Notas

La ocurrencia de siniestros de tránsito en jóvenes conductores de entre 15 y 29 años se encuentra en aumento en Hermosillo, Sonora. Un estudio del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha tratado de explicar la relación de los factores psicosociales de dicha población, a fin de generar conocimientos de contribuya a la predicción de siniestros viales en este municipio.

Como parte de su formación académica como maestra en Desarrollo Regional en el CIAD, Elsa Guadalupe Figueroa Miranda, bajo la dirección académica del profesor Jesús Laborín Álvarez, estudió factores como las creencias de autoeficacia, actitudes, motivación y percepción de riesgo en el comportamiento vial de jóvenes que conducen frecuentemente.

El estudio parte de la hipótesis de que manejar un automóvil en la capital sonorense es de fácil acceso para las y los jóvenes, ya que, pragmáticamente, es posible hacerlo solo con conocimiento práctico, sin conocimientos de leyes o reglamentos. Asimismo, es posible conducir sin contar con un dominio pleno de las técnicas de manejo, situación que propicia que no cuenten con las herramientas necesarias para evaluar el riesgo oportunamente, lo cual los puede llevar a una mayor propensión de sufrir un siniestro.

 

En el proyecto participaron una academia de manejo y 351 jóvenes de universidades (179 mujeres y 172 hombres) con una media de edad de 22 años, cuyas respuestas reflejaron que las creencias de autoeficacia son las más significativas en la propensión a sufrir un siniestro; es decir, la capacidad que como conductores creen poseer al conducir y su confianza en dichas habilidades.

 

Entre los hallazgos de Figueroa Miranda destaca el indicio de que, al parecer,

las personas que ya han sufrido un siniestro vial tienen mayor percepción de riesgo a que se repita un evento de esta naturaleza, en comparación de quienes no han sufrido uno. Paralelamente, dicho segmento mide con mayor cautela sus motivaciones y sus creencias de autoeficacia.

 

Dentro del estudio se encontró que no hay muchas diferencias en la forma de conducir entre hombres y mujeres y que estas solo se presentan en cuestión de percepción de riesgo y probabilidad de que ocurra un siniestro vial, lo cual quiere decir que las mujeres miden más la posibilidad de que ocurra un siniestro en comparación de los hombres.

 

Por último, la joven investigadora explicó que una de las principales contribuciones de este estudio es tomar conciencia de que debemos sustituir el término “accidente” por el concepto “siniestro”, pues un siniestro es algo que se puede evitar y un accidente no; en este caso, teniendo en cuenta nuestros conocimientos y desempeñando una conducta vial apropiada que valorice la presencia de percepción de riesgo, podemos tener una conducta más adecuada que evite percances automovilísticos.

 

Desde tiempos antiguos los colorantes y pigmentos han jugado un papel importante en la sociedad, la ciencia y la tecnología, desde su uso en papiros, escritura, pinturas y textiles, así como en la alimentación y la medicina, por mencionar algunos ejemplos. Con el paso de los años, las técnicas de extracción, síntesis y catálisis se han optimizado para suplir la actual demanda en el sector alimenticio e industrial. Sin embargo, los pigmentos sintéticos pueden ocasionar toxicidad o alergias alimentarias, como es el caso de la tartrazina y pigmentos del grupo azo.1

Aunado a lo anterior, actualmente los mercados demandan productos con ingredientes naturales y derivados de plantas, lo cual ha convertido en una macrotendencia el consumo de alimentos de origen vegetal y ha disminuido la adquisición de productos con aditivos sintéticos. Además, los consumidores buscan alimentos que, además de nutrir, ejerzan una actividad medicinal que coadyuve a tratar ciertos padecimientos.2

La industria agrícola y agroindustrial genera miles de toneladas de desechos, desperdicios y subproductos, como cáscaras, bagazos, pulpas, semillas, orujos, hojas, tallos, raíces, etc; estos residuos contienen grandes cantidades de fitoquímicos capaces de ejercer diversas cualidades de interés comercial, como es el caso de pigmentos y colorantes.

Existen diversos grupos químicos capaces de proporcionar estas tonalidades llamativas para el consumidor; por ejemplo, las antocianidinas (morado, violeta, rosa), carotenoides (naranja, rojo, amarillo), xantofilas (licopeno, luteina, beta caroteno, zeaxantina), clorofila (verde, amarillo) y betalaínas (rojo y morado). Estos, además de ejercer actividades antioxidantes, antivirales, antibacterianas y anticancerígenas, entre otras, se pueden manipular y obtener de una forma rentable y sustentable, coadyuvando a valorizar estos desperdicios, además de mitigar el impacto ambiental generado de la producción primaria,3, 4 En la figura 1 se plasman algunas moléculas de relevancia industrial.

Figura 1

Actualmente se sigue investigando acerca de la estabilidad en matrices alimentarias con características fisicoquímicas diferentes (pH, acidez, tratamientos de conservación), con el fin de garantizar su presencia en concentraciones adecuadas, además de otorgar la tonalidad e intensidad desde su fabricación hasta su consumo. Para ello, se han desarrollado metodologías de extracción eficaces y amigables con el medio ambiente, como la extracción por fluidos supercríticos, microencapsulación, altas presiones, ultrasonicación, microondas, campos eléctricos pulsados, enzimáticos, solventes verdes y microbiológicos.4

Es importante promover la investigación sobre la valorización de residuos y desechos orgánicos, ya que comúnmente se suelen desaprovechar, generando contaminación ambiental y pérdidas económicas al productor y al sector industrial del país. Una vez más, observamos el potencial económico de estas materias primas vegetales.

Colaboración de Luis Alfonso Jiménez Ortega y José Basilio Heredia, investigadores de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD.

Referencias

1 Poorniammal, R., Prabhu, S., Dufossé, L. y Kannan, J. (2021). Safety evaluation of fungal pigments for food applications. Journal of Fungi. 7: 692. https://doi.org/10.3390/ jof7090692.

2 Lu, W., Shi, Y., Wang, R., Su, D., Tang, M., Liu, Y., Li, Z. (2021). Antioxidant activity anfd healthy benefits of natural pigments in fruits: a review. International Journal of Molecular Sciences. 22: 4945. https://doi.org/10.3390/ ijms22094945.

3 Sharma, M., Usmani, Z., Kumar, G.V. y Bhat, R. (2021). Valorization of fruits and vegetable wastes and by-products to produce natural pigments. Critical Reviews in Biotechnology, 41:4: 535-563. https://doi.org/10.1080/07388551.2021.1873240.

4 Wani, F.A., Rashid, R., Jabeen, A., Brochier, B., Yadav, S., Aijaz, T., Makroo, H.A. y Dar, B.N. (2021). Valorisation of food wastes to produce natural pigments using non-thermal novel extraction methods: a review. International Journal of Food Science and Technology, https://doi.org/10.1111/ijfs.15267.

La agricultura es uno de los principales sectores económicos de México. Sin embargo, en la actualidad esta actividad se basa, principalmente, en la utilización de agroquímicos, los cuales van dirigidos hacia el control o eliminación de patógenos y de malezas que pudieran tener efectos negativos en la producción agrícola.

 

El volumen de producción de plaguicidas en México en 2017 fue de 59,157 toneladas (Inegi, 2018). De estos, algunos se clasifican como Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAP), que son extremadamente peligrosos y mortales si son inhalados, así como carcinógenos, probables carcinógenos, mutagénicos, bioacumulables, persistentes en agua, suelo o sedimento y muy tóxicos en organismos acuáticos e insectos.

 

Los estados de Sonora y Sinaloa utilizan entre un 40 y 50% de PAP, entre los cuales destacan por su alta toxicidad los siguientes: paratión metílico, malatión, metamidofos, clorpirifós, monocrotofós, paraquat, glifosato, carbofurán, metomilo, mancozeb, clorotalonil, dimetoato, carbarilo, atrazina, fosfuro de aluminio, imidacloprid, cipermetrina, lambda cialotrina y endosulfán (Hernández et al., 2018).

 

El glifosato es un fosfonato sintético ampliamente utilizado como herbicida no selectivo para la eliminación de hierbas y de arbustos en los cultivos, considerado por mucho tiempo como un herbicida que no afectaba al medio ambiente; sin embargo, diversos reportes han documentado sus efectos en animales y en la salud humana. El glifosato es degradado en los suelos por mecanismos físicos, químicos y microbiológicos, generando ácido aminometil fosfónico (AMPA) como metabolito mayoritario, el cual presenta un rango de toxicidad similar al del glifosato, constituyendo una fuente de contaminación secundaria (Gomes et al., 2016).

 

A pesar de que los procesos microbiológicos del suelo favorecen la degradación del glifosato, el uso excesivo de este y otros agroquímicos puede saturar los procesos ambientales y biológicos de degradación, lo cual da como resultado la prolongación de la vida media del herbicida y sus derivados en el ambiente, que contribuye con la acumulación en el suelo y disminuye su fertilidad.

 

La acumulación prolongada de glifosato y AMPA subsecuentemente pueden contaminar cuerpos de agua, animales y plantas, ya sea por el arrastre de aguas por la lluvia, la lixiviación, el drenaje subterráneo o por exposición con el suelo, lo cual genera diversos impactos en diferentes ecosistemas, así como también la salud humana.

 

En humanos, el glifosato se ha relacionado con la generación de cáncer, desórdenes hormonales, reducción en la fecundidad y afecciones en diferentes órganos, mientras que en los ecosistemas se ha demostrado que causa la muerte de poblaciones de insectos, incluyendo las abejas, así como efectos tóxicos en otros organismos.

 

Debido a los efectos nocivos que se han reportado asociados al glifosato, el uso de este agroquímico se ha restringido en diversas partes del mundo como la Unión Europea, Asia e, incluso, Estados Unidos. Recientemente en México, por decreto presidencial, se ha ordenado la reducción del consumo de glifosato en la agricultura, con expectativas de lograr su erradicación para el 2024 (DOF, 2020). Sin embargo, la recuperación de los suelos ya contaminados demanda alternativas adicionales a la reducción del uso del agroquímico, incluyendo el desarrollo de nuevas tecnologías o procesos que promuevan la descontaminación y recuperación de los suelos, problemática que puede abordarse desde los enfoques de la biotecnología.

 

Soluciones basadas en biotecnología: la biorremediación de suelos contaminados con glifosato

 

La degradación del glifosato en los suelos es realizada principalmente por bacterias, aunque también otros microorganismos como hongos se han reportado con capacidad para degradarlo. En el caso de las bacterias, la degradación de glifosato se lleva a cabo por dos vías. La primera es la vía C-P liasa, donde el glifosato se degrada a P5-fosforiribosil 1-difosfato (PRPP) y sarcosina y, posteriormente, a glicina y formaldehído, mientras que en la vía AMPA se produce glioxilato y ácido aminometilfosfónico (AMPA), siendo esta la vía mayoritaria de degradación. Debido a que el AMPA aún conserva el enlace C-P, puede canalizarse a la vía CP-liasa para una degradación completa (Singh et al., 2020). Por tal, las bacterias que poseen las enzimas requeridas para estas transformaciones tienen potencial para utilizarse en procesos de biorremediación para la descontaminación de suelo e incluso cuerpos de agua.

 

En este sentido, se han reportado diversas especies de bacterias que tienen la capacidad de degradar el glifosato, tales como Pseudomonas aeruginosa, P. fluorescens, Burkholderia gladioli, Flavimona soryzihabitans, varias especies de Bacillus y bacterias oxidantes del azufre, por mencionar algunas (Martínez-Nieto et al., 2012; Liang et al., 2020). Por ejemplo, Bacillus cereus CB4 se reportó con capacidad para degradar concentraciones hasta de 12 g/L (12,000 ppm) de glifosato en cultivo y, además, se identificaron las vías metabólicas relacionadas con la actividad de C-P liasa y de glifosato oxidorreductasa degradando el glifosato a AMPA, glioxilato, sarcosina, glicina y formaldehído como productos (Fan et al., 2012).

 

Por otro lado, las bacterias con actividad degradadora pueden utilizarse para el desarrollo de consorcios bacterianos, los cuales son mezclas de dos o más especies microbianas en las que se espera una interacción sinérgica para hacer más eficiente la remoción del contaminante de interés. El intercambio de metabolitos o señales entre los miembros de un consorcio puede eficientizar diversas reacciones bioquímicas complejas, ya sea paralelas o secuenciales, aumentando la eficiencia de la utilización de los recursos y reduciendo la formación de subproductos.

 

Por lo tanto, los consorcios resultan promisorios como una estrategia que busca potenciar la actividad degradadora a través de interacciones entre los microorganismos. De hecho, a partir de algunos trabajos asociados al aislamiento de bacterias degradadoras de glifosato, se han patentado algunas bacterias y consorcios, principalmente de Francia y China (patentes CN201911095758.7A y WO1992019719A1).

 

La investigación del CIAD

 

Dada la necesidad de generar tecnologías amigables con el ambiente en la remoción de agroquímicos, investigadores del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, Coordinación Regional Culiacán, en colaboración con Fundación Produce Sinaloa, se encuentran operando un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que busca identificar y caracterizar bacterias aisladas de suelos agrícolas con capacidad degradadora de glifosato y AMPA para el diseño de un consorcio candidato para procesos de biorremediación.

 

El propósito del grupo de investigación es generar un cepario para el desarrollo de un consorcio con capacidad para degradar el glifosato y el AMPA, como paso inicial en la generación de una tecnología basada en microorganismos para biorremediación de suelos contaminados con glifosato.

 

Claudia Villicaña Torres, académica del CIAD responsable del proyecto, menciona la importancia de tomar ventaja de la maquinaria metabólica de los microorganismos autóctonos de la región, los cuales se espera que presenten alta tolerancia a los agroquímicos y sean funcionales para una biodegradación sostenible de glifosato, brindando la posibilidad de ser utilizados para la desintoxicación in situ de ambientes severamente contaminados, evitando la introducción de bacterias extrañas al sistema ecológico.

 

El uso de microorganismos es una estrategia prometedora no solo para reducir la contaminación por glifosato y AMPA, sino que puede extenderse para la biorremediación de suelos altamente contaminados con otros agroquímicos y sustancias tóxicas. De aquí que la obtención de consorcios bacterianos sea parte fundamental para establecer estrategias y planes de manejo de zonas altamente impactadas, utilizando microorganismos nativos para acelerar los procesos de descontaminación.

Foto de bacteria degradadora de AMPA aislada en el laboratorio de la Coordinación Regional Culiacán del CIAD.

 

Colaboración de Solangel Machado Valdés y Brenda Kirey Figueroa, tesistas de licenciatura de la Universidad Autónoma de Sinaloa, y María Claudia Villicaña Torres, investigadora Conacyt comisionada a la Coordinación Regional Culiacán.

 

 

Lecturas recomendadas:

 

Fan, J., Yang, G., Zhao, H., Shi, G., Geng, Y., Hou, T. y Tao, K. (2012). Isolation, identification and characterization of a glyphosate-degrading bacterium, Bacillus cereus CB4, from soil. The Journal of General and Applied Microbiology, 58(4), 263-271.

Gomes, M. P., Le Manac'h, S. G., Maccario, S., Labrecque, M., Lucotte, M. y Juneau, P. (2016). Differential effects of glyphosate and aminomethylphosphonic acid (AMPA) on photosynthesis and chlorophyll metabolism in willow plants. Pesticide Biochemistry and Physiology, 130, 65-70.

Hernández, J. G., Morales, J. B. L., Rodríguez, I. E. M., Ochoa, M. I. H., Madrid, M. L. A., García, A. E. R., Lozano, M. B., Herrera, N. E. P. y Ríos, J. H. P. (2018). Estado actual de la investigación sobre plaguicidas en México. Revista Internacional de Contaminación Ambiental, 34(0), 29-60. https://doi.org/10.20937/RICA.2018.34.esp01.03.

Liang, Y., Wei, D., Hu, J., Zhang, J., Liu, Z., Li, A. y Li, R. (2020). Glyphosate and nutrients removal from simulated agricultural runoff in a pilot pyrrhotite constructed wetland. Water Research, 168, 115154.

Mamy, L., Barriuso, E. y Gabrielle, B. (2016). Glyphosate fate in soils when arriving in plant residues. Chemosphere, 154, 425-433.

Martínez-Nieto, P., Bernal-Castillo, J., Agudelo-Fonseca, E. y Bernier-López, S. (2012). Tolerancia y degradación del glifosato por bacterias aisladas de suelos con aplicaciones frecuentes de roundup SL®. Revista Pilquen• Sección Agronomía, 14(12).

Myers, J. P., Antoniou, M. N., Blumberg, B., Carroll, L., Colborn, T., Everett, L. G. y Benbrook, C. M. (2016). Concerns over use of glyphosate-based herbicides and risks associated with exposures: a consensus statement. Environmental Health, 15(1), 1-13.

Singh, S., Kumar, V., Gill, J., Datta, S., Singh, S., Dhaka, V., Kapoor, D., Wani, A. B., Dhanjal, D. S., Kumar, M., Harikumar, S. L. y Singh, J. (2020). Herbicide Glyphosate: Toxicity and Microbial Degradation. International Journal of Environmental Research and Public Health, 17(20), 7519.

 

 

 

En el marco de su 39 Aniversario, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) ha lanzado la convocatoria para ingresar a los doctorados en Ciencias y en Desarrollo Regional que se ofrecen en la institución.

El CIAD es un centro público multidisciplinario que realiza investigación en ciencias naturales y sociales. En cumplimiento de su misión y visión, contribuye al desarrollo sustentable y bienestar social a través de la formación de recursos humanos de alto nivel en las áreas de alimentación, nutrición, salud, desarrollo regional y recursos naturales.

Los programas de posgrado tienen como objetivo la formación de capital humano con habilidades y competencias para generar conocimiento de frontera y proponer soluciones científico-tecnológicas a las problemáticas locales, regionales, nacionales e internacionales. Actualmente se imparten los programas a nivel de Maestría y Doctorado, tanto en las áreas de Ciencias como en Desarrollo Regional, mismos que cuentan con la acreditación del PNPC (Programa Nacional de Posgrados de Calidad) otorgada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Las líneas de generación y aplicación del conocimiento en los posgrados de Maestría y Doctorado en Ciencias se clasifican dentro de las opciones terminales de Acuacultura, Bioquímica, Biopolímeros, Biotecnología, Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Ecología y Medio Ambiente, Horticultura, Microbiología, Nutrición y Toxicología. Estos posgrados se imparten en Hermosillo y Guaymas (Sonora), Culiacán y Mazatlán (Sinaloa), Cuauhtémoc y Delicias (Chihuahua) y Pachuca (Hidalgo).

El posgrado en Desarrollo Regional cuenta con las líneas de generación y aplicación del conocimiento en Economía y Desarrollo Regional, Estudios Sociales sobre Alimentación y Desarrollo, Estudios Ambientales y Socioculturales del Desarrollo, Estudios de Desarrollo Humano y Vulnerabilidad Social. Este posgrado se ofrece exclusivamente en Hermosillo, Sonora.

Todos los estudiantes aceptados en los programas académicos del CIAD que no tengan otro ingreso económico cuentan con la posibilidad de acceder a una beca de manutención que otorga el Conacyt y a apoyos de movilidad nacional e internacional que contribuyan a la formación de los estudiantes en instituciones ampliamente reconocidas por su calidad en investigación.

Quienes deseen concursar por un lugar en los posgrados para los que se ha abierto la presente convocatoria, que concluye el 5 de noviembre del 2021, deben cumplir los requisitos establecidos en el sitio www.ciad.mx/posgrados/

Para recibir atención personalizada puede escribir al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o llamar al teléfono 6622892400, ext. 801.

Como parte del “Ciclo de seminarios técnicos 2021. Alimentos funcionales y nutracéuticos. Mito, realidad o macrotendencia”, y en el marco del 39º aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), se impartirá la conferencia "Los alimentos como vehículo de compuestos bioactivos lipofílicos", que será dictada por el profesor Hugo Sergio García Galindo.

El expositor es investigador del Tecnológico Nacional de México/Instituto Tecnológico de Veracruz (TecNM-ITV), miembro de la Academia Mexicana de Ciencias desde 1999 e investigador nacional emérito del Sistema Nacional de Investigadores. Cuenta con 256 artículos científicos publicados en revistas indexadas o del padrón Conacyt. Ha acumulado más de 9,900 citas académicas y ha publicado dos libros y treinta capítulos de libros.

García Galindo tiene una patente otorgada y tres en trámite. Fue nombrado ciudadano distinguido y obtuvo la medalla al mérito académico “Francisco Javier Clavijero” del puerto de Veracruz en 2003; además, en enero de 2007 se le otorgó el Premio de Ciencias del Estado de Veracruz. Sus intereses de investigación incluyen post-cosecha de frutos tropicales, lípidos y bioactivos, nanoemulsiones y bacterias acidolácticas

Como parte de su charla, el conferencista explicará cómo, atendiendo el vehículo a través del cual se hacen llegar los compuestos bioactivos al cuerpo, este puede rediseñarse y aplicarse para proteger estos compuestos de su degradación y mejorar sensiblemente su absorción. La opción preferente, sostiene, es encapsular los compuestos. García Galindo comenta que uno de los retos es hacerlo con aquellos de naturaleza hidrofóbica, los que se pueden contener de manera exitosa en sistemas nanoemulsificados. El académico del TecNM-ITV también ahondará sobre el consumo de estos sistemas de compuestos bioactivos a través de la incorporación en alimentos, el cual es el desafío tecnológico de este campo disciplinario.

Aarón González Córdova, coordinador de Vinculación del CIAD, así como de la Red AlFaNutra, destacó la importancia de este evento, pues permite presentar los hallazgos recientes y actualizar a la audiencia que asiste en temas del campo de los alimentos funcionales y nutracéuticos. Los seminarios técnicos son un esfuerzo conjunto de las instituciones de educación superior y centros públicos de investigación que conforman la red.

Por su parte, Gustavo González Aguilar, líder de la red, agradeció la buena recepción que los seminarios virtuales han tenido, lo que se refleja en una audiencia promedio sostenida a lo largo de los eventos.

El evento virtual se celebrará el 6 de octubre del presente a las 09:00 horas de Hermosillo, Sonora, y se transmitirá a través de Facebook Live (www.ciad.mx/ciad.conacyt). Para asistir es necesario registrarse previamente en el micrositio www.ciad.mx/alfanutra.

Este es un evento organizado por la Red AlFaNutra con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el CIAD. Está dirigido exclusivamente para productores, procesadores y comercializadores de alimentos y bebidas en México y América Latina.

 

La enfermedad renal crónica (ERC) es un problema de salud pública con elevadas tasas de prevalencia e incidencia a nivel mundial. El deterioro de la salud renal es rápido en los grados moderado y avanzado de la enfermedad, a la par de un riesgo elevado de eventos cardiovasculares.

Adicionalmente, en las etapas mencionadas, la enfermedad implica un significativo costo económico para la familia y para el sector salud, dado que los pacientes requieren atención médica para la ERC y para afectaciones graves asociadas, como son las cardiovasculares y las óseas, entre otras.

En ese sentido, se han presentado guías orientadas a la prevención o retraso de las complicaciones de la ERC, a partir de un diagnóstico y tratamiento temprano.

En la etapa moderada de la ERC se pueden presentar anemia y alteraciones en el metabolismo mineral-óseo. El calcio y el fósforo comprenden los minerales más abundantes del organismo, encontrándose en los huesos el 99% del calcio y el 80% del fósforo, del total corporal de ambos minerales.

Ante una deficiencia en el consumo de calcio o de una disminución de su absorción a nivel intestinal, los niveles adecuados en sangre se aseguran liberándose calcio de los huesos. Si esa situación persiste por tiempo prolongado, la densidad mineral ósea disminuye, lo cual aumenta el riesgo de fractura ósea en los pacientes.

Para asegurar la absorción de calcio dietario, una de las recomendaciones señala que el consumo de fósforo sea igual o menor al de calcio. En la tesis de maestría en ciencias de Ricardo de Jesús Vega Sosa, estudiante del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), participaron pacientes renales con diferentes grados de la enfermedad, quienes observaban un aporte bajo y alto de calcio y fósforo, respectivamente.

En cuanto a la densidad mineral ósea, los valores bajos observados no se derivaron del inadecuado aporte dietario de estos dos minerales, sino a causas inherentes a la enfermedad renal.

 

Cassio Luiselli Fernández, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México y ex embajador de México en tres ocasiones, ofreció la conferencia “El sistema alimentario ante el desafío por la pandemia del COVID-19” en el marco del 39° Aniversario del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

El expositor explicó que al inicio de la pandemia había un temor generalizado a nivel global de que existiera una interrupción en el suministro de las cadenas alimentarias; sin embargo, afirmó, este sector fue resiliente y no hubo un desabasto de alimentos de consideración, por lo menos en América Latina. En ese sentido, ejemplificó, las exportaciones alimentarias no se redujeron en México y China mantuvo su demanda alta.

Un efecto negativo de la contingencia sanitaria, dijo, fue que mucha gente dejó de comer fuera de casa y esto afectó la economía de las personas que se dedican al ambulantaje, así como al sector que comercializa alimentos frescos en mercados locales.

El covid-19 ha puesto sobre la mesa diferentes temas que necesitan atención e intervención urgente, subrayó el conferencista, pues hay una crisis global de obesidad que está relacionada con un sistema alimentario que no funciona del todo bien. Asimismo, puntualizó que es de vital relevancia medir la vulnerabilidad de las familias en pobreza alimentaria, así como el fenómeno de la malnutrición, puesto que sucede que la gente tiene accesos a muchas calorías, pero con pocos o sin nutrientes, y aunque la economía de estas familias aumente, la dieta empeora.

La pandemia ha generado tensiones en los sistemas alimentarios y ahora se entiende mejor un fenómeno que solo existía teóricamente, por lo que se tiene la capacidad de responder ante futuras eventualidades similares, pues en el futuro habrá más crisis sanitarias y climáticas, ante las cuales los países deben estar preparados para cuando ocurra.

Posterior a su disertación, Luiselli Fernández entabló una sesión de diálogo con la comunidad académica del CIAD en la que compartió su parecer sobre diferentes temas. Sostuvo que, en su opinión, una sorpresa que ha dejado el covid-19 es cómo el comercio electrónico de alimentos ha crecido de manera dramática y cada vez con mayor formalidad. No obstante, manifestó, espera que este no sea un factor más de desigualdad social en el acceso a alimentos.

Actualmente, expuso, en la academia hay un polémico debate sobre las definiciones de soberanía alimentaria y seguridad alimentaria; sin embargo, él lo considera un eufemismo, ya que la investigación debe concentrase en lo que realmente importa: el acceso a alimentos. En ese tema, enfatizó, en México hay once millones de personas que no tienen acceso una dieta calórica-proteica que les garantice una nutrición suficiente.

Por último, explicó que el sistema alimentario mexicano requiere una visión sistémica que empiece con la visión de las necesidades nutricionales de la población. El país tiene la capacidad de mantener treinta millones de hectáreas cultivadas, dar trabajo a las familias campesinas y satisfacer la demanda urbana de alimentos, concluyó.

La conferencia está disponible en www.facebook.com/ciad.conacyt.

En el marco de su 39° Aniversario, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) presentará una de las más recientes obras de literatura científica escritas por su personal científico: el libro Identidad de género y la salud de jóvenes universitarios: violencia, alimentación y sexualidad, el cual aborda, entre otros temas, la influencia en la toma de decisiones relacionadas con el cuidado de la salud de las configuraciones culturales alrededor del ser hombre o mujer.

El libro es autoría de las profesoras investigadoras Elba Abril Valdez, María José Cubillas Rodríguez y Sandra Elvia Domínguez Ibáñez, de la Coordinación de Desarrollo Regional del CIAD, quienes examinaron en el documento las creencias, prácticas y significados sobre las decisiones que las y los jóvenes toman en la interacción con su pareja, la negociación en torno al cuidado de la salud sexual y la percepción de riesgo en la elección de alimentos a partir de los hábitos y las creencias alimentarias.

Estas decisiones, según plantean las autoras, se ven permeadas por estereotipos de género que favorecen una postura tradicional en la forma de abordar el cuidado de la salud, vinculados con el poder y el rol que hombres y mujeres ejercen y asumen en una sociedad hegemónica.

Uno de los propósitos del libro es hacer visible los cambios con relación a cómo reconfigura su identidad de género la juventud, así como exponer los principales hallazgos de forma integral, con el fin de dar un panorama general de la situación actual de las y los universitarios sobre las problemáticas planteadas en salud.

A lo largo de sus seis capítulos, y desde un abordaje interdisciplinario, se analizan las valoraciones sociales presentes en las creencias de la población estudiantil y universitaria y su impacto en la percepción de riesgo alimentario, el ejercicio de interacciones violentas en el noviazgo y las prácticas sexuales.

Durante el encuentro virtual compartirán sus opiniones sobre la obra las investigadoras Rocío Haydee Arreguín Moreno (Universidad de Sonora), Rosario Román Pérez (CIAD) y Alicia Hernández Montaño (Universidad Autónoma de Coahuila).

La presentación del libro se celebrará de manera virtual el 27 de octubre del presente y se transmitirá a través de www.facebook.com/ciad.conacyt a las 10:00 horas (zona horaria de Hermosillo, Sonora).

Un estudio realizado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) evaluó la eficacia de un programa de intervención que utiliza la entrevista motivacional para promover cambios saludables en la dieta y la actividad física sobre la densidad mineral ósea, la masa muscular en extremidades y la masa grasa de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama.

Las sobrevivientes de cáncer de mama tienen mayor riesgo de desarrollar osteopenia, osteoporosis y sarcopenia debido a la pérdida de densidad mineral ósea, la pérdida de masa muscular y el aumento de masa grasa, respectivamente, por lo que es importante promover estilos de vida saludables que reduzcan estos riesgos y disminuyan la densidad mamaria, importante marcador de riesgo para el cáncer de mama.

La osteopenia es una afección donde la densidad mineral ósea (calcio y fósforo en los huesos) es más baja de lo normal. Esta pérdida es menos grave que la que ocurre en casos de osteoporosis, donde aumenta la fragilidad y hay riesgo de fracturas. Para la medición de la densidad mineral ósea, la Organización Mundial de la Salud recomienda utilizar la densitometría ósea.

Además de afectar la salud ósea, la pérdida de masa muscular de las extremidades (brazos y piernas) puede llevar a la aparición de sarcopenia, que se caracteriza por debilidad, fatiga, pérdida de energía y problemas de equilibrio, lo que también aumenta el riesgo de fracturas.

Como parte de su formación académica como doctora en ciencias en el CIAD, Karina de Jesús Díaz López, bajo la dirección de la profesora investigadora Graciela Caire Juvera, realizó un ensayo clínico aleatorizado y controlado por un periodo de ocho meses en mujeres hermosillenses sobrevivientes de cáncer de mama.

Las participantes se aleatorizaron estratificando por índice de masa corporal y estado de menopausia al grupo de intervención y al de comparación. El grupo intervenido recibió orientación nutricional y de actividad física bajo el enfoque de la “Entrevista motivacional”, la cual es una estrategia que promueve la motivación y el compromiso para lograr un cambio específico, todo esto dentro de una atmósfera agradable y de confianza para que la persona resuelva las razones que tiene para cambiar y las razones para no hacerlo.

Por su parte, el grupo de comparación recibió consejería tradicional, es decir, una orientación basada en un enfoque educativo tradicional donde se resuelven dudas que pudieran tener los pacientes sobre temas específicos, pero no se fomenta la motivación ni el cumplimiento de metas específicas.

 

Tras comparar los hallazgos entre ambos grupos al cuarto mes, se encontró que el grupo de intervención aumentó la densidad mineral ósea lumbar en un 0.31%, mientras que el grupo de comparación disminuyó en 1.62%.

A los cuatro y ocho meses no se encontraron diferencias entre los grupos respecto a masa muscular en extremidades, masa grasa y densidad mamaria. Los análisis pareados a los ocho meses mostraron que el grupo de intervención aumentó la densidad mineral ósea en cuello de fémur en un 0.67% y la densidad mamaria disminuyó en 22.6%

Como parte de sus conclusiones, Díaz López manifestó que, comparada con la intervención nutricional, la entrevista motivacional ayudó a reducir el consumo de alimentos de riesgo para la salud y con ello se aumentó la densidad mineral ósea y disminuyó la densidad mamaria de mujeres sobrevivientes de cáncer de mama

Por último, agregó que una intervención basada en la entrevista motivacional podría disminuir el riesgo de osteopenia y osteoporosis. Sin embargo, se necesitan más estudios que exploren las barreras y facilitadores de las participantes para mejorar el cumplimiento de metas e impactar los indicadores analizados en este estudio.

El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) conmemoró su trigésimo noveno aniversario fundacional con la realización de una ceremonia virtual en la que se celebró la consolidación de una institución que durante casi cuatro décadas ha contribuido al desarrollo científico y social de Sonora y México.

El evento inició con un emotivo mensaje de Pablo Wong González, director general del CIAD, en el que manifestó que la institución ha alcanzado una madurez que le ha permitido construir una relación interinstitucional que incide en las políticas públicas del país, con amplia proyección nacional e internacional. Asimismo, dijo, el Centro conserva su misión de realizar investigación pertinente con enfoque regional, mediante la transdisciplinariedad de ciencias duras con las humanidades, para impulsar el desarrollo social y el aprovechamiento de los recursos naturales.

El titular del CIAD añadió que Sonora se encuentra en una coyuntura virtuosa en la que se presenta un panorama alentador, gracias a que los enfoques de desarrollo que comparten del gobierno federal y estatal promueven las condiciones para transitar hacia una sociedad basada en una economía solidaria que impulse las capacidades locales. En ese sentido, agregó, el Centro está listo para contribuir a la consecución de las metas nacionales y estatales y puntualizó que, de forma prioritaria, la institución seguirá estrechando lazos con la sociedad.

El encuentro virtual contó la asistencia de María Elena Álvarez-Buylla Roces, directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), quien destacó la importancia del CIAD para la transformación científica de México y compartió que avizora un escenario positivo para la cooperación entre el Consejo, las instituciones de educación superior y el Gobierno de Sonora.

En su mensaje de felicitación, la directora general del Conacyt subrayó que el CIAD fomenta la salud de los mexicanos con una perspectiva humanista y comentó que esta visión debe prevalecer mediante esfuerzos articulados a través de los Programas Nacionales Estratégicos para transformar el quehacer de la academia y alcanzar las metas del desarrollo de la vida pública del país.

Álvarez-Buylla Roces indicó que el CIAD tiene la capacidad de liderar proyectos con pertinencia investigativa a nivel nacional para impulsar la justicia socioambiental, así como la agroecología sustentable, que impacten el bienestar social del país, ya que es una institución reconocida por su prestigio académico para generar el conocimiento de vanguardia que demanda el país.

En la inauguración oficial de las actividades del aniversario, que se desarrollarán durante los meses restantes del año y que pueden consultarse en el micrositio www.ciad.mx/39aniversario, también brindó un mensaje el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño.

El mandatario sonorense compartió que el CIAD ha sido fundamental para el desarrollo agropecuario y económico de Sonora y que sus investigaciones han llenado de orgullo al estado y han impulsado la cadena de comercialización de alimentos. Además, añadió, el Centro ha interpretado un rol transformador en la sociedad desde sus inicios, ya que ha proyectado a Sonora a nivel internacional.

Por último, enfatizó que las Instituciones de educación superior serán la “materia gris” del gobierno que encabeza, pues tiene la convicción de que la administración estatal debe de recurrir a la academia para encontrar la asesoría necesaria ante los retos que enfrenta la entidad, por lo cual, agregó, el CIAD cuenta con un aliado para potenciar el impacto de sus investigaciones.

Al concluir el evento protocolario se entregaron reconocimientos al personal del CIAD por los años de servicio prestados a la institución, así como las distinciones al personal académico otorgadas en el marco del Programa de Estímulos a la Productividad.

La jornada concluyó con la conferencia magistral “El sistema alimentario ante el desafío por la pandemia del COVID-19", que impartió Cassio Luiselli Fernández, investigador de Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México, quien cuenta con una amplia trayectoria académica y diplomática en la que ha tenido la oportunidad de ser tres veces embajador de México.

El video de la ceremonia conmemorativa estará disponible en www.facebook.com/ciad.conacyt.

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