Viernes, Junio 23, 2017
   
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TECNOLOGÍA DE PUNTA PARA GARANTIZAR SEGURIDAD ALIMENTARIA

 

 

 

En 2008, un brote de Salmonella se detectó en Estados Unidos y fue atribuido a jitomates contaminados provenientes de México, sin que se presentara una evidencia científica sobre la fuente de contaminación. 

 

Si en la actualidad se presentara una situación de este tipo, en el país se cuenta con herramientas tecnológicas y capital humano altamente calificado para identificar con exactitud si las bacterias o virus en cuestión estuvieron presentes en México. Un sitio en que esto sería posible es el Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria (Laniia), en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD). 

 

Dotado de equipos de última generación, esta unidad especializada se conforma de cuatro laboratorios: Laboratorio de Cultivo Celular, Laboratorio de Microbiología Molecular, Laboratorio de Residuos Tóxicos y Laboratorio de Microbiológica Ambiental y de Alimentos; estos dos últimos acreditados ante la Entidad Mexicana de Acreditación y en vías de certificación ante ISO 9001-2015.

 

La investigación que se realiza en torno al Laniia contribuye a la detección de microorganismos y patógenos de importancia sanitaria, así como de aquellos que deterioran los alimentos, además de la detección de contaminantes químicos como plaguicidas, hormonas, antibióticos, aflatoxinas y metales pesados, entre otros, presentes en agua y alimentos.

 

El doctor Cristóbal Chaidez Quiroz, director del Laniia, explica a la Agencia Informativa Conacyt las líneas de investigación que ejecutan y la importancia de haber recibido en septiembre de 2014 la categoría de laboratorio nacional por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

 

Para ello pone como ejemplo el caso citado anteriormente, pues con la aplicación de la bioinformática y la microbiología molecular se puede hacer la secuenciación masiva del genoma e “identificar el punto exacto donde está la contaminación para saber realmente qué causó el brote y si el microorganismo responsable en alguna parte del mundo estuvo presente en México”.

 

Laboratorio nacional

 

Conforme a lo que establece el programa de laboratorios nacionales, el Laniia es una unidad para el desarrollo científico y la innovación en temas de inocuidad alimentaria; entre sus funciones destacan realizar investigación, formar recursos humanos y prestar servicios a través de la vinculación con diferentes instituciones de los sectores social, científico y empresarial, encaminada al fortalecimiento de sus capacidades científico-tecnológicas.

 

En ese propósito, el Conacyt le provee apoyo económico complementario para establecer o consolidar el laboratorio nacional, a lo que se sume la oferta de servicios que le permitan sostenibilidad financiera.

 

El doctor Cristóbal Chaidez detalla que entre las líneas de investigación que se desarrollan en este laboratorio nacional, destacan la caracterización, identificación y estrategias de prevención para patógenos que se transmiten por agua y alimentos, que pueden ser virus, bacterias o protozoarios; la evaluación de todos los tipos de desinfectantes (químicos, físicos y biológicos) que se usan en el sector productivo; alternativas de tratamiento de aguas residuales, y la elaboración de bases de datos sobre los microorganismos patógenos presentes en el país.

 

Para realizar este trabajo cuentan con importantes equipos como secuenciadores, instrumentos de PCR (reacción en cadena de polimerasa) de varios tipos, equipos de microscopía de inmunofluorescencia y cultivo celular, espectrómetro de masas y otros, que les permiten identificar contaminaciones microbiológica y química que comprometen la inocuidad de los alimentos.

 

Salud pública e inocuidad

 

Alrededor del mundo, más de doscientas enfermedades son transmitidas a través de alimentos insalubres y agua contaminada por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas, y van desde la diarrea hasta el cáncer, hasta escalar a padecimientos que pueden comprometer la vida.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente se enferman seiscientos millones de personas (casi uno de cada diez habitantes) por ingerir alimentos contaminados y cuatrocientos veinte mil mueren por estas causas.

 

Las infecciones diarreicas —las más asociadas al consumo de alimentos— enferman a quinientos cincuenta millones y provocan doscientos treinta mil defunciones al año. De los enfermos, 40% son niños menores de cinco años, provocando ciento veinticinco mil muertes en este grupo de población.

 

En México, la mayoría de los cuadros diarreicos tienen naturaleza infecciosa, siendo los factores más importantes aquellos de carácter sanitario, socioeconómico y cultural.

 

Por tratarse de un asunto de salud pública, las medidas de inocuidad están dirigidas a garantizar la sanidad de los alimentos que se consumen, con el propósito de disminuir el número que tiene su origen en aquellos contaminados.

 

Y es que la contaminación puede darse en cualquier etapa del proceso, tanto de producción como del consumo, es decir, “de la granja al tenedor”.

 

 Sinergias

 

Desde hace casi dos décadas, el CIAD ha trabajado estos temas ofreciendo resultados significativos y acumulando una invaluable experiencia. Ello le abrió las puertas para tener el reconocimiento de laboratorio nacional para consolidar la vinculación con los sectores sociales, productivos y académicos.

 

“Tenemos más de 16 años de trabajar con el sector agroalimentario, ahora con el reconocimiento del Conacyt consolidaremos esas relaciones que establecimos tras habernos acreditado ante la Entidad Mexicana de Acreditación, y a la fecha tener en proceso la certificación ISO”, dice el doctor Cristóbal Chaidez.

 

Estas sinergias se están estableciendo no solo con el sector agroalimentario sino también con la industria; la doctora Nohelia Castro del Campo recuerda que esta vocación ha llevado al CIAD a establecer colaboraciones con empresas productoras de desinfectantes de uso doméstico de talle internacional, con el propósito de involucrar sus desarrollos en temas de investigación.

 

Entre los convenios académicos y de investigación que el Laniia ha firmado, destacan algunos con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej), la Universidad Autónoma de Sinaloa, la Universidad Autónoma de Nayarit, la Universidad Autónoma de Querétaro y la Universidad Autónoma de Nuevo León, así como con el Instituto Tecnológico de Sonora (Itson). Adicionalmente, han reforzado los vínculos con colegas de las coordinaciones del CIAD en Sonora, Chihuahua, Sinaloa y Nayarit.

 

A nivel internacional tienen vínculos con la Universidad de Bath, en Inglaterra; con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la Universidad de Arizona y la Universidad de Texas, en Houston, así como con la Universidad de Panamá y con el gobierno de El Salvador, que les solicitó asesoría para establecer un laboratorio de inocuidad alimentaria.

 

“Con el reconocimiento de laboratorio nacional hemos tenido colaboración más estrecha con distintos centros de investigación e instituciones de educación superior, reforzando los trabajos de investigación. Además, hemos visto cómo se han afianzado las estancias e intercambios entre estudiantes de posgrado, así como con personal docente y de investigación”, añade la especialista que forma parte del Laniia.

 

Adicionalmente, esta categoría les ha permitido abrir las puertas a diversas disciplinas; por ejemplo, se ha integrado la Facultad de Informática de la Universidad Autónoma de Sinaloa para trabajar temas de bioinformática. “A través de la biología molecular identificamos los genomas de virus, bacterias y protozoarios y hacemos lo que hemos llamado, como línea de investigación, la trazabilidad genómica de patógenos que se transmiten por agua y alimentos”, concluye el doctor Chaidez.

 

Colaboración de Ana Luisa Guerrero, corresponsal de la Agencia Informativa Conacyt.

Fuente: bit.ly/2rlPaYj

 

CELEBRARON II COLOQUIO SOBRE LA REGIÓN SONORA-ARIZONA

 

Con el propósito de analizar el nuevo contexto de la relación bilateral México-Estados Unidos y el futuro de la colaboración académica entre las Instituciones de Educación Superior, se realizó el II Coloquio sobre la Región Sonora-Arizona, los pasados 25 y 26 de mayo.

 

El evento organizado por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison), El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), inició en el Centro de las Artes de la Unison con la firma de la Alianza Interuniversitaria Sonora-Arizona por parte de las autoridades de estas instituciones.

 

Esta alianza tiene el objetivo de contribuir efectivamente a los esfuerzos de gobiernos, empresas, y ciudadanos comprometidos con el avance de la región y asegurar que las relaciones y las aspiraciones de desarrollo fructifiquen para el beneficio de los pueblos de ambos lados de la frontera.

 

La ceremonia prosiguió con la conferencia magistral “La relación México-Estados Unidos en la era Trump y su impacto en la relación transfronteriza”, impartida por Tonatiuh Guillén López, investigador y expresidente de El Colegio de la Frontera Norte, en la que examinó el amplio contexto social, cultural y económico que une a ambos países.

 

“El nuevo contexto de la relación bilateral México-Estados Unidos, su impacto en la frontera y las perspectivas de colaboración académica” fue el tema de la mesa redonda con la que se concluyó el primer día de actividades, en la que participaron Heriberto Grijalva Monteverde, Rector de la Unison; Alfredo J. Artiles, Decano de la ASU; Pablo Wong González, Director General del CIAD, y Gabriela Grijalva Monteverde, Rectora del Colson.

 

El Salón de Usos Múltiples del CIAD albergó la segunda jornada, que comenzó con la mesa de discusión “Innovación y desarrollo regional transfronterizo”, donde investigadores de las instituciones organizadoras debatieron sobre cómo la innovación puede fortalecer la capacidad de la región para resolver problemas y competir con otras regiones del mundo.

 

Analizar los mecanismos que existen dentro de las universidades y centros de investigación para estimular y facilitar la investigación interinstitucional, fue el objetivo de la tercera mesa: “Coproducción de conocimiento y cooperación científica: el papel de las universidades de la frontera”.

 

El desarrollo regional también fue tema del coloquio, pues en el siguiente panel, expertos dialogaron sobre “La construcción de ciudades y comunidades sustentables y saludables en la región Sonora-Arizona”, y el papel de las instituciones de educación superior como fuente de conocimiento e ideas para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región Sonora- Arizona.

 

Para finalizar la jornada, se exploraron ideas sobre cómo las instituciones de educación superior, como generadores de ideas y de conocimiento nuevo, pueden idear y diseñar dichas políticas y orientar a los gobiernos para que las desarrollen y pongan en práctica, esto en el marco de la mesa “Políticas públicas, migración, derechos humanos y seguridad fronteriza”.

 

Como parte de los ejercicios de seguimiento del Coloquio, se socializará un documento que recabará la las principales propuestas surgidas de cada uno de los paneles y una agenda de trabajo de la Alianza para los próximos meses.

CREAN ALIANZA INTERUNIVERSITARIA SONORA-ARIZONA

 

En el marco de la celebración del II Coloquio sobre la Región Sonora-Arizona, las máximas autoridades del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), la Universidad de Sonora (Unison), El Colegio de Sonora (Colson) y la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), firmaron la constitución de la Alianza Interuniversitaria Sonora-Arizona.

 

Para iniciar la ceremonia, Pablo Wong González, Director General del CIAD, manifestó que la segunda edición de este coloquio se desarrolla en un contexto diametralmente distinto al anterior: un contexto caracterizado por el emersión de un populismo globalifóbico y un nacionalismo demagógico que promueven el proteccionismo y el levantamiento de muros entre México y Estados Unidos.

 

Por ello, agregó, las razones por las que se constituye esta Alianza y se desarrolla este Coloquio son las de contribuir efectivamente a los esfuerzos de gobiernos, empresas y ciudadanos comprometidos con el avance de la región y asegurar que las relaciones y las aspiraciones de desarrollo fructifiquen para beneficio de los pueblos de ambos lados de la frontera.

 

En representación de la Presidencia de la ASU, Rafael Rangel Sostmann mostró su optimismo ante la nueva relación bilateral, específicamente en temas migratorios y educativos, y enfatizó que la cooperación interinstitucional, así como la persistencia de los investigadores serán fundamentales en esta empresa.

 

Por su parte, Yamilett Martínez Briseño, Directora de Enlace Internacional del Gobierno del Estado de Sonora y Coordinadora de la Comisión Sonora-Arizona, comentó que los catorce comités que actualmente operan en el marco de este proyecto, son la forma en que se trata de transformar la visión de ser “buenos vecinos” a convertirse “en buenos socios”, y este Alianza es otra vía para impulsar las potencialidades de la megarregión.

 

Actualmente se vive una etapa de revisión de los principales temas que unen a México con Norteamérica, y el compromiso de la academia sonorense para combatir esta incertidumbre es la creación de esta Alianza, explicó Heriberto Grijalva Monteverde, Rector de la Unison.

 

En ese sentido, agregó que esta colaboración incluye la creación de un fondo de fomento para la investigación y de un posgrado binacional de estudios fronterizos que ofrecerá doble titulación, por la máxima casa de estudios de Sonora y la ASU.

 

El evento se realizó el pasado jueves 25 de mayo en el Centro de las Artes de la Unison, y dentro de las actividades del Coloquio se desarrollaron conferencias, mesas redondas y paneles de discusión, que continuaron el viernes en las instalaciones del CIAD, donde se abordó el nuevo contexto de la relación bilateral México-Estados Unidos y el futuro de la colaboración académica entre las Instituciones de Educación Superior.

INVESTIGADORA DE LA UNIVERSIDAD DE PURDUE REALIZA ESTANCIA EN EL CIAD

 

 

Con la finalidad de incentivar actividades conjuntas entre la Universidad de Purdue (EE.UU) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), Andrea Liceaga, profesora del Departamento de Ciencia de los Alimentos de la institución estadounidense, actualmente realiza una estancia de investigación en Hermosillo, Sonora.

 

Dentro de las actividades que Liceaga realizará en el CIAD, se contemplan las colaboraciones con la Coordinación de Vinculación, a través de la impartición de un curso dentro del Programa de Educación Continua (PEC), así como con la Coordinación de Programas Académico, mediante la participación en comités de tesis de estudiantes de los programas académicos institucionales.

 

Asimismo, la investigadora colaborará con académicos de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal del CIAD en la caracterización sensorial de algunos quesos artesanales representativos de la región y del país.

 

Andrea Liceaga es ingeniera bioquímica especializada en procesado de alimentos por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, además de que realizó estudios de posgrado en la Universidad de la Columbia Británica (Canadá), en donde obtuvo su maestría y doctorado, enfocados en las áreas de microbiología y química de los alimentos, respectivamente.

 

Desde 2009 se incorporó al Departamento de Ciencia de los Alimentos de la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, y desde 2013 es Directora del Laboratorio de Investigación en Evaluación Sensorial de la misma institución, donde mantiene una estrecha vinculación con el sector productor y procesador de alimentos y ofrece una amplia gama de servicios para evaluar la calidad sensorial de diferentes productos.

REORGANIZAN SISTEMA DE CENTROS CONACYT

 

Como una tarea impostergable y necesaria ante las nuevas formas de generar conocimiento del mundo contemporáneo, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) decidió reorganizar su Sistema de Centros Públicos de Investigación a través de la creación de consorcios, los cuales facilitarán las sinergias entre los centros.

 

En el marco de la primera Sesión de Órganos de Gobierno del Conacyt, se llevó a cabo la firma de convenio de los nueve consorcios, que ofrecen un campo fértil para explorar acciones de optimización de instrumentos y apoyos que se encuentran en cada centro.

 

El objetivo de la reorganización es adoptar nuevas formas de trabajo del Sistema de Centros Públicos de Investigación sectorizados en Conacyt, mediante estrategias de integración y fortalecimiento para generar investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación orientadas a resolver los problemas nacionales y promover el desarrollo económico del país.

 

"Los consorcios que hoy se formalizan son la nueva forma de trabajar en conjunto. La creación de estos es la suma de sus fortalezas que al final tendrán un impacto fuerte en los sectores industriales, en las políticas públicas, por mencionar algunas. Estamos hablando de dos años de trabajo y hoy es el arranque formal, porque no es fácil y esta nueva forma de trabajar es sumar”, describió el doctor Sergio Hernández Vázquez, director adjunto de Centros de Investigación del Conacyt.

 

Comentó que también se concluye una fase de la reorganización, la cual tiene varias agendas, entre ellas, la creación de las cinco coordinaciones donde los 27 centros están repartidos en grupos con un promedio de seis centros por coordinación y los cuales ya tienen un proyecto emblemático.

 

El doctor Salvador Emilio Lluch Cota, director de área y director de Coordinación Sectorial de los Centros, resaltó que ya están trabajando en las cinco coordinaciones en las que a lo largo de 2016 y 2017 se han desarrollado talleres de diferentes niveles. “Un ejemplo es la propuesta de proyectos de la convocatoria de la Dirección Adjunta de Centros de Investigación (DACI) 2017, a nivel de coordinación, donde en cada una de ellas participan con objetivos compartidos y consensados”. Todos estos proyectos generan un impacto respecto a los que se presentaban en los centros de manera individual en el pasado.

 

Información proporcionada por el DACI

 

Los consorcios como fortalecimiento

 

Con este enfoque de reorganización, son nueve los consorcios que apuestan por una mayor comunicación y cooperación entre centros, identificando y aprovechando de manera multidisciplinaria las capacidades existentes y la planeación a futuro de la forma más eficaz y eficiente.

 

El director general de Conacyt, doctor Enrique Cabrero Mendoza, resaltó que todos los indicadores de los 27 centros han mejorado en términos de productividad y calidad de investigación, posgrados reconocidos por el Conacyt, número de miembros del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), número de doctores, maestrías y doctorados y hasta de licenciaturas que algunos centros tienen.

 

“Esta firma de consorcios es un punto de partida en el diseño, pero es un punto de partida también en la implementación, y es aquí donde se tratará de ir inventando un nuevo camino para hacer investigación en el país. Debemos reconocer que los usos y costumbres de la investigación científica y tecnológica del país no son de colaboración necesariamente entre las instituciones y las disciplinas”, subrayó el funcionario.

 

Añadió que es necesario pensar más ambiciosamente, "ahora le queda a este grupo de centros mostrar al país esta vía de colaboración, de trabajo interdisciplinario interinstitucional; por lo tanto, impera el principio de la colaboración y del trabajo en conjunto”.

 

Los consorcios de centros públicos son una opción ágil, eficiente e integral de generar infraestructura y capacidades para acompañar el desarrollo regional, el crecimiento de sectores industriales clave, el diseño de políticas públicas y hacer más efectivo el aparato científico y tecnológico del país.

 

Estos nacen vinculados y representan la respuesta de Conacyt a una necesidad real de una región, ya sea por un tercero o visualizada por el propio Consejo en su visión estratégica del desarrollo regional y local de la Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI).

 

El directivo resaltó que el Conacyt es la segunda fuerza de investigación en el país; la primera es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

Información proporcionada por el DACI.

 

PILA, agenda científica a largo plazo

 

Durante la inauguración del evento, se entregaron los tres primeros planes de los Programas de Investigación de Largo Aliento (PILA), que es la propuesta científica y tecnológica a más de 20 años.

 

El plan científico Naturaleza del Universo fue entregado por la doctora Esperanza Carrasco Licea, del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), y Adolfo Sánchez Valenzuela, del Centro de Investigación en Matemáticas (Cimat); para el plan Cambio Climático y Sustentabilidad, los investigadores responsables en entregar el trabajo final fueron Arturo Muhlia Melo, del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor), José de Jesús Esparza, del Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec), y Gerson Alducin, del Instituto de Ecología (Inecol); el tercer proyecto entregado fue el trabajo Sociedad y Desarrollo por parte de la doctoras Silvia Dutrénit Bielous, del Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora (Instituto Mora), y Regina Casa, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

 

Cada PILA está conformado por un Comité Científico donde participan representantes de los diferentes subtemas que abordan el programa. En este contexto, la participación en los PILA está abierta para cualquier especialista que quiera contribuir de manera individual o de proyectos financiados de cualquier fondo, los cuales puedan aportar al avance que se requiere.

 

 

Colaboración de Mercedes López, reportera de la Agencia Informativa Conacyt

Fuente: bit.ly/2s4wA6c

 

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