Notas

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se ha integrado al proyecto de investigación “Acelerando la fiscalidad efectiva al tabaco en América Latina”, anunció el investigador Luis Huesca Reynoso, de la Coordinación de Desarrollo Regional.

El académico detalló que este proyecto fue convocado por la Red Sudamericana de Economía Aplicada/Red Sur y el Centro de Políticas de Salud de la Universidad de Illinois (UIC, por sus siglas en inglés), ubicado en Chicago (EE.UU.).

La UIC, a través del proyecto Tobacconomics, tiene por objeto llevar a cabo investigaciones económicas que informen sobre la política de control al tabaco; actualmente es miembro de la iniciativa Bloomberg para reducir el consumo del tabaco (Bloomberg Initiative to Reduce Tobacco Use).

El objetivo es ampliar el conocimiento sobre las políticas fiscales efectivas al tabaco vigentes en países de América Latina (Argentina, Brasil, Ecuador, México y Perú), por lo que las instituciones elegidas analizarán el impacto económico de dichas políticas, a fin de generar nuevas propuestas orientadas a la acción y basadas en evidencia empírica local sólida.

La clase política y quienes elaboran la política fiscal en las distintas naciones no parecen estar convencidos de la evidencia global, necesitan evidencias de sus propios países o regiones, desarrollada por instituciones locales y confiables. Eso es exactamente lo que se espera que suceda como resultado de estos nuevos acuerdos, dijo el Dr. Frank Chaloupka, Director de Tobaccomics y Administrador del Instituto de Investigación y Política de la UIC.

Los días 21 y 22 de marzo se llevó a cabo el primer taller de investigación en la sede del Mercado Común del Sur (Mercosur) en Montevideo, Uruguay, con lo que se dio inicio a los trabajos y la puesta en marcha de los proyectos de investigación seleccionados.

El proyecto aprobado para nuestro país lleva por nombre “Los efectos de los impuestos especiales al tabaco en México: desigualdad, consumo y pobreza”. Luis Huesca precisó que, para el caso de México, se busca cuantificar el efecto que ejercen los impuestos especiales al tabaco en su consumo y si la carga de este impuesto presenta efectos adversos en la desigualdad y la pobreza del país.

Para ello, el proyecto se formuló con base en la situación actual y analizando distintos escenarios de aumento del impuesto especial. Con los resultados se diseñarán recomendaciones de política fiscal para que la carga tributaria en el consumo de tabaco en México sea, al menos, equiparable a la de otros países de similar desarrollo y demostrar así la reducción en la prevalencia.

El caso chileno, con una carga fiscal indirecta de las más elevadas en el continente, que impactó en el precio de las cajetillas de cigarro e hizo de este producto un artículo de lujo entre sus consumidores, es el que se registra como uno de los de mayor éxito en reducción de fumadores; con esto, se espera que en el mediano y largo plazo se observe una menor incidencia de enfermedades y gastos de salud vinculados al tabaquismo.

 

Por lo anterior, la Bloomberg Fhilanthropies se ha planteado con determinación empujar políticas agresivas al consumo de tabaco, de tal suerte que el caso mexicano sea un ejemplo, dado que las cifras oficiales muestran como la sola recaudación por impuestos al tabaco en el país, con una tasa actual del impuesto especial que representa 0.2 puntos del PIB, no es suficiente, ya que solo alcanza a sufragar una tercera parte de los gastos en salud relacionados al tabaquismo.

 

El proyecto se ejecutará en un periodo de ocho meses bajo la responsabilidad del Dr. Huesca Reynoso y representará para el CIAD la oportunidad de ser un conducto que empuje los resultados obtenidos para contribuir a modificar las leyes fiscales. Esto permitiría consolidar presupuestos eficientes con un mayor impacto en la salud a mediano y largo plazos.

                

Además, este proyecto abre la puerta para aspirar a más financiamientos de esta naturaleza, dado que la Bloomberg fhilanthropies tiene interés en extrapolar este tipo de estudios fiscales a otros productos como el alcohol y los alimentos de alta densidad calórica, temáticas que en el ámbito económico y fiscal han sido introducidas por el investigador Luis Huesca en la Línea de Generación y Aplicación del Conocimiento de su Coordinación, y que pueden vincularse con la Coordinación de Nutrición del mismo CIAD.

El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático indica que en México el 73% de los cuerpos de agua están contaminados. Hay varios tipos de contaminación, pero la que más preocupa es la contaminación química. En esta, destacan los metales pesados, debido a su elevada toxicidad.

Derivado de este tipo de contaminación, se han documentado múltiples desequilibrios ambientales y daños en la salud humana, ya que estos metales pueden acumularse en animales acuáticos y llegar al ser humano mediante la alimentación.

Para resolver este problema, se han aplicado técnicas de remediación fisicoquímica para remover los metales mediante precipitación y filtración; sin embargo, en estas técnicas se usan sustancias químicas que pueden ocasionar otros problemas ambientales.

Una medida menos invasiva es la biorremediación, la cual consiste en utilizar organismos capaces de absorber metales pesados. Dependiendo de los organismos que se utilicen es el nombre de la técnica; por ejemplo, si se utilizan plantas vasculares se le llama fitorremediación.

Esta técnica se ha implementado en México,1 pero es muy costosa y complicada, por lo que se actualmente se busca aplicar soluciones más adecuadas, como la utilización de microhongos.

De manera natural, los microhongos contienen compuestos como carboxilatos, hidroxilos, sulfatos, fosfatos y aminos que reaccionan con metales. Un grupo de investigadores de Brasil, encabezado por Jacqueline Takahashi,2 descubrió que los hongos del género Penicillium, el mismo que se utilizó para generar la penicilina, son efectivos para extraer metales.

En su experimentación utilizaron microhongos enteros y, además, solo los micelios (parte vegetativa, fisiológicamente muy activa de los microhongos), con lo cual lograron comprobar que las dos formas son efectivas.

Esta investigación demostró que los microhongos son ideales para eliminar el plomo. Al usar el microhongo entero durante cuarenta y ocho horas se logró eliminar el 91% de este metal, pero si se usan solo los micelios por dos horas, se elimina el 41%.

Asimismo, las dos técnicas pueden eliminar aproximadamente el 20% del níquel, cobre y cobalto. Lo anterior demuestra que es factible utilizar microhongos Penicillium como sistemas biológicos en procesos modernos de biorremediación, ya sea empleándolos con esponjas colgantes o a partir de membranas biológicas, lo cual implica una metodología simple y de bajo costo que, además, no necesita usar sustancias disolventes dañinas para el medio ambiente.

Este tipo de investigaciones buscan desarrollar métodos más efectivos para reducir la contaminación y hacer frente a los problemas ambientales que se presentan en la actualidad, por lo que es importante apoyarlas para lograr aplicar los conocimientos generados y mejorar la calidad de vida de la humanidad.

1 Sergio Abraham Covarrubias y Juan José Peña Cabriales. “Contaminación ambiental por metales pesados en México: problemática y estrategias de fitorremediación”. Revista Internacional de Contaminación Ambiental, núm. 33 (Especial Biotecnología e ingeniería ambiental): 7-21. 2017.

DOI: 10.20937/RICA.2017.33.esp01.01

2 Leonardo Martins, Fernanda Lyra y Mirthes Rugani. 2015. “Bioremediation of Metallic Ions by Eight Penicillium Species”. Journal of Environmental Engineering, vol. 142.

DOI: 10.1061/(ASCE)EE.1943-7870.0000998

La autora de este artículo, Mayra Ramírez Cota, estudiante de la Maestría en Ciencias del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en la Coordinación Regional Mazatlán, busca, a través de su tesis, optimizar el proceso de hidrólisis para la producción de metano a partir de residuos de industrias pesqueras. (El artículo contó con la supervisión de la Dra. Beatriz Yáñez Rivera y el Dr. Francisco Neptalí Morales Serna, profesores del CIAD Mazatlán).

 

¿Sabía usted que la obesidad en los niños los vuelve propensos de padecer hígado graso? Esta enfermedad no presenta signos ni síntomas, pero puede evolucionar hasta convertirse en cirrosis y cáncer hepático

Un proyecto del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) invita a los padres y madres de Hermosillo, Sonora, a acercarse a esta institución para monitorear gratuitamente el estado de salud de sus hijos e hijas con sobrepeso.

El proyecto Diagnóstico Oportuno de Hígado Graso no Alcohólico en Niños de Edad Escolar tiene como fin detectar a tiempo la presencia de grasa a nivel hígado (esteatosis hepática). Esta enfermedad no presenta síntomas ni signos, por ello es difícil de detectar.

Dicho padecimiento inicia con una acumulación de grasa a nivel de hígado; de no atenderse, puede progresar hacia etapas más complicadas como esteatohepatitis, fibrosis, cirrosis y, finalmente, cáncer hepático.

El equipo de investigación coordinado por Martha Nydia Balllesteros, académica de la Coordinación de Nutrición del CIAD, es el responsable de este proyecto, el cual realizará una serie de análisis clínicos completamente gratuitos para los infantes participantes en este estudio.

De acuerdo a cada caso particular, se evaluará su composición corporal, estado nutricional, perfil de lípidos y presión arterial y se realizará un ultrasonido hepático. Con el propósito de incentivar la participación, el CIAD facilitará la transportación para adultos y menores.

Ballesteros Vásquez subrayó que esta enfermedad no es diagnosticada de forma rutinaria en la atención médica de primer nivel, por lo cual los tutelares de infantes con sobrepeso deben revisar su estado de salud.

Por último, agregó que la participación de la ciudadanía en este proyecto es importante, ya que generará información científica acerca de la población infantil hermosillense, lo cual servirá como referencia para futuros proyectos o políticas públicas de salud.

Si tiene interés en participar, puede enviar un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., llamar al teléfono (662) 289 2400, ext. 286, al celular (662) 428 1480 o contactarse a través de la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

 

Personal Científico y Tecnológico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) impartió una semana de cursos de actualización sobre medidas de inocuidad para diferentes empresas procesadoras de pescados y mariscos.

Fue un grupo muy nutrido de personas que, representando a catorce diferentes empresas, en su mayoría de los estados de Sonora, Sinaloa y Baja California Sur, participó en los talleres impartidos por Lorena Noriega Orozco y Alfonso Martínez Borraz.

Del 23 al 27 de abril, en las instalaciones de la Unidad de Transferencia de la Innovación (UTI) del CIAD en Hermosillo, Sonora, los asistentes aprendieron sobre procedimientos de control sanitario, análisis de peligros y puntos de control y, además, se capacitaron sobre los requerimientos de la nueva Ley de Inocuidad Alimentaria de Estados Unidos (FSMA) para exportadores mexicanos.

Noriega Orozco, investigadora del CIAD certificada ante la Asociación de Oficiales de Alimentos y Medicamentos y la Alianza Nacional de HACCP para Pescados y Mariscos (AFDO- HACCP Alliance, por sus siglas en inglés), calificó como exitosa esta capacitación.

La académica señaló que las principales preocupaciones de los representantes de esta industria giraron en torno a cómo cada empresa, con un producto y proceso particular, pueden determinar y abordar sus puntos críticos de control.

Durante el curso también se atendieron dudas sobre aspectos relacionados con la interpretación de algunos puntos de la legislación de Estados Unidos y México, relacionados con los peligros y determinación de puntos críticos de proceso, requisitos de capacitación, comprobantes y requisitos para sus registros, así como trazabilidad y retiro de producto.

Por su parte, el Coordinador de Vinculación del CIAD, Aarón González Córdova, aseguró que el Centro cuenta con las capacidades tecnológicas y científicas para apoyar a empresas de este sector, a través de la Unidad de Transferencia de la Innovación, la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) y el Centro de Patentamiento (Cepat).

En ese sentido, agregó que a través del Programa de Educación Continua (PEC) de la institución se ofrece una serie de cursos de capacitación en temas específicos de la Ciencia y Tecnología de Alimentos, Nutrición, Salud, Acuacultura y Desarrollo Regional, entre otros.

Por último, añadió que para el CIAD es posible diseñar cursos de capacitación, acorde a necesidades específicas de los usuarios y que, en caso de requerir esta información, pueden dirigirse con la Lic. Perla Montaño (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) o con el Lic. José Ramón Alcaraz (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.).

Personal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) obtuvo la certificación internacional dentro del Programa de Fortalecimiento del Ecosistema de Innovación Sonorense, iniciativa que impulsó la Secretaría de Economía del Estado de Sonora, en coordinación con la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Durante 12 meses, un nutrido grupo de profesores investigadores de las Coordinaciones de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal y Ciencia de los Alimentos del CIAD, además de personal de la Coordinación de Vinculación y de la Oficina de Transferencia de Tecnología, participó en esta actividad junto con más de doscientas personas de otras empresas e instituciones académicas y emprendedores de la entidad.

El programa impartido por la Universidad de Harvard tuvo el propósito de brindar capacitación en temas de vinculación, transferencia de tecnología, innovación y emprendimiento, que sea de utilidad en proyectos que tengan como fin mejorar la calidad de vida de la comunidad.

Otro de los objetivos de este programa fue compartir experiencias en vinculación entre la academia y la industria, con la intención de explorar técnicas para el desarrollo de nuevos productos y servicios de alto valor agregado, que promuevan la sustentabilidad. Asimismo, se estudiaron vías para el desarrollo de planes de negocios y de financiamiento de nuevas, pequeñas y medianas empresas, en el marco de un ecosistema que aproveche el talento de la región y que sea atractivo para los inversionistas locales y extranjeros.

Pablo Wong González, Director General del CIAD, celebró el esfuerzo del grupo en este proyecto, pues, dijo, refleja el espíritu institucional por desempeñar una labor en favor de la sociedad, con base en los valores en los que está cimentado el Centro.

Por su parte, el Coordinador de Vinculación del CIAD, Aarón González Córdova, destacó la importancia de la participación del Centro en este proyecto, ya que además de contribuir con la participación de personal que se certificó, también fue sede de la reunión de actores del sector agroindustrial del estado de Sonora.

En ese sentido, agregó que la Unidad de Transferencia de la Innovación del CIAD, así como su Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) y su Centro de Patentamiento, se fortalecen a través de la constante capacitación del personal que labora en dichas áreas.

 

 

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) y el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) armonizan capacidades para impulsar el desarrollo sustentable, abasto y seguridad alimentaria del estado de Hidalgo y su zona de influencia.

El Centro de Investigación y Desarrollo en Agrobiotecnología Alimentaria (Cidea) atenderá las necesidades del sector agroalimentario con ayuda de la biotecnología. El consorcio aprovechará el potencial agropecuario de Hidalgo y sus alrededores para contribuir a la seguridad alimentaria, así como generar cadenas productivas y dar sustentabilidad al uso de recursos.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Pablo Wong González, director general del CIAD, y la doctora Socorro Josefina Villanueva Rodríguez, profesora investigadora del Ciatej, hablaron sobre la creación y capacidades del consorcio.

“La idea central de la actuación en la región es enfocarnos en sistemas alimentarios sostenibles. Treinta por ciento de la superficie del estado de Hidalgo es utilizado para agricultura y, de esa superficie agrícola, 75% es de temporal, y más de la mitad de su población se encuentra en situación de pobreza”, destacó el director general del CIAD, responsable del consorcio.

Este proyecto —dijo Wong González— surgió por una inquietud del gobierno del estado de Hidalgo, el cual se acercó al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para solicitar la apertura de un centro de investigación. Después de analizar la solicitud, el Consejo creó este consorcio en el que participan dos centros públicos de Conacyt para generar y transferir conocimiento y formar recursos humanos especializados en materia agroalimentaria.

La fuente de financiamiento proviene de un Fondo Mixto (Fomix) por 100 millones de pesos entre Conacyt y el gobierno del estado de Hidalgo. Este fondo servirá para completar la primera fase del consorcio, que se construirá en la Ciudad del Conocimiento, ubicada en Pachuca, Hidalgo, y comenzará operaciones a finales de 2018.

El consorcio hace un gran énfasis en la creación de sistemas alimentarios sostenibles para apoyar la productividad del sector agroalimentario y, al mismo tiempo, ayudar a que la población rural alcance el bienestar por medio del fortalecimiento de cadenas productivas y el apoyo a los productores agrícolas.

Fortalecimiento del sector agroalimentario

Entre las contribuciones del Cidea al sector agroalimentario hidalguense se encuentran la creación de agroindustrias, productos de valor agregado, fortalecimiento de micro y medianas empresas, sanidad e inocuidad alimentaria y uso sustentable de la biodiversidad y del agua.

La doctora Socorro Josefina Villanueva Rodríguez, coordinadora de la participación del Ciatej en el consorcio, dijo que el estado de Hidalgo tiene vocación agrícola; sin embargo, el valor agregado de los productos que se generan es casi nulo, debido a que del cultivo pasan directamente a la venta y, en la mayoría de los casos, se vende a intermediarios, sin generar riqueza para la región.

“Por lo anterior, se destaca la importancia de desarrollar un plan de acción para cubrir las necesidades detectadas en el estado, en el cual se integrará el desarrollar un programa eficiente y sostenido de control de plagas, desarrollar el autoabasto de las comunidades rurales e impulsar el valor agregado de los cultivos de la producción primaria”, declaró Villanueva Rodríguez.

Agregó que se impulsará el fortalecimiento de la milpa, el autoabasto de las comunidades indígenas y el desarrollo tecnológico de las empresas, que los productores primarios pudieran ir creando, además de incorporar en estas iniciativas a estudiantes del área de alimentos, biotecnología y agronomía, para que se apropien del conocimiento y sus riquezas y, con ello, contribuir a la disminución de la fuga de talentos y la migración en busca de oportunidades.

Se tiene contemplada la construcción de tres edificios fundamentales: uno es el destinado a las labores administrativas, un segundo edificio albergará laboratorios y un tercero servirá como planta piloto y será la base para transferir la tecnología generada.

Villanueva Rodríguez comentó que hasta el momento el consorcio se encuentra en 40% de desarrollo y uno de los objetivos de la primera etapa es contar con cinco laboratorios dedicados al estudio de microbiología y microbiota de suelos, ciencias ómicas, diseño de alimentos funcionales, metabolitos secundarios y un laboratorio de físico-química de alimentos.

Adicionalmente, se planea abrir una ventanilla para la recepción de muestras y realización de análisis de rutina, pues, según la doctora Villanueva Rodríguez, “en la región los laboratorios locales de servicios no alcanzan a dar respuesta en los tiempos de las empresas para análisis básicos de la industria de alimentos, como son el análisis microbiológico, bromatológico y de tablas nutrimentales”.

El equipo de catedráticos del CIAD, dirigidos por la doctora Mayra de la Torre, ya se encuentra realizando investigación sobre la microbiota de los suelos de Hidalgo, con el fin de promover consorcios microbianos para la fertilización y creación de plaguicidas biológicos, pues las regiones agrícolas del estado son tierras en las que no se han utilizado agroquímicos y plaguicidas con frecuencia.

Entre la plantilla de expertos, resaltan seis investigadores adscritos al programa Cátedras de Conacyt: tres fueron asignados al Ciatej y los otros tres al CIAD. Cuatro ya se encuentran instalados en Pachuca para llevar a cabo actividades con el consorcio.

Retos y oportunidades

El doctor Wong González mencionó que entre los principales retos se encuentra la coordinación entre los dos centros que forman parte del consorcio, pues aunque ambos forman parte de la red de centros públicos de investigación, son entidades independientes la una de la otra. Asimismo, dijo que se debe dar seguimiento al proyecto después del cambio sexenal.

La doctora Villanueva Rodríguez mencionó que es importante ayudar a las comunidades de productores primarios para que puedan vender productos con un valor agregado y se generen beneficios económicos, sociales y culturales en la región.

“Como directores de centros públicos vemos positivamente esta táctica de conformar consorcios como alianzas estratégicas entre centros, porque ayuda a complementarnos como sistema, además de que unimos esfuerzos presupuestarios para hacer uso racional de los recursos y fortalecer el desarrollo de las regiones con mayor rezago, a través de la ciencia, tecnología e innovación”, puntualizó Wong González.

El futuro del consorcio

Una vez culminada la primera fase de construcción del consorcio se tiene planeado realizar un proyecto que ayudaría a sentar las bases para iniciar operaciones y comenzar a tener acuerdos de vinculación con instituciones de educación superior. En la tercera etapa se planea iniciar con una segunda fase de construcción, de manera que se tenga una infraestructura y equipamiento completos.

Por su parte, Villanueva Rodríguez dijo que es necesario trabajar en equipo y hacer sinergia con las instituciones locales, entre las que se encuentran secretarías y otras instancias gubernamentales, universidades y laboratorios de investigación, para coadyuvar al fortalecimiento del sector agroalimentario del estado de Hidalgo y del país.

Colaboración de Ricardo Capilla, reportero de la Agencia Informativa Conacyt.

En el marco del Día Mundial del ADN, científicas del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) impartieron charlas a estudiantes de la licenciatura de químico biólogo clínico de la Universidad de Sonora (Unison).

En su visita, los alumnos participaron en la práctica "Análisis de ADN por electroforesis en gel de agarosa y visualización”, que fue impartida por la Dra. Carmen A. Contreras Vergara, académica de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal (CTAOV) del CIAD.

En dicha práctica, los jóvenes analizaron muestras de ADN que fueron amplificadas por la reacción en cadena de la polimerasa y visualizadas. Estas técnicas son de utilidad para realizar diagnóstico de enfermedades o en investigación.

Posteriormente, los estudiantes escucharon una charla sobre librerías de genes de humanos disponibles en internet, la cual fue ofrecida por la Dra. María A. Islas Osuna, investigadora titular del CIAD. En la charla se tocaron temas de actualidad como la transcriptómica y genómica que se aplican en Investigación de frontera y en un futuro en la medicina genómica.

Con esta actividad los estudiantes aprendieron sobre las técnicas que se utilizan en la biología molecular, además de conocer de primera mano la investigación que se lleva a cabo en el Centro.

El alumnado visitante forma parte de la clase de Biología Molecular, la cual es impartida por el Dr. Alejandro Monserrat García, así como por la maestra Irasema Rodríguez Hernández, ambos profesores de la Unison.

Esta jornada fue una oportunidad para que los invitados conocieran la tecnología que existe en los laboratorios del CIAD y los programas académicos de maestría y doctorado en ciencias que ofrece la institución.

El Día Mundial del ADN se celebra cada 25 de abril en conmemoración de la publicación del artículo “Molecular structure of nucleic acids: a structure for Deoxyribose Nucleic Acid”, publicado por James Watson y Francis Crick en la revista Nature, en el que presentaron el primer modelo de la estructura de la doble hélice del ADN, lo que les permitió ganar el Premio Nobel en 1962.

Rolando Díaz Loving, uno de los psicólogos más reconocidos en México, visitó el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en Hermosillo, Sonora, para impartir un par de conferencias y compartir su experiencia de investigación.

El investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México fue invitado por el Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, en el marco de su trigésimo sexto aniversario, y por la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD.

En su primer día de visita, el jueves 19 de abril, impartió la conferencia “Vida y obra de Díaz Guerrero”, charla en la que habló sobre el aporte científico de quien fuera su padre, el destacado psicólogo Rogelio Díaz Guerrero.

En momentos refiriéndose desde la voz de un narrador neutral y en otros como hijo, el expositor esbozó la trayectoria de investigación de Díaz Guerrero, quien es considerado pionero de la psicología mexicana y latinoamericana.

Destacó que parte de su contribución académica radica en los trabajos realizados en torno a cómo construyen su realidad los mexicanos respecto a la familia, valores, educación, etcétera, lo que él denominó premisas sociocuturales.

Concluyó su presentación explicando cómo el trabajo ha influido a generaciones de psicólogos y, sobre todo, a él, para escribir su más reciente obra literaria, llamada Las garras de la cultura: investigaciones en torno a las normas y creencias del mexicano.

Al día siguiente, el profesor experto en relaciones personales e interpersonales, así como en género y cultura, dicto la conferencia “Regulación emocional en las relaciones académicas”.

En esta oportunidad, conversó con los asistentes sobre la importancia de la comprensión de las emociones y su relación con las respuestas fisiológicas que experimenta el organismo para contribuir a asimilar las situaciones de estrés de manera positiva y regular las reacciones individuales, con el propósito de mejorar la calidad de nuestras relaciones interpersonales.

El doctor Díaz Loving es ampliamente reconocido a nivel nacional e internacional por sus investigaciones en psicología transcultural y etnopsicología, así como por sus trabajos sobre personalidad, psicología social, relaciones humanas, familia y pareja, conducta sexual y anticonceptiva y salud y VIH.

 

Personal académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en Hermosillo, Sonora, participó en una jornada de actualización sobre administración de laboratorios altamente especializados.

El curso “ISO/IEC 17025:2017 Administración de un Laboratorio” tuvo el objetivo de dar a conocer las actualizaciones de la norma de gestión de calidad que rige a los laboratorios acreditados en su versión internacional, y fue impartido del 11 al 13 de abril del presente.

Israel Alonso, consultor independiente, fue el responsable de ofrecer el taller ante veintitrés miembros del cuerpo académico del CIAD, adscritos a diferentes laboratorios que prestan servicios analíticos a la industria alimentaria.

Entre los laboratorios involucrados participó personal del Laboratorio de Aseguramiento de la Calidad Microbiológica de los Alimentos (LACMA), Laboratorio de Residuos Tóxicos (LRT), Laboratorio de Inocuidad Alimentaria, Laboratorio de Fisiología de Invertebrados Marinos y Laboratorio de Análisis proximal, entre otros.

Parte del personal científico participante ya cuentan con sistemas acreditados implementados en sus laboratorios, mientras que el resto tiene como objetivo alcanzar la acreditación a corto y mediano plazo.

Al curso asistieron también personas externas al CIAD. El nutrido grupo de asistentes permitió el intercambio de experiencias y opiniones en los temas abordados.

La versión anterior de la norma de calidad fue emitida en el año 2006, por lo que la nueva versión tuvo tiempo para ser revisada y mejorada en varios aspectos. Todas esas modificaciones fueron tratadas en el curso y se reforzaron varios de los conceptos requeridos para trabajar en el marco de los laboratorios acreditados y certificados.

Tras un proceso de evaluación, quienes asistieron se hicieron acreedores no solo a una constancia de participación, sino también al formato emitido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (DC-3) que otorga valor curricular de veinticuatro horas de capacitación.

Beatriz Olivia Camarena Gómez y Margarita Peralta Quiñonez

El 22 de abril fue designado Día Internacional de la Madre Tierra por la Asamblea General de las Naciones Unidas (resolución 63/278-2009), con el propósito de recordar a sus estados miembros, a las organizaciones internacionales, regionales y subregionales que conforman el sistema, a la sociedad civil y a las organizaciones no gubernamentales, la necesidad de crear conciencia sobre lo que representa para la vida del ser humano el planeta Tierra y sus ecosistemas. En la citada resolución se reconoce que la expresión común «Madre Tierra» es utilizada en diversos países y regiones para referirse al planeta Tierra, que existe un proceso de interdependencia entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta y que la Tierra, con sus ecosistemas, es nuestro hogar, por lo que para alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras, es necesario promover la armonía con la naturaleza y el planeta.

Por tanto, las acciones realizadas en el marco del día de la Tierra tienen el propósito de recordarnos que la humanidad es parte del planeta Tierra y que el destino de esta puede estar marcado por la huella humana. Una de las actividades insoslayable de educación ambiental  tiene que ver con el cuidado de la tierra, como recurso natural.

Entre las tareas encaminadas al cuidado de la tierra destacan las que contribuyen a mejorar la salud y el bienestar humano, actual y futuro. Para complementar la información, se denuncian las actividades económicas que han sometido a diversas presiones el suelo o tierra y ponen en riesgo la seguridad alimentaria de los países; por ejemplo, la agricultura a gran escala (biocombustibles), los procesos mineros (extracción), la obtención de hidrocarburos por fracturación hidráulica (fracking), etc.

Las prácticas agroecológicas emergen como respuesta a un modelo de agricultura convencional, a gran escala, cuya constante ha sido el uso de agroquímicos, no obstante haberse probado su impacto en la salud del campesinado, los consumidores y en el medio ambiente. (Vivas, 2014). En nuestra experiencia en diversas comunidades rurales del estado de Sonora, la implementación de huertos orientados a la producción a pequeña escala, resulta una alternativa de producción eficiente y sencilla de replicar en diversos contextos.

La aplicación de composta en el huerto permite regresar a la tierra los nutrientes (pensamos que la tierra contenta y agradecida ofrece el sustento a las personas). De manera adicional, está la recolección de semillas y el reforzamiento de valores asociados al huerto (cooperación, creatividad, solidaridad, sensibilidad, etc.) cuando es aprovechado como una actividad de educación ambiental. A partir de estas formas de convivencia volvemos a darle vida a la tierra, que se regocija cuando obtiene los nutrientes que provienen de la composta, a la vez que contribuimos a generar nuestra propia resiliencia y una esperanza de mejora.  Posicionar los huertos y la agricultura campesina a pequeña escala implica resignificar la tierra, los bosques, el agua y los recursos naturales que conforman la biodiversidad de cada lugar o región, como un aspecto clave de conservación. Hacia ese objetivo apuntan las actividades de educación ambiental que se llevarán a cabo este próximo 22 de abril en varias regiones del planeta, entre las cuales México no es la excepción.

Vivas, Esther (2014). ¿Quién tiene miedo de la agricultura ecológica? Consultado en: http://esthervivas.com/2014/07/07/quien-tiene-miedo-de-la-agricultura-ecologica-i/

Organización de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es/events/motherearthday/ y http://onu.org.pe/dias-internacionales/dia-internacional-de-la-madre-tierra/.

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