).

El doctor Juan Buenrostro Figueroa, investigador titular de la Coordinación de Tecnología de Productos Hortofrutícolas y Lácteos del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), ubicada en Delicias, Chihuahua, es coeditor de la serie de libros Handbook of Research on Food Science and Technology (Investigación en Ciencia y Tecnología de Alimentos), en la que comparte créditos con sus homólogos Cristóbal Aguilar González y Mónica Lizeth Chávez González, académicos de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC).

Esta serie de libros estará disponible a partir del mes de octubre del presente año y consta de tres volúmenes: Tecnología y química de los alimentos, Biotecnología y microbiología alimentaria y Alimentos funcionales y nutracéuticos.

Los volúmenes destacan nuevas investigaciones, innovaciones y tendencias actuales en ciencia y tecnología de alimentos, tecnologías emergentes y estrategias enfocadas en llevar el diseño de alimentos a un nivel sustentable.

La obra destaca temas como la modernización de la industria alimentaria, envases sustentables, bioprocesos alimentarios, fermentación de alimentos, microbiología de alimentos, alimentos funcionales y nutracéuticos, productos naturales, micro y nanotecnología y la composición de productos saludables.

Asimismo, en los textos se abordan temáticas como procesos y bioprocesos innovadores para utilización de subproductos, desarrollo de nuevas alternativas de conservación, prolongación de la vida útil de los productos frescos y procesos alternativos que requieren menos energía o agua.

A través de los capítulos de esta serie de literatura científica se presenta una plétora de investigaciones compiladas por el Grupo de Investigación en Alimentos de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Coahuila (DIA-UAdeC) y del CIAD.

Dichas investigaciones emanaron de subgrupos de investigación en bioprocesos y bioproductos, biorrefinerías, biocontrol, productos naturales, biología molecular y ciencias óhmicas, GLIC-biotecnología, nano-biociencia, recubrimientos comestibles, películas y tecnología de membranas, ingeniería de alimentos, tecnología de procesamiento emergente, ciencia de los alimentos y alimentos funcionales.

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El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN) han firmado un convenio de colaboración que tiene como objetivo optimizar la utilización de sus recursos a través del apoyo mutuo para alentar la investigación científica.

Con este pacto, las instituciones se han comprometido a realizar proyectos conjuntos de investigación científica y desarrollo de tecnología, así como propuestas de investigación básica y aplicada para ser sometidas a fuentes de financiamientos.

Asimismo, han consensuado sumar capacidades para realizar cursos, conferencias, seminarios, encuentros, talleres, congresos, etcétera, y facilitar la participación en los programas contenidos en convenios celebrados con otras instituciones que puedan ser de interés mutuo.

En el acto protocolario, Pablo Wong González, Director General del CIAD, celebró la firma del convenio, pues, dijo, con este se suman de forma coordinada al esfuerzo encabezado por el CODESIN para impulsar el desarrollo en Sinaloa. Además, comentó que las regiones, países o empresas con planes de desarrollo deben apostarle a la innovación, ya que en la actualidad no es posible continuar produciendo de la manera tradicional hasta agotar los recursos naturales.

Por su parte, José Mario Cadena, Presidente Ejecutivo del CODESIN, añadió que tiene confianza en que se obtendrán resultados positivos, así como nuevos productos, servicios, tecnologías y negocios que contribuirán a agregar valor a las actividades productivas del estado, especialmente a las del sector alimentario.

El titular de la Coordinación de Vinculación del CIAD, Aarón González Córdova, agregó que también se desarrollarán estrategias de innovación y emprendimiento tecnológico a través de las Oficinas de Transferencia de Tecnología (OTT) y del Centro de Patentamiento (CePat) del CIAD.

Además, añadió que la firma de este convenio es el producto de un sinnúmero de colaboraciones estrechas que las Coordinaciones Regionales del CIAD en Sinaloa han realizado desde hace tiempo con el CODESIN, a lo cual ahora se sumará de forma orquestada la OTT, el CePat y la incubadora de alto impacto.

A partir de este convenio, se establecerán objetivos específicos dentro de los marcos de la Agenda Estatal de Innovación, Alianza por la Competitividad y de las Agendas Regionales Estratégicas del CODESIN, para los cuales el CIAD identificará expertos por temática, modelos de desarrollo tecnológico e innovación aplicables y servicios específicos desarrollados por las áreas componentes de su estructura institucional.

Con el objetivo de impulsar la investigación científica, tecnológica y cultural, el Instituto Sonorense de Cultura (ISC) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) formalizaron un convenio de colaboración que les permitirá la conjunción de esfuerzos con este propósito.

Como parte de ello, Mario Welfo Álvarez Beltrán, director general del ISC, destacó que la cocina regional es uno de los principales tópicos a trabajar para fortalecer y actualizar el tema de la gastronomía de la entidad, con proyectos que se ligan al trabajo realizado en Culturas Populares, dentro de los cuales se tiene contemplado un directorio de cocineras tradicionales sonorenses.

“El pactar una alianza con esta institución académica favorece al ISC, no solo por el gran respaldo que ofrece, sino también por los aportes, análisis y sólidos estudios que se obtienen como resultado del excelente desarrollo y nivel académico”, expresó Álvarez Beltrán.

Por su parte, el director general del CIAD, Pablo Wong González, explicó que en un acercamiento previo, se colaboró con la Unidad de Culturas Populares en proyectos del área de Desarrollo Regional, involucrados directamente con tradiciones, patrones culturales y comportamientos poblacionales.

“Se piensa que la ciencia y la tecnología no se llevan con la cultura; esto nunca ha sido cierto, y menos en la actualidad, donde las barreras entre las disciplinas se están desdibujando”, agregó el directivo del CIAD.

Además de propiciar un intercambio de experiencias, con la firma de este convenio se abordarán de manera más integral temas sobre recursos naturales de la entidad, investigación sobre el agua, ecosistemas y sistemas alimenticios y se desarrollarán propuestas de investigación y actividades diversas de interés común, como cursos, conferencias, seminarios, encuentros y talleres.

En la firma del convenio estuvieron también presentes Mónica Villegas Murrieta, Coordinadora de Patrimonio Cultural del ISC y Silvia Gómez Jiménez, Investigadora titular adscrita a la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal de CIAD, autora del libro México profundo: Mar de Cortés, publicación de gran formato enfocada en lo visual, que persigue sensibilizar a la población y proteger el ecosistema marino y que constituye uno de los primeros proyectos que ambas instituciones impulsarán de forma conjunta.

Las legumbres son realmente un cofre del tesoro de la salud, de acuerdo con profesores investigadores de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

En un artículo recientemente publicado, los académicos Agustín Rascón Chu, Elizabeth Carvajal Millán y Alma Campa Mada, presentaron un estudio en relación a los avances científicos recientes sobre las legumbres.

En este trabajo se expone que, aunque las legumbres comprenden un gran número de especies de plantas dentro de la familia Fabaceae, la lista de las que son comestibles es menor y la de aquellas especies que la población consume por distribución y cultura es verdaderamente limitada.

Las más conocidas incluyen frijol, soya, habas, lentejas, chícharos y cacahuate, entre otras especies. Actualmente, el principal país consumidor de legumbres es Brasil, con el 19.7% del consumo acumulado de 2000-2007, seguido de la India, con el 19.7%; en tercer lugar se encuentra México, con 7.7%, y después Estados Unidos, con 6.6 (SE, 2012). Se estima que para el 2015 los primeros cinco países consumidores participarán en conjunto con el 57.7% del consumo mundial.

En general, las legumbres constituyen una valiosa fuente de proteínas, vitaminas del complejo B y minerales como el potasio, fósforo, calcio, cobre, hierro y zinc. Sin embargo, los hallazgos recientes demuestran que los beneficios a la salud por su consumo van más allá. En condiciones simuladas del proceso digestivo del tracto gastrointestinal con frijol de soya, alubias y frijol negro, se han identificado péptidos bioactivos con propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y cardioprotectoras, con efectos benéficos en padecimientos crónicos como diabetes, obesidad y cáncer.

Las lentejas, el frijol azuki y el frijol común han mostrado un perfil sobresaliente de ácidos grasos poliinsaturados, ácidos oleicos y linoleico, que constituyen compuestos con efectos cardioprotectores. Además, germinados de mungo y soya presentan actividad antihipertensiva. Evidentemente, comentaron los investigadores, dichos hallazgos requieren de más investigación para confirmar su potencial, aunque el resultado actual es muy prometedor.

Posibilidades y expectativas

Los investigadores del CIAD explicaron que son varios los autores que señalan que las pectinas de diversos frutos actúan contra el cáncer, combatiendo la metástasis, por lo que explorar la capacidad de las pectinas de las legumbres podría resultar interesante en la investigación científica en el corto plazo. Asimismo, manifestaron que el consumo de legumbres se ha asociado con un menor riesgo de diabetes tipo 2. Estos hallazgos, apuntaron, ponen de manifiesto el potencial de las legumbres en la dieta para prevenir enfermedades, así como para disminuir los riesgos de padecer las dos afecciones principales que aquejan a la sociedad mexicana: obesidad y diabetes.

Agregaron que estos hallazgos hacen de las legumbres un repositorio químico de la naturaleza para las nuevas tendencias de consumo de una población más informada y proactiva y sostuvieron que es alentador pensar que, con un manejo dietario, la prevención de problemas cardiovasculares, obesidad y diabetes pueda incluir legumbres específicas en el consumo diario.

Puede consultar el artículo original en la edición enero-febrero 2018 de la revista Industria Alimentaria, disponible en el siguiente enlace electrónico: http://www.industria-alimentaria.com.mx/2018-2/.

Con motivo del Día Internacional de las Mujeres, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) presentó los resultados del diagnóstico sobre la cultura institucional de género que se percibe entre los integrantes de su comunidad académica, estudiantil y administrativa.

La autora de esta iniciativa, la Dra. Rosario Román Pérez, explicó que el concepto cultura institucional de género refiere a prácticas, tradiciones, costumbres, rutinas, rituales e inercias propias de una organización, relacionados con las estructuras, procesos y comportamientos individuales de hombres y mujeres en la vida cotidiana de una institución.

Como un ejercicio de transparencia, el evento fue abierto a la comunidad y transmitido por videoconferencia a las coordinaciones regionales de esta institución.

La actividad fue realizada, también, en seguimiento al proyecto "Aplicación y evaluación de protocolos de actuación con perspectiva de género para la prevención y atención de la violencia en instituciones de educación superior”, que coordina Román Pérez.

En su exposición, la investigadora de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD apuntó que se aplicó un cuestionario que fue respondido directamente en el portal institucional del Centro, por hombres y mujeres de las plantas académica, administrativa y estudiantil de esta institución.

Entre los resultados, destacó que existe poco conocimiento sobre el marco normativo que tutela los derechos de las mujeres y escasa formación en perspectiva de género, aunque, en general, hay tendencia hacia prácticas igualitarias.

Asimismo, manifestó que los contados casos de acoso u hostigamiento sexual reportados, son ventanas de oportunidad que permiten reforzar las medidas ya establecidas en la institución para prevenirlos y atenderlos.

Más de medio millar de niños y niñas de educación primaria visitaron al Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Hermosillo, Sonora, del 6 al 14 de marzo, para aprender a alimentarse correctamente y conocer los laboratorios de esta institución.

Esta semana se realizó la cuarta edición del encuentro “Cómo como con ciencia”, el cual tiene el objetivo de fomentar en la comunidad sonorense, principalmente en la niñez, el interés y el acercamiento a la cultura de la investigación científica y la nutrición, así como su influencia en la salud y el bienestar. 

En la inauguración, realizada el 7 de marzo, estuvieron presentes Pablo Wong González, Director General del CIAD, y Aarón Córdova González, Coordinador de Vinculación y responsable de la organización del evento. Por parte del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, institución coorganizadora del evento, asistieron Francisco Antonio Rodríguez Valdez, Director General, y Yuria Alejandra Leyva Chávez, Directora de Investigación y Desarrollo Humano.

El director del CIAD les externó a los pequeños invitados que este esfuerzo ha tenido el propósito de sembrar en ellos el interés por la ciencia y la tecnología, así como educar a las nuevas generaciones sobre la importancia de tener conciencia de que la alimentación tiene un impacto en diferentes esferas de la vida privada y pública.

En su intervención, el titular del Coecyt alentó a los asistentes a aprovechar estas jornadas de aprendizaje, haciendo énfasis en la calidad de investigación que existe en la comunidad científica del CIAD.

El programa de actividades comprendió diferentes talleres de elaboración de pastas, pan y embutidos, así como de encapsulamiento de alimentos. Además, las y los pequeños aprendieron sobre la importancia una dieta balanceada rica en frutas y hortalizas para lograr un estado nutricional y de salud adecuado.

Investigadores e investigadoras del CIAD también ofrecieron charlas sobre la importancia del método científico, el valor nutritivo de los hongos, el análisis sensorial de alimentos y sobre cómo interpretar correctamente una etiqueta nutrimental.

Este evento fue posible gracias a la participación de personal de ciencia y tecnología de las Coordinaciones de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y Animal, Ciencia de los Alimentos, Nutrición y Desarrollo Regional, que contaron con el apoyo logístico de la Coordinación de Vinculación.

Quienes participaron en esta cuarta edición fueron estudiantes de las escuelas primarias Coronel J. Cruz Gálvez y Heriberto Aja, de Hermosillo; Revolución y Emiliano Zapata, de San Pedro El Saucito; Vicente Guerrero, del ejido El Tazajal; Independencia, del ejido La Victoria, y el Colegio Veracruz, de Ciudad Obregón, Sonora.

Investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se reunieron con sus homólogos del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT) para conocer el modelo del Consorcio de Investigación, Innovación y Desarrollo para las Zonas Áridas (CIIDZA), del cual forman parte ambas instituciones.

El CIIDZA es una estrategia de asociación de Centro Públicos de Investigación promovida por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con la finalidad de generar y transferir bienes y servicios científicos y tecnológicos de carácter multidisciplinario, focalizados en el aprovechamiento sustentable de los recursos existentes en las zonas áridas y semiáridas del país.

Esta iniciativa impulsa la innovación de alto valor agregado, alineada con las demandas del mercado, para propiciar la generación de riqueza que impacte en el bienestar social de esas regiones.

Además del CIAD y el IPICYT, en CIIDZA también tienen participación el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), el Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA) y El Colegio de San Luis (COLSAN).

Pablo Wong González, Director General del CIAD, manifestó su beneplácito por este encuentro y compartió que el Centro tiene grandes expectativas de poder contribuir al desarrollo del consorcio, a través de proyectos que atiendan las demandas de la zona a la cual está dirigido, así como los problemas prioritarios del país.

Por su parte, Joel David Flores Rivas, investigador del IPICYT y Coordinador Científico del CIIDZA, realizó una presentación acerca del consorcio, en el que explicó que este se encuentra en desarrollo e incubación dentro del Instituto Potosino, quien funge como líder, y está ubicado estratégicamente dentro de la principal zona árida de Norteamérica.

El Coordinador mencionó que entre las líneas de investigación previstas para estudiar especies de zonas áridas y semiáridas se encuentran la purificación y caracterización química de productos naturales, bioensayos para la evaluación de la actividad biológica de compuestos con aplicación actual o potencial en los sectores farmacéutico, químico, cosmético, médico y alimenticio y síntesis y obtención de compuestos con actividad biológica sobre enfermedades crónico-degenerativas o infecciosas.

Asimismo, se desarrollarán proyectos sobre diseño in silico y optimización de productos naturales bioactivos por métodos computacionales, estudios entomológicos sobre especies útiles y perjudiciales, microbiología ambiental y agrícola y análisis para el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales de las zonas áridas y semiáridas.

El personal académico del CIAD que asistió en representación de las distintas coordinaciones transversales y académicas vieron con agrado la iniciativa del consorcio y subrayaron la importancia de fortalecer las líneas de investigación con la experiencia del personal científico de los centros que integran el CIIDZA.

Particularmente, señalaron la relevancia de crear una línea de estudio integral del agua, fortalecer la intervención interdisciplinaria con las ciencias sociales y aprovechar la experiencia de otros consorcios en temas de vinculación y posgrados.

La Coordinación de Programas Académicos (CPA) del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se congratuló de la presentación del examen de grado número 1000 en la historia de esta institución.

El pasado 2 de marzo, Beatriz Guadalupe González González, estudiante de la Maestría en Ciencias, adscrita a la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal (CTAOA), quien estudió su posgrado bajo la dirección del Dr. Ramón Pacheco Aguilar, hizo historia con la defensa de su tesis “Habilidad de gelificación del músculo de calamar gigante (Dosidicus gigas) con tratamiento térmico en dos etapas y adición de ácido d-isoascórbico”.

Como dato curioso, la egresada número 999 del programa, que presentó su examen el mismo día, fue Diana Carolina González González, quien es hermana de la egresada milésima; ambas tuvieron el mismo director de tesis.

Por haber alcanzado esta cifra histórica, la actual titular de la CPA, Dra. Herlinda Soto Valdez, hizo extensiva una felicitación a toda la comunidad, especialmente a los profesores y profesoras que han contribuido al programa de Maestría en Ciencias y a los egresados.

El primer coordinador de los posgrados del CIAD fue el Dr. Alberto González León (1983-1992), seguido por la Dra. Rosalba Troncoso Rojas (1992-1997), el Dr. Juan Pedro Camou Arriola (1997-2003), la Dra. Ana María Calderón de la Barca (2003-2009), la Dra. Gloria Yépiz Plascencia (2009-2015) y la Dra. Herlinda Soto Valdez (2015 a la fecha).

Un posgrado con historia

El programa de Maestría en Ciencias inició en agosto de 1983, bajo la iniciativa de los doctores Carlos Peña Limón y Mauro Valencia Juillerat, en aquel entonces Director General del CIAD e investigador del Departamento de Nutrición y Alimentos, respectivamente.

En la primera generación se inscribieron diez estudiantes, entre los que se encontraban la Dra. Leticia García Rico, de la Coordinación de Ciencia de los Alimentos, la M.C. María Isabel Grijalva Haro, de la Coordinación de Nutrición, y la M.C. Armida Rodríguez Félix, de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal.

Este posgrado ha contribuido al crecimiento de universidades y centros públicos de investigación del noroeste del país, ya que, de acuerdo al estudio de egresados(as), hasta 2016 aproximadamente el 74% se desempeñan en este sector y 79% lo hacen en instituciones ubicadas en los estados Sonora, Sinaloa y Chihuahua. 

En este grupo se encuentra la Dra. María Dolores Muy, Titular de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD, la Dra. Nohemí Gámez Meza, Coordinadora del posgrado en Biociencias del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad de Sonora (Unison), el Dr. Enrique Márquez Ríos, coordinador del posgrado en Ciencia y Tecnología de Alimentos del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos (DIPA) de la Unison, y el Dr. Saúl Ruiz Cruz, coordinador de la Maestría en Ciencias en Recursos Naturales del Instituto Tecnológico de Sonora, entre otros(as).

Cuatro egresados(as) de la Maestría en Ciencias realizaron posteriormente estudios de doctorado y ahora tienen el nivel 3 en el Sistema Nacional de Investigadores: Dra. Josfat Marina Ezquerra Brauer (DIPA, UNISON), Dr. Gustavo González Aguilar (CTAOV, CIAD), Dr. Rogerio Sotelo Mundo (CTAOA, CIAD) y Dra. Elizabeth Carvajal Millán (CTAOA, CIAD).

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