Jueves, Julio 27, 2017
   
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INVESTIGADORA DE LA UNIVERSIDAD DE PURDUE REALIZA ESTANCIA EN EL CIAD

 

 

Con la finalidad de incentivar actividades conjuntas entre la Universidad de Purdue (EE.UU) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Andrea Liceaga, profesora del Departamento de Ciencia de los Alimentos de la institución estadounidense, actualmente realiza una estancia de investigación en Hermosillo, Sonora.

 

Dentro de las actividades que Liceaga realizará en el CIAD, se contemplan las colaboraciones con la Coordinación de Vinculación, a través de la impartición de un curso dentro del Programa de Educación Continua (PEC), así como con la Coordinación de Programas Académico, mediante la participación en comités de tesis de estudiantes de los programas académicos institucionales.

 

Asimismo, la investigadora colaborará con académicos de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal del CIAD en la caracterización sensorial de algunos quesos artesanales representativos de la región y del país.

 

Andrea Liceaga es ingeniera bioquímica especializada en procesado de alimentos por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, además de que realizó estudios de posgrado en la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), en donde obtuvo su maestría y doctorado, enfocados en las áreas de microbiología y química de los alimentos, respectivamente.

 

Desde 2009 se incorporó al Departamento de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, y desde 2013 es Directora del Laboratorio de Investigación en Evaluación Sensorial de la misma institución, donde mantiene una estrecha vinculación con el sector productor y procesador de alimentos y ofrece una amplia gama de servicios para evaluar la calidad sensorial de diferentes productos.

CREAN ALIANZA INTERUNIVERSITARIA SONORA-ARIZONA

 

En el marco de la celebración del II Coloquio sobre la Región Sonora-Arizona, las máximas autoridades del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison), El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), firmaron la constitución de la Alianza Interuniversitaria Sonora-Arizona.

 

Para iniciar la ceremonia, Pablo Wong González, Director General del CIAD, manifestó que la segunda edición de este coloquio se desarrolla en un contexto diametralmente distinto al anterior: un contexto caracterizado por el emersión de un populismo globalifóbico y un nacionalismo demagógico que promueven el proteccionismo y el levantamiento de muros entre México y Estados Unidos.

 

Por ello, agregó, las razones por las que se constituye esta Alianza y se desarrolla este Coloquio son las de contribuir efectivamente a los esfuerzos de gobiernos, empresas y ciudadanos comprometidos con el avance de la región y asegurar que las relaciones y las aspiraciones de desarrollo fructifiquen para beneficio de los pueblos de ambos lados de la frontera.

 

En representación de la Presidencia de la ASU, Rafael Rangel Sostmann mostró su optimismo ante la nueva relación bilateral, específicamente en temas migratorios y educativos, y enfatizó que la cooperación interinstitucional, así como la persistencia de los investigadores serán fundamentales en esta empresa.

 

Por su parte, Yamilett Martínez Briseño, Directora de Enlace Internacional del Gobierno del Estado de Sonora y Coordinadora de la Comisión Sonora-Arizona, comentó que los catorce comités que actualmente operan en el marco de este proyecto, son la forma en que se trata de transformar la visión de ser “buenos vecinos” a convertirse “en buenos socios”, y este Alianza es otra vía para impulsar las potencialidades de la megarregión.

 

Actualmente se vive una etapa de revisión de los principales temas que unen a México con Norteamérica, y el compromiso de la academia sonorense para combatir esta incertidumbre es la creación de esta Alianza, explicó Heriberto Grijalva Monteverde, Rector de la Unison.

 

En ese sentido, agregó que esta colaboración incluye la creación de un fondo de fomento para la investigación y de un posgrado binacional de estudios fronterizos que ofrecerá doble titulación, por la máxima casa de estudios de Sonora y la ASU.

 

El evento se realizó el pasado jueves 25 de mayo en el Centro de las Artes de la Unison, y dentro de las actividades del Coloquio se desarrollaron conferencias, mesas redondas y paneles de discusión, que continuaron el viernes en las instalaciones del CIAD, donde se abordó el nuevo contexto de la relación bilateral México-Estados Unidos y el futuro de la colaboración académica entre las Instituciones de Educación Superior.

TOMATE MEXICANO, FUENTE DE BETACAROTENO Y LICOPENO

 

El tomate es ampliamente consumido en todo el mundo, en virtud de que es fuente de carbohidratos, minerales, ácidos orgánicos, vitaminas, fibra y compuestos nutracéuticos.

 

De 1994 a 2014, la producción mundial de esta hortaliza se ha concentrado, en orden de importancia, en China, Estados Unidos de América (EE.UU.), India, Turquía, Egipto, Italia, Irán, España, Brasil y, en décimo lugar, México (FAO, 2017).

 

De acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, en los últimos quince años nuestro país produce, anualmente, de dos a tres millones de toneladas de tomate.

 

En el mundo la ingesta de esta hortaliza es muy dinámica; los diez principales países productores presentan un comportamiento anual variable: en Brasil, México e India se consumen menos de 20 kg; en China, EE. UU. e Italia de 20 a 40 kg; en Irán y España entre 40 y 60 kg, y en países como Egipto y Turquía hasta 90 kg. Sin embargo, a nivel mundial, el consumo per cápita de tomate, en los últimos cinco años, es de aproximadamente 20 kg por año.

 

Comercialmente se producen tomates tipo bola, saladette, cereza y los “arriñonados”. En estos últimos, México cuenta con una gran riqueza genética en el centro y sur del país, de tal forma que actualmente se realizan esfuerzos, mediante mejoramiento genético, para aprovechar la diversidad de esta especie y presentar alternativas en la producción de tomate convencional.

 

En este sentido, se han reportado evaluaciones de poblaciones nativas de tomate, las cuales presentaron calidad superior en sólidos solubles totales, acidez, vitamina C, color y carotenoides, respecto a cultivares comerciales.

 

Sin embargo, los estudios sobre el contenido de carotenoides en tomates nativos son escasos en nuestro país, lo cual abre posibles líneas de investigación para estudiar este grupo de compuestos, debido a su impacto tanto en la salud humana como en la pigmentación del fruto.

 

Dentro de este conjunto de pigmentos se encuentra el β-caroteno (betacaroteno), que actúa como sustrato para la síntesis de vitamina A y, por otro lado, el licopeno, el cual presenta actividad antioxidante contra especies reactivas de oxígeno y otros radicales libres.

 

Se ha reportado que el consumo de licopeno puede reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas tales como cáncer de próstata, colon, osteoporosis y cardiovasculares.

 

Por tanto, actualmente en la Coordinación Regional Culiacán del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) se estudia la presencia de licopeno y betacaroteno en acervos de tomate nativo de México, con el propósito de conocer su concentración, ampliar la oferta de cultivares a los productores del país y presentar alternativas de esta especie en beneficio de la salud del consumidor.

 

Colaboración del Dr. César San Martín Hernández, catedrático Conacyt adscrito al CIAD Culiacán.

REORGANIZAN SISTEMA DE CENTROS CONACYT

 

Como una tarea impostergable y necesaria ante las nuevas formas de generar conocimiento del mundo contemporáneo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) decidió reorganizar su Sistema de Centros Públicos de Investigación a través de la creación de consorcios, los cuales facilitarán las sinergias entre los centros.

 

En el marco de la primera Sesión de Órganos de Gobierno del Conacyt, se llevó a cabo la firma de convenio de los nueve consorcios, que ofrecen un campo fértil para explorar acciones de optimización de instrumentos y apoyos que se encuentran en cada centro.

 

El objetivo de la reorganización es adoptar nuevas formas de trabajo del Sistema de Centros Públicos de Investigación sectorizados en Conacyt, mediante estrategias de integración y fortalecimiento para generar investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación orientadas a resolver los problemas nacionales y promover el desarrollo económico del país.

 

"Los consorcios que hoy se formalizan son la nueva forma de trabajar en conjunto. La creación de estos es la suma de sus fortalezas que al final tendrán un impacto fuerte en los sectores industriales, en las políticas públicas, por mencionar algunas. Estamos hablando de dos años de trabajo y hoy es el arranque formal, porque no es fácil y esta nueva forma de trabajar es sumar”, describió el doctor Sergio Hernández Vázquez, director adjunto de Centros de Investigación del Conacyt.

 

Comentó que también se concluye una fase de la reorganización, la cual tiene varias agendas, entre ellas, la creación de las cinco coordinaciones donde los 27 centros están repartidos en grupos con un promedio de seis centros por coordinación y los cuales ya tienen un proyecto emblemático.

 

El doctor Salvador Emilio Lluch Cota, director de área y director de Coordinación Sectorial de los Centros, resaltó que ya están trabajando en las cinco coordinaciones en las que a lo largo de 2016 y 2017 se han desarrollado talleres de diferentes niveles. “Un ejemplo es la propuesta de proyectos de la convocatoria de la Dirección Adjunta de Centros de Investigación (DACI) 2017, a nivel de coordinación, donde en cada una de ellas participan con objetivos compartidos y consensados”. Todos estos proyectos generan un impacto respecto a los que se presentaban en los centros de manera individual en el pasado.

 

Información proporcionada por el DACI

 

Los consorcios como fortalecimiento

 

Con este enfoque de reorganización, son nueve los consorcios que apuestan por una mayor comunicación y cooperación entre centros, identificando y aprovechando de manera multidisciplinaria las capacidades existentes y la planeación a futuro de la forma más eficaz y eficiente.

 

El director general de Conacyt, doctor Enrique Cabrero Mendoza, resaltó que todos los indicadores de los 27 centros han mejorado en términos de productividad y calidad de investigación, posgrados reconocidos por el Conacyt, número de miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), número de doctores, maestrías y doctorados y hasta de licenciaturas que algunos centros tienen.

 

“Esta firma de consorcios es un punto de partida en el diseño, pero es un punto de partida también en la implementación, y es aquí donde se tratará de ir inventando un nuevo camino para hacer investigación en el país. Debemos reconocer que los usos y costumbres de la investigación científica y tecnológica del país no son de colaboración necesariamente entre las instituciones y las disciplinas”, subrayó el funcionario.

 

Añadió que es necesario pensar más ambiciosamente, "ahora le queda a este grupo de centros mostrar al país esta vía de colaboración, de trabajo interdisciplinario interinstitucional; por lo tanto, impera el principio de la colaboración y del trabajo en conjunto”.

 

Los consorcios de centros públicos son una opción ágil, eficiente e integral de generar infraestructura y capacidades para acompañar el desarrollo regional, el crecimiento de sectores industriales clave, el diseño de políticas públicas y hacer más efectivo el aparato científico y tecnológico del país.

 

Estos nacen vinculados y representan la respuesta de Conacyt a una necesidad real de una región, ya sea por un tercero o visualizada por el propio Consejo en su visión estratégica del desarrollo regional y local de la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI).

 

El directivo resaltó que el Conacyt es la segunda fuerza de investigación en el país; la primera es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

Información proporcionada por el DACI.

 

PILA, agenda científica a largo plazo

 

Durante la inauguración del evento, se entregaron los tres primeros planes de los Programas de Investigación de Largo Aliento (PILA), que es la propuesta científica y tecnológica a más de 20 años.

 

El plan científico Naturaleza del Universo fue entregado por la doctora Esperanza Carrasco Licea, del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), y Adolfo Sánchez Valenzuela, del Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat); para el plan Cambio Climático y Sustentabilidad, los investigadores responsables en entregar el trabajo final fueron Arturo Muhlia Melo, del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), José de Jesús Esparza, del Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec), y Gerson Alducin, del Instituto de Ecología (Inecol); el tercer proyecto entregado fue el trabajo Sociedad y Desarrollo por parte de la doctoras Silvia Dutrénit Bielous, del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora (Instituto Mora), y Regina Casa, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

 

Cada PILA está conformado por un Comité Científico donde participan representantes de los diferentes subtemas que abordan el programa. En este contexto, la participación en los PILA está abierta para cualquier especialista que quiera contribuir de manera individual o de proyectos financiados de cualquier fondo, los cuales puedan aportar al avance que se requiere.

 

 

Colaboración de Mercedes López, reportera de la Agencia Informativa Conacyt

Fuente: bit.ly/2s4wA6c

 

CELEBRARÁN EL II COLOQUIO SOBRE LA REGIÓN SONORA- ARIZONA

bit.ly/2q8HQ59

 

Con el propósito de analizar el contexto de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, así como el futuro de la colaboración académica entre las instituciones de educación superior, se realizará el II Coloquio sobre la Región Sonora-Arizona, los próximos 25 y 26 de mayo del presente.

 

Con la participación de las máximas autoridades del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison), El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), así como de investigadores de estas instituciones, se examinarán diversas temáticas.

 

A través de conferencias, mesas redondas y paneles de discusión, se abordarán tópicos como la relación México-Estados Unidos en la era Trump, las perspectivas de colaboración académica, innovación y desarrollo regional transfronterizo, coproducción de conocimiento y cooperación científica, construcción de comunidades sustentables, y políticas públicas, migración, derechos humanos y seguridad fronteriza.

 

La meta es priorizar una agenda de educación e investigación transfronteriza que fortalezca la capacidad de la academia en el desarrollo de soluciones a los complejos desafíos sociales, económicos, tecnológicos, culturales, y ambientales confrontados por esta región.

 

Dentro de las actividades que se realizarán en el evento, destaca la creación de la Alianza Interuniversitaria Sonora-Arizona, definida por los constituyentes como “la forma de contribuir a los esfuerzos de gobiernos, empresas, y ciudadanos comprometidos con el avance de la región, para asegurar que las relaciones duraderas y las aspiraciones de desarrollo compartidas por Sonora y Arizona fructifiquen para el beneficio de los pueblos de ambos lados de la frontera.

 

El Centro de Artes de la Unison y el Salón de Usos Múltiples del CIAD, en sus sedes de Hermosillo, Sonora, albergarán este coloquio. Puede consultar el programa completo en el siguiente enlace electrónico: bit.ly/2q8HQ59, en el sitio electrónico www.ciad.mx o en la página de Facebook “Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo”.

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