Jueves, Septiembre 29, 2016
   
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LAS ARAÑAS ME HACEN COSQUILLAS

 

Los buquis ya casi salen de vacaciones, pero ese no es pretexto para que se queden aburridos en casa y sin su dosis mensual de ciencia. Ya llegó la nueva edición del programa de divulgación científica más popular entre la niñez y juventud hermosillense: Sábados en la Ciencia.

 

En esta ocasión, “Las arañas me hacen cosquillas” es el nombre del taller organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison) y La Burbuja, Museo del Niño, el cual será impartido por el biólogo Alf Meling.

 

Como parte de las actividades de dicho taller, el expositor explicará peculiaridades de lo que él mismo describe como su mayor pasatiempo: estudiar los arácnidos. Quienes asistan podrán conocer aspectos importantes sobre su biología, métodos de caza y reproducción, así como peculiaridades interesantes sobre su estilo de vida.

 

Asimismo, el público infantil aprenderá el secreto mejor guardado de estos artrópodos: ¿cómo es que fabrican las telarañas?, el cual ha sido fuente de inspiración hasta para la creación de superhéroes como El Hombre Araña.

 

¡Y eso no es todo!, porque, para quienes se atrevan, el expositor les permitirá tocar diferentes especies de arañas inofensivas, con el propósito de que los niños aprendan cuándo es necesario extremar precauciones y cuándo es posible acercarse a conocerlas mejor.

 

El evento se celebrará en La Burbuja, Museo del Niño, el cual se encuentra en el interior del parque recreativo La Sauceda, ubicado en Periférico Oriente y bulevar Francisco Serna. 

 

La cita es el sábado 11 de junio a las 10:00 horas. Es importante que quien desee acudir al evento reserve su lugar al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., pues el cupo es limitado.

 

Sábados en la Ciencia es un programa dirigido a niños y niñas menores de once años de edad, que se realiza mensualmente y que no tiene costo de acceso para el público. Si desea obtener más información, consulte su página Facebook.com/sabadosenlaciencianoroeste. Para mayor información puede comunicarse al teléfono (662) 289 2400, extensión 543 o 505.

FORTALECERÁN DETECCIÓN OPORTUNA DE CÁNCER INFANTIL EN SONORA

 

Ante el incremento de casos de cáncer infantil que se ha manifestado a nivel global, sin que México ni Sonora sean la excepción, la Comisión Estatal Interinstitucional para la Formación y Capacitación de Recursos Humanos e Investigación en Salud en el Estado de Sonora (Ceifcrhis) acordó, junto con las universidades estatales que imparten la carrera de medicina, fortalecer las capacidades del estudiante de pregrado en la detección de dicho padecimiento.

 

En una reunión sostenida el pasado viernes en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Hermosillo, Sonora, representantes de más de veinte instituciones que integran la Ceifcrhis coincidieron en que una estrategia acertada para combatir el cáncer infantil es mejorar la detección oportuna en el primer nivel de atención, por lo que es necesario que el médico familiar cuente con las habilidades necesarias para canalizar apropiadamente los casos que se identifiquen.

 

Humberto Astiazarán García, titular de la Coordinación de Nutrición, quién fue el anfitrión del evento en nombre del Dr. Pablo Wong González, Director General del CIAD, celebró este acuerdo, pues, dijo, existen muy pocos oncólogos pediatras en Sonora y, en ese sentido, es fundamental la calidad en la preparación de las nuevas generaciones de médicos en las universidades del estado, por lo que iniciativas de esta índole son benéficas para la sociedad.

 

Una vez que se establezcan las líneas de acción, agregó, los centros de investigación, como el CIAD, podrán participar brindando talleres de capacitación de la biología del cáncer y contribuyendo con investigación que ayude a mejorar métodos de diagnóstico, como la identificación de nuevos marcadores.

 

Un compromiso con la sociedad

El Ceifcrhis es un órgano integrado al interior de cada entidad federativa, compuesto por todas las instituciones públicas y privadas que brindan atención en el área de la salud, que realizan investigación o forman profesionales en esta área. El papel de este órgano es establecer estrategias, políticas y recomendaciones normativas dirigidas a la formación de recursos humanos para la salud, las cuales se desarrollan en concordancia con una comisión nacional.

 

En su más reciente encuentro también se analizaron los resultados de la XXIII Reunión de Investigación, donde se hace entrega de los Premios Estatales de Investigación, y se avanzó en la definición de las bases en las que se sostendrá la próxima edición de este certamen, que habrá de celebrarse en el Instituto Tecnológico de Sonora en fechas aún por definirse.

EL CIAD REALIZA EXPERIMENTOS DE FRONTERA EN EL SINCROTRON DE LA UNIVERSIDAD DE STANFORD

 

Con el propósito de fortalecer la vinculación institucional e impulsar el desarrollo de ciencia de frontera, recientemente el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) firmó un convenio de colaboración con el Departamento de Energía de Estados Unidos para contar con acceso al sincrotrón de la Universidad de Stanford (Stanford Synchrotron Radiation Lightsource, SSRL)

 

Un sincrotrón es un acelerador de partículas que se utiliza para analizar la estructura de materiales (entre ellos, las proteínas en estado sólido) y entender a nivel molecular su modo de acción. 

 

En el marco de este convenio, el Dr. Rogerio Sotelo Mundo, investigador titular de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal del CIAD y responsable de esta colaboración, visitó el SSRL para realizar estudios de difracción de cristales de proteínas para determinar su estructura tridimensional a muy alta resolución.

 

Con el apoyo de la Dra. Vivian Stojanoff (Brookhaven National Laboratory), se realizaron experimentos con instrumentación robotizada para el montaje de cristales e infraestructura de la más alta vanguardia. 

 

De acuerdo a Sotelo Mundo, la utilización de estas tecnologías ayudará a impulsar áreas de investigación del CIAD, como el análisis molecular de la evolución del metabolismo de carbohidratos en el camarón, los mecanismos de destoxificación del mango y el metabolismo energético de insectos.

 

Este último se realiza en colaboración con el Dr. Carlos Fernando García, de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), con quien el CIAD tiene un proyecto de intercambio binacional apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, su equivalente en el país sudamericano.

 

El CIAD también forma parte de la Red Temática de Usuarios de Luz Sincrotrón, que permite compartir experiencias entre científicos y estudiantes de posgrado que usan estas tecnologías y, además, promueven la construcción de un sincrotrón mexicano.

 

Estas acciones abren el camino para futuras visitas y estancias de estudiantes de doctorado y otros Investigadores del CIAD, complementando la formación de recursos humanos y potenciando las redes y oportunidades para realizar ciencia de frontera en nuestra institución”, concluyó Sotelo Mundo.

 

 

 

EL CIAD PARTICIPARÁ EN LA FERIA DE CIENCIA E INNOVACIÓN 2016

 

 

Con el objetivo de promover la ciencia y la tecnología e impulsar la creatividad y el ingenio de la juventud sonorense, la Secretaría de Educación y Cultura (SEC) y el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología (Coecyt) celebrarán la Feria de Ciencia e Innovación 2016.

 

En este encuentro, el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) expondrá su quehacer científico junto con universidades y preparatorias públicas y privadas y empresas regionales ante estudiantes de educación secundaria.

 

En su intervención cada institución tendrá la oportunidad de mostrar un proyecto de investigación o innovación apoyado con presentaciones interactivas, experimentos, máquinas, pantallas de video, muestras y carteles explicativos.

 

Por parte del CIAD, Martín Esqueda, Julián Esparza, Georgina Vargas, María Armenta y Gabriela Ramos, compartirán su experiencia científica con los asistentes.

 

A través de una invitación, la Dirección General de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la SEC señaló que un propósito fundamental de este evento es combatir indirectamente la deserción escolar en educación media superior y fortalecer la vinculación entre las escuelas de educación básica, las instituciones participantes y los sectores productivo, social y de servicios.

 

La Feria se desarrollará de las 9:00 a 19:00 horas del próximo jueves 2 de junio en el Domo de la Universidad Estatal de Sonora (UES), ubicado en Israel González y Ley Federal de Trabajo, colonia Apolo.

ESTUDIO SOBRE DIABETES Y OBESIDAD EN INDÍGENAS DE SONORA

 

Conocer la prevalencia de diabetes y obesidad en grupos indígenas en Sonora y su asociación con el estilo de vida (dieta y actividad física) ha sido la motivación desde hace 24 años del doctor Julián Esparza Romero, académico del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD).

 

En México, la diabetes es la principal causa de muerte; según cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, setenta de cada cien mil personas murieron a causa de diabetes mellitus (tipo 2) en el año 2011.

 

Aunque esta enfermedad es una de las prioridades que atiende el sistema de salud pública, representada en encuestas nacionales, a la fecha no existen datos oficiales en torno a su prevalencia en comunidades indígenas del país.

 

El trabajo del investigador se ha enfocado en grupos de las etnias pima, seri y yaqui del estado de Sonora, motivado por descubrir la interacción entre la predisposición genética y el estilo de vida, hacer un diagnóstico de la magnitud de estas enfermedades y sus principales determinantes, así como un estudio comparativo en un periodo de tiempo determinado.

 

El investigador, adscrito al Departamento de Nutrición Pública y Salud del CIAD, y responsable de la Unidad de Investigación en Diabetes, explica a la Agencia Informativa Conacyt que en el año 1991 realizaron un primer estudio en dos grupos genéticamente relacionados: una comunidad pima que habita en el estado de Sonora y otro grupo pima estadounidense en Arizona.

 

El estudio realizado en 1991, en coordinación con un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, localizado en Phoenix, Arizona, y financiado por el Instituto Nacional de Diabetes, Enfermedades Digestivas y Renales del NIH, evaluó la influencia de la dieta y la actividad física como parte del estilo de vida de ambos grupos indígenas sobre la prevalencia de obesidad y diabetes mellitus.

 

A decir del investigador, en ese tiempo no estaba muy claro qué era más importante, si la genética o el estilo de vida, por lo que esa fue la pregunta de investigación, considerando que ambos grupos tenían el mismo origen, compartían la misma genética y vivían en ambientes muy contrastantes.

 

 

En entrevista, Julián Esparza Romero detalla que tras evaluar la dieta y actividad física de las dos comunidades, se observó que en poblaciones genéticamente predispuestas el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes puede estar determinado por circunstancias relacionadas con el estilo de vida.

 

Observaron que la comunidad pima de Sonora se encontraba en un ambiente protector para muchas enfermedades crónicas; por ejemplo, sus integrantes realizaban mucha actividad física —principalmente en la agricultura— y consumían una dieta baja en grasa y alta en fibra, lo que llaman “una dieta protectora”.

 

En tanto, la prevalencia de diabetes en el grupo de Estados Unidos era mayor, producto del sedentarismo y la alimentación con alto contenido calórico, principalmente de grasas saturadas y bajo consumo de fibra.

 

En este estudio preliminar, los pimas mexicanos se compararon con el grupo de pimas de Arizona pareados por edad y sexo. Se encontró que el índice de masa corporal y el nivel de colesterol en el grupo mexicano era menor que en el grupo de Estados Unidos. Solo dos mujeres (equivalente a 11%) y un hombre (6%) de los mexicanos presentaron diabetes mellitus, mientras que en los estadounidenses la prevalencia fue de 37 y 54% entre mujeres y hombres, respectivamente. Estos resultados fueron publicados en la revista especializada Diabetes Care en 1994.

 

Más investigación

En el año 1995 se realizó un segundo estudio comparativo transversal entre los pimas de Maycoba y los pimas de Arizona, pero también analizando dos grupos no relacionados genéticamente, pimas y no indígenas de la comunidad de Maycoba, en el municipio de Yécora, Sonora, y que vivían en ambientes similares.

 

Los resultados comparativos de diabetes y obesidad fueron publicados en el año 2006 en Diabetes Care, mostrando diferencias en la prevalencia de diabetes mellitus ajustada por edad y sexo de los pimas de Maycoba de 6.9%, en comparación con 38% de los pimas de Arizona y de solo 2.6% en no pimas mexicanos. En tanto que la prevalencia de obesidad para pimas y no indígenas mexicanos fue de 13 y 19%, respectivamente, mientras que para los pimas de Arizona fue de 69%.

 

 “También evaluamos la actividad física y la dieta. Encontramos que en la comunidad pima mexicana el gasto energético era mayor, producto de la intensa actividad física que desarrollan, como labores de agricultura para el autoconsumo, comparado con una actividad muy sedentaria de la comunidad pima de Estados Unidos. En cuanto a la dieta, la de aquí era protectora con alto consumo de fibra y baja en grasas, que son factores importantes que se han asociado con la obesidad y enfermedades crónicas”, detalla.

 

Y es que la mayoría de los pimas de Arizona que estudiaron tenía acceso a vehículos como medio de transporte, usaban máquinas para realizar el trabajo de campo y adquirían sus alimentos en supermercados. Asimismo, su patrón de alimentación se constituía por un consumo alto de grasas y de carbohidratos simples y bajo contenido de fibra.

 

Estudio del caso mexicano

El doctor Esparza Romero, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), relata que el interés por conocer la evolución de estas enfermedades en las comunidades indígenas mexicanas los llevó a emprender un nuevo estudio quince años después.

 

El propósito era analizar el impacto en la salud que tuvieron los cambios en la comunidad de Maycoba, entre ellos la apertura de una carretera (que se dio cuando iniciaron la investigación de 1995), lo que ha permitido el uso de automóviles; la instalación de infraestructura de electricidad y la red de agua potable, que ha promovido el aumento en el número de tiendas y con ello la oferta de productos industrializados que pueden ocasionar un cambio en los hábitos alimenticios, y la televisión, servicio de telefonía satelital e Internet.

 

 “Consideramos que era importante evaluar el efecto de esos cambios en la prevalencia de diabetes. Así fue que decidimos elaborar una nueva propuesta con el mismo grupo de trabajo para comparar los datos obtenidos en 1995 en Maycoba con las condiciones prevalecientes en el año 2010, para conocer si los cambios que se dieron en la comunidad afectaron la prevalencia de diabetes y obesidad”, enuncia.

 

 “El proyecto Maycoba”, como se le denominó, estudió la importancia de los factores genéticos y ambientales en el desarrollo de la obesidad y la diabetes tipo 2 en los pimas y no indígenas, basándose en la premisa de que los cambios en el ambiente o estilo de vida aumentarían la prevalencia en el grupo indígena debido a su mayor susceptibilidad genética.

 

No obstante, en el estudio se encontró que la prevalencia de diabetes aumentó de forma importante en los hombres no indígenas, y que en los varones pimas no creció. En el caso de las mujeres hubo un aumento de manera similar en ambos grupos, lo cual se atribuye a que comparten las mismas actividades, como el trabajo de hogar.

 

Fue así que la prevalencia de diabetes ajustada por edad y sexo aumentó 1.3 veces en los pimas, en comparación al incremento de 3.8 veces en el grupo de los no indígenas.

 

 “Fue un hallazgo muy importante porque por un lado vemos que quien estaba absorbiendo los cambios no favorables era el grupo no indígena, porque en el estudio de 1995 no encontramos ningún caso de diabetes en los hombres no indígenas y ahora fue el grupo con la prevalencia más alta”, indica.

 

El doctor en epidemiología por la Universidad de Arizona dice que explican dichos cambios a que la comunidad pima sigue trabajando la agricultura de forma tradicional porque no hay industria que les haya permitido cambiar de actividad.

 

Los resultados fueron publicados en 2015 en Diabetes Care y fue seleccionado por la revista para que el doctor George A. Bray, uno de los más importantes estudiosos de la obesidad, escribiera un editorial sobre el estudio. En este resalta que es una de las pocas investigaciones que ha analizado los cambios que se dan en las comunidades y que obtiene conclusiones sobre este tipo de enfermedades.

 

Colaboración de Ana Luisa Guerrero, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt

Ir al artículo original: http://bit.ly/1TXYGe2

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